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Europa

María Teresa Rivera, primera refugiada del mundo perseguida por aborto

María Teresa Rivera es la primera refugiada del mundo que obtiene asilo político en Suecia para escapar de la cárcel de El Salvador acusada de abortar

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María Teresa Rivera. Photo: Jorge Rivas

Por Jorge Rivas

En 2011, María Teresa Rivera fue arrestada en El Salvador. Fue acusada de haber tenido un aborto y sentenciada a 40 años de prisión bajo el cargo de “homicidio agravado”. Rivera afirmó que tuvo un aborto involuntario y ni siquiera sabía que estaba embarazada. Los abogados pudieron liberarla, pero no antes de cumplir cuatro años y medio de su condena. Ella huyó del país cuando un fiscal apeló la decisión del juez a un tribunal superior.

ESTOCOLMO, Suecia.- El 20 de marzo, la Agencia Sueca de Migración concedió a María Teresa Rivera y a su hijo de 12 años de edad, el asilo político. Al parecer, es la primera mujer en el mundo que recibe asilo contra la persecución por aborto. Hoy vive en su nuevo hogar, cerca de Estocolmo y narra en entrevista cómo fue que pudo escaparse de su país para vvir en libertad con su hijo.

La pesadilla para Rivera empezó en noviembre de 2011 en El Salvador. Fue la noche anterior a la graduación de la escuela primaria de su hijo y cuenta que se fue tarde a la cama porque estaba preparando la comida del día siguiente y planchando el traje de su hijo. Unas horas más tarde se despertó con dolores estomacales. Fue al baño porque creía que necesitaba defecar y recuerda que algo salió “de su estómago”.

“Cuando me limpié me di cuenta que estaba sangrando. Regresé a la casa y mi suegra llamó a la ambulancia para pedir ayuda. Estaba perdiendo sangre y tardé tanto en llegar al hospital que me desmayé. No recuerdo nada después de eso”, cuenta Rivera.

Rivera recuerda que mencionó a un compañero de trabajo en la fábrica donde laboraba en enero de 2011 que estaba preocupada porque su menstruación se le había retrasado. Más tarde él mismo hombre vino a testificar en el tribunal para decir que sabía que Rivera estaba embarazada. Sin embargo, el fiscal dijo que tuvo un aborto en noviembre de ese año. “Eso es ilógico porque significaría que tenía 11 meses de embarazo en el momento del aborto”, señala Rivera.

Rivera fue condenada a 40 años de prisión por homicidio agravado. Cuando el juez le dio la sentencia, dice que sintió que todo había terminado para ella. “Lo primero que pensé fue: ¿Qué edad tendrá mi hijo de siete años en 2052 cuando salga de la cárcel? Hice las matemáticas y me dije: Va a tener 47 años y va a odiarme. Él me va a culpar por haber perdido su vida. Pensé en todas las cosas que le pueden pasar a mi hijo en todo ese tiempo. Fue muy difícil”.

María Teresa Rivera vive en un pequeño pueblo fuera de Estocolmo. Foto: Jorge Rivas/Splinter

Rivera cuenta que ha tenido una vida muy dura, pero que eso es también lo que le da fuerza. Tenía cinco años cuando su madre desapareció durante la guerra civil en El Salvador. Nunca tuvieron noticias de ella. Su abuela crió a su hermano y a ella. Solía ​​llevarlos a trabajar con ella. Y ellos le ayudaban a limpiar verduras en el mercado. Pero cuando se enfermó, los demás miembros de la familia hicieron malabarismos con ellos. “Yo tenía ocho años cuando fui violada en mi camino a casa de la escuela. Tuve que caminar por un camino oscuro y mis tías me culparon de lo que me había pasado. Mi hermano y yo finalmente terminamos en un orfanato para los hijos de los desaparecidos”, enfatiza.

Rivera nunca vio las noticias en televisión, y mucho menos tenía acceso a los periódicos. Dice que no quería envenenar su mente con “malas historias”, pero ha tenido que vivir con sus propias historias. Así que cuando llegó a la cárcel asumió que era la única mujer en prisión por tener un aborto o aborto involuntario.

“Yo estaba en todas las noticias, así que las mujeres en prisión me reconocieron. Resultó que había más mujeres en prisión que fueron acusadas de tener abortos. Algunos de ellas tenían sentencias de 30 años, otras de 35 años. Pero yo  tuve la condena más severa. Fui la primero en que se me otorgara una condena de 40 años, así que mi historia hizo titulares internacionales”.

En la prisión, dice Rivera, sólo se necesita que una persona que reconozca a otra para que los rumores se extiendan. Así que las mujeres en prisión la llamaron “mata niños”. La amenazaron con matarla supuestamente por haber matado a su hijo, aunque no la agredieron físicamente.

En prisión se encontró con otras mujeres encarceladas por tener un aborto, y algunas de de tan sólo 18 años edad. “Todas eran pobres. Las mujeres que tienen dinero pagan a médicos privados por los procedimientos o vuelan fuera del país para un aborto.

Las mujeres vinieron a mí y me dijeron que estaban pagando sentencia por practicarse un aborto. Conseguiría sus nombres y los compartiría con mi abogado”, dice Rivera.

Entre 2000 y 2011, al menos 129 mujeres fueron procesadas por delitos relacionados con el aborto en El Salvador, según la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto, un grupo de defensa que también ayudó a combatir el caso de Rivera. De éstos, 23 fueron condenados por recibir un aborto ilegal; 26 fueron condenados por homicidio. En las cárceles salvadoreñas hay al menos 21 mujeres que cumplen condena por cargos relacionados con el aborto.

Rivera conoció a 11 mujeres de ese grupo durante sus cuatro años de prisión. Todas tenín historias similares. Venían de familias pobres y de clase obrera. Algunos de ellas tenían poca educación formal. Algunas de las mujeres fueron violadas, e incluso había casos de incesto y abortos involuntarios.

“Hicimos un pacto y nos prometimos que la primera en ser liberada se convertiría en portavoz de todas nosotras. Hubo 11 de nosotras que hicimos el acuerdo. Todas pensamos que otra persona sería liberada primero. Pero resulté ser yo”, cuenta.

“Ahora tengo esa responsabilidad, y no puedo romper ese compromiso. No hablo para que la gente sepa quién soy: hablo para que la gente aprenda lo que está pasando. Mi compromiso con las mujeres que siguen encarceladas es lo que me da poder para seguir adelante”.

María Teresa Rivera (center) abraza a su abogado Vítores Hugo Mata en el momento después de que un juez la declara en libertad. Foto: cortesía de Jorge Menjívar/ Agrupación Ciudadana

El juez falló que no había suficiente evidencia para probar los cargos en su contra, anuló la sentencia y ordenó al Estado que pagara una indemnización por el hecho de haberla enviado a prisión por casi cinco años.

La decisión del juez volvió a encabezar los titulares, pero las historias se centraron en cómo el fiscal apelaría el fallo. Uno de los periódicos más grandes incluyó detalles gráficos de la historia de Rivera sobre la anulación. “Dijeron que yo había cortado el cordón umbilical, quité al recién nacido y lo arrojé a la letrina mientras todavía estaba vivo. Nunca citaron al juez que me liberó”.

Después de la liberación, Rivera intentó conseguir trabajo inmediatamente, pero se dio cuenta que no era realmente libre. Ha trabajado desde que era una niña y dice no tener miedo. Sin embargo, en las empresas donde solicitaba empleo la reconocían y le decían que la posición ya no estaba vacante.

Se prometió no volver a hablar con un periodista, porque los medios de comunicación solo utilizaron su historia para vender ejemplares y nunca dijeron nada en su favor.

“Luego los funcionarios de la fiscalía anunciaron que iban a apelar la decisión del juez para anular mi caso. Fue entonces cuando supe que tenía que irme”.

La salida de Rivera de El Salvador fue por medio de una invitación a dar una conferencia en Estocolmo. Gente de Suecia donó dinero para pagar el boleto de avión para su hijo y para ella.

“Me temía que no me dejaran salir fuera del país porque el fiscal estaba tras mi caso. Sabía que mi sentencia había sido anulada y me sentí más segura cuando pude obtener un pasaporte sin ningún problema. Pero en el aeropuerto estaba ansiosa. Temblaba cuando examinaron mi tarjeta de embarque para entrar en el avión. Al final no tuvimos ningún problema para salir del país”.

El primer vuelo de su vida fue de El Salvador a Panamá, y de Panamá a Amsterdam. De allí a Estocolmo. Rivera cuenta que no sabía nada de Suecia antes de llegar a su país de asilo. Sólo tenía un mapa donde veía que había muchos lagos.

“Legué a Estocolmo en octubre del año pasado por la tarde y a la mañana siguiente pedí asilo. Fueron muy amables conmigo. Sé que otras mujeres como yo han huido a los Estados Unidos. Algunos de ellas son indocumentados o todavía están pasando por el proceso de asilo. Pero al llegar aquí tuve una sensación de alivio aunque también ha sido muy difícil. Puedo comunicarme con muy pocas personas y todo lo que tengo aquí es mi hijo”.

Europa

Más de 800 detenidos por Europol en operativo mundial contra el crimen organizado

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Con información de DW

“Estas informaciones condujeron durante la semana pasada a cientos de operativos policiales a una escala mundial desde Nueva Zelanda y Australia a Europa y Estados Unidos, con resultados impactantes”, dijo el vicedirector de operaciones de Europol, Jean-Philippe Lecouffe, en una conferencia de prensa.

Hubo “más de 800 detenidos, más de 700 lugares requisados y más de 8 toneladas de cocaína” y más de $ 48 millones en efectivo y criptomonedas confiscadas por las fuerzas del orden de 16 países, agregó.

Funcionarios de Europol, el FBI, Suecia y los Países Bajos dieron este martes (8.06.2021) detalles del desarrollo europeo de una operación global de infiltración en la que entregaron teléfonos pinchados a criminales, que permitieron a los funcionarios escuchar sus conversaciones.

Los funcionarios no desglosaron todos los arrestos en cada país, pero un funcionario sueco dijo que 70 habían sido arrestados en Suecia y uno holandés habló de 49 en Países Bajos. Asimismo, la policía alemana detuvo a más de 70 sospechosos y registró más de 150 ubicaciones en Alemania, especialmente en el estado occidental de Hesse, dijeron las autoridades locales.

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Europa

Cas Mudde: “Hemos permitido que la extrema derecha determine de qué hablamos y cómo hablamos”

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Por María Ramirez/eldiario.es

@mariaramirezNY

Cas Mudde es profesor de políticas en la escuela de Asuntos Internacionales, de la Universidad de Georgia, en Estados Unidos. Es especialista en la extrema derecha europea desde su ascenso en Países Bajos. Acaba de publicar en España su último libro, La ultraderecha hoy (Paidós), que refleja los patrones que se han repetido en América y Europa, incluido España.

En su libro explica que “ningún país es inmune a la extrema derecha” y la razón por la que algunos países como España durante años no tuvieron un partido exitoso de extrema derecha fue “más debido a cuestiones del lado de la oferta más que del lado de la demanda”. Mudde describe a Vox como “derecha radical populista, que combina nacionalismo, autoritarismo y populismo”, y cree que este partido se benefició de “la tormenta perfecta” por los efectos de la crisis económica, los escándalos de corrupción del PP y, sobre todo, en su opinión, la crisis en Cataluña.

“No quiere decir que cualquier partido de extrema derecha se hubiera beneficiado de esto. Otros políticos, como los que España ha tenido en las últimas décadas, no habrían recibido votos porque la gente los habría percibido como demasiado extremos o poco profesionales. Pero sin el tema catalán tampoco lo habrían conseguido”, explica. También le llama la atención la bandera de Vox contra el feminismo y los derechos de las mujeres, que considera un rasgo nuevo de los partidos extremistas que no se suele ver tanto en el norte de Europa.

¿Qué efecto ha tenido la pandemia para los partidos de extrema derecha? 

Casi todo lo que pensábamos sobre el efecto de la pandemia para la extrema derecha al principio de la pandemia era incorrecto. Realmente no han tenido mucha pérdida en general en términos de apoyo. Los que están en el poder han respondido peor que los gobiernos no populistas o que no son de extrema derecha. Pero lo más notable para mí de la pandemia es el poco efecto que ha tenido en el apoyo electoral. Sí, hay algunos partidos que se han beneficiado del ‘efecto bandera’, por ejemplo, en Alemania. Pero en muchos países apenas ha cambiado nada. Todos los partidos se han quedado prácticamente estables, también en la izquierda.

Hay algunas implosiones, pero muchas veces tienen que ver con motivos internos, como en el caso de Alemania. También Matteo Salvini ha perdido el foco de atención. Pero, en general, la pandemia ha tenido muy poco efecto. Y creo que se debe en parte a que la pandemia se ha normalizado: a pesar de que nuestra vida haya cambiado por completo, hemos encontrado una nueva normalidad. Hay un pequeño grupo que está polarizado en torno a este asunto, pero es pequeño.

Creo que eso se ve mucho en las elecciones donde se habla de otros problemas. En el contexto catalán, en este momento, el debate ha girado alrededor de la independencia con o sin pandemia. Así que cabría esperar algo parecido en la mayor parte de España y en las próximas elecciones en diferentes países: creo que la extrema derecha va a tener aproximadamente los mismos resultados que sin una pandemia, lo que no significa que les vaya a ir tan bien como en 2016 ó 2017. Pero eso no se debe tanto a la pandemia. Entonces había una obsesión con la llamada crisis de refugiados que hizo que sus temas fueran clave. Cuanto más tiempo dure esto y más unidos estén todos los demás partidos en torno a las medidas de control de la pandemia hay más oportunidades para los partidos populistas, en particular si pueden ser el único partido en contra. Pueden ir contra el consenso de la ciencia, pero curiosamente eso no les da mucha ventaja hasta ahora. A pesar de todo el debate que tenemos en muchos países, las políticas de confinamiento han sido apoyadas por una gran mayoría de personas. No hay muchas alternativas.

¿Cómo se imagina la próxima década, tal vez con una situación económica y social mejor pospandemia, para los partidos de extrema derecha?  

Los sentimientos antisistema han aumentado en las últimas décadas y permanecerán por varias razones. El autoritarismo siempre ha estado ahí. Y el nacionalismo no solo está vinculado a la inmigración, sino también a la existencia de una sociedad más diversa. Y nuestras sociedades van a ser cada vez más diversas, por lo que tendremos partidos de extrema derecha. ¿Serán tan fuertes como lo han sido? Eso depende en gran medida de cómo respondan los demás. Durante la última década hemos permitido que la extrema derecha establezca la agenda para determinar de qué hablamos y, lo que es más importante, cómo hablamos de ello, por lo que hemos hablado de la inmigración como una amenaza a la identidad y seguridad nacional.

Creo que en unos 10 ó 20 años hablaremos de la inmigración como un proceso necesario para revitalizar las sociedades y mantener a flote el Estado del bienestar. Ese es el relato del que no sacarán provecho los partidos de extrema derecha. De hecho, demográficamente, las sociedades se están volviendo más prodiversidad, más tolerantes hacia los derechos LGTBQ+ y la igualdad de género y sociedades multiétnicas. Pero siempre habrá una parte considerable que se resista a aceptar una sociedad multicultural de verdad, la que no se basa en el dominio de un grupo étnico, y una verdadera igualdad de género en la que, como las mujeres, no solo cobran lo mismo que los hombres, sino que también ocupan las posiciones más poderosas. Todavía no estamos cerca de eso. Y así, durante décadas, todavía podemos tener resistencia a acercarnos a la verdadera igualdad, cosa que explota la extrema derecha como defensora del estatus de los hombres blancos.

¿Qué puede hacer hoy un partido tradicional conservador como el PP en España para recuperar espacio frente a la extrema derecha? 

No lo que está haciendo. Lo que está haciendo es ir tan hacia la derecha como Vox y luego asumir que pueden volver atrás. Esto no funciona y lo sabemos por las investigaciones realizadas durante décadas. E incluso si funciona, funciona temporalmente. Funcionó un poco en Austria y Francia. Pero después la extrema derecha regresó con más fuerza. Y la razón es que la mayoría de las personas que votan por la extrema derecha no sólo lo hacen por ideología nacionalista. También se debe al populismo, a un sentimiento antisistema. En España hay nacionalistas que están molestos por Cataluña pero que no votarían al PP aunque fueran más nacionalistas que Vox porque ven al PP como un partido corrupto. Y eso no lo puedes cambiar con algunos lemas.

Es más difícil ser menos corrupto que cambiar las consignas.

Luego, lo que deberían hacer es desarrollar su propia agenda conservadora y decidir qué es lo más importante desde esa perspectiva para España en lugar de simplemente replicar a la extrema derecha. Emular a la extrema derecha enfatiza su importancia, enfatiza la importancia de sus asuntos. Y, como consecuencia, quien saca provecho es Vox. Sin duda tendrán escándalos, pero los líderes ahora son políticos que conocen las reglas del juego y que todavía no son corruptos, aunque lo puedan ser porque ya están lo suficientemente cerca del poder. También creo que la subestimación es una de las peores cosas que hemos visto. Y en muchos países se ha subestimado a la extrema derecha. Tampoco funciona la idea de marginarlos, estos partidos de extrema derecha son cada vez más profesionales.

Así que una de las cosas más esenciales es concentrarse en lo que se considera importante en lugar de concentrarse siempre en lo que quiere la extrema derecha. Y esto es algo muy difícil para los partidos políticos, pero también para los medios. A menudo los medios sólo hablan sobre la extrema derecha por lo que consideran sus temas. Se les incluye para hablar del crimen, la corrupción o la inmigración. Pero si se habla de vivienda o educación, no se les tiene en cuenta. A veces no tienen opiniones particularmente fuertes al respecto o tienen opiniones que no son populares dentro de la base de su partido porque social y económicamente a menudo están mucho más a la derecha que su electorado. Esto es un poco diferente en España porque el electorado de Vox también es más joven, tiene más educación que la mayoría de los electorados de la extrema derecha en otros países y probablemente es un poco más conservador económicamente. En cualquier caso, no ayuda hablar solo con ellos sobre lo que se consideran sus problemas.

Entonces, ¿cómo deberíamos cubrirlos? ¿deberíamos preguntarles por otros temas?

Personalmente, pienso que los medios deben ser el perro guardián de la democracia, algunos ya lo son. Si se trata solo de ganar dinero, entonces funciona cubrirlos para escandalizar. Pero si un medio es un perro guardián de la democracia, entonces debe tratar a los partidos que la amenazan de manera distinta. Eso significa que no debes hacer entrevistas blandas (aunque nunca deberían serlo) y que no deberías darles todo el tiempo y la atención. Tampoco creo que ayude decir continuamente que son fascistas y cosas así. Puedes escribir críticamente sobre ellos. Les puedes dar menos plataforma que a otros políticos, pero es importante hacer una descripción precisa de lo que hacen.

Tampoco es útil enfocarse solo en los márgenes, en las personas más extremas o en las personas menos competentes del partido. Si los líderes son inteligentes o competentes, se debe contar. Porque si queremos defender nuestra democracia liberal, necesitamos saber a qué nos enfrentamos. Pero la atención debe ser proporcional. No darles más, incluso darles menos. Sí, Vox tuvo buenos resultados en las elecciones catalanas, pero ¿cuál es su papel en la política catalana? ¿Tienen poder? ¿Es tan notable el ritmo de crecimiento? Y lo que ha pasado en Cataluña no tiene por qué ser extensible.

¿Y dónde está la línea de lo que debemos cubrir? ¿Por ejemplo, la concentración de un grupo muy pequeño falangista con mensajes antisemitas? ¿Se debería ignorar esto?

Qué es noticia siempre es algo subjetivo. Puede que tuviera más impacto porque coincidió con un momento electoral. Pero en sí mismo, no fue un evento relevante. Incluso si se trata de unos pocos cientos de personas, unos cientos de personas haciendo lo que sea que hagan, siempre que no dañen físicamente a nadie, no es particularmente relevante.

Todo el mundo debería saber ya en España que hay varios miles de neonazis o de ufólogos. Entonces, no hay nada nuevo. Lo nuevo es que fueron contra algunos de Vox. Puede ser una historia, pero no necesitas grandes fotografías de este tipo de personas para hacer esa historia en este momento. Tenemos que ser más honestos sobre las fotografías de células neonazis. Esto ha sucedido durante cuatro décadas y todavía me enfurece. Por qué hay que poner fotos de neonazis que no tienen valor.

La verdadera amenaza para las democracias liberales proviene de personas con formación universitaria, que llevan traje y tienen una apariencia como la de cualquier político. En cambio, crear esas imágenes de la extrema derecha no da la impresión correcta de lo que son. Por un lado, haces las cosas mucho más grandes de lo que son. Por otro lado, creas la imagen incorrecta.

Las fotografías y los titulares, creo, son dos de las cosas en las que los medios de comunicación no piensan lo suficiente. La mayoría de las personas, particularmente en la era de las redes sociales, no leen los artículos. Sí que leen titulares y ven imágenes. Pero demasiado a menudo tanto las imágenes como los titulares son la peor parte de un artículo. Y tienen el mayor impacto.

¿Qué responsabilidad tienen las redes? ¿Deberían tomar medidas como la suspensión de la cuenta de Trump?

Tengo mi propio debate interno con esto. Realmente no lo sé. Yo soy firme defensor de la libertad de expresión. Es cierto que la libertad de expresión se refiere a la libertad frente al Estado. Se habla de las infracciones de un Estado, no se trata de empresas privadas. Y en ese sentido combinar los dos aspectos es problemático.

Dicho esto, Facebook y Twitter son una parte tan grande del espacio público donde sucede el debate que ejercen funciones públicas, lo que significa que el Estado debe regularlas. Pero no lo tengo claro. Por un lado, veo el efecto de las redes sociales y cómo se radicaliza el mensaje. Por otro, si se prohíbe a un político o un partido en Twitter o en Facebook ya no están compitiendo al mismo nivel y eso para la democracia supone una gran infracción. Y si crees que son tan peligrosos, ¿no deberías simplemente prohibirlos? Por ejemplo, si crees que un partido es una amenaza para la democracia liberal, ¿por qué simplemente prohibirlo en Twitter y Facebook? ¿No deberías prohibirlo como Estado también? Y entonces no lo sé. Me preocupa que se convierta en una pendiente resbaladiza que empezamos a doblar cada vez más. Y al final, simplemente no puedes controlar la libre expresión.

Creo que tenemos que lidiar con esto de una manera diferente. Nuestra democracia debería ser lo suficientemente fuerte como para permitir que sus enemigos, sean quienes sean, de izquierda, derecha, laicos, religiosos, se movilicen abiertamente por su causa y se sientan aislados. Si solo podemos sostener una democracia prohibiendo las alternativas, es que tenemos una democracia muy débil.

Y ahora que Trump no está, ¿eso podría tener algún impacto también en la extrema derecha en Europa?

No lo creo, porque en general, la mayoría de los partidos europeos no estaban muy cerca de Trump. Por supuesto, la mayoría fue anterior a Trump, pero también tuvieron su aliento, principalmente porque ganó contra las expectativas y contra las encuestas, lo que permitió a la extrema derecha argumentar que no les iba tan mal y que la élite trataba de quitarles importancia. Eso fue increíblemente poderoso. Lo que también fue poderoso fue decir, “mira, no somos un grupo marginal. La persona más poderosa del mundo dice cosas similares”. Pero eso ya lo tienen. Incluso aunque ahora Joe Biden sea el presidente. Trump lo fue.

Pero Trump no dijo nada que fuera copiado por otros y no brindó ningún apoyo a nadie. Así que no creo que haya mucha diferencia.

Además de eso, no perdió por tanto. Si hubiera sido completamente destruido en las elecciones entonces sí podría haber habido un efecto. Trump ha hecho su trabajo por la extrema derecha mostrando lo que es posible.

¿Cree que existe el peligro de que los partidos de extrema derecha en Europa usen los mismos argumentos falsos de Trump si pierden las elecciones diciendo que hubo irregularidades? 

No es necesario que se te ocurra una teoría de la conspiración: tendremos elecciones en marzo en Países Bajos, y ahí algunos ya están hablando de George Soros. Pero no he oído muchos así de momento. Algunos utilizaban esta táctica en los 80 y los 90, pero entonces estaban marginados y nadie les escuchaba. Eso es una gran diferencia. Ahora que están tan normalizados, podrían decir este tipo de cosas y los medios lo cubrirían. Igual que los medios habitualmente cubren las conspiraciones locas sobre la pandemia aunque sea para desmentirlas. A veces el fact-checking sirve para darles espacio.

 

Fuente origina: eldiario.es

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Europa

México recibirá 24 millones de vacunas Sputnik V

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Por Ignacio García

El subsecretario de Salud federal (SSa), Hugo López Gatell, informó que México recibirá más de 24 millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik V, luego de haber firmado un acuerdo con el gobierno de Rusia para la obtención de ese inmunizante.

El funcionario federal dijo que la vacuna ha mostrado una eficacia del 90 por ciento entre las personas a las que se les ha aplicado, por lo cual incluso ha sido reportado por la revista científica médica The Lancet, misma que dio a conocer los avances de la misma.

De acuerdo con el vocero del sector salud en el país, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) avaló la aplicación de la vacuna a las personas que se encuentran en riesgo, por lo que esta semana recibirán el calendario del suministro de las dosis específicas.

Agregó que también están por recibir más cargamentos de la vacuna Pfizer para continuar con el esquema de vacunación entre la población más vulnerable, mientras que al final de este mes y principios de marzo podrían comenzar a producirse las primeras vacunas de AstraZeneca que destinarán a la población en riesgo.

Asimismo, enfatizó que también el gobierno federal continuará con el proceso de vacunación para la población en condición de riesgo, por lo que estiman que continuarán con este esquema permanente para el personal de salud del país como los médicos y enfermeras que atienden a los pacientes de Covid-19.

Además, enfatizó que deben continuar las medidas sanitarias preventivas correspondientes para evitar nuevos padecimientos de Covid-19, por lo que esperarán a que se determinen las condiciones para el inicio de este tipo de procedimientos.

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