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La red en lucha

PGR intimida a periodistas por revelar falso secuestro de Wallace

La investigación sobre el falso secuestro de Hugo Wallace ha sido motivo de intimidación y represalias de la PGR contra periodistas y activistas de ddhh

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17-Octubre-2012-seido

Instalaciones de la SEIDO. Foto: red

Por Guadalupe Lizárraga

MÉXICO, DF.- La Procuraduría General de la República (PGR) abrió una averiguación previa contra periodistas y activistas de derechos humanos que han investigado y publicado evidencias que revelan el falso secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace, fabricado desde 2005 por su madre Isabel Miranda Torres en la Cuidad de México, y por lo que ha obtenido notoriedad política y poder económico.

Ante ello, el presidente de la Asociación Canadiense por el Derecho y la Verdad, David Bertet, con sede en Montreal, señaló que está haciendo una denuncia pública ante Asuntos Exteriores de Canadá y a su Embajada en México por los “hechos ilícitos de intimidación, represalias, y abuso de autoridad” por parte de la Unidad Antisecuestros de la Subprocuraduría Especializada en Investigaciones de Delincuencia Organizada (SEIDO).

Con la denuncia interpuesta por Isabel Miranda, la PGR abrió la averiguación PGR/SEIDO/UEIDMS/464/2014 contra el activista David Bertet, y los periodistas Guadalupe Lizárraga (Los Ángeles Press), Anabel Hernández (Proceso), Luis Miguel Ipiña (escritor) y José Reveles (periodista independiente).

Quien ha iniciado esta averiguación ha sido la Ministerio Público Lourdes López Lucho Iturbide de la Unidad Antisecuestros de la SEIDO, instancia denunciada por actuar con abuso de poder contra el activista Giel Meza, al ser detenido con armas largas y sin ninguna orden notificada por escrito, el pasado 13 de julio de 2014, para cuestionarlo por el trabajo de los periodistas.

Un segundo acto de intimidación de la SEIDO fue contra Enriqueta Cruz, madre de Brenda Quevedo Cruz, una de las inculpadas del falso secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace Miranda. Cruz fue notificada bajo advertencias de sanciones económicas si no se presentaba ante las autoridades, el 11 de agosto, para que diera información sobre el origen de evidencias y testimonios publicados por Los Ángeles Press y la revista Proceso.

David Bertet señaló en su denuncia que al ser él mismo indiciado en esta averiguación previa es un acto de intimidación y represalia contra su persona, cuando sus actividades profesionales están sustentadas legalmente al coordinar y promover investigaciones sobre culpables fabricados en México, por lo que puso una denuncia de hechos ante la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), de la PGR.

A raíz de la investigación del falso secuestro Wallace, Bertet dijo: “la asociación que encabezo demostró que las acusaciones en contra de las víctimas de Isabel Miranda Torres fueron fabricadas con la ayuda inestimable de eminentes funcionarios públicos”, y atajó que la actuación del personal de la Unidad de Antisecuestros de la PGR no le sorprende y confirma las sospechas en cuanto a la existencia de una red amplia de corrupción y de tráfico de influencias dentro de la institución encabezada ahora por Jesús Murillo Karam.

Concluye en su denuncia que “como activista extranjero y defensor de los derechos humanos, preocupado por la situación en la que se encuentra México, resulta una verdadera decepción constatar que, aun cuando el Estado mexicano recibe subvenciones de un país como Canadá para mejorar sus propias capacidades de lucha contra la delincuencia, así como el sistema de impartición de justicia en conformidad con los estándares internacionales, una institución como la PGR sigue siendo cómplice del crimen organizado, roída por la corrupción, movida por intereses ajenos a la justicia”.

Imagen del portal de la Asociación Canadiense por el Derecho y la Verdad

Imagen del portal de la Asociación Canadiense por el Derecho y la Verdad

Denuncia de hechos

MTRA. LAURA ANGELINA BORBOLLA MORENO
FISCAL ESPECIAL PARA LA ATENCIÓN DE DELITOS
COMETIDOS CONTRA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
PROCURADURIA GENERAL DE LA REPUBLICA

ASUNTO: DENUNCIA DE HECHOS ILICITOS DE INTIMIDACION, REPRESALIAS Y ABUSO DE AUTORIDAD POR PARTE DEL PERSONAL DE LA UNIDAD ANTISECUESTROS DE LA PGR EN RELACION A LA AVERIGUACION PREVIA PGR/SEIDO/UEIDMS/464/2014

El 18 de junio a las 11 horas, los familiares de los acusados en el denominado caso Wallace realizaron un plantón en las afueras de las instalaciones de la PGR sobre paseo de la Reforma para solicitarle al procurador Jesús Murillo Karam una entrevista en relación a los elementos de pruebas que fueron publicados en los medios Los Ángeles Press y Proceso. Dichos elementos de pruebas, entre los cuales figuran un acta de nacimiento a nombre de Hugo Alberto, hijo de la activista – presidente de la organización Alto al secuestro y dueña de la empresa de espectaculares Showcase, Isabel Miranda de Wallace, así como una CURP tramitada por el desaparecido o por sus padres 5 años después de su supuesta muerte, dieron un nuevo giro al caso Wallace al comprobar que muy probablemente Hugo Alberto sigue vivo bajo otra identidad que la de Hugo Alberto Wallace Miranda y que, a consecuencias, el caso de su supuesto secuestro y asesinato fue a todas luces fabricado. Hasta la fecha los familiares de los acusados no han recibido ninguna respuesta de parte de las oficinas del Procurador.

No solamente, hasta el día de hoy, nuestro trabajo a favor de las víctimas de la violación a los derechos humanos y de la fábrica de culpables ha sido deliberadamente ignorado por la PGR y las autoridades “competentes”. El 13 de julio de 2014, el personal de la SEIDO fue movilizado con vistas a presionar e intimidar a nuestro colega y compañero de trabajo, Giel Meza, presidente de la asociación Gente de México por la Democracia, el cual fue detenido arbitrariamente ese 13 de julio, en violación flagrante al debido proceso y a sus derechos humanos, encañonado por agentes de la SEIDO, y luego interrogado e intimidado durante más de 5 horas en relación de las publicaciones recientes de Los Ángeles Press y de Proceso sobre el caso Wallace.

El 25 de julio, 2014, la Asociación Canadiense por el Derecho y la Verdad y la periodista independiente Guadalupe Lizárraga le hicieron llegar al Procurador dos cartas abiertas para solicitar de nueva cuenta que se abra una investigación a la luz de los elementos de prueba hasta la fecha desconocidos y que ofrecen una perspectiva totalmente diferente sobre el caso Wallace y el personaje de Isabel Miranda de Wallace. Aprovechamos para expresar en dichas cartas  nuestra profunda preocupación por la detención ilegal de nuestro colega Giel Meza.

La respuesta procedente de la institución dirigida por el Procurador Jesús Murillo Karam fue doble:

1)     Con referencia PGR/SEIDO/UEIDMS/464/2014 y a petición de Isabel Miranda de Wallace, se abrió oficialmente una averiguación previa a cargo de la Ministerio Público Lourdes López Lucho Iturbide de la Unidad Antisecuestros de la SEIDO, en contra de Guadalupe Lizárraga (Los Ángeles Press), de Anabel Hernández (Proceso), y David Bertet, presidente de la Asociación Canadiense por el derecho y la verdad, con sede en Canadá.

2)     Fue convocada la madre de Brenda Quevedo Cruz a las instalaciones de la SEIDO para llevar a cabo una diligencia el 10 de agosto 2014 a las 10 horas de la mañana.

En resumen, resulta evidente que no solamente las autoridades “competentes” de México se niegan deliberadamente a investigar sobre el denominado caso Wallace, sino que al obedecer ciegamente a esta persona cuya verdadera cara ha sido evidenciada gracias a las investigaciones realizadas por activistas, periodistas y defensores de los derechos humanos, dichas autoridades se comportan de manera contraria al derecho al recurrir a la intimidación, a la violencia psicológica en contra de colegas y de familiares de víctimas, al abrir una investigación previa sobre hechos que no les competen, ya que si existiría una queja firmada por Isabel Miranda de Wallace en relación a la publicación de datos difamatorios, “la vía tendría que ser civil y no penal”, como lo explicó Anabel Hernández en su misiva a ese órgano. Cabe notar la contradicción en la que cae Isabel Miranda Wallace al pedir que se abra una investigación sobre la publicación de documentos que ella misma, en entrevista en el programa Impacto Jurídico, califico de “falsos”, acusándonos implícitamente de fabricación de documentos falsos cuando nos consta que dichos documentos (un primer acta de nacimiento a nombre de Hugo Alberto Miranda Torres que se uso para tramitar una CURP en 2010) son validos, auténticos.

Por un lado, dicha actuación por parte del personal de la Unidad Antisecuestros de la PGR no nos sorprende. Por otro lado, nos confirma las sospechas en cuanto a la existencia de una red amplia de corrupción  y de tráfico de influencias dentro de la institución encabezada por Jesús Murillo Karam.  Como activista extranjero y defensor de los derechos humanos preocupado por la situación en la que se encuentra México, resulta una verdadera decepción constatar que, aún y cuando el Estado mexicano recibe subvenciones de un país como Canadá para mejorar sus propias capacidades de lucha contra la delincuencia así como el sistema de impartición de justicia en conformidad con los estándares internacionales, una institución como la PGR sigue cómplice del crimen organizado, roída por la corrupción, movida por intereses ajenos a la justicia.

Sabiendo que la investigación previa numero PGR/SEIDO/UEIDMS/464/2014 está dirigida personalmente en mi contra, aunque ningún delito  haya sido cometido, ya que los documentos que fueron publicados por Los Ángeles Press y Proceso relevan del Registro Civil del DF a los que cualquiera puede tener derecho, quiero denunciar como represalia e intento de intimidación contra mi persona las actuaciones recientes de la Unidad Antisecuestro de la PGR, represalia e intimidación que son la consecuencia de mi trabajo de investigación, el cual se hizo de manera legal y profesional, sobre el supuesto secuestro y muerte de Hugo Alberto Torres Miranda y/o Hugo Alberto Wallace Miranda, trabajo a raíz del cual la asociación que encabezo demostró que las acusaciones en contra de las victimas de Isabel Miranda de Wallace Torres fueron fabricadas con la ayuda inestimable de eminentes funcionarios públicos. En resumen, soy víctima de represalias y de intimidación por cumplir con los objetivos y el mandato de la asociación que tengo el honor de presidir que es el de defender y promover los derechos humanos, así como con el deber de cualquier ser humano que es de enfrentar y luchar contra las injusticias y las violaciones a los derechos fundamentales, en cualquier parte del mundo dichas injusticias y violaciones se cometan.

El personal de la Unidad antisecuestros de la PGR, obviamente al mando de Isabel Miranda de Wallace, al estar investigando de manera absolutamente indebida y fuera de sus atribuciones sobre cómo conseguimos el acta de nacimiento y la Curp a nombre de Hugo Alberto Miranda Torres, intenta presionar a quienes desde México o el extranjero investigan sobre el denominado caso Wallace, a quienes apoyan al pueblo mexicano y coinciden con él en su noble aspiración a la seguridad y a un verdadero sistema de impartición de justicia.

Dada la imposibilidad en la que estoy actualmente para acudir a la Fiscalía de la PGR y para presentar una denuncia penal contra quien resulte responsable, le pido que en mi derecho este correo electrónico sirva como denuncia formal ante la Fiscalía Especial de la PGR, hasta que acude en persona a sus oficinas para ratificarla. Por medio de la presente, solicito su intervención inmediata en caso de que fuera detenido dentro el territorio mexicano, con vistas a salvaguardar mi integridad física y mis derechos constitucionales. Le preciso que acudiré ante la Gendarmerie Royale du Canada (GRC) y a Asuntos Exteriores de Canadá para interponer una denuncia desde Canadá en contra de quien o quienes, en México, resulte(s) responsable(s) de las amenazas de las que soy víctima.

Para terminar, hago directamente responsable a Isabel Miranda de Wallace de lo que llegue a pasar a mí o a cualquier otro integrante o colaborador de la Asociación Canadiense por el Derecho y la Verdad, dentro y fuera del territorio mexicano.

David Bertet

Presidente

Asociación Canadiense por el Derecho y la Verdad

www.ac-dv.org

@: president@ac-dv.org

Europa

Cas Mudde: “Hemos permitido que la extrema derecha determine de qué hablamos y cómo hablamos”

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Por María Ramirez/eldiario.es

@mariaramirezNY

Cas Mudde es profesor de políticas en la escuela de Asuntos Internacionales, de la Universidad de Georgia, en Estados Unidos. Es especialista en la extrema derecha europea desde su ascenso en Países Bajos. Acaba de publicar en España su último libro, La ultraderecha hoy (Paidós), que refleja los patrones que se han repetido en América y Europa, incluido España.

En su libro explica que “ningún país es inmune a la extrema derecha” y la razón por la que algunos países como España durante años no tuvieron un partido exitoso de extrema derecha fue “más debido a cuestiones del lado de la oferta más que del lado de la demanda”. Mudde describe a Vox como “derecha radical populista, que combina nacionalismo, autoritarismo y populismo”, y cree que este partido se benefició de “la tormenta perfecta” por los efectos de la crisis económica, los escándalos de corrupción del PP y, sobre todo, en su opinión, la crisis en Cataluña.

“No quiere decir que cualquier partido de extrema derecha se hubiera beneficiado de esto. Otros políticos, como los que España ha tenido en las últimas décadas, no habrían recibido votos porque la gente los habría percibido como demasiado extremos o poco profesionales. Pero sin el tema catalán tampoco lo habrían conseguido”, explica. También le llama la atención la bandera de Vox contra el feminismo y los derechos de las mujeres, que considera un rasgo nuevo de los partidos extremistas que no se suele ver tanto en el norte de Europa.

¿Qué efecto ha tenido la pandemia para los partidos de extrema derecha? 

Casi todo lo que pensábamos sobre el efecto de la pandemia para la extrema derecha al principio de la pandemia era incorrecto. Realmente no han tenido mucha pérdida en general en términos de apoyo. Los que están en el poder han respondido peor que los gobiernos no populistas o que no son de extrema derecha. Pero lo más notable para mí de la pandemia es el poco efecto que ha tenido en el apoyo electoral. Sí, hay algunos partidos que se han beneficiado del ‘efecto bandera’, por ejemplo, en Alemania. Pero en muchos países apenas ha cambiado nada. Todos los partidos se han quedado prácticamente estables, también en la izquierda.

Hay algunas implosiones, pero muchas veces tienen que ver con motivos internos, como en el caso de Alemania. También Matteo Salvini ha perdido el foco de atención. Pero, en general, la pandemia ha tenido muy poco efecto. Y creo que se debe en parte a que la pandemia se ha normalizado: a pesar de que nuestra vida haya cambiado por completo, hemos encontrado una nueva normalidad. Hay un pequeño grupo que está polarizado en torno a este asunto, pero es pequeño.

Creo que eso se ve mucho en las elecciones donde se habla de otros problemas. En el contexto catalán, en este momento, el debate ha girado alrededor de la independencia con o sin pandemia. Así que cabría esperar algo parecido en la mayor parte de España y en las próximas elecciones en diferentes países: creo que la extrema derecha va a tener aproximadamente los mismos resultados que sin una pandemia, lo que no significa que les vaya a ir tan bien como en 2016 ó 2017. Pero eso no se debe tanto a la pandemia. Entonces había una obsesión con la llamada crisis de refugiados que hizo que sus temas fueran clave. Cuanto más tiempo dure esto y más unidos estén todos los demás partidos en torno a las medidas de control de la pandemia hay más oportunidades para los partidos populistas, en particular si pueden ser el único partido en contra. Pueden ir contra el consenso de la ciencia, pero curiosamente eso no les da mucha ventaja hasta ahora. A pesar de todo el debate que tenemos en muchos países, las políticas de confinamiento han sido apoyadas por una gran mayoría de personas. No hay muchas alternativas.

¿Cómo se imagina la próxima década, tal vez con una situación económica y social mejor pospandemia, para los partidos de extrema derecha?  

Los sentimientos antisistema han aumentado en las últimas décadas y permanecerán por varias razones. El autoritarismo siempre ha estado ahí. Y el nacionalismo no solo está vinculado a la inmigración, sino también a la existencia de una sociedad más diversa. Y nuestras sociedades van a ser cada vez más diversas, por lo que tendremos partidos de extrema derecha. ¿Serán tan fuertes como lo han sido? Eso depende en gran medida de cómo respondan los demás. Durante la última década hemos permitido que la extrema derecha establezca la agenda para determinar de qué hablamos y, lo que es más importante, cómo hablamos de ello, por lo que hemos hablado de la inmigración como una amenaza a la identidad y seguridad nacional.

Creo que en unos 10 ó 20 años hablaremos de la inmigración como un proceso necesario para revitalizar las sociedades y mantener a flote el Estado del bienestar. Ese es el relato del que no sacarán provecho los partidos de extrema derecha. De hecho, demográficamente, las sociedades se están volviendo más prodiversidad, más tolerantes hacia los derechos LGTBQ+ y la igualdad de género y sociedades multiétnicas. Pero siempre habrá una parte considerable que se resista a aceptar una sociedad multicultural de verdad, la que no se basa en el dominio de un grupo étnico, y una verdadera igualdad de género en la que, como las mujeres, no solo cobran lo mismo que los hombres, sino que también ocupan las posiciones más poderosas. Todavía no estamos cerca de eso. Y así, durante décadas, todavía podemos tener resistencia a acercarnos a la verdadera igualdad, cosa que explota la extrema derecha como defensora del estatus de los hombres blancos.

¿Qué puede hacer hoy un partido tradicional conservador como el PP en España para recuperar espacio frente a la extrema derecha? 

No lo que está haciendo. Lo que está haciendo es ir tan hacia la derecha como Vox y luego asumir que pueden volver atrás. Esto no funciona y lo sabemos por las investigaciones realizadas durante décadas. E incluso si funciona, funciona temporalmente. Funcionó un poco en Austria y Francia. Pero después la extrema derecha regresó con más fuerza. Y la razón es que la mayoría de las personas que votan por la extrema derecha no sólo lo hacen por ideología nacionalista. También se debe al populismo, a un sentimiento antisistema. En España hay nacionalistas que están molestos por Cataluña pero que no votarían al PP aunque fueran más nacionalistas que Vox porque ven al PP como un partido corrupto. Y eso no lo puedes cambiar con algunos lemas.

Es más difícil ser menos corrupto que cambiar las consignas.

Luego, lo que deberían hacer es desarrollar su propia agenda conservadora y decidir qué es lo más importante desde esa perspectiva para España en lugar de simplemente replicar a la extrema derecha. Emular a la extrema derecha enfatiza su importancia, enfatiza la importancia de sus asuntos. Y, como consecuencia, quien saca provecho es Vox. Sin duda tendrán escándalos, pero los líderes ahora son políticos que conocen las reglas del juego y que todavía no son corruptos, aunque lo puedan ser porque ya están lo suficientemente cerca del poder. También creo que la subestimación es una de las peores cosas que hemos visto. Y en muchos países se ha subestimado a la extrema derecha. Tampoco funciona la idea de marginarlos, estos partidos de extrema derecha son cada vez más profesionales.

Así que una de las cosas más esenciales es concentrarse en lo que se considera importante en lugar de concentrarse siempre en lo que quiere la extrema derecha. Y esto es algo muy difícil para los partidos políticos, pero también para los medios. A menudo los medios sólo hablan sobre la extrema derecha por lo que consideran sus temas. Se les incluye para hablar del crimen, la corrupción o la inmigración. Pero si se habla de vivienda o educación, no se les tiene en cuenta. A veces no tienen opiniones particularmente fuertes al respecto o tienen opiniones que no son populares dentro de la base de su partido porque social y económicamente a menudo están mucho más a la derecha que su electorado. Esto es un poco diferente en España porque el electorado de Vox también es más joven, tiene más educación que la mayoría de los electorados de la extrema derecha en otros países y probablemente es un poco más conservador económicamente. En cualquier caso, no ayuda hablar solo con ellos sobre lo que se consideran sus problemas.

Entonces, ¿cómo deberíamos cubrirlos? ¿deberíamos preguntarles por otros temas?

Personalmente, pienso que los medios deben ser el perro guardián de la democracia, algunos ya lo son. Si se trata solo de ganar dinero, entonces funciona cubrirlos para escandalizar. Pero si un medio es un perro guardián de la democracia, entonces debe tratar a los partidos que la amenazan de manera distinta. Eso significa que no debes hacer entrevistas blandas (aunque nunca deberían serlo) y que no deberías darles todo el tiempo y la atención. Tampoco creo que ayude decir continuamente que son fascistas y cosas así. Puedes escribir críticamente sobre ellos. Les puedes dar menos plataforma que a otros políticos, pero es importante hacer una descripción precisa de lo que hacen.

Tampoco es útil enfocarse solo en los márgenes, en las personas más extremas o en las personas menos competentes del partido. Si los líderes son inteligentes o competentes, se debe contar. Porque si queremos defender nuestra democracia liberal, necesitamos saber a qué nos enfrentamos. Pero la atención debe ser proporcional. No darles más, incluso darles menos. Sí, Vox tuvo buenos resultados en las elecciones catalanas, pero ¿cuál es su papel en la política catalana? ¿Tienen poder? ¿Es tan notable el ritmo de crecimiento? Y lo que ha pasado en Cataluña no tiene por qué ser extensible.

¿Y dónde está la línea de lo que debemos cubrir? ¿Por ejemplo, la concentración de un grupo muy pequeño falangista con mensajes antisemitas? ¿Se debería ignorar esto?

Qué es noticia siempre es algo subjetivo. Puede que tuviera más impacto porque coincidió con un momento electoral. Pero en sí mismo, no fue un evento relevante. Incluso si se trata de unos pocos cientos de personas, unos cientos de personas haciendo lo que sea que hagan, siempre que no dañen físicamente a nadie, no es particularmente relevante.

Todo el mundo debería saber ya en España que hay varios miles de neonazis o de ufólogos. Entonces, no hay nada nuevo. Lo nuevo es que fueron contra algunos de Vox. Puede ser una historia, pero no necesitas grandes fotografías de este tipo de personas para hacer esa historia en este momento. Tenemos que ser más honestos sobre las fotografías de células neonazis. Esto ha sucedido durante cuatro décadas y todavía me enfurece. Por qué hay que poner fotos de neonazis que no tienen valor.

La verdadera amenaza para las democracias liberales proviene de personas con formación universitaria, que llevan traje y tienen una apariencia como la de cualquier político. En cambio, crear esas imágenes de la extrema derecha no da la impresión correcta de lo que son. Por un lado, haces las cosas mucho más grandes de lo que son. Por otro lado, creas la imagen incorrecta.

Las fotografías y los titulares, creo, son dos de las cosas en las que los medios de comunicación no piensan lo suficiente. La mayoría de las personas, particularmente en la era de las redes sociales, no leen los artículos. Sí que leen titulares y ven imágenes. Pero demasiado a menudo tanto las imágenes como los titulares son la peor parte de un artículo. Y tienen el mayor impacto.

¿Qué responsabilidad tienen las redes? ¿Deberían tomar medidas como la suspensión de la cuenta de Trump?

Tengo mi propio debate interno con esto. Realmente no lo sé. Yo soy firme defensor de la libertad de expresión. Es cierto que la libertad de expresión se refiere a la libertad frente al Estado. Se habla de las infracciones de un Estado, no se trata de empresas privadas. Y en ese sentido combinar los dos aspectos es problemático.

Dicho esto, Facebook y Twitter son una parte tan grande del espacio público donde sucede el debate que ejercen funciones públicas, lo que significa que el Estado debe regularlas. Pero no lo tengo claro. Por un lado, veo el efecto de las redes sociales y cómo se radicaliza el mensaje. Por otro, si se prohíbe a un político o un partido en Twitter o en Facebook ya no están compitiendo al mismo nivel y eso para la democracia supone una gran infracción. Y si crees que son tan peligrosos, ¿no deberías simplemente prohibirlos? Por ejemplo, si crees que un partido es una amenaza para la democracia liberal, ¿por qué simplemente prohibirlo en Twitter y Facebook? ¿No deberías prohibirlo como Estado también? Y entonces no lo sé. Me preocupa que se convierta en una pendiente resbaladiza que empezamos a doblar cada vez más. Y al final, simplemente no puedes controlar la libre expresión.

Creo que tenemos que lidiar con esto de una manera diferente. Nuestra democracia debería ser lo suficientemente fuerte como para permitir que sus enemigos, sean quienes sean, de izquierda, derecha, laicos, religiosos, se movilicen abiertamente por su causa y se sientan aislados. Si solo podemos sostener una democracia prohibiendo las alternativas, es que tenemos una democracia muy débil.

Y ahora que Trump no está, ¿eso podría tener algún impacto también en la extrema derecha en Europa?

No lo creo, porque en general, la mayoría de los partidos europeos no estaban muy cerca de Trump. Por supuesto, la mayoría fue anterior a Trump, pero también tuvieron su aliento, principalmente porque ganó contra las expectativas y contra las encuestas, lo que permitió a la extrema derecha argumentar que no les iba tan mal y que la élite trataba de quitarles importancia. Eso fue increíblemente poderoso. Lo que también fue poderoso fue decir, “mira, no somos un grupo marginal. La persona más poderosa del mundo dice cosas similares”. Pero eso ya lo tienen. Incluso aunque ahora Joe Biden sea el presidente. Trump lo fue.

Pero Trump no dijo nada que fuera copiado por otros y no brindó ningún apoyo a nadie. Así que no creo que haya mucha diferencia.

Además de eso, no perdió por tanto. Si hubiera sido completamente destruido en las elecciones entonces sí podría haber habido un efecto. Trump ha hecho su trabajo por la extrema derecha mostrando lo que es posible.

¿Cree que existe el peligro de que los partidos de extrema derecha en Europa usen los mismos argumentos falsos de Trump si pierden las elecciones diciendo que hubo irregularidades? 

No es necesario que se te ocurra una teoría de la conspiración: tendremos elecciones en marzo en Países Bajos, y ahí algunos ya están hablando de George Soros. Pero no he oído muchos así de momento. Algunos utilizaban esta táctica en los 80 y los 90, pero entonces estaban marginados y nadie les escuchaba. Eso es una gran diferencia. Ahora que están tan normalizados, podrían decir este tipo de cosas y los medios lo cubrirían. Igual que los medios habitualmente cubren las conspiraciones locas sobre la pandemia aunque sea para desmentirlas. A veces el fact-checking sirve para darles espacio.

 

Fuente origina: eldiario.es

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Investigaciones

Argentina: El terrorismo de Estado también fue terrorismo sexual

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Por María Florencia Alcaraz

Las violencias estatales no son lineales: son capas que se abren y encierran más violencias, como una cebolla putrefacta. Después del secuestro, los interrogatorios, los golpes, el estancamiento, más golpes, la capucha, los grilletes, el submarino seco, el submarino mojado, la picana, la parrilla, las sesiones de tortura física y las amenazas de muerte constantes, para ellas venía la violación.

Muchas sobrevivieron para dar testimonio, otras tuvieron como último destino la desaparición forzada y sus compañeras dieron cuenta de ese sometimiento en el encierro. En las cuchas en las que dormían; en los baños cuando intentaban asearse; en cuartos a los que eran llevadas engañadas; en hoteles y habitaciones fuera de los predios clandestinos: militares de diferentes rangos y responsabilidades violaban a las detenidas-desaparecidas. El terrorismo de Estado fue, también, terrorismo sexual.

Era una forma de sellar con la firma patriarcal esos cuerpos ya marcados por las violencias del secuestro, las vejaciones y torturas. Acentuar al extremo las masculinidades violentas y agresivas que se desplegaban en los centros clandestinos de detención.

Las violaciones, a su vez, fueron correctivas: una manera de signar esas trayectorias vitales que habían desobedecido al mandato de género y a la sumisión que se esperaba de la sociedad en general. Los delitos sexuales se inscriben en la larga lista de delitos que se cometieron durante la última dictadura cívico-militar. Los varones también sufrieron, en menor escala, este tipo de crímenes de poder, pero para las mujeres formaba parte del cotidiano.

Desde la óptica patriarcal se trataba de un castigo que rebotaba en un laberinto de espejos: cada violación fue un mensaje para lxs otrxs detenidxs, sus parejas, compañerxs de militancia, hermanos, padres. Y, a su vez, imprimía en ellas un estigma que -como sobrevivientes- después iban a cargar. Sobre el “algo habrán hecho” para estar cautivas, se imprimió el “algo habrán hecho” para sobrevivir. “Putas y guerrilleras”, nombró la periodista Miriam Lewin su libro sobre Crímenes sexuales en los centros clandestinos de detención.

Es posible hilvanar una historia común que une las denuncias públicas y judiciales que hacen muchas chicas hoy contra músicos del rock; las actrices contra actores abusadores y violadores y cada una que decide volver perecedero el tiempo del silencio. Las sobrevivientes de la dictadura víctimas de violaciones y otros delitos sexuales, tampoco se callaron; solo que sus relatos quedaron bajo el manto de crueldad que imprime la desaparición forzada y, a su vez, la escucha era otra. El Poder Judicial tardó casi tres décadas en nombrar estos crímenes. La invisibilización jurídica los ocultó bajo la figura de “tormentos”.

—¿Es verdad que vos salías con el tigre Acosta?”, le preguntó la señora de los almuerzos, Mirtha Legrand, a Miriam Lewin hace 15 años.

—¿Cómo que “salía”?

No. En un centro clandestino de detención no existe el consentimiento. El continuum de terrorismo sexual comenzaba con la desnudez forzada a la que eran sometidas. Seguía con los comentarios sobre sus cuerpos, manoseos, tocamientos, abusos, penetración con objetos, violaciones, abortos forzados, esclavitud sexual, partos clandestinos.

***

A Mirta Pérez se turnaban para violarla. No sabe cuánto tiempo estuvo esposada a la cama con sábanas limpias que eligieron para someterla a este crimen de poder. A Susana la violaron, al menos, en tres oportunidades. Primero, un guardia la llevó al baño engañada para forzarla a tareas de limpieza y luego la violó en un cuartito. Después el represor Jorge Rádice la llevó a un hotel cercano al centro clandestino y la violó. Juan Carlos Rolón, también.

Liliana Elvira Pontoriero contó durante el juicio que la segunda vez que la sometieron a una sesión de picana eléctrica no la violaron porque estaba menstruando. Sin embargo, la obligaron a masturbarse con un palo de goma. Todas ellas sobrevivieron a su estadía forzada en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde se calcula que pasaron -al menos- 360 mujeres. A pesar de la enorme cantidad de testimonios que dan cuenta de una práctica sistemática sobre los cuerpos de las cautivas aún ningún represor de este centro clandestino de detención fue condenado por violaciones y abusos sexuales.

“Los guardias solían decir que las mujeres éramos mucho más peligrosas que los hombres”, dijo Andrea Bello, secuestrada el 6 de diciembre de 1978, en el testimonio que brindó en el juicio por ESMA en 2013.

Ya en el Juicio a las Juntas, en 1985, algunas sobrevivientes pudieron poner en fila los recuerdos del horror y contar las violaciones. Sin embargo, los jueces no jerarquizaron esos relatos. Las interrumpían, no repreguntaban o simplemente pasaban a otro tema sin solución de continuidad.

Elena Alfaro, una sobreviviente de El Vesubio, contó cómo la violaron a ella y a tres compañeras más, de las que pudo dar nombre y apellido. Sin embargo, cuando terminó el relato, el juez solo atinó a preguntarle: “¿Pudo notar la presencia de alguna persona extranjera en el lugar, como detenida?”. Con la apertura de los juicios volvió a contar cómo había sido violada.

***

La invisibilidad jurídica también estuvo relacionada a que en el Código Penal argentino la violación sexual estaba tipificada como “delito contra la honestidad” y recién en el año 1999 la definición fue cambiada por “delito contra la integridad sexual”.

En la jurisprudencia internacional, la primera sentencia que definió la violación sexual como un delito contra la humanidad y en un instrumento para el genocidio fue el 2 de septiembre de 1998, en el caso Akayesu, por la Sala de Primera Instancia del Tribunal Penal Internacional para Ruanda. Allí se juzgaron las violaciones de las mujeres Tutsi.

Tras la reapertura de los juicios, en 2010 la condena Gregorio Rafael Molina a prisión perpetua por los crímenes cometidos en “La Cueva”, que funcionó en la Base Aérea de Mar del Plata, fue una bisagra. Se trató de la primera que nombró a los delitos sexuales por su nombre. Las mujeres que pasaron por ese centro clandestino lo recuerdan por sus sistemáticas violaciones. “Cuando ese hombre de uniforme me violaba, era la Patria la que me violaba”, declaró una de las testigos en el juicio. Molina ya murió.

Dos años después de esa primera condena, la Procuración General de la Nación emitió una resolución que marcó lineamientos a lxs fiscales: cómo propiciar espacios seguros para que las sobrevivientes cuenten estos delitos y abordarlos criminalmente. Pablo Parenti, por entonces coordinador de la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de las Causas por Violaciones a los Derechos Humanos, fue uno de los abogados que empujó esta perspectiva. Hubo actores y actrices que fueron fundamentales para que se investiguen estos crímenes de manera autónoma. Como Carolina Varsky, desde el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que en sus alegatos en la causa ESMA habló de las particularidades de ser mujer en ese centro clandestino y escribió distintos documentos para aportar a la reflexión sobre este tema. Varsky hoy es titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad. También la fiscal Mercedes Soiza Reilly hizo un pedido en esa misma línea en el caso de la ESMA.

Hoy los delitos sexuales son delitos de lesa humanidad. A 43 años del 24 de marzo de 1976, en todo el país los fallos judiciales cuentan 892 personas condenadas por delitos de lesa humanidad, de las cuales 98 fueron responsabilizadas por delitos sexuales: 95 hombres y 3 mujeres. Únicamente el 12% de las sentencias incluye este tipo de delitos, 26 de un total de 219 veredictos. En esos fallos, se reunieron las historias de 86 víctimas: 75 mujeres y 11 hombres.

***

Hasta hace muy poco el lugar en el que aparecían las mujeres en el Museo Sitio de Memoria ESMA era en la maternidad. La memoria construida alrededor de lo que pasó en ese centro clandestino comandado por el Grupo de Tareas 3.3.2. las encapsulaba ahí y la recorrida propuesta-escrita en paneles en genérico masculino ni siquiera las nombraba. La muestra inaugurada recientemente “Ser mujeres en la ESMA, testimonios para volver a mirar” propone una nueva mirada e incluye los abusos y delitos sexuales que sufrieron, en particular, los cuerpos de las mujeres. “Hoy el feminismo entró a la ESMA y no se va de acá nunca más”, dijo Miriam Lewin en una de las actividades alrededor de la muestra.  No hay una sola memoria, las memorias son muchas, son colectivas y son feministas. Nunca más una memoria sin las mujeres y las disidencias. Nunca más una historia sin nosotras.

 

Fuente original: Cosecha Roja

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España

Autoritarismo del Estado español reprime la libertad de expresión: caso Hásel

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Por Alberto Farfán

En definitiva, el ominoso encarcelamiento del rapero español Pablo Hasél por sus canciones críticas al régimen de su país y por las que fue acusado de los delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias contra la Corona y contra las instituciones del Estado, nos obliga a entender por mínimo que sea qué ocurre al respecto en suelo ibérico.

Y para ello, es importante revisar la información que nos proporciona Amnistía Internacional en su sitio web de España (nota del 10/02/21). En dicho sitio nos enteramos de que el Estado español ha firmado diversos tratados internacionales que garantizan el derecho a la libertad de expresión, tanto para buscar o recibir como para difundir información o ideas. 

No obstante, en el Código Penal español existe el artículo 578, que prohíbe el enaltecimiento del terrorismo, sin cumplir con normas internacionales en su formulación, y que permite múltiples interpretaciones dependiendo de quién es el sujeto que acusa y quién es la persona acusada. Por ejemplo: en tanto que Hasél es encarcelado, una manifestación pronazi y abiertamente antijudía transcurrió sin mayor problema por esos días.

Más aún, es relevante señalar que ha habido alrededor de 82 españoles condenados por enaltecimiento del terrorismo en el lapso de 2016 a 2020, sobre todo por expresarse en redes sociales a través de mensajes, imágenes, videos, canciones u otros medios propios de ese tipo de formas de comunicación.

Cabe agregar que dentro de los compromisos signados por España con respecto al ejercicio de la libertad de expresión existen algunas limitaciones, considerando el derecho internacional, las cuales deben ser establecidas en la ley de una manera absolutamente clara y accesible, con la única condición de perseguir fines legítimos específicos, como la preservación de la seguridad nacional y el orden público, y proteger los derechos de otras personas en los casos de apología del odio. Además de cumplir con ser manifiestamente necesarias y proporcionales.

En suma, que no se respetan dichas limitaciones, y que fundamentalmente deberían esgrimir los encargados de la administración de la justicia que sólo se penalizará la incitación directa a la violencia. Por esto y lo anterior referido,  “Amnistía Internacional considera que usar el Código Penal (español actual) con el propósito o efecto de inhibir la crítica legítima viola la libertad de expresión”.

Por otro lado, es necesario añadir que España ha sido condenada en tres ocasiones por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en 2011, 2016 y 2018, por aplicar y sentenciar a sus ciudadanos en términos del numeral correspondiente al delito de injurias a la Corona, lo cual se traduce en flagrante violación del artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Como bien se desprende, el autoritarismo del Estado español es innegable. Prácticamente no se puede realizar crítica alguna a través de redes sociales o por otros medios a las instituciones gubernamentales, sobre todo por personas y grupos de filiación de izquierda, o por gente común, como tampoco por artistas, cantantes, actores y periodistas. Y todo esto es sumamente cuestionable e inadmisible.

Mientras tanto, Pablo Hasél se encuentra preso. Y ahora le han imputado un nuevo delito, el de obstrucción a la justicia y amenazas, por el cual tendrá que purgar una pena de dos años y medio, que se suma a los nueve meses de prisión, seis años de inhabilitación y al pago de 30,000 euros de multa por los delitos arriba señalados. En medio de una serie de muestras de protesta por varias ciudades de España por jóvenes que exigen su libertad inmediata, quienes han sido objeto de violencia desproporcionada por parte de los cuerpos policiacos.

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