Connect with us

La red en lucha

Transgénicos prosperan en Argentina y Brasil, pese a daños sociales

El incremento de transgénicos en Argentina y otros países de Suramérica pone en riesgo a la región por su grave impacto socioambiental

Published

on

Un niño observa una marcha de rechazo a Monsanto en la localidad cordobesa Malvinas Argentinas. Foto: Fabiana Frayssinet/IPS

Un niño observa una marcha de rechazo a Monsanto en la localidad cordobesa Malvinas Argentinas. Foto: Fabiana Frayssinet/IPS

Por Fabiana Frayssinet

BUENOS AIRES, Argentina (IPS). – Los publicistas de la corporación suiza Syngenta estaban inspirados en 2003 cuando bautizaron al Cono Sur americano (Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay) como la “República Unida de la Soja”.

En esta “república” hay más de 46 millones de hectáreas de monocultivos de soja transgénica, fumigadas con 600 millones de litros de glifosato y responsables en gran medida de una deforestación anual de 500.000 hectáreas en la última década, según estimaciones de la organización no gubernamental GRAIN.

La expansión de la biotecnología agrícola privada en América del Sur se da de la mano de gobiernos catalogados como progresistas, y aviva un debate entre quienes la ven como un avance científico y económico y quienes resaltan sus daños sociales, ambientales y políticos.

El gran despliegue de las empresas mundiales del sector comenzó en 2003 y se reafirmó en 2012, cuando gran parte de los países del Cono Sur tenían gobiernos formalmente críticos del neoliberalismo y promotores de la injerencia del Estado en aspectos sociales, educativos, sanitarios y económicos.

Pero en las dos potencias agrícolas de la zona, Argentina y Brasil, hay una implantación masiva de cultivos transgénicos, con un alto uso de pesticidas.

Esto se relaciona “con la creencia ciega de sectores progresistas en los avances de la ciencia y la tecnología como proveedores de bienestar y progreso”, dijo a Tierramérica el portavoz de GRAIN Latinoamérica, Carlos Vicente.

“No se cuestiona el poder corporativo que las impulsa, ni se analizan sus impactos socioambientales”, añadió.

Se suma un factor “pragmático”, es decir “la alianza con el agronegocio para mantener la gobernabilidad”, especialmente en Argentina, donde los impuestos a las suculentas “exportaciones de soja son una importante fuente de ingreso para el Estado”, opinó Vicente.

Paradójicamente, esos ingresos solventan en parte “planes sociales con los que se asiste a los expulsados del modelo” del agronegocio, agregó el portavoz de GRAIN, una organización internacional que promueve la seguridad alimentaria mediante la biodiversidad y el control comunitario.

En Argentina, la corporación estadounidense Monsanto controla 86 por ciento del mercado de semillas transgénicas y es la que más ruido genera. Pero otras avanzan con sigilo, como Syngenta, aseguró a Tierramérica el presidente de la Fundación para la Defensa del Ambiente, Raúl Montenegro.

En su opinión, la lucha contra la instalación de una planta para semillas de maíz de Monsanto en Malvinas Argentinas, en la central provincia de Córdoba, llevó a otras transnacionales a mantener un perfil bajo y “omitir lugar de sus futuras localizaciones”.

Vicente incluye en la lista a otras empresas que crean agrupaciones de siembra y controlan millones de hectáreas, como las alemanas Bayer y BASF, la estadounidense Cargill, la suiza Nestlé y Bunge, de raíces argentinas.

Syngenta no atendió la solicitud de entrevista de Tierramérica. Pero sus comunicados son claros.

En la declaración “América Latina punta de lanza del crecimiento de Syngenta”, sobre sus resultados financieros en 2013, la compañía destacó que su facturación de 14.688 millones de dólares fue impulsada por un crecimiento de siete por ciento en esta región y de seis por ciento en Europa, África y Medio Oriente y otro tanto en Asia Pacífico.

En tanto las ventas en América del Norte cayeron dos por ciento.

El buen desempeño en América Latina lo impulsó Brasil, donde “el portafolio de semillas de soja en expansión registró avances significativos con el lanzamiento de nuevas variedades”, destacó Mike Mack, su director ejecutivo mundial.

Los grandes sembradores nacionales de soja, como Gustavo Grobocopatel, del Grupo Los Grobo, defienden esta forma de agronegocio con corporaciones extranjeras de las que se sienten aliados, aseguraron fuentes consultadas por Tierramérica.

La buena marcha de estas empresas es a costa del incremento de problemas sanitarios y ambientales causados por los pesticidas, el desplazamiento de pequeñas producciones y de pueblos originarios y la concentración de la propiedad de la tierra. Pero éstos son sólo “efectos colaterales” para los gobiernos de la República Unida de la Soja, dijo Vicente.

Una de las manifestaciones contra Monsanto, en Córdoba, Argentina. Foto: ecoportal.net

Una de las manifestaciones contra Monsanto, en Córdoba, Argentina. Foto: ecoportal.net

Argentina altera las cifras de producción de alimento

En Argentina, la presidenta Cristina Fernández y sus ministros “repiten hasta el hartazgo que ‘producimos alimentos para 400 millones de personas’ cuando lo que producimos son 55 millones de toneladas de soja forrajera”, agregó.

Enrique Martínez, expresidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, recordó a Tierramérica los esfuerzos de Monsanto para que se apruebe una ley de semillas, “que valide no solo las patentes de especies, sino el cobro de regalía y la regulación de tenencia de semillas a partir del propio grano cosechado”.

Martínez, coordinador del Instituto para la Producción Popular del Movimiento Evita, consideró que la presión de la opinión pública anticipa que la norma no saldrá adelante.

Para Martínez, Buenos Aires no defiende el modelo agrícola basado en los transgénicos. “Lo que hace es admitir que el mercado funciona en términos automáticos, partiendo del supuesto de que la productividad mejora de modo sistemático y eso beneficia a la comunidad”, afirmó.

Pero esa lógica “no es correcta”, opinó. “No se han hecho los estudios que permitan percibir la apropiación de Monsanto de la mayoría de los beneficios económicos inmediatos, convirtiendo a los agricultores en simples rehenes del esquema”, destacó.

Sin embargo, “la biotecnología no debe ser vituperada” como “la causa de nuestros problemas”, advirtió.

“Esa es una mirada sectaria, reflejo del modelo Monsanto”, dijo. Lo que se necesita es “democratizar el conocimiento, permitiendo que los actores aumenten y la producción no se concentre cada vez en menos manos”, enfatizó.

Lo ambiental es “sólo un aspecto”, opinó. “El hecho central es la construcción de cadenas de valor que dependen de las decisiones de una corporación. Eso es lo que debe ser corregido”, propuso.

El economista João Pedro Stédile, dirigente de La Vía Campesina y del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil, negó que este fenómeno entrañe una contradicción ideológica de gobiernos supuestamente progresistas.

“El movimiento del capital sobre la agricultura para imponer su modelo de dominación basado en el monocultivo, las semillas transgénicas y los agrotóxicos, tiene una lógica propia que no depende de los gobiernos”, dijo Stédile a Tierramérica.

Éstos “se engañan” con el volumen de producción y la buena balanza comercial que les proporcionan. Pero no se producÉe desarrollo ni se distribuye riqueza, argumentó.

En las 70 millones de hectáreas plantadas en Brasil, 88 por ciento se dedican a la soja, el maíz, la caña de azúcar y el eucalipto, ejemplificó. “Así, naturalmente aumentarán los problemas sociales y las protestas contra ese modelo sin futuro”, alertó Stédile.

Las empresas biotecnológicas lo saben

El vicepresidente de Monsanto Argentina, Pablo Vaquero, advirtió en marzo que el conflicto que mantiene paralizada la construcción de una planta en Córdoba “es una amenaza para todo el modelo productivo”.

“Hoy vienen contra Monsanto, pero es una excusa para atacar a todo el sector”, dijo.

Vicente consideró que todavía no se ha logrado una discusión amplia sobre estos asuntos.

Pero destacó logros como la paralización de la ley de semillas en Argentina, la limitación de las fumigaciones en algunos municipios y la Campaña contra los Agrotóxicos y por la Vida, que ayudó a Brasil a tomar conciencia de que es el mayor consumidor neto de pesticidas.

Publicado originalmente por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica.

Oriente Medio

Netanyahu enfrenta juicio por corrupción en medio de celebraciones de Tel Aviv por su caída

Published

on

Benjamín Netanyahu: “Volveremos pronto. Volveremos”.

Tras la noticia de la destitución de Netanyahu, las celebraciones estallaron en la ciudad de Tel Aviv. No obstante, los palestinos mantienen una posición escéptica ante el nuevo Gobierno y su líder ultranacionalista de línea dura. Estas fueron las palabras expresadas por Wasel Abu Yousef, de la Organización para la Liberación de Palestina.

Wasel Abu Yousef: “Este Gobierno de extrema derecha, que incluye partidos extremistas, no hará más que intensificar el conflicto contra los palestinos y hacer que se derrame más sangre. La sangre palestina será el combustible para este Gobierno de extrema derecha. Por eso, este Gobierno no será diferente del de Netanyahu”.


Democracy Now!

Continue Reading

La red en lucha

Presidente de Nicaragua suma 14 detenciones arbitrarias y varias desapariciones forzadas a opositores

Published

on

Por Joselaine Gutiérrez

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, ha desatado el terror al interior del país al desplegar detenciones arbitrarias a precandidatos presidenciales y líderes opositores a su gobierno, incluso desapariciones forzadas, con la intención de mantenerse en el poder, junto a su esposa Rosario Murillo, vicepresidenta de su mandato.

En entrevista para Los Ángeles Press, el periodista Federico Campbell Peña relató la situación agraviante que vive el país por el autoritarismo y las violaciones de derechos humanos del régimen orteguista, por lo que hizo un llamado de alerta a la comunidad internacional para poner un alto a las arbitrariedades y se pronuncien por la democracia nicaragüense con elecciones libres.

En las últimas dos semanas, se ha producido la mayor oleada de arrestos contra 14 dirigentes opositores del movimiento Unamos, antes llamado Movimiento Renovador Sandinista (MRS), entre ellos se encuentra cuatro aspirantes a la presidencia para los comicios del 7 de noviembre, entre los que destaca Cristiana Chamorro y el exvicecanciller sandinista Víctor Hugo Tinoco, quien fue privado de su libertad arbitrariamente y acusado por incitación a la  injerencia extranjera, pedir intervenciones militares y celebrar sanciones contra miembros del gobierno de Ortega.

Los líderes opositores lanzaron videos a las redes sociales, señalando que si los estaban viendo eran porque habían sido secuestrados por el régimen. Fue el caso de Suyen Barahona, presidenta de Unidad Nacional Azul y Blanco, quien en su red de Twitter denunció el secuestro de Ana María Vijil y el allanamiento a su casa, sin embargo, más tarde ella también ella fue detenida de manera arbitraria ayer mismo 13 de junio.

En las últimas horas del 13 de junio, activistas de derechos humanos denunciaron la desaparición de Tamara Dávila, integrante de Unamos Nicaragua, y Violeta Granera, miembro del Consejo Político de la Unidad Nacional Azul y Blanco.

Hugo Torres Jiménez, de 73 años, envió un mensaje a la comunidad global para denunciar las arbitrariedades, y señaló que él había arriesgado su vida en los años ochenta contra el régimen de Antonio Somoza, y ahora lo hacía de nuevo contra su excompañero guerrillero Daniel Ortega.

La acusación del régimen orteguista contra los opositores es por realizar supuestos actos que “menoscaba la independencia, soberanía y autodeterminación”, además “de organizarse con financiamiento de potencias extranjeras para ejecutar actos de terrorismo y desestabilización”.

Continue Reading

Latinoamérica

OPS recomienda suspender Copa América por repunte de casos de Covid-19

Published

on

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomendó suspender la Copa América que se realizará este verano, debido al elevado número de casos de Covid-19 tanto en Brasil como en los demás sudamericanos donde se contempló organizar el evento deportivo.

Aunque la Confederación Sudamericana de Futbol (Conmebol) determinó realizar la Copa América en Brasil, misma que iniciará este 11 de junio, la OPS exhortó a los organizadores a posponerla, pues representa un riesgo de contagio tanto para los jugadores como para la población en general.

El director de Emergencias de la OPS, Ciro Ugarte, señaló que cualquier evento masivo puede provocar nuevos repuntes de padecimientos, principalmente si reciben a visitantes extranjeros, por lo que consideró que lo más adecuado es evitar este tipo de espectáculos.

De acuerdo con el representante de la OPS, los organizadores deben considerar realizar este evento cuando existan condiciones mas idóneas, por lo que por el momento se debe considerar posponer, sin embargo, hasta el momento la Conmebol no ha emitido algún pronunciamiento al respecto.

Aunque originalmente la Copa América se realizaría en Colombia, fue aplazada por el incremento de casos de Covid-19 y la inestabilidad política que impera en esa nación con las recientes protestas, por lo que la Conmebol cambió la sede a Argentina, pero también presentó un nuevo repunte y por ello fue modificada a Brasil, donde existen más contagios que en los dos países anteriores.

La Copa América se llevaría a cabo en 2020, pero debido al inicio de la pandemia de Covid-19, fue suspendida y por ello todos los eventos deportivos masivos fueron pospuestos como los Juegos Olímpicos de Tokio, la Eurocopa de Naciones y la Copa Oro.

 

Continue Reading

Trending