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Con voz propia

Los escupitajos de “la señora Wallace” a México

Urge celeridad a la justicia contra Isabel Miranda Torres, La Wallace, por el daño irreversible que genera el retraso de las acciones judiciales

Enrique Dominguez Gutierrez

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Enrique Domínguez Gutiérrez

Para Brenda Quevedo, Jacobo Tagle, Albert y Tony Castillo, César Freyre, Jael Uscanga y Juana Hilda González Lomelí, los minutos son horas y los días son años, estar privados de la libertad es permanecer en vilo en una muerte consciente.

Entró con otras personas, se acercó a Jacobo, lo jaló del pelo, le escupió en la cara, y lo amenazó diciéndole: –¡Te vas a morir! Ya le quitamos la casa a tu mamá, tu hermano está preso, y le vamos a meter un delito a tu mujer, tengo luz verde para matarte.

Para los inculpados de esta fabricación es una experiencia infernal, Brenda Quevedo, Jacobo Tagle, Albert y Tony Castillo, César Freyre, Jael Uscanga y Juana Hilda González Lomelí, aún esperan justicia por parte de este gobierno mexicano, pues sus casos aún no han sido esclarecidos a cabalidad y, sí, juzgados por una ola mediática que les propinó el ambiente de este caso donde una psicópata de apellido Miranda Torres, alias La Wallace, aprovechó la fabricación del secuestro de su hijo para escalar los peldaños del poder e infringir la normativa de un fallido sistema judicial.

No es para menos, con antecedentes por intento de homicidio en 1998 y con el afán de salirse con la suya, no tuvo objeción en poner en riesgo la vida de trabajadores que por órdenes superiores retiraban los anuncios espectaculares cortando las mangueras de una grúa que sostenían al ejecutor de tal encomienda.

Participar y validar la tortura es una de las prácticas más viles y perversas. Isabel Miranda de Wallace forma parte de ello, hay testimonios por parte de las víctimas acusadas de manera injusta por el presunto secuestro de Hugo Alberto Wallace, hijo de esta señora de quien hasta ahora no se sabe si está vivo o muerto, pero, lo que es evidente es el uso que su propia madre le dio para ascender en el ámbito político y establecer nexos con personajes de una pésima reputación como el propio Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, Genaro García Luna, José Luis Santiago Vasconcelos y el finado Ricardo Martínez Chávez, entre muchos otros.

El Protocolo de Estambul es una guía que contiene las líneas básicas con estándares internacionales en derechos humanos para la valoración médica y psicológica de una persona que se presuma o haya sido víctima de tortura o algún mal trato. Su aplicación requiere reconocer el contexto en el que se dan los hechos, es decir, realizar una investigación psicosocial, puesto que cada caso es diferente. En este caso, una de las víctimas: Jacobo Tagle Dobín, resultó positivo en la aplicación de dicho protocolo y es increíble que las autoridades hasta la fecha no han tomado alguna decisión. Este Manual para la investigación y documentación de la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos y Degradantes, fue elaborado por más de 75 expertos representando a más de 40 organizaciones de 15 países. Fue presentado al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos el 9 de agosto de 1999 y fue adoptado en el año 2000.

El escupitajo es para México, para la población, pues erigiéndose como una víctima, “la señora Wallace” se aprovechó de los medios para generar el sentido de empatía y compasión de la sociedad, su iniciativa de emplear los espectaculares y violando las reglas expuso a su modo los rostros de personas que fueron incriminadas por una foto que le bastó para hacer escarnio y criminalizar a inocentes.

Otro escupitajo es la burla, invadiendo espacios para encumbrar su crecimiento personal generando una asociación llamada “Alto al Secuestro” que mantiene métricas y mecanismos para avalar y validar los índices de secuestro en todo el país, dándole cabida en muchos medios obteniendo beneficios económicos y haciendo juicios a gobernadores estatales.

Un escupitajo más al actual gobierno, pues “la señora Wallace” aún se mantiene junto con Orlando Camacho Nacenta, Francisco Rivas Rodríguez, Mario Arroyo Juárez y Ricardo Humberto Preciado Jiménez en el Sistema Nacional de Seguridad Pública como invitada permanente, de acuerdo con la Cuadragésima Tercera Sesión Ordinaria, conformada en 2017 con una duración en el cargo de dos años. Por ello, mantiene los privilegios que el cobijo de su organización “Alto al secuestro” le brindan para tener acceso al Senado de la República, presionar a la ahora gobernadora de la Ciudad de México, Claudia Scheinbaum, e influyendo en ámbitos que no son de su competencia, con la protección de la diputada por MORENA, María de los Ángeles Huerta, y algunos infiltrados más que le permiten seguir actuando con la mayor impunidad.

Urge una respuesta por parte del actual gobierno, si bien, ha habido buena disposición por parte de Olga Sánchez Cordero (Secretaria de Gobernación), Alejandro Encinas (Subsecretario de Gobernación) y Alejandro Gertz Manero (Fiscalía General de la República), es necesario darle celeridad a esta revisión e investigación, pues hay víctimas por la fabricación de delitos que la abominable Wallace se encargó de manera artera de acabar con la vida normal de muchas familias y el encarcelamiento de inocentes.

Gracias a Guadalupe Lizárraga por permitir tomar datos de su investigación de su libro: El falso Caso Wallace.

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Con voz propia

Proceso irregular basado en falsedad de declaraciones contra el periodista Héctor Valdez lo lleva a prisión

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Carlos Barrachina Lisón

El pasado 27 de noviembre el fiscal general de Justicia de la Ciudad de México resolvió que, de acuerdo con la carpeta de investigación CK-FDS/FD5-6/UI-FDS-5-02/01115/09-2019, el periodista radicado en Tulum, pero desplazado por amenazas de muerte a la ciudad de México por el mecanismo de protección de periodistas; era probable responsable por un delito de violación que implica la introducción de cualquier instrumento o parte del cuerpo humano distinto al pene. Por esa razón ordenó la búsqueda, localización y captura del imputado Héctor Valdez, poniéndolo a la disposición del Reclusorio Preventivo Varonil Oriente de la Ciudad de México. Suscrito el acuerdo por el juez de control Agustín Moreno Gaspar, se libró la orden de aprehensión y el día 30 de noviembre éste ingresó al centro penitenciario.

El asunto agarró por sorpresa a los que tenían alguna noción del proceso, porque las diferentes encargadas del ministerio público, que han llevado el caso desde que Thalía Pompa Mendoza lo impulsó, habían ido viendo como las contradicciones y faltas de pruebas de la acusadora se iban cayendo, y el caso no tenía lógica, ni sustento. Ello ha hecho sospechar que detrás del acoso y de la detención de Héctor Valdés se encuentran los mismos intereses políticos que le llevaron a tener que salir corriendo del Estado de Quintana Roo, apoyados en este caso por activistas desacreditadas como Fabiola Cortés, que tuvo la oportunidad de llamar a Héctor Valdés, el mismo día que finalmente recibió la primera notificación de que estaba siendo acusado por Pompa Mendoza.

Vamos por partes, explicando los diferentes puntos de vista de este tema tan espinoso.

Thalía Pompa Mendoza, una joven de 29 años, que se ha dedicado desde muy joven a ganarse la vida de mil formas, se desplazó a la Ciudad de México a principios del mes de junio del 2019, para tramitar el cobro del seguro de vida de su madre fallecida. Según sus declaraciones, al no conocer a nadie en la CDMX, en primer lugar cayó en la cuenta, que su amigo Guillermo Román Millán (William), un británico al que había conocido en Tulum, se encontraba en la ciudad. Le pidió hospedaje, porque viajaba con su hijo de cuatro años de edad, y éste aceptó. En las declaraciones de Thalía, señala que William tuvo que viajar a Chiapas, tres semanas antes del 10 de septiembre, que es la supuesta fecha de la violación; y cómo conocía a Héctor, por tomar café con él en Tulum, hablar de política y “salvar al mundo” desde la perspectiva revolucionaria de ambos; pues se atrevió a pedirle posada. William, por su parte, en su declaración de 25 de septiembre del 2019, le afirma a la Unidad de Investigación de la Fiscalía Central de Investigación de Delitos Sexuales, que la verdadera razón de que Thalía se fuera a vivir con Héctor es la siguiente: “como no había encontrado escuela cerca del domicilio donde estábamos para su hijo, es que se fue con Héctor, en donde encontró cerca una escuela”.

Según las diferentes declaraciones de Pompa Mendoza, la vida con Héctor fue poco más que un infierno. En las tres semanas, que según ella convivieron, él se le acercó en numerosas ocasiones, con intenciones sexuales, sin mostrar ella ningún interés por su parte, hasta que finalmente el 10 de septiembre Héctor la acorraló y la violentó metiendo sus dedos tanto en el ano como en la vagina (así dice el expediente -o la carpeta de investigación como acertadamente Fabiola Cortés me señala que debo señalar-). En sus palabras, ante el hecho traumático, salió llorando del departamento, después de levantar la voz de forma ostensible, y buscó la protección de una señora de nombre Yesenia que encontró en el parque, y de la que únicamente recuerda el nombre, y posteriormente nunca se presentó como testigo. Esa noche y la siguiente regresó a dormir en casa de Héctor (aunque se encerró en la habitación).

Al día siguiente se presentó en la Fiscalía Central de Investigación de Delitos Sexuales e inició su denuncia. A las 11.45 se abría la carpeta de investigación, a las 16.40 ya tenía a la licenciada Adriana Meneses como asesora jurídica, enviada por la Dirección General de Víctimas y presentaba su declaración detallada. Entre las 18.00 y las 18.40, le hicieron un análisis médico, que afortunadamente para ella salió muy bien, y a las 19.00 ya le tenían programado en peritaje psicológico. Sin embargo, se disculpó por tener que ir a buscar a su hijo y quedaron de realizarlo al día siguiente.

Ese mismo día 11 de septiembre, se elaboró un apercibimiento en calidad de imputado que debía ser entregado al periodista Héctor Valdés, pero Thalia se “equivocó” de dirección, y no fue hasta el 24 de septiembre que pudieron señalarle a Héctor que se debía de “abstener de realizar conductas intimidantes o de molestia a la denunciante”.

El 12 de septiembre entre las 14.00 horas y las 15.48, la perito Estrella Rosario Ramos le hizo su perfil psicológico. Son muchas cosas las que se comentaron y reflejaron en el informe, pero no es el caso publicar todo. Si creo sin embargo relevante, copiar los siguientes párrafos: “La denunciante T.P.M, se observa como una persona que se relaciona de manera superficial, quien carece de formas o medios asertivos de expresar sus sentimientos y emociones, llegando a realizar actividades que no son deseadas por ella ya que no responde asertivamente a su contexto, Incluso situándose en contextos de riesgo, pero al carecer de juicio crítico, no alcanza a ponderar los riesgos a los que se expone. Se deja llevar de acuerdo a sus necesidades y deseos, por lo que se torna impulsiva, inmadura, con necesidad de reconocimiento y protección, por lo que establece relaciones rápidamente y de forma superficial, esto con la finalidad de desarrollar sentido de pertenencia. Utiliza la fantasía como mecanismo de defensa para enfrentarse a su realidad, se descontrola ante situaciones de estrés y disfuncionalidad, de su entorno actual en el que se encuentra inmersa, mismos que no le ha permitido tener el nivel de comprensión y juicio crítico que son necesarios para ponderar las situaciones dentro de un contexto de realidad, como para poder ser más asertiva el escoger sus afectos y amistades. Refleja poca tolerancia a la frustración, a enojarse con facilidad o a rebelarse a las figuras de autoridad, pero solo ocasionalmente cuando siente que el trato que recibe no es justo o ve amenazada su integridad física o emocional trata de evitar los conflictos, tiende a ser muy confiada, rasgos de personalidad, que la hacen tomar decisiones de manera impulsiva, debido a que actúa en relación a lo que siente, sin llegar a medir la consecuencia de sus actos o los riesgos que puede llegar a tener con esa actitud” (sic).

A pesar de la petición de la Coordinación de la policía de investigación, volvió a señalar que no recordaba la dirección en donde vivió con Héctor, y afirmó que estaba viviendo en Tláhuac, lo que a todas luces era falso, porque siguió en el departamento de su “agresor”. Abandonó las instalaciones de la fiscalía para ir a buscar su hijo y desapareció. Esos días la policía de investigación la trató de localizarla para hacer un recorrido y poder entregar el oficio, pero no tuvieron suerte; e incluso, como señalan en la misma carpeta, le llamaron a su número telefónico y tras una respuesta positiva, en la que se comprometió a regresar, no volvió a responder al teléfono.

No fue hasta el 23 de septiembre, en el que la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México solicitó que se entregarán las medidas precautorias al periodista quintanarroense, señalando ya la dirección correcta, que finalmente la fiscalía tuvo la oportunidad de entregar al día siguiente el apercibimiento en calidad de imputado. Casualmente ese mismo día Fabiola Cortés llamó a su “amigo” Héctor Valdés, y luego publicó el primer artículo sobre la supuesta violación. Un día después la Fiscalía Central de Investigación de Delitos Sexuales acompañó a la agraviada a buscar sus pertenencias personales.

La versión de Héctor Valdés en mucho más concreta. Thalía, le buscó desde le día 1 de junio y tuvo desde esa fecha llave para entrar y salir de su casa, en donde entraba y salía según su conveniencia. En su opinión, el llevar a la escuela al niño le animó a extender la estancia de la muchacha; y fue cuando empezó a ver que había situaciones que no funcionaban bien (relacionadas con el consumo de alcohol). En cuanto le solicitó a Thalía que abandonara el apartamento. La reacción de ésta fue amenazarle de demandarle de violación y de organizar un gran escándalo.

Esta historia la contaré con detalle en otra columna. Sí quiero señalarles en estas líneas que coincidentemente con la negativa de Thalia de entregar la dirección de Héctor, ella siguió viviendo en su departamento, e incluso se molestó, porque una pareja de amigos de Héctor, que han declarado en el proceso; Georgina Bragado y Juan Matías Velázquez, estuvieron viviendo en el departamento desde el 14 al 25 de septiembre del 2019. Otros testigos que han defendido al periodista son los encargados del edificio Raúl Santoyo Ramírez y su esposa Ildefonsa Valdez Miranda, que se dedican de los cuidados del predio, y que no sólo escucharon ruidos, ni gritos, sino que han afirmado que la relación entre Héctor y Thalía era muy correcta.

Este tipo de situaciones son terriblemente tristes. Una cosa es la denuncia justificada frente a violaciones o maltratos de mujeres o de hombres; y otra muy diferente es utilizar con intereses personales este tipo de políticas necesarias para la convivencia saludable de todos y todas. Cuando está en juego no sólo la honorabilidad, sino la libertad física o la vida de una persona, sobre el que además existen pruebas de persecución política; no existen medias tintas. Se ha de desenmascarar a los corruptos, a los convenencieros y los que tienen intereses económicos y viven de los convenios oscuros, y de hacer el trabajo sucio, muy sucio de los políticos. Y ello lo debemos hacer sin contemplaciones y sin piedad.

https://fb.watch/2ax_32EUhO/

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Con voz propia

Graves claroscuros en la Guía ética de AMLO

Alberto Farfán

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Por Alberto Farfán

Documento interesante de análisis, de alcances posiblemente equívocos y de concreción difícilmente afortunada, la Guía ética para la transformación de México presentada este 26 de noviembre del año en curso por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha generado y generó incluso antes de su exhibición formal ante los medios un sinnúmero de vituperios por parte de la derecha opositora. Y de elogios, a su vez, de parte de los seguidores del mandatario mexicano.

Frente a este hecho, opto por eludir un análisis ético-filosófico del documento para inclinarme por uno de orden periodístico. Retomando el imperativo clásico del periodismo: la prensa debe ser crítica del poder en todas sus manifestaciones. Pues además quien esto escribe rechaza tajantemente la llamada corrección política, venga de donde venga ésta.

En este sentido, me parece importante destacar los siguientes principios de la guía que decididamente robustecen mi postura, aun en términos de libertad en cuanto simple individuo: “Defiende tu dignidad incluso en las peores condiciones y respeta la dignidad de los otros, porque de no hacerlo pierdes la tuya” (p. 10). Entendiendo como dignidad el valor que se tiene por el sólo hecho de ser humano. Defensa que me parece incuestionable.

Considerando la libertad como el margen de acción y decisión sin detrimento del marco legal, leemos: “Para ejercer tu libertad es necesario que nada ni nadie, particularmente las autoridades, interfiera en tus elecciones personales…” (p. 10), ejercicio sin daño a terceros y garantizado por el Estado. Mejor aún: “Trabaja por expandir tu libertad y la de los otros combatiendo las prohibiciones sin sentido, las leyes injustas, las limitaciones absurdas y el autoritarismo” (p. 11). Lo cual me resulta sumamente plausible.

Y con respecto al marco jurídico, a las leyes, encontramos: “Lucha con la palabra, con la organización social y con los recursos legales para modificar las leyes que no sean justas” (p. 19). Principio a todas luces aceptable.

Más todavía con respecto a la autoridad y el poder: “Mantener una actitud participativa, crítica y vigilante sobre tus gobernantes es la esencia de la democracia y la mejor manera de preservar la libertad, el bienestar y la paz” (p. 20). Realizar esto en el ámbito periodístico pero sobre todo como ciudadano es fundamental, sin duda alguna.

Y acerca de la esfera del trabajo, nos dice: “Defiende tus derechos laborales. No permitas que te exploten y si te explotan, busca remediarlo con organización y argumentos y con las leyes y los reglamentos en la mano” (p. 21). Lo cual implica congruencia, en efecto.

No obstante, los problemas inician al contrastar los principios referidos con otros de suyo posmodernos, pues estos últimos los anulan. Esto es, al abordar el respeto a la diferencia de identidades sexuales, leemos: “Respeta la forma de ser de los otros y no pretendas imponerles tus conductas, gustos, opiniones o preferencias” (9). Pero si uno opina para abrir debate en dirección contraria sin imponer nada, por ejemplo, existen entidades gubernamentales que te censurarán, como el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred). 

Otra contradicción expresamente grave es la correspondiente al perdón: “Pide perdón si actuaste mal y otórgalo si fuiste víctima de maltrato, agresión, abuso o violencia, que así permitirás la liberación de la culpa de quien te ofendió” (p. 14). No pretendo banalizar, pero ¿realmente alguien puede sostener esto sin rubor alguno frente a víctimas de violación, amenazas, golpes, tortura, desaparición forzada, etc., en donde al parecer el más importante en recibir apoyo cordial debe ser el victimario? 

Peor aún, aunque no eximen de la prisión al victimario: “Desde una perspectiva humanista, los criminales y corruptos pueden redimirse por medio de la reflexión, la educación e incluso la terapia psicológica…” (p. 14), pues sólo los conservadores y  autoritarios buscan castigo a dichos sujetos. 

Considerando de manera general a criminales y corruptos sin escala alguna de peligrosidad, reincidencia, atrocidad, poder político, económico, religioso o mediático me parece francamente absurdo. Además de que se habla de socavar el Estado de derecho en que vivimos porque se indica que no se deben aplicar las sanciones ya existentes para actos ilícitos, y si disientes de su humanismo te adjetivan como conservador y autoritario. No, ni lo uno ni lo otro francamente logro asimilar.

Así, con graves claroscuros, la Guía ética para la transformación de México se está distribuyendo gratuitamente en primer lugar para los cerca de ocho millones de adultos mayores, pero también se puede obtener en formato PDF en diferentes sitios web gubernamentales. Se dice que no es de carácter obligatorio su implementación, que es para su análisis… Eso espero.

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Arteleaks

El talento de Freddie Mercury, a 29 de años de su partida

Enrique Dominguez Gutierrez

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Enrique Domínguez Gutiérrez

Con una media vocal de 117,3 Hz, propia de un barítono, sonidos subarmónicos más allá la velocidad de sus cuerdas vocales de 7.04 Hz (el vibrato típico fluctúa entre 5.4 Hz y 6.9 Hz) en su máximo esplendor, empleaba los pliegues ventriculares para emitir sonidos melodiosos y armónicos.

Farrokh Bulsara, conocido como Freddie Mercury, nació un 5 de septiembre de 1946, en Zanzibar, en Stone Town en la costa poniente de la isla, parte de lo que hoy es Tanzania, en África, cuando ésta era una colonia inglesa. A los siete años fue enviado a estudiar al St. Peter’s School en Bombay, India, donde además de efectuar sus estudios se concentró en el aprendizaje del piano, practicó boxeo y emprendió varias actividades como la formación de su primer grupo llamado “The Hectics”, donde cantaba y mostraba sus primeros brotes como pianista.

De origen Parsi y de religión Zoroástrica, su ascendencia tiene muchas mezclas que tienen su raíz en la India y en Irán, por ello hay algunas canciones de su extenso repertorio musical que hacen gala de esa influencia, podemos notarlo en la canción “Mustapha” y “My fairy King”.

El arte siempre estuvo ligado en su percepción para la composición, interpretación y un despliegue extraordinario en su voz. Siempre admiró a los bailarines Nijinsky y Nureyev, a las artistas Liza Minelli y Marlene Dietrich y al pintor Ricard Dadd, éste último fue considerado para componer una canción homónima llamada “The Fairy Feller’s Master-Stroke” donde al igual que: “Cuadros de una exposición” de Mussorgski, Freddie hace un análisis a su pintura entonando de una manera muy peculiar los distintos pasajes que su obra representaba. No solo eso, también hace énfasis a una extensa creatividad para darle vida a los personajes que integran la pintura.

Freddie además de concretarse a componer y a cantar, tenía un gran aprecio a Japón. Coleccionaba obras, jarrones y todo lo que implicara esa milenaria cultura. Hizo apariciones con la hoy también extinta Montserrat Caballé componiendo la totalidad de la opera “Barcelona”, en 1988, previo a las olimpiadas que se celebrarían en aquel lugar y cuyo tema central llevaría la interpretación de la obra que da título al álbum. Sin embargo, falleció meses antes y los planes cambiaron.

Hubo puestas en escena, coreografías de composiciones como “Bohemian Rhapsody”, “I Want to Break Free” (Compuesta por John Deacon) y “Made in Heaven”.

Su voz se hacía notar en sus armonías vocales, sus coros y movimientos en canciones como “Bohemian Rhapsody”, “Somebody to love”, “The march of the Black Queen”, “The prophet’s song” (Compuesta por Brian May), su faceta como solista destacan los falsetes en “Man made Paradise” (La parte final), “Exercises in the free love” que a la postre fue incluida en el álbum de “Barcelona”, titulada “Ensueño”, con la letra en español agregada por Montserrat Caballé.

Un gran liderazgo, extravagancia y un auténtico “frontman” en los conciertos que congregaban multitudes. Hasta la fecha no ha habido una persona que haya sido más aclamada que Freddie Mercury. Poseía un carisma y una conexión vital con el público que hacía estremecer, vibrar y sentir la música en los conciertos.

A diferencia de esa vitalidad manifestada en público, su imagen personal era introvertida, discreta y amilanada sumergido en vicios como el consumo de drogas y alcohol. Las depresiones eran constantes, el sufrimiento y la paranoia generaban retiros parciales de la banda. En cambio, su afición por las fiestas hicieron de él un empedernido vicioso de la perversión y depravación. Cabe recordar el ejemplo de una de sus famosas fiestas organizada en el Hotel Fairmont en Nueva Orleans, titulada “Bienvenidos a Sodoma y Gomorra”. Cientos de invitados eran recibidos por enanos con charolas repletas de cocaína, hechiceros que descabezaban gallos, lanzafuegos, Mujeres desnudas luchando en amplias tinas repletas en sangre de cerdo, cortesanas y cortesanos en los baños brindando placer oral a los invitados, el tercer sexo se ofrecía a fumar por cualquier orificio de su cuerpo, fiesta que duró al menos 3 días. De manera anecdótica y con cierta sorna, un periodista que acudió a esa fiesta comento: “no sé si por haber asistido a ese evento me iré al infierno”.

Las fiestas en Berlín, Alemania, eran un pasatiempo para Freddie, pues ahí organizaba y asistía a eventos donde se concentraban comunidades homosexuales, se organizaban orgías y la promiscuidad era el pan de cada día. 

Su bisexualidad la mantuvo en su vida, sin embargo, quien fue su consorte en toda esa vida de excesos, de alegrías, tristezas y agonías fue y lo será siempre Mary Austin.

Hoy su Casa en Kensington, Londres, luce triste, una gruesa lámina de policarbonato con un letrero: prohíbe las ofrendas, flores o pintas, con penas de arresto para proteger la privacidad de la hoy morada de Mary Austin

El 24 de noviembre de 1991 a la edad de 45 años pierde la vida Freddie Mercury, causada por Bronconeumonía debido a una complicación del SIDA.

A 29 años de su partida es digno recordar a uno de los más grandes músicos que han existido por su talento, creatividad y originalidad.

“Amo a la multitud. Amo más que nada el momento en que estoy frente a ella. Amo cantar nuestras canciones, pero más que nada sentir que la multitud es parte del espectáculo, cuando son ellos los que cantan”.

Freddie Mercury

Casa de Freddie Mercury, heredada a su pareja Mary Austin, en Londres. Foto: Enrique Domínguez.

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