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Violencia contra las mujeres

Mujeres en Madrid reclaman los mismos derechos que antes de la Guerra Civil en 1936

Denuncian retroceso en el respeto a los derechos humanos de las mujeres y exigen poner un alto a los feminicidios en el mundo

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Por NoemíGarcía Cabezas / Fotografías: Francisco Gatica

MADRID, España.- En España la primera manifestación por el Día Internacional de la Mujer se celebró con el gobierno republicano, en 1936, unos meses antes de que comenzara la Guerra Civil. Desde ese momento, el festejo se prohibió hasta 1977. El 8 de marzo de ese año, a las 6 de la mañana, el Frente de Liberación lanzó 400 globos y repartió panfletos con consignas que aún hoy, paradójicamente, resultan de plena actualidad: “Abajo la prensa sexista”, “Mujer, sal de tu cocina y organízate”, “Anticonceptivos libres y gratuitos”, “Lucha por tu liberación”…

Ese año aún no hubo manifestación pero casi mil personas, la mayoría mujeres trabajadoras de los barrios de Madrid, se concentraron en uno de los “barrios rojos” de la capital, El Pozo del Tío Raimundo. Bajo el título Ocho de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora: ni una mujer en la cárcel ni una mujer sin trabajo, participaron en este acto reivindicativo mujeres de la Cooperativa del Pozo del Tío Raimundo, del Frente de Liberación, del Movimiento Democrático y de la AUPEMP. Sin dejar de lado el carácter reivindicativo, esa fecha se vivió como una fiesta: fue la primera vez que se celebró una jornada feminista fuera de la clandestinidad.

En 1978 tuvieron lugar las primeras manifestaciones en España por el Día Internacional de la Mujer.Unas seis mil personas salieron a las calles en Madrid, según el Diario El País. “Por un puesto de trabajo sin discriminación” fue el lema elegido por las manifestantes en Madrid para la primera manifestación del 8 de marzo en España.

En aquellos años, también la crisis golpeaba duramente a España y por ello se recogían en el manifiesto protestas contra el paro femenino, contra los expedientes de crisis y contra el trabajo temporal. Además, se solicitaba amnistía para las mujeres encarceladas por delitos específicos de su sexo; pedían educación sexual, anticonceptivos y aborto a cargo de la Seguridad Social.

Críticas a la ley de supuestos para el aborto

A las 19:30, la plaza de Jacinto Benavente, a pocos metros de Sol, se convierte en el punto de encuentro de los diversos grupos. Algunas han quedado previamente para recorrer en grupos más o menos numerosos el tramo que separa esta plaza de Atocha (donde tiene lugar el final de la marcha); otras muchas personas van por libre, solas, en parejas, en pequeños grupos de amigas y amigos.

Esta noche en Madrid el ambiente es entre festivo y reivindicativo; festivo al inicio de la marcha, abierta por una batucada compuesta exclusivamente por mujeres, que hace bailar a las manifestantes y atraer la atención de la gente que inesperadamente pasaba por allí.

Las declaraciones de ayer del Ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón y la tergiversación que hizo de “la violencia de género estructural” encendieron los ánimos del movimiento feminista, que responde en una de sus pancartas: “violencia estructural es la precariedad”. El lenguaje sexista, otro tema de plena actualidad, también tiene su hueco: “El lenguaje nos invisibiliza. RAE machista”.

Las medidas del gobierno que afectan a las mujeres son el principal blanco de las críticas en este 8 de marzo: la vuelta a la Ley de Supuestos para el aborto, el impacto de la crisis económica y la discriminación o violencia económica que padecen las mujeres y la reforma laboral. Se leen numerosos mensajes en decenas de pancartas: “contra el patriarcado, revuelta feminista”, “ni un paso atrás por los derechos de las mujeres”, “ni recortes ni tiritas, revolución feminista”.

Una mezcla de alegría y de impotencia se adueñan de las mujeres y hombres que marchan hoy en la capital española: alegría porque los derechos obtenidos en las últimas décadas son motivos de festejo; impotencia por aquellos derechos que, amparados en la crisis económica o en el poder político que la Iglesia Católica tiene en el gobierno del PP pueden desaparecer de un plumazo. Las pancartas de hace 35 años bien podrían ser las mismas que las de hoy (aborto, igualdad laboral, separación iglesia-estado, autonomía personal…). Sin embargo, esa impotencia se transforma en expresión de lucha, la que siempre ha acompañado al movimiento feminista.

Una vez más el color morado –todo un símbolo– es el predominante en esta tarde de jueves, como ocurrió ya en febrero con la Marea Violeta. Una vez más, las mujeres son mayoría, pero es justo reconocer que cada vez son más los hombres que reivindican también la igualdad real entre ambos sexos. La diversidad de mensajes subjetivos va emparejada también con la de agrupaciones, asociaciones y organismos no gubernamentales.

No acertamos a decir cuántas personas se manifiestan hoy pero sí podemos decir que casi una hora y media después de haber comenzado la marcha, aún seguía saliendo gente de la Plaza de Jacinto Benavente. Más lenta que otros años, la marcha llegó finalmente a Atocha. No se leyó un manifiesto conjunto pero varias agrupaciones han realizado sus propios comunicados. Bajo el lema “¡Ni un paso atrás! Por los derechos de las mujeres”, el Partido Comunista de España asegura que “cualquier modificación no nos hunde, sino que nos hace más fuertes para afrontar una larga lucha que llevamos recorriendo años”.

Por su parte, la Asamblea Transmaricabollo de Sol dice en su manifiesto: “Si volvemos a los ochenta que sea para bailar y manifestarnos junto al “Cojo Manteca”. Otro de los manifiestos repartidos ha sido el de la Plataforma de Mujeres en la Diversidad de la Comunidad de Madrid, que denuncia el abandono de las políticas públicas de igualdad, la reforma laboral, la desaparición de la partida presupuestaria para el fomento del asociacionismo de mujeres y la falta de autonomía de ciertos organismos representativos de las políticas de igualdad: “ahora más que nunca, lucha feminista”, cierra su manifiesto.

La marcha culminó a las 22:15 en Atocha con la intervención de la policía, que si bien no llegó a emplear el uso de la fuerza, comenzó a cerrar filas y a “arrinconar” a las manifestantes que optaron por sentarse y cantar algunas de las consignas coreadas durante la noche. Algunas de ellas incluso se quitaron las camisetas. El grupo se disolvió media hora más tarde de manera pacífica.

Foto: Francisco Gatica

En Twitter, manifestación virtual

Las redes sociales han sido este año nuevas protagonistas de las convocatorias. En Feminicidio.net han aprovechado las redes como Facebook (www.facebook.com/feminicidio) y Twitter (@feminicidio) para preguntar durante toda la semana sobre el significado de este día. @AltayrBraun nos dice con contundencia que este 8 de marzo es un día de reivindicación más que de festejo. @VikaYaka opina lo mismo: “Por supuesto reivindicar.

El 8 de marzo es un día de lucha”, dice. Desde Médicos del Mundo (@MdMGMDV) optan por festejar pero también por reivindicar: “festejar por lo conseguido y reivindicar lo que está por conseguir entre todxs”, dicen. @orfebreale también opta por ambas acciones, festejar y reivindicar, vayan unidas este día: “festejar que estamos grandes y nos hacemos sentir; reivindicar muertes, heridas, golpes, hostigamiento, abuso y dolor femeninos”.

Preguntamos también sobre las reivindicaciones de nuestras y nuestros tuiteras/os: @MdMGMDV reivindican “nuestro espacio en la vida pública sin tener que adoptar roles culturalmente masculinos”; @EnlamanodeKing reivindica “la inclusión del hombre en el movimiento feminista”, algo en lo que abunda @aranzazuespeso: “reivindico que los hombres se impliquen activamente en la causa femenina. Sin ellos la lucha de las mujeres es más difícil”. Otro tuitero hombre, @chemadyaz reivindica “igualdad, a secas”. Por su parte, @ersihe coincide con nuestra línea: “pienso que hay que mantener la memoria histórica del #8demarzo” y lanza una pregunta: “¿hemos transformado la participación económica privada/pública?”. @FridaCalvo reivindica “los derechos de las mujeres, la igualdad de género, que existan más candidaturas de mujeres comprometidas con el género”.

También aprovechamos el recorrido de la manifestación para conversar con algunas manifestantes de esta marcha, que el año pasado cumplió 100 años de vida a nivel global.

Alicia:  “Los feminismos están siendo y serán”

Alicia es educadora social, y cree que este 8 de marzo “tenemos que festejar que los feminismos están siendo y serán”. Alicia reflexiona también sobre las agendas comunes: “tendríamos que preguntarnos por los tableros donde se configuran las agendas “globales” y si las reglas en la partida son equitativas. Para mí la única manera de hacer política común es que los colectivos organizados piensen contextualmente en sus necesidades, deseos, prioridades… y de ahí difundir, traducirnos en lenguajes, servirnos de espejos y buscar los modos de encontrarnos desde los deseos”.

Noelia: “Quiero participar activamente en este cambio histórico”

Noelia es periodista, viene de Huesca y actualmente está en paro. Ella cree que en este día hay que “reivindicar el justo reconocimiento de la mujer en nuestra sociedad”. Tiene una larga lista de reivindicaciones, entre las que destacan “la presencia de las mujeres en la vida pública” y “el reconocimiento de la mujer en la gestión de recursos económicos, partiendo de las frágiles economías familiares que logran sacar adelante a miles de familias de nuestro país y de países que lo pasan mal siempre”.

Hablamos con ella sobre el papel que las mujeres desarrollaremos en esta época de cambio histórico, y como buena conocedora de la situación en Italia (ha vivido allí y ha trabajado para un medio italiano), comenta que en ese país “está habiendo un gran movimiento social femenino para reivindicar la discriminación de género; aún ahora que el presidente ha cambiado, la mujer sigue siendo tratada como un objeto”. Noelia cree que la mujer tendrá un papel sin duda relevante: “no sólo lo creo; lo sé, lo siento y quiero, como mujer, participar activamente de ello”.

Amanda: “Festejo nuestra historia de luchas”

Amanda trabaja en una ONG como coordinadora de programas de desarrollo en Marruecos. Ella hoy festeja “nuestra historia de luchas, nuestras resistencias, nuestras victorias y nuestras derrotas”.

En cuanto a las reivindicaciones de las mujeres que deberían incluirse en una agenda común Amanda habla de “todo lo relacionado con nuestra autonomía personal, con ser actoras de nuestras vidas”. “No nos van a imponer ningún modelo de feminidad”, termina.

Carolina: “Hay muchos países donde la vulnerabilidad de la mujer es absoluta”

Carolina trabaja en la Sanidad Pública desde hace 20 años. Cuando le preguntamos si festejar o reivindicar en este 8 de marzo, duda: “primero he pensado que no había nada que festejar, pero luego he pensado de dónde venimos y cómo estamos ahora, y realmente hemos avanzado”.

A nivel mundial, cree que es necesario “promover la educación y la formación de las mujeres, para poder acceder a puestos de trabajo y lograr la independencia económica”. Aunque reconoce que personalmente a ella no le afecta por ejemplo en el tema de salarios desiguales según el género, cree que “es necesario volver la vista a otros países donde las condiciones en las que viven las mujeres no tienen nada que ver con las nuestras, y su indefensión es absoluta”.

Clara: “Necesario un tratado internacional que condene a países que desatiendan los derechos de las mujeres”

Cuando a Clara le preguntamos sobre si hay algo que festejar es rotunda en su respuesta: “Nada en absoluto”. Ella aboga por seguir reivindicando, trabajando, convenciendo y concienciando, y no olvidar que incluso en los países llamados desarrollados existen aún multitud de situaciones de desigualdad entre hombres y mujeres, tanto en lo familiar como en lo laboral.

Clara cree que es urgente firmar “un tratado internacional de cooperación para que se acaben las desigualdades, con condenas explícitas a los países que desatiendan los derechos básicos de las mujeres”.

Isabel: “Nadie nos ha regalado nada”

Isabel trabaja en una multinacional de servicios. Igual que otras manifestantes, por un lado se une a la opción de que “no hay nada que festejar”. Cree que esta celebración pudo tener sentido hace más de un siglo, cuando la mujer empezó a tener voz, pero ahora –dice– “seguimos viviendo, como poco, con desigualdad e injusticias”. Sin embargo, Isabel es firme cuando habla de reivindicar la memoria histórica de esas luchas: “debemos recordar que aquella lucha sirvió para conseguir lo que ahora tenemos, que nadie nos ha regalado nada”.

En cuanto a reivindicaciones, habla de exigir igualdad de salarios y oportunidades: “no debemos permitir que lo conseguido retroceda”. Habla también de la separación Iglesia-Estado y de identificar la violencia contra las mujeres “como expresión de dominación y control de los hombres”

Lourdes: “Hay que euilibrar las obligaciones”

Lourdes es una de esas mujeres que optó por ser autónoma. Gestiona una pequeña empresa con sus hermanos, y hoy acude a la manifestación por el Día Internacional de la Mujer: “creo que tenemos que seguir cultivando nuestro espíritu positivo”. Lourdes hace memoria y nos habla de todos los logros que hemos conseguido, “y de los que quedan por conseguir sobre todo en algunas zonas del planeta”.

Ella reivindica “igualdad de derechos”, pero no olvida las obligaciones: “en ellas estamos tan descompensadas con los hombres…”. Cree que ésta sería una gran reivindicación para incluir en las agendas políticas comunes: “todas y todos estaríamos más equilibradamente satisfechas/os”.

Isabel: “EL 8 DE MARZO debe ser siempre una celebración reivindicativa”

Isabel no se encuentra con nada que celebrar: “en un mundo lleno de diferencias sexistas no es igual ser hombre o mujer”, dice. Imagina un mundo perfecto en el que todos seamos iguales“. Puede celebrarse que podemos votar, conducir, no llevar velo… pero siempre debe ser una celebración reivindicativa”, asegura.

Ella se muestra especialmente sensibilizada con el tema del aborto: “no digo que no haya cosas más importantes pero es un tema que realmente me hace salir a la calle”.

Agradecemos la colaboración prestada por el Centro de Documentación del Instituto de la Mujer, que nos permitió la publicación de la primera fotografía en blanco y negro que aparece en este artículo, de una manifestación celebrada en Madrid a finales de los 70.

 Edición: Graciela Atencio/ Feminicidio.net 

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Principal I

Fernández Noroña cometió violencia de género, determina TEPJF

Ignacio García

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Por Ignacio García

La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) determinó que el diputado federal del Partido del Trabajo (PT), Gerardo Fernández Noroña, incurrió en violencia política de género contra la legisladora federal del Partido Acción Nacional (PAN), Adriana Dávila, por lo que ordenó que le ofrezca una disculpa pública.

La máxima autoridad electoral del país determinó que el legislador petista incurrió en violencia política de género contra la legisladora panista al realizar declaraciones ofensivas en un acto público en el Patio Vitral del Congreso de Tlaxcala en 2019, por lo que deberá ofrecerle una disculpa pública.

En primera instancia el Instituto Nacional Electoral (INE) determinó que el legislador petista incurrió en agresiones política contra Adriana Dávila, por lo que dio vista a la Cámara de Diputados federal para que aplique una sanción correspondiente contra Fernández Noroña.

El TEPJF determinó que el legislador del partido de la estrella tome cursos en línea sobre perspectiva de género para que no vuelva a cometer otras agresiones, por lo que en caso de que incumpla con estas medidas el organismo electoral tomará medidas de apremio como inscribirlo en el Registro de Infractores de Violencia Política contra las mujeres.

Los magistrados del tribunal federal señalaron que no pueden permitir la violencia política de género contra ninguna mujer y por ello aplicaron esa sentencia contra Fernández Noroña, a quien el INE ordenó que ofreciera la disculpa pública, pero se negó a hacerlo.

Según el legislador federal, el INE se “cree la Santa Inquisición”, ya que supuestamente están violando el artículo 61 constitucional, aunque en el evento público en cuestión, aseguró que Dávila estaba relacionada en el delito de trata de personas en Tlaxcala y que era “una bocona”, por lo que la fracción panista interpuso la denuncia en contra de Fernández Noroña.

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Investigaciones

La violencia tolerada de los youtuberos: el caso de las activistas de CDMX

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Por Ignacio García y Guadalupe Lizárraga

Los youtuberos Carlos Alberto de la Mora, en su personaje “Rata Política”, y Óscar Onofre Zurita, “Cerdonio fifí”, fueron detenidos por la policía de la Ciudad de México, acusados de agredir y grabar a mujeres de distintos colectivos feministas que se pronunciaban contra los feminicidios durante la marcha del primero de noviembre. Al hacer públicos los hechos, se generó un revuelo en las redes sociales contra la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, a quien pedían su renuncia, y contra destacadas activistas, a quienes lanzaron insultos, críticas, y amenazas de muerte. La violencia contra las mujeres en la red fue la marca de los youtuberos.

La abogada y activista, integrante del colectivo Las del Aquelarre Feminista, Ana Elena Contreras, denunció durante el conversatorio “Nuestras Muertas”, en la Ciudad de México, que los youtuberos habían agredido a varias mujeres que habían participado en la marcha y se encontraban en el monumento de los feminicidios frente al Palacio de Bellas Artes.

La defensora de los derechos humanos dijo que los agresores acosaron y filmaron a varias mujeres sin su consentimiento, e incluso hubo agresiones físicas a una menor, familiar de la activista Norma Andrade, de Nuestras hijas de regreso a casa, por lo que solicitó el apoyo policiaco, y fueron detenidos los youtuberos. Fue entonces que se desplegó un ataque intenso en las redes sociales hacia las mujeres y hacia la jefa de Gobierno.

“El lunes 2 de noviembre por la mañana y a raíz de una publicación en Facebook relacionada con los acontecimientos del domingo 1 de noviembre, me “doxean” llevando mi publicación a un foro llamado “Radio Búfalo”. En dicho post me referí a la reacción de las personas en el mundo virtual por la detención de un par de youtuberos y referí que desearía que así se indignaran cada vez que una niña o una mujer era violada o asesinada”.

Como reacción a su publicación, preguntaron a Ana Elena Contreras que si había estado en el lugar del suceso, por lo que ella respondió:

“Sí, yo llamé para los refuerzos, porque las dos policías que estaban no pudieron ni siquiera entablar diálogos con ellos con ellos, así que me tocó llamar a un contacto para que enviaran al resto de los policías”.

El mensaje, sin embargo, había sido desvirtuado y a partir de allí, el acoso en todos los espacios virtuales no cesaba. Ana Elena Contreras fue señalada con una serie de calificativos que la denigraban como mujer al tiempo que recibía amenazas de muerte. Se enfrentaba a una campaña de linchamiento virtual, pese a la evidencia videográfica del altercado donde una de las policías había sido agredida físicamente.

“Cuando me di cuenta de esto ya había fotografías mías en todos los espacios. Ahora se han enfocado en hostigar a mi jefe para exigir mi despido, lo que me tiene preocupada a pesar de que mi jefe ya se deslindó de los hechos, ya que al inicio fue señalado como la persona que supuestamente me financiaba”.

La persona a la que se refiere Ana Elena Contreras como su jefe es el diputado de MORENA, Martín Padilla Sánchez, del Congreso de la Ciudad de México.

“Se me involucró en estos incidentes, de que había sido partícipe. Sin embargo, yo no tuve nada que ver en el asunto, y me entero de que se me hace mención y empiezan a hacer cuestionamientos en torno a este tema y posteriormente vino una serie de acusaciones sin fundamentos, agresiones, incluso mensajes amenazadores, en ese sentido”, apuntó el diputado.

El diputado Padilla Sánchez señaló que ninguno de los youtuberos involucrados en el conflicto había solicitado su opinión al respecto, y que el foro de Facebook Radio Búfalo era el que más agresiones profería sin buscar ningún acercamiento para conocer su versión.

Respecto a la violencia de género en las redes sociales, señaló el diputado Padilla Sánchez que ha participado en campañas contra la erradicación, pero que el incremento de la violencia digital –calumnias, amenazas, dong y hostigamiento– requiere analizarse desde la tribuna legislativa.

El diputado también fue amenazado de muerte por ser el vínculo laboral de la activista, a quien destacó el legislador como una persona íntegra y comprometida con la lucha por los derechos de las mujeres.

 

La versión que no se quiso escuchar

Dyan Verha, seudónimo de una de las voces que atestiguó cómo iniciaron las agresiones, dijo a Los Ángeles Press que sin ser dueña de la verdad, era importante conocer los dos lados de la historia. Sin embargo, su historia como la de las demás mujeres fue acallada por los youtuberos y sus aliados. La versión de Verha:

“Primero fueron dos policías a dialogar, incluso una de las activistas les pidió (a los youtuberos) que se marcharan; a lo cual la Ratita y su gente se negaron y alardearon de quiénes eran. Tanto fue el nivel de pelea y de agresividad que Ana Elena Contreras tuvo que pedir refuerzos”.

También señaló la testigo que los youtuberos fueron detenidos porque “la nieta de una activista fue agredida, menor de edad”, y que los youtuberos habían salido en libertad porque las denunciantes no levantaron cargos contra ellos ante la intimidación por las redes sociales en apoyo a ellos.

Verha también fue acosada en las redes sociales, y siendo del grupo de Amlovers difundían falsamente que era del movimiento opositor FRENAAA. Los seguidores de los youtuberos tomaron la imagen de su perfil con su hija de 11 años, y la difundieron profusamente en los grupos acusándola de ser opositora al presidente López Obrador.

“Le pedí a Rafael Herrera (youtubero de Sin Censura, de Vicente Serrano) que quitara la conversación y le expliqué lo que le acabo de contar, incluso le pedí que escuchara a las activistas. Al final sólo quitó mi conversación. Pero ni el Chapucero ni el Quesadillero de la verdad –o cómo se llame– lo han hecho”.

Señaló que habían fabricado unos videos donde relacionaban a un funcionario de gobierno de Claudia Sheinbaum con la activista Ana Elena Contreras, aludiendo una relación sentimental, y que por eso el influyentismo.

“El hombre es mi primo, vive en Morelia y se llama Eduardo. En los grupos se maneja que ese mismo día Rata política ya había tenido un enfrentamiento con unas personas de FRENAAA, me atrevo a suponer que se buscaba este roce para comenzar una campaña de desprestigio para la jefa de Gobierno”.

Insistió en que les pedía por favor que retiraran de los grupos la foto de su hija menor de edad por el daño moral que le ocasionaba, sin embargo, no fue escuchada.

La violencia de género en la red, normalizada

“Puta, femenaca, zorra, culera, perra, por eso las matan”, fueron parte de los insultos que recibió Ana Elena Contreras, de los que hacían eco los seguidores de los youtuberos, utilizando bots y cuentas anónimas.

El usuario con el nombre de Mau Rodríguez de la cuenta @mau_rodriguez77 dijo que “al parecer el colectivo feminista estaba bien conectado”, ya que aseveró que “su líder” –en referencia a Ana Elena Contreras– se presentaba como asesora de Derechos Humanos del Congreso de la Ciudad de México con el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).

 

La activista Norma Andrade, quien desarrolló su trabajo de lucha en contra de los feminicidios de Ciudad Juárez a raíz del secuestro y asesinato de su hija en 2001, fue también acosada por los youtuberos y señalada en la red como una “líder feminazi” por presuntamente haber reclamado a los youtuberos de grabar a las mujeres en la movilización. Incluso, sus agresores convocaron a otros seguidores a unirse para amedrentarla. Uno de los mensajes que revelaba su identidad decía: “Duro con esta líder feminazi en su próxima marcha, démosle con todo”. Incluso el youtubero Nacho Rodríguez (El Chapucero) retuiteaba las agresiones a Norma Andrade y pedía la renuncia de la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, mientras llamaba “presos políticos” a los youtuberos detenidos Carlos Alberto de la Mora y Óscar Onofre Zurita.

 

Los seguidores de los youtuberos que agredieron a las activistas se presentaron en la red como simpatizantes de la 4T, movimiento ideológico liderado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, y aseguraron que la activista Ana Elena Contreras formaba parte del movimiento político denominado “FRENAAA” que ha demandado la salida del mandatario. En tanto, otros seguidores reclamaron que ella supuestamente había usado sus influencias para detener a los youtuberos y convocaban al linchamiento digital.

Los usuarios de las redes en favor de los youtuberos atacaban de manera coordinada con información engañosa y convocaban a otros grupos a organizarse de la misma manera. En Facebook, destacaban los mensajes de los usuarios como Héctor Fuentes que deseaban que Ana Elena Contreras fuera encarcelada, mientras que otro identificado como Mauricio Pulido la amenazaba con desaparecerla. Quesadillas de Verdades también la acusó de ser cercana a la jefa de Gobierno y de “meter a gente que se le da la gana a la cárcel”.

Al respecto, la red feminista internacional Enredhadas reprobó las agresiones contra la activista y exigieron al Estado mexicano que garantice condiciones de seguridad para evitar nuevos ataques, por lo que demandaron que concluya el linchamiento mediático en su contra, situación por la que llamaron a más organizaciones y colectivos a unirse a la exigencia general.

Por su parte, la secretaria de las Mujeres de la Ciudad de México, Ingrid Gómez Saracíbar, condenó la violencia digital que ha sufrido la activista en redes sociales, y expuso que el colectivo Las del Aquelarre Feminista forma parte del Grupo Interinstitucional y Multidisciplinario que da seguimiento a las acciones de la Alerta de la violencia contra las mujeres, quienes tienen cargos honorarios, sin remuneración de la administración pública local.

Las campañas de odio en Twitter

El Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México en 2016, realizó un estudio en el que especifica que Twitter es la plataforma digital donde más se promueven campañas de odio contra las mujeres, y en Facebook donde más se agrede a las mujeres activistas. Uno de los más recientes estudios, Ser Periodista en Twitter realizados por las organizaciones Sentido y Comunicación para la Igualdad, reveló que las consecuencias de la violencia digital contra mujeres consistían en disminuir drásticamente su participación en el debate público, aislarse socialmente y su movilidad era limitada, además de padecer sufrimiento psicológico, físico y verbal.

Asimismo señala el estudio que el 67% de las periodistas entrevistadas optaron por dejar de hacer publicaciones sobre temas que podían generales una agresión; otras, de plano, se retiraron de la red.

En el caso de Ana Elena Contreras, optó por cerrar sus cuentas ante las constantes amenazas de muerte.

 

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Latinoamérica

Ser periodista en Twitter: Las mujeres enfrentan la violencia digital con más ataques sexistas que los hombres

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El 67% de las periodistas optó por dejar de hacer publicaciones en redes sobre temas que sabían que podían generarles una agresión, o de plano se retiraron de Twitter o redujeron la frecuencia de sus opiniones.

AmecoPress

MADRID.- A los periodistas hombres se les ataca en redes sociales por el trabajo que hacen. A las mujeres periodistas, además de eso, la mayor cantidad de agresiones que reciben son sexistas. Ellas reciben un 30% más insultos sobre su físico, 20% más expresiones sexistas y 10% más comentarios que las tachan de no tener capacidad intelectual.

 

Esto reveló el estudio Ser Periodista en Twitter de las organizaciones Sentido y Comunicación para la Igualdad, que analizó las interacciones de 66 comunicadoras y comunicadores en 7 países de América Latina y los entrevistó.

“A las mujeres, sistemáticamente, cuando nos insultan, además de que nos dicen ‘facha’ o ‘hija de puta’, ya de paso nos dicen ‘sos una gorda malcogida’. Siempre el insulto vinculado con lo sexual o lo físico está intrínsecamente asociado a la mujer, no al hombre. En el caso de los hombres periodistas que sigo y que he visto a lo largo de estos años que reciben insultos (no digo que no reciban insultos, reciben en iguales cantidades), jamás les dicen ‘sos un malcogido’. A ellos les dicen ‘¿cuánto te pagaron?’”, señaló una periodista uruguaya que participó en el estudio.

De entre los entrevistados, 14% de los hombres sintió que en el último año recibió un volumen alto de ataques, mientras que entre mujeres el porcentaje se duplica a 28.5%. Y de distintos tipos de violencia, como desprestigio, discriminación, acoso y monitoreo, ellas siempre fueron las más afectadas.

Donde resultó más notorio fue en ataques que incluyeron la difusión de información personal o íntima, ya que 47% de mujeres lo experimentaron, pero solo 14% de varones. Además, ninguno de ellos sufrió que hackearan su cuenta, como sí le ocurrió a 9.5% de mujeres, y ninguno fue víctima de abuso sexual tecnológico, ante el 5% de ellas que sí lo fueron.

Solo cuando se trata de amenazas directas, los hombres reciben más. Pero las mujeres manifiestan más temor de que puedan concretarse porque muchos ataques vienen de personas reales e identificables.

La situación se vuelve peor si son periodistas que cubren temas de feminismo o derechos de las mujeres, o incluso simplemente al ser identificadas como feministas, y ya aunque estén tuiteando de otra cosa, reciben insultos como “feminazi”.

Países con mayor violencia de género en la red

El estudio detectó que esto es especialmente grave en cuatro países, entre ellos México, además de Paraguay, Argentina y Uruguay.

Por eso, la mayoría de comunicadoras contestaron que su libertad de expresión se vio disminuida. El 67% optó por dejar de hacer publicaciones en redes sobre temas que sabían que podían generarles una agresión, o de plano se retiraron de Twitter o redujeron la frecuencia de sus opiniones. Mientras que entre hombres, el 57% dijo que sigue usando la red social como si nada.

“Dejé de usar palabras como ‘patriarcado’, ‘machirulo’, ‘machista’; ahora trato de usar ‘agresión’ en vez de ‘violencia’ o busco sinónimos para no decir ‘violencia machista’”, dijo una comunicadora paraguaya.

“No miro qué me responden a lo que tuiteo, es como un tuit a ciegas para evitar justamente hurgar mucho ahí y volverme nada. Recibo agresiones por todo: porque comento sobre la pelea de dos periodistas, porque retuiteo una noticia, porque digo algo en contra del presidente, porque les cuento qué me soñé ayer…”, contó otra, colombiana.

Las reacciones para tratar de defenderse también cambian entre géneros: 71.5% de mujeres que recibió comentarios agresivos denunció dentro de la propia red social, pero solo 43% de varones. Aunque una comentó que Twitter solo llega a bajar cuentas con pocos seguidores, pero no las que tienen mucho y, por lo tanto, tienen más repercusión.

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