Connect with us

El Caso Wallace

Calderón, García Luna y la señora Wallace: oscura alianza que masacró a México

Muertos, desaparecidos, inocentes en prisión, sadismo, parte de la alianza Calderón García Luna e Isabel Miranda

Erick Machuca Yañez

Published

on

Erick Machuca Yañez

Tras la caída del exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna –el funcionario favorito del expresidente Felipe Calderón, pese a las críticas y sanguinolentos resultados–, la investigación penal de la Fiscalía General de la República que hoy pesa sobre la torturadora y falsa activista Isabel Miranda Torres, y que ningún medio de comunicación corporativo ha querido reportar, así como la exposición mediática del caso Israel Vallarta –después de que ignoraron su voz y la de su familia, por más de diez años– , y las revelaciones incriminatorias que nos dejó el juicio de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, se ha desmoronado cualquier atisbo de duda de que el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa fue en realidad un narcogobierno.

No hay lugar a dudas, pues, que el Estado mexicano –en tiempos del ex panista– operó a favor del crimen organizado favoreciendo el despojo de los recursos nacionales y las políticas de exterminio. La fabricación de culpables y las ejecuciones extrajudiciales a inocentes sirvieron para encubrir a los verdaderos responsables que estaban entre los propios funcionarios, y que la “guerra contra el narcotráfico” fue en realidad una guerra entre cárteles, promovida con recursos públicos por la mano de García Luna.

En este oscuro periodo, se jugó con la vida de militares, marinos y policías que fueron sacrificados mientras ellos creían cumplir con su deber. Se burlaron de la vida y la libertad de miles de personas civiles, utilizados para fabricarles delitos o para que murieran en fuegos cruzados, a los que Calderón desdeñó como “daños colaterales”, lo que hacía más verosímil la farsa de la guerra.

Si bien es una buena noticia y un faro de esperanza en medio de tanta oscuridad, el que el llamado “Súper Policía” esté enfrentando la justicia desde su detención el 10 de diciembre pasado, en Dallas (Texas, EEUU), no podemos irnos con la ola mediática y mucho menos debemos, ni podemos, cantar victoria.

Más allá de que pudieran agregarle más acusaciones posteriormente, los cargos que hoy enfrenta en Estados Unidos el también ex funcionario del CISEN en la administración de Vicente Fox son apenas una microscópica partícula de polvo si los comparamos con el lodazal y los océanos de sangre que arrastró a su paso el susodicho.

Aunque los cargos de traficar con cinco kilogramos de cocaína también llevaron a cadena perpetua a Joaquín Guzmán Loera, a García Luna habría que agregarle los más de 150 mil muertos, los 30 mil desaparecidos y los miles de culpables fabricados bajo tortura (aún en prisión) que dejó la ultraviolenta guerra entre cárteles y la simulación como praxis. Una simulación obscura, infernal e infame en la que participaron la mayor parte de las instituciones gubernamentales y medios de comunicación mexicanos e internacionales, muchos de los cuales hoy pretenden simplemente olvidar el papel que jugaron.

Genaro García Luna con María Elena Morera, activista fundadora de la organización Causa en Común, en la que labora José Antonio Polo, ex colaborador de García Luna. Foto: Especial.

La escalera de la complicidad

Similar a lo que ocurre luego de la detención de grandes criminales, la gran narrativa mediática pretende borrar su complicidad con todas esas estructuras que ayudaron al narcogobierno y permanecen inalteradas, entiéndase redes de empresarios, comunicadores, dueños de medios de comunicación, políticos, jueces, policías, militares, marinos, funcionarios judiciales y los personajes de la mal llamada sociedad civil: Isabel Miranda, María Elena Morera, Alejandro Martí, Eduardo Gallo, Javier Sicilia, entre muchos otros “activistas” emanados del Calderonato.

Hay que destacar que Genaro García Luna no podía haber llegado tan alto en la pirámide del crimen institucional de no haber sido por el apoyo de los expresidentes. En el caso de Carlos Salinas de Gortari, fue quien lo incorporó al CISEN sin que tuviera el perfil profesional ni la edad.  Ernesto Zedillo, lo mantuvo todo ese tiempo, pagándole cursos de contrainteligencia en Israel y Estados Unidos. Vicente Fox Quezada fue quien le dio el visto bueno a Medina Mora para nombrarlo titular de la Agencia Federal de Investigaciones, además de Felipe Calderón Hinojosa que lo ascendió a secretario de Estado, y no lo removió en todo el sexenio, pese a las denuncias mediáticas y judiciales que desde entonces ya existían en su contra.

Tampoco hay que olvidar a los medios corporativos que le cumplían los caprichos a García Luna –como Televisa (que en 2011 recibió de la SSP, 118 millones de pesos por producir la serie El equipo; un fracaso en rating que inútilmente intentó limpiar la imagen del exsecretario y de la Policía Federal) o como el periódico Excélsior de Grupo Imagen, cuyo director editorial ya era Pascal Beltrán del Río, y acompañó a García Luna en un viaje a Estados Unidos, en 2012­. De estas relaciones extraordinarias, habría que preguntarse cuántos recursos públicos fueron desviados a los medios y a los periodistas.

Parte del equipo de García Luna, también fueron los supuestos activistas de la sociedad civil. Cómo olvidar a María Elena Morera Mitre, quien guardó silencio respecto a la meteórica carrera de su hijo Juan Pablo Galindo Morera junto a García Luna, y lo llamó enfáticamente “amigo”, en el prólogo de un libro del exsecretario. O al empresario Alejandro Martí, a quien le facilitó recursos y culpables fabricados al igual que a Eduardo Gallo, para simular que los casos de sus hijos eran resueltos, aún más grave todavía en el caso de Gallo, a quien le permitió y le ayudó para que ejerciera su venganza personal a costa de la vida de seis personas, entre éstas un menor de cuatro años.

Y en esta escalera de complicidad, hoy más que nunca destaca la dueña de anuncios espectaculares Showcase Publicidad, María Isabel Miranda Torres, mejor conocida como “La Wallace” (aunque gusta también de manejar diferentes identidades como Isabel Torres Romero, Isabel Miranda de Wallace o Isabel Miranda Nieto), de cualquier manera, la “activista” consentida tanto del expresidente Calderón como del hoy procesado criminal Genaro García Luna.

Isabel Miranda de Wallace, con Genaro García Luna, a quien defiende o niega a conveniencia pese a la evidente cercanía entre ambos. Foto: Especial.

Las conexiones oscuras de Isabel Miranda

La interminable, espinosa y enmarañada espiral de mentiras, saqueos, violencia, impunidad, sangre, muerte, sadismo y dolor que ha padecido México desde que Felipe Calderón se puso la casaca militar, tampoco puede entenderse sin la participación de un narcofuncionario como Genaro García Luna, y los verdugos de la fabricación de culpables bajo la fachada de sociedad civi. Encabeza esta lista, el nombre de Isabel Miranda de Wallace, la misma que lleva en su historia personal las torturas y la fabricación del caso que le dio vida política a ella, el caso Wallace.

Tan solo un recorrido vertiginoso por el falso caso Wallace nos lleva a los vínculos con las mentiras del caso Martí, las agresiones contra Cassez Vallarta, las violaciones flagrantes contra Nino Colman, la insolente injerencia de Miranda en el terrible caso de Martín del Campo Dodd, del de Cynthia Cantú Muñoz, de Nestora Salgado, el arresto de Luis Miguel Ipiña Doña y de la abogada Ámbar Treviño Pérez, las ilegales detenciones de María Rosa Morales y Julieta Freyre (madre y hermana respectivamente de César Freyre, torturado e incriminado por el mismo caso Wallace), las amenazas y persecución contra familiares de Brenda Quevedo Cruz y Juana Hilda González Lomelí, las amenazas e intentos de secuestro sufridos por Guadalupe Lizárraga, así como la campaña sucia contra los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa y sus familias, y el sabotaje contra las investigaciones del Grupo Internacional de Expertos Independientes (GIEI), que contradecían la versión histórica del ex procurador Jesús Murillo Karam, amigo de Isabel Miranda. A la lista encabezada por Miranda, hay que agregarle la larga lista de hechos que evidencia la sistemática violación de derechos humanos y delitos de lesa humanidad como es la tortura, la detención ilegal y el encarcelamiento injusto, y que ha sido por la propia mano de Isabel Miranda con el poder que le dio García Luna.

Calderón, García Luna e Isabel Miranda conformaron una siniestra alianza que, como ácido, carcomió y derribó todas las instituciones del país que daban pie al ya de por sí maltrecho Estado de derecho. Llama la atención que, aún a estas alturas, la gran mayoría de los medios de comunicación mexicanos minimicen y prácticamente intenten que México olvide la íntima complicidad de Isabel Miranda de Wallace en la trama García Luna.

En estos días que el también ex funcionario del CISEN está al centro de la discusión pública, el nombre de Isabel Miranda de Wallace se menciona poco, a veces nada, como si su participación hubiera sido menor o inexistente en el caso Cassez Vallarta, Martí y en las políticas de seguridad de esa época oscura… ¿Ignorancia, complicidad, temor, amnesia o consigna del manejo informativo sobre la presidenta de la organización Alto al secuestro?

En pleno 2020, la certeza es que Isabel Miranda goza aún de impunidad pese a que la Fiscalía General de la República confirmó a este medio que Isabel Miranda está siendo investigada por la fabricación del secuestro y homicidio de su propio hijo, así por las agresiones a la periodista Guadalupe Lizárraga por exponer al presidente Andrés Manuel López Obrador, en más de cinco ocasiones, en las conferencias mañaneras desde marzo de 2019. Y ello, pese a los intentos de la Agencia de Noticias del Estado Notimex (dirigida por Sanjuana Martínez, cercana a Miranda), de los medios de comunicación tradicionales y de algunos youtuberos, de invisibilizar estas denuncias.

Tampoco se ha cumplido la promesa de Santiago Nieto, quien desde la Unidad de Inteligencia Financiera, aseguró que se investigaría a las ONGs cercanas a García Luna, como Alto al secuestro de Isabel Miranda de Wallace, entre otras.

¿Hasta dónde llegará la cínica impunidad de la alianza entre Felipe Calderón Hinojosa, Genaro García Luna e Isabel Miranda de Wallace? ¿Será García Luna el único que pague por todas las vidas que destruyeron en México? ¿Tendrán que ser las autoridades internacionales las que investiguen y actúen, lo que en México no ocurre? ¿O estarán ya dispuestas las autoridades mexicanas a enfrentar este tema?

El análisis de cada medio, y el tiempo, nos darán las respuestas. Por lo pronto, los medios independientes y la población en general no podemos ni debemos olvidar el papel de la despiadada, sanguinaria e impresentable “señora Wallace”, en las acciones genocidas de Felipe Calderón y Genaro García Luna.

El Caso Wallace

Periodistas que colaboraron con Isabel Miranda en la incriminación de víctimas del falso caso Wallace

Avatar

Published

on

Por Guadalupe Lizárraga

La exhibición mediática a personas imputadas en México ha sido una práctica de autoridades judiciales, que se intensificó desde el gobierno de Vicente Fox al de Enrique Peña Nieto. Pero ha sido Isabel Miranda Torres quien ha hecho de la violación a la presunción de inocencia su marca personal con el apoyo de periodistas colaboradores al régimen de Calderón, al haber exhibido sistemáticamente a personas inocentes como los supuestos secuestradores de su hijo.

Para el experto en periodismo judicial, Marco Lara Klahr, “la omisión y el desdén hacia el acceso a la justicia y el debido proceso de personas víctimas imputadas, hace básicamente que una persona acusada de un delito, denunciada penalmente, se convierta en culpable en la narrativa mediática”. Así ha sucedido con las víctimas del falso secuestro Wallace, y con miles de personas que fueron inculpadas con falsos testigos, pruebas fabricadas por los ministerios públicos o la confesión bajo tortura.

En entrevista para Los Ángeles Press, Lara Klahr también enfatizó que “el periodismo lo que hace es investigar para documentar periodísticamente, pero eso no significa que el resultado de su investigación tenga un carácter de cosa juzgada, es decir, el periodismo documenta para mostrar a la comunidad, pero es facultad del ministerio público investigar, coordinar la investigación, y es facultad del poder judicial determinar si una persona es inocente o culpable”.

Sin embargo, durante el mandato de Calderón, periodistas cercanos a él o a sus secretarios de Estado colaboraron con Isabel Miranda para legitimar como verdadero el falso secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace Miranda, promoviendo sólo la versión de ella y de la PGR. Un par de periodistas colaboradores con el régimen calderonista, incluso reconocieron varios años más tarde que se habían fabricado pruebas, pero hasta la fecha no han corregido sus trabajos ni pedido disculpas públicas a las verdaderas víctimas.

Incluso en el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador, durante el 2019, la titular de la Agencia de Noticias del Estado, Notimex, Sanjuana Martínez, privilegió a Isabel Miranda Torres con varias entrevistas y videos, pese a la denuncia reiterada ante el presidente de México en su conferencia matutina de la fabricación del caso Wallace y las torturas a los inculpados Brenda Quevedo Cruz, Jacobo Tagle Dobín, Jael Malagón Uscanga, Juana Hilda González Lomelí, César Freyre Morales, Albert y Tony Castillo Cruz y George Khoury Layón.

Quiénes son estos periodistas

Icela Lagunas

Fue una de las primeras periodistas que trabajó por encargo de Isabel Miranda. Historias ficticias, víctimas inexistentes, testimonios inverosímiles fueron parte del legajo periodístico publicado en El Universal y otros medios que estimularon el ego de Isabel Miranda.

Una de las notas más espectaculares por su inverosimilitud, además de la de los atentados contra Isabel Miranda, es la de la búsqueda del cuerpo de Hugo Alberto Wallace en Morelos, donde supuestamente encontraron más víctimas de los “secuestradores”. Según los dichos de Miranda o de su reportera, las víctimas estaban amarradas, algunas enterradas y otras a punto de inyectarles droga, cuando fueron rescatadas por Isabel Miranda. En esta misma nota, en el afán de magnificar sus mentiras, Isabel Miranda y la reportera crearon escenas grotescas como la de una mujer atada a un tronco por meses, mientras la lapidaban sus victimarios (Lizárraga, Guadalupe. El Falso Caso Wallace (Spanish Edition). Amazon. Kindle Edition).

Icela Lagunas publicó también las primeras calumnias contra George Khoury Layón de manera anónima en el mismo periódico El Universal, el 16 de febrero de 2006, y después en Reporte Índigo. Con la reproducción exacta de frases que fueron plagiadas por quienes elaboraron el libro de Los señores del narco, bajo el nombre de Anabel Hernández, destacando en un pie de página a Icela Lagunas por su “extenso trabajo de investigación periodística” de 2006 a 2010. Así también fue con César Freyre, a quien presentó como líder de la banda de secuestradores.

Ciro Gómez Leyva

Desde 2006, Ciro Gómez Leyva sabía que el hijo de Isabel Miranda, Hugo Alberto Wallace Miranda, no era hijo legítimo de José Enrique Wallace Díaz. Esta información que se reservó desde entonces en complicidad con Isabel Miranda trascendería 13 años después con la presentación en el Senado de la república del padre biológico de Hugo, el doctor Carlos León Miranda.

La relevancia del hecho radica en la fabricación de la prueba de ADN por agentes del Ministerio Público de la entonces SIEDO-PGR, la cual fue a través de una gota de sangre plantada en el departamento donde supuestamente ocurrieron los hechos. De acuerdo con el peritaje, la correspondencia biológica era con José Enrique Wallace Díaz e Isabel Miranda Torres, pero de cromosomas femeninos.

Dos de los testigos que vieron e interactuaron con Hugo Alberto después de la fecha de la supuesta muerte, fueron su amiga y vecina Laura Domínguez Santillán y el investigador José Luis Moya, quienes informaron directamente al periodista Ciro Gómez Leyva de las evidencias de vida de Hugo Alberto.

Hasta la fecha, Gómez Leyva ha seguido el invariable guion de Isabel Miranda, y por años ha promovido información falsa sobre estadísticas de secuestros que manipula Miranda para la extorsión de gobernadores y fiscales, a través de su asociación Alto al secuestro.

Joaquín López Dóriga

En los primeros días de enero de 2007, el conductor de Televisa, Joaquín López Dóriga difundió la detención arbitraria de Jael Malagón Uscanga. Lo presentó como “parte de la banda que secuestró y asesinó al empresario Hugo Alberto Wallace”. Y enfatizó que tenía un “amplio historial delictivo”, acusándolo de robo, narcotráfico, fraude y secuestro.

López Dóriga, ese día, exhibió un video de la detención de Jael Malagón, Víctor Mendoza García y René Aníbal Silva Ruiz, y su reportero Jesús Cárdenas Jiménez se refirió a ellos como cómplices de César Freyre. López Dóriga, en su comentario de introducción, señaló que la detención era parte de los “operativos” en Presidente Mazarick,  en Polanco.

Hasta la fecha, el periodista no ha rectificado la información falsa sobre Jael Malagón, y sin embargo sigue dando voz a Isabel Miranda, incluso en temas de seguridad pública, junto al fiscal Alejandro Gertz Manero.

Ricardo Raphael

Durante más de 12 años, Ricardo Raphael promovió la versión de Isabel Miranda de Wallace sobre el falso secuestro de su hijo. En 2008, utilizando un medio público (Canal Once), fue parte de la falsa acusación a las víctimas, y en 2012, en El Universal hacía campaña por la candidatura de Miranda a la jefatura de gobierno de la CDMX por el Partido de Acción Nacional.

Para finales de noviembre de 2018, Ricardo Raphael se daba por enterado de la fabricación del secuestro de Hugo Alberto, al leer el libro El falso caso Wallace, de Guadalupe Lizárraga. Es así como intentó realizar un debate entre la autora y Miranda. No obstante, la periodista se negó a enfrentar a su agresora, puesto que había intentado secuestrarla en dos ocasiones, pero accedió a la entrevista en Canal Once.

Cuatro meses después, en abril de 2019, Ricardo Raphael salió a los medios adjudicándose la investigación como propia y simulando un enfrentamiento con Isabel Miranda. Esto propició la división de los familiares de las víctimas a quienes manipuló con promesas no cumplidas para que firmaran una carta pública pidiendo a la periodista que permitiera el plagio para no poner en riesgo a sus hijos y que desistiera de exhibirlo en redes sociales por su falta de honestidad periodística.

Ricardo Raphael, además de manipular la información sobre familiares de César Freyre y testigos del padre biológico de Hugo Alberto Wallace, el doctor Carlos León Miranda, pretendía impedir que éste diera su testimonio en el Senado de la república con la senadora Nestora Salgado, el 29 de abril de 2019, y lo llamó “pederasta” por haber tenido un hijo con su prima Isabel Miranda a los 18 años.

Anabel Hernández

En 2009, Anabel Hernández recibió expedientes fabricados por la PGR, bajo la administración de Eduardo Medina Mora, inculpando a César Freyre, George Khoury Layón, Juana Hilda González Lomelí y a Jacobo Tagle Dobín.

Para noviembre de 2010, Hernández publicaba su libro Los señores del narco, en los que difamaba y calumniaba a las víctimas de Isabel Miranda como narcotraficantes, secuestradores y extorsionadores, entre otros calificativos, y daba por hecho el falso secuestro de Hugo Alberto Wallace.

Uno de los inculpados más calumniados por Anabel Hernández fue el empresario George Khoury Layón, quien en carta dirigida a la periodista le recordó su promesa de “contar la verdad cuando él obtuviera su reconocimiento de inocencia” después de que ella lo visitara en el Reclusorio Oriente, en 2012, para pedirle disculpas por las difamaciones e información falsa que había publicado sobre él. Sin embargo, Khoury obtuvo su reconocimiento de inocencia por parte de la ONU en septiembre de 2017, y ratificado en 2019, sin que la periodista hasta la fecha haya corregido sus libros.

En mayo de 2012 presentó el libro México en llamas, en CDMX, y ante la audiencia por la compañía del periodista José Reveles, Anabel Hernández puso en duda -por primera vez, en público- el caso Wallace, pero no rectificó sus calumnias contra las víctimas, de quienes reiteraba su confesión y participación en los supuestos hechos (Location 3725, Hernández, 2012), en franca contradicción con uno de los capítulos dedicados a Brenda Quevedo.

Un año después, 2013, pese a la promesa a Khoury Layón de corregir su libro, editaba Narcoland, en inglés, en Estados Unidos, reiterando las calumnias y la información falsa. En mayo de 2014, escribió un artículo en la revista Proceso sobre dos de las tres actas de nacimiento que tiene Hugo Alberto Wallace, y posteriormente abandonó el caso bajo la justificación de ser demandada por Isabel Miranda, lo cual nunca sucedió.

Carmen Aristegui

Carmen Aristegui se suma a legitimar la historia del caso Wallace en junio de 2010, video subido a Youtube en 2011, cuando entrevistó a Isabel Miranda y a Martín Moreno, en CNN. En el programa se dirigió a Isabel Miranda como “heroína”, “alguien a quien México quiere mucho” y destacó como actos dignos de aplauso las detenciones ilegales emprendidas por Isabel Miranda, junto con ministerios públicos encabezados por Braulio Robles Zúñiga, el mismo que coordinó las torturas de las víctimas.

Durante el programa, Aristegui proyectó el rostro de Brenda Quevedo, Jacobo Tagle, Juana Hilda González y César Freyre Morales. Los llamó secuestradores, sin ningún miramiento, en tanto felicitaba a Miranda por su libro El caso Wallace y sus capturas contra derecho.

En octubre de 2020, Aristegui abrió el micrófono por primera vez a Enriqueta Cruz, madre de Brenda Quevedo, a raíz de la opinión de la ONU, que solicita al Estado mexicano la libertad inmediata de Brenda por la larga prisión preventiva y las torturas sufridas. Aristegui inicia su programa sin ninguna disculpa a la madre por haber tratado a su hija de secuestradora ni por los años que le negó la voz; al contrario, es la madre quien agradeció a la destacada conductora de los tiempos de Calderón y dijo: “es un honor, Carmen, estar aquí contigo”. Más aún, hasta la fecha Aristegui mantiene en “modo oculto” el video de la entrevista a Enriqueta Cruz, lo cual impide su amplia difusión.

Martín Moreno

Martín Moreno fue la pluma pagada por Isabel Miranda para publicar su libro El caso Wallace, prologado por ella misma. Con un cúmulo de mentiras dramatiza los supuestos hechos y denigra la dignidad de las víctimas.

Moreno no muestra el menor esfuerzo investigativo como periodista, sino que convierte la maraña de mentiras de Isabel Miranda en una herramienta incriminatoria contra las víctimas, por medio de injurias y calumnias, bajo el sello editorial Aguilar.

 

Sanjuana Martínez

Actual directora de Notimex, pesa sobre ella su propia promesa incumplida de impulsar un periodismo libre y crítico en la agencia de noticias del Estado durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Hasta la fecha no ha dado voz a ninguna de las víctimas de Isabel Miranda, pese al cúmulo de pruebas judiciales contra Isabel Miranda, largas prisiones preventivas de los inculpados en violación flagrante de la Constitución mexicana, protocolos de Estambul y el reconocimiento de inocencia de la ONU a George Khoury Layón y la opinión de libertad en favor de Brenda Quevedo Cruz.

El 29 de marzo de 2019, Sanjuana Martínez fue parte de la censura en la mañanera por la denuncia de la periodista Guadalupe Lizárraga ante el presidente López Obrador, y también responsable de la edición cortada del video del canal de Youtube, de Notimex. El corte del video solo fue al fragmento de la denuncia contra Miranda.

Un mes después, Martínez difundió cinco notas favoreciendo a Isabel Miranda en las que exigía audiencia al presidente López Obrador, y una entrevista en la que calumnia a la periodista Guadalupe Lizárraga y de nueva cuenta a las víctimas del caso Wallace. No obstante, Martínez fue una de las promotoras también de la candidatura de Isabel Miranda a la jefatura de gobierno de la CDMX, en 2012.

 

Lista no exhaustiva de la difusión pagada en los medios

Continue Reading

El Caso Wallace

FGR determina no ejercicio de acción penal contra Isabel Miranda pese a evidencias

Avatar

Published

on

Por Guadalupe Lizárraga

El equipo de investigación y litigación de la Fiscalía General de la República, bajo la administración de Alejandro Gertz Manero, determinó el “no ejercicio de la acción penal” contra Isabel Miranda Torres, denunciada en diciembre de 2018, por fabricación de pruebas, falsedad de declaraciones judiciales, tortura y secuestro en grado tentativa.

Con el oficio número FEIDT-EIL-II-001/2020, el agente del Ministerio Público Juan Diego Chávez Aguirre, respondió a la denuncia que se integró en la carpeta de investigación FEIDT/SEIDF/UEIDT-CDMX/0000840/2019, interpuesta por la periodista Guadalupe Lizárraga en contra de Isabel Miranda Torres, José Enrique Wallace Díaz y el agente de SEIDO Braulio Robles Zúñiga. En su respuesta, Chávez Aguirre, se abocó a la acusación de la prueba fabricada de ADN por medio de una gota de sangre plantada en el supuesto lugar del asesinato y desmembramiento de Hugo Alberto Wallace.

Al respecto, la conclusión del perito profesional Ejecutivo “B” en Genética Forense de la Coordinación de Servicios Periciales, Mario Alberto Bernal López, sostuvo que “existe coincidencia genética con los perfiles genéticos ingresados con los nombres de José Enrique Wallace Díaz y Carlos León Miranda, siendo el mismo perfil genético, por lo tanto ambos tienen el mismo origen biológico”.

El ministerio público Chávez Aguirre alegó en el documento que la falsedad de declaración judicial había prescrito en 2012, y con respecto a los delitos de tortura, los dictámenes en el caso de Brenda Quevedo Cruz (realizado el 6 de junio de 2011), el de César Freyre Morales (realizado el 4 de noviembre de 2015), y el de Juana Hilda González Lomelí (realizado el 15 de noviembre de 2018) habían dado resultados negativos y también operaba la figura de la prescripción.

Sin embargo, el abogado Víctor Caballero, activista de derechos humanos, a la pregunta de Los Ángeles Press, sobre el tema de tortura, señaló que “la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha determinado en dos momentos, en 2018 y 2019, que el delito de tortura no prescribe. Si bien la tortura sexual es una conducta específica, y también encuadra en el catálogo de los delitos sexuales, dependiendo de cómo se dio esa tortura”.

En relación a las denuncias de secuestro en grado tentativa contra la periodista, en noviembre de 2016 y en febrero de 2018, así como el allanamiento de su morada en febrero de 2019 y las denuncias de amenazas proferidas por la diputada federal María de los Ángeles Huerta del Río para que no mencionara el nombre de Isabel Miranda en el foro sobre Fabricación de culpables realizado el 5 y 6 de noviembre de 2018, el Ministerio Público eludió la investigación de estos hechos sin dar respuesta a la denunciante.

No es la primera vez que la autoridad fiscal determina no ejercer acción penal contra Isabel Miranda por la fabricación del secuestro de su hijo y los atropellos a las víctimas para que se incriminaran. En el registro documental de la notificación a la periodista Guadalupe Lizárraga se destacaron las denuncias contra Miranda y el agente Braulio Robles Zúñiga, en 2011 y 2015, bajo las identificaciones 433/UEIDAPLE/DT/38/2015 y 233/UEIDAPLE/LE/12/2010, las cuales también determinaron las autoridades no ejercer ninguna sanción, pese a que los delitos de tortura eran recientes, siendo octubre de 2010, tanto en el caso de Brenda Quevedo Cruz como en el de César Freyre Morales.

 

Fragmento notificación FGR.

Continue Reading

El Caso Wallace

Expareja de Hugo Alberto Wallace confirma que en 2005 no fue secuestrado ni asesinado

Avatar

Published

on

Por Guadalupe Lizárraga

Claudia Patricia Muñoz Acosta, madre de una segunda hija de Hugo Alberto Wallace Miranda, confirmó ante la audiencia de Milenio TV, que habló por teléfono con él todavía en 2007, tal como se ha revelado desde mayo de 2014, en Los Ángeles Press. Su testimonio ante la televisión mexicana es otra prueba más del falso secuestro y homicidio contra Wallace tal como lo ha sostenido Isabel Miranda Torres, desde el 11 de julio de 2005, y por el que ocho personas inocentes llevan 14 años en prisión.

La expareja sentimental de Hugo Wallace dijo que se había ido a vivir a Estados Unidos por presión de Isabel Miranda Torres, madre de Hugo Alberto, por la existencia de la primera hija, Andrea Isabel, de 25 años, quien tiene problemas congénitos en la columna vertebral y requería la atención del padre.

Incluso señaló que Isabel Miranda había interferido para evitar que Hugo Alberto registrara a su hija con el apellido Wallace, y que lo había hecho en Coyoacán, delegación donde vivía, con el apellido de su padrastro.

Muñoz Acosta también señaló haber tenido a su hija a los 28 años, pero que conocía a Hugo desde los 14, porque había sido su maestro de Inglés. Sin embargo, precisó que su hija no tenía 13 años como lo había publicado Los Ángeles Press, la semana pasada, sino 18.

Las contradicciones de Muñoz

Entre las declaraciones hechas en Milenio, Claudia Patricia Muñoz Acosta dijo que no había hablado con la periodista Guadalupe Lizárraga. Sin embargo, aceptó haberle dejado un mensaje privado en su red. En el mensaje se lee que Muñoz Acosta contactó a la periodista, le reveló la existencia de su hija, producto de una relación de “muchos años”, y concluye que vive en Oklahoma City y escribe su número de teléfono.

La periodista, en julio de 2019, recibió la llamada de Carlos León Miranda, padre biológico de Hugo Alberto Wallace, quien le confirmó que efectivamente tenía una segunda nieta, de acuerdo con la conversación telefónica que había sostenido con Muñoz Acosta.

Continue Reading

Trending