Connect with us

El Caso Wallace

Isabel Miranda, la falsa heroína de la ultraderecha, ante los feminicidios

Isabel Miranda de Wallace busca bandera política contra los feminicidios en intento de recuperar credibilidad

Published

on

Juan Carlos Pérez Ruíz

Durante años, «el sistema» de complicidades mexicano –entiéndase gobierno, empresarios y los grandes medios tradicionales de comunicación, dominados desde hace décadas por la ultraderecha– ha creado, manipulado y difundido toda clase de mentiras. Ha defendido políticas represivas del Estado. Ha criminalizado la protesta social. Ha normalizado el clasismo, el racismo, el machismo, la indolencia y la aporofobia. Ha estigmatizado la pobreza y glorificado el arribismo. Ha invisibilizado los perjuicios del neoliberalismo y el uso faccioso de las instituciones del Estado como lobbies de negocios personales y familiares. Y a la par, ha creado falsos héroes que legitimaban la corrupción y el saqueo que, tras bambalinas, sostenían la injusticia y el clasismo del centro de negocios de la burguesía neoporfirista que nos gobernaba.

No sorprende que, aún hoy día, se presten a encubrir a una de las mayores criminales de Derechos Humanos en la historia reciente de México: María Isabel Miranda Torres (también conocida como Isabel Miranda de Wallace, Isabel Torres Romero o Isabel Miranda Nieto, según sus diferentes actas de nacimiento e identificaciones).

La ultraderecha que mal gobernó este país, encontró en Isabel Miranda y el falso secuestro y homicidio de su hijo Hugo Alberto, la bandera perfecta para apropiarse de la titularidad de la llamada “sociedad civil” (junto con otros personajes similares, como María Elena, Alejandro Martí y Javier Sicilia). El falso caso Wallace sintetiza todos los antivalores que caracterizan las raíces nazis del partido que más ha cobijado las corruptelas de Isabel Miranda, el PAN: La violación a la presunción de inocencia y el uso de la “mano dura”, como forma inquisitorial de ejercer la justicia.

La señora Wallace, que ha manipulado y corrompido los sectores político, mediático, jurídico y judicial para obtener dinero (en 2016, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas le entregó 2 millones 800 mil pesos); puestos clave para familiares y amigos –su sobrino Andrés Sánchez Miranda fue diputado por Acción Nacional, su sobrina Verónica Miranda Mondragón ha sido Visitadora en la Comisión Nacional de Derechos Humanos; a su hermana Magdalena Miranda Torres, la colocó en Recursos Humanos de la Procuraduría General de la República y a su amigo Raúl Plascencia Villanueva logró colocarlo al frente de la CNDH durante el sexenio de Felipe Calderón–; poder político, trato privilegiado y prácticas monopólicas para su negocio de anuncios espectaculares Showcase Publicidad, y lo más importante, impunidad. Impunidad y complicidad absolutos de la televisión y de los tres niveles de gobierno, que le han permitido seguir ocultando su verdadera historia por ya casi cuatro sexenios.

Los intentos de invisibilizar la oscura verdad sobre el falso caso Wallace han sido tan numerosos como diversos. Para la periodista Guadalupe Lizárraga, fundadora de Los Ángeles Press que ha dedicado varios años al tema, ha significado amenazas de muerte (vía telefónica y cibernética), intentos de secuestro para ella y su hija, el veto absoluto de su trabajo en la gran mayoría de los medios mexicanos, así como otras formas de acoso y agresiones virtuales a través de cuentas bot, o medios de comunicación afines a Isabel Miranda.

Otras formas de intentar acallar este escabroso caso han pasado por intentar invisibilizar o ridiculizar las denuncias del caso Wallace, como las que Guadalupe Lizárraga y excolaboradores de este medio han hecho en la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López, desde el 29 de marzo de 2019.

La señora Wallace saltó a la fama el 11 de julio de 2005, cuando los medios de comunicación la presentaron como una “valiente” empresaria que buscaba a su hijo secuestrado, que encontró a los secuestradores gracias a sus propias investigaciones, y posteriormente pedía justicia por su homicidio. Desde entonces se volvió «líder ciudadana», frecuente invitada televisiva y «activista» fundadora de la asociación civil Alto al secuestro, al grado que el entonces presidente Calderón y su amigo Raúl Plascencia le entregaron el Premio Nacional Derechos Humanos 2010. Calderón la convirtió en la invitada imprescindible en casi todos los eventos y giras oficiales; comentó que Isabel Miranda «lo inspiraba» a transformar a México, lanzándola en 2012 a la candidatura del PAN por la jefatura de gobierno del Distrito Federal.

El guion estaba bien pensado, hay que reconocerlo. Tenía la estructura clásica de una telenovela mexicana del siglo XX, donde la martirizada protagonista llega a superar las peores desgracias y acaba envuelta en gloria. ¿Qué desalmado se atrevería a dudar de una pobre madre, de una supuesta «víctima del sistema», de una justiciera, en un país donde las madres son sagradas y el público está hambriento de héroes, heroínas y finales felices? ¿Quién no se conmovería ante el melodrama de una abnegada madre respaldada por todos los medios de comunicación? ¿Quién no se identificaría con su deseo de justicia, en un país donde la justicia es desigual, lenta, injusta, falsa, y la policía y el gobierno están llenos de corrupción? ¿Quién iba a imaginarse que ella misma es parte de ese sistema corrupto que decía combatir? ¿Quién podía imaginar el perverso monstruo oculto, tras ese cuento rosa?

Las investigaciones de Guadalupe Lizárraga han probado la falsedad del caso Wallace; caso inventado con falsos culpables mediante linchamiento mediático de los inculpados, amenazas, espionaje, torturas, violaciones, siembra y fabricación de pruebas, así como compra de medios y funcionarios, para encubrir a su hijo Hugo Alberto León Miranda (su verdadero nombre, tras descubrirse la identidad de su verdadero padre biológico Carlos León Miranda), quien tenía antecedentes de contrabando y nexos con el narcotráfico.

Isabel Miranda ha abusado de los privilegios que le ha otorgado su falso papel de heroína y víctima. La farsa llegó al grado de que la usaron para promocionar las campañas del Teletón durante el sexenio de Felipe Calderón; así como Enrique Peña Nieto, Miguel Ángel Osorio Chong y Humberto Castillejos la usaron para descarrilar las investigaciones del caso Ayotzinapa, y Felipe Calderón y Genaro García Luna para manipular el caso Cassez Vallarta. ¿Qué mejor forma de demonizar en medios a una banda que nunca existió (Los Zodiaco), que usando a una verdugo con disfraz de “heroína”, a una loba con piel de oveja?

Pero en México, la siguen utilizando. La radio, la televisión y la prensa escrita de nuestro país, le siguen dando espacio como una «líder de opinión» para difundir sus mentiras, sin cuestionarla, ni dar voz a las verdaderas víctimas del caso Wallace, Martí, Nestora Salgado y Nino Colman; algunos de los muchos casos en que ella ha intervenido. ¿Acaso los dueños de los grandes medios de comunicación tradicionales nos creen idiotas, demasiado ingenuos o ignorantes? ¿O sigue existiendo consigna para favorecerla mediáticamente?

¿Por qué, durante tantos años, los medios de comunicación jamás entrevistaron a los familiares de los inculpados, cuando si han entrevistado a familiares de probados delincuentes como la mamá y esposa de Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”? ¿Por qué verdaderas madres activistas como Marisela Escobedo y Miriam Rodríguez –asesinadas en 2010 y en 2017, respectivamente– viven y mueren ignoradas por el gobierno, los medios y el público, mientras La Wallace continúa ocupando un lugar protagónico y gozando de impunidad para pisotear vidas y perseguir a todos aquellos que se interpongan en su camino?

Ante la indiferencia de periodistas y ciudadanos, es probable que aún intentará hacer más daño. Es importante no perder de vista lo que suceda con este caso, y con todos y cada uno de los que se han atrevido a alzar la voz contra esta mujer.

Es indignante que el oportunismo político y la doble moral de Isabel Miranda lleguen al grado de pronunciarse e intentar colgarse de casos recientes tan indignantes como el de la niña Fátima o el de la joven Ingrid Escamilla, intentando curarse en salud con los feminicidios y presentando un informe sobre los casos de secuestros contra mujeres este 18 de febrero. Es un desesperado intento por recuperar la credibilidad que ya perdió ante la sociedad mexicana, del mismo modo que el año pasado se colgó e intentó intervenir en las investigaciones de los casos de Norberto Ronquillo y Leonardo Avendaño, jóvenes estudiantes secuestrados y asesinados al sur de la Ciudad de México.

Es una hipocresía absoluta, considerando que ella misma –pese a ser mujer– ha ordenado ejercer diferentes tipos de violencia contra otras mujeres: Las torturas y abusos sexuales contra Juana Hilda González Lomelí y Brenda Quevedo Cruz (aún detenidas por el falso caso Wallace); las detenciones arbitrarias contra María Rosa Morales, Julieta Freyre (madre y hermana de César Freyre, inculpado por el falso caso Wallace) y Ámbar Treviño (anteriormente, abogada de las víctimas de Isabel Miranda), así como el hostigamiento y persecución contra otras mujeres familiares de sus víctimas en prisión, y las amenazas e intentos de secuestro contra Guadalupe Lizárraga y su hija. ¿Se le permitirá a una torturadora de mujeres, colgarse de la auténtica indignación de colectivos de mujeres contra los feminicidios? ¿la misma que nunca pronunció una palabra contra los cientos de feminicidios durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto? ¿Se lo permitiremos como sociedad? ¿Cuándo dejaremos de respaldar falsos héroes, construidos por los medios de comunicación?

México no puede ni debe seguir pasivo ante los engaños y delitos de Isabel Miranda Torres. ¿Cuándo llegará el día en que los mexicanos tomen con seriedad, el falso caso Wallace?

La fabricación de culpables es un problema público grave que nos afecta a todos porque quiebra el Estado de derecho, como para que continuemos trivializándolo o peor aun fingiendo que no existe.

Las víctimas que el Estado mexicano e Isabel Miranda han invisibilizado y destruido, necesitan nuestra voz con fuerza e indignación. Imposible visualizar la transformación de una sociedad mientras sigamos sordos y ciegos ante el falso caso Wallace, aunque sea la mismísima Miranda la que hoy se atreva a alzar el puño contra los feminicidios y la pasmosa ineptitud de las autoridades para resolver estos crímenes.

La indignación no es ciega ni sorda, el cinismo sí.

Continue Reading
1 Comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

El Caso Wallace

Ricardo Raphael trafica influencias con el fiscal Gertz Manero y Defensoría para sostener el caso Wallace: revelan audios

Published

on

Ricardo Raphael trafica influencias con el fiscal Gertz Manero y Defensoría para sostener el caso Wallace: revelan audios

Por Guadalupe Lizárraga

El sitio digital Uni2 Noticias difundió un audio con la conversación entre Ricardo Raphael y Salvador Leyva, servidor público del Instituto Federal de Defensoría Pública, en el que afirma que contará con la ayuda del titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Alejandro Gertz Manero, en dos casos judiciales, uno de ellos, el caso Wallace.

El integrante del grupo de académicos que avaló la no filtración del narcotráfico en el CISEN, en 2001, bajo la dirección de Eduardo Medina Mora y Genaro García Luna, y que ha sido testigo de la fabricación de culpables de diferentes casos, según su propio testimonio, ahora celebró con Salvador Leyva que Gertz Manero aceptara intervenir sin transparencia ni imparcialidad en uno de los casos más representativos de la corrupción judicial en México, y narra la escena:

 

“Pues ya que está usted de generoso –le dice Raphael de la Madrid a Gertz– son dos casos, no es uno. ¿Y cuál es el otro?, pregunta el fiscal, y responde Wallace. ¡No me diga! ¡Adelante! ¡Adelante! ¡Lo que quiera con el caso Wallace!”.

 

Alejandro Gertz Manero, en diciembre de 2018, dio la instrucción a sus subordinados de que se abriera el expediente de investigación penal «con las normativas más estrictas de la institución, sin dejar ninguna fisura» en contra de Isabel Miranda de Wallace, dijo, tal como lo había indicado también la entonces titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. Sin embargo, las pruebas del audio revelan el tráfico de influencias que pretende ejercer Gertz Manero, violando de nueva cuenta el debido proceso de los inculpados.

En mayo de 2019, el fiscal recibió al padre biológico de Hugo Alberto Wallace Miranda, el doctor Carlos León Miranda, acompañado de esta periodista, para hacer los exámenes de ADN, como evidencia de la fabricación de pruebas, después de que por años Miranda había sostenido que Hugo Alberto era hijo biológico de Enrique Wallace Díaz, ya que una de las pruebas fabricadas era la gota de sangre plantada en el supuesto lugar de los hechos con ADN en correspondencia a Wallace y Miranda.

También León Miranda declaró en la fiscalía que había sido coaccionado para usurpar la identidad de Enrique Wallace en 2006, cuando la defensa de los inculpados pidieron realizar la prueba de paternidad a Wallace. Sin embargo, pese al testimonio y la prueba de paternidad, la FGR nunca llamó a comparecer a Miranda, ya en un claro tráfico de influencia y protección, y el 25 de noviembre de 2020, determinó el no ejercicio de la acción penal en contra de Isabel Miranda y su esposo Wallace.

Entérate: Del CISEN a los medios: el caso de Ricardo Raphael

La cercanía de Ricardo Raphael con Isabel Miranda

La primera vez que Ricardo Raphael de la Madrid se dio por enterado de la falsedad del caso Wallace, fue en octubre de 2018, por medio de la investigación en formato de libro «de la periodista Guadalupe Lizárraga», según sus propias palabras, y un mes después era entrevistada en su programa en Canal 11, de la Ciudad de México.

 

 

Cuatro meses después, en abril de 2019, el conductor de televisión declaraba a los medios que era su investigación y hablaba de quién era “la señora Wallace”, enfocado sólo en ella, simulando ser crítico, mientras hacía comerciales en las redes para los candidatos de Partido Acción Nacional, al que han apoyado ambos durante el sexenio de Felipe Calderón.

Ricardo Raphael incluso declaró que desde la administración de Vicente Fox era cercano a Isabel Miranda de Wallace y a su abogado Samuel Antonio González Ruiz, alias ‘El Gordo’, quien en 1999 fue despedido de la PGR por una investigación del The Washington Post, sobre su protección al Cártel de Juárez y sobornos a jueces. Mientras Gertz Manero, en esa misma administración cuando se fabricó el caso Wallace, se desempeñaba como secretario de Seguridad pública federal.

No te lo puedes perder: El disfraz de experto antimafia: El pasado de Samuel González Ruiz, abogado de Isabel Miranda

No es la primera vez que Ricardo Raphael obstaculiza la justicia para sostener de manera manipulada el caso de Miranda de Wallace. Su injerencia con el titular de Defensoría pública, Netzaí Sandoval, ha sido utilizado como pretexto también para Isabel Miranda de Wallace que ha derivado en una serie de acusaciones con el ministro Arturo Zaldívar y con ello mantener la atención del caso con violaciones y escándalos que le permiten aislar mediáticamente a las víctimas.

 

Continue Reading

El Caso Wallace

Caso Wallace: ¿Quién es George Khoury y por qué se le relaciona con Arturo Zaldívar?

Published

on

By

Caso Wallace: ¿Quién es George Khoury y por qué se le relaciona con Arturo Zaldívar?

Las acusaciones de corrupción y tráfico de influencias que hizo Isabel Miranda de Wallace al ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar, volvieron a llamar la atención mediática. Entre estos señalamientos, Miranda acusó a Zaldívar de tener un pacto con una víctima de tortura y encarcelamiento injusto: George Khoury Layón, quien actualmente sigue preso pese a tener reconocimiento de inocencia por la Secretaría de Gobernación y una opinión de libertad inmediata por el Grupo de Trabajo de Detenciones Arbitrarias de Naciones Unidas.

Miranda de Wallace acusó George Khoury, -sentenciado por el falso secuestro de Hugo Wallace, hijo de Miranda de Wallace- de sobornar a Zaldívar para que la SCJN atrajera el caso de su hijo. Y, según las acusaciones que ella lanzó, que desde la Corte se ordenara la liberación a los acusados, entre ellos César Freyre y el propio Khoury Layón.

La editora recomienda: Meme Yamel ignoró a víctima de Isabel Miranda de Wallace que pedía ayuda para denunciar tortura

 

Pero, ¿quién es y de qué se le acusa a George Khoury Layón?

Se le atribuyó haber ordenado el supuesto secuestro y homicidio de Hugo Wallace Miranda. Sin embargo, Los Ángeles Press, por medio de la periodista Guadalupe Lizárraga, exhibió un cúmulo de evidencias de la fabricación de este caso, incluidos varios testimonios de quienes lo vieron después de su supuesta muerte, revelados desde 2014.

La primera vez que George Khoury fue interceptado por unos supuestos policías federales, según su propio testimonio, le pidieron dinero a cambio de que sus negocios funcionaran «en tranquilidad y seguridad», el 16 de julio de 2005, cuatro días después de la supuesta desaparición de Hugo Alberto Wallace. En esa ocasión, Isabel Miranda ya lo tenía en la mira de los primeros acusados del falso secuestro. Sin embargo, la defensa de Khoury pudo liberarlo sin mayor riesgo a su integridad, después que se negara a pagar la extorsión.

La segunda vez fue el 30 de enero de 2006, siete días después de la detención arbitraria y tortura de César Freyre, acusado de ser el «líder de la banda» que habría supuestamente secuestrado a Wallace. Una tercera detención fue el 2 de septiembre de 2009, pero en esta ocasión la detención incluyó tortura, que la víctima pudo grabar en audio con un dispositivo mp3, lo que sería su prueba maestra para el Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de Naciones Unidas, que desde el 18 de septiembre de 2017, pide su libertad inmediata al Estado mexicano.

 

La ONU realizó un reporte de diez páginas y un estudio del dictamen de foniatría que un perito presentó en el Juicio 05/2009 instaurado en el Juzgado 1o de Distrito de Procesos Penales Federales en Matamoros, Tamaulipas, en la que se incluyó la transcripción de la narración de la tortura que George Khoury sufrió a bordo de su camioneta.

La víctima fue sentenciada a 20 años de prisión por el falso secuestro de Hugo Wallace y, en su instancia en diferentes centros penitenciarios del país, este portal ventiló que fue torturado al menos en cuatro ocasiones, la última de ellas apenas el 12 de junio del 2022, cuando fue trasladado del Cefereso #17, de Michoacán, al Cefereso #12, de Ocampo, Guanajuato, por «denunciar violaciones».

Las primeras tres ocasiones que fue detenido de manera arbitraria (en 2005, 2006 y 2009) fueron por órdenes del empresario de seguridad privada Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sabol, quien así lo reconoció él mismo en llamada telefónica, y que reveló en su momento Los Ángeles Press y Lizárraga, quienes han reportado el caso desde hace más de una década.

No te pierdas: La tortura de César Freyre y la muerte de su hermana, quinta parte

 

Actualmente, George Khoury cumplió la mitad de la pena a la que fue injustamente sentenciado por un homicidio perpetrado en 2004, y que Jacob Tagle Dobín, inculpado también por el falso secuestro de Hugo Wallace, bajo tortura en 2010 señaló a Khoury como autor intelectual del homicidio. Esta confesión bajo tortura fue utilizada de manera ilegal en 2012 por la jueza Hermelinda Silva Meléndez, del Juzgado 25 de la Ciudad de México, para sentenciar a George Khoury a 20 años de cárcel sin haber cometido el delito.

Continue Reading

El Caso Wallace

Meme Yamel ignoró a víctima de Isabel Miranda de Wallace que pedía ayuda para denunciar tortura

Published

on

Meme Yamel ignoró a víctima de Isabel Miranda de Wallace que pedía ayuda para denunciar tortura

 

Por Guadalupe Lizárraga

La actriz y youtubera poblana que ha incursionado en la vida política de México como “periodista” a través de las redes sociales, Meme Yamel, ignoró el caso de César Freyre Morales, una de las víctimas más torturadas por Isabel Miranda de Wallace que fue obligado a incriminarse por el falso secuestro de Hugo Alberto Wallace Miranda y por lo que fue sentenciado a 131 años de cárcel.

De acuerdo con el testimonio de Alma Nelly Flores, esposa de César Freyre, por su propia iniciativa buscó a la youtubera Meme Yamel debido a su popularidad en las redes sociales de la Ciudad de México, con el objetivo de que pudiera ayudar a hacer visible la injusticia que sufría la principal víctima del caso Wallace, a quien Isabel Miranda calumnió en medios y espectaculares como «líder de la banda de secuestradores» de su hijo. Freyre fue torturado reiteradamente, además del encarcelamiento injusto por más de un año que también sufrió su madre María Rosa Morales y su hermana Julieta Freyre, ambas fallecidas.

Por si te lo perdiste: La tortura de César Freyre y la muerte de su hermana, quinta parte

Sin embargo, por la red de WhatsApp, el 15 de julio de 2021, Meme Yamel respondió a la esposa de Freyre que si le podía dar su número de teléfono a su productor, y a partir de allí no volvió a responder sus llamadas «ni su productor». La esposa de César Freyre hizo dos intentos más en comunicarse con la actriz y youtubera sin éxito, el 4 y el 15 de noviembre de 2021.

Meses antes, el 28 de enero de 2021, Meme Yamel se presentó en la conferencia matutina del presidente López Obrador con el caso de Brenda Quevedo Cruz, otra de las víctimas de Isabel Miranda, sobreviviente de tortura y abuso sexual, que ha sido expuesto reiteradamente por quien esto escribe desde 2019 ante el presidente de la república, el Senado mexicano y la Secretaría de Gobernación y, desde 2014, en Los Ángeles Press.

 

Meme Yamel sabe quién es César Freyre en el caso Wallace. Lo sabía mucho antes de que fuese contactada por la esposa de Freyre. No obstante, la youtubera poblana no sólo lo ha ignorado a él, sino también al resto de las víctimas que también han sido torturadas, y en el caso de caso de Jacobo Tagle Dobín y Albert Castillo Cruz, además de Freyre, en las torturas participó directamente Isabel Miranda de Wallace, e incluso ella mismo reconoció en entrevista a Notimex que ella los mandó golpear.

Entérate: Quién es César Freyre Morales en el falso caso Wallace

Recientemente, ante los reclamos de la audiencia de los seguidores de Meme Yamel para que reconociera la autoría original de la investigación realizada por la periodista Guadalupe Lizárraga, revelada en dos libros, El falso caso Wallace y La lucha por la verdad, y más de cien reportajes sobre las víctimas que llevan 16 años en prisión por la fabricación de los agentes del Estado, la youtubera respondía que “todos los periodistas habían contribuido a la investigación”.

Pero para Alma Nelly Flores de Freyre fue clara la situación: tanto Meme Yamel como los otros periodistas que abordan el caso Wallace con desaseo ético y de manera manipulada responden a una instrucción de gobierno en la cobertura de la información, y las órdenes pasan por Defensoría pública, que en noviembre de 2020 gestionó el caso de Brenda Quevedo ante la ONU, pero ha ignorado las condiciones en las que se encuentran las demás víctimas.

Incluso, la esposa de Freyre concluyó diciendo que el defensor público de su esposo no tenía autorizado emprender gestiones de defensa, o no quería hacerlas por temor a represalias, por lo que ella tuvo que recurrir al Mecanismo Nacional de Prevención de Tortura para pedir que le aplicaran el protocolo de Estambul a César Freyre, el cual obtuvo con resultados positivos en tortura.

Continue Reading

Trending

A %d blogueros les gusta esto: