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Con voz propia

Segunda tortura, en Islas Marías: acusada del falso secuestro Wallace

Testimonio de Brenda Quevedo Cruz sobre su segunda tortura aplicada por agentes ministeriales para que se incriminara por el falso secuestro de Hugo Wallace

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Segunda y última parte

Testimonio

El martes 12 de octubre de 2010, aproximadamente como a las 9 de la noche, llegó un grupo de marines y custodias, dirigidos por el comandante Javier Jiménez Santana y la directora María Teresa López Avoites, a realizar una revisión en el campamento donde me encontraba. Era Zacatal, un campamento de población de sentenciadas en Islas Marías. Yo no he sido sentenciada, mi proceso sigue abierto, y sin embargo me enviaron a ese lugar.

Aquel 12 de octubre, yo estaba fuera del dormitorio. Conversaba con una interna cerca de una cancha de básquetbol. Los custodios llegaron y nos ordenaron que nos formáramos cada una afuera de sus dormitorios. Hicieron una revisión de los cuartos y fue cuando la custodia Verónica Chávez Rojas encontró supuestamente debajo de mi cama unas pastillas –que de hecho no estaban ahí cuando yo hice mi cama en la mañana de ese mismo día–, y me dijo que eran unas pastillas controladas. Cuando me trasladaron a Islas Marías, en el avión me hicieron una revisión exhaustiva; y cuando bajé del avión, me revisaron de nuevo para entrar al campamento. No me encontraron nada, ni en mi cuerpo ni en mis cosas, era imposible que yo hubiera metido unas pastillas al cuarto donde recién me internaban, claramente me las estaban “plantando”.

La custodia lo reportó al comandante Santana. Después entró la directora del penal y me llamaron para preguntarme dónde había conseguido esas pastillas. Yo respondí lo que sabía: no eran mías, nadie me las había dado y desconocía qué tipo de pastillas eran. Me pidieron que me uniformara y me bajaron a la guardia, antes de esto pasamos al hospital a certificarme y después me llevaron a la guardia de Seguridad del campamento Valleto, al que le llaman la “Borracha”, donde están los castigados.

La persona que estaba encargada en ese lugar de nombre Eisa Aguilar Cárcamo me recibió como a las 9:45 pm., y estuve ahí hasta 3 de la madrugada del 13 de octubre. Me sacaron de ahí y me subieron a una camioneta pick-up blanca. Iban las custodias Verónica Chávez Rojas y Eneyda Pérez Tiquet, y al volante iba el comandante Javier Jiménez Santana. Me sentaron entre las dos custodias y yo les pregunté que a dónde me llevaban. Pero no respondieron, sólo me dijeron que no hablara. Pasaron por la Marina y cuatro marines subieron unas sillas y una mesa de plástico y luego se montaron ellos en la parte de atrás de la camioneta.

Estuvimos en la carretera una media hora o quizá cuarenta minutos, yo alcanzaba a ver alrededor cómo rodeábamos la isla, esto lo sé porque escuchaba y veía los destellos del mar, aunque estaba demasiado obscuro. Entonces me empecé a poner muy nerviosa y les pedí por favor me dijeran a dónde me llevaban, porque yo tenía mucho miedo, ya tenía la experiencia del Penal de Santiaguito, en donde me habían golpeado y temía por mi vida y mi integridad física. Empecé a temblar y a sentir que me faltaba aire. El comandante intentó calmarme, me dijo que él no iba a permitir que me golpearan, que unas personas sólo querían hablar conmigo, que sabía que mi caso era muy delicado. Yo empecé a llorar, le pregunté por qué me llevaban tan lejos y de noche. Me dijeron que por mi bien cooperara y guardara silencio. Ya no dijeron nada más.

Llegamos a una zona cerca de un despeñadero al lado del mar. Había mucha vegetación, sin casas, hasta que llegamos a una casita abandonada de color blanco. Me bajaron ahí, y el comandante me dijo:

–Si llegas a lastimar a alguna de las custodias te las vas a ver conmigo.

–¡Ésa no es mi intención! Sólo les pido que no me dejen sola –y el comandante me respondió con estas palabras textuales:

–¡Te prometo que no dejaré que te toquen ni un chingado cabello!

Me metieron a la casa. Todo estaba obscuro, no había luz eléctrica, me metieron a un pequeño cuarto y me dijeron que iban a cerrar, que descansara, que ahí había una cobija vieja en el piso. La casa estaba como en obra negra, los apagadores, y otros detalles todavía ni siquiera estaban instalados. De nuevo les pedí que por favor me dijeran de qué se trataba todo eso, pero no me respondieron y se marcharon. Alcancé a escuchar cómo se secreteaban afuera de la casa con el comandante, y después él sólo se fue en la camioneta.

Me quedé dormida en esa cobija en el suelo, y cuando desperté ya era de día y escuché que llegaba una camioneta. Era de nuevo el comandante, lo vi por una ventana pero no me dejaban salir, vi que de la ventana del otro lado donde había un baño mal terminado se veía el mar y una pequeña Isla con una piedra grande. En eso me hablaron para decirme si quería comer algo, y se volvió a arrancar la camioneta, ya no pude hablar con el comandante. Las dos custodias me abrieron la puerta y me dieron un plato con huevo y frijoles y había una bolsa con manzanas, naranjas y alegrías. También me dieron una bolsa de plástico con agua de horchata, yo no comí más que una manzana. Les insistí a las custodias que me dijeran por favor porqué estaba yo allí, que me dijeran si era un castigo o qué, pero ellas dijeron que no sabían tampoco que ya no hiciera más preguntas porque la orden era que no hablaran conmigo. Les pedí llorando que si pasaba algo que por favor no me dejaran sola, que tenía mucho miedo. Ellas me dijeron que no me iba a pasar nada, que no me podían dejar sola, pero que me metiera de nuevo al cuarto y no saliera. Así pasaron las horas, era como la una de la tarde cuando escuché una camioneta que se estacionó fuera de la casa. Me asomé a la ventana y alcancé a ver una Van color blanco con los vidrios polarizados. Entró la custodia Eneyda Pérez Tiquel y me dijo que me sentara en el suelo y cerró de nuevo.

Mientras yo estaba ahí sentada, rezando porque no fuera nada malo, abrieron la puerta y entraron cinco o seis hombres encapuchados. Vestían pantalón de mezclilla, zapatos negros y playeras de tirantes blancas. Uno de ellos, él que llegó primero me empezó a gritar.

–¡Ahora sí, ya chingaste a tu madre! ¿Te acuerdas de nosotros? ¡Por más que grites, ahora nadie te va a oír!

Yo empecé a llorar. Les supliqué que no me lastimaran. En eso me vendaron los ojos y me envolvieron en una cobija todo el cuerpo sujetada con cinta canela. Me mojaron toda. Me quitaron los zapatos y los calcetines.

–¡Ya no vamos a aguantar tus pendejadas! –me dijeron– ¡ahora sí, vas a ver lo que es bueno!

Me acostaron en el suelo y me echaron agua en la nariz y en la boca para intentar ahogarme. Cuando vomitaba el agua me volteaban hacia abajo.

–¡Ya estamos cansados de tus chingaderas! –repetían– ¿no te da lástima que tu mamá la pague por tus chingaderas? ¿No es cierto que la acaban de operar de los ojos?

–¡Pobrecita! –dijo otro hombre– ¡qué mal y fea se veía con esos lentes tan feos!

–¡La íbamos a matar el día de la operación o a dejarla ciega, pero luego pensamos que ella no tiene la culpa!

–Ya te dejó sola también tu esposo Fernando, ya anda con otra más guapa. Así todos te van a ir dejando sola.

Me pegaron en la cabeza con la mano abierta, eran dos los que hablaban siempre. A uno de ellos le reconocí los ojos de color café claro, al otro, que se me montaba encima, alcancé a verlo que era de complexión robusta y muy velludo hasta en los hombros, tenía vellos muy negros y también le alcancé a ver los ojos. Esto fue porque con el agua que me echaban se me resbalaba la venda. Me golpearon en diferentes partes del cuerpo, a veces ya no sabía con qué era, no distinguía si era con el puño o el codo o las rodillas. Uno de ellos me metió varias veces la mano cerrada entre las piernas, muy fuerte, lastimándome hasta sangrarme.

–¿Qué se siente? –me preguntaba, mientras seguía haciéndolo.

–Quien te viera así, ¡una puta edecán de cuarta! ¡Toda meada y greñuda! ¡Vales para pura madre!

–¿Ahora sí ya sabes de parte quién venimos?

–Sí –respondí como pude– de la señora Isabel Miranda… –y siguieron golpeándome en la cabeza y en el torso.

–¿Por qué estamos aquí? ¿Sabes por qué estamos aquí?

Yo les dije que por favor pararan, que yo iba a cooperar, pero sus golpes siguieron.

–¡¿Sabes por qué tú estás aquí?!

–Por el secuestro de Hugo…

En eso, uno de los hombres me golpeó tan fuerte en la cabeza que pensé que me había reventado el oído, porque ya no oí bien de ese lado, solo un zumbido doloroso, y me gritó:

–¡Del señor Hugo, para ti!

Continuaron insultándome y golpeándome. Dijeron que ahora ya tenían a Jacobo (Tagle), que “el pendejo pensó que nunca iba a salir de su bunker”, pero que ya lo habían agarrado, y que por mi bien yo tenía que decir lo que ellos querían oír. Encendieron una grabadora y me sentaron. Un hombre me amarró un alambre en el dedo gordo del pie derecho y otro me echaba más agua. Me preguntaron que si yo le había escrito una carta a César (Freyre). Dijeron que ellos tenían esa carta, y que César ya había hablado todo, porque “lo amenazaron con el Ruso, que ahí fue cuando ya no aguantó más”, y que Jacobo también había hablado, que más me valía a mí también hablar y decir que habíamos sido nosotros los que secuestramos y matamos a Hugo Alberto Wallace.

Empezaron a ahogarme con el agua otra vez, y les pedí que por favor ya iba a hacer lo que ellos quisieran, pero que por favor pararan. Todos ellos me sentaron y luego de nuevo me acostaron y volvieron a ahogarme y a sentarme. Lo repitieron una y otra vez. Yo ya no podía hablar porque me estaba ahogando, así que me dejaron sentada y me dieron toques en los pies. Les grité que por favor ya no podía, qué era lo que tenía que hacer. Me dijeron que tenía que decir que llevamos a Hugo al departamento de Perugino, y de ahí lo matamos y sacamos en bolsas de plástico su cuerpo, y manejamos en mi coche hasta botarlas.

Apagaban y prendían la grabadora, y me repetían lo que yo tenía qué decir, que lo dejamos en un acueducto y unas maletas en un terreno… Uno de ellos me dijo:

–¡Y más te vale no ir de nuevo a hacer tus pinches desmadres de derechos humanos! ¡Date cuenta del poder que tienen para ir hasta ese lugar y entrar hasta ahí, ellos tienen mucho poder, y tú te metiste con la persona que no debías!

–¡Eso te pasa por molestar a la señora y a su esposo y a su familia!

–Ellos saben perfectamente en donde está tu hermano, y que tu mamá está muy enferma por tus mamadas. Ellos van a hacer los siguientes, y así como estás tú ahora, te vamos a traer fotos de tu mamá hasta que aceptes todo.

Yo empecé a llorar más fuerte, y les supliqué que por favor no le hicieran nada a ella, que no le hicieran nada a mi familia… Me dijeron que tenía que decir que había tomado fotos del cuerpo de Hugo, y volvían a encender la grabadora, y me gritaron que yo tenía que decir que después de las fotos fuimos a tirar el cuerpo. Después de los golpes y los insultos me dijo uno:

–¡Ahora fíjate qué poder tenemos! ¡Vamos a seguir hasta que hagas lo que te decimos! ¡Aquí vamos a estar toda la semana! Vas a pedir hablar con el juez y le vas a decir que te arrepientes de todo el mal que has hecho, y que es cierto todo lo que dijo Juana Hilda y que tú aceptas tu responsabilidad. Le vas a pedir perdón a la señora Isabel Miranda y le vas decir que tiraron el cuerpo de Hugo a un canal en bolsas de plástico. Si no lo haces, y le quieres echar más huevos o le platicas a alguien de esto, se van a ir en contra de tu mamá. La van a levantar, la van a torturar y a desaparecerla. Y así van a hacer lo mismo con tu hermano, y de todos modos vamos a regresar a verte…

–¡Yo no voy a decir nada! ¡Mejor mátenme! –grité desesperada.

–Ah, y eso también te lo vamos a cumplir pero luego, de hecho vas a ver pronto a Jacobito aquí contigo, bueno no aquí, bien encerrado, y si haces todo lo que te decimos, te vamos a regresar a Santa Martha, así de grande es nuestro poder.

Empezaron a desatarme y a quitarme la cinta canela. Uno que gritaba mucho, me dio una fuerte cachetada y me dijo:

–¡Pobre de ti sí le dices esto a alguien! ¡Sobre tu puta madre nos vamos y no estamos jugando, no vas a comentar de esto a nadie!

Yo les dije que no iba a decir nada, pero que no lastimaran a mi familia. Cuando me sentaron se oyó cómo empezaron a salir, y el último me quitó la venda. Me dijo que me agachara, que pobre de mí si volteaba, y se fue. Luego entró la custodia Verónica Chávez Rojas y me preguntó qué había pasado. Yo empecé a llorar y le dije que por qué me habían dejado sola que se los había pedido. Ella dijo que los señores habían dicho que eran mis abogados, y que iban a hablar conmigo y que a ellas las metieron a una camioneta a preguntarles cosas de mí, les grité que las iba a demandar por prestarse a esto.

Me encerraron de nuevo en el cuarto, estuve ahí hasta las cuatro de la mañana, cuando llegó la camioneta del comandante Santana. Me subieron, y nadie me dijo nada, yo no podía caminar y tuvieron que ayudarme. Me dejaron en la comandancia de nuevo, en la “Borracha” de castigo. Allí se encontraba la custodia Eisa Aguilar de encargada. Estuve hasta las seis de la mañana del 14 de octubre. Después me sacaron de ahí y me llevaron a una comandancia del campamento “Bellavista”. Me pusieron sola en un cuarto, y la orden a los custodios era “que nadie hablara conmigo” y que yo no podía salir de ese cuarto.

Cuando llegué, me recibió la custodia Janet Mijangos Sánchez. Ella estuvo a cargo durante una hora y yo le comenté que necesitaba ir al doctor. Respondió que iba a consultarlo, y llamó por radio pero le dijeron “negativo”, que yo no podía salir. Después, como a las ocho de la mañana llegó la custodia María Teresa Velázquez Avilés, cuando llegó me encontró llorando y me preguntó si estaba bien. Le dije que no, me dijo que le platicara por qué no podía caminar y estaba manchado de sangre mi pantalón. Le dije que tenía miedo de decirle algo, porque me habían advertido de que no dijera nada, porque me iría peor. Ante su insistencia, le conté todo. Se quedó sorprendida, y me dijo que me tranquilizara, que iba a tratar de ayudarme para que me llevaran al hospital.

Al medio día llegó el guardia Medardo Alegría Muñoz, me vio lastimada. Me preguntó si estaba bien, me dijo que él era el encargado del campamento. A él yo ya lo había visto antes, me preguntó qué estaba haciendo ahí. Le dije que me sentía muy mal, que por favor me llevara al doctor y le preguntó a la custodia si me habían revisado cuando llegué, que si tenía golpes o algo. Ella dijo que no, y el oficial Medardo le dijo que entrara y me revisara por si tenía algún golpe lo anotara porque él no se iba “a aventar la bronca de las tonterías que andaba haciendo esa gente”.

Cuando me revisó la oficial, tenía una hematoma a la altura de la cadera del lado derecho, no sé si lo apuntó o no, pero le pedí ir al doctor, pero cada que hablaba el custodio, solamente le decían que ellos le iban a avisar. Así estuve hasta el viernes 15 de octubre, cuando me trasladaron al Jurídico con la custodia Mónica Limas Martínez y Medardo Alegría. Me metieron a hablar con la directora del penal María Teresa López Avoites, y le comentaron que me habían golpeado y que necesitaba ir al doctor. Ella respondió que después, que yo estaba ahí para otra cosa, para que le dijera lo de las pastillas, para ver cuánto tiempo iba a estar castigada por el Consejo. Volví a decirle que las pastillas no eran mías, que yo acababa de llegar a la Isla, no podía haberlas conseguido; le insistí que me habían golpeado, y ella sin hacer ni un gesto me pregunto “¿quién?”. No lo sé, le dije, eran unos hombres encapuchados. Pero vi que ella no estaba impresionada ni mostraba ninguna sorpresa con lo que estaba diciendo. Le dije que mejor lo olvidara, me levanté de la silla y le dije:

–Solamente quiero hacer una llamada, y hablar con Derechos Humanos.

–¡Tú estás castigada! No puedes hacer ninguna llamada hasta que me digan cuánto tiempo vas a estar castigada y se te acabe el castigo.

Al día siguiente, sábado en la noche, le insistí al oficial que me sentía muy mal y me llevó a Urgencias, donde me detectaron un absceso en un seno por los golpes y no pude explicarle a la doctora lo que me había pasado, porque entre con la custodia Mónica y me dijo que “no podía hablar con nadie”.

Brenda Quevedo Cruz, incriminada por un falso secuestro.

Brenda Quevedo Cruz, incriminada por un falso secuestro.

Así fue como me tuvieron aislada. Fue hasta un mes después que me dejaron hablar por teléfono. No querían devolverme mi agenda de teléfonos, solamente me dejaron copiar unos números y se la volvieron a llevar. Después me pidieron copia de esos números.

He estado segregada del resto de las demás internas. La orden de “no tener contacto con nadie”, sigue hasta ahora, y no puedo hablar ni con las custodias que me cuidan, que no salga de donde estoy con nadie y ahora dicen que porque soy “procesada” y no puedo estar con las demás. No me han dejado ir al Ministerio Publico, entre otras cosas; no me permiten comprar en la tienda, todo lo tengo que pedir por medio de Trabajo Social que viene muy esporádicamente.

Así fue mi segunda tortura en Islas Marías. Ratifico que todo es verdad y pido ayuda a todas las instancias de derechos humanos. Temo por mi vida y la de mi familia, si no me echo la culpa.

Para leer Primera parte

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Con voz propia

Los Humphrey no son como los pintan; Herrera y los Oxxo, la mejor lavandería… de dinero

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Historias para armar la Historia

Por Ramsés Ancira

 Humphrey DeForest Bogart, no era un hombre guapo, pero tenía una imagen de galán que todos le creíamos. Un hombre duro, pero amigo de un hombre negro cuando el racismo estaba en su máximo esplendor en Estados Unidos; y aunque se portaba grosero, no podíamos dejar de sentir ternura por él cuando con una copa, seguramente de whisky imploraba: ¡Play it again, Sam! o dejaba ir de Casablanca a una de las mujeres más hermosa de todos los tiempos, Ingrid Bergman, para que siguiera siendo soporte de un líder de la resistencia.  Carla Humphrey tampoco es la panista rancia que pretende la cultura patriarcal. Ya quisiera MORENA tener más cuadros progresistas, profesionales y liberales como ella.

Humphrey, el feo, y Humphrey la bella son dos ejemplos de estereotipos: Rick (Humphrey) tuvo que renunciar a Ilsa Lund, no porque fuera cinco centímetros más bajo que la actriz Ingrid Bergman, sino porque en la trama, detrás de su cinismo, se encontraba un hombre bueno. Santiago Nieto, tuvo que renunciar por el momento al servicio público porque se enamoró de Humphrey (la bella) y al presidente le salió lo palurdo; no quiso entender que un doctor y una doctorante en Derecho, tenían derecho a una boda digna. Mentira que fuera más ostentosa que una fiesta de XV años en un barrio pobre de Iztapalapa.

Pero esto también tiene que ver con las preguntas de muchas personas que se olvidan de sus obligaciones periodísticas y prefieren hacer el papel de patiño, poniéndole a López Obrador la oportunidad de dar respuestas pontificadoras, con juicios morales, y mal informadas.

#PerroSiComePerro dice, y dice bien el colega Francisco Rodríguez. Vicente Serrano no es santo de mi devoción porque he tenido noticias de que quiso cobrarle una entrevista al capitán Vladimir Malagón, pese a que recibe mucho dinero de instituciones de la 4T, para posicionar sus canales de Youtube. Ignoro si también le cobró a Carla Humphrey, pero la entrevista me encantó. La dama sacó toda la casta y quedó claro que como buena mexicana prefiere las tortillas al PAN, que tiene una honestidad mucho más valiente que la que pueden presumir muchos morenos y que ser de izquierda sin duda es un valor, pero pequeño en comparación con otros valores como son la justicia y la congruencia profesional.

Ataviada con un vestido floral, en el frio otoño, y con un estampado muy mexicano, Carla Humphrey enfrentó todas las preguntas maliciosas. No podía contar con seducir a Serrano, porque sus preferencias son distintas, pero lo dominó y lo venció, si acaso la intención hubiera sido hacerle una entrevista tramposa.

En uno de los momentos estelares de la entrevista, Carla Humphrey recordó que cuando José Woldenberg fue el primer presidente del Instituto Federal Electoral, nadie lo cuestionó sobre estar casado con Julia Carabias, a pesar de que ella formaba parte del gabinete presidencial del priista Ernesto Zedillo.

La eminente maestra Carabias, por cierto, fue integrante del Movimiento de Acción Popular (1981) y del Partido Socialista Unificado de México (1986). Su ex esposo, por cierto, también es autor de un libro de memorias desde la izquierda y es uno de los críticos mejor documentados de López Obrador. Ambos son de origen judío, así que por favor no le vayan a pedir referencias a Jalife, quien también odia a los científicos por su puro complejo de no haber estudiado un doctorado.

Pero regresando a Humphrey. Su discurso fue claro. Una cosa es que haya estado casada en primeras nupcias con el panista Gil Zuarth, y otra muy distinta que ella milite en ese partido. En la entrevista ella se colocó en una posición de centro izquierda y declaró que coincide con López Obrador en la urgencia de combatir la corrupción. Además, fijó su posición, dijo que no coincide con el INE en que haya que perdonar al que se pase con menos del 10 por ciento de su presupuesto de campaña. Ni aunque fueran centavos, enfatizó. Y con esto se vio mucho más ética que las instituciones que sacan dinero del erario público, para pagarle a youtuberos para servir de patiños de López Obrador en la mayoría de “las mañaneras”.

Herrera expulsado del paraíso

Si las tiendas Oxxo pagan menos por la luz, es lo de menos. Lo verdaderamente grave es que sean el mayor centro de lavado de dinero del país. Algo que hubiera podido frenar Santiago Nieto desde la Unidad de Inteligencia Financiera, si López Obrador no prefiriera a los fariseos que se sientan en las primeras filas de la 4T, pregonando la honestidad valiente mientras roban, mienten y traicionan.

Resulta que hay empresas fantasmas que incluso se han anunciado en Milenio Televisión, las cuales ofrecen préstamos de 100 mil pesos o más, pero el requisito es poner un fondo de garantía que se paga como una especie de tanda. La empresa no tiene una dirección fija, así que los depósitos se hacen en la tienda Oxxo. El préstamo no llega, pero tampoco los abonos. A cada uno que cae en la trampa le quitan unos 10 mil pesos.

Como se anunciaban en una televisora que parece muy profesional, imagínese que hayan caído en la trampa 10 mil personas, esto revela un fraude por 100 millones de pesos.

Ahora bien, otras supuestas financiadoras sí entregan el préstamo a quien tiene una cuenta de débito en el banco. Pero para prestarle le piden que use una aplicación que le da acceso a todos sus contactos. Si se retrasa, les mandarán a todos ellos una fotografía suya con una leyenda que dice que es defraudador(a) y no paga. Además, asegurará a sus contactos más frecuentes que ellos son deudores solidarios y si no les pagan los insultarán con epítetos como “analfabeto” “indio” y “ladrón”.

Si la persona pregunta como parar el pleito, le dicen que acuda al OXXO, con la cantidad prestada e intereses de alrededor del 50 por ciento por cada semana de retraso. Si les argumenta que quiere ir a pagarles  personalmente  y recibir el documento del finiquito, no se lo admiten “por razones de seguridad”. “Para todo lo demás, pague en Oxxo”.

Le recomendamos estar alerta y compartir esta información a quien más confianza le tenga, las razones sociales de estas APPs, que pueden pertenecer a los mismos defraudadores son, entre otras, las siguientes: Paay, que le cobra 2496 por ciento de interés anual; Cashcash, con Mil 600 por ciento de interés anual y más o menos por el mismo precio de agio Okredito y Kueski, Baubap, Ibillete y ,  Fus Money.

(Hacemos un paréntesis para recordarle al SAT que la empresa con la que Alfredo Jalife lava el dinero de sus inversiones en la Bolsa Libanesa de Valores, se llama Okonomia. De nada)

Además, esté atento de estas aplicaciones para teléfonos inteligentes: • DaddyCredi • Envía Dinero • Mango Credit • Lana Plus • Rapilends • Palta préstamos • Ok préstamos • Crediti • Yumi Cash • Exfectivo • Momo Credit • Cash Plus • Credi Elephant • Cash Movil • Credi Cash • Crédito Más • Dr. Loan • E. Prestamo • Express Loan • Flash Peso • Gryphus Crédito • Lemon Cash • Magic Crédito • Mi Cartera y Mío Préstamo

¿Quiere conocer más? Pues ahí le van: • Mi peso • Peso X • PP Crédito • Super Préstamo • Tala • Taoqianle • Trueno Cash • Real Peso • Super peso • Cash Money • Grupos Créditos • Money • Express Load • Listo Cash • Gub Préstamos • World Bank • Coco Peso • PrestamoRapido • CrediFacil • EasyCredit • Préstamos Celulares • Más Efectivo • Confiar • Crediya • Apppesito • Fastcash • Ok Credito • Cuestión • Pesa Prestamo • CashCash y • Dicredit.

¡Uff. Son Muchas, pero estas son las más denunciadas por los estafados.

Otro de los Youtubers consentidos de La Mañanera es El Chapucero, pero esto no quita que a veces haga un buen periodismo y no solo encabezados sensacionalistas. Aquí el tema es que denuncia que Arturo Herrera está involucrado, por acción y omisión en el gran lavadero de Oxxo que, como decíamos puede ascender a varios cientos de miles de millones de pesos. Pero para curarlo en salud, algunos medios se han apresurado a decir que Herrera no va a dirigir el Banco de México, porque será el ungido como candidato a gobernador de Hidalgo por Morena. ¡Se imagina!

Pero, también lo informa “El chapucero” con más datos, Arturo Herrera permitió que funcionarios de Banco Azteca intervinieran en la Comisión Bancaria y de Valores, haciéndole más fácil las condiciones para practicar la usura. Recordemos que Azteca es el único banco que tiene concesión para ingresar dinero a los reclusorios. ¿Cuándo crezca el Banco del Bienestar, le podrán arrebatar este negocio que se queda con el 15 por ciento del dinero que les depositan a los presos?

Bitácoras Suplementarias

4.5 T

Militantes del Partido Morena, que nunca fueron parte de Acción Nacional, el PRI, ni de los partidos confesionales integradores del Movimiento, han decidido pintar su raya, hacer un padrón con militantes que se autodenominan de izquierda y hacer una agenda progresista de cinco puntos con temas que los diputados y senadores de su partido han querido soslayar, entre los cuales se encuentran:  la liberación de presos que cumplen con los requisitos de la Constitución y el fin de la venta de niñas para explotación sexual y laboral, con el pretexto de que son “usos y costumbres”.

La iniciativa es del coahuilense Rogelio Montemayor y de militantes de Morena en Estados Unidos que fueron despreciados por Mario Delgado a pesar de constituir la Fuerza Migrante más importante con la que contaba el partido en el exterior. Puede conocerlos en https://reevolucion4tlanuevageneracion.org/

Nueva ministra

Conexiones: El @senadomexicano aprobó por dedazo presidencial a Loretta Ortiz como nueva ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ella fue cómplice por omisión de Netzaí Sandoval desde su cargo como integrante del Consejo de la Judicatura Federal, pues permitió que la defensoría pública despidiera a los abogados más competentes, (alguno de ellos escritor de gran prestigio en el medio académico), para poner a recomendados del líder del Senado: Ricardo Monreal. ¿Pudo usted ver los enlaces de estos hechos en los que se entrelazan el Ejcutivo, el Legislativo y el Judicial?

Nuevo Jugador presidencial

El Secretario de Gobernación, Adán Augusto, se suma a la lista de probables candidatos a la presidencia. Nada que objetar. Muchos presidentes de México han venido de ese ministerio. Solo una observación México está adherido a los acuerdos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, los cuales establecen que las personas privadas de la libertad no pierden derecho a una estancia digna, a medicinas, al trabajo y la educación. Esto es un chiste dadas las actuales condiciones de las prisiones de todo el país.

López Hernández es el responsable de todos los Centros de Reclusión Federales, como Martí Batres lo es de los reclusorios de la Ciudad de México. Ninguno de ellos se ha ocupado del asunto.

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Arteleaks

El recuerdo de Ignacio Grajeda Bounette, autor de ‘Sabor de engaño’

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Los músicos de la vieja foto en blanco y negro

Por Miguel Alonso Rivera Bojórquez

Hay fotografías que te mueven a la curiosidad y a tratar de rememorar, pero es difícil cuando se trata de un pasado desconocido que se nos fue. Mis recuerdos de Ignacio Grajeda Sánchez no pueden ser más entrañables, cuando cantábamos o filosofábamos sobre la vida. Un hombre siempre alegre, todo amor y dedicado a su familia.

Recientemente llegó a mis manos una fotografía de él cuando era joven. La imagen me fue enviada después de escribir una anécdota tras el primer natalicio luego de su partida. Al ver la imagen color sepia me pareció un emblemático fragmento de su vida y me despertó la añoranza de las veces que trabajamos juntos en los arreglos musicales de mis composiciones.

Sin duda, existen músicos maravillosos que con su obra hacen del mundo algo mejor.

El compositor Ignacio Grajeda Bounette, autor auténtico de la canción “Sabor de engaño”, aparece sentado al centro en esa vieja fotografía en blanco y negro con tonalidades sepias que nos hizo llegar José Melchor Óscar Ávila.

Melchor fue mi compañero de generación en la licenciatura en Periodismo y es primera voz y director del Cuarteto San Miguel. Es además autor del libro “Sinaloa, tierra de compositores y artistas; un viaje por su geografía e historia”.

Las personas que aparecen en esta fotografía eran los integrantes de la pequeña banda orquesta “Jambao” que tocaba en el callejón número 5 con Socorro, en el centro de Eldorado, sindicatura de Culiacán, Sinaloa.

El primero de izquierda a derecha es Ignacio Grajeda Sánchez, hijo de Ignacio Grajeda Bounette. En esa época tocaba la trompeta y los teclados. Ignacio padre e hijo eran músicos extraordinarios y ambos grandes saxofonistas.

“La persona que está al costado de mi papi era su compadre, pero solo sé que le dicen ‘Talo’. Creo que se llama Natalio”, dijo Lídice Grajeda. Natalio, el baterista del grupo, es el segundo de izquierda a derecha.

Al centro, el tercero de izquierda a derecha, Ignacio Grajeda Bounette era el director de la orquesta “Jambao” y tocaba el saxofón. El cuarto de izquierda a derecha es Benito López, quien tocaba el requinto y la guitarra. El quinto de izquierda a derecha es Daniel López, quien tocaba el bajo eléctrico. Benito y Daniel son hermanos.

Daniel López, compadre de Ignacio Grajeda Sánchez, es padrino de Lídice Grajeda Brito quien se refiere a él con cariño. “Daniel López, aparece en la fotografía a la orilla contraria a la de mi papi, con quien compartió muchas aventuras y la pasión por la música. Él tiene muchísimas historias que contar”, comentó.

En efecto, Ignacio me presentó a Daniel en la Escuela de Música de Eldorado y cantamos juntos una de mis composiciones acompañados con las notas de su bajo eléctrico. Guardo esa grabación con cariño.

La historia de la música está llena de canciones que fueron firmadas por personas que no son sus verdaderos autores.

Hace poco compartí la historia de esta famosa canción inspiración de Grajeda Bounette que trasciende en su arte, oculto tras su propia melodía registrada por otra persona.

Grajeda Sánchez es autor de la música del “Himno a Cobaes” (1989), cuya letra fue escrita por la maestra Irma Garmendia Bazúa. El reconocimiento a su arte lamentablemente fue póstumo.

Una familia de grandes creadores cuya mágica presencia sigue entre nosotros.

La música no tiene fin y ahora estoy ayudando a registrar sus canciones a Marcos Grajeda, hijo de Ignacio Grajeda Sánchez. Para preparar los materiales soy lento porque necesito muchísimo tiempo y tranquilidad para poder concentrarme. Me gusta estar convencido completamente de que las cosas van en orden y soy muy meticuloso en ese aspecto más cuando se trata de la obra de otro músico magnífico como Marcos Grajeda.

Mucho agradecería a mis lectores sus comentarios y me compartieran más información sobre las personas que aparecen en esta fotografía, incluyendo el nombre completo de Natalio.

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Con voz propia

Centralismo, chaqueterismo y diplomacia brutal

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TRAS BAMBALINAS    

Por Jorge Octavio Ochoa

Como lo adelantamos aquí hace más de dos semanas, la irritación en los círculos universitarios contra la política educativa del gobierno federal, dígase “de López Obrador”, empieza a cundir. La manifestación de los alumnos del CIDE, y el reciente comunicado de la UAM, son la prueba fehaciente de que la gota empieza a derramarse del vaso, luego de que MORENA empezó a pretender apoderarse de las universidades públicas.

Los amagos iniciaron desde el comienzo de la actual administración cuando, por “error”, en el 2019 olvidaron incluir la palabra “autonomía” en la serie de reformas que se han introducido en las instituciones de Educación superior. Luego las ataron de manos, y ya no les permiten desde entonces, generar ingresos propios para mejorar las condiciones laborales y de retiro de catedráticos que dieron toda su vida en las aulas y aspiran a una pensión decorosa y más cómoda.

El viernes pasado, la comunidad académica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) tronó. Sus expresiones ya no son lo que se dice “diplomáticas” porque, hasta en eso, López Obrador rompió las reglas.

Catedráticos de primer nivel de esa institución declararon abiertamente, en un foro público, que es evidente el desconocimiento del Poder Ejecutivo sobre la función social y la contribución que ha prestado la UAM al desarrollo del país. Y no es sólo la UAM, también la UNAM y demás instituciones públicas de Educación superior están en la mira del autoritarismo y de la ideologización que busca recrudecer el próximo año el gobierno Lópezobradorista.

El doctor Fernando del Río Haza, académico del Departamento de Física de la Unidad Iztapalapa de la UAM, advirtió que desde el Poder Legislativo “se proponen iniciativas para limitar o de plano cancelar la autonomía de la educación superior”.

Son iniciativas triviales, limitativas; que carecen de análisis, datos e información objetiva. No hay una reflexión o motivación racional detrás de ellas por parte del Ejecutivo, señala el catedrático.

El doctor Romualdo López Zárate, investigador del Departamento de Sociología de la Unidad Azcapotzalco de la UAM, de hecho, advirtió que los próximos tres años pueden entorpecer o detener el desarrollo de las universidades.

No fue gratuito, dijo, que en la modificación constitucional de 2019 quitaran la palabra autonomía, “como una manera de decir: si quieren persistir y tener mayor presupuesto, deben estar al servicio de lo que pienso y no del conocimiento”.

“…al parecer, el grupo asesor del presidente no entiende lo que son estas instituciones o no tiene la más mínima idea de la función social de éstas”. Hay incomprensión sobre lo que es la educación superior, la ciencia y tecnología.

Para botón de muestra, se refirió a las llamadas “Universidades Benito Juárez”, de las cuales prometió el gobierno abrir 100 en todo el país, sin que hasta la fecha se tenga un informe de cómo funcionaron en la pandemia.

López Zarate dijo que éstas “no cumplen con las características básicas de lo que debe ser un centro de educación superior”. No tienen cuerpos colegiados ni libertad para proponer planes y programas de estudio. Tampoco tienen profesores de tiempo completo, ni seguridad laboral. Por tanto, remató: “resulta preocupante esta visión limitada e ingenua”. Es preocupante esta “actitud descalificadora, homogeneizadora”, enfatizó.

La doctora Julieta Espinosa Meléndez, profesora del Departamento Interdisciplinario para el Desarrollo Universitario de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y el doctor Rafael Bojalil Parra, investigador del Departamento de Atención a la Salud de la Unidad Xochimilco, se sumaron a estas denuncias.

Éste último, incluso advirtió que las universidades públicas y la educación superior en México están bajo “una verdadera amenaza, por argumentos insostenibles”. Advirtieron que defenderán la libertad académica y la autonomía universitaria.

Los problemas que vive la educación superior, dijo, no justifican, de ninguna manera, las agresiones que están recibiendo por parte del gobierno federal y de organismos concretos como el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

Éste es un mensaje directo, concreto, no sólo contra el Ejecutivo Federal, dígase Andrés Manuel López Obrador, sino contra MORENA y sus partidos rémora como el PT y PVEM.

Sin embargo, como un auténtico patán autócrata, AMLO ordenó el regreso a clases, bajo la advertencia de una “tercera llamada”, pese a que ya se viene una “cuarta ola”. El alumno reprobado hoy dicta órdenes en la educación superior.

AMLO sabe de su fracaso

Pero, contra todo lo que parezca, si alguien está consciente del fracaso que vive, es el propio presidente de la república. Nada de sus grandes objetivos se ha logrado y todo sigue sostenido en palillos de dientes.

Aquella descentralización administrativa del aparato de gobierno federal, que prometió al inicio de su mandato, hoy se ve más lejos que nunca. Lo que tenemos, es una brutal concentración de decisiones, de mandos, que quizá antes ocurría, pero no de una manera tan feroz como la actual. Hoy no se ven, por ejemplo, la libertad de los secretarios de Estado para moverse.

Los titulares de Hacienda, Salud, Trabajo, Educación, Gobernación y, ni se diga, la CNDH, están desaparecidos. Y lo peor: siguen circulando versiones de renuncias anticipadas, como la de Jorge Alcocer, que ya demostró su mínima dignidad.

Algunos de esos secretarios reaparecieron el martes pasado, en un acto palaciego, cuando los diputados de MORENA, PT y PVEM, se reunieron para hacer genuflexiones ante López Obrador, al puro estilo del viejo PRI en Palacio Nacional.

Ahí tomó la palabra el impresentable Alberto Anaya, dueño del partido del trabajo, para que ustedes tengan la medida y los tamaños que ha tomado la nueva clase política en México, que se cree dueña de la verdad y la honestidad.

De vergüenza, el México de hoy. CHAQUETERISMO es la palabra que domina el ámbito político, y eso es lo que representa nuestro sistema político en estos tiempos de “nueva normalidad”. Ése fue el grandioso cambio de la 4T.

De chaqueterismos y otras cosas

Y disculpe usted la aparente vulgaridad, pero hasta en eso, el nivel ha ido de mal en peor, tanto por los nuevos gobernantes, como por los que ya van de salidita, como el PRI. Unos y otros, en total chaqueterismo con el presidente.

Por un lado, fiel a su tradición, el PRI juguetea con las palabras, y un día dice que no va a negociar con López Obrador la reforma eléctrica, y al otro proclaman que no están cerrados al diálogo.

“Chaqueterismo”, “culera”, son los nuevos vocablos que debe incluir la RAE en el diccionario. Otra aportación de la cultura política mexicana. Por lo pronto, nosotros nos disculpamos por la expresión de la cabeza, pero sí se sostiene.

Lo que se vio este martes en Palacio Nacional fue grotesco, ofensivo. Es la expresión extrema de un sistema político sin dignidad, y que está convencida de que también puede comprar dignidades por mil 500 pesitos mensuales.

Bueno, si hay gente que por 5 mil pesos puede vender su alma al diablo y asesinar a un ser humano, pues qué más se puede esperar.

Según datos de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Trasnacional, con sede en Ginebra, Suiza, México ocupa actualmente el primer lugar en asesinatos a sueldo en el mundo. Ése es el marco del drama que vivimos en este país.

Pero tenemos a un presidente que fue a Washington, a una cumbre de mandatarios de América del Norte, para criticar el poderío económico de China y ofreció enfrentarlos.

Mientras en un puente de Zacatecas, para calentar la plaza y mandar un mensaje a “alguien”, aparecieron colgados los cadáveres de 8 sujetos, en el puente de una carretera. No hay que ser aspiracionista. ¿ES UN HONOR QUÉ?

 

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