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Estados Unidos

Occupy Atlanta abre las puertas a los “sin techo” para fortalecer la lucha

El movimiento apoya a decenas de “homeless”, mientras la Reserva Federal entrega 7 billones de dólares a quienes generaron esta situación

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Sam Lewis/IPS

Por Matthew Cardinale

ATLANTA, (IPS).- La gente sin vivienda engrosa las filas del movimiento Ocupa en Estados Unidos, desde Los Angeles hasta Atlanta, llegando hasta un tercio de los manifestantes. Cuando los organizadores de la ocupación de Washington

Pero ni Swanson ni otros organizadores siguieron la recomendación. Los resultados de esa decisión desafían las suposiciones sobre la participación política de los “homeless” y levantan preguntas que obligan a reflexionar al propio movimiento Ocuppy. Pese al estereotipo de la gente sin techo desinteresada en la política, este sector es el que tiene quizás menos para perder y más para ganar en las acciones del movimiento.

La atracción que los campamentos ejercen en los sin techo obedece a varias razones. La más obvia son las comidas gratuitas, puesto que la mayoría de los grupos locales tienen voluntarios que suministran alimentos a los participantes. Otra razón es que el movimiento Ocuppy levanta varias de las causas de los sin techo: la lucha contra la falta de viviendas, contra la desigualdad y contra la “gentrificación”, la progresiva transformación urbana de barrios deteriorados y empobrecidos que termina desplazando a sus habitantes originales por otros más ricos.

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Para Copper, afroamericano de 47 años que viaja en compañía de su perro también llamado Copper, el movimiento Ocuppy ejerció un papel transformador en su vida. Le dio, según dice, un propósito vital y motivos de interés y preocupación más allá de la búsqueda de crack de cocaína. “Yo estaba en Auburn Avenue fumando crack como loco, viviendo detrás de un muro en el callejón. Sacaba el agua de la condensación de un aparato de aire acondicionado y con eso me lavaba la ropa”, dijo. “Estaba vendiendo mis joyas y batallando contra la policía estatal de Georgia”, estado del sudeste del país, recordó.

“Alguien vino y me dijo ‘¿sabes lo que está pasando en Woodruff Park?’. Fui a ver. Cuando llegué y vi todas esas tiendas sobre el pasto me dije ‘mis plegarias han sido escuchadas'”, agregó. “Ocuppy Atlanta me ayudó a salvar la vida, porque estoy tan absorto ayudando a otros que casi no tengo tiempo de pensar en mí”, dijo Copper. Se trata de un trabajo de tiempo completo. Desde que el grupo fue desalojado del parque por la noche, Copper siguió en el pequeño contingente que se dedica a colocar las tiendas de nuevo durante el día.

“Supongo que he sido activista por varios años sin darme cuenta”, reflexiona en referencia a sus luchas contra empleados municipales para que le permitieran vender sus joyas en una plaza pública sin tener que pagar una cuota exorbitante a la empresa privada que tenía la concesión de ese espacio. “Ni siquiera sabía lo que es el activismo, no pensaba en eso. Estaba demasiado ocupado defendiendo lo que era justo que no tenía tiempo de pensar en una postura política”, describió.

Un techo de complicaciones

Pero Swanson admite que a veces el papel de la gente sin techo está “lleno de contrastes” y puede resultar “complicado”. El conflicto puede surgir respecto de “adónde y cómo dirigir las actividades: acciones directas, organización política o ir a reclamar servicios y asistencia para los sin techo”, describió Swanson. “Y casi siempre está el subgrupo que tiene problemas de drogas y alcohol, disputas que se pueden volver violentas, en fin toda una variedad de problemas”, dijo.

En Charlottesville, en el estado de Virginia, “buena parte de la gente que acampa no tiene vivienda ni a dónde ir”, dijo Swanson. Muchos son también “nuevos y jóvenes y muy interesados en la construcción de una comunidad local y en ayudar de forma palpable y directa a la gente”. Abunda que “son más los que han ido a ayudar a los sin techo que a protestar contra la política nacional de defensa”, ejemplificó.

“Es duro para mí, que me dedico a la política nacional, ver que mientras apoyamos a unas decenas de personas sin techo aquí y allá, la Reserva Federal (banco central) entrega siete billones de dólares a los que causaron esta situación”, dijo Swanson. En Atlanta, antes de que la policía desalojara al movimiento Ocuppy, decenas de sin techo tomaron el parque. Luego del desalojo, Ocuppy Atlanta se estableció en el cuarto piso del edificio del refugio Metro Atlanta Task Force for the Homeless (Grupo de Trabajo Metropolitano de Atlanta para los Sin Techo), amenazado también con una ejecución hipotecaria.

Los activistas de Ocuppy Atlanta ahora “viven con nosotros. Trabajamos con ellos para integrarlos a nuestros procesos y aprender a beneficiarnos de sus visiones y conocimiento político. Para nosotros, es un recorrido de largo aliento”, dijo la directora ejecutiva del Grupo de Trabajo, Anita Beaty. Ron Allan, de Ocuppy Atlanta, explicó que han establecido un procedimiento de análisis y orientación para evitar que quienes se queden en el edificio, con o sin techo, tengan problemas mentales o actitudes violentas que pongan en peligro a los demás y para asegurarse de todos los que estén allí lo hagan para participar, no sólo por la comida y la cama gratis.

Los activistas que luchan por la gente sin vivienda “suministran servicios esenciales para que Ocuppy Atlanta tenga éxito. Su disposición a asistir a las marchas y manifestaciones y para el trabajo voluntario es invalorable”, dijo Allan.”Tenemos gente en este movimiento que posee una extraordinaria cantidad de talento”, dijo La’Markus Cook, también de Ocuppy Atlanta. “Inclusive quienes no tienen dónde vivir nos están prestando una gran ayuda y les agradecemos su voluntad y compromiso con el movimiento”.

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Estados Unidos

Trumpismo representa miedo y segregación racial, advierte analista Danny Shaw, sobre el asalto al Capitolio

Ignacio García

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Por Ignacio García

Tras los hechos violentos ocurridos en el interior del Capitolio de Washington el miércoles pasado por parte de seguidores del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para buscar mantenerlo en la Casa Blanca, el analista político Danny Shaw aseguró que el Trumpismo representa un movimiento político de segregación racial y de miedo.

En entrevista para Los Ángeles Press, el analista de temas de América Latina de la Universidad de Nueva York (CUNY) reconoció que el Trumpismo es un movimiento político que encabeza el mandatario estadounidense saliente y que representa la segregación racial, fascismo, xenofobia y supremacía blanca.

El experto político señaló que la irrupción al Capitolio fue un hecho sin precedentes en la historia contemporánea de Estados Unidos, por lo que evidencia una ideología anti migrante de los millones de personas que lo apoyaron tanto en 2016 como en las pasadas elecciones.

De acuerdo con Shaw, podría no haber consecuencias mayores para las personas que irrumpieron la sede del Congreso de Estados Unidos, pero ahora fueron detenidas sólo 26 personas, y ejemplificó que si la movilización hubiese sido encabezada por personas afrodescendientes, latinos o de los grupos minoritarios, como los islamistas, la policía hubiera hecho una masacre.

Dijo que tras las hechos violentos de Washington, las comunidades migrantes y de otros sectores sociales manifestaron su miedo por lo que representa el Trumpismo, aunado a que se evidenció el frágil sistema democrático norteamericano que ha sido parte de la temática que ha implementado Estados Unidos para intervenir en otras naciones y continuar con el imperialismo y el neocolonialismo, que, dijo, continuará con Joe Biden o cualquier representante tanto de los demócratas como de los republicanos.

Asimismo, recordó que desde que inició la presidencia de Trump se intentó inhabilitarlo con el juicio político, pero no se logró, porque también representa a una base electoral de millones de personas que se sienten identificadas con el mensaje de miedo e ignorancia que encabeza el empresario republicano.

Además, advirtió que el mundo entero observó el espectáculo decadente que protagonizaron los seguidores de Trump en la capital de Estados Unidos, lo que puede provocar mayor animadversión tanto de los países en disputa como de sus aliados.

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España

Líderes de otros países reaccionan ante el asalto al Capitolio en EEUU

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Líderes y organizaciones de todo el mundo han mostrado su asombro e indignación ante el asalto al Capitolio por parte de seguidores de Trump, que ha concluido con cinco personas fallecidas y numerosos destrozos en la sede del Legislativo.

Desde el Gobierno español, su presidente Pedro Sánchez ha dicho seguir “con preocupación las noticias que llegan desde el Capitolio en Washington” y ha mostrado su confianza “en la fortaleza de la democracia de EE.UU”.

Sánchez también ha señalado que con la nueva Presidencia de Joe Biden, Estados Unidos “superará la etapa de crispación uniendo al pueblo estadounidense”.

Por su parte, el vicepresidente segundo y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, ha calificado lo ocurrido en Estados Unidos propio del “modus operandi de la ultraderecha: la mentira descarada como arma política y el intento de subversión de los mecanismos institucionales cuando no le son favorables”. Así, ha reivindicado “democracia y antifascismo” ante “la violencia y sus mentiras allí y aquí”.

En un vídeo colgado en su cuenta de Twitter, el presidente francés Emmanuel Macron ha lamentado las escenas de violencia de Washington y ha expresado su confianza en  “la fuerza de la democracia de los Estados Unidos”. Macron ha querido mostrar “su amistad y fe en los Estados Unidos. Lo que ha pasado hoy en Washington no es americano”, ha concluido.

 

Desde el corazón de Europa, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha asegurado que cree “en la fuerza de las instituciones y la democracia estadounidenses” y ha añadido que espera trabajar con Joe Biden como el próximo presidente de Estados Unidos

El repudio a la violencia ha llegado también por parte de uno de los aliados de Trump, el primer ministro británico, Boris Johnson, quien ha calificado de “vergonzosas escenas” el asalto al Capitolio y ha reclamado un traspaso “pacífico y ordenado del poder” en ese país.

La conmoción ha sido el sentimiento mayoritario entre los mandatarios europeos, como ha manifestado el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, en su Twitter, donde ha calificado el suceso de “vergüenza democrática” y ha pedido el cese de este “ataque a las libertades”.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, se ha mostrado “entristecido” por la toma del Capitolio por parte de una turba de seguidores del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y ha pedido a los líderes políticos que no insten a sus seguidores a la violencia.

Ante estos actos, Guterres ha recordado que “es importante que los líderes políticos inculquen a sus seguidores la necesidad de abstenerse de usar la violencia, así como respetar los procesos democráticos y el estado de derecho”, a través de un comunicado emitido por su portavoz, Stephane Dujarric.

Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha calificado las escenas de Washington de “impactantes” y ha enfatizado que “se debe respetar el resultado de esta elección democrática”.

Al otro lado del océano, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ha señalado que sus compatriotas “están gravemente preocupados y entristecidos por el ataque a la democracia en Estados Unidos, el aliado más cercano y vecino. La violencia nunca triunfará al anular la voluntad del pueblo”.

Desde Venezuela, el Ejecutivo de Nicolás Maduro ha expresado su preocupación por los hechos aunque ha añadido que “con este lamentable episodio, Estados Unidos padece lo mismo que han generado en otros países con sus políticas de agresión”. Venezuela “condena la polarización política y la espiral de violencia” que, a su juicio, “no hace sino reflejar la profunda crisis por la que actualmente atraviesa el sistema político y social de Estados Unidos”.

Condena también en EEUU

En Estados Unidos, expresidentes, congresistas y otros dirigentes políticos, tanto demócratas como republicanos, han repudiado el asalto al Capitolio. Incluso, crece el movimiento para destituir a Trump a través de la 25 Enmienda que lo inhabilitaría de inmediato o someterlo a un juicio político como responsable de los disturbios.

“La Historia recordará correctamente la violencia de hoy en el Capitolio incitada por el presidente en funciones, quien ha continuado sin fundamentos la mentira sobre el resultado electoral legal, como un momento de gran deshonor y vergüenza para nuestra nación”, ha afirmado el expresidente Barack Obama apuntando a Trump.

Republicano como Trump, el expresidente George W. Bush se ha declarado “consternado por el comportamiento imprudente de algunos líderes políticos desde las elecciones y por la falta de respeto mostrado hoy por nuestras instituciones, nuestras tradiciones y nuestra aplicación de la ley”. “Es repugnante y desgarrador”, ha dicho Bush sobre la entrada de los partidarios de Trump en el Congreso.

 

Información: eitb.ues

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Estados Unidos

Terroristas domésticos, llama presidente electo Joe Biden a asaltantes del Capitolio en Washington

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WASHINGTON.— Después de que cinco personas murieron y 52 fueron arrestadas en la violenta intrusión de los partidarios de Donald Trump al Capitolio en Washington, el presidente electo Joe Biden declaró que la turba enardecida que irrumpió en el Capitolio es un atentado a las instituciones democráticas, por lo que son “terroristas domésticos” y culpó de los sucesos directamente al presidente saliente Donald Trump de los hechos.

En declaraciones en Wilmington, Delaware, Biden dijo que los cientos de partidarios de Trump que invadieron el Capitolio no son manifestantes sino una “turba insurrecta, terroristas internos”. Dijo que Trump es culpable de “tratar de usar una turba para acallar las voces de casi 160 millones de estadounidenses” que votaron en noviembre.

Biden dijo que el presidente Trump “ha hecho patente su desdén por nuestra democracia, nuestra Constitución, el Estado de derecho en todo lo que ha hecho y lanzó un ”ataque frontal” a las instituciones democráticas del país, lo que desembocó en la violencia del miércoles.

La violencia sin precedentes interrumpió la sesión conjunta del Congreso convocada para certificar los votos del Colegio Electoral que le dieron la victoria a Joe Biden y Kamala Harris. 

El asalto

Después del discurso, Trump se retiró a la Casa Blanca y los manifestantes marcharon hacia el Congreso azuzados por él, donde la policía les abrió las puertas e incluso se tomaron selfies con algunos de los manifestantes. El Servicio Secreto trasladó rápidamente al vicepresidente Mike Pence a un lugar seguro, mientras los legisladores, aterrorizados, huían de los hemiciclos de la Cámara de Representantes y el Senado. las palabras del abogado de Trump, Rudy Giuliani, y de Trump fueron las siguientes:

Rudy Giuliani: “¡Hagamos un juicio por combate!”

Presidente Donald Trump: “Porque nunca recuperaremos nuestro país con debilidad. Tenemos que mostrar firmeza y ser fuertes”.

Los asaltantes del Capitolio traían zip ties (esposas de plástico) y sogas. Hubo ataques a algunos custodios al interior del Congreso y saqueo de oficinas provocando que los legisladores tuvieran que refugiarse en medio de disparos de armas de fuego y gases lacrimógenos.

Una docena de legisladores quedaron atrapados en la galería sobre la Cámara de Representantes mientras la turba intentaba abrirse paso entre las barricadas. Algunos de los legisladores se pusieron máscaras antigás de emergencia cuando el gas lacrimógeno impregnó el aire del recinto; otros usaron muebles como barricadas improvisadas para defenderse antes de que la policía del Congreso finalmente los pudiera evacuar.

Los insurrectos volcaron escritorios, arrancaron pinturas de las paredes, se tomaron fotos en las tarimas de la Cámara y el Senado y saquearon la oficina de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Cinco personas murieron en el tumulto, incluida Ashli Babbitt, una veterana de la Fuerza Aérea y seguidora del movimiento QAnon, un grupo racista pro-Trump que promueve teorías conspirativas. Babbitt murió dentro del Congreso tras recibir un disparo de la policía. El jefe de policía de Washington informó que otras tres personas murieron en “emergencias médicas separadas”, pero no proporcionó detalles, y la quinta víctima mortal fue el policía del Capitolio herido en el enfrentamiento, el oficial Brian DAsal. Sicknick.

Un escuadrón antiexplosivos encontró bombas caseras fuera de las sedes del Comité Nacional Republicano y el Comité Nacional Demócrata, y la policía confiscó un rifle y cócteles Molotov de una camioneta estacionada cerca del Congreso. Los insurrectos eran en su gran mayoría blancos y hombres. Algunos portaban banderas confederadas y mostraban símbolos neonazis y de supremacía blanca.

Más de una hora después del intento de golpe de Estado, el presidente Trump emitió una breve declaración en video en la que pedía a sus seguidores que retornaran a sus hogares y en la que terminaba diciendo: “los amo”, “son muy especiales”.

Con información de Democracy now! y AP

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