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Estados Unidos

Tensión entre EEUU y Rusia tras ataque de Trump a Siria

Tras el ataque del presidente de EEUU, Donald Trump, a Siria, por uso de gas venenoso contra civiles aumenta tensión con gobierno de Rusia

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Por Esperanza Balaguer/bez.es

El bombardeo de Estados Unidos sobre Siria ha tensado las relaciones entre Washington y Moscú con consecuencias imprevisibles. La luna de miel mantenida hasta hora entre Donald Trump y Vladimir Putin ha entrado en una nueva fase de tiranteces. El Kremlin valoró el ataque como un golpe a las relaciones, mientras que funcionarios del Pentágono anunciaron que investigan a Rusia por su posible complicidad en la ofensiva química del pasado martes.

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, ex director ejecutivo de la petrolera Exxon Mobil, se reunirá el próximo miércoles en Moscú con su antiguo amigo Vladimir Putin. La visita será el primer encuentro de un miembro de la Administración Trump con el presidente ruso y la oportunidad para activar la diplomacia entre ambos países.  

La cita, programada con anterioridad, estará marcada por la inesperada orden de Trump de lanzar 59 misiles crucero Tomahawk sobre la instalación militar Shayrat Airfield en la provincia de Homs, al oeste de Siria, el jueves por la noche.

Esta acción ha aportado al presidente de Estados Unidos su primera victoria política pero ha cambiado por completo su aproximación al conflicto del país árabe y las futuras relaciones entre ambos países. Trump ha enviado, además, un aviso a Irán y Corea del Norte. La Administración Trump pasó en apenas 48 horas de su enfoque aislacionista a volver a ser el guardián del orden mundial. 

“El bombardeo de anoche es una bofetada para Putin”, afirmaba ayer Masha Gessen, periodista ruso-estadounidense, activista anti-Kremlin y autora del libro El hombre sin rostro: El sorprendente ascenso de Vladimir Putin, en una conferencia en Nueva York.

El argumento de Gessen es que Putin vio en Trump al interlocutor perfecto para devolver a Rusia al tablero internacional tras años de desplantes por parte de Barack Obama. “Eso cambió el jueves por la noche. Así que a partir de ahora, el mejor escenario es que de algún modo encuentren una vía negociación”, explicó. “El peor escenario, no me lo quiero ni imaginar”, añadió. Los dos líderes comparten un carácter imprevisible y la visión de un mundo en el que todo se puede comprar.

La respuesta del Kremlin 

Los acontecimientos se desarrollaron ayer en dos escenarios paralelos. El de las acusaciones lanzadas entre Washington y Moscú, y el de la escenificación del desencuentro en el Consejo de Seguridad de la ONU reunido ayer de urgencia. 

El residente ruso no se pronunció personalmente sobre la respuesta de la Casa Blanca al ataque químico de las fuerzas militares de Al Assad que acabó con la vida de 86 personas y dejó centenares de heridos. En su lugar, lo hizo su portavoz Dimitri Peskov quien acusó a Trump de llevar a cabo una agresión sobre una nación soberana con pruebas inventadas y contraria al derecho internacional. 

El Kremlin también suspendió la línea de comunicación que mantenía con el Ejército estadounidense y reforzó las defensas antiaéreas sirias, según el Ministerio de Asuntos Exteriores en Moscú. El primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, acusó a Trump de falta de independencia y de ser un subordinado de las opiniones del establishment de Washington. 

Mientras los dardos volaban hacia Washington, el Departamento de Defensa estadounidense informó de la apertura de una investigación sobre la posible complicidad de Rusia en el ataque químico de las fuerzas de Al Assad en Idlib. Las sospechas se basan en el apoyo militar que el Kremlin aporta al régimen sirio y en el lanzamiento de un misil sobre un hospital que atendía a las víctimas cinco horas después del ataque con el objetivo de borrar pruebas, según fuentes internas del Pentágono citadas por la prensa estadounidense. 

Niños afectados por el ataque químico de Siria. Foto: red

El choque en la ONU 

La escenificación del choque diplomático que se avecina entre Rusia y Estados Unidos tuvo lugar ayer ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Los embajadores de las dos potencias con derecho a voto hicieron caso omiso de la llamada a la calma del secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, quien mostró su temor hacia una escalada militar. 

La embajadora estadounidense Nikki Haley advirtió a Rusia que su país no va a permitir más muertes por ataques con armas químicas en Siria y afirmó que están “preparados para hacer más” para prevenirlo. El representante de Rusia, Vladimir Safronkov, acusó a Washington, París y Londres de haber optado “por una vía diferente a la cooperación” en su luchar contra el terrorismo del ISIS. Safronkov quiso sembrar la duda sobre Estados Unidos al señalar que se niega a una investigación verdadera e independiente del indicente porque “los podría en cuestión”.

El ataque de Estados Unidos recibió el apoyo casi unánime de la comunidad internacional. La OTAN y la Unión Europea se plegaron entorno a la Casa Blanca y señalaron a Asad como el único responsable de la situación creada en Siria. En el otro lado del tablero, quedan ahora Siria, Rusia, China y Irán. “Estados Unidos se ha convertido en socio del Estado Islámico”, declaró el ejército sirio sobre el ataque que se saldó con siete fallecidos, varios heridos y daños materiales importantes. 

Cambio de posición de Trump

La operación lanzada por la Fuerza Aérea de Estados Unidos supone la primera acción directa estadounidense sobre las posiciones del régimen sirio de Asad desde el comienzo de la guerra hace seis años. 

El presidente de Estados Unidos materializó así su cambio de posición respecto a Siria tras el ataque tóxico. “Es un interés vital de seguridad nacional”, defendió haciendo un llamamiento a los países aliados a unirse contra las atrocidades del régimen de Damasco. 

Hasta el pasado martes, Trump había mantenido que la salida de Asad del gobierno sirio no estaba entre sus prioridades. Todo cambió en menos de 48 horas. A primera hora de la tarde de este jueves, el secretario de Asuntos Exteriores, Rex Tillerson, ya había apuntado que la acción del gobierno sirio era una “cuestión seria que requería una respuesta seria”. A pesar de la advertencia, nadie esperaba una respuesta inmediata sobre el país de Oriente Próximo. 

A pesar de todo lo sucedido desde el martes, Trump sigue sin criticar a Putin. Sobre él sobrevuelan las dos investigaciones abiertas por el Congreso sobre sus conexiones con personas cercanas al Kremlin y la injerencia rusa en las elecciones. 

Obama en Siria

El anterior inquilino de la Casa Blanca comenzó en 2014 a lanzar ataques a Siria, en su mayoría con dones teledirigidos, sobre las posiciones del Estados Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) en Siria. El ejército estadounidense tiene en la actualidad 900 soldados desplegados en el país. La acción del jueves es la primera operación directa contra Asad, que también lucha contra los terroristas del ISIS pero con la ayuda rusa.

Obama ya propuso en agosto de 2013, una campaña de bombardeos sobre Siria después de un ataque químico en el que murieron más de 1.400 civiles. La negativa del Congreso paralizó su propósito y trató de negociar sin éxito un acuerdo con Putin para eliminar el arsenal químico. 

El 28 de septiembre de 2015, Putin dio su primer discurso ante la ONU donde propuso a EEUU cambiar las reglas del juego internacionales a cambio de colaborar en la lucha contra el ISIS. Obama ni siquiera le recibió. Cuatro días después, bombardeaba Siria por primera vez. 

Fuente: bez.es

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Estados Unidos

Los trucos de Trump: gritar fraude y declararse falsamente ganador

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Por Democracy Now!

Poco antes de la una de la madrugada del miércoles, Trump recurrió a Twitter para acusar a los demócratas de intentar robar las elecciones sin aportar ninguna prueba que respaldara su acusación. Luego, justo después de las 2:20 de la mañana, el presidente se dirigió a la nación en un discurso.

Presidente Donald Trump: “Esto es un gran fraude en nuestra nación. Queremos que se use la ley como corresponde. Así que acudiremos a la Corte Suprema. Queremos que se detenga la votación. No queremos que ellos encuentren boletas a las cuatro de la mañana y las agreguen a la lista, ¿de acuerdo? Es un momento muy triste, muy triste. Para mí, este es un momento muy triste. Pero ganaremos. Y en lo que a mí respecta, ya hemos ganado”.

A pesar de la acusación del presidente, no existen pruebas de que se haya cometido fraude electoral en ningún estado. Tradicionalmente, ningún estado informa de los resultados finales de la contienda la misma noche de las elecciones. Antes del día de las elecciones, las autoridades electorales de los estados de Pensilvania, Wisconsin y Michigan habían advertido en repetidas ocasiones que realizar el escrutinio del número récord de votos emitidos con anticipación podría llevar días. En todo el país, han votado con anticipación más de 101 millones de personas, tanto en persona como por correo, una cifra que ha roto todos los récords de la historia del país.

En la mañana del miércoles, Biden lideraba en el estado de Wisconsin con un margen de un poco más de 20.000 votos, y se calcula que ya se han registrado alrededor del 97 % de los votos. El candidato demócrata también llevaba una leve ventaja de unos 8.000 votos en el estado de Nevada. La división electoral de Nevada anunció que no se publicarán más resultados hasta las 11 de la mañana del jueves en el horario del este de Estados Unidos.

Trump llevaba la delantera en el estado de Pensilvania por más de 600.000 votos, pero la contienda electoral sigue estando demasiado reñida para declarar un ganador. Los funcionarios electorales de la ciudad de Filadelfia informaron de los resultados de la votación anticipada en la mañana del miércoles. En el estado de Michigan, Trump está a la cabeza por un margen estrecho de unos 26.000 votos, pero se espera que la ciudad de Detroit, que tradicionalmente ha tenido una mayoría demócrata, recién termine de contar los votos emitidos por correo en la noche del miércoles. Trump también está ganando en los estados de Georgia y de Carolina del Norte.

La agencia de noticias Associated Press y el Canal Fox han proyectado que Biden será el ganador en el estado de Arizona, pero otros medios afirman que la contienda todavía está muy reñida para saber cuál será el resultado definitivo.

En cuanto al voto popular, Biden lleva la ventaja con un amplio margen de más de 2,2 millones de votos y se anticipa que la cifra seguirá aumentando a medida que se cuentan más papeletas.

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Estados Unidos

Biden por delante de Trump en los votos electorales

Iván Ureña

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 Por Iván Ureña

En una jornada trepidante, a las pocas horas del cierre de las casillas, parecía que Donald Trump volvería a dar la sorpresa y batir los pronósticos previos a la elección, que le daban una probabilidad menor al 10 por ciento de hacerse con el triunfo.

Pasada la media noche,  después de que los importantísimos estado de Texas y Florida se habían decantado en favor del republicano todo indicaba que éste se encaminaba a la reelección; sin embargo, un anticlimático Joe Biden apareció  para decir que la elección todavía no estaba definida, que tenía posibilidades de ganar varios estados en disputa, particularmente se dijo confiado en Arizona, Georgia y Pensilvania.

Por su parte Trump, fiel a su estilo, envió un mensaje en redes sociales donde afirmó “estamos con una ventaja GRANDE, pero están intentando ROBARSE la elección”. Por lo que Twitter señaló que ese mensaje tenía contenido “que podría ser engañoso sobre una elección u otro proceso cívico”. Eso no iba a detener al polémico presidente, que dio un mensaje en la madrugada, declarándose ganador y que no veía forma que impidieran su triunfo, salvo con alteraciones a la votación.

Sin embargo, el miércoles 4 de noviembre, a las las 6:30 PM, de la costa este, el candidato demócrata, llevaba 253 votos electorales, faltándole sólo 17 para hacerse del triunfo y  con ello de la Presidencia de la nación más poderosa del mundo. Adicionalmente, Joe Biden, en Arizona y Nevada —en conjunto aportan 17 votos— lleva una delantera de cuatro puntos y seis décimas respectivamente, habiéndose contabilizado en ambos casos el 86 por ciento de los votos y faltando el que se emitió por correo, universo, en el cual el demócrata lleva clara ventaja, porque un buen porcentaje de sus simpatizantes, ante los riegos de contraer Covid, prefirieron votar con anticipación buscando evitar cualquier tipo de conglomeración que se preveía se iba presentar el último día de la elección; mientras que el votante republicano, como una forma de apoyo a Trump, que se ha obstinado en minimizar la pandemia, prefirió hacerlo precisamente en esa fecha. Presunción que se comprobó en Wisconsin y Michigan, estados en los que Joe Biden logró venir de atrás y ganarlos gracias al voto emitido con anterioridad. El astuto presidente sabedor de eso, pretende no únicamente descalificar ese voto sino que no se cuente

Adicionalmente, en Pensilvania con el 89 por ciento de los votos escrutados, Trump lleva una ventaja de dos punto seis por ciento, pero con fuertes indicios a revertirse porque falta por contar buena parte del voto emitido por correo y de las ciudades, como Filadelfia y Pittsburg, donde el expresidente avasalla literalmente a su contrincante. Caso similar y más dramático aún, ocurre con Georgia, con el 95 por ciento de los votos escrutados, el republicano lleva una ventaja ínfima de 23 mil votos, faltando por contabilizar específicamente 48 mil votos de DeKalb y 42 mil Fulton, ambos condados con fuerte tradición demócrata y de los más fieles a nivel nacional. En la elección del 2016, en Dekalb Hillary obtuvo el 79 por ciento y ahora Biden lleva el 83 por ciento. Tan simple como considerar ese pequeño, pero muy importante detalle, para concluir que los más probable es que Trump termine también perdiendo en alguno de estos estados.

En conclusión, con base en la información disponible, se puede anticipar que sólo es cuestión de tiempo para que el demócrata se haga de los ansiados 270 votos electorales y poder afirmar: Biden derrotó a Trump. Naturalmente, esta historia apenas inicia. El todavía presidente se negará a reconocer y utilizará todas sus herramientas a su alcance, que son muchas, para tratar de cambiar el resultado.

 

ivanure@hotmail.com

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Estados Unidos

Biden aventaja a Trump, con 7,2 puntos en los últimos sondeos

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Washington, D.C. (EFE).- El aspirante demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, aventaja al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que se presenta a la reelección, en 7,2 puntos de cara a los comicios de este martes, según el promedio de sondeos de RealClearPolitics.

De acuerdo con estos datos, Biden va por delante con una media de 2,3 puntos en los estados clave de Florida, Carolina del Norte, Pensilvania, Michigan, Wisconsin y Arizona.

En esos estados, Trump encabeza las encuestas por un estrecho margen de 0,2 puntos en Carolina del Norte, mientras que en el resto las lidera el demócrata.

En Florida, el que fuera vicepresidente de Barack Obama (2009-2017) encabeza los sondeos en 2,3 puntos; en Pensilvania, en 1,2; en Michigan en 4,2; en Wisconsin en 6,7; y en Arizona en 0,9.

Más allá de los estados, en los comicios en Estados Unidos lo que realmente cuenta es el Colegio Electoral, un órgano integrado por 538 delegados que eligen los estados en función de su población. El candidato ganador en cada estado, aunque sea por un solo voto, se lleva todos sus compromisarios.

El número mágico de delegados para llegar a la Casa Blanca es 270.

RealClearPolitics apunta que Biden lograría 216 delegados, frente a 125 de Trump y habría 197 en juego todavía.

Este martes también se deciden los 100 escaños del Senado, actualmente bajo control de los republicanos, que tienen 53 legisladores, y parte de la Cámara Baja, dominada por los demócratas con 232 asientos.

En la Cámara Alta, 45 asientos irían para los progresistas, 46 para los conservadores, y habría nueve que están en duda, indica RealClearPolitics.

La media de sondeos señala que en la Cámara de Representantes 209 escaños se quedaría en manos de los demócratas y 182 irían para los republicanos. Según estos datos, todavía habría 44 plazas en juego.

(c) Agencia EFE

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