Connect with us

Arteleaks

Los distintos nombres que los parásitos toman

Los políticos pueden tener diferentes nombres, pero cuando son depredadores, todos se llaman igual: parásitos. Una crónica del escritor Vinicio Chaparro.

Avatar

Published

on

Elba Esther Gordillo, una más Foto:red

Vinicio Chaparro*

Crónicas Rancheras

Hace un frío de la patada, bueno, así decimos acá cuando los dedos de los pies ya no se sienten, cuando duelen y no dejan discernir, cuando la leña y el gas escasean, cuando los pensamientos se congelan. Sobre todo cuando son fríos, los pensamientos.

Y luego, para acabarla de amolar, cuando vas por las tortillas, el viento helado te encorva, como viejito de bastón. De por no.

Y apenas está saliendo el frente frío número 34, nos faltan como diez, pero la parte fuerte de este invierno ya va de salida. La semana pasada se congregaron en un espectáculo fenomenal decenas de miles de grullas grises y gansos bancos de la Laguna de Bustillos para partir al norte; algo espectacular, como para un programa de National Geographic, informando con ello que el frío ya bailó; solo nos restan unos días más de hielo, y los aires de Cuaresma, y ya la hicimos. Sobrevivir al invierno casi significa un año más de vida; si sobrevives al invierno, ya la armaste. Acá, pocos muertos se mueren en verano.

Es el norte de México, el antiguo Septentrión Novohispano, un lugar al que los españoles, llamaron “La Gran Apachería”; un lugar difícil de conquistar, donde el frío y el calor se confrontan cada año para ver cuál es el dios más fregón de la pradera; los termómetros rompen récords y aumentan la incidencia de artritis, por los extremosos climas de Chihuahua. Hielo y lumbre.

Hoy nos toca hielo. Sin llorar.

Ok, ok, ok, estábamos hablando del zapatismo, analizándolo, escudriñando, que no empiecen las críticas anticipadas; la realidad es que hace un frío terrible y el calor se necesita en el cuerpo y en el corazón. Me imagino ahora lo que Dostoyevski sufrió para escribir su obra, en las frías estepas de la vieja Rusia, con los dedos congelados. N´oooombre, si les platico como sufrió, lloran. Crimen y castigo. ¿Qué me motiva estar acá, en lugar de en las cálidas arenas de Cancún? Pendejez pura. ¿Qué más?

Es que, la tierra jala. Sea fría, sea cálida, es la tierra.

Pero bueno… hay que enderezarse, tallar las manos, hay que extender y apretar los dedos, una y otra vez, recuperar el movimiento. Hay que recordar una y otra vez al sufrimiento humano. ¿Se acuerdan de aquel gran ejército de Napoleón cuando sucumbió ante el peso de las candelillas del invierno ruso, en sus sueños de más grandeza? Napoleón era un estratega temible, no cabe duda, pero el frío de mi pueblo está más cañón que Waterloo.

Vean por qué lo digo: con los últimos comunicados del EZLN y la escuelita que empezaron, la llamada “Compartición”, (¿ya los leyeron?, ¿no?, pues no van a entender ni madres), me hicieron pensar, -Pichis zapatistas, (con todo respeto), siguen mortificando como tábanos, como sólo ellos lo saben hacer; aparecieron de la nada, levantaron una mano y lanzaron su proclama de “¿Escucharon a su mundo derrumbándose?”, (aunque la pretensión de Peñita Nietito de subir el IVA nos indica que no, que no escucharon), nos dejaron la víbora chillando, luego les dio diarrea de comunicados y con ella arruinaron mis vacaciones y, por si fuera poco, siguen escribiendo que es un contento. No paran. Les hizo daño el silencio. Y, sin querer, con su reaparición y su lluvia de comunicados, me ataron aquí. A un témpano de hielo.

Para un reportero de guerra (en tiempos de paz) hay tiempos de nomadismo, hay tiempos de sedentar; si tuviera suerte debiera estar en el DF, en el zócalo o en Chiapas, (o de perdis en La Garrucha), anticipando los días que estremecerán al mundo, pero, “Stop, in the name of love”, (cantaban Las Supremes y la bella Diana Ross).

-Stop, hay que reflexionar primero-, me volví a decir otra vez, haciendo alarde de mi dedicación a esta tesis ranchera sobre el inconmensurable fenómeno del zapatismo. Lo dicho en ese comunicado es algo importante. ¿Cómo pensar en otra cosa?, la aprehensión de Elba Esthercita Gordillito sólo es un arreglo de cuentas, una película de El Padrino, pero Luca Brassi ya murió, ahora se trata sólo de ganas de que Peña Nieto se sienta presidente, favor de no distraerse, (me avisan cuando caiga Deschamps), lo importante ahora, es ver que traen los zapatistas, ofrecerles a ustedes, con toda libertad, los análisis rancherosos y venenosos que no se ven tu país, (insisto en que los análisis rancheros son los más apasionados de todos los análisis del mundo, sin exagerar).

Pero, ya, ya, ya, entremos en materia, aaaatención, ¡¡¡Fiiiiiirmes!!!, ¡Páaaaso redoblado!, ¡¡¡Yáaaaa!!!, empecemos. Les platicaré, agárrensen con las 20 uñas, sufran, si tienen frío, reflexionen, piensen, ya es tiempo. Joy, joy.

Acabé de leer por enésima ocasión el comunicado del EZLN, el “ELLOS Y NOSOTROS. VII.- L@s más pequeñ@s” y me quedé pensando en que la canción favorita de los zapatistas era “Cartas Marcadas”. Fumando un cigarrillo, (Marlboro, no vayan a pensar mal), mirando las ruedas que daban vueltas, como Lennon, fui filosofando y…  cacté, (del verbo cactar, comprender, entender, dilucidar, agarrar la onda, caer el veinte), pues, no lo van a creer pero sí, finalmente cacté, con un gran esfuerzo de mi dolorida alma, lo logré, pero para no hacérselas muy larga (la historia), les voy a decir como logré cactar la esencia de ese comunicado de los zapatosos.

El tiempo apremia para saber qué viene después

No podemos permanecer apacibles como si nada pasara en México o como si nada fuera a pasar. Imposible. Además, (los pumas de la UNAM andan muy mal, aunque le hayan ganado al Puebla)… hay trabajo intelectual, los buenos revolucionarios tienen que anticipar con anticipación lo que vendrá. Si mi tío Lenin viviera estaría pendiente de lo que está sucediendo en este país de contrastes, de hambre y yates.

En muchas partes del mundo también están pendientes de lo que sucederá en México con el llamamiento a cambiar el mundo de unos pobres indígenas que apenas tienen para comer, y que hablan de Zapata, Pancho Villa y de El Ché. Los revolucionarios del mundo están a la expectativa de esa locura, de esa futura confrontación, pero nomás en México no lo vemos así. Seguimos creyendo que nada pasará. El control de los medios de comunicación es apabullante, una venda en los ojos. Televisa hace estragos con la mente de mis rancheros hermanos. Y no hay otra fuente de información. Aquí no hubo ni siquiera necesidad de tarjetas Soriana. No hay ni Sorianas.

Pero visto desde de otra óptica, sin chascarrillos, el llamamiento de los zapatistas, es un desafío increíble, no sólo es al gobierno mexicano, va más allá, su enemigo principal es el capitalismo. O sea, todo el mundo.

Me acordé de las protestas de Seattle. Símbolo de lucha contra el neoliberalismo. Del inicio.

Por eso, lo primero que pensé en cuanto se me calentó la chompeta, es que, desde el principio, su enemigo principal de los zapatistas no era Calderón o Peña Nieto, Fox o Salinas, era el capitalismo, el sistema mundial. Por eso se tornaron caracoles. La labor era un poco más compleja. Su tardanza y su silencio eran cosas de estrategia, de siete años de planeación. Falta teorizar un poco sobre ello. Urge.

Digo, afirmo y confirmo que esta vez, los zapatistas “se fueron grandes” cuando informan que no solo pretenden cambiar a México, sino al mundo entero. Ya desde aquellas reuniones intergalácticas de antaño se veía el interés de los zapatistas en buscar extender sus proclamas de “para todos todo”, “un mundo donde quepan muchos mundos”, “mandar obedeciendo”, etc., a todos los rincones del planeta.

¿Y si las Juntas de Buen Gobierno se extendieran por la faz de la tierra?

Los movimientos libertarios del mundo se han visto influidos por el fenómeno del zapatismo, según las teorías de Boenaventura De Souza y Pablo González Casanova, los teóricos de la revolución venidera. Así que, el “Cambiaremos al mundo” de los zapatistas, confirma esas teorías. La lucha contra el capitalismo ya empezó, desde el 21 de diciembre, estoy seguro, me mochan una oreja si no, (oreja, dije oreja). Es el inicio de una nueva era. Los mayas no sólo eran astrónomos. Y, ahora, ya hasta saben usar el fusil.

Me tiré un clavado en el baúl de mis libros olvidados, de las teorías fenecidas y, a leer. Había que dar una explicación, si no, ¿para qué sirven los analistas rancheros? Y, batallando, di con las premisas y la conclusión del problema, como en una clase de Lógica, (¿tampoco han leído a mi compa Aristóteles?, ¡uh, que sal!, ¿entonces cómo nos vamos a entender?), ese llamamiento a cambiar al mundo era llamado por los revolucionarios antiguos, “El internacionalismo proletario”. Sí, sí, sí, así se llamaba la teoría marxista-leninista de un llamamiento mundial a la revolución. La que decía que un país no podría sobrevivir solo, después de una revolución, (por qué se lo iba a comer de una mordida el imperialismo, y ya ven lo que pasó). Los zapatistas saben que en muchos países los apoyan quienes creen que otro mundo es posible, entonces todo esto significa que llamarán a la rebelión, no solo a los mexicanos sino a todos los indignados del mundo. Su lucha particular depende de la solidaridad de todos los, que en su país, luchan contra el capitalismo voraz.

Y vino a mi mente un viejo libro que empezaba diciendo: “Un fantasma recorre al mundo…”, ¿se acuerdan de aquel gran llamamiento mundial? Pues a pensar, hay mentes que todavía no sucumben ante la industria electoral.

Y si leemos a Wallerstein o a Chomsky podremos entender al nuevo movimiento-mundo que ha surgido por todos lados. Movimiento al que los zapatistas pretenden, no dirigir, sino solo incitar. Compartir lo aprendido en 19 años de lucha sin cuartel.

“La práctica como último criterio de veracidad”, decía en estas circunstancias Vladimir Ilich Ulianov, otro tío político que tuve hace mucho tiempo.

La nave del capitalismo hace agua por todos lados.

Desde hace algunos años varios movimientos libertarios, no solo revolucionarios, iniciaron una reconstrucción del mundo. Expulsaron dictadores de gran calado, escondidos bajo un nombramiento de dios. La Primavera Árabe, se llamó. El descontento de los indignados del mundo cada año crece más. Hasta en Europa. La interminable voracidad del capitalismo ha provocado una gran inconformidad mundial que se ha manifestado en movimientos antisistema aislados, pero con una lucha común, la lucha mundial contra el neoliberalismo, la última etapa del capitalismo.

De ahí el llamamiento mundial del EZLN.

Pero ya será demasiado tarde…

Ahora, si ya se conectaron, (sin albur), veamos el comunicado en cuestión, para ver cómo anda la revolución, (sin esfuerzo), no lo podemos reproducir todo, se nos acabaría el espacio, así que veremos solo algunas partes esenciales de él, donde dice:

“Desde hace varios años, mientras en la política de arriba se disputaban el botín de una Nación hecha añicos, mientras los medios de comunicación callaban o mentían sobre lo que bajo estos cielos sucedía, mientras los pueblos originarios pasaban de moda y volvían al rincón del olvido: sus tierras saqueadas, sus habitantes explotados, reprimidos, despojados, despreciados…

Sin comentarios.

Bueno, sí, solo uno: Un fantasma recorre el mundo. Sigamos leyendo…

Los pueblos indígenas zapatistas, cercados por el ejército federal, perseguidos por las policías estatales y municipales, agredidos por los grupos paramilitares formados y pertrechados por los distintos gobiernos de todo el espectro político en México (PRI, PAN, PRD, PT, PVEM, MC y los distintos nombres que los parásitos de la clase política mexicana toman), acosados por agentes de las distintas centrales de espionaje nacionales y extranjeras, viendo a sus hombres y mujeres, bases de apoyo del EZLN, golpead@s, despojad@s y encarcelad@s…

¡Parásitos!. ¡Dios mío!, les llaman, a los políticos, parásitos. -¡Ave María purísima!-, decía mi abuela Bernabé en casos como éste, y lo decía tomándose el corazón y frotando las manos, con preocupación. Y me pregunto, ¿por qué serán los zapatistas así? Tan irreverentes. Tan claros. Tan desafiantes. Tan certeros. Desde Mi general Villa no habíase visto tanta claridad, pero no se desvíen, sigamos…

Los pueblos indígenas zapatistas, sin alardes, sin más imperativo que el deber, sin manuales, sin más líderes que nosotr@s mism@s sin otro referente que no fuera el sueño de nuestros muertos, sólo con las armas de la historia y la memoria, mirando cerca y lejos en calendarios y geografías, con la guía de Servir y no Servirse/ Representar y no Suplantar/ Construir y no Destruir/ Obedecer y no Mandar/ Proponer y no Imponer/ Convencer y no Vencer/ Bajar y no Subir.

Los pueblos zapatistas, los indígenas zapatistas, las indígenas zapatistas, las bases de apoyo del ezetaelene, con una nueva forma de hacer política, hicimos, hacemos, haremos, la libertad. LA LIBERTAD ¡NUESTRA LIBERTAD!”

Pongan atención en dos postulados, cuando dicen: “Solo con las armas de la historia”. Me pareció sobresaliente esta aseveración. Ojo, no ignorar esto de las frías armas de la historia. No es cotorreo. ¿Cuando han visto a los zapatistas blofear?

Y hay otro postulado importante, donde dicen: “Con una nueva forma de hacer política”. Eso, se los dejo de tarea, al rato hablamos, hay pájaros en el alambre.

Y luego, a los críticos del zapatismo los pone como palo de lugar con gallinas…Pichi Sub, se dejó caer. Felón. Los mandó con Justin Bieber. Hasta a mí me dolió. Lean para que me puedan comprender…

“A quienes no son compas y tratan de burlarse, polemizar, discutir o replicar, les recordamos que eso de leer y comentar la correspondencia ajena lo hacen l@s chismos@s y/o la policía. Así que ahí lo vean en cuál categoría entran. Por lo demás, con sus comentarios sólo reflejan un racismo ramplón (son muy críticos de la TV y sólo repiten sus clichés), expresan una redacción lamentable y reiteran su falta de imaginación (que es una consecuencia de la falta de inteligencia… y de su pereza para leer). Aunque, claro, ahora tendrán que ampliar la cantaleta de “marcos no, ezln sí” y pasar a “marcos y moisés no, EZLN sí“; luego “CCRI-CG no, EZLN sí“. Después, si llegan a conocer las palabras directas de las bases de apoyo zapatistas (que lo dudo) tendrán que decir “ezln no, ezln tampoco“, pero ya será demasiado tarde.

Oh, no se pongan tristes, cuando pongamos videos musicales de Ricardo Arjona, Luis Miguel, Yustin Bibier o Ricky Martin, podrán sentirse convocados. Mientras tanto esperen sentados, sigan mirando al calendario de arriba (3 ó 6 años se pasan rápido), muévanse un poco más a la derecha (total, ya están acostumbrados), y háganse a un lado, no los vayamos a salpicar…”

Personalmente, creo que cuando salten las salpicaduras, en efecto, ya será demasiado tarde. Y son salpicaduras que huelen feo. A popó. Favor de preguntar a la Gordillo.

(Pero no le pregunten ya, esperen a que regrese a Santa Martha, no tan pronto, ´tá malita, dejen que se aliviane, no sean felones, como el Sub.)

E-e-e-e-e-so es todo, amigos.

 

*El autor es escritor mexicano radicado en Chihuahua. Su última obra es “El otro lado de la luna”.

 

Continue Reading
5 Comments

5 Comments

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Arteleaks

Jaime Sabines, un poeta menor

Alberto Farfán

Published

on

Por Alberto Farfán

Hace veintiún años, un 19 de marzo de 1999, dejó de existir el poeta mexicano Jaime Sabines (1926-1999), tiempo suficiente para que este articulista se atreva a tocar el tema sin lastimar a las obnubiladas mentes de afamados intelectuales, cuyo escándalo genuflexante y plañidero de aquel entonces hubiera podido trocarse en flamígero, particularmente a todo aquel que cuestionara la figura del chiapaneco.

         Pero vayamos por partes. Sabines nace en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el 25 de marzo de 1926, procreado por un libanés emigrado. Se desarrolla alternativamente en dicho Estado y en la ciudad de México. Ingresa en la carrera de Medicina, pero la abandona para posteriormente estudiar Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde logra concluir la licenciatura en Lengua y Literatura Española.

         Asimismo, hay que destacar su arribista labor política realizada. Para ello hay que apuntar que fue diputado federal por el estado de Chiapas de 1976 a 1979 y diputado en el Congreso de la Unión en 1988 por el Distrito Federal, hoy Ciudad de México. Todo lo cual bajo las siglas del antaño hegemónico Partido Revolucionario Institucional (PRI), el mismo que gobernó al país cerca de 70 años bajo opresión y nefandos ilícitos, con lo cual sobran explicaciones respecto a la estatura ético-política de nuestro autor.

         Fue Premio Villaurrutia en 1973 y Premio Nacional de Literatura en 1983, entre otros galardones recibidos, curiosamente todos de carácter local y no internacional. Y más aún, fue objeto del mayor elogio a nivel nacional (o del mayor vituperio, según se vea), cuando se le calificó como uno de los más importantes poetas del país del siglo XX, por quien fuera el presidente de México en aquella época, el priísta Ernesto Zedillo, uno más de los corruptos expresidentes que posiblemente sean juzgados por el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

         Así pues, entremos en materia. Para ello hay que subrayar que nadie podrá negar esa especie de espíritu paisanil que han detentado sobre todo algunos críticos literarios en cuanto abordan a ciertos escritores de valía aldeana. Juan Rulfo, Rosario Castellanos y otros más de esa índole se han visto ensalzados una y otra vez sin que se pruebe en su favor una pizca de calidad universal en sus obras.

          Autores como el que nos ocupa soslayan las facultades reflexivas de sus lectores para buscar con sus textos, única y exclusivamente, las reacciones emotivas más primarias de estos, dentro de un marco ajeno a la más elemental universalidad humana; no se procura que piensen, sino que sólo sientan y se regodeen en ese sentir estrecho y enajenante, banal.

         Castellanos y Rulfo, por ejemplo, con su indigenismo a ultranza —en donde el sustento maniqueo hizo de las suyas—, erigieron al indio en el personaje pobrecito pero bueno de historias desalmadas. O el propio Sabines con sus seudo versos a “Julito”, respecto a una anécdota familiar por demás intrascendente: “No se dice tota, se dice Coca-Cola”; con lo cual quiso decir algo profundo, deseo suponer, ¿o no?

         Mejor aún, el priísta Sabines ha subyugado a sus miles de fanáticos en virtud de que elimina de sus poemas todo indicio de tensión interpretativa. Es decir: hace a un lado el carácter multívoco del discurso poético (que admite varias lecturas); el cual es intrínseco del arte literario en sí. Amén de que su prosaísmo, por cierto, no guarda relación alguna con el lirismo incuestionable que llega a presentarse en el género narrativo con otros autores, en efecto.

         Al eliminar dicha multivocidad cancelará la capacidad reflexiva del lector; hecho que se hace necesario para estimular el plano afectivo-emocional de aquél. Con ello cristalizaría su objetivo: narcotizar al sujeto lector; pues nunca buscó despertar la conciencia crítica del individuo sobre sí mismo o acerca de su entorno, cual poeta menor.

         Comparemos las diferencias en los siguientes fragmentos, cuyo tema es el mismo en ambos: la oquedad ontológica, que otros prefieren denominar vacío existencial, con el fin de ilustrar con mayor claridad las aseveraciones ya referidas.

         Dice Sabines en su poema titulado “A estas horas aquí”:

Yo lo que quiero es que pase algo,

que muera de veras

o que de veras esté fastidiado,

o cuando menos que se caiga el techo

de mi casa un rato.

   En oposición, veamos al premio Nobel de Literatura Octavio Paz –siervo del PRI-Gobierno de manera explícita y un colérico anticomunista– con su poema “La caída”.

         Escribe Paz:

Me dejan tacto y ojos sólo niebla,

niebla de mí, mentira y espejismo:

¿qué soy, sino la sima en que me abismo,

y qué, si no el no ser, lo que me puebla?

    Evidentes las diferencias, ¿verdad? En conclusión, si no se modifica radicalmente esa óptica acrítica y autocomplaciente (sobre todo si el escritor se muestra incapaz de romper con localismos estériles o cursilerías intimistas de orden sensiblero) por parte de los estudiosos exquisitos, nuestra literatura continuará patética y ridícula. ¿No cree usted?

Continue Reading

Arteleaks

Isabel Allende y su vulgar divertimento pro USA

Alberto Farfán

Published

on

                            El juego de Ripper 

 Por Alberto Farfán

Tiempo atrás, la escritora chilena Isabel Allende procuraba conferirles a sus libros de novelas y cuentos una óptica crítica con respecto al entorno y al ser mismo de sus personajes, poniendo en evidencia los aspectos negativos tanto políticos como sociales que los estructuraban, amén de los aspectos emocionales, por supuesto. En virtud de lo cual –cabe agregar–, quien esto escribe siempre catalogó a la literatura de Allende como impecable en todos sentidos, en oposición a la gran mayoría de críticos literarios que la descalificaban en América Latina.

Siguiéndola de cerca, debo reiterar que nunca faltó ese enfoque en sus obras, lo cual era de agradecer definitivamente. No obstante, sus últimas creaciones de ficción han dado un giro bastante abrumador, pues nuestra autora ahora sólo busca plasmar un banal divertimento que no conduce a ningún lado, sea desde un punto de vista estético-literario, filosófico o ideológico. Pero eso no le ha de importar a ella si, por el contrario, todos sus libros continúan alcanzando los grandes niveles de ventas a que está acostumbrada, quiero suponer.

El caso más paradigmático de lo referido lo podemos observar en una de sus novelas publicadas en estos últimos años: El juego de Ripper, en donde Isabel incursiona en el género policiaco para narrar la trayectoria de un asesino serial al que hay que ubicar y capturar antes de que continúe con su frenética espiral de violencia desencadenada.

Conociendo que el asunto policiaco no es lo suyo, la escritora confiesa en las páginas finales de su libro lo siguiente: “Este libro nació el 8 de enero de 2012 porque mi agente, Carmen Balcels, nos sugirió a Willie Gordon, mi marido, y a mí, que escribiéramos una historia de crimen a cuatro manos. Lo intentamos, pero a las veinticuatro horas fue evidente que el proyecto terminaría en divorcio, de modo que él se dedicó a lo suyo ─su sexta novela policial─ y yo me encerré a escribir a solas… Sin embargo, este libro no existiría sin Willie, él me ayudó con la estructura y el suspenso…”

Y en efecto, El juego de Ripper (Premio Libro de Oro, que se otorga en Uruguay por la cantidad elevada de ventas; con ediciones y reediciones en 2014, 2015, 2016, 2017) es un texto bien logrado como simple novela policial gracias a ese apoyo, pues logra sumergir al lector en los vericuetos propios de este género. Personajes en acción y ocultos, situaciones ambiguas o confusas, cambio de planos, todo lo cual conjugándose dará como resultado que el suspenso se mantenga in crescendo todo el tiempo según nos sumergimos en los incidentes relatados con gran maestría.

La trama es muy sencilla. Empiezan a surgir varios crímenes un tanto fuera de lo común en suelo norteamericano, que ningún policía logra conectar como propios de un sólo hombre. No obstante, a ciertos adolescentes, quienes integran un grupo para desarrollar un juego de rol vía internet (el juego de Ripper), les llama la atención estos crímenes y de inmediato se ponen a indagar por su cuenta para dar con el sujeto en cuestión, con la ventaja de que el padre de la líder de este juego es el policía investigador encargado del caso y debido a esto ella se hace de información de primera mano en todo momento, para alcanzar su objetivo al final de la historia.

Paralelamente al curso de la indagación policial, sin embargo, la escritora        –radicada en Estados Unidos desde hace años– omite cualquier rasgo de profundidad conforme avanzan los hechos, no hay cuestionamientos ni reflexiones sobre el entorno norteamericano en que se traza el hilo conductor, sino todo lo contrario.

Únicamente se busca vincular los homicidios y desenmarañar el entramado sangriento y cruel que se despliega, pero elogiando ciertos símbolos estadounidenses. Subraya que la policía de ese país puede equivocarse al buscar asesinos, pero no es corrupta ni abusa de su poder. Que los marinos norteamericanos se habrán excedido en sus funciones en latitudes extranjeras, pero que en su propio país son un dechado de virtudes, al grado de que el coprotagonista masculino y héroe de guerra militar logrará obtener una nueva insignia al final de la novela, siendo partícipe de la investigación. Que, en pocas palabras, el american way of life es una realidad total y más al contar con tan excelentes figuras policiaco-militares emanadas de cielo yankee.

Y nunca habla, por ejemplo, de que es en Estados Unidos donde prolifera el mayor número de serial killers; de que una cantidad importante de militares que retornan a su país después de haber actuado en cuestionables acciones de guerra sufren de problemas psico-emocionales y que los han llevado a agredir a la población; de que grandes hechos de discriminación –conocidos gracias a los mass media– los han protagonizado los policías anglosajones dentro de su propio país.

Así pues, corriendo ambas vertientes paralelamente a lo largo de El juego de Ripper que comentamos, la extensa novela (tiene 477 páginas) fluye vigorosa debido a la incuestionable capacidad narrativa de Isabel Allende, pero dejando en el camino una serie de aristas que bien pudo haber abordado para imprimirle un verdadero grado de literatura de corte universal, en vez de entregarnos un texto menor para la vulgar diversión del sujeto ocioso y, sobre todo, falto de asuntos trascendentales.

Continue Reading

Arteleaks

Ricardo Raphael plagia título del libro sobre la vida de Luka Modric, El hijo de la guerra

El título del nuevo libro de Ricardo Raphael plagiado de los autores españoles José Manuel Puertas y Vicente Azpitarte.

Avatar

Published

on

Por Guadalupe Lizárraga

Ricardo Raphael plagia el título “Hijo de la guerra” para su nuevo libro, bajo el sello editorial Seix Barral, a los autores españoles José Manuel Puertas y Vicente Azpitarte, quienes publicaron originalmente en febrero de 2016, el título Luka Modric: El hijo de la guerra, bajo el sello Espasa Calpe, en España.

La publicación de Raphael, de acuerdo con su descripción en la prensa mexicana, es una serie de conversaciones con un presunto confundador del cártel de los Zetas. Mientras que El hijo de la guerra, de Puertas y Azpitarte, trata sobre la difícil vida como refugiado del futbolista del Real Madrid, de origen croata Luka Modric, quien sufrió los embates de la guerra de los Balcanes, y llegó a ser uno de los jugadores más reconocidos del mundo.

El periodista y escritor José Manuel Puertas al darse cuenta de la situación dijo que hablaría con su editorial para saber cómo actuar, porque era la primera vez que le sucedía.

Por otra parte, el abogado mexicano, especialista en derechos de autor, Jorge León, señaló que jurídicamente no existe el plagio, sino “el uso no autorizado de un contenido literario”, y que los derechos de autor protegen al contenido de la obra y no a los títulos.

Sin embargo, el especialista también apuntó que si hubiera similitudes del Hijo de la guerra, de Raphael, con El hijo de la guerra, de Puertas y Azpitarte, podría haber un conflicto autoral, aunque se trate de contextos y personajes distintos. También enfatizó que la situación propiciada en este caso resultaba interesante porque tenía varias vertientes, y una de ellas es que el autor mexicano podría beneficiarse del éxito de la obra de los españoles, más si se trata de un libro reconocido a nivel global.

Un caso similar se dio en España con el caso de la escritora Lucía Etxebarria, quien en su novela Ya no sufro por amor (2005) copió fragmentos del texto “Dependencia emocional y violencia doméstica”, del psicólogo Jorge Casteló. Cuando se le demostró el plagio a la escritora reconoció que parte del éxito de su libro se debía a las acusaciones de plagio.

El escritor mexicano Abelardo Gómez Sánchez, autor de varios libros de cuentos, crónica, ensayo y novela, e instructor de Literatura, opinó que “tiene que ver mucho la intencionalidad del autor que plagia, porque podría ser por ignorancia, pero si lo sabes y lo haces, es una chingadera”. Gómez Sánchez dio el ejemplo de su libro Mala mujer no tiene corazón. “Es el nombre de una canción de Matancera, y alude a Bienvenido Granda, Celia Cruz, Daniel Santos… a muchos de ellos, e incluso el personaje principal es un cantante y a través de éste hago un homenaje a la Matancera; estoy usando esa frase de la canción pero para hacer una apología de la Matancera”.  

El abogado Jorge León, por su parte, insistió en que “al final, si el contenido es similar o partes de la redacción del libro Hijo de la guerra, del autor mexicano al de El hijo de la guerra, de los autores españoles, ahí sí, sería un tema de piratería o estaría copiando el contenido de la obra original, o sería una obra derivada de ésta, si tuviera la autorización de los españoles”.

Es la segunda ocasión en que Ricardo Raphael es exhibido de usar contenidos no autorizados de otros autores, y enfrenta una denuncia formal ante la Fiscalía General de la República en México, por adjudicarse la investigación El falso caso Wallace, de la periodista Guadalupe Lizárraga, quien desde 2014, ha publicado más de cien reportajes, videos y un libro. Ricardo Raphael la entrevistó en su programa de televisión, en Canal 11, el 12 de diciembre de 2018, y a partir del 24 abril de 2019, el conductor se ha presentado a los medios como el “investigador” del caso, con un reportaje publicado en la revista Proceso, conteniendo datos e información que Lizárraga había publicado en su libro en 2018, y en el portal de noticias Los Ángeles Press.

Continue Reading

Trending