Río Tlapaneco contaminado con aguas residuales sin control ambiental

La planta tratadora de aguas residuales de Tlapa en abandono. Foto: Sergio Ferrer
La planta tratadora de aguas residuales de Tlapa en abandono. Foto: Sergio Ferrer

Por Sergio Ferrer

TLAPA, Guerrero.- La planta tratadora de aguas residuales de Tlapa de Comonfort, promovida por la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (CAPASEG) se encuentra actualmente abandonada. Los aparatos tecnológicos para su operación de la marca Siemens fueron saqueados, en tanto que el flujo de agua residual de la ciudad sigue llegando al río Tlapaneco sin control ambiental.

La planta que según el Manifiesto de impacto ambiental realizado a petición de Capaseg a FRO ingenieros en 2007, pretendía tener una capacidad de recepción de aguas residuales  y consiguiente expulsión de aguas tratadas de 8 mil 640 metros cúbicos, fue inaugurada  al final del periodo del anterior gobernador Zeferino Torreblanca Galindo, sin embargo aunque dentro del protocolo la recibió el entonces edil Willy Reyes Ramos, se deslindó de la obra semanas después cuando ésta atrajo pérdidas a agricultores.

Pérdidas para los agricultores por el abandono de la planta. Foto: Sergio Ferrer
Pérdidas para los agricultores por el abandono de la planta. Foto: Sergio Ferrer

Un drenaje mal construido que pretendía llegar a la planta desbordó agua contaminada sobre terrenos de agricultores de Atlamajac quienes calcularon una pérdida de aproximadamenter 50 mil elotes, por lo que decidieron desviar los canales de desague al río Tlapaneco. Capaseg intentó antes de las tormentas de septiembre del año pasado un entubamiento y reparación la cual resultó en su mayoría fallida,  fragmentos de tubos de concreto aún están esparcidos en el afluente o en las inmediaciones del puente de Atlamajac.

Según estudios, las  descargas de aguas negras que se mezclan con las pluviales ubicadas en cinco puntos; cerca del Hospital General, la calle Añorve, la Preparatoria 11 que es la más importante en volumen y la de la barranca del Cbtis, sin adecuada regulación constituyen un riesgo de contaminación al ambiente y foco de infección para los habitantes ya que su descarga está cerca de los pozos que abastecen de agua potable a diversas colonias de la ciudad, además de que los mantos friáticos se encuentran a ocho metros de profundidad.

Otro aspecto del abandono de la planta tratadora de aguas residuales. Foto: Sergio Ferrer
Otro aspecto del abandono de la planta tratadora de aguas residuales. Foto: Sergio Ferrer

En entrevista, un campesino de Atlamajac señaló que en la actual administración ni la Comisión Nacional del Agua ni los gobiernos estatal ni municipal se han preocupado por arreglar la planta tratadora, “llegan ingenieros se van dicen que estan checando, llegaron de Puebla, la otra vez vino otra gente pero no arreglan nada” reprochó el hombre quien recordó cuando en la entrada del anexo de Tlapa se leía que se trataba de una obra de 50 millones de pesos, “ni funciona, solo vemos como el alcalde está guardando sus carros de volteo y pipas aquí donde parece que nadie ve, pa´ cuando ya termine su periodo, pero ni se paran por la planta”, aseveró.

La planta ocupa según el manifiesto consultado en páginas de Semarnat, un área de 5 mil 939, 91 metros cuadrados, le fue calculada una vida útil de 30 años cuyo proceso de tratamiento de agua sería por medio de lodos residuales que pudiera ser avalado por una Norma Oficial Mexicana de la Semarnat, para que las aguas de la ciudad cumplieran con los lineamientos para poder ser  descargadas al río Tlapaneco, que forma parte de la microcuenca del Balsas.

Planta Tratadora de Aguas residuales de  Tlapa Foto: Sergio Ferrer
Oficinas de la Planta Tratadora de Aguas residuales de Tlapa Foto: Sergio Ferrer

Guadalupe Lizárraga

Periodista independiente. Fundadora de Los Ángeles Press, servicio digital de noticias en español en Estados Unidos sobre derechos humanos, género, política y democracia. Autora de las investigaciones en formato de libro Desaparecidas de la morgue (Editorial Casa Fuerte, 2017) y El falso caso Wallace (Casa Fuerte, 2018) ambos distribuidos por Amazon.com

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