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Con voz propia

Policía federal, espejo de la mafia: el caso Vega Michaca

La Policía Federal, en México, se ha convertido en un nido de corrupción y extorsionadores con mandos de comisarios. El caso de José Antonio Vega Michaca

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Policía científica en México, corrupción y extorsión. Foto: red

Policía científica en México, corrupción y extorsión. Foto: red

Tomás Borges*

Tras haber informado en Los Ángeles Press, la supuesta venta de la plaza de San Luis Potosí al Cártel de Sinaloa que hizo el hoy defenestrado, Manelich Castilla Cravioto, cesado el pasado 15 de agosto, fui objeto de acoso por parte de personal de la Policía Federal, cuyo lema “Proteger y Servir” debería de cambiarse por “Proteger y Servir al mando en Turno”.

Lo anterior en virtud de que durante casi 15 días fui objeto de acoso por parte de elementos de la Policía Federal (PF) bajo el mando de José Antonio Vega Michaca, quien sin orden de Juez alguna (y sin conocimiento del Comisionado Dr. Mondragón y Kalb, supongo), intervino mis comunicaciones como si fuera un vil delincuente, todo por servir al mando en turno e indagar el paradero de mis fuentes, quienes -so pena de perder su empleo y vida-, mantengo en el anonimato.

Cabe agregar que la flamante Policía Científica, creada desde Felipe Calderón, remozada y remodelada bajo la batuta de Genaro García Luna, no sólo es un nido de corrupción y escuela de delincuentes con charola, quienes bajo el amparo de una institución encargada de salvaguardar y velar por el bien de la nación, se encargan de enriquecerse y ser un espejo de los Barones de la Droga a quienes dicen combatir, pero que emulan siempre bajo el amparo de la ley y de la protección de sus superiores.

Casos de corrupción de la corporación han sido documentados por los medios nacionales e internacionales, y personajes oscuros y grises como Vega Michaca, son los fontaneros de los jefes en turno, los esbirros, quienes utilizan los recursos del Estado, que pagamos con nuestros impuestos, como si de su patrimonio se tratase.

Como un ejemplo de como las áreas de inteligencia de la PF están corrompidas hasta la médula, tenemos el caso de un funcionario quien hoy ostenta el grado de Comisario, y quien engrosa sus cuentas bancarias con 500 mil pesos mensuales, los cuales no se los paga el crimen organizado como suele suceder con los policías corruptos, sino que son pagados religiosamente por los mismos elementos, para que este sujeto, “Les renté los equipos de comunicación e intervención de punta de la corporación”, mismos que fueron adquiridos con dinero del erario público y que son utilizados como propios por el Comisario José Antonio Vega Michaca.

El comisario de la extorsión, José Antonio Vega Michaca. Foto: sinpef.org.br

El comisario de la extorsión. Foto: sinpef.org.br

José Antonio Vega Michaca (27/11/73), perteneció a la extinta Policía Judicial Federal, la cual fue reestructurada por Genaro García Luna, quien la transformó en la AFI, donde laboró en el área de secuestros bajo las órdenes de Benito Roa Barcénas y Facundo Rosas Rosas.

En dicha área realizó actividades de análisis táctico y no fue sino hasta el año 2008 cuando este burócrata llega a la Coordinación de Inteligencia para la Prevención, como subdirector, donde coordinaba tres células de analistas en el tema de secuestros.

En ese entonces sus jefes eran Luis Cárdenas Palomino (quien era el Coordinador de Inteligencia para la Prevención), el Inspector General Israel Zaragoza Rico (entonces Director General de Secuestros y Robo) y Antonio Arias Olguin Director de Análisis Táctico, Jefe inmediato de Vega Michaca.

No fue sino hasta febrero del 2010, cuando Luis Cárdenas Palomino es nombrado Jefe de la División de Seguridad Regional, cuando nuestro protagonista es colocado al mando de Israel Zaragoza Rico quien paso a ser Director General del Área de Operaciones.

De acuerdo con las fuentes consultadas, Vega Michaca era un tipo gris, carente de conocimiento y experiencia en las actividades de investigación de campo y con un conocimiento mediocre en realización de operativos, ya que era un agente de gabinete, pero gracias a esa personalidad oscura y discreta, se ganó la confianza de Israel Zaragoza Rico, quien lo presentó ante el mismo Cárdenas Palomino.

En Agosto de 2011, Michaca es elegido por Cárdenas Palomino para hacerse responsable de la Dirección General de Control Operativo, ante la salida de Israel Zaragoza Rico quien primero va como Coordinador Estatal de la PF a SLP y dos meses después fue nombrado Coordinador Estatal de la PF en Toluca, Estado de México.

Con sus jefes directos en otra encomienda, Vega Michaca se gana la confianza de Cárdenas Palomino, quien lo promueve, pero a la salida de éste, y con la llegada de Manelich Castilla Craviotto (elegido por Cárdenas Palomino para dejarlo de interino ante la nueva administración), a Vega Michaca no le queda más que alinearse, por lo que para congraciarse con la nueva administración, cual émulo de Fouché, dice a diestra y siniestra que “Él no es amigo de corruptos”, negando a su promotor y ex jefe, llegando incluso a dar información de éste a gente cercana a Manuel Mondragón y Kalb, actual Comisionado de Seguridad Pública.

Lambiscón como lo catalogan sus homólogos y traidor, como lo tildan sus otrora superiores, Vega Michaca se dedica a extorsionar a sus subalternos, quienes han manifestado al autor (manteniéndose en el anonimato por obvias razones) que Vega Michaca recibió un millón de pesos por parte de personal de la Dirección de investigación, por conseguir equipo técnico especial y mandárselo a su grupo de investigadores, motivo por el cual “les pide a cambio que por operativo le entreguen para él 500 mil pesos”, cuota que viene manejando desde febrero del año en curso.

En lo que respecta al acoso sufrido hacia mi persona, sé que estuvo orquestado por Vega Michaca, quien al intentar quedar “bien con el mando” y fiel a su costumbre, ordenó a las siguientes personas, ponerme vigilancia e incluso sugerir “darme un levantón y un escarmiento por estar ventilando mamadas”.

La vigilancia técnica y humana en contra del autor del presente artículo estuvo a cargo de:

• Juan Carlos Mancera Hernández, analista.

• Aldo Iván Corona García, quien es el enlace de Michaca para cobrar cuotas a gente de los cárteles de Guerrero Unido y de la Organización de los Beltrán Leyva, quienes cada semana le mandan su cuota al referido para pagar sus servicios y por colgar los teléfonos de la “Contra”.

• Hugo Barroso Fernández, quien es oriundo de Ciudad Nezahualcóyotl y quien de acuerdo a personal entrevistado, es quien proporciona las armas para sembrárselas a los detenidos cuando éstos son asegurados sin armamento alguno.

• Carlos González Capistrán, chofer de Michaca y quien es otro de los encargados de recoger las cuotas a la delincuencia organizada del Cártel de los Beltrán Leyva que operan en Puente de Ixtla, Zacatepec y Cuernavaca en el estado de Morelos.

Las personas antes referidas bajaron el CARDEX del autor, quien como es sabido laboró en esa institución honorable, a pesar de tener en la actualidad a gente deleznable.

Mi función es informar y confirmar lo vertido por los denunciantes y colaboradores, quienes se arriesgan en ventilar las tropelías que hacen con el personal operativo estos mandos.

Como dije, yo informo y compete a la autoridad investigar lo vertido en Los Ángeles Press, mi casa editoral, y pido respetuosamente al Dr. Manuel Mondragón y Kalb, que realice las investigaciones necesarias, que haga una limpieza a fondo, y que instruya a personal bajo su digno cargo a abstenerse a realizar cualquier acoso hacia mi persona, ya que en caso de continuar, tomaré las medidas necesarias a que haya lugar, ya que tal pareciese que la constante de algunos mandos de la PF, es vivir del erario y hacer de esta guerra fallida contra el crimen, un negocio redondo y que el lema “Proteger y Servir a la Comunidad” sea una falacia y que los recursos de una institución sean usados a su libre albedrío sin que rindan las cuentas correspondientes.

Por último, recuerdo a aquellos mandos aludidos que los responsabilizo de cualquier daño hacia mi persona y seres queridos, y que no se les olvide, que “Perro no come Perro” y que como decían en CISEN… “Si no quieren que se sepa. ¡No lo hagan!”.

 

*Columnista y coordinador editorial de Los Ángeles Press y autor de varios libros, entre éstos, Maquiavelo para narcos, Editorial Planeta, México.

 

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Con voz propia

De lords y ladies en las redes sociales, ¿clasismo o burla?

Alberto Farfán

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Por Alberto Farfán

Pareciera que en México no existen en lo absoluto fenómenos de otras latitudes como la discriminación, sea por origen étnico, diferencias de clase social, creencias religiosas o por ideas políticas, entre otras. No obstante, la realidad se ha encargado de plantearnos todo lo contrario. Y es importante considerar a este respecto esa especie de clasismo que ha tomado fuerza a través de las redes sociales, especialmente en Twitter, con los denominados lords y ladies.

Las conductas socialmente reprobables de estas fugaces “celebridades” se nos dan a conocer a través de videos, memes y demás, que podemos encontrar en las diversas redes sociales existentes, a manera de denuncia preponderantemente al principio, y acaso de forma burlona en la actualidad.

Recordemos que todo inició en 2011 cuando Azalia Ojeda, exparticipante de la primera edición de Big Brother México en 2002, y otra mujer de alto nivel económico fueron captadas por el usuario de un smartphone cuando agredieron a oficiales de la policía durante un operativo del alcoholímetro en la zona exclusiva de Polanco; ocurriendo más exactamente el incidente en plena avenida Mazaryk, considerada por muchos como el equivalente a Rodeo Drive, Fifth Avenue o Les Champs Elysées en Ciudad de México. El video se viralizó en Twitter en cuestión de minutos, surgiendo de esta manera el trending tropic “Ladies de Polanco”. Exponerlas como mujeres adineradas actuando violentamente y sin respeto alguno para con los demás que no forman parte de su clase social era el objetivo.

Y en efecto, en un principio los lords y ladies sí pertenecían a la clase media-alta y alta, distinguiéndose por ser personajes prepotentes con personas de estatus inferior, comportándose de manera abusiva, que se saltan las normas o que buscan ser atendidos de inmediato, haciendo a un lado a los que estaban delante de ellos, ofendiendo con el “eres un naco, un indio, un muerto de hambre”, etcétera.

No obstante, también es necesario destacar que últimamente en las redes sociales se nos presentan a estos seres con una llamativa particularidad, y es que no son precisamente de alto nivel económico. Pero, paradójicamente, proceden como si fuesen lords o ladies, conduciéndose sobre todo de manera prepotente y haciendo alarde de un estatus que no tienen, caricaturizándose de tal modo que obligan el reír.

Esta gran paradoja resulta interesante porque indicaría que personas de clase baja y media-baja, gracias a poseer un teléfono celular de gama media y acceso a internet, pueden poner en evidencia la violencia física o verbal de alguien de su misma clase social sólo por el hecho de tener a la mano un teléfono móvil. Y no por exhibir a un rico malvado haciendo cosas horribles a los pobres.

Por ende, pareciera que en sentido estricto el aludir a los lords o ladies no es un asunto de orden clasista como podría pensarse, pues este fenómeno social ha evolucionado de una manera peculiar. Ahora, reitero, no necesariamente se requiere ser de clase alta y conducirse con desprecio hacia personas ajenas a su estatus social para adquirir el título de lord o lady. Más bien parece una pugna de todos contra todos, donde la violencia genera violencia, pero también carcajadas y éstas son válidas y esperadas.

Y aunque hay momentos en que el señalamiento toma forma de una legítima denuncia, en otros sólo adquiere relieves de sarcasmo o burla. Y al final el asunto puesto a la luz de la opinión pública difícilmente pasa por las manos de las autoridades respectivas, cuando hay un delito que perseguir; o lamentablemente termina en el inconsciente colectivo como un hecho normal y cuyo objetivo sólo era hacernos reír. 

 

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Con voz propia

Sandoval, Delgado y otros Judas de López Obrador

Ramses Ancira

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Historias para A(r)mar la Historia

Por Ramsés Ancira

México es el único país del mundo civilizado en el que un grupo de personas pueden sumar sentencias por más de 500 años de prisión, por un supuesto crimen, cuando nunca se encontró el cuerpo del delito.

Y no se trata de que lo hayan disuelto en ácido como lo hacen los narcotraficantes, o quemado, como se supone ocurrió con las víctimas de Ayotzinapa. Para eso no hay pruebas, el cuerpo de Hugo Alberto Wallace según su madre, solo se desvaneció, como si le hubieran disparado con la máxima potencia de un faser de la serie futurista Viaje a las Estrellas.

Un cadáver supuestamente destazado en 2005, que siguió utilizando su tarjeta de crédito y hablándole borracho a Houston, en 2007, a su antigua amante, Claudia Patricia Muñoz Acosta, con la que procreó a una hija, a la que había estado a punto de reconocer en el registro civil; pero que se arrepintió de ultimo momento porque su madre, una mujer castradora llamada Isabel Miranda de Wallace se lo prohibió. Así lo declaró la propia Claudia Muñoz.

Un cuerpo que fue demandado en 2006, por un asunto inmobiliario cuando se supone, que había desaparecido el año anterior.

La misma persona, Hugo Alberto, que fue detenida por narcotráfico en 2001 por traer drogas ocultas en refacciones de motocicleta, pero que luego se reclasificó como contrabando y que sin embargo fue remitido a una agencia del ministerio público en Coyoacán, a 17 kilómetros de distancia y liberado en tres días, cuando se supone que la pena mínima por este delito es de 3 meses de prisión y debió ser vista por un ministerio público federal.

El viernes nueve de octubre de 2020 el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que el Estado Mexicano cumpliría con la petición que hizo el Grupo de Trabajo Sobre Detención Arbitraria de las Naciones Unidas para que se reparara el daño a Brenda Quevedo, detenida y torturada sistemáticamente por el caso Wallace durante 12 años continuos.

Esta posición del primer mandatario fue en respuesta al reportero Hans Salazar del medio Sin Censura.

Por esas mismas fechas y por razones similares, la Secretaría de Gobernación dio el reconocimiento de preso político a George Khoury Layón.

Han transcurrido más de seis meses y el presidente no ha podido cumplir su palabra, en parte por la traición de gente de su equipo de trabajo como el director de la escuela de derecho Benito Juárez, Netzaí Sandoval, quien además de hermano de la Secretaria de la Función Pública Irma Eréndira Sandoval y de Pablo Sandoval, representante del gobierno federal en el Estado de Guerrero y cuñado de John Ackerman, todos los cuales se encuentran en la nómina de la 4T, además, decíamos, cobra como director de la Defensoría Pública Federal.

Sandoval cedió a las presiones de Isabel Miranda de Wallace y corrió sin indemnización alguna al abogado defensor de Jacobo Tagle Dobín, Alejandro Garduño Real.

El abogado no sólo sufrió una injusticia laboral, sino que además tendrá que pagar desde el desempleo todos los costos del juicio que se le sigue por demanda de Isabel Miranda de Wallace, ya que, al menos en principio no le dejaron defenderse por sí mismo.

El pretexto de la presidenta de la organización Alto al Secuestro, es que el abogado, en pleno uso de sus derechos como defensor, declaró que Tagle Dobin fue secuestrado en una fecha anterior a la que Isabel Miranda de Wallace lo presentó ante las autoridades judiciales.

El abogado solo cumplió con su deber, el problema es que si el argumento se da por válido demostraría que la presidenta de Alto al Secuestro, fue previamente una secuestradora.

Pero, además, Wallace ha presentado amparos contra la Secretaría de Gobernación y la Fiscalía Especial de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la República que le impiden al presidente López Obrador cumplir con su palabra.

En otro frente, el presidente del Partido Morena, Mario Delgado impuso por dedazo a varios candidatos a puestos de elección popular que están dañando al presidente López Obrador.

El grupo más numeroso es el de los mexicanos que viven en Estados Unidos y que se registraron como diputados migrantes. Cipriana Jurado, una de sus voceros dijo que en casi todos los partidos se cometieron irregularidades, que esperaban que Morena fuera diferente, pero al igual que los demás postuló a personas que hace mucho tiempo regresaron al país y por lo tanto no podrán hacer nada donde se les requiere, que es en los consulados de México.

También esta el caso de la candidata a gobernadora de Nuevo León, condiscípula de Delgado en Nxivm, quien creyó que no pasaría nada si argumentaba que nunca había visto al líder de la secta, a pesar de que sabía que la habían grabado con él. La intención del voto por Clara Luz se cayó más de 10 puntos y ahora ronda por el 18 por ciento, debajo de los candidatos del PRI y Movimiento Ciudadano.

Finalmente, en el norte del país, Mario Delgado eligió como candidatos a integrantes que pertenecen al partido local Unión Democrática de Coahuila, quienes terminaron su gestión con la deuda histórica más alta, este es el caso de Ciudad Acuña en donde se quedan a deber 201 millones 400 mil pesos.

En contraste el Municipio de Saltillo, que está gobernado por el PRI, a quien según Mario Delgado solo le interesa el presupuesto, la deuda es de Cero, igual que en Monclova, donde gobierna el PAN.

No son los únicos, Judas hay en todos lados, pero son los que han destacado últimamente después de que la titular de Notimex, Sanjuana Martínez, usando los recursos del Estado, sólo le diera voz de manera reiterada a la victimaria del falso caso Wallace en perjuicio de las verdaderas víctimas.

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Con voz propia

Lo hacían llorar: memoria del presente un ex preso político de Liga Comunista 23S

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Por Jaime Laguna Berber*

Mi hijo era pequeño cuando llegué a prisión. Él tenía poco más de un año, y con el tiempo cuando salía jugar, los vecinos le decían que su padre era un presidiario. Él no alcanzaba a entender la trascendencia de esas palabras, pero entendía que lo querían agredir, y ese acto de agresión provocaba su llanto, regresaba a casa confundido, llorando.

Su abuela le explicó la importancia de las historias de lucha, y que había una diferencia con otros presos, que sí me encontraba recluido, pero que la diferencia es que había decenas de cientos de miles de personas que -de una otra forma- pedían nuestra libertad, lo que no pasaba con todos los presos; y que esto sucedió así no por cualidades personales, sino por el mérito de la lucha; en esos años había una enorme solidaridad en torno a los últimos presos de la Liga Comunista 23 de Septiembre.

Mi hijo aprendió a dejar de llorar por mi prisión; aprendimos a no sentir vergüenza por esta historia que ahora ambos contamos. Hay quienes no pueden contar su pasado, su historia ni a sí mismo ni a su familia ni a nadie.

La prisión no fue fácil, me generó enorme trastorno de ansiedad, que está entrelazado con un enorme sentimiento de culpa -le llaman “síndrome del sobreviviente”-. Después de 1976, casi no llegaron compañeros de la Liga a prisión; soy de los pocos que sobrevivieron de ese período; uno se siente culpable por haber sobrevivido y que no lo hubieran hecho compañeros con mayores cualidades, capacidades y, sin duda, méritos para ello. Sumo estrés post traumático y una lista enorme de trastornos para los que no hay cura, sólo tratamiento psicológico, y no siempre hay tiempo para detenerse a sanar las heridas.

En cambio, hay quien sólo tiene como mérito poder hablar de mis errores; me dicen alcohólico, vicioso y demás pequeñeces; sin duda, no tan sólo no han estado en mis zapatos, sino jamás van a estar en los zapatos de los compañeros y compañeras que me precedieron, y que ya no nos acompañan. Enanos morales que no tienen la estatura para colocarse por un segundo de su vida arriesgando todo por convicciones e ideales; con trabajo llegan a tratar de obtener unos pesos más en la quincena, el pago de unas horas extras, no están dispuestos a sacrificar nada por sus convicciones que se miden en pesos; convicciones que si tienen precio entonces no valen ni un centavo.

No escondo que estuve preso, y si alguien me quiere decir presidiario o ex presidiario me da lo mismo, cada quien sabe el mérito que tiene reconocer su propia historia ante los demás; si alguien dice que me comporto de manera neurótica no lo niego, reconozco -hasta donde es posible- mis dolores y huellas de esta vida que no sólo son cicatrices en la piel sino marcas que se hacen con los años de lamentar pérdidas, de extrañar amores que no sólo son de pareja sino de profunda amistad; que no tiene vida sino en lo que hago día a día intentado que sea un homenaje; se merecen más pero es cuanto puedo a pesar de los sentimientos que cargo y a veces me estallan sin poder controlarlos.

Hace unos días, como hace algunas semanas, como hace algunos meses, como hace desde años, no falta quien como Durazo me acusa de ser “hiena sedienta de sangre”; ante la estatura moral de tan egregios personajes no queda más que la risa; tan baja estatura moral tienen que no alcanzan a balbucear otra cosa. Ojalá fueran debates de ideas, pero son discusiones de insultos; me ganan, tengo más defectos y me declaro perdedor.

Soy chacal sediento de sangre, como asesino, ex presidiario, un alcohólico intermitente, un ser sin remedio, adicto a todo empezando por la vida; sin embargo, desde hace muchos, pero muchos años, me mantengo en una línea, creo que de manera razonablemente congruente, en tener fallas y errores, no dejaré de ser así; defectos y errores que no son cuatro como alguien enumera: al contrario, son muchos.

Al menos insisto en que son tan públicos como que puedo escribirlos.

Me queda el consuelo que mis fallas y defectos son tantos como tantos intentos tengo buscando una y más veces diversos proyectos, sólo falla el que intenta y lucha; de los demás nada puedo decir porque no les conozco fallas; nunca han intentado nada que trascienda más allá de sus vidas limitadas que no valen para escribirse; lo mejor es sentirse personaje de libro o de película con el que se comparan y nunca serán.

Pretenden insultarme y quisiera decirles que son una bola de pendejos, o de uno en uno, pero lo pienso y me doy cuenta de que no llegan a tanto, simplemente son personas que terminarán su vida sin mayor trascendencia para ellos y ellas, ni sus familias ni nadie. Si tienen valor me gustaría que se atrevan a escribir su vida de frente a los demás; al menos, no oculto la mía.

Tengo más defectos, más de los que caben en este espacio, más de los que el psiquiatra me puede diagnosticar y para los que el psicólogo me puede regalar ayuda en terapia; cargo con un fardo de problemas, pero trato de no detenerme en este camino, a pesar de caídas, recaídas, y sin duda enormes fracasos; quisiera repetir parafraseando a Neruda: “para nacer he nacido, confieso que he vivido”; sin duda ése es mi mayor delito y, sin embargo, también he amado, me he repuesto, he vuelto a caer, he mentido, he sido infiel, he robado, asaltado, intentado matar, intentado fugarme de la prisión y de la realidad, a punto de la locura, de una y de todas; he cometido tantas fallas y faltas que sigo creyendo que no entiendo por qué estoy con vida. Pero entiendo que no puedo dejar de seguir nadando hacia hasta la otra orilla, creyendo que no llegaré a donde quiero, con la esperanza de que quizá sí, y pese a todo intento disfrutar el viaje aunque me duela el camino en donde me duelo de mis ausencias y a veces de mi propia existencia.

Sí, me conmisero de mí pero juro que intento lo contrario y el dolor me vence. Me pesa el recuerdo, y la garganta en ocasión se atraganta de agua que descubro que es llanto, que a veces me obscurece la vista; si alguien de esto puede hacer burla es porque no merece compasión, ni amistad ni nada de mi parte.

Enhorabuena por su partida.

No falta ahora quien ha contabilizado mis fracasos; hay quien relata mis errores, no falta quien encuentre mis defectos y los puede contar; entiendo que tengo muchas viudas y viudos que están haciendo mi biografía aunque todavía no estoy muerto; toda esa gente, incluso algunos ex camaradas, amigos desleales, amores fracasados y por fracasar, no son sino accidentes en esta historia que es mi vida; sin embargo, las suyas no son historias que valgan la pena contarse porque no están escribiendo nada. Están en un velorio ante un cadáver que es su propio espejo.

No falta en ésta quien me acusa con los amigos, suyos y míos; con la familia, suya y mía; faltando al deber de la confianza que se guarda cuando se revelan secretos o se conocen por la cercanía; conozco de cerca ingratitud, infidelidad, deslealtad, deshonestidad, una argamasa de empequeñecidos seres me permite saber con quiénes estuve y con quién estoy. A veces me conviene fingir que no lo sé aunque el dolor me pesa y de repente me hace estallar.

La nada, nada produce, y decido no darles más importancia porque sería darles un lugar en mi vida que no valen, ni una lágrima, ni un mal recuerdo, ni un buen presente, ni una sonrisa, sólo el mejor olvido. Lo seguiré intentando aunque a veces me pese el recuerdo de lo pasado, y el presente que descubro me hace rebelarme.

Soy de tiempo completo, ex presidario, adicto, delincuente, hiena, y los invito a que pasen al frente del salón y nos hablen de su propia historia, que de la mía poco hay que agregar cuando lo confieso todo y ya creen saber lo que falta.

De mis viudas y viudos espero que nos cuenten la historia de sus fracasos, será la mejor prueba de que están intentando algo en esta vida que valga la pena ser contado; si quieren que nos hablen de sus defectos sin pena, no seré yo quien cuente los suyos.

Seguiré cometiendo fallas, errores, pecados, seguiré por el resto de mi vida siendo ex presidario, adicto, delincuente, hiena, pero seguiré viviendo y escribiendo de frente esta historia, fallando en casi cada intento de lo que busque; ésta y no otra es mi vida, aunque la garganta se me cierre y los ojos se llenen de recuerdos y en ese intento siga negando el dolor que a veces me causa.

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