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Investigaciones

Sierra Negra de Puebla azotada por caciques y crimen organizado

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Por Claudia Martínez Sánchez

El viento en Coyomeapan huele a café, tabaco y miedo. En su verde espesura color esmeralda los cerros abrazan los espíritus y las almas de los indígenas en la región de la sierra negra, en un lugar cercano a los caprichosos colores azules de la naturaleza. Solo ellos son bendecidos en el buen vivir de la madre tierra: tan cerca del cielo, las nubes, la lluvia… y tan lejos de la justicia.

La madrugada del 6 de junio, el miedo y el espanto se escuchó desde las montañas de Coyomeapan: hombres encapuchados de procedencia nayarita y veracruzana con armas largas en mano comenzaron a azotar de terror las alfombras doradas de luciérnagas que incendian la oscuridad para amarse entre los bosques; todos en la sierra los identifican como “Los Celestinos”, los caciques del pueblo, autores de la inseguridad y la violencia en estas tierras.

Las familias indígenas que se internan en la sierra, son las que viven de lo que la tierra les da. Estas familias, que viven en chozas de tejamaní y madera, han sido las más acechadas desde hace 11 años, cuando llegaron “Los Celestinos”. Pero el 6 de junio, los abusos de “Los Celestinos” fueron desmedidos: hogares fueron irrumpidos durante la madrugada por este grupo delincuencial para obligarlos, a mano armada, a votar por el candidato que forma parte de esta mafia, Rodolfo García López, de origen nayarita –esposo de la recién electa diputada federal, Araceli Celestino Rosas–. A los que mejor les fue, fueron a aquéllos a los que les llegaron a ofrecer de mil a dos mil pesos por el voto y a aquellos a los que les arrebataron su credencial para votar.

Alcaldesa de Coyomeapan, por MORENA, Araceli Celestino Rosas.

Con el primer rayo de sol que iluminó el pino y el encino de los bosques en esa mañana luminosa del 6 de junio, el pueblo entero salió a votar. La indignación y el coraje rebasó el miedo del pueblo, su voto era a favor del partido que fuera, en su mayoría al Partido Revolucionario Institucional (PRI), no por su confianza al tricolor, sino porque el candidato es indígena como ellos y, para el pueblo, es el candidato que los representa, mas no el esposo de la diputada Araceli Rosas Celestino.

Los habitantes detectaron que, en muchas de las casillas, a temprana hora, ya habían hombres nunca vistos en Coyomeapan y ni el náhuatl sabían pronunciar. “Son gente ajena al pueblo, llegaron con credencial para votar –dijo Don Telésforo–, por allá por los cerros, ahí debió ver la fila de encapuchados armados que subieron a amedrentar a los más humildes, los que apenas viven de la tierra y tienen sus chocitas de madera. Eso no se vale que le hagan a nuestra gente, ya es mucho lo que nos hacen, ya es mucho”, recordó, secándose las lágrimas.

Si bien es cierto que la sierra negra es tierra de olvido, indiferencia, marginación, desigualdad y discriminación, también es cierto que nunca antes había sido azotada por grupos criminales como “Los Celestinos”, hasta que llegó la presencia de la minera Autlán a la región con el proyecto hidroeléctrico.

Desde hace 11 años, “Los Celestinos” han aplicado la ley del revolver: aquel que no se arrodille a su ley, o lo meten a la cárcel o los desaparecen o los matan. Los indígenas en esta zona de la Sierra Negra, enclavada en la región de Dios y del olvido de las autoridades, habían venido denunciando desde hace un par de años el despojo de grandes hectáreas de sus tierras para la construcción de cabañas y algunas otras hectáreas para disfrazar la exploración de la tierra con barrenos para el proyecto hidroeléctrico que pretende devastar toda la sierra negra.

Los medios de comunicación difícilmente entran a realizar, a conciencia, una radiografía periodística de los escenarios de marginación, pobreza y terror que en 11 años han sufrido los indígenas de Coyomeapan. Pocos son los que entran e investigan a fondo la corrupción que existe en la sierra negra en contubernio con la empresa hidroeléctrica de minera Autlán.

La Celestina y sus caciques

La Celestina es una novela literaria que bien le hace honor al juego de palabras con el que se le apodan “Los Celestinos” en la Sierra Negra de Puebla. La Celestina es una bruja meretriz, mañosa, alcahueta que practica la hechicería para lograr sus más siniestros y oscuros propósitos. En Puebla, Araceli Celestino Rosas, diputada federal electa, parece salida de la obra de Fernando de Rojas, pero en los tiempos actuales del narcotráfico y la simulación gubernamental. Araceli encaja en el estilo de “jefa de plaza” de la Sierra Negra por su operación al servicio de las empresas mineras y la organización de grupos criminales para someter y aterrorizar a todo el municipio. Actualmente hay más de 20 denuncias en contra de esta funcionaria pública por amenazas, persecución, despojo de tierras y diversas violaciones a los derechos humanos de los indígenas de Coyomeapan.

El origen de Los Celestinos

La historia de “Los Celestinos” comienza en 2010 con la llegada de David Celestino, un médico que no es originario de la sierra, pero que se fue ganando la confianza de las comunidades; es así que llegó a ser el presidente municipal de Coyomeapan, a base de mentiras, haciendo creer al pueblo que era generoso y buena persona; sin embargo, en el periodo municipal de David Celestino, comenzaron las balaceras, los actos de intimidación y la discriminación a los indígenas; desde entonces, los indígenas son obligados a hablar correctamente el español cuando llegan a las dependencias locales: son regañados por las autoridades municipales por hablar náhuatl, son objeto de burla y maltrato en el menor de los casos.

En 2014, David Celestino le cedió el cargo como presidenta municipal a su hermana Araceli Celestino Rosas, electa de igual manera, a base de compra de votos, intimidación y amenazas. Ahora, la señora ocupará un cargo federal como diputada; esta mujer ha manifestado a los habitantes de Coyomeapan, sin pudor y empacho alguno, que su emporio se lo debe a su compadre, el gobernador del estado de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta.

Sicarios en la nómina del Ayuntamiento

Así pues, a los caciques “Los Celestinos” se les adhieren hasta los hijos de expresidentes municipales, los que cobran en la nómina del Ayuntamiento; después de terminar con su trabajo de servidores públicos, se ocupan como sicarios, gatilleros y golpeadores, como es el caso de los hijos del ex presidente municipal Marco Antonio Rojas Mendoza: Alfredo Rojas Arrollo y Sergio Rojas Arrollo, principales operadores de “la maña” en esta región.

Otros hijos de exalcaldes al servicio de “Los Celestinos”, que lavan los trapos sucios al interior de la administración celestina son: Omar Aguilar Bonilla, hijo del expresidente municipal Erasto Aguilar González, desde hace 11 años, cobra en la nómina del ayuntamiento con el cargo de secretario particular de David Celestino, Araceli Celestino Rosas, actualmente aparece en la planilla de Rodolfo García López como presidente municipal suplente.

Al servicio de “Los Celestinos”, también aparecen otros nombres de hijos de exalcaldes esperanzados en ser los próximos en la silla municipal: Giovanni Aguilar, Rodolfo Bolaños, Federico Avendaño, Everardo Arguelles, Édgar Nuño. Todos ellos con la fe ciega de la falsa promesa de Araceli Celestino: al que le eche ganas, lo harán presidente municipal en las próximas elecciones.

Para “Los Celestinos”, perder Coyomeapan es sinónimo de pérdidas millonarias entre la minera Autlán y sus operadores, que hacen exactamente lo mismo que en otras regiones del país, donde se pretenden instalar empresas eólicas, mineras e hidroeléctricas. Su operación principal es el resquebrajamiento social, el desplazamiento de las familias indígenas mediante la inseguridad y la violencia, la persecución, amenazas y encarcelamiento de indígenas.

Antonio Sandoval, encarcelado y acusado como autor intelectual y material de la desaparición del defensor de la tierra Sergio Rivera Hernández, en las elecciones de 2018 en Zoquitlán, Puebla, fue contratado hace unas semanas como guardaespaldas, y es uno de los gatilleros al servicio de “Los Celestinos”, tal como lo fue con Fermín González León, el exalcalde de Zoquitlán, también operador de la minera Autlán, acusado y encarcelado de igual manera, por la desaparición de Rivera Hernández.

Este último, González León, en estas elecciones también operó para la empresa minera; para nadie es ajeno que, a mano armada con un grupo de hombres, la madrugada del 6 de junio ingresó violentamente en los hogares de las comunidades indígenas en Zoquitlán; pero, ¿quién arma a estos exalcaldes mañosos? ¿Quién les patrocina armas largas? ¿De dónde sale tanto dinero para comprarlas?  ¿Quiénes son los autores de esta nueva oleada de caciques modernos a la copia fantoche y barata de narcos series? La respuesta es: Minera Autlán. ¿Quiénes son los más fáciles de corromper?: Las autoridades municipales, por eso González León y “Los Celestinos”, así como los hermanos Hernández Hernández en Eloxochitlán, pelean porque nadie les arrebate el hueso.

A la minera Autlán no le conviene volver a hacer labor de convencimiento ni a volver a comprar conciencias con nuevas administraciones y menos con nuevos alcaldes; por eso Antonio Sandoval, el gatillero de Fermín González, es tan cercano a “Los Celestinos”, porque todos persiguen el mismo fin: cumplir pactos con la empresa minera: someter a los pueblos, despojar a los campesinos de sus tierras, lograr el desplazamiento de familias para abrir el paso a la hidroeléctrica a costa de la devastación de bosques, ríos y de la vida de los habitantes de Coyomeapan, Zoquitlán y Eloxochitlán.

El Estado se combate a sí mismo: la simulación contra el narcotráfico

Si bien es cierto que Luis Miguel Barbosa Huerta reconoce abiertamente que existe la presencia de grupos delincuenciales en la Sierra Negra como Zapotitlán Salinas, Tlacotepec de Porfirio Díaz, Zoquitlán, Altepexi y Coyomeapan, también es verdad que se ha protegido a estos alcaldes caciques al descartar investigaciones, pese a que se cuentan con suficientes denuncias en instancias federales y estatales; Barbosa Huerta ha descartado que estos alcaldes tengan nexos con bandas delincuenciales dedicadas al robo de hidrocarburo y narcomenudeo u otras actividades ilícitas.

Sin embargo, en el caso del municipio de Ajalpan, con el expresidente Ignacio Salvador, prófugo de la justicia, no le ha quedado más remedio que aceptar que sí hay alcaldes vinculados al crimen organizado en esta región del estado de Puebla:

“Sabemos quiénes son las bandas, y estamos encima de ellos, pero trabajamos junto con la Guardia Nacional y Ejército Mexicano, para darle garantía a la ciudadanía”.

Para el investigador,  antropólogo y escritor de la casa editorial Grijalbo, el Dr. Edgar Morín, autor de La Maña, Crímenes de Cuello Blanco,Tinta y Carne, “quienes explotan los recursos naturales en estas comunidades son poderes fácticos. Cuando te hablo de usos y costumbres, lo manifiesto en un tono irónico porque ese es el pretexto para que el estado no llegue; una parte de la historia de México es también un historia de una serie de intermediarios parasitarios, y los caciques entran en esta categoría casi sociológica, son intermediarios parasitarios entre el estado mexicano –que está ausente totalmente en esas comunidades–, y cuando digo ausentes lo digo en términos históricos, porque cuando han estado, es sólo para saquear y explotar, y ese es el mecanismo histórico que se ha reproducido, justo como ocurrió en la relación entre el estado y los estudiantes  con la presencia de los porros en los movimientos estudiantiles.

No hay que olvidar que en Puebla históricamente han figurado cacicazgos terribles como el de Maximino Ávila Camacho o el más reciente en su intento de hacer un cacicazgo autoritario, poco democrático, bastante violento y corrupto, como el de Rafael Moreno Valle.

Desde su percepción en torno a los nuevos caciques modernos, el proceso de simulación no ha terminado, y menciona: “hay una simulación en lo hechos sobre distintos problemas que tiene el estado: delincuencia, corrupción, espionaje político, crimen organizado, el huachicol, y en esto de las mineras se tiene que investigar la relación de corrupción con figuras del poder, sin embargo, la ciudadanía no tiene confianza en las autoridades porque las autoridades no se han ganado la confianza de la ciudadanía, con estas relaciones perversas entre el crimen organizado, el poder político y el poder económico”.

No son pocos los testimonios que dan cuenta de los problemas públicos de la comunidad:

“Tenemos el fenómeno de colusión y omisión, es decir, se traduce en que el crimen organizado le hace el trabajo sucio a funcionarios de mineras para eliminar a opositores, defensores de derechos humanos, ecologistas, defensores de la tierra ecologistas y me parece que allí hay un problema muy importante que se traduce en que el estado mexicano lo atiende, es decir, pareciera que el estado mexicano sí atiende este tema de manera simulada”.

“Donde vemos este tipo de explotación hay una violencia importante contra los opositores a estos proyectos llámese defensa de la tierra mineras, hidroeléctricas y esto se ve en todo el país.

“El fenómeno no se esta combatiendo con eficacia, esa es la realidad porque la relación entre políticos y células de grupos criminales y caciques sigue vigente; mientras el estado no intervenga de verdad, el fenómeno seguirá creciendo.

“El gobierno de Miguel Barbosa también sigue simulando, lo que tendríamos que entender es que la corrupción y el crimen no se acaba por decreto, el estado que combate al crimen, se combate así mismo; Falcone lo decía: cuando el estado combate al crimen organizado, se combate así mismo.

“Lo que la ciudadanía poblana tendría que analizar es si el estado poblano se está combatiendo así mismo o si simula combatirse así mismo, o si utiliza la justicia y la ley para arreglar las cuentas en otras direcciones, porque, ¿dónde quedan todas las denuncias? Esto será la retorica y la simulación, los hechos nos muestran que no ha pasado de las buenas intenciones y en un estado con estas características como Puebla se trata de omisiones y simulaciones”.

La ley de Herodes: Eloxochitlán

Hablar de Eloxochitlán es hablar de pobreza, desigualdad y marginación. Este municipio se encuentra atrapado en el tiempo. Es el municipio más pobre del estado de Puebla; en 1999 ocupó el primer lugar a nivel nacional. Aquí los 14 mil habitantes hablan la lengua materna: el náhuatl. Las 29 inspectorías y la única junta auxiliar se encuentran en el abandono. Los usos y costumbres se violentan cada día más a partir de la llegada de los nuevos caciques: los hermanos Hernández, dos en el poder y 12 que operan parte del terror en estas tierras del olvido.

Los servicios de drenaje y agua potable no existen; la luz es apenas un suspiro para los pocos que cuentan con este privilegio que enciende y apaga como un breve relámpago. El rezago en la educación es alarmante y en materia de salud el abandono es infame, todos estos factores han coadyuvado a los señores Herodes, los Hernández.

En 2014, Delfino Hernández Hernández entró con la bandera del PRI. Se ganó la empatía del pueblo con el discurso repetido del progreso: luz, drenaje y agua –derecho humano universal que en este municipio no existe–. Desde hace 7 años, el pueblo de Eloxochitlán vive bajo la amenaza de Honor Hernández Hernández –actual presidente municipal– y Delfino Hernández Hernández –exalcalde, ahora por segunda ocasión presidente electo por el PT y PSI–.

A la llegada de Delfino Hernández, la presencia de grupos armados, la venta de drogas y el consumo de cristal ha sido escandaloso. Hace año y medio Joel Cortés, contralor de este municipio, fue detenido por elementos de la policía estatal con un cargamento de cristal, sin embargo, la mano de Honor Hernández intervino con una fuerte cantidad de dinero para que fuera puesto en libertad antes de ser trasladarlo a los separos. El municipio lo sabe y fue un escándalo a voces silenciadas, porque además fue a la vista de muchos testigos, testigos que también fueron amenazados.

El desplazamiento forzado de familias indígenas por el arrebato de tierras bajo amenazas es de igual manera pavoroso, la intimidación y el hostigamiento es el pan de cada día en este municipio. Obligan a los campesinos a malbaratar sus tierras. Su eslogan: construyendo el rumbo. Y así construyen su rumbo: sometiendo a su pueblo.

Eloxochitlán nuevamente vivirá bajo el miedo y la incertidumbre, los Hernández seguirán violentando los derechos humanos de los indígenas. No hay autoridad federal ni estatal que entre a auditar a esta familia y a constatar toda la sarta de atrocidades que aquí ocurren. Las familias han denunciado, pero no hay respuesta de las autoridades.

Los Hernández Hernández fueron de cuna muy pobre, los padres nunca tuvieron riquezas y menos vehículos, hasta hace 7 años los hermanos Hernández vivían en una de las comunidades más humildes, en Atexcapa, al igual que sus padres tampoco tenían propiedades y menos vehículos; en 7 años su riqueza ha crecido de manera descomunal: compra de carros de volteo, maquinaria de trascabos, y pipas; la construcción de tres casas en Atexcapa, una tienda tipo bodega de abarrotes que la administra el padre de los Hernández en esta comunidad, y una tienda más de abarrotes en la cabecera municipal, además de un negocio de utensilios de cocina y una farmacia donde mandan a todas las familias indígenas que solicitan ayuda médica al municipio, allí pagan consulta, pagan medicamentos y también se les condiciona el servicio bajo empeños y prendas o propiedades, depende de la gravedad de la enfermedad. No puede faltar la empresa constructora y bloquera, misma que se autocompra para la construcción de pequeñas obras del ayuntamiento.

De acuerdo con los trabajadores cercanos a su administración municipal, en estos siete años han comprado residencias en Tehuacán, una en Puebla y un departamento en la zona de Angelópolis, más tres casas en la cabecera del municipio. Los trabajadores de este ayuntamiento han manifestado a este medio que viven y trabajan con miedo: “En qué andarán metidos, porque ni Andrés Manuel López Obrador anda con tantos hombres armados, aquí tienen en su poder cuatro vehículos tipo Chevrolet con blindaje del 7. A qué y a quiénes le tienen miedo, debería de ver cuántos guaruras andan resguardando a los dos hermanos y ni son guaruras, son sus matones, todos son foráneos, no son de la sierra. La familia de los Hernández es numerosa. Son catorce hermanos y los 12 hermanos restantes se dedican a administrar una flota de taxis piratas en toda la sierra negra, como en Tehuacán”, son taxis que operan como halcones.

Justo en el mes de enero el secretario particular de Honor Hernández, de nombre Carlos Aguas Balderrama, perdió la vida en un accidente por circular a alta velocidad, el vehículo salió de carretera, pero a abordo iba acompañado de un elemento del Ejército del estado de Veracruz, compañeros del militar llegaron al rescate y llevaron al gendarme a un hospital en la ciudad de Puebla. Los testigos manifiestan que dentro del vehículo llegaron a sacar maletas de dinero y armas, mismas que fueron a parar al domicilio particular de los Hernández.

El 6 de junio, fueron evidenciadas dos casas de seguridad donde se tenían acumuladas credenciales para votar, una de esas casas le pertenece al suegro del candidato electo Delfino Hernández Hernández, y de acuerdo a declaraciones de los habitantes, estas credenciales fueron acumuladas mediante engaños. En cada trámite que se gestiona en el ayuntamiento –como actas de nacimiento, constancias de vivienda y demás gestiones–, las autoridades municipales a base de mentiras les retenían las credenciales, de esa manera, antes de las elecciones se les fue a condicionar hasta el domicilio de cada persona la devolución del plástico siempre y cuando comprobaran que el voto iba a ser para Delfino Hernández, la Fiscalía tiene acumuladas varias denuncias por este delito electoral.

Salud privada y falsa educación sin límites, negocio redondo

Educación sin límites para todos los niños de Eloxochitlán es una más de las mentiras de estos caciques. La instalación de dos antenas para el servicio de internet gratuito sirvió para el uso personal de la gente de los Hernández Hernández, hasta el momento los estudiantes siguen esperando el servicio gratuito de internet para tomar clases a distancia. Los aparatos móviles que se entregaron en septiembre del año pasado fueron aparatos de desecho que sirvieron para ser tirados a la basura casi al mes, sin embargo, educación sin límites ha servido para desviar recursos.

Al no haber hospitales ni clínicas en este municipio, se instaló una farmacia municipal con equipamiento y presupuesto público; sin embargo, las consultas, así como el medicamento, se les cobra a las familias indígenas. Los servicios médicos para los caciques ha sido un negocio redondo en esta pandemia.

Y sí, también la empresa minera Autlán tiene presencia en esta parte de la sierra negra de Puebla. Justo en este punto es donde convergen los tres ríos más importantes que pretende entubar el proyecto hidroeléctrico, justo aquí inicia el río Tonto, que podría ser entubado en cualquier momento. La sierra negra peligra y las familias indígenas también.

Persecución política y amenazas de Los Celestinos

De acuerdo con el Censo del Colectivo Nacional Alerta Temprana de Periodistas y Personas Defensoras de Derechos Humanos, las amenazas a familias de Coyomeapan se potencializaron con el despojo de tierras desde hace dos años; a la fecha, suman 4 mil familias amenazadas y 50 defensores perseguidos y otros encarcelados.

Estos casos ya los atiende la Subsecretaría de Derechos Humanos Población y Migración, a través de la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos, en conjunto con la Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México; dichas dependencias elaboran acciones para intervenir y velar por los derechos humanos de las comunidades indígenas en Coyomeapan.

De igual manera, la Fiscalía Estatal de Derechos Humanos fue inmediata en su atención y en la salvaguarda de los defensores amenazados con las medidas de protección. Un número considerable del personal de esta dependencia se trasladó hasta la Casa de Justicia en el municipio de Tehuacán para levantar las denuncias de los defensores, esto derivado de la desconfianza de los indígenas en las autoridades de la región. Lo cierto es que el miedo y el terror prevalece en los defensores y muchos de ellos decidieron denunciar en instancias federales y otra parte en la Fiscalía Estatal en materia de derechos humanos.

En esta región algunos defensores que encabezaron luchas ejemplares, han mandado mensajes a los que lideran la defensa de la tierra en el sentido de que se deben alinear porque los van a matar, advierten mensajes catastróficos. “Hay vidas de por medio”, y es que algunos de estos defensores en tiempos de campaña recibieron canonjías de Araceli Celestino Rosas, por eso es que se escudan y lanzan advertencias en el intento de controlar a los defensores de estos pueblos, incluso se ha comenzado a hacer una campaña negra en contra de los que en este momento están trabajando en favor de las comunidades indígenas de la sierra negra. Mensajes como “ los van a matar”, son avisos que finalmente son amenazas. Lo terrible es que los mismos defensores se presten a ser portavoces o mensajeros de “Los Celestinos”, Araceli Celestino se encargó de amarrar también las luchas de defensores a través de compadrazgos.

De Coyomeapan a Palacio Nacional

Era domingo seis de la tarde, habitantes de las comunidades indígenas bajaron a pie para llegar en punto de las diez de la noche a Coyomeapan, hora marcada para la salida a la Ciudad de México con dirección a Palacio Nacional y arribar a las 5:30 am. La Urvan blanca cargaba en el techo las lonas con consignas en contra de los caciques de Coyomeapan. Todos apretujados y abordo, tomaron camino por la sinuosa carretera de la sierra.

Con la oscuridad que aún no ve el clarear del alba, llegaron a Palacio Nacional, la esperanza de ver al presidente Andrés Manuel López Obrador los despertó en cuanto pusieron el primer pie en la capital. Inseguros, tímidos y con mucha pena comenzaron a colocarse frente a Palacio Nacional, estirando sus lonas; por fin alguien se animó y comenzó a gritar: “¡Fuera los caciques de Coyomeapan! Y la gente se pregunta, y esos quiénes son: somos campesinos defendiendo la nación. Y la gente se pregunta y esos quiénes son: ¡somos campesinos exigiendo solución! ¡Obrador, escucha a tu pueblo!”.

Los paisanos que allí trabajan, al ver en redes sociales que había gente de su pueblo a las afueras de la mañanera, dejó todo a un lado para unirse a las protestas; muchos de ellos pidieron permiso en sus trabajos, otros llegaron con enormes ollas de café y pan para su gente. Habían trascurrido tres horas y media y sus consignas no cesaban: “¡abusados, allí viene la prensa!, que escuchen como se grita justicia en Coyomeapan: ¡justicia, justicia, justicia! ¡Fuera Los celestinos”!

La agenda programada marcaba una rueda de prensa a las once de la mañana para los habitantes de la sierra, al unísono se sumó Los Ángeles Press para ceder el uso de la palabra en su evento que se relacionaba con las víctimas de tortura: “son muchas familias las amenazadas, son campesinos muy humildes a los que les han arrebatado sus tierras, se han aprovechado de la ignorancia de las familias, han encarcelado a algunos, nosotros estamos amenazados”, dijeron en entrevista, “lo único que queremos es que se nos haga justicia y que se vayan ‘Los Celestinos’, le han hecho mucho daño a nuestro pueblo. Nuestra gente es de paz, no queremos violencia”.

 INE y los indígenas de Coyomeapan 

Lorenzo Córdova, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral, abrió su agenda para escuchar a la comunidad indígena. Allí en la mesa de diálogo, se expusieron las anomalías: la problemática con cuatro casillas, la constancia que el IEE le había otorgado al candidato de “Los Celestinos” y la toma de las instalaciones del consejo municipal del IEE por el pueblo, así como otras incoherencias en las que incurrió el IEE. Los habitantes sabían de antemano que el INE les diría que no era de su competencia por tratarse de un tema local, pero escucharon lo que necesitaban saber para tomar el camino indicado en torno a sus demandas en el tribunal electoral. De inmediato, Lorenzo Córdova tomó su teléfono para poner a los indígenas en manos de la defensoría de los pueblos indígenas del instituto electoral.

Casi con el corazón de fuera y los ojos cercenados sin dormir, hombres y mujeres permanecieron de pie en espera de la respuesta de la comisión que había entrado con Lorenzo Córdova. A las tres de la tarde, con una sonrisa alentadora resumida en buenas noticias para el pueblo, la comisión se encontró con un nuevo grupo solidario de paisanos que llegaron a sumarse allí afuera del INE, igual de adheridos y con residencia en la Ciudad de México, habían llevado cajas enormes de alimentos y refrescos para que la gente pudiera almorzar y comer.

A las seis de la tarde, la Secretaría de Gobernación abrió las puertas para los coyomeapeños afectados, particularmente a las víctimas de amenazas de muerte y persecución. El cansancio vencía a algunos, pero en cuanto tuvieron a las autoridades frente a sus ojos, un impulso de voluntad y resistencia los volvía a poner en pie; expusieron sobre la mesa todas las injusticias y su preocupación por que las cosas se fueran a salir de control, el miedo se sentía a flor de piel y sus emociones también, algunos fueron vencidos por el sentimiento: la voz se les quebraba y en seguida las lágrimas de sus ojos humedecían sus rostros.

Al salir de la Secretaría de Gobernación, las porras y las palabras reconfortantes para todos los que esperaban afuera se desbordaron en llanto; por fin alguien los había escuchado, por fin las autoridades intervendrían para que la paz nuevamente arropara a los indígenas de la sierra negra. “Pero no hay que confiarnos, falta que cumplan las autoridades, tenemos que darles el voto de confianza, pero también de desconfianza, esperemos que de verdad este gobierno no nos falle”.

Radios disfrazadas de comunitarias al servicio de la minera

Una nueva estrategia para dividir a los pueblos es justamente a través de las radios en poder de los caciques para romper con las verdaderas radios comunitarias de la sierra negra que pertenecen a la RED de Radios Comunitarias de Puebla, Oaxaca y Veracruz. Mientras las radios comunitarias mantienen una programación cultural y educativa, pero también de resistencia en contra de los proyectos de muerte, “Los Celestinos” como el presidente actual de Zoquitlán, Claudio Hernández Cabanzo, y Fermín González, exalcalde de Zoquitlán como los caciques de Eloxochitlán, los Hernández Hernández, le han apostado a la programación radiofónica de la narco-cultura, con corridos y bandas, además de la desinformación para posicionar la entrada del proyecto Hidroeléctrico, Atzalan-Coyomeapan del Grupo Ferrominero Mexicano; estas estaciones tienen la finalidad de golpear a los defensores de la tierra, la división de familias, el resquebrajamiento social y la apología del delito, una de esas estaciones lleva por nombre La Llegadora en Zoquitlán, que se escucha en la 107.1 FM, esta estación le pertenece al expresidente municipal Fermín González, quien además utiliza su propia estación de radio para promocionar a sus candidatos y a la administración de Claudio Hernández Cabanzo. En Coyomeapan, “Los Celestinos” son dueños de la estación de radio La Triunfadora 103.1 y en Eloxochitlan los trabajadores del ayuntamiento tienen conocimiento que con la llegada de Delfino entrará una estación de radio FM. Que de igual manera va operar en favor de la empresa hidroeléctrica.

Rearticulación de defensores de la tierra en Zoquitlán

Este fin de semana, defensores de la tierra en Zoquitlán se rearticularon en Coyolapa, después de tres años de la desaparición de Sergio Rivera Hernández. Habitantes de varias comunidades de la sierra negra denunciaron severas amenazas; la empresa minera ahora está operando mediante funcionarios que se hacen pasar por catedráticos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y como gente cercana a defensores de otras causas, para entrar a las comunidades con mentiras y promover la consulta en favor de la hidroeléctrica.

Tal es el caso de Zoilo Guzmán, quien se hace pasar por activista en San José Miahuatlán, y Paula Rosales Bravo, representante de BIENESTAR en Zoquitlán, funcionaria que fue denunciada este fin de semana por los defensores luego de que esta mujer ha estado maniobrando en la sierra negra para que se lleve a cabo una consulta, pese a que el pueblo ya fue consultado en 2017 y como resultado fue el rotundo rechazo al proyecto hidroeléctrico; sin embargo, Rosales Bravo continúa promoviendo la consulta de la mano con Zoilo Guzmán, mismo que de acuerdo a la versión de Rosales Bravo, es trabajador del Instituto Poblano de los Pueblos Indígenas (IPPI).

La sierra negra hoy se ve más oscura que en los años porfiristas, el tiempo se encuentra atrapado, la justicia es nula para los indígenas y seguirá siendo así mientras el gobierno no haga algo al respecto.

Los indígenas brillan en esas montañas y en los caudales de los ríos, como luciérnagas nos hacen señales de luz pero nadie los ve.

Fabricación de culpables

Caso Miroslava, con falsos testigos protegidos, corrupción y tortura, expuesto ante López Obrador

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CIUDAD DE MÉXICO.- El corresponsal de Los Ángeles Press, Ramsés Ancira, expuso ante el presidente de la república y el exconsejero jurídico Julio Scherer, la indefensión en la que se encuentran los periodistas en México.

Señaló que la corrupción de la FEADLE, fiscalía encargada de hacer las investigaciones por agravios a la Libertad de prensa, y del Poder Judicial que mantiene acusados con largas prisiones preventivas, son parte del sistema que debe cambiar en estos tres años que faltan del periodo de López Obrador.

Uno de los ejemplos mencionados por el reportero fue el caso de Miroslava Breach, periodista asesinada el 23 de marzo de 2017 en Chihuahua capital, cuya investigación fue manipulada primero por la fiscalía del estado, a cargo del fiscal César Augusto Peniche Espejel, con cateos ilegales, alteración de la escena del crimen, filtración de información sensible y falsedad en declaraciones.

Posteriormente, al atraer el caso la FEADLE, se cometieron actos de tortura contra Edgar Salazar Gaxiola, de 23 años, y le pagaron 25 mil mensuales como falso testigo protegido bajo el seudónimo de Apolo, para que incriminara a su padre Crispín Salazar Zamorano, de ser el autor intelectual del asesinato de la periodista. La agente del Ministerio Público responsable de esta fabricación fue Iris Gabriela Santoyo Cuervo.

Otro de los casos expuestos por el reportero de Los Ángeles Press fue el de Ariel Eros García islas, policía condecorado por López Obrador en 2004, siendo jefe de gobierno de la Ciudad de México. Eros García fue falsamente acusado de secuestro, por policías federales de la AFI, bajo la gestión de Genero García Luna, y lleva más de 16 años en prisión preventiva con un protocolo de Estambul positivo en tortura.

Recordó que las víctimas del caso Wallace son parte de estas fabricaciones que requieren especial atención por parte de un Consejo de Justicia y verdad.

Ramsés Ancira pidió al exconsejero jurídico que ayudara a estas investigaciones desde la Iniciativa Privada para evitar más agravios contra periodistas y contra personas inocentes víctimas de fabricaciones de culpables.

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Fabricación de culpables

Tortura, fabricaciones y falsos testigos con paga mensual en el caso de Miroslava Breach

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Por Guadalupe Lizárraga

Uno de los asesinatos de periodistas más mediáticos internacionalmente ha sido el de Miroslava Breach Velducea, perpetrado la mañana del 23 de marzo de 2017. La gran consternación que causó en el gremio periodístico fuera y dentro de México promovió investigaciones independientes a las diferentes versiones oficiales dadas por el gobierno estatal y el federal, que revelaron contradicciones y la disputa por el posicionamiento mediático. Los Ángeles Press, por su parte, revela que en ambos niveles de gobierno se han cometido actos de tortura, falsedad de declaraciones y se pagó mensualmente por lo menos a un testigo falso para manipular el caso.

Uno de los hechos al que se le dio gran difusión -promovido por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Chihuahua- fue a la detención de Édgar Salazar Gaxiola, de 23 años, hijo de Crispín Salazar Zamorano. Primero se le detuvo el 22 de enero de 2019, por una denuncia de secuestro contra su expareja sentimental; después se le incriminó en los medios del asesinato de la periodista Miroslava Breach, el 9 de febrero de 2019, a través de un boletín de prensa que puso en circulación la fiscalía. Posteriormente, se le obligó bajo coacción y tortura a incriminar a su padre, Crispín Salazar Zamorano, y a mencionar a otros miembros de su familia que no conoce personalmente.

Sin embargo, las fabricaciones no empezaron allí. El mismo gobernador de Chihuahua Javier Corral, aquel 23 de marzo, dos horas después del asesinato de la periodista, salió a los medios y señaló que se trataba de una amenaza del narcotráfico contra él “por su cercanía” con la corresponsal del diario La Jornada. Más tarde, señaló que “sin duda” había sido un “silenciamiento” a la periodista quien “documentó las relaciones del narcotráfico con el PRI de Chihuahua”.

Después de estos señalamientos, periodistas mexicanos e internacionales cuestionaron públicamente al gobernador por las imprecisiones y la premura de la información relacionada con el crimen. Entre los cuestionamientos, se destacaron las tres diferentes versiones sobre la cartulina “plantada” en el auto en que se disponía a viajar Miroslava Breach, y en las que supuestamente se amenazaba al gobernador.

El diario La Jornada fue el primero en difundir la imagen de un hombre que llevaba enrollada la cartulina y que introdujo en el auto de la víctima. Las autoridades señalaron que se trataba de una imagen obtenida de los videos de seguridad, momentos antes del ataque, pero que ellos oficialmente no la habían difundido.

Imagen difundida por La Jornada.

La primera versión del contenido del contenido de la cartulina, se dio a conocer el jueves 23 de marzo, a las 12:39 horas y lo reprodujeron masivamente en redes sociales:

“Por lenguona”.

La segunda versión, jueves 23 de marzo, a las 16:00 horas:

“Por lenguona. Sigue tu gobernador. El 80”.

Y la tercera versión, sábado 25 de marzo, a las 6:43 horas:

“Esto les pasará a toda la gente lengua suelta y llegadas al gobernador y voy por ti gober. Atte: El 80”.

La Asociación de Periodistas y comunicadores del Estado de Chihuahua, en carta pública con fecha del 27 de marzo de 2017 -reproducida en Los Ángeles Press– hizo observaciones puntuales al gobernador Javier Corral:

  1. A las pocas horas de haberse perpetrado el asesinato de nuestra colega Miroslava Breach, usted, sin mayor fundamento, vinculó el hecho al crimen organizado, sugiriendo una represalia al trabajo periodístico de la colega, quien cubría hechos de política, corrupción y nota roja.
    No es la primera vez que un gobernador en nuestro estado y en México hace tan irresponsables declaraciones para desviar la atención de la verdad o para dar una oportunista respuesta por la presión mediática. Sobre todo cuando las autoridades estatales han fomentado, por su indiferencia o incapacidad, la impunidad sistemática del asesinato de 21 periodistas en el estado desde el año 2000.
  2. Usted declaró que sabía desde hace dos años que Miroslava Breach estaba siendo amenazada. ¿Por qué usted, siendo entonces senador, no hizo nada al respecto si tenía el poder y los recursos institucionales para prevenir el hecho? ¿Ni aún la cercanía que asegura usted haber tenido con nuestra colega lo impulsó a actuar? ¿Por qué?
  3. Una de las características de los asesinatos de periodistas y jóvenes mujeres en Chihuahua (desde 1993) ha sido la impunidad por una parte, y la fabricación de culpables para simular justicia, por otra. ¿Ahora sí sería diferente con la investigación del asesinato de nuestra compañera de La Jornada?
  4. ¿Cuál es la diferencia de este crimen con respecto a los 21 anteriores de nuestros colegas para que usted, en su calidad de gobernador, ahora sí ordene investigar a fondo como lo ha anunciado en la prensa nacional e internacional? ¿Se debe a una distinción por el medio en el que trabajaba Miroslava? ¿A la supuesta amistad con Usted? ¿O a la internacionalización mediática de este asesinato?
  5. Si Usted, a las pocas horas ya tenía elementos informativos para hablar a los medios sobre las posibles causas como lo hizo, ¿por qué hay tres diferentes versiones de un elemento con el que usted adjudica el crimen a Carlos Arturo Quintana, El 80, líder del Cártel de Juárez?
  6. Si el Cártel de Juárez es el responsable del crimen de Miroslava, como usted apunta, ¿por qué usted tendría que ser amenazado a través de ella? En todo caso, el mismo cártel tiene los medios directos, las personas más allegadas a usted dentro del mismo gobierno para presionar, negociar o actuar con o contra su administración, como cualquier otro cártel en cualquier otro estado de nuestro país. ¿Por qué impulsó usted esta información sin tener las evidencias suficientes, utilizando el nombre de nuestra colega en su favor, como si usted fuera víctima y no el principal responsable de la falta de seguridad en el estado?

Los periodistas mexicanos e internacionales estamos cansados de que el poder, cualquiera sea éste, nos use, nos calle, nos amenace, nos asesine; y ustedes –los políticos profesionales– sean la única voz dominante del «esclarecimiento de los hechos», lo cual significa en México el sello de la impunidad contra la dignidad de nuestras vidas perdidas.

Estamos cansados de llorar en silencio a nuestros colegas y amigos. Cansados de ser un titular de lamento en nuestros propios medios y en nuestros perfiles en redes sociales. Mientras ustedes, desde el gobierno, desde el poder, siguen ganando –de una u otra forma– con nuestras muertes y nuestro silencio. Firmas.

A la carta se sumaron firmas de periodistas de España, Holanda, Argentina, Venezuela, México y Estados Unidos. Sin embargo, el gobernador fue indiferente a los cuestionamientos, y continuó con la misma manipulación mediática.

Las filtraciones de Peniche

Para finales de diciembre de 2017, en medio de escándalos protagonizados por el mismo gobernador Javier Corral, el fiscal del estado de Chihuahua César Augusto Peniche Espejel sería responsable de la filtración de información al Diario de Juárez sobre la ejecución de una persona en Álamos, Sonora, al que se presentó como el presunto homicida material de Miroslava.

El diario en referencia afirmaba que según “datos confidenciales”, la fiscalía tenía “plenamente reconocido” a la persona victimada el 19 de diciembre en Álamos, Sonora, bajo el nombre de Ramón Andrés Zavala Corral, de 25 años, como el asesino de Miroslava.

Los cuestionamientos públicos al fiscal por parte de Los Ángeles Press fueron muy puntuales. Si esto era cierto:

¿Por qué la fiscalía de Chihuahua tuvo que “filtrar” esta información a un diario de Ciudad Juárez, en vez de dar una conferencia de prensa formal en la capital del estado, donde está su sede, y es el lugar donde asesinaron a Miroslava? ¿Por qué no se organizó esta rueda de prensa después de cumplimentar el proceso de investigación que viene realizando la unidad especial nombrada por el gobernador Javier Corral, y de la que él mismo aseguró ante medios nacionales formar parte y tener reuniones cada tercer día?

La unidad especial de investigación se había integrado precisamente para que no hubiera filtraciones informativas, argumentando la seguridad de los agentes investigadores con el fin de evitar persecuciones, amenazas u otro tipo de acoso por grupos delictivos. La unidad estaba ubicada en el Complejo de Seguridad, conocida como C4, una zona resguardada por y para agentes, y ninguno de los miembros de ese grupo interdisciplinario de investigación debía dar a conocer a sus compañeros de la fiscalía ni de ninguna otra instancia gubernamental el asunto de interés.

La fiscalía del estado guardó silencio respecto a la filtración, y se avizoraba cierto fracaso en el inicio de la investigación porque contradecía el principio de discrecionalidad y ética para el manejo de información sensible que aún no había sido verificada.

La filtración a El Diario de Juárez además apuntó que “el hombre fue identificado extraoficialmente”. ¿Qué significaba esto para la fiscalía de Chihuahua? ¿Que un agente investigador lo identificó sin hacerlo público de manera oficial? ¿Que fue identificado por una persona ajena a la investigación oficial? ¿Que al momento de ser identificado la fiscalía no sabía de quién se trataba?

También la fiscalía y el diario dejaban otras preguntas básicas sin responder: ¿en dónde se identificó “extraoficialmente”? ¿En la morgue de Hermosillo, Sonora? ¿Quién dio notificación del cadáver? ¿Cómo se identificó: visualmente por un testigo, por una fotografía, o por su ADN? ¿Cuándo sucedió esta identificación? ¿El día en que fue victimado, 19 de diciembre? Si el presunto asesino de Miroslava fue asesinado ese día ¿por qué tres días después se daba a conocer el hecho? ¿O hasta el 22 de diciembre de 2017 fue identificado como el asesino material y se dio parte solo al diario juarense?

Más aún, ¿cómo y cuándo obtuvieron el nombre del victimado para hacer el reconocimiento fisonómico del rostro, y saber que se trataba de la misma persona que disparó ocho veces contra el cuerpo de Miroslava frente a su hijo, bajo el nombre que supuestamente guardaban con celo en un expediente de la unidad especial de investigadores? ¿Después de realizarle una autopsia? ¿Se la realizaron?

A las primeras horas de la mañana del 22 de diciembre, cuando se dio a conocer la información filtrada al diario local, esta periodista se comunicó a la Fiscalía General del Estado de Sonora, a diferentes áreas, desde Comunicación hasta la Dirección de Investigaciones, y la de Secuestro y Crimen organizado. Ninguno de los agentes que respondieron amablemente a la llamada reconocía la información. Incluso, dos directores de área se enteraban en ese momento de los hechos publicados por El Diario de Juárez y buscaron la información en internet.

La fiscalía de Chihuahua tenía un elemento que vinculaba su investigación a la fiscalía de Sonora: las placas del auto en el que se trasladaba el victimario de Miroslava. Sin embargo, el día en que ejecutaron al presunto asesino material, no había ninguna coordinación entre ambas instancias, de acuerdo con la respuesta de los agentes sonorenses.

La investigación “ejemplar” de Corral

Durante el año que Peniche tuvo la investigación bajo su cargo, supuestamente se obtuvieron la mayoría de las evidencias y se identificaron a tres presuntos asesinos: Ramón Andrés Zavala Corral, asesinado en diciembre de 2017 en Álamos Sonora, una semana antes de la detención de Juan Carlos Moreno Ochoa, sentenciado a 50 años de prisión como coautor del crimen, y otra persona que está en calidad de prófugo, Wilbert Jaciel Vega Villegas, a quien le atribuyen estar escondido en Chínipas, una población de 8 400 habitantes, ubicado en el suroeste del estado de Chihuahua y de donde era originaria Miroslava.

 

Sin mayor justificación, la fiscalía del estado pidió a los hermanos de Miroslava que firmaran un amparo para impedir que la fiscalía federal atrajera la investigación, pero durante diez meses no los reconoció como víctimas indirectas, y además les negó el expediente judicial. Pese a ello, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) atrajo el caso en abril de 2018.

En la trama que presentó el fiscal del estado se demostró que funcionarios del Partido de Acción Nacional habían estado involucrados en el crimen. El expresidente municipal de Chínipas Hugo Amed Schultz Alcaraz, el secretario particular del gobernador, José Alberto Luévano, y el vocero del mismo partido, actual asesor en el congreso local Alfredo Piñera.

La voz de estas tres personas fue grabada en la llamada que hicieron a escondidas de Miroslava. Y de acuerdo con la fiscalía, habrían entregado el audio supuestamente al grupo de Los Salazar, del que es miembro Juan Carlos Moreno Ochoa “El Larry”, y quien presuntamente habría orquestado el asesinato de la periodista, ayudado por Zavala Corral y Vega Villegas, para silenciarla por revelaciones de narcotráfico y políticos del PRI. Ésta es la versión de la fiscalía, bajo la gestión de César Augusto Peniche.

No obstante, en la primera etapa de esta teoría –tanto la fiscalía estatal como la federal– deja a los implicados directos fuera de la trama y los presenta como “testigos con identidad reservada” y no como personas de interés, pese a que el primer día de audiencia en el tribunal federal, a casi tres años del homicidio, dos familiares de Miroslava señalaron que ella los mencionaba como “los enviados del narco”, en referencia a Hugo Amed Schultz Alcaraz, José Alberto Luévano y Alfredo Piñera.

La activista Sara Mendiola, de Justicia Cívica, recuerda a El Diario de Chihuahua que la principal protección de estas tres personas fue por parte del gobernador Javier Corral:

“Aun cuando en diversas ocasiones el propio gobernador Javier Corral negó que Hugo Amed Schultz estuviera involucrado en la participación, en 2017 él fue claro en decir que no había participación de estos personajes, pero cuatro años después tenemos a Hugo Amed Schultz diciendo de viva voz que él participó en el homicidio de la periodista Miroslava Breach”.

Las incriminaciones de Corral

A las dos horas del asesinato de Miroslava Breach, Javier Corral, sin titubear, incriminó públicamente al Cártel de Juárez de los hechos, y específicamente identificó como responsable al supuesto líder del grupo delictivo, Carlos Arturo Quintana, “El 80”. Para diciembre de ese mismo año, nueve meses después, daba un giro a sus incriminaciones públicas y ahora señalaba al grupo de Los Salazar, con información filtrada a El Diario de Juárez, sobre el ejecutado en Álamos. Para 2019, ya había una campaña de criminalización sistemática en los medios y redes sociales contra Jesús Alfredo Salazar Ramírez y su padre Adán Salazar Zamorano, en la que circulaban datos imprecisos sobre sus procesos y adjudicándoles crímenes sin ninguna prueba, pese a que se encuentran en prisión preventiva desde 2012 y 2011 respectivamente, acusados de delitos contra la salud.

Otra de estas falsas incriminaciones de Corral fue sobre la masacre Lebaron, perpetrada el 4 de noviembre de 2019, con nueve víctimas mortales, entre éstas seis menores de edad. Al día siguiente se mencionaba a “Los Salazar” en la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, en el contexto de la masacre y se les exhibía mediáticamente como los responsables. Jesús Alfredo Salazar Ramírez desmintió públicamente la incriminación y pidió se respetaran sus derechos constitucionales, por tener un proceso aun sin sentencia. Un año más tarde, el 29 de noviembre de 2020, Alfonso Durazo, en su calidad de secretario de Seguridad pública federal, daba a conocer la vinculación a proceso de los verdaderos responsables de la masacre, miembros del grupo delictivo La Línea.

Después de la detención de Juan Carlos Moreno, el gobernador Javier Corral enfocó su campaña en Crispín Salazar Zamorano, y elaboró nuevas acusaciones contra Jesús Alfredo Salazar Ramírez, basadas sólo en el parentesco con Crispín, señalándolos como aliados del Cártel de Sinaloa que había cobrado la vida de la periodista. Lo mismo hizo con Édgar Salazar Gaxiola, hijo de Crispín Salazar, a quien también se expuso mediáticamente como el asesino intelectual de Miroslava, por su parentesco con los Salazar.

Poco antes de que se cumpliera un año de la agresión fatal a Miroslava, el mismo gobernador la culpaba a ella misma de lo que le había pasado y así se lo expresaba a los familiares de la víctima. Un video de La Jornada daba cuenta de ello.

“Miroslava tuvo la culpa por pisarle los callos al diablo, y ella misma buscaba que le dieran las notas más escabrosas”.

https://videos.jornada.com.mx/video/94105486/miroslava-tuvo-la-culpa-por-pisarle-los-callos-al-/

Algunos medios retiraron las incriminaciones del gobernador, pero en la mayoría siguen activas estas falsas noticias.

El testigo protegido Apolo

Hugo Schultz fue el único vinculado a proceso, y detenido el 17 de diciembre de 2020. Pero casi dos años antes, el 9 de febrero de 2019, circuló en las redacciones de todos los medios un boletín promovido por la fiscalía del estado de Chihuahua con la detención de Édgar Salazar Gaxiola, como uno de los asesinos intelectuales de Miroslava Breach. No obstante, Édgar había sido detenido el 22 de enero de 2019 por el delito de secuestro, torturado, y finalmente vinculado a proceso por el delito de extorsión, bajo acuerdo de paga mensual de 25 mil pesos (1,265 dólares aprox.) a cargo de la FEADLE por ser testigo protegido para incriminar a su padre del asesinato de Miroslava.

La detención de Édgar se dio por la denuncia de la madre de una mujer con la que tuvo una relación sentimental en el pasado, y con quien simuló el secuestro para pedir 150 mil pesos (7,500 dólares aprox.) por su liberación. La mujer de 25 años, de San Juanito, Chihuahua, no firmó la acusación contra él y declaró no haber estado retenida contra su voluntad. De allí que los cargos solo quedaran por extorsión, sin embargo la tortura fue el preámbulo para cooptarlo como falso testigo protegido con el seudónimo de Apolo.

La agente del Ministerio Público de la FEADLE, Iris Gabriela Santoyo Cuervo, y otro agente que solo se identifica como “Pol” fueron quienes se encargaron primero de vincular a Édgar con Hugo Schultz, aludiendo a un supuesto parentesco. Al no poder sustentarlo, Édgar fue coaccionado a declarar sobre una supuesta amistad entre Schultz y su padre Crispín Salazar Zamorano.

Los agentes de la FEADLE primero lo visitaron en el penal de Chihuahua para preguntarle sobre el asesinato de Miroslava. Édgar dijo que desconocía la historia, y de la lista de nombres que le presentaron solo confirmó el parentesco con Crispín Salazar Zamorano, al señalar que era su padre biológico pero que no lo frecuentaba, por ser hijo fuera de matrimonio. Sin embargo, los agentes le dijeron que si repetía ante el juez lo que ellos le dijeran lo iban a sacar de la cárcel, y le iban a dar un pago mensual de 25 mil pesos. A lo que él respondió que lo pensaría. La siguiente vez que lo visitaron, Édgar había sido trasladado al penal de Hermosillo, y golpeado nuevamente. Allí aceptó el trato.

En entrevista exclusiva para Los Ángeles Press, Édgar Salazar Gaxiola nos habló de esa detención y de las torturas para vincularlo a él y a familiares con el caso de Miroslava Breach. En la tortura, le cubrieron los ojos con cinta adhesiva industrial y le generaron una degradación visual significativa.

Édgar Salazar Gaxiola, de 23 años, torturado y acusado falsamente en el caso de Miroslava Breach, fue utilizado como testigo protegido para incriminar a su padre. Foto: Los Ángeles Press

“Querían que dijera que vivía con mi apá desde el 2011, y que ese año habían detenido a Alfredo Salazar Ramírez, y que era líder de la Gente Nueva Salazar. Pero yo, la verdad, ni lo conozco ni sabía a qué se dedicaba, porque yo nací en Navojoa y no los frecuentaba, yo estaba bien chiquillo. También me dijeron que tenía que decir que cuando detuvieron a Alfredo, mi apá agarró el mando y que a mi apá le dicen El Tío, y que mi apá se dedica al narcotráfico, que compraba y vendía drogas, armas, carros robados y que traficaba la droga para el otro lado. También me dijeron que a mi apá lo cuidaban como 40 pistoleros que se movían en camionetas robadas y que cuando se las acababan se robaban otras. Pero era mucho, y no me lo aprendí todo y declaré en el juicio que eran El Leonardo y El Cuate, como no me acordaba de lo que tenía que decir pues declaré que el más cercano a mi apá era El Toque.

¿Cómo fue cuando te torturaron?

“Nunca vi cuántos eran porque me encintaron la cara. Me pusieron cinta en los ojos, me amarraron y me empezaron a golpear. Me pusieron la bolsa en la cabeza, me metían en agua, y… pues así, me daban toques, me golpeaban…”

GL: ¿Qué querían que dijeras, por qué era la tortura?

“Pues querían que dijera más cosas de mi apá, me preguntaban por mi apá, por muchos familiares…”

¿Me puedes especificar más por favor?

“Pues me preguntaban que dónde estaba mi apá. Me preguntaban también por un primo Alonso, me preguntaban dónde estaba uno de los trabajadores, Leonardo, y por muchos trabajadores. Me preguntaban por lo de eso, de una periodista Miroslava, querían saber, y me decía te vamos a dejar libre si los pones… ¿si me entiende?”

¿Cuánto tiempo estuviste con ellos, con los torturadores?

“Sí, estuve como unos dos días. Un día sí lo estuve, dos no lo sé bien, pero un día sí estuve. Algunas veces me desmayé, una de las veces me desperté porque sentía toques, toques de corriente… Como a las dos o tres horas llegaron y me quitaron la cinta, me quitaron la cinta… y duré un rato así, pero esposado, después como a la hora volvieron otra vez, y me volvieron a torturar otro rato, ya sin cinta”.

Entonces, ¿los viste?

“Sí, pero era ya un solo señor, un chaparrito, gordito de lentes…”

Un solo oficial ya…

“No sé si era oficial, porque iba cambiado con ropa así normal, pantalón así, camisa, vestido de civil… pero éste me preguntaba por lo que había pasado con la muchacha…”

¿Qué había pasado?

“Pues desde que me la traje del centro de Chihuahua hasta San Juanito, todo ese trayecto… me hizo que se lo repitiera… pero yo no la subí a fuerzas, ¿si me entiende? Ella se subió también por su propia voluntad, yo no la jalé, ni nada, ella se subió por su propia voluntad”.

¿Había una relación con ella?

“Sí, salí con ella un tiempo. Pero ya cuando pasó eso, ya no salía con ella”.

¿Su familia llegó a pagar el dinero?

“No, nomás dieron como diez mil pesos”.

¿Y sobre el caso de la periodista qué te preguntaban los agentes?

“Qué quién había sido… de hecho, a mí también me involucraron en eso, al principio salió que yo también había sido, después que era hijo del autor intelectual… eso me preguntaban, que quiénes habían participado”.

¿Y tus respuestas?

“Pues, la verdad, yo casi no estaba enterado de eso, hasta después de que empezó a salir en la televisión en febrero (2019) fue cuando empecé a saber más de ella. Yo de la periodista Miroslava, cuando me detuvieron, no sabía ni qué pedo… Sabía que la habían asesinado y todo eso, pero no sabía con certeza quién había sido, ¿si me entiende? Yo nomás había escuchado rumores, yo de hecho ni la conozco, ni la conocí nunca”.

¿Y por qué aceptaste relacionar el caso con tu padre?

“Pues, porque yo y mi padre hemos tenido todo el tiempo… desde que me salí de la escuela, hemos tenido pleito, se puede decir, por lo mismo. Yo siempre le pedí ayuda para que me pusiera a trabajar, sí me ayudaba, pero nunca me daba lo que yo necesitaba, y de allí empezó el pleito entre yo y él, y peleábamos… fue rencor más bien. Estábamos muy distanciados. Por eso lo hice por rencor”.

Y del caso de Miroslava, ¿cómo te fueron dando la información?

“Cuando yo caí al CERESO, pues allí estaba una persona que estaba por lo mismo, por eso, y ahí fui sabiendo de todo eso. Cuando yo llegué ahí, él fue a visitarme luego, luego, porque supo que yo estaba allí”.

Y esta persona ¿se identificó contigo?

“Sí, me saludó, y hasta una cobija me dio porque yo no traía nada, pues iba todo golpeado yo. Y así quedó, o sea de la periodista todavía no salía nada, hasta después de los quince días, veinte días o un mes empezó a salir en la televisión de que yo era uno de los autores intelectuales, después que yo era hijo de uno de los autores intelectuales, y ya fue cuando él me habló y me dijo que si qué onda… y yo le dije: no sé qué pedo… yo no sé qué onda con eso, y ya de ahí fue cuando empecé a saber más de ella porque ya fue cuando me empezó a hablar de eso”.

¿Y lo de la periodista cómo decidiste decirlo?

“El problema estuvo en que un día él me dijo que iban a venir a visitarme del gobierno de allá de México. Y le dije pues está bueno. Sí fueron a los días, y la primera vez que fueron pues yo me negué a todo, ¿si me entiende?”.

¿Todavía estabas con la secuela de los golpes?

“Sí, hasta me tomaron medidas de todos estos, y chingaderas de esas… Y yo me negué y se fueron. Me dejaron un número, me acuerdo que me dejaron un número… y todo bien… pero yo como estaba jodido, no tenía dinero, no tenía nada, nada, nada, y pues mi familia también estaba bien jodida… y pues pasó una semana y no hallaba qué hacer, y pues tomé la decisión de hablarles a los de México, a los de la fiscalía, a esos de la FGR, y ya les dije que sí iba a cooperar, que sí aceptaba que me echaran la mano económicamente”.

Con lo de los golpes, lo de la tortura ¿hubo un médico que te certificara?

“Ellos, los de la fiscalía, mandaron a un médico, me tomaron medidas de las marcas, ya cuando ellos vinieron solo tenían las marcas de las esposas, era una médico mujer, todo me revisó, me hizo firmar un documento, se veía como un cuerpo de un humano y le marcaba dónde tenías las quemaduras”.

Entonces, si ya sabías de las noticias de Miroslava, ¿de quién vino la idea de hablar sobre eso?

Pues yo solo tomé la decisión… le hablé a los agentes, y luego luego fueron al otro día… y ya me tomaron una declaración y ya la firmé. Ellos le pusieron lo que quisieron y yo ya firmé. Sí estaba consciente de que estaba relacionando a personas que no tienen nada qué ver, pero…

¿Puedes mencionar los nombres de esas personas?

“En esa entrevista, pues… mencioné al Larry y a mi papá, nomás. En la primera entrevista”.

¿Cuántas entrevistas fueron?

“Me hicieron varias… como cuatro o cinco. Iban por ejemplo cada mes, cada dos meses… es que allí en ese centro nomás fueron una vez, donde iban seguido fue acá en Hermosillo, en el federal. Pues más bien a lo que iban es a que les yo les firmara un comprobante donde ellos me estaban entregando dinero. Y eso sí lo leía, nomás decía que me estaban entregando la cantidad de tanto…”.

¿Qué cantidad era?

“Veinticinco mil pesos”.

¿Veinticinco mil pesos por cada vez que iban?

“Por mes, por mes… Cuando me capturaron a mí…”.

Tú tenías varios días…

“Sí… me capturaron a mí y duré un mes, y todavía ya fue cuando empezaron a echarme a mí, ya cuando empecé a salir en las noticias, al mes siguiente fue cuando ellos fueron… que relacionara a mi papá, que relacionara al Larry, que relacionara a Jaciel, que relacionara a la cría, a todos ellos… me preguntaron… o sea que dijera todo lo que ellos querían, ¿si me entiende?, cómo se meneaban, o sea en pocas palabras querían relacionar a mucha gente que ni siquiera tiene nada que ver, como por ejemplo mi tío Alfredo, mi tío Adán, todo lo que ellos hacían, a qué se dedicaban, que si vendían droga… todo eso para, cómo se puede decir, embarrar más al Larry, y pues a las demás personas también”.

¿Y cuándo tú declaraste a la audiencia ya llevabas aleccionado todo lo que querían ellos?

“Sí, como le digo, ellos llegaron unos días antes, y me dieron unas hojas y ya esas hojas las estudié, pero pues era mucho, no tengo cabeza para tanto y pues se me olvidaba la mayoría de las cosas… y aparte los nervios pues se te olvida todo…”.

¿Y el juez te hacía preguntas?

“Sí me hacía preguntas, que si conocía al Larry, que lo señalara, que si era testigo de que sí había sido él, y me pregunto por Alfredo, me preguntó por mi tío Adán, así… que si los conocía, que si sabía a qué se dedicaban, pero eso fue todo, casi… ahí más bien les corté el rollo… todo lo que viene en las hojas de la FEADLE todo me lo preguntó el juez, pero no de todo me acordé, yo le dije de lo que me acordé más o menos, fue por videoconferencia, yo ya estaba en Hermosillo”.

La fabricación del vínculo Schultz – Salazar

Los medios también señalaron a Hugo Schultz, hoy sentenciado a ocho años de cárcel, en juicio abreviado, de tener un vínculo con Crispín Salazar Zamorano. La información fue fabricada por la misma FEADLE. El 25 de marzo de 2019, la agente del Ministerio Público Iris Gabriela Santoyo Cuervo condicionó a Édgar Salazar Gaxiola, quien había sufrido ya las torturas dos meses antes, a firmar la declaración sin que se le permitiera leerla. Ante juez, esa declaración fue desmentida posteriormente por Édgar confirmando su falsedad, y especificando:

  • Qué él jamás había mencionado que Hugo Ahmed Schultz Alcaraz fuera amigo de su padre Crispín Salazar Zamorano.
  • Que tampoco había mencionado que su padre hubiera puesto a Hugo Schultz como presidente municipal, porque incluso su padre estaba enojado cuando Hugo Schultz ganó por el PAN, porque él estaba apoyando al candidato del PRI.
  • Que también era falso que él hubiera visto a Hugo Schultz tomar cerveza y jugar baraja con Juan Carlos Moreno Ochoa.

Incluso, Édgar aclaró que desmentía esa declaración tomada por la agente del Ministerio Público porque estaba detenido cuando lo obligaron a firmar y en ese momento temía por su integridad física, y fue cuando le dijeron que lo iban a llamar “Apolo”.

Para el abogado Jesús Enrique Valencia Díaz, de acuerdo con el portal elpueblo.com, la declaración tomada por la ministerio público Iris Gabriela Santoyo Cuervo a Édgar Salazar Gaxiola, en resumen, no puede ser tomada en consideración como prueba ni otorgarle ningún valor probatorio porque esos hechos narrados no precisaron la acusación. Tampoco la de los testigos protegidos que fueron identificados como “Boby”, “Casio”, “Cjalego”, “1981” y “Javier”.

La mayoría de las evidencias –señaló Valencia Díaz– fueron tomadas de forma ilegal, o sin sustento. Y especificó que de la acusación se advertía que:

– Que la fiscalía no había precisado cuál era la finalidad del plan premeditado.

– Que la fiscalía no había precisado en su acusación que Juan Carlos Moreno tuviera conocimiento de que se fuera privar de la vida a la víctima.

– Que la fiscalía no había precisado en su acusación que:

  1. José Crispín Salazar Zamorano haya ordenado que matara a la víctima y que se dedicara al narcotráfico.
  2. Que quienes planearon la muerte de la víctima fueron José Crispín S.Z, Juan Carlos M.O., Alfonso S. “La Cría” y El Leonardo.
  3. Que quienes tomaron la decisión de matar a la periodista fueron José Crispín S.Z., El Larry, La Cría, y que el testigo protegido Apolo lo supo porque vivía con su padre.
  4. Que El Larry se ofreció a hacerlo y que se dedica al narcotráfico.
  5. Que quien decidió la muerte de Miroslava fue José Crispín.
  6. Que quien iba a llevar cabo directamente el asesinato era El Larry.
  7. Que José Crispín le ordenó al Larry que la matara y que Larry contestó que estaba bien.

Audiencia judicial del 28 de diciembre de 2017. Foto: elpueblo.com

Amenaza de más aprehensiones

Ricardo Sánchez, fiscal federal especializado para la atención de delitos cometidos contra la libertad de expresión, declaró a los medios en mayo de 2020 que además de la detención de “El Larry”, ya se tenían más órdenes de aprehensión contra otros posibles culpables. La advertencia la reiteró el gobernador Javier Corral.

“…Hay otros responsables, es lo que puedo afirmar, tenemos varias órdenes de aprehensión pendientes de ejecutar”.

“Aún no se dan nombres de las posibles personas acusadas, sin embargo, medios locales aseguran que entre estos hay funcionarios, exfuncionarios, criminales, entre otros. La FGE afirmó que el caso no concluirá hasta que terminen todas las órdenes de captura y sus respectivas declaraciones. Hasta la fecha, no se han dado nuevas detenciones sobre el caso de Miroslava, tampoco los cercanos al gobernador, José Luévano y Alfredo Piñera son investigados. Sin embargo, Édgar Salazar Gaxiola fue nuevamente detenido el 1 de agosto de 2021, por presuntamente portar armas de fuego.

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El Caso Wallace

Tortura, secuestro y espionaje, el vínculo Margolis entre Israel Vallarta, George Khoury y el caso Wallace

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Por Guadalupe Lizárraga

Margolis, en el dictamen sobre tortura de Israel Vallarta

Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sobol, empresario en tecnología de Inteligencia y proveedor del gobierno de la Ciudad de México en Seguridad privada, fue señalado, junto con el expolicía Luis Cárdenas Palomino y el periodista de televisión Pablo Reinah, de cometer actos de tortura y secuestro, según el dictamen pericial realizado a Israel Vallarta Cisneros, quien se encuentra en prisión sin sentencia desde diciembre de 2005, acusado de secuestro en un montaje televisivo.

Con un documento de 205 páginas, los peritos en derechos humanos, el médico cirujano Adrián Ramírez López (con cédula Cédula 1396538) y la maestra en Psicólogía María Isabel Mazo Duarte (con cédulas 5721526 y 5784148), acreditaron ante el Juez Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales en el Estado de México, el 8 de noviembre de 2016, que Israel Vallarta Cisneros “sufrió humillaciones, vejámenes, agresiones sexuales, amenazas, deprivación sensorial de alimento, agua, descanso y sueño, y que éstas le causaron severos y duraderos trastornos psicológicos”. Todo ello atribuido a conductas que los peritos consideraron como tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes, al momento de su detención, durante su permanencia en la SIEDO, así como en el Centro de Arraigo y en el Cefereso #1 El Altiplano, Almoloya de Juárez.

El nombre de Eduardo Margolis aparece en el dictamen 22 veces, y las referencias a su nombre de pila se hacen en 13 ocasiones, específicamente para aludir a su presencia en eventos de tortura contra Israel Vallarta, sesiones que llegaron a durar hasta 10 horas con 45 minutos.

El dictamen pericial de Adrián Ramírez López y María Isabel Mazo Duarte describen el maltrato recibido e identifican a catorce sujetos como perpetradores, en diferentes lugares como en el rancho Las Chinitas, la SIEDO, en el centro de arraigo y un estacionamiento, con la acotación de que éste podría ser en las mismas instalaciones de las PGR, de la Calle López, número 12, del Centro de la CDMX.

Los peritos clasificaron el maltrato como:

“Deprivación sensorial aplastamiento; forzamiento a inhalar substancia no identificada. Insultos. Golpizas reiteradas. Lesiones corporales deliberadas. Posiciones forzadas. Aplicación de electricidad. Amenazas. Humillaciones y vejámenes. Desnudamiento. Agresiones y violencia sexuales incluyendo violación. Atentado contra la libertad y el sano desarrollo de su sexualidad y personalidad. Presencia de tortura a otros. Privaciones deliberadas de medios de vida. Privación del sueño. Intento de asfixia seca. Intento de asfixia húmeda. Exposición a temperaturas extremas” (Ramírez L., A. y Mazo D., M.I., Dictamen médico psicológico para determinar probable tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes durante la detención, traslados, arraigo y prisión de Israel Vallarta Cisneros, de la Causa penal 100/2010-VII).

Los encuentros con Margolis

En la SEIDO

En esta etapa, organizada por los peritos bajo el número 9, Israel Vallarta identifica que, entre las personas vestidas de civil en la SIEDO, se encontraba Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sobol, y alude a su presencia también en otros eventos de tortura.

La agresión en la SIEDO fue descrita por los peritos en derechos humanos como: “golpes en cuello, cabeza, tórax para “sacar el aire” y otras partes del cuerpo, bofetadas, patadas en las espinillas, puños en la cabeza. Atadura, presión, inmovilización y golpes en dedos de la mano derecha para forzar impresión de su huella en documentos. Privación de agua, alimento, sueño y servicios sanitarios. Insultos, humillaciones. Golpes propinados por personas vestidas de civil aparentemente ajenas a la PGR. Amenazas de muerte contra el examinado y sus familiares: “los va a cargar la chingada” “tengo la consigna de darte en la madre”. Presencia de golpes a su “mujer amada” (Dictamen pericial, pag. 72).

Momento 1

“Me levantan y me llevan hasta el fondo donde están los archiveros, veo que paso junto a Florence y está… está… Isabel Hernández Arzate, está… este… Eduardo Margolis, ahí lo veo, lo veo parado, pero ahí en el mismo piso con un grupo de personas.

Perito Adrián Ramírez López (ARL): ¿No te saluda? ¿No te dice nada?

Israel Vallarta Cisneros (IVC): No, no, no, no, no, no, yo de momento no pensé que fuera… o sea…, yo lo vi al bulto… en el momento no reconocí que era él, sino fue posterior, ahorita le explico por qué, o sea yo voy pasando y veo el bulto de personas allí, y me llevan al fondo, otra vez lo que en el estacionamiento ya habían hecho conmigo de firmar hojas en blanco, hacer numeración del 10 al 100 y bla bla bla hasta el millón, las mismas hojas que venían ya impresas en computadora, que traían nombres y yo tenía que poner al lado primo, sobrino, etcétera, entonces me decían ¡ponlo!, no lo quise hacer, hubo otras que sí, otras que sí lo hice, honestamente. ¿por qué?…

Perito María Isabel Mazo Duarte (MIMD): ¿Ahí te seguían golpeando?

IVC: Claro que sí, ¡por supuesto!” (Dictamen pericial, 2016, p.77).

Momento 2

“… en ese momento que estaba el cubículo donde me encontraba en el segundo piso, es decir, es un módulo de tres cubículos, yo me encontraba en el primero entrando a ese piso y en el tercero, en el fondo, se encontraba Florence, también rodeada de elementos de la Agencia Federal que reconozco como los mismos que un día antes –ocho de diciembre de dos mil cinco–, nos secuestraron a ella y a mí. Asimismo, entre ese grupo de personas se encontraba Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sobol, con otras personas masculinas de estatura alta y de trajes” (Tomado de la Ampliación de Declaración del procesado Israel Vallarta Cisneros el 10 de julio de 2008 ante el Licenciado Eusebio Zárate Silva secretario encargado del despacho por autorización del H. Consejo de la Judicatura Federal, en Ramírez L., A. y Mazo D., M.I., Dictamen pericial, 2016, p. 81).

Momento 3

“Cuando pasé la primera vez hacia los archiveros y yo veo a Eduardo (refiriéndose a Eduardo Cuauhtémoc Margolis) ya me queda claro por qué o por quién, todo lo que me había pasado, desde la detención, pasar por la tortura, estar en el rancho, este… lo vi, sí, en el estacionamiento, lo vi a Eduardo en el estacionamiento, vi la figura de él y la de otra que estaba calva y confirmé ya estando en el ministerio público, como que se me desveló él. Yo comprendía que se estaba cometiendo una infamia contra nosotros, pero no veía el origen, no veía yo, ¿qué hice? ¿Qué está sucediendo? ¿Contra quién? Y ahí me di cuenta…” (Dictamen pericial, p.158).

En “el Estacionamiento”

En el lugar que Israel Vallarta describe como “El estacionamiento” sufrió una de las torturas más brutales por parte de los agentes de la SIEDO, en las que participó Eduardo Margolis propinándole fuertes patadas en las piernas.

“… (un agente) me golpea en el costado derecho cayendo hacia atrás sobre un cartón, me dijo: eso se llama hígado, hijo de tu puta madre, me tiró una cubetada con agua sobre mi cuerpo, sentándose una persona sobre mi pecho, sosteniéndome la cara y me pone un trapo húmedo con una sustancia que puedo haber sido acetona o algo semejante pero no me dejaba respirar, otra persona se hincó sobre sus rodillas colocándolas encima de mi muslo derecho y la pantorrilla, causándome dolor, otra persona comenzó a arrojarme agua sobre la boca y nariz provocándome asfixia, en tanto que otra persona sobre mis plantas de mis pies, puso un cartón y me golpeaba fuertemente con un palo de escoba en repetidas ocasiones, gritándome que se pasaron de verga con un cabrón muy pesado y ya están pagados y seguían golpeándome… Sangré de la boca, o de la nariz, supongo, porque me tragaba mi sangre” (Dictamen pericial, p. 44).

En relación con los toques eléctricos.

“Pues no era un toque en todo el cuerpo aunque estaba yo bañado en agua, era… eran como pellizcos por ejemplo cuando me lo ponían entre el testículo y la pierna es como si me mordieran, de esas pinzas de caimán, entre esta parte y el testículo y además un dolor que se me paralizaba la pierna, y si me lo ponían por acá (indica el cuello) entre el hombro y el cuello era un pellizco muy fuerte, sentía como la contracción y a veces lo sentía entre los dedos de los pies y un testículo, no quiero decir que si me lo ponían en los pies me dolía la oreja, no es cierto, no es cierto, eran más locales pero hubo un momento en que cuando yo me estaba retorciendo por los toques en los testículos, fue cuando esta tipa… este… primero estaba intentando penetrarme, pero no, yo cerraba el glúteo, pero cuando yo lo cerraba no me estaban poniendo toques en los testículos pero cuando me ponen toques en los testículos y hago esta contracción es cuando agarra y siento el jalón, entonces ya… sí tenía dolor en los testículos por las quemaduras, por el dolor, por la sensación pero en ese momento fue un choque de todo, fue un choque de todo, de dolor, de dignidad, de… humanidad, o sea, no soy un animal, ¿sí me explico? No soy un animal, no lo soy, en serio, no lo soy” (Dictamen pericial, p.31).

En la casa de arraigo

El 10 de diciembre de 2005, Israel Vallarta fue trasladado a la casa de arraigo, ubicado en el Eje 3 Morones Prieto, esquina con calle Doctor Barragán, colonia Doctores, de la Ciudad de México, en donde estuvo retenido 88 días, hasta el 8 de marzo de 2006.

De acuerdo con el dictamen, aquí también sufrió golpes, intimidación y amenazas de muerte y de desaparición, así como intimidación y amenazas contra los familiares que lo visitaban. Se le privó de medios de vida y se le mantuvo la mayor parte del tiempo aislado. En una de las golpizas, su verdugo hizo referencias directas a Eduardo Margolis.

“… eso te pasa por andar queriendo quedar bien con el hermano de tu noviecita metiéndote donde no te llaman; Eduardo también es nuestro socio –ahí es donde ya me dice Garza Palacios–, Eduardo es nuestro socio y no está solo, por eso te digo pendejo que ni tienes ni idea de con quién te metiste; –con esto confirmé obviamente, que todo de lo que se nos acusó y por qué yo vi la figura de Eduardo, ahora sí ya quedé yo convencido que la figura que yo vi cuando estaba yo con la venda, me moví el pedacito de venda y vi que era Eduardo y también al día siguiente de mi detención, el 9 de diciembre, este… en… la SIEDO ¿sí? afuera del cubículo como lo manifesté…” (Dictamen pericial, 2016, p.98).

Los perpetradores

El dictamen pericial colegiado en materia de tortura fue elaborado de 2015 a 2016, con la revisión y análisis de 21 documentales, que incluyen declaraciones ministeriales, amparos, y registros de audios, fotografías y material videográfico, entre otros documentos de relevancia. En este trabajo pericial, Israel Vallarta Cisneros identificó a seis de 14 perpetradores. Entre éstos, al expolicía federal Luis Cárdenas Palomino que lo torturó por horas y en diferentes ocasiones, a Eduardo Margolis, que le propinó patadas en el cuerpo y estuvo presente en otros eventos de tortura, y al periodista Pablo Reinah que lo abofeteó para el montaje televisivo.

“…la otra persona era Eduardo. ¿Quién es Eduardo? Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sobol que era el socio de mi cuñado. Entonces ahí, de momento no sabía cómo explicar, porque no habló, pero yo asocié la figura, porque lo conozco, es mucho más alto que yo, no habló una sola palabra, pero al día siguiente estaba allí en los cubículos del Ministerio Público…”.

Las referencias a Cárdenas Palomino

En el dictamen se menciona al expolicía Luis Cárdenas Palomino 59 veces. Es señalado por Israel Vallarta como el mayor agresor y es quien en el rancho Las Chinitas, durante el montaje televisivo, daba órdenes al reportero Pablo Reinah y permitía que éste también lo golpeara.

MIMD:” ¿Hasta este momento, que fue lo peor que viviste?

IVC: Mire, de todo lo que me hicieron, de todo lo que me golpearon… Entonces en el momento en que se queda Cárdenas Palomino dentro de la habitación… no, no puedo, no he podido sacar… no sólo me denigró como persona, sino como hombre, o sea, yo no soy un animal, yo jamás, jamás en la vida, he lastimado a alguien y menos al nivel que… en que me pusieron, ni mucho menos… tal vez discutía una orden de mis papás, de mis hermanos, ¡pero que alguien se haya ensañado! Los golpes sí fueron, golpes que me dolieron, me lastimaron, las quemaduras en los testículos fueron muy latentes, es algo que no les comenté, es algo muy latente, los lapsos en que me acomodaban para… para seguirme golpeando, cuando la penetración del palo, los toques en los testículos… ¿por qué no lo mencioné? Porque eso fue casi todo el tiempo, desde los primeros golpes hasta los últimos, en todas las posiciones posibles, era ponerme toques en los testículos, en la espalda, en el pecho, en los testículos, en la espalda, en el pecho…” (Tomado de trascripción de entrevista realizada el 11 de noviembre de 2015 a Israel Vallarta Cisneros por los peritos, en Ramírez L., A. y Mazo D. M.I., Dictamen pericial, p. 43.)

El debate de los peritos en la detención

El 9 de diciembre de 2005, el perito médico oficial de la SIEDO, Jorge Arreola Villarreal, elaboró y firmó el dictamen del estado físico de Israel Vallarta y Florence Cassez, bajo el folio 89590, en el que afirmaba que presentaba “lesiones que no ponen en peligro la vida y tardan en sanar menos de quince días”.

Sin embargo, en el debate pericial que incluye el dictamen de los derecho-humanistas, uno de los cuestionamientos de Ramírez López y Mazo Duarte fue que el tiempo que utilizaron para examinar y elaborar los dictámenes de Vallarta y Cassez, el cual no superó los diez minutos, y el segundo examen sólo era una transcripción literal del primero.

Un siguiente perito médico de la SIEDO que continuó con las revisiones periódicas a Vallarta, el Dr. José Antonio Viveros Orozco, bajo el folio 90065 y con fecha del 10 de diciembre del 2005, señaló con la misma transcripción que se trataba de lesiones que tardaban en sanar en menos de quince días. Los peritos en derechos humanos, por su parte, cuestionaron que a pesar de ser un perito distinto “no actualiza la evolución de las lesiones y sólo se concreta simplemente a continuar realizando una mera trascripción literal de los exámenes previos”.

Cuatro días después de las torturas en la detención, el 12 de diciembre de 2005, Israel Vallarta fue examinado por un tercer perito, el Dr. Pedro Galicia Ramírez, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, bajo el folio 57768-57769. Éste señala que Vallarta Cisneros “presenta lesiones que por naturaleza y características no ponen en peligro la vida y tardan en sanar menos de quince días”. No obstante, este perito agrega que el estado emocional del detenido es “perturbado” y describe que tiene lesiones producidas por un objeto transmisor de corriente eléctrica. No da más especificaciones. En el dictamen de los peritos Ramírez y Mazo, en cambio, describen que Israel fue quemado con toques eléctricos en los testículos.

Los peritos Ramírez López y Mazo Duarte además señalaron en su dictamen que ya ese día, el perito de la CNDH describe las lesiones y su evolución, aunque no las evalúa y omite también la dificultad que tenía Israel para deambular, debido a la tortura que consiste en “golpear las plantas de los pies con un palo, lo que produce un proceso inflamatorio agudo de los cojinetes de grasa y tejidos de soportes del pie, que es muy doloroso y no deja ninguna huella en la piel de las plantas de los pies”.

Las mentiras de Margolis en audiencia judicial

En juicio, Eduardo Margolis fue interrogado por la defensa de Israel Vallarta sobre su asistencia a la SIEDO el 9 de diciembre de 2005. Pero al respecto, Margolis señaló que no recordaba, que tenía negocios con la SIEDO y acostumbraba a realizar estas visitas. Sin embargo, fue desmentido con el registro de su acceso a las instalaciones de la PGR y por oficios de Transparencia que revelaban la inexistencia de contratos con esta institución.

De acuerdo con la revista Proceso, en un reportaje publicado el 20 de marzo de 2012, Eduardo Margolis envió una carta en 2009 a la revista como derecho de réplica por las declaraciones de Israel Vallarta sobre sus relaciones íntimas y las amenazas, así como el porqué de su presencia en la SIEDO el día de la detención de Vallarta y Cassez:

“… dichas imputaciones son falsas, toda vez que no conozco al Sr. Israel Vallarta, y en consecuencia, no he tenido ninguna relación de amistad o de negocio con dicha persona”. Y añadió: “No soy jefe de seguridad de ninguna comunidad, ya que me dedico a ejercer el comercio de manera lícita” (Campa, H. y Carrasco, J. 2012, marzo 20, Caso Cassez: el misterioso Margolis, personaje clave, Proceso).

Sin embargo, en el mismo reportaje de Proceso se cita el libro Peines mexicaines, de Alain Devalpo y Anne Vigna (Grijalbo, 2010) en el que se desmiente a Margolis sobre las dos fechas claves de su estancia en la SIEDO:

“…el 13 de septiembre de 2005, día de la primera declaración de la estudiante Valeria Cheja, cuyo secuestro y posterior liberación derivó en la detención de Vallarta; y el 9 de diciembre de 2005, día en que éste y Cassez fueron conducidos a dicho inmueble (SIEDO) tras el montaje televisivo” (ídem).

Los periodistas Devalpo y Vigna tuvieron acceso al registro de entradas a la SIEDO y revelaron que Margolis se había presentado el 9 de diciembre a las 14:30 horas y había salido de allí a las 15:11 horas. El número de gafete de entrada que recibió fue el 012 y dijo que iba a visitar al licenciado Jorge Rosas, coordinador de la Unidad Antisecuestros, en el segundo piso del inmueble.

La referencia del reportaje indica que el 11 de julio de 2006 Margolis fue citado a declarar en calidad de testigo al Juzgado Quinto de Distrito de Procesos Penales, siendo Olga Sánchez Cordero, la juez al frente del caso, hoy titular de la Secretaría de Gobernación. El abogado defensor de Israel Vallarta, Héctor Trujillo Martínez, preguntó en juicio a Margolis sobre su relación con éste. Y la respuesta de Margolis fue negarlo. Dijo que no lo conocía, pero sí a Florence, debido a que es hermana de su exsocio Sebastien Cassez.

“Aseguró que la había visto dos veces en su vida. Cuando Trujillo le preguntó por qué había ingresado al inmueble de la SIEDO el 13 de septiembre de 2005 y luego el 9 de diciembre de ese mismo año, Margolis dijo primero que no se acordaba. Cuando se le mostraron las hojas de registro de ingresos, señaló:

“Normalmente voy a la oficina que está frente al Monumento a la Revolución (sede de la SIEDO), que no sé si es esa subprocuraduría, a ofrecer mis carros blindados a los empleados o funcionarios” (ídem).

El disimulo de las autoridades

En la investigación en formato de libro de la periodista Emmanuelle Steels titulada El teatro del engaño, Cassez-Vallarta: historia de un montaje (Debolsillo, 2016) se retratan de manera precisa las actitudes psicóticas de Eduardo Margolis y refiere explícitamente a su venganza contra Israel Vallarta y Sebastien Cassez.

“A alguien se le ocurrió hacer una telenovela porque se veía muy bonito que un mexicano secuestrador tuviera una novia francesa, se enfurece Margolis. “Y eso no implica que Israel fuera culpable. Pero de todas formas le van a dar 200 años de cárcel” (Steels, 2016, p. 194).

En este trabajo ignorado por las autoridades, la periodista identifica los papeles que juega cada personaje en la trama de la fabricación de culpables para armar el “teatro del engaño”, y Margolis, de acuerdo con sus propias palabras según lo referido en el libro, “le había tocado hablar de la familia Vallarta y de los secuestros dirigidos desde la cárcel”.

La investigación de Steels ha sido una de las más comprometedoras para Margolis que evidencian su falsedad de declaraciones judiciales, tergiversación de los hechos, e incluso confirma sus amenazas de secuestro contra la esposa de Sebastien Cassez y sus hijos, y también acepta que fue él quien ordenó la detención de Israel Vallarta como un acto de venganza, y que no tenía nada contra Florence.

“… Margolis admitió que, efectivamente, él había solicitado la detención. Pero solamente había querido actuar contra los Vallarta” (Steels, 2016, p. 195).

Y vuelve a mentir en la entrevista dada a Florence Cassez para su libro Nada encarcela la inocencia, referenciado por Steels:

“Dijo que él había ido en persona para recuperar los coches al taller mecánico del hermano de Israel y se habría dado cuenta de que formaban parte de la familia de Arturo, “un hombre que habíamos matado durante una operación para salvar a un secuestrado” (Steels, 2016, p.195).

De nueva cuenta es desmentido por la voz de Florence:

“… Sin embargo, los coches de Margolis se encontraban en un garaje, en el edificio de un amigo de Israel, y no en el taller mecánico de René. Por otro lado, un hermano de Israel efectivamente había sido asesinado años antes, en el 2000, pero no fue en el rescate de un secuestrado imaginario. Arturo Vallarta fue asaltado a plena luz del día cuando estaba caminando en la calle…” (Steels, 2016, p. 195).

Inexistencia de contratos entre Margolis y la SIEDO

Los Ángeles Press, para este trabajo de investigación, encontró dos solicitudes de información sobre los supuestos contratos que Eduardo Margolis decía tener con la Policía Federal y la SIEDO, en el período de 2001 a 2012, y con lo que justificaba su presencia en la SIEDO durante la detención de Israel Vallarta.

En respuesta a la solicitud de información, la Subprocuraduría Jurídica y de Asuntos Internacionales, de la entonces PGR, con el oficio número SJAI/DGAJ/10375/2012, con el folio 0001700178112, señaló que:

“La Oficialía Mayor, a través de la Dirección General de Recursos Materiales y Servicios Generales, dijo que “no obra contrato celebrado en materia de adquisiciones y/o servicios a nivel central (no delegacional) con las personas morales solicitadas cuya área requirente haya sido la SIEDO”.

Las personas morales referidas en el oficio eran siete de las 14 empresas que Eduardo Margolis, decía tener. La respuesta de la SIEDO se sometió a un Comité de información de la misma institución, la cual determinó que:

“confirma la declaración de inexistencia de información manifestada por la Oficialía Mayor”.

Y por su parte, la SIEDO reitera que:

“al realizar una búsqueda minuciosa en sus archivos, no encontró antecedente alguno de la información requerida”.

La Policía Federal, a través de la Dirección de Enlace, señala de igual manera que: “no se encontró registro, documento o constancia relacionada con lo solicitado, razón por la cual, se declara la inexistencia, indicando que la búsqueda de la información dentro del rubro temático sección de recursos materiales…”.

La industria del secuestro: Margolis, García Luna y Wallace

El primer secuestro en la Ciudad de México relacionado con el apellido Margolis fue el 24 de mayo de 1998. Un secuestro que se perpetró en 4 minutos, duró 24 días y cobró una recompensa de 5 millones de dólares. La víctima regresó a su casa ilesa. Era Eliot Margolis Freedman, director de la agencia de autos Chrysler.

Dos meses después, el 17 de julio de 1998, Isabel Miranda caía en la cárcel por homicidio en grado tentativa contra un trabajador de Tlalpan, que retiraba sus espectaculares en una zona protegida, montado en una grúa. Miranda y su hijo Hugo Alberto cortaron las mangueras de la grúa causando la caída al trabajador, que logró sobrevivir. Hugo Alberto huyó, y solo detuvieron a Miranda, quien salió de prisión cinco días después.

Un mes más adelante, el 17 de agosto, el área de Secuestros del CISEN detenía al primer secuestrador que usaba celular, cuando su uso era muy restringido por el alto costo. Se trataba de Daniel Arizmendi, expolicía de Morelos al que apodaban “El Mochaorejas”. Por su parte, el investigador Tomás Borges, en su libro Diario de un agente encubierto (Planeta, 2013), afirma que esta detención –lograda a través del espionaje de conversaciones telefónicas– convertiría al área de Secuestros en el principal pilar de la promoción política de García Luna. Para el 2001, ya con la llegada de Eduardo Medina Mora como director del CISEN, García Luna tenía autorizado el presupuesto y autoridad a discreción para dirigir esta misma área dentro de la Agencia Federal de Investigaciones.

Para entonces, Isabel Miranda había dejado de invadir terrenos ecológicos de Tlalpan, pero coincidió en 2001 con personajes selectos entrenados en Israel en temas de seguridad y espionaje. Se trataba de Eduardo Margolis y el mismo Genaro García Luna, que se movían entre el CISEN y la PGR. El abogado de Miranda, Ricardo Martínez Chávez, incursionaba en Secuestros como agente del ministerio público, y se hacía cargo de la investigación de secuestro de las hermanas de Talía, Laura Zapata y Ernestina Sodi.

Sin tener nada que ver en el asunto, Isabel Miranda acompañaba a las hermanas de Talía, en su calidad de víctimas, que tiempo después trascendió habían sido secuestradas por los mismos agentes de la recién creada AFI como un experimento de entrenamiento. Al mismo tiempo que Isabel Miranda, en el 2001 también surgía otro personaje involucrado en los experimentos de seguridad a quien presentaron como héroe anónimo: Eduardo Gallo y Tello, quien en ese mismo año fue apoyado por García Luna con equipo técnico, vehículos y comando para ejercer venganza fatal contra los secuestradores de su hija en Morelos, ejecutando a tres secuestradores y a la madre de otro, junto con un hermano y sobrino de 4 años que nada tenían que ver. Los pagadores de los crímenes de Eduardo Gallo son dos jornaleros agrícolas, Antonio Barragán Carrasco y Guillermo Aguirre Bahena, a quienes detuvo de manera ilegal, torturó y encarceló por su propia cuenta, y aún permanecen en prisión desde entonces.

Para 2004, Isabel Miranda ya presumía charola de Seguridad pública, y salía y entraba de la secretaría y la SIEDO, como si fuera su casa, y se preparaba para la fabricación del secuestro de su hijo.

Simulacros de secuestros y héroes

Los entrenamientos de Genaro García Luna en Israel y las relaciones de Eduardo Margolis con la Embajada israelí en México creaban sinergias. Una de estas acciones era la de dar legitimidad a la simulación de secuestros, resolverlos, cobrar recompensas y generar un impacto mediático favorable a la figura de García Luna, y a quienes participaban con él. Esto se fortalecía con el espionaje y monitoreo de llamadas para controlar a los “pagadores” o falsos culpables y sus familiares que buscaban justicia.

 Así empezó a surgir la “sociedad civil” que al sexenio siguiente aplaudiría a Felipe Calderón. Un desfile de supuestos activistas que se habían dado a conocer algunos como víctimas, otros como héroes y heroínas. María Elena Morera, Eduardo Gallo, Rosi Orozco, Teresa Ulloa, Norma Ledezma (de Chihuahua), Javier Sicilia y una larga lista, incluyendo, por supuesto, a Isabel Miranda y al mismo Eduardo Margolis.

La imagen de Eduardo Margolis fue promovida en la comunidad judía al grado de la cursilería y lo grotesco. Notas de prensa en Enlace judío lo describían como “escudo protector”, el “ángel salvador”, “la leyenda Margolis”, “el jefe de seguridad de los judíos”, incluso llegaron a compararlo con el Gólem que los salva, y tal como cuenta la leyenda, “el gólem empezó a crecer sin parar y se volvió violento e incontrolable”, pero también selectivo, y no dudó en convertirse en el terror de la misma comunidad judía.

Cuando Isabel Miranda acusó falsamente a Jacobo Tagle Dobin, el 13 de julio de 2005, ante la entonces PGJDF, de ser el secuestrador de Hugo Alberto Wallace, Eduardo Cuauhtémoc Margolis no sólo dio la espalda a Jacobo, siendo de la comunidad judía, sino que ayudó a Isabel Miranda con equipo de espionaje y tráfico de influencias para detener y torturar a Jacobo, a sabiendas que era inocente, permitiendo además la expropiación de la casa de la madre de Jacobo, Raquel Dobin y la detención ilegal y encarcelamiento de su hijo adolescente, Salomon Tagle Dobin.

En el circulo rojo se identifica a Salomón Tagle Dobin, cómo fue exhibido por Isabel Miranda, siendo menor de edad en ese entonces.

Estos hechos fueron narrados por Raquel Dobin trece años después del supuesto secuestro de Hugo Alberto, en conferencia de prensa, el 10 de diciembre de 2018, en Cencos, Ciudad de México, organizada por esta periodista por el Día Internacional de los Derechos Humanos. Antes era imposible por el miedo que tenían las madres de las víctimas. En la conferencia de prensa, ante una veintena de reporteros que la cubrieron sin publicar nada, la madre de Jacobo narró a detalle cómo fueron aterrorizadas por el agente de la SIEDO, Braulio Robles Zúñiga, y un grupo de agentes encapuchados con armas largas, al servicio de Miranda. Allanaron su casa, pateando puertas; a ella, a su madre y a su hija las encerraron en una habitación sin baño, durante todo el día, las encañonaron, las maltrataron, las insultaron y los agentes robaron de la casa lo que quisieron.

En 2015, cuando Los Ángeles Press la entrevistó por la fabricación del caso Wallace, aún tenía miedo de salir en cámara con su nombre por el rechazo que ha tenido de la comunidad judía gracias a Margolis y su alianza con la victimaria de su hijo. Hasta la fecha no ha podido recuperar su casa, expropiada sin ninguna justificación por la SIEDO.

Conferencia de prensa sobre el caso Wallace, 10 de diciembre de 2018. Al micrófono, Raquel Dobin, madre de Jacobo Tagle, la periodista Guadalupe Lizárraga, el presentador Ricardo Ávila, el sacerdote Alejandro Solalinde y el periodista José Reveles.

Margolis, el origen de todo: George Khoury

En llamada telefónica a esta periodista desde el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 17, de Uruapan Michoacán, George Khoury Layón narró cómo vivió el terror de Eduardo Cuautémoc Margolis Sobol, y le atribuye a él en alianza con Isabel Miranda, las detenciones arbitrarias, la tortura y el encarcelamiento injusto en 2009.

“Margolis es el origen de todo. Era íntimo de Genaro García Luna, e hicieron muchos, muchísimos negocios, de Inteligencia y de cámaras para los ceferesos. Este señor se dedica a eso, al espionaje, él tiene su fachada de blindaje en avenida Mazarik, pero en realidad es una fachada. Él se dedica al espionaje”, señala de prisa Khoury.

Y Wikileaks le da la razón. Esta organización internacional sin ánimo de lucro que publica informes anónimos y documentos filtrados liberó un millón de correos electrónicos en 2015 de un proveedor italiano de malware de vigilancia, Hacking Team, que fue objeto de escrutinio internacional. Entre estos, exhibía el intercambio que tuvo Eduardo Margolis, del 6 al 12 de diciembre de 2013, con integrantes de esta compañía de espionaje global.

En los mensajes, Margolis alude a la compra de un software de la empresa italiana:

“Nos pusimos en contacto contigo ya que tenemos un gran proyecto en México con una Institución del Gobierno Federal que tiene interés en comprarnos un software desarrollado por ti, que según entendemos se conoce como DaVinci Infection System…”.

En este intercambio de mensajes, Margolis envía un PDF con información corporativa de Epel, SA de CV y enfatiza que tiene experiencia técnica, capacidad financiera y relaciones de alto nivel en el gobierno de México para llevar a cabo el proyecto de vender el software de vigilancia.

“Asumimos que para tomar la decisión de negociar con nosotros es importante que conozcas de nosotros, por eso te estamos enviando nuestra presentación corporativa en la que puedes observar que Epel cuenta con la experiencia técnica, capacidad financiera y relaciones de alto nivel en el gobierno mexicano para llevar a cabo este proyecto…”

Cuando Los Ángeles Press preguntó a George Khoury Layón, por qué él fue afectado por Margolis, respondió que se debió a su negocio ya desaparecido Cronic Garden, ubicado en Polanco, en medio de la comunidad judía. Khoury Layón no es judío, y al tratarse de un giro de discoteca, los vecinos se quejaron con Margolis del constante escándalo.

“Mi negocio estaba pegando fuertísimo, y estaba en una plaza de los judíos, entonces ellos querían que quitara mi lugar porque estaba echando mucho desmadre. Iba mucha gente de todo el mundo, y de todo tipo, ya sabes, diputados… de todo tipo. Entonces los judíos se empezaron a quejar y se quejaron con él (con Margolis); entonces iba mucho Ben Sutchi, de los judíos que mataron en Plaza Artz, los israelitas que mataron, eran mis clientes, entonces este señor detiene a esos judíos que tenían ficha roja por Interpol, los detiene, y uno de ellos dijo que era mi amigo, que era mi cliente, y a mí me hablan y me amenazan que me iban a meter a la cárcel y me empiezan a aventar a la policía, pensando ellos que yo era uno de ellos, que eran mis socios, y jamás, me entiendes, eso nunca existió y yo tengo prueba de ello, pero este señor se aferró y me empezó a mandar la policía, y a que cerrara mi lugar, y pretexto y pretexto, y ya empezó el problema personal con él. Por eso me embarraron de tantas cosas. Mi primera detención fue ahí, en 2005 cuando me ponen como “narco junior de Polanco”, él me mandó detener y me sembró droga junto con Joel Ortega, y el que me detuvo fue Gabriel Regino, por órdenes de Joel Ortega, pero por órdenes de Margolis, o sea todo lo hicieron por órdenes de él”.

Pero la detención fue cuatro días después de la supuesta desaparición de Hugo Alberto Wallace, acotó esta periodista.

“Así es, ellos ya tenían contacto (Isabel Miranda y Eduardo Margolis), sí claro, ya estaban juntos, porque estaban supuestamente en contra de los secuestradores, pero es un hamponzazo, un hamponzazo”, concluye Khoury Layón.

Los contratos reales de Margolis

De acuerdo con documentos de Transparencia, Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sobol, por medio de su empresa Epel, SA de CV, es proveedor de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, desde 2018, con el número de control interno 4041-16.

La unidad responsable de su operación es la Dirección General de Seguridad Privada y Colaboración Interinstitucional, que según su sitio digital “tiene la función de regular las actividades y prestación de servicios de seguridad privada en la Ciudad de México, para garantizar que dichos servicios se realicen en las mejores condiciones de eficiencia, seriedad, profesionalismo y respaldo jurídico-financiero, en beneficio de la población”.

Por último, Eduardo Margolis tiene cinco procesos abiertos, cuatro en la Ciudad de México y uno en el Estado de México. En todos es el demandante, incluso uno de los procesos en contra un miembro de la comunidad judía. Se trata de Bernardo Sefchovich Asingarz, casado con Elisa Sissa Israel, quien es socia, junto con su familia, de una compañía de seguridad internacional que también tiene contratos en Querétaro y Nuevo León.

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