Connect with us

Con voz propia

Tlatlaya: un año de encubrimiento e impunidad

La ejecución extrajudicial por militares a 22 personas en Tlatlaya, Edo. de México, aún en impunidad, revela grave problema en que se ha convertido ejército

Avatar

Published

on

Caso Tlatlaya, ejecución extrajudicial. Foto: red

Caso Tlatlaya, ejecución extrajudicial. Foto: red

Ricardo V. Santes Álvarez

Las tropas deberán operar en la noche en forma masiva y en el día reducir la actividad a fin de abatir delincuentes en horas de oscuridad, ya que el mayor número de delitos se comete en ese horario.

(Disposición VII, girada por la Comandancia de Batallón, de San Miguel Ixtapa, Edo. de México, al Teniente de Infantería, Ezequiel Rodríguez Martínez, comandante de operaciones en el Mpio. de Tlatlaya, el 14 de junio de 2014. En: Centro Prodh, 2015: 20-21).

El jueves 2 de julio, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, A.C. (Centro Prodh) dio a conocer su informeTlatlaya a un año: La orden fue abatir, el cual relata lo acontecido en el municipio del mismo nombre el 30 de junio de 2014, cuando se registró la muerte de 22 personas. En el documento se revelan disposiciones que debían acatar los militares de la Base de Operaciones San Antonio del Rosario, en esa demarcación.

Como se recordará, la información oficial, respaldada por el gobierno estatal y la propia Comisión Nacional de Derechos Humanos, a la sazón presidida por Raúl Plascencia Villanueva, fue que en el sitio y la fecha aludidos se registró “un enfrentamiento” entre el ejército y una banda de peligrosos delincuentes. Se recoge en fuentes que el gobernador Eruviel Ávila Villegas lo ilustró así: “El Ejército en su legítima defensa abatió a los delincuentes […] finalmente podemos ver que el Ejército Mexicano actúa con firmeza, con acciones concretas y el gobierno del Estado de México le reconoce su participación y le agradece al acción decidida y contundente del día de ayer”.

El paso del tiempo, y la búsqueda incansable de la realidad de los hechos, por parte de instancias independientes, como los periodistas de Associated Press y la revista Esquire, pusieron en la mesa una versión totalmente distinta a la oficial: en una bodega del lugar, el ejército ejecutó civiles. El informe Tlatlaya a un año, nutre con evidencias contundentes el decepcionante desempeño de una institución que antaño se preciaba de ser una de las que mayor confianza inspiraban en los mexicanos. Maureen Meyer, coordinadora del Programa de México de la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos, afirmó que el mensaje estaba suficientemente claro: “los soldados recibieron la orden de abatir, o matar, a los presuntos delincuentes, con total desprecio por sus derechos humanos y el debido proceso”.

El informe del Centro Prodh confirma las ejecuciones, ilegales sin atisbo de duda, pero sobre todo, pone en evidencia una política de Estado peligrosa, repugnante, y fuera de toda racionalidad para un país que se precie de democrático: el encubrimiento mutuo y la impunidad garantizada al interior de la elite del poder, que le brinda la posibilidad de deshacerse de seres humanos sin ningún miramiento. Hoy, el poder militar se preocupa más por las prebendas, los jugosos salarios (que, por cierto, no se nota que lleguen hasta la tropa) y el acuerdo mutuo con los detentadores de los poderes político y económico, que por resguardar, al menos, la soberanía nacional.

La respuesta al informe del Centro Prodh por parte de la Secretaría de Gobernación, vía Roberto Campa Cifrián, subsecretario de derechos humanos, fue que, para el Gobierno Federal la palabra ‘abatir’ no significa privar de la vida: “Abatir tiene muchas acepciones, pero ninguna es privar de la vida”, dijo. La opción del gobierno fue incursionar en el terreno de la semántica para matizar (enredar más bien) el significado del verbo. En efecto, el diccionario de la Real Academia Española (RAE) tiene un mínimo de diez acepciones del término, pero solamente el gobierno opta por necear que, en el listado de órdenes recibidas por un miembro del ejército, significa algo distinto a lo rigurosamente mortal. Todos en el gobierno, incluido el señor Campa, entienden bien que “operar en la noche en forma masiva […] a fin de abatir delincuentes en horas de oscuridad” es mucho más que “derribar, derrocar, o echar por tierra”, según la primera acepción de la palabra en el diccionario de la RAE. Pero el encubrimiento no tiene límites.

Si alguien mantiene la duda, recurramos a un glosario de actualidad y mayor propiedad, por ser aplicable al pie de la letra al contexto mexicano. Me refiero al ejercicio discursivo, de unos años a la fecha, del hoy comandante supremo de las fuerzas armadas, Enrique Peña Nieto:

El gobernador […] Enrique Peña Nieto, consideró que elevar las penas no es suficiente para abatir la delincuencia […] Sobre la propuesta del presidente Felipe Calderón de restablecer la cadena perpetua, el mandatario mexiquense dijo que “es buena, pero no es suficiente…” [ …] [“S]e pueden imponer penas de muerte, cadenas perpetuas o muchos años de prisión, pero lo importante es que se apliquen las condenas cualquiera que sean”.

(Notimex | El Universal, 7 de agosto de 2008)

Haré un compromiso con […] abatir la delincuencia de un modo eficaz; el combate a la delincuencia y al crimen organizado no es tarea de un partido político, sino de todo el Estado mexicano.

(Enrique Peña Nieto, Candidato presidencial, 15 de enero de 2012, La Prensa.mx)

El candidato de la Coalición Compromiso por México, Enrique Peña Nieto aseguró que de obtener la presidencia de la República emprenderá una nueva estrategia para abatir a la delincuencia organizada, tomando como ejemplo la experiencia de otras latitudes.

(Excélsior, 14 de junio de 2012)

[“Las áreas de seguridad] se han venido equipando y seguiremos también ampliando las inversiones para un mayor equipamiento en el uso de la tecnología, para actuar con inteligencia, con precisión, tiros certeros y que no estemos trabajando sin brújula…” […] “La visión es muy clara: no riñe el que el esfuerzo esté enfocado a reducir violencia con el combate a la criminalidad, a las bandas del crimen organizado […] el Estado está obligado y en esa tarea seguiremos, a combatirlos y abatirlos”.

(Juan S. Solís, Noticieros Televisa, 16 de julio de 2013; Alejandro Páez en SLP, Crónica.com.mx, 17 de julio de 2013)

De cara a los trágicos sucesos de junio de 2014, parece que a la institución castrense le queda perfectamente claro a qué se refiere su comandante supremo al utilizar el término abatir.

Cuando los presuntos delincuentes no sólo son privados de un juicio justo, sino de la vida misma, sin que las fuerzas del Estado se detengan a considerar que ellas son las primeras obligadas a respetar la Ley, es indiscutible que las instituciones que hemos construido están en grave riesgo. Su peor degradación se revela en los eventos de sangre que han marcado esta administración. Si como dijo Peña Nieto en 2012, el combate a la delincuencia y al crimen organizado es tarea del Estado, éste tiene que asumir la responsabilidad, y presentar y enjuiciar conforme a derecho, a los asesinos que alberga en el ejército y en las policías, a quienes permite patrullar las calles para “salvaguardar la integridad de los ciudadanos” (… sí, cómo no).

El caso es que, a estas alturas, los socios de Washington ya están preocupados por las graves violaciones a los derechos humanos en México. Tal vez a ellos si se les tome en cuenta.

http://www.ricardosantes.com
@RicSantes

 

Arteleaks

El talento de Freddie Mercury, a 29 de años de su partida

Enrique Dominguez Gutierrez

Published

on

Enrique Domínguez Gutiérrez

Con una media vocal de 117,3 Hz, propia de un barítono, sonidos subarmónicos más allá la velocidad de sus cuerdas vocales de 7.04 Hz (el vibrato típico fluctúa entre 5.4 Hz y 6.9 Hz) en su máximo esplendor, empleaba los pliegues ventriculares para emitir sonidos melodiosos y armónicos.

Farrokh Bulsara, conocido como Freddie Mercury, nació un 5 de septiembre de 1946, en Zanzibar, en Stone Town en la costa poniente de la isla, parte de lo que hoy es Tanzania, en África, cuando ésta era una colonia inglesa. A los siete años fue enviado a estudiar al St. Peter’s School en Bombay, India, donde además de efectuar sus estudios se concentró en el aprendizaje del piano, practicó boxeo y emprendió varias actividades como la formación de su primer grupo llamado “The Hectics”, donde cantaba y mostraba sus primeros brotes como pianista.

De origen Parsi y de religión Zoroástrica, su ascendencia tiene muchas mezclas que tienen su raíz en la India y en Irán, por ello hay algunas canciones de su extenso repertorio musical que hacen gala de esa influencia, podemos notarlo en la canción “Mustapha” y “My fairy King”.

El arte siempre estuvo ligado en su percepción para la composición, interpretación y un despliegue extraordinario en su voz. Siempre admiró a los bailarines Nijinsky y Nureyev, a las artistas Liza Minelli y Marlene Dietrich y al pintor Ricard Dadd, éste último fue considerado para componer una canción homónima llamada “The Fairy Feller’s Master-Stroke” donde al igual que: “Cuadros de una exposición” de Mussorgski, Freddie hace un análisis a su pintura entonando de una manera muy peculiar los distintos pasajes que su obra representaba. No solo eso, también hace énfasis a una extensa creatividad para darle vida a los personajes que integran la pintura.

Freddie además de concretarse a componer y a cantar, tenía un gran aprecio a Japón. Coleccionaba obras, jarrones y todo lo que implicara esa milenaria cultura. Hizo apariciones con la hoy también extinta Montserrat Caballé componiendo la totalidad de la opera “Barcelona”, en 1988, previo a las olimpiadas que se celebrarían en aquel lugar y cuyo tema central llevaría la interpretación de la obra que da título al álbum. Sin embargo, falleció meses antes y los planes cambiaron.

Hubo puestas en escena, coreografías de composiciones como “Bohemian Rhapsody”, “I Want to Break Free” (Compuesta por John Deacon) y “Made in Heaven”.

Su voz se hacía notar en sus armonías vocales, sus coros y movimientos en canciones como “Bohemian Rhapsody”, “Somebody to love”, “The march of the Black Queen”, “The prophet’s song” (Compuesta por Brian May), su faceta como solista destacan los falsetes en “Man made Paradise” (La parte final), “Exercises in the free love” que a la postre fue incluida en el álbum de “Barcelona”, titulada “Ensueño”, con la letra en español agregada por Montserrat Caballé.

Un gran liderazgo, extravagancia y un auténtico “frontman” en los conciertos que congregaban multitudes. Hasta la fecha no ha habido una persona que haya sido más aclamada que Freddie Mercury. Poseía un carisma y una conexión vital con el público que hacía estremecer, vibrar y sentir la música en los conciertos.

A diferencia de esa vitalidad manifestada en público, su imagen personal era introvertida, discreta y amilanada sumergido en vicios como el consumo de drogas y alcohol. Las depresiones eran constantes, el sufrimiento y la paranoia generaban retiros parciales de la banda. En cambio, su afición por las fiestas hicieron de él un empedernido vicioso de la perversión y depravación. Cabe recordar el ejemplo de una de sus famosas fiestas organizada en el Hotel Fairmont en Nueva Orleans, titulada “Bienvenidos a Sodoma y Gomorra”. Cientos de invitados eran recibidos por enanos con charolas repletas de cocaína, hechiceros que descabezaban gallos, lanzafuegos, Mujeres desnudas luchando en amplias tinas repletas en sangre de cerdo, cortesanas y cortesanos en los baños brindando placer oral a los invitados, el tercer sexo se ofrecía a fumar por cualquier orificio de su cuerpo, fiesta que duró al menos 3 días. De manera anecdótica y con cierta sorna, un periodista que acudió a esa fiesta comento: “no sé si por haber asistido a ese evento me iré al infierno”.

Las fiestas en Berlín, Alemania, eran un pasatiempo para Freddie, pues ahí organizaba y asistía a eventos donde se concentraban comunidades homosexuales, se organizaban orgías y la promiscuidad era el pan de cada día. 

Su bisexualidad la mantuvo en su vida, sin embargo, quien fue su consorte en toda esa vida de excesos, de alegrías, tristezas y agonías fue y lo será siempre Mary Austin.

Hoy su Casa en Kensington, Londres, luce triste, una gruesa lámina de policarbonato con un letrero: prohíbe las ofrendas, flores o pintas, con penas de arresto para proteger la privacidad de la hoy morada de Mary Austin

El 24 de noviembre de 1991 a la edad de 45 años pierde la vida Freddie Mercury, causada por Bronconeumonía debido a una complicación del SIDA.

A 29 años de su partida es digno recordar a uno de los más grandes músicos que han existido por su talento, creatividad y originalidad.

“Amo a la multitud. Amo más que nada el momento en que estoy frente a ella. Amo cantar nuestras canciones, pero más que nada sentir que la multitud es parte del espectáculo, cuando son ellos los que cantan”.

Freddie Mercury

Casa de Freddie Mercury, heredada a su pareja Mary Austin, en Londres. Foto: Enrique Domínguez.

Continue Reading

Arteleaks

Esa visible oscuridad: Memoria de la locura, de Styron

Alberto Farfán

Published

on

Recordando a William Styron

Por Alberto Farfán

Lejano a nosotros desde hace catorce años, el escritor norteamericano William Styron (1925-2006) puede considerarse uno los autores de gran importancia de nuestro vecino país, quien nos lega una serie de obras para conocer con grata atención. En Un lecho de tinieblas (1951), su primera novela publicada a los 26 años, Styron nos relata el suicidio de una joven miembro de una peculiar y enigmática familia de Virginia, en cuya atmósfera se respira cierto aire faulkneriano. Las pasiones destructoras que socavan las instituciones de la sociedad y la absurdidad de la vida militar son el tema de La larga marcha (1955). Por otro lado, en Esta casa en llamas (1960), ambientada en la Italia de los años cincuenta, nos refiere que la violencia individual no constituye un remedio eficaz contra la decadencia moral.

Ganadora del premio Pulitzer en 1967 y reconocida a nivel mundial, la novela Las confesiones de Nat Turner refiere la verdadera historia de una sangrienta rebelión de esclavos que se suscitara en 1831 en Virginia; no obstante lo cual, grupos de militantes afroamericanos arremetieron contra nuestro autor acusándolo de racismo, pues para ellos el protagonista resultaba ser un negro con mentalidad del ominoso blanco norteamericano.

La decisión de Sophie (1979), que relata las vicisitudes de una superviviente del Holocausto, fue llevada al cine e interpretada por Meryl Streep con un gran éxito internacional. Con esta novela nuestro autor volvió a conocer la gloria, sin embargo, también tuvo que enfrentar una serie de cuestionamientos, ya que fue acusado de hacer una utilización acrítica de la exterminación de los judíos europeos por los nazis en aras de la comercialización.

En 1993 publica Una mañana a la orilla del mar: Tres relatos de juventud, cuyo sustento narrativo descansa en los momentos dolorosos de su infancia (amén de ciertas obras póstumas). Pero antes da a conocer su texto Esa visible oscuridad: Memoria de la locura (1990), sobre el cual deseo abundar con cierto detalle.

De este relato, titulado de manera exacta como Esa visible oscuridad: Memoria de la locura, surge inexorable el testimonio de un hombre que se enfrenta con el infierno. Los abismos de la locura y la inconsistencia de psiquiatras y la medicina, más los deseos de muerte, el suicidio, se entrelazan vertiginosamente para abatirlo.

En ciertos instantes pareciera que su autor refiere una honda y, al mismo tiempo, terrible pesadilla de ficción que reúne todos los elementos necesarios para su inequívoca cristalización. Sin embargo, nada de lo escrito es resultado de la imaginación creadora. Styron nos habla de la experiencia vivida, de su propio caso clínico.

Nuestro autor visita al psiquiatra por presentar insomnio, pero, en realidad, es objeto de un trastorno depresivo mayor (TDM), nunca diagnosticado oportunamente.

Y a pesar de que “el horror de la depresión es tan abrumador que excede con mucho toda posibilidad de expresión”, Styron viaja a París para recibir un premio, el cual bien valía un regocijo interior; no obstante, su actuación es desastrosa. A su retorno nada cambia. Su malestar se agudiza. Se encuentra inmerso en el pánico, en la ansiedad; hay confusión, fallas de enfoque mental, agitación, temor difuso. “La oscuridad me invadía tumultuosamente, tenía un sentimiento de terror y enajenación, y, sobre todo, de sofocante ansiedad”. Experimentaba “pánico y desgobierno, y la sensación de que el proceso de mi pensamiento se hundía bajo una marea tóxica e inenarrable que obliteraba toda respuesta placentera al mundo viviente.”

Debido a su afección, Styron investiga en diversos textos de autoridades en la materia, además de acudir con otro especialista; los anteriores a quienes recurrió por insomnio, que aún persistía, sólo le recetaron dosis de halcion y lorazepam. Pero su estado no se modifica. “La locura de la depresión es, generalmente hablando, la antítesis de la violencia. Es una tormenta, sí, pero una tormenta de tinieblas. Pronto se manifiestan síntomas como la lentitud cada vez mayor en las respuestas, una semi parálisis, el corte de la energía psíquica hasta casi cero. Por último es afectado el cuerpo, y se siente socavado, exangüe.”

Por ello, ya empieza a definirse por el suicidio, que no lleva a cabo porque oportunamente pide se le interne en una institución mental. En este sentido, Styron hace un llamado con respecto al uso del halcion, cuya peligrosidad no es cosa de la imaginación, pues, si así fuese, no hubiera sido “terminantemente prohibido en los Países Bajos”, afirma. Pero también llama la atención sobre la negligencia de algunos médicos al prescribir dosis de otros medicamentos similares sin un diagnóstico adecuado.

De impecable factura, Esa visible oscuridad: Memoria de la locura nos arroja a la terrible odisea del infierno interior, pero además nos obliga a reflexionar acerca de nuestra vulnerabilidad en manos no siempre consecuentes con su profesión.
Finalmente, estimado lector, lo invito a leer todas sus obras como un mínimo homenaje.

Continue Reading

Con voz propia

#Justicia para….

Avatar

Published

on

Contrafilo

José García Segura

En dos semanas más se conmemora en México el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer. Ese festejo será triste otra vez. Hace apenas 24 horas, Florisel Ríos Delfín, alcaldesa perredista de Jamapa, Veracruz fue secuestrada y asesinada por un grupo armado que opera en la región.

La semana anterior, policías de Cancún, Quintana Roo pusieron fin, a tiros, a una manifestación feminista. Para no ir muy lejos, ¿Se acuerda usted de Diana (Diana Carolina Raygoza Montes) estudiante nayarita asesinada hace tres años en su propia casa?, y de la estudiante mexiquense, o de….

Un reporte reciente del Sistema Nacional de Seguridad Pública refiere que feminicidio, homicidio culposo, lesiones dolosa y/o culposa,
secuestro y trata de personas están a la alza, aun en medio de la pandemia.

Deje le cuento que el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer se conmemora cada 25 de noviembre en honor a
las activistas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, asesinadas hace más de medio siglo por la policía secreta del entonces presidente dominicano Rafael Leónidas Trujillo.

Día de la NO violencia verbal o física, sexual, psicológica… contra indígenas, refugiadas, migrantes, que habitan en comunidades rurales o
remotas, indigentes, recluidas, con alguna discapacidad, ancianas o que enfrentan un conflicto armado.

Violencia de pareja o no. Violencia doméstica o no; violencia patrimonial, económica…

La Organización de Naciones Unidas revela que “mujeres y niñas constituyen la mitad de la humanidad” y que la violencia contra ellas
se ha convertido en un grave problema de salud pública.

Para la Organización Mundial de la Salud, una de cada tres mujeres “han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual
por terceros en algún momento de su vida”.

Expertos aseguran que la violencia de pareja tiene un elevado costo social y económico para la mujer, su familia y la sociedad y que puede
tener consecuencias mortales, como el homicidio o el suicidio.

En México el Instituto de las Mujeres publicó recientemente un texto alusivo:

“No es mi cumpleaños o ningún otro día especial; tuvimos nuestro primer disgusto anoche y él me dijo muchas cosas crueles que en verdad
me ofendieron. Pero sé que está arrepentido y no las dijo en serio, porque él me mandó flores hoy.

No es nuestro aniversario o ningún otro día especial; anoche me lanzó contra la pared y comenzó a ahorcarme. Parecía una pesadilla, pero de
las pesadillas despiertas y sabes que no es real; me levanté esta mañana adolorida y con golpes en todos lados, pero yo sé que está arrepentido; porque él me mandó flores hoy.

Recibí flores hoy y no es día de San Valentín o ningún otro día especial; anoche me golpeó y amenazó con matarme; ni el maquillaje o las mangas largas podían esconder las cortadas y golpes que me ocasionó esta vez.

No pude ir al trabajo hoy, porque no quería que se dieran cuenta. Pero yo sé que está arrepentido; porque él me mandó flores. Recibí flores hoy y no era el día de las madres o ningún otro día especial. Anoche el volvió a golpearme, pero esta vez fue mucho peor.

¡Le tengo tanto miedo! dependo tanto de él que temo dejarlo. Pero yo sé que está arrepentido, porque él me mandó flores hoy.

Recibí flores hoy. Hoy es un día muy especial: “Es el día de mi funeral”.

Continue Reading

Trending