Los escupitajos de “la señora Wallace” a México

Enrique Domínguez Gutiérrez

Para Brenda Quevedo, Jacobo Tagle, Albert y Tony Castillo, César Freyre, Jael Uscanga y Juana Hilda González Lomelí, los minutos son horas y los días son años, estar privados de la libertad es permanecer en vilo en una muerte consciente.

Entró con otras personas, se acercó a Jacobo, lo jaló del pelo, le escupió en la cara, y lo amenazó diciéndole: –¡Te vas a morir! Ya le quitamos la casa a tu mamá, tu hermano está preso, y le vamos a meter un delito a tu mujer, tengo luz verde para matarte.

Para los inculpados de esta fabricación es una experiencia infernal, Brenda Quevedo, Jacobo Tagle, Albert y Tony Castillo, César Freyre, Jael Uscanga y Juana Hilda González Lomelí, aún esperan justicia por parte de este gobierno mexicano, pues sus casos aún no han sido esclarecidos a cabalidad y, sí, juzgados por una ola mediática que les propinó el ambiente de este caso donde una psicópata de apellido Miranda Torres, alias La Wallace, aprovechó la fabricación del secuestro de su hijo para escalar los peldaños del poder e infringir la normativa de un fallido sistema judicial.

No es para menos, con antecedentes por intento de homicidio en 1998 y con el afán de salirse con la suya, no tuvo objeción en poner en riesgo la vida de trabajadores que por órdenes superiores retiraban los anuncios espectaculares cortando las mangueras de una grúa que sostenían al ejecutor de tal encomienda.

Participar y validar la tortura es una de las prácticas más viles y perversas. Isabel Miranda de Wallace forma parte de ello, hay testimonios por parte de las víctimas acusadas de manera injusta por el presunto secuestro de Hugo Alberto Wallace, hijo de esta señora de quien hasta ahora no se sabe si está vivo o muerto, pero, lo que es evidente es el uso que su propia madre le dio para ascender en el ámbito político y establecer nexos con personajes de una pésima reputación como el propio Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, Genaro García Luna, José Luis Santiago Vasconcelos y el finado Ricardo Martínez Chávez, entre muchos otros.

El Protocolo de Estambul es una guía que contiene las líneas básicas con estándares internacionales en derechos humanos para la valoración médica y psicológica de una persona que se presuma o haya sido víctima de tortura o algún mal trato. Su aplicación requiere reconocer el contexto en el que se dan los hechos, es decir, realizar una investigación psicosocial, puesto que cada caso es diferente. En este caso, una de las víctimas: Jacobo Tagle Dobín, resultó positivo en la aplicación de dicho protocolo y es increíble que las autoridades hasta la fecha no han tomado alguna decisión. Este Manual para la investigación y documentación de la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos y Degradantes, fue elaborado por más de 75 expertos representando a más de 40 organizaciones de 15 países. Fue presentado al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos el 9 de agosto de 1999 y fue adoptado en el año 2000.

El escupitajo es para México, para la población, pues erigiéndose como una víctima, “la señora Wallace” se aprovechó de los medios para generar el sentido de empatía y compasión de la sociedad, su iniciativa de emplear los espectaculares y violando las reglas expuso a su modo los rostros de personas que fueron incriminadas por una foto que le bastó para hacer escarnio y criminalizar a inocentes.

Otro escupitajo es la burla, invadiendo espacios para encumbrar su crecimiento personal generando una asociación llamada “Alto al Secuestro” que mantiene métricas y mecanismos para avalar y validar los índices de secuestro en todo el país, dándole cabida en muchos medios obteniendo beneficios económicos y haciendo juicios a gobernadores estatales.

Un escupitajo más al actual gobierno, pues “la señora Wallace” aún se mantiene junto con Orlando Camacho Nacenta, Francisco Rivas Rodríguez, Mario Arroyo Juárez y Ricardo Humberto Preciado Jiménez en el Sistema Nacional de Seguridad Pública como invitada permanente, de acuerdo con la Cuadragésima Tercera Sesión Ordinaria, conformada en 2017 con una duración en el cargo de dos años. Por ello, mantiene los privilegios que el cobijo de su organización “Alto al secuestro” le brindan para tener acceso al Senado de la República, presionar a la ahora gobernadora de la Ciudad de México, Claudia Scheinbaum, e influyendo en ámbitos que no son de su competencia, con la protección de la diputada por MORENA, María de los Ángeles Huerta, y algunos infiltrados más que le permiten seguir actuando con la mayor impunidad.

Urge una respuesta por parte del actual gobierno, si bien, ha habido buena disposición por parte de Olga Sánchez Cordero (Secretaria de Gobernación), Alejandro Encinas (Subsecretario de Gobernación) y Alejandro Gertz Manero (Fiscalía General de la República), es necesario darle celeridad a esta revisión e investigación, pues hay víctimas por la fabricación de delitos que la abominable Wallace se encargó de manera artera de acabar con la vida normal de muchas familias y el encarcelamiento de inocentes.

Gracias a Guadalupe Lizárraga por permitir tomar datos de su investigación de su libro: El falso Caso Wallace.

Enrique Domínguez Gutiérrez

Enrique Domínguez Gutiérrez. Diseñador Industrial. Posgrado en Diseño de mobiliario y Maestría en Gestión y diseño del producto. Columnista en laorquesta.com.mx Aficiones: Astronomía, lectura, viajar, escritor de relatos, ensayos y vuelos mentales. Pintura, talla en madera y escultura. Comparto lugares de residencia entre la CDMX y San Luis Potosí. Intereses: la investigación, reflexión y el análisis. Me gusta adentrarme en la problemática de las personas en situación de vulnerabilidad, la incomprensión de las minorías.
Enrique Domínguez Gutiérrez

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3 comentarios en “Los escupitajos de “la señora Wallace” a México

  1. Como es posible que con tanta impunidad esta señora siga ocupando un lugar en la política de mexico es bien sabido que la señora iIsabel mira a torres es una farsante que solo quiere sacar provecho como víctima , para sus propios intereses y de algunos otros políticos , así mismo proteger a su hijo que todos sabemos estaba escondiéndose del crimen organizado por sus negocios chuecos así que muy conveniente. Que su hijo desapareciera con una falso secuestro y ella y los interesados pudieran salvarle la vida. Se sabe que esta vivo y bien protegido

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