Guadalupe Lizárraga Miércoles, 22 de Junio del 2022, 00:00
Tercera y última parte
Por Guadalupe Lizárraga
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Los testimonios de las exparejas sentimentales de José Antonio Aguilar Valencia, alias ‘El Tepito’ dan cuenta de otro aspecto de las vidas fracturadas por la corrupción del Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, de la Ciudad de México, donde está por terminar una condena de ocho años por robo agravado, mientras dentro del penal sigue operando como torturador y sicario de los comandantes de Seguridad y Custodia.
Así lo confirmó una de sus exparejas, quien se enteró por boca de El Tepito que el comandante Martín Buenaventura le había ordenado golpear al periodista preso Héctor Valdez Hernández por su reportaje sobre la corrupción del penal. Otro testimonio, decía que esta orden había salido de Luis Eusebio Duque Reyes, «El Duque», de quien se afirma maneja el reclusorio desde la calle.
Las mujeres, pese a la violencia vivida, ninguna lo ha denunciado por violencia de género, pero la mayoría de ellas, con las que ha tenido hijos o ha convivido en pareja destacan en sus testimonios para Los Ángeles Press haber sido maltratadas y golpeadas por El Tepito.
Incluso, se alude a que después del reportaje Desde el Reclusorio Oriente a Facebook: las extorsiones de José Antonio Aguilar Valencia ‘El Tepito’, éste fue castigado por varios días; sin embargo, después siguió trabajando para los comandantes, solo con el cambio de número telefónico, y este fin de semana se regularizó su visita con la pareja actual.
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Otro testimonio señala que El Tepito sigue pidiendo dinero bajo coacción a las mujeres con las que se relaciona, las sigue extorsionando. Entre éstas, a su última expareja, quien todavía el 19 de mayo le depositó 5 mil pesos, por temor, pero también a las mujeres con las que ha iniciado una nueva relación.
La entrada de sexoservidoras tampoco es un impedimento. «Ellos las pueden meter cuando quieren», dice un interno, que es parte de la corrupción normalizada.
Testimonio 1
«Yo era amiga de su hermana y ella me lo presentó yo tenía novio en ese entonces y lo dejé por andar con él y mantuve una relación con José Antonio Aguilar Valencia. De esa relación tuvimos un bebé. Nunca vivimos juntos porque él siempre fue muy mujeriego, era agresivo y golpeador, nosotros somos comerciantes y con buena solvencia económica, pero él siempre andaba tomando y con mujeres, ésa es su vida.
Tuvo varias mujeres con las que tiene hijos, como la que sale en la foto, la más chiquita es su hija, y tiene otro de la misma edad que tiene una discapacidad y ni así pudo cambiar. Dos de sus esposas lo han engañado con amigos. Ha llevado una vida de borracho, él tenía un negocio donde hacía lo que quería, y pobre de Socorro, su mamá, por que sufrió mucho, cada uno de sus hermanos era de diferente padre, así que imagínate qué vida tuvo.
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Hoy en día no queremos saber nada de él, aunque mi amiga (su hermana) siempre me pide fotos para mandárselas y las pone en su estado diciendo que cuando salga nada les faltará. Pero si dejó a dos mujeres embarazadas y de los otros hijos nunca fue responsable, qué puede esperar mi bebé. La vida de él ha sido alcohol, mujeres, vicio y robos; su familia lo sabe y se lo aplauden.
Con respecto a la relación que dicen que tenía con una médica, no sé qué le vio porque de verdad solo hace daño. Y que triste por la doctora, porque solo la utilizó, pero Dios existe y el pagará todo lo que nos hizo.
Estos siete años que él ha estado en prisión, para mí han sido los mejores, porque ya no hay quien me haga la vida imposible. Sé que su familia le dice todo porque estamos cerca de ella, pero espero que haya justicia, porque en los audios sí es él, es su voz.
Reitero: soy una de sus exmujeres con la que tuvo un hijo y tuve que irme de su lado, porque él quiso matar a mi actual pareja.
Para la médica cuídese porque es capaz de matar y su familia es igual, no caiga con su familia.
A la nueva pareja, no sabes qué alacrán te llevaste, manita. La cárcel no ha sido un impedimento en nada para José Antonio Aguilar Valencia».
Testimonio 2
«Soy vecina de la familia de José Antonio Aguilar Valencia. Son una familia muy problemática, los dos hermanos se dedican a robar, la hermana es una prostituta que tuvo tres hijos con uno que vende vicio. Todos viven juntos, y los fines de semana siempre hay problemas porque es una familia sin amor a nadie. Después de que murió la señora Socorro, la madre, ha sido todo un terror, el otro hermano está alejado de ellos, porque creo que es el más sensato.
El Tepito no terminó la secundaria, no tiene estudios, y empezó a robar muy escuincle. Era el dolor de cabeza de su mamá. La hizo sufrir mucho. El Tepito salió igual que su padre, borracho, mujeriego y golpeador. Tiene hijos regados con diferentes mujeres, todas de esta zona».
Testimonio 3
«Yo conocí a José Antonio Aguilar Valencia, alias El Tepito, como “El líder del Mazo”, la gente que robaba las joyerías en la Ciudad de México. La primera vez que lo vi, ingresé al penal por mi trabajo. Recorría los reclusorios una vez a la semana. Un hombre de 1.80 de estatura, así como lo ves en sus fotos, así es. Lo saludé y me invitó un refresco, le dije que no, muchas gracias. Me invitó a comer, y le dije lo mismo, no gracias, y le dije: sé que aquí la comida está un poco fea. Me respondió que allí había quién cocinara, y que era muy limpio. Lo confirmaron mis empleados, y me convencieron, yo estaba sin comer, porque había llegado de los otros reclusorios. Así que acepté. Y sí, la comida muy limpia, como si uno estuviera comiendo en una fondita. Quise pagar la cuenta, y él ya lo había hecho. Así empecé a interactuar con él, cada semana que yo iba al reclusorio. Así se fue dando. Me hice mamá postiza, la mejor vibra para él. Era la segunda vez que estaba él en prisión. La primera fue en el Reclusorio Norte, por robo agravado, pero creo que fue absuelto. Estuvo de enero a junio, y salió. Hasta que volvió a caer, y ahora lleva siete u ocho años.
Primero fuimos buenos amigos, después empezamos una relación, y esa relación se formó bien, a como yo la veía. Yo le mandaba una cantidad cada ocho días de 5 mil pesos para sus gastos. Entraba una despensa cada quince días de 3 mil pesos, una despensa que estaba autorizada por los comandantes, se le compraba lo mejor, le metía ropa deportiva, tenis de válvula, hasta tres pares de tenis. Él dependía de mí al cien por ciento. Tuvo teléfono porque se lo vendieron y pagaba la línea a 500 pesos la semana, con la terminación 7014, yo lo pagué. Así estuvimos hasta el año pasado en junio que dejé de verlo.
Él trabaja para un comandante que se llama Martín, es el que le da las órdenes y El Tepito tiene acceso a los expedientes de todos los internos, cobra la lista, a mí me hacía llamadas a la una de la mañana porque era cuando él empezaba a cobrar a todos los dormitorios. Él traía los libros y era como pasaba la lista. Todos los gastos los pagaba yo. En una ocasión entró una banda (de música) para que me cantara, también entró un vocalista de un grupo… pero esos gastos salían de mi bolsa. Las visitas al principio eran en la íntima, aunque no tuviera derecho, pero tenía la autorización de los comandantes. Después por la pandemia, yo entraba al Dormitorio 2, donde hay mucha gente peligrosa. En lo personal, yo nunca entré con cosas. Se las mandaba para que se las entregaran a él. Y lo dejé porque él empezó a meter mujeres, y después me enteré de que yo ya no estaba en su Kardex, me hablaba con peladeces, me insultaba, y a mí eso ya no me gustó.
Por último, yo supe que su compañero periodista estaba allí, porque él lo golpeó. Se lo pidió el comandante, porque estaba abriendo mucho la boca, y me dijo que lo iban a cambiar de dormitorio, lo iban a tener aislado. Eso lo supe.
Testimonio 4
«Hijo de tu puta madre te pasaste de verga wey, pones a mis hijas en tu Facebook cuando sabes que una no es tu hija, lo único que me trajiste a mi vida fue un papiloma, wey, te metías con tantas viejas porque así es tu vida: drogas, alcohol, viejas. Sí, hablo de ti, Tepito, Pepee, perukiito laskuraiinn, Grande, el que lleva la mitad de su vida en la cárcel y ahí se debería quedar, neta, para que no sigas haciendo daño a las mujeres y no las contagies.
Yo viví una vida llena de golpes, maltratos, me hablaba con puras groserías, y la hija la que está en la silla (en la foto de Facebook no es hija de él, ella tiene 6 años y él tiene 7 años en la cárcel). Así wey, ni te hagas ilusiones (comento, no sigas contagiando a más personas) y vete a la verga, donde nadie sepa de ti, wey.
Todas sus exparejas ya están casadas y con una vida hecha con hijos, y él sigue con su vida de ser «el mejor ratero», pero hasta para eso hay que saber. Él estará solo, porque siempre ha utilizado a las personas, así lo hicimos en su tiempo.
Fui su expareja y soy la mamá de las niñas que aparecen en su perfil de Facebook. Saquen todo esto, no se limiten nada, ya que el me pegó el papiloma, y que sepan los que leen esto para que no contagie a más mujeres.
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Segunda parte: ‘El Tepito’ y la administración alternativa del Reclusorio Oriente: ¿Quién detrás? 2ª parte – Los Ángeles Press (losangelespress.org)
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