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Con voz propia

Policía Federal: corrupción, desorden y maltrato de los mandos

Los mandos de la Policía Federal en México destacan por corrupción, tráfico de influencias, nepotismo y acoso laboral, en un momento de profunda crisis de seguridad, denuncian policías operativos

Tomas Borges

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Tomás Borges

“Hay ladrones a los que no se castiga, pero que roban lo más preciado: el tiempo.”

Napoleón Bonaparte

A días de que acabe uno de los gobiernos más impopulares de la historia reciente de México, tras el fiasco de la llamada transición, aquella burda simulación que orquestó Vicente Fox Quezada y sus dos sucesores, llega a su fin la presidencia de Enrique Peña Nieto (2012-2018), cuyo mandato dejó muchos puntos sin resolver y que a modo de una telenovela, gobernó el destino de un país que atraviesa la mayor crisis de inseguridad de la época moderna, al grado de tener el honroso segundo lugar de desapariciones forzadas, precedido por Siria.

La presidencia de Enrique Peña, señalada por algunos periodistas como una “Telecracia”, llega a su fin en un país que cada sexenio ve rotas las promesas de campaña y bajo el mentado mantra “de que la historia me lo demande”, los mandatarios mexicanos, hacen y deshacen a su antojo.

La nación del ya merito y que en algún momento de su historia fue líder a nivel latinoamericano y con un status diplomático a nivel internacional, donde los postulados de la “Doctrina Juárez”, Doctrina Carranza y Doctrina Estrada, que moldearon el quehacer político de una nación boyante con una gran estatura internacional, hoy es un enano y palidece de un cáncer que, utilizando la teoría organicista, está matando a un ser llamado México.

El cáncer en comento es la seguridad, el cual fue acelerado por una guerra absurda y mal planeada, tal como lo manifesté en El arte de la guerra para narcos (Planeta, Temas de Hoy 2013).

Peña Nieto prometió (y falló) en su promesa de recuperar “la seguridad, la justicia y paz”, pero en su último informe a la nación, señaló que “el gobierno de la república disminuyó las capacidades y dimensiones de esas organizaciones, con eso se logró importantes reducciones en el índice de violencia”. Añadiendo; “Estamos conscientes de que no alcanzamos el objetivo de alcanzar la paz y la seguridad para los mexicanos, para hacer realidad este anhélalo requerirá de un esfuerzo por lago tiempo”. 

Con esas palabras tan lacónicas, el mandatario saliente nos advierte de que la tarea de tener seguridad requerirá de un esfuerzo, pero como verá querido lector, una de las ´pareas torales para tal encomienda, la POLICIA FEDERA (PF), adolece de un cáncer que está enquistado en todos los aparatos del gobierno, y ese cáncer que llegó a la metástasis es la corrupción, tal como señaló el presidente entrante.

Policía Federal…o la cueva de Alí Baba

Gran parte del fracaso del Peñismo en materia de seguridad y que en campaña supo aglutinar para alcanzar la Presidencia de la República, tras fracasos sonados como el Caso Polet y las agresiones en San Martín Atenco, fue a que tras no poder crear su gendarmería como estaba previsto, creo una división con ese nombre, la cual desde su inicio ha sido un fiasco, por poner mandos ineptos y a que los gendarmes no han tenido la capacidad para resolver la encomienda que le asignaron, pese a presumir sus mandos y algunos elementos cursos en el extranjero (hasta en China), sólo para realizar funciones similares a las Fuerzas Federales de Apoyo, quienes son vistos como lo más bajo en la institución.

Las fuerzas federales, creadas por Wilfrido Robledo, en ese entonces contralmirante, con personal proveniente de las fuerzas armadas, quienes tuvieron su bautismo de fuego y mediático en el 2000, cuando liberaron a la máxima casa de estudios de un grupo que llevaba más de un año parada las actividades de dicho centro de estudios.

Pese a las críticas en ese entonces, el operativo fue quirúrgico y se logró restablecer el orden en una de las universidades más emblemáticas de Latinoamérica, pero como en México, cada sexenio reinventa el país y lo que se hizo en su momento es denostado por los sucesores, las Fuerzas Federales dejaron de cumplir sus funciones y se les dio un trato vejatorio que existe hasta hoy a la fecha, gracias a que los mandos en turno, han hecho de cada una de sus divisiones, sus cotos de poder, utilizando los recursos humanos y financieros como de su propiedad, tal como lo hizo el denostado Genaro García Luna.

Para muestra, el caso del subinspector Salvador Olascoaga, quien cada vez que un elemento de la escala básica solicita un permiso, amenaza al elemento con darlo de baja, bajo el añejo argumento de “primero está el interés institucional, sobre el interés personal”, sin que sepan estos sujetos llamados mandos (jefes) y cobran como tal, gracias al sacrificio de los de abajo.

En una carta abierta dirigida al Alfonso Durazo Montaño, futuro encargado de la seguridad del país bajo la égida de López Obrador, los que suscriben, denuncian abuso y acoso laboral por partes de mandos coludidos con el crimen organizado, quienes desde CONTEL (Centro de Mando de Iztapalapa, al oriente de la Ciudad de México) y Constituyentes (al Poniente), mandos prepotentes e incompetentes, han ejercido sus reales a base de dominio e intimidación.

En la misiva en comento, denuncian a los mandos José Hernández Gabiña, Gustavo Reyes Domínguez y al Suboficial José Idelfonso Rojas, quienes temen firmar las puestas a disposición, haciendo que el personal que estuvo en el operativo hasta más de 24 horas, tenga que hacer una puesta a disposición en su mayoría mal hecha, con los resultados por todos conocidos.

En la denuncia se menciona que Santiago Yáñez González, fue quitado de ser escribiente por vender información sobre los operativos, además de acusar a la Subinspectora María Esther Alvarado quienes en todo momento humillan y vejan al personal a su cargo, impidiendo en todo momento cualquier brote de inconformidad y critica.

También los elementos del 21 Agrupamiento de Apoyo a Operativos Conjuntos de la Coordinación de Reacción Inmediata de las fuerzas federales (el patito feo de la PF) manifestaron a este medio, vía mail “estar hasta la madre”, en virtud de “que no acaban los abusos por parte de los comandantes de agrupamiento y de compañía hacia el personal”, específicamente en Ciudad Victoria, Tamaulipas, donde los 5 descansos obligatorios ordenados por la superioridad, tras haber laborado 25 días ininterrumpidos, les son condicionados al personal por el Suboficial José de Jesús Sánchez Morgan, quien condiciona los descansos a que tienen derecho el personal, sólo a aquellos que hayan realizado puestas a disposición.

El exigir puestas a disposición sin ton ni son, sólo acarrea que los elementos se dediquen a molestar a la ciudadanía con tal de complacer los números de tan flamante mando, quien en caso de exigir el elemento el merecido descanso, es amenazado con el despido.

Aunado a lo anterior, las condiciones donde se encuentran los elementos asignados a las fuerzas federales (Fuercitas como se les dice despectivamente), han hecho que sea el área de castigo para personal non grato de otras divisiones, por lo que se ha convertido esta área operativa en el vertedero de basura de la institución.

Contrario a la gendarmería, considerada como los niños mimados de la institución, quienes en realidad hacen las mismas funciones que las fuerzas federales, éstos últimos viven en barracas construidas con tabla roca, como en Ciudad Victoria, Tamaulipas, donde la temperatura alcanza hasta los 40 grados centígrados en verano, mientras el mando, pernocta en un hotel con todas las comodidades dignas de su grado y cargo.

Pese a que el hotel para el mando y sus escoltas los paga el gobierno del Estado, el personal operativo no tiene derecho a pernoctar en las habitaciones, ya que, de acuerdo con el mando, “los cuartos son para el mando y no para los gatos”.

A través de un audio, una persona que solicita el anonimato por obvias razones denuncia que en el 7 y 8 Agrupamiento de la Coordinación de Restablecimiento del Orden Público (CROP) hay muchos aviadores, denunciando al Comandante Mendoza, quien utilizó el año de Hidalgo para quedarse con el dinero.

Con respecto a la operatividad (10 mil pesos al mes como estímulo a cada elemento desplegado) éste sujeto ya se quedó con el dinero, sin que hasta el momento de escribir la presente nota (6 de septiembre) no han recibido su dinero, cantidad que no es nada irrisoria si tomamos en cuenta que son un aproximado de 14 mil elementos, haciendo mención que la operatividad sólo la cobra la División de las Fuerzas Federales.

Por otra parte, Diana Peña Galindo Directora General de Recursos Humanos de la Policía Federal, está acomodando a su gente y a sus aviadores, tal como informaron a este medio, personal conocedor de las corruptelas al interior de la institución.

Tal es el caso de Luis Jiménez Cortez quien le llegó su cambio a la CROP y no fue cambiado por ser gente allegada de Dinorah Carrasco, Directora del Enlace Administrativo de la División, pues junto con Ricardo Barajas, jefe de rotación de personal, cobran hasta 20 mil pesos por cambiar a un elemento al lugar de su preferencia.

“La corrupción está tan arraigada en la institución, que se cobra por todo y si no pagas, simplemente no sales y no te asignan agrupamiento, para que estés prácticamente sin hacer nada y ser presa del acoso y hostigamiento del personal allegado a Peña Galindo, hasta que desertas”, nos dice una fuente consultada.

Los descansos los cobran los mandos como Ricardo Barajas, quien pide a cada elemento la cantidad de 200 pesos por cada día que quiera faltar, sin que medie un documento oficial para tal efecto, habiendo casos como el del Policía Tercero, Luis “N” quien, pese a que pagó una semana por adelantado, se le dio de baja por faltas injustificadas.

Este sujeto, de apellido Barajas, cada semana mandaba una unidad por barbacoa al estado de Hidalgo, utilizando para ello los recursos materiales y humanos, sólo para cumplir el capricho gastronómico de este semi dios, como le gustaba hacerse llamar entre la tropa.

Para cumplir su antojo por la barbacoa hidalguense, éste sujeto dispone del Suboficial Juan José Rivera adscrito al servicio de la SEGOB en la calle de Lucerna de la Ciudad de México.

Los inconformes también señalan al Comandante de agrupamiento de apellido Mendoza, quien además de pedir cuota a cada elemento por estar comisionado, metió a su hija con una plaza PF 10 (Dirección de área) sin hacer nada, siendo la gota que derramó el vaso, la detención de unos elementos en Cocacalco, Estado de México, que se dedicaban al secuestro y le pasaban su cuota o moche al comandante referido, quienes al momento de su detención se identificaron como José D” de 30 años, “Ricardo M” de la misma edad y “Gabriel M” de 24 años, mismos que fueron detenidos en pleno intento de robar un comercio y por secuestrar a una persona.

De acuerdo a medios locales, los presuntos secuestradores portaban, chamarras e insignias de la Policía Federal y dijeron pertenecer a dicha corporación. Se les decomisó automóvil Jetta color gris plata con placas de circulación MYF-9198 y un arma de fuego calibre 25 mm con un cargador y 6 cartuchos útiles.

Como sucede en estos casos, ahora todos los mandos se ostentan como conocidos e incluso amigos del presidente López Obrador, quien de la mano de la llamada “Hermandad policiaca”, llevará los destinos de la seguridad de la nación.

La operatividad que consta de 10 mil pesos mensuales para el personal desplegado, se la otorga a sus 15 escoltas y al personal que él considera pertinente sin siquiera dejar las instalaciones de CONTEL, sin contar con el cobro de 200 pesos que hace por solicitar el cambio de uniformes.

ASUNTOS INTERNOS

La unidad encargada de investigar y sancionar los malos actos de los mandos es la Coordinación de Asuntos Internos, la cual está infestada por gente proveniente del Sistema de Administración Tributaria (SAT y del Instituto Nacional Electoral (INE), lo que es lo mismo, puro tecnócrata o Godínez, quienes se encargan de sancionar y de velar por los intereses de los elementos que integran la institución.

Asuntos Internos son quienes ostentan los mejores salarios y prestaciones, sin importar grados y sin siquiera tener el conocimiento básico de uso y manejo de un arma de fuego. De acuerdo a las fuentes consultadas, para un mejor desempeño, se crearon 4 sedes, las cuales, a decir de los entrevistados, son una “farsa”; debido a “que no tienen ninguna función real” y fueron creadas para darle cobijo a gente allegada a la titular María Luisa Saucedo, quien, por ser de Tabasco, dice que es recomendada del “Hombre López Obrador”.

Las sedes en cuestión no operan más que en el papel, ya que las funciones propias de Asuntos Internos son realizadas en la Ciudad de México, pero la gente desplegada no tiene una sede en el buen sentido de la palabra, sino que tiene que mendigar un lugar en los destacamentos de la Policía Federal para realizar sus tan pomposas labores.

Las sedes creadas para una mejor labor en la defensa de las labores policiales y la sanción a malos mandos y viejas prácticas están en Hermosillo, Sonora, Matehuala, SLP, Aguascalientes y Chetumal, Quintana Roo, donde el personal de Asuntos Internos realiza sus labores sin ningún tipo de apoyo por parte de la coordinación.

“Estamos conscientes de que no alcanzamos el objetivo de alcanzar la paz y la seguridad para los mexicanos, para hacer realidad este proyecto anhelado requerirá de un esfuerzo por lago tiempo”, tal como dijo EPN a los mexicanos, pero con una corporación lacerada por la corrupción, donde la amnistía ofrecida por el mandatario entrante da pie a la impunidad, no esperemos que la seguridad sea una realidad, sino una quimera y sin duda, un buen discurso de campaña para las próximas elecciones. Como dijo François de la Rochefoucauld; “Muchas veces se hace el bien para poder hacer impunemente el mal.”

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Con voz propia

Las coincidencias de dos casos en paralelo en las manos del fiscal de México: Isabel Miranda y el General Cienfuegos

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Guadalupe Lizárraga

La Fiscalía General de la República, bajo la administración de Alejandro Gertz Manero, ha llevado los casos judiciales del general Salvador Cienfuegos, acusado por la DEA en Estados Unidos de narcotráfico en octubre de 2020, y el de Isabel Miranda Torres, señalada por la investigación periodística El falso caso Wallace, desde diciembre de 2018.

Dos casos en paralelo en las manos del fiscal, que presentan ciertas coincidencias.

  1. Con el proceso de Cienfuegos, el fiscal se sintió “linchado” por la prensa, mientras que con el de Isabel Miranda ni asomó la cabeza. En ambos, la FGR determinó el no ejercicio de la acción penal. La supuesta investigación judicial sobre el General duró dos meses. La de Miranda, dos años.
  2. En el primero, la DEA entregó parte de conversaciones que involucraban al General con el narcotraficante H2, del Cártel de los Beltrán Leyva, en un seguimiento de hace diez años; con la segunda le entregué una investigación que me ha llevado seis años de mi vida bajo riesgo, y una serie de hallazgos.
  3. Por una parte, en el caso Wallace, estos hallazgos revelaban que las personas privadas de su libertad eran inocentes; y por otra, las relaciones de Miranda y su hijo con el mismo cártel. En ningún de los dos casos, hubo un seguimiento riguroso a manera de investigación por parte de la FGR.
  4. Dos hechos relevantes a mi mirada: En febrero de 2017, el general Dauahare, asesor de Cienfuegos, visitó el Reclusorio Oriente para visitar a un miembro del Cártel de los Beltrán, en el dormitorio VIP, testigos de por medio. A la semana extraditaron al interno, y ejecutan en Nayarit al H2.El otro suceso, ocurrió en julio de 2019, cuando informé al fiscal Gertz Manero que el narcotraficante Héctor Huerta Ríos, alias “La Burra”, líder de una facción del mismo cártel, había confesado en su celda que él personalmente había asesinado a Hugo Alberto Wallace Miranda.
  1. Esto habría pasado tiempo después de que Hugo Wallace se negara a entregar cargamento de droga al mismo cártel, con el que se relacionaba en términos de tráfico y consumo. El día que yo hablé con Gertz fue el 4 julio 2019, por las 2 pm. Seis horas más tarde, Huerta Ríos era acribillado.
  1. Al día siguiente, a las 7hrs, me enviaron fotos a mi celular de Huerta acribillado en su auto. Fue cuando decidí regresar a California ese mismo día sin concluir mi trabajo en CDMX.
  1. Ahora, el Gral. Dauahare está en la Segob, el narcotraficante que podía aclarar lo de la supuesta muerte de Hugo Wallace está muerto, y Cienfuegos y Miranda, protegidos por la fiscalía. Todos con vínculos al mismo cártel.
  1. De acuerdo con el testimonio del narcotraficante Huerta Ríos, el cuerpo de Hugo Wallace habría sido enterrado en Nayarit. Y quien habría operado como intermediario del cártel de los Beltrán Leyva para que se lo entregaran a Isabel Miranda era el exfiscal Edgar Veytia, alias “El Diablo”.
  1. El exfiscal Veytia, actualmente en prisión estadounidense por narcotráfico, mantenía una relación muy cercana con Isabel Miranda, quien lo reconoció públicamente cuando estaba en funciones por su supuesta eficiencia en la disminución del secuestro en Nayarit.
  1. En entrevista para Aristegui, el fiscal Gertz Manero dijo con respecto a Cienfuegos, “que argumenten lo que les dé la gana, es una primera acción del proceso y es absolutamente combatible”. Refiriéndose a que podía ser impugnado.
  1. Lo que no dijo el fiscal es que el lapso de impugnación es de 10 días, si no dan por cerrado el caso. Con Miranda lo hice, pero entre Navidad y la pandemia, el proceso está detenido, igual que los amparos de las víctimas en busca de que se hagan valer sus derechos, mientras siguen sufriendo el maltrato, amenazas y extorsiones de los directores de penales.
  1. También señaló el fiscal que deben de impugnar con pruebas legales. De las pruebas de Isabel Miranda ninguna era legal, todas fueron fabricadas. En mayo de 2019, Gertz habló delante de mí con el padre biológico de Hugo, y yo le entregué el peritaje original de ADN femenino coincidente con José Enrique Wallace Díaz.
  2. También entregué los videos y documentos apócrifos que me presentaron agentes de la SEIDO cuando me quisieron secuestrar en noviembre 2016 y febrero 2018, bajo órdenes de Miranda por difundir una versión del caso “diferente a la oficial”.
  3. De la recopilación de evidencias por la DEA sobre Cienfuegos, entre otros diez generales, la FGR determinó que no había responsabilidad del General. De Miranda se determinó lo mismo. Lo curioso son las aparentes coincidencias: torturadores, con vínculos al mismo cártel.
  4. Gertz dijo que recurriría a instancias internacionales para que analicen la legitimidad, juridicidad, y el respeto a los derechos humanos con el caso de Cienfuegos, porque se cree que la fiscalía actuó de manera parcial. Y ese linchamiento no lo va a permitir, así lo advirtió.
  5. Sin embargo, en el caso de las víctimas de Isabel Miranda, Gertz no reparó en los factores que hoy menciona, mucho menos en la legalidad de las pruebas. Ni aludió a La Haya ni a CIDH, pese a 8 personas sobrevivientes de tortura, violencia sexual y encarcelamiento injusto.
  6. Concluye Gertz: “Todos somos inocentes hasta que se nos demuestre que somos culpables”. Frase elocuente, cuando las víctimas de Miranda no han tenido la misma suerte que el general Cienfuegos, traducido en un debido proceso y en el respeto a sus garantías constitucionales.
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Arteleaks

Sara Sefchovich, ¿absurdo nivel Dios?

Alberto Farfán

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Por Alberto Farfán

En rigor, ¿realmente alguien en su sano juicio se plantearía como un instrumento contundente para combatir o eliminar el flagelo del crimen organizado en su modalidad de narcotráfico el hecho de solicitar apoyo educacional o moral a las madres de los delincuentes? ¿Las progenitoras regañando a sus vástagos para que dejen el mal y se conviertan al bien?

La connotada escritora y periodista Elena Poniatowska en entrevista con Sara Sefchovich (1949), quien se ostenta como socióloga, escritora, historiadora, catedrática, investigadora, traductora, comentarista y conferencista,  y que además es autora de más de una docena de libros y diversos artículos en periódicos y revistas, toman como hilo conductor de la misma el leitmotiv de la última novela de Sefchovich, Demasiado odio: la importancia de las madres en su papel de correctoras de sus hijos delincuentes. No por nada el título de la conversación se llama “Sin la complicidad de las madres el narco bajaría” (La Jornada, 10/01/21). Y como aquí no se comenta la novela desde el punto de vista estético-literario, sino sobre el asunto central, quien esto escribe realizará lo propio.

Como bien se observa, estamos frente a dos intelectuales de nivel que deben de dominar el tema en cuestión. Y aquí nos dice la entrevistada los orígenes de su proposición:

“Publiqué una novela: Atrévete, propuesta hereje contra la violencia en México (2014), que se presentó en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. En ese libro yo hacía una propuesta a las madres de familia de bajarle la violencia en México diciéndole a sus hijos que si querían robar, robaran, pero no violaran, no mataran, no maltrataran (sic). Para escribirlo, viajé por todo México, me reuní con grupos de madres a quienes preguntaba cómo veían esta situación y pedirles que ayudaran; que su trabajo como madres era impedir que sus hijos entraran al mundo del narcotráfico. Para mi sorpresa, en todos los grupos con los que me reuní durante casi dos años encontré que las madres no estaban dispuestas a sacrificar los beneficios que reciben de la delincuencia aun a costa de que pueden encarcelar y hasta matar a sus hijos”. Y cabe añadir, por cierto, que esta situación no es el gran descubrimiento de Sefchovich, pues ya era conocido.

Y al percatarse que su exhorto caía en el vacío por parte de las jefas de familia, indica lo siguiente: “Incluso se lo escribí al presidente (Andrés Manuel) López Obrador. Él mismo pidió ayuda a las madres de familia y recuerdo que le dije: ‘Nos equivocamos, señor presidente, las madres no están dispuestas a ayudar’.” Y en efecto, es de todos conocido que el presidente de México hizo este llamado públicamente en más de una ocasión.

Por supuesto que es un fenómeno demostrado que ciertas familias han incursionado en el narcomenudeo. E incluso a un grado mayor. Recordemos a Delia Patricia Bustos Buendía, quien no sólo recibía de sus hijas y yernos enormes cantidades de dinero y enseres, sino que era ella misma quien lidereaba a la organización criminal que se denominó el Cártel de Neza, siendo ella la temible Ma Baker. Extendió su poder en buena parte del valle de México, a sangre y fuego. Puso en jaque a la extinta Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Salud (FEADS), asesinando ministerios públicos federales e incluso a un alto funcionario de dicha dependencia, fiscalía perteneciente a la antigua Procuraduría General de la República (José Antonio Caporal, El cártel de Neza, 2012).

Evidentemente nos encontramos con un problema de orden multifactorial. Y todo indica, al parecer, que nuestra socióloga realizó su investigación de esa manera: vivió en Michoacán, Reynosa y en zonas de migrantes, donde abordaría “el deterioro del medio ambiente, el descuido, la ignorancia, la indiferencia, la corrupción… (Y) lo mismo me sucedió en otros países. Recorrí siete ciudades del mundo para hacer un paralelismo entre el narcotráfico y el terrorismo y también me encontré con madres de familia que solapan a sus hijos”. Y no obstante su amplio y diverso estudio llegó a la misma conclusión.

Inmutable, tropezándose una y otra vez con la complicidad materna, reitera: “Yo pensaba que las madres podían ayudar a que sus hijos aprendieran a vivir de otra manera, pero después de escribir adquirí la certeza de que no quieren cambiar… Ese es mi tema: la complicidad de las madres y la de los familiares. Estoy convencida que sin ella bajaría el narcotráfico y el terrorismo”.

No obstante, al final Sefchovich apunta sobre el origen de todo ello: “Las carencias rigen nuestro funcionamiento social. Cuando una familia descubre que puede vivir mejor, es lógico que acepte dádivas. No sólo en México, en todos los países hay narco”. Pero bajo la lógica simplista de la pobreza significaría que miles de mexicanos en situación de miseria todos serían narcomenudistas. Y esto no es así.

 Resulta francamente impensable que una académica como Sefchovich reduzca de manera absurda el grave asunto del narcotráfico a la complicidad de madres e hijos viviendo en la pobreza. Y que Poniatowska no la haya cuestionado en su enfoque al entrevistarla. Lamentablemente ya no hablamos de un binomio, como nos quiere indicar nuestra socióloga, sino de una unidad. Existen familias enteras que participan en el narcomenudeo, desde el abuelo hasta los nietos. Basta revisar la nota roja de cualquier periódico para comprobarlo.

 Por lo tanto, ningún llamado a la congruencia moral dirigido a las madres o familiares del narcomenudista va a funcionar de manera alguna. Existe tal descomposición social que hasta suben fotografías en redes sociales luciendo armas y dinero como parte de su inserción a un grupo criminal. No, en lo absoluto es una solución.

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Arteleaks

Vicente Huidobro y su vorágine amorosa

Alberto Farfán

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Por Alberto Farfán

Voz reveladora, amorosa, introspectiva, luminosa o profética en ocasiones; mas voz incendiaria siempre, surgió y se inmortalizaría en un mes como éste. Por lo que no pecaríamos de exagerados si a enero se le considerara como el mes de la poesía, la más perfecta poesía del mayor poeta latinoamericano. Coincidencia paradojal o resultado de la prisión de su trágica busca: el chileno Vicente Huidobro nace el 10 de enero de 1893 y muere un 2 de enero de 1948.

Existe un número importante de estudios acerca de su obra, no obstante, poco se conoce de los demonios internos del autor de los excelsos poemas largos Altazor y Temblor de cielo, y menos aún de los relativos a su afán amoroso. Los cuales acaso nos revelarían el perfil verdadero de su espíritu trágico.

Siguiendo la biografía escrita por el abogado y también poeta Volodia Teitelboim, Huidobro, la marcha infinita (Editorial Hermes), nos encontramos con una serie de datos nada favorables para el padre del Creacionismo y del precursor de las vanguardias estéticas, de la primera mitad del siglo XX, en América Latina y en Europa, pero que esclarecen el vertiginoso devenir afectivo a que se entregó.

Pareciera que Huidobro se despedaza cayendo al abismo, en avidez de las alturas literarias y amorosas. Una sola cúspide que confiere inmortalidad y sobre la cual girarían aquellas aristas circundantes de la condición humana. Propias de los demás, pero también intrínsecas a él y a todas luces mundanas, banales, de suyo ordinarias. 

De familia acaudalada, a los 19 años el poeta chileno contrae nupcias con Manuela Portales Bello, quien además de pertenecer a su círculo social es sumamente atractiva. A pesar de su carácter introvertido, sería ella quien lo impulsó a publicar sus primeros libros. Sólo que ella tuvo que pagar muy caro su estadía en ese matrimonio con Huidobro. 

Y es que Manuela además de soportar las continuas infidelidades de su esposo también tuvo que sobrellevar con grandes dificultades el definitivo abandono del poeta al final de su relación años después. En efecto, Huidobro la redujo de compañera afectiva e intelectual a sombra de sí misma, proceso que repetiría con sus demás parejas.

Teresa Wilms Montt, nacida en Chile, fue una escritora y precursora del feminismo. No sólo fue notoria por su espléndida belleza y por ser considerada la poetisa del momento, sino también por su postura rebelde frente a los valores hipócritas de la élite burguesa en que vivía. Debido a lo cual su familia la internaría por la fuerza en un convento como represalia a sus posturas. 

No obstante, sería su gran amigo Vicente Huidobro quien la rescataría para fugarse a la Argentina con él. Así, nuestro poeta viviría un affaire con ella a sus 23 años. De la misma edad y similar al poeta en su afán de ser el centro de atracción, pero además por comulgar de la misma manera en torno a los cuestionamientos acerca del establishment de la época que realizaban ambos, Teresa sucumbiría a su destino ya sin Huidobro a su lado. Su inestabilidad y su nula capacidad de adaptación la conducirían a la muerte mucho tiempo después, suicidándose. 

Ximena Amunátegui también era hermosa, culta y pertenecía a la alta sociedad. Tenía 16 años y Huidobro 33. Por ella nuestro poeta dejaría a su esposa Manuela y a sus hijos. Ximena fue quien le inspiró los versos más cálidos y elevados en torno al amor, tanto en el canto II de Altazor como en todo Temblor de cielo, los cuales cristalizarían en todo su esplendor, según apunta nuestro biógrafo consultado.

Pero la historia se reprodujo años después. Cual paradoja atroz. Sólo que Ximena no emularía a Manuela en la obligatoria y abnegada fidelidad femenina de la época. Golpe terrible y demoledor, Ximena rompe con Huidobro para casarse con uno de los admiradores del poeta. Aislada y fungiendo como secretaria de Huidobro, callándose infidelidades del hombre que más admiraba, Ximena tuvo la oportunidad de reencontrarse y emerger con luz propia.

Lastimado y confuso, prácticamente devastado, Huidobro trabaría contacto con la poetisa chilena Raquel Señoret. De las mismas características que las mujeres anteriores, Raquel se uniría al poeta hasta la prematura muerte de éste. Con casi 30 años de diferencia, Huidobro intentó hacer feliz a su joven pareja, pero sin poder olvidar a su amadísima Ximena. Raquel al igual que Manuela sufrirían penurias económicas cuando Huidobro faltó.

Vicente Huidobro eclipsaba con gran fuerza a las mujeres que más le amaron, al grado de arrojarlas a la nada de manera avasalladora. Ninguna de ellas fue capaz de cumplir con la máxima del escritor ruso Dostoyevski: salvarlo incluso a pesar de sí mismo. Porque acaso no tenía salvación.

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