Connect with us

Con voz propia

Los 43 fueron asesinados y voy a encontrar sus cuerpos: Anabel Hernández

Entrevista a Anabel Hernández en su visita a Amsterdam sobre su investigación de los 43 estudiantes víctimas de desaparición forzada en Guerrero, México

Dianeth Perez Arreola

Published

on

Entrevista a la periodista mexicana Anabel Hernández, autora de Los señores del narco y La noche de Iguala

Por Dianeth Pérez Arreola

“Con la información que tengo, creo que voy a encontrarlos. Nunca fueron incinerados como dice el gobierno mexicano. Tengo información muy importante que detalla que los estudiantes fueron divididos en grupos. Uno de estos grupos fue llevado a las instalaciones del 27 Batallón de Infantería, por eso el teléfono de uno de los estudiantes indica que la última señal fue registrada desde ese lugar. Los otros grupos de estudiantes fueron distribuidos en lugares cerca de Iguala y fueron asesinados de una manera brutal. Creo que seré capaz de encontrar el lugar donde están sus cuerpos”.

En una entrevista otorgada por la periodista Anabel Hernández durante su estancia en Ámsterdam donde ofreció una plática, comentó que el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa es la investigación más importante de su vida.

He aprendido muchas cosas estos últimos tres años. Los padres de esos muchachos nos han dado una lección de amor y de dignidad muy importante. Ellos están luchando contra el monstruo que es el gobierno mexicano. Los estudiantes fueron atacados bajo las órdenes del coronel del 27 Batallón de Infantería. El gobierno tras los hechos de la noche del 26 de septiembre de 2014, dijo que no sabía nada acerca del ataque a los estudiantes, que se enteró después y culpó a los gobiernos perredistas de la ciudad y el estado. Yo fui a Iguala en octubre de ese año, y empecé la investigación de cero. De los 130 arrestados relacionados con el caso, el 80 por ciento fueron brutalmente torturados para confesar algo que no hicieron.

Encontré muchos documentos que prueban que a través del C-4, que estaba bajo control militar esa noche, distintas corporaciones federales como el ejército y  la PGR, supieron sobre los estudiantes incluso tres horas antes de su arribo a Iguala y desde entonces los empezaron a seguir. Lo que pasó fue planeado. Testigos me contaron que la gente que estaba disparando contra los autobuses, eran civiles pero todos los describieron como tipo militar.

Le pedí al gobierno mexicano información referente al 27 Batallón de Infantería involucrado con actividades de esa noche. Descubrí que el coronel José Rodríguez Pérez admitió que estuvieron en el lugar de los hechos vestidos de civil. También descubrí que había casquillos en dos lugares distintos, que corresponden a las armas que usó el ejército esa noche. No hay ninguna duda que al menos 24 miembros del 27 Batallón de Infantería participaron disparando contra los estudiantes.

Fotos de los estudiantes víctimas de desaparición forzada en Ayotzinapa. Foto: Edgar Garrido/Reuters

Regresaste a México, ¿te sientes segura?

El programa de Berkeley fue del 2014 al 2016 y desde agosto del 2016 regresé a México. No me siento segura, creo que nadie, pero menos los periodistas, cuando van tantos asesinados este sexenio de manera tan impune. Tengo que vivir con escolta, es una situación muy difícil.

Desde noviembre de 2015, cuando estaba enfocada en mi investigación contra el ejército, me sentí amenazada cuando hubo una irrupción en mi casa buscando documentos. No se robaron nada, estaban buscando documentos, y después en diciembre de 2016 cuando fue la presentación de mi libro “La verdadera noche de Iguala” en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara. Los escoltas tuvieron que sacarme de manera imprevista porque sospecharon de personas presentes que pudieran tener planeado algún tipo de atentado.

¿Qué comentario te merece la designación de José Antonio Meade como abanderado del PRI?

Me parece que Meade es una elección desesperada, pero la única alternativa inteligente para el PRI. Meade es un hombre que puede ser del agrado de los grupos de intereses en México, tanto del PAN como del PRI. Me parece que es un hombre que puede conciliar estos intereses, que puede dar cierta tranquilidad a los hombres de poder y de dinero en México y de esta manera tener su beneplácito y su apoyo. Me parece que este sector de la población en México puede sentirse a gusto con un hombre que según el PRI, no es del PRI; que según el PAN tampoco es del PAN; lo quieren presentar como un hombre un poco al centro y me parece que tal vez en ese sentido les puede funcionar.

El problema es que es un hombre que no comunica, con muy poco carisma, con muy poca personalidad, es un hombre que no ha hecho realmente algo importante o destacado. Nunca se ha enfrentado a un verdadero reto importante, no tiene ninguna experiencia política; tiene experiencia como funcionario, pero ninguna experiencia de gobierno, de ciudadanos, de crisis.

¿Qué opinas de la aprobación de la Ley de Seguridad Interior?

Me parece muy preocupante y es imposible pensar que esta aprobación fast track no está vinculada al proceso electoral del próximo año. Lo que se pretende hacer con esta ley es tratar de legalizar lo ilegal. Desde que Felipe Calderón decidió sacar el ejército a las calles evidentemente era una situiación ilegal; anti constitucional. Ahora con esta ley se piensa legalizar esto.

¿Por qué es terriblemente peligroso? Está totalmente comprobado que desde el 2006 desde que el ejército está en las calles las quejas por violaciones a derechos humanos en la CNDH empezó a crecer dramáticamente. Si esta presencia ilegal del ejército era peligrosa, si tenemos el caso de Tlatlaya perpetrado por el ejército, el caso de los 43 estudiantes desaparecidos en la cual el ejército participó activamente de manera impune, si tenemos tantas operaciones de violaciones a DH por parte del ejército impunes… si permanecen impunes cuando era ilegal, qué va a pasar ahora que tienen toda la legalidad para hacer arbitrariedad y media, van a ser doblemente impunes, por lo tanto doblemente peligrosos.

Esta ley no solo se refiere a estar patrullando las calles, éste tipo de cosas, sino también esta ley permitiría al ejército estar espiando a los ciudadanos. Solo con la mera sospecha, sin ninguna orden judicial. En un momento pre electoral, en unas elecciones presidenciales que evidentemente serán intensas, polémicas… tener un ejército con estas capacidades será vivir en un estado militar de facto, con todas las consecuencias que eso puede significar.

Felipe Calderón saca al ejército a las calles, pero ahora con el gobierno de Enrique Peña Nieto, que nació profundamente débil después de la polémica electoral, la compra de votos, el Monex Gate, las condiciones de ilegalidad en las que ganó Enrique Peña Nieto y del poquísimo margen de votos que obtuvo, provocó que su gobierno fuera absolutamente débil. Ante esta debilidad, el ejército adquirió mucho mayor poder. Ahora hasta en el lugar más pequeño de México, está establecido lo que se llama la Policía Militar, que es una cosa que no existía. Existía la Policía Judicial Militar, que era la policía interna del ejército que manejaba las cuestiones de seguridad propia del ejército y de algunas investigaciones de crímenes relacionados con el ejército.

Pero esta Policía Militar que uno ve en cada módulo de policía municipal o estatal en México, está con sus barricadas, como si estuviéramos en estado de guerra; está con sus uniformes, con sus camiones haciendo rondines por todas partes. La sensación que hay en las calles es una sensación de temor; no es que la gente se sienta más protegida porque el ejército está en las calles.

Si esto lo vas a hacer legal, yo me imagino que en estas elecciones volviera a haber un plantón en Reforma como el del 2006 con Andrés Manuel López Obrador y sus seguidores, hoy a quien le correspondería remover este plantón sería al ejército y sabemos que el ejército lo va a hacer de una manera bastante violenta, porque para eso están entrenados. El ejército no está entrenado para tocar el silbato y decir “usted deténgase ahí”; el ejército está entrenado para matar.

Manifestaciones de indignación por la desaparición forzada de los estudiantes de Ayotzinapa. Foto: red

¿Es el ejército el verdadero poder en México?

Absolutamente. En el caso de Tlatlaya está totalmente impune, cuando los periodistas de Square y de la agencia AP descubrieron que había sido una ejecución, que el ejército había fusilado a 21 personas, el gobierno no tomó ninguna acción; hoy ningún militar está en la cárcel. El ejército es impune, y hay una cúpula de militares a la que pertenece Salvador Cienfuegos que es una cúpula absolutamente corrupta y que es la que tiene el control del ejército. Estamos hablando de un estado militarizado, donde la propia debilidad del presidente permite esto.

Cuando empezaron las presiones en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, hay que entrevistar a los militares… yo sé de reuniones de expertos de la CIDH entrevistándose con Enrique Peña Nieto y diciéndole, a ver señor, es necesario entrevistar a la gente del 27 Batallón de Infantería. El presidente de la república lo que respondió es: “no creo que esto sea posible”. Y la gente se preguntaba, “pero si usted es el presidente de la república”, e insistía “no creo que pueda hacerse”.

En otro episodio, cuando los padres de familia estaban haciendo una manifestación en Guerrero para que se moviera un retén militar, -este episodio lo narro en mi libro La verdadera noche de Iguala”, estaban ya tan caldeados los ánimos, que el ejército ya había sacado las armas para disparar contra las personas, y los padres de los estudiantes dijeron, pues aquí nos morimos todos. El sub secretario de Gobernación, Luis Miranda le llama a Vidulfo Rosales, que era el abogado de los padres de los 43 estudiantes y le dice “¿qué estás haciendo?, párate!”, pues no, contesta el abogado, este retén que pusieron acá es totalmente ilegal, queremos que se vayan, dile al ejército que se mueva. Y Miranda le dijo: “tu no has entendido nada. El Presidente no le da ordenes al ejército”. Esa es la realidad, esa es la situación en la que estamos hoy en día, donde el poder ejecutivo no tiene la autoridad moral, ni el apoyo popular, porque no se lo ha ganado y porque ganó las elecciones de una manera fraudulenta, para poner a raya al ejército y regresarlo a los cuarteles.

Se supone que por ley, el Secretario de Defensa Nacional está supeditado a las órdenes del Poder Ejecutivo, se supone que el Presidente es el verdadero jefe de las fuerzas armadas, pero si es un presidente ilegítimo; si es un presidente que apenas ganó con el 25-30 por ciento total de votación, pues no tiene ninguna autoridad ante las fuerzas armadas.

¿Será la tercera la vencida para Andrés Manuel López Obrador?

El problema es que las encuestas dándole ventaja, las hemos visto muchas veces. Las vimos en el 2006, las vimos en el 2012 y ahora otra vez. El sistema político y económico en México, ¿va a permitir que una persona como Andrés Manuel López Obrador llegue a la presidencia? Yo lo veo prácticamente imposible. Han aprendido a través del tiempo que estarlo golpeando y golpeando no es una estrategia muy inteligente, me parece que la estrategia ahora es la pulverización del voto. Entre más candidatos a la presidencia, mayor pulverización del voto contra Morena. Como en México no existe la segunda ronda, ganan la presidencia con el quince por ciento de la votación. El PRI no sólo tiene muchos votos duros, sino la capacidad de comprar muchos votos. Si puede comprar el veinte por ciento del padrón electoral, ya con eso.

¿Se hace algo para atacar efectivamente a la corrupción?

No desde México. El gobierno de Estados Unidos, por primera vez, para bien o para mal, sí está interesado en atacar la corrupción política en México. Fue Estados Unidos quien mandó la orden de arresto contra Tomás Yarrington, el ex gobernador de Tamaulipas; es el gobierno de Estados Unidos quien giró la orden de arresto contra Rubén Moreira, ex gobernador de Coahuila; es el gobierno de Estados Unidos quien acusa a Eugenio Hernández Flores, también ex gobernador de Tamaulipas de vínculos contra la delincuencia organizada. No es el gobierno de México.

Estados Unidos sí está interesado en poder mandar a juicio a parte de esta clase política corrupta. Sobre el involucramiento de militares y la Policía Federal yo conozco de esfuerzos que se están haciendo también en Estados Unidos, de empezar a desmantelar parte de estas redes criminales.

El tema es que el gobierno de Estados Unidos también manipula y juega con esta información. A veces le interesa, a veces no le interesa, a veces la usa como moneda de cambio…  Como mexicanos es un error permitir que otro país tome cartas en asuntos que nosotros debemos de resolver.

Después de casi once años de supuesta guerra contra el narcotráfico, donde ha habido todos estos muertos y más de 30 mil desaparecidos, pues la gente está temerosa. Vamos a entrar en un momento electoral muy difícil porque la gente está más pobre, más desesperada, más enojada, pero también la gente tiene más miedo. Y más si ves un tanque o una barricada en la esquina de tu casa.

Tomás Yarrington fue exonerado por Fox, fue exonerado por Calderón y fue exonerado por Enrique Peña Nieto. Yo hice solicitudes de información a la PGR cuando llegó Murillo Karam, porque se supone que le había incautado algunos bienes a Yarrington de manera preventiva. El gobierno de Enrique Peña Nieto le devolvió todo, y a mí me respondió que no tenían ningún caso en contra del señor Yarrington.

Estamos hablando de que esta impunidad en México, no solo es una impunidad del PRI, todos están involucrados de una u otra manera en esta ilegalidad. Padrés ya está libre y el caso de Duarte es una broma, un circo. Lo detengo, simulo que lo voy a acusar, que lo voy a meter en la cárcel únicamente para alimentar la rabia de la gente que quiere al menos ver caer a alguien, y lo acusan de delitos mínimos en vez de acusarlo de las cosas más graves que ha cometido: los vínculos con los Zetas, los vínculos con el cártel del Golfo, ahí no lo tocan, porque eso sí es grave, porque de eso sí, no la libra. Al final de cuentas le van a decir usted disculpe y váyase a la calle.

¿Funciona exponer el caso de México ante el mundo?

Yo pienso que grupos como Amnistía Internacional, los visitadores responsables de diferentes temas de derechos humanos de la ONU, cuyo trabajo constante en México es importante, y otras ONG’s han hecho su trabajo. ¿ Pero qué es lo que pasa? La comunidad internacional, principalmente en Europa, se supone que está prohibido hacer acuerdos con países que violan los derechos humanos de sus ciudadanos, y en México es evidente que es ésta la situación y aun así se siguen haciendo acuerdos con el gobierno de México.

La comunidad internacional es muy pragmática en el sentido de mientras no sean mis muertos, no me importa, porque me importa más la reforma energética; me parece que están con el cuchillo y el tenedor esperando un pedazo del pastel del petróleo y no importa lo demás.

Me parece que el cálculo de la comunidad internacional sobre México es absolutamente equivocado, porque en un país que va a explotar, no va a haber negocio qué hacer. Hay regiones donde muchas empresas han sido abandonadas, como en Michoacán, donde eran tantas las extorsiones y los secuestros que hizo imposible que las empresas siguieran operando. Esto puede ocurrir a nivel masivo en México, si el país termina por desmoronarse. Ahí hay un mal cálculo de negocio.

Arteleaks

Sara Sefchovich, ¿absurdo nivel Dios?

Alberto Farfán

Published

on

Por Alberto Farfán

En rigor, ¿realmente alguien en su sano juicio se plantearía como un instrumento contundente para combatir o eliminar el flagelo del crimen organizado en su modalidad de narcotráfico el hecho de solicitar apoyo educacional o moral a las madres de los delincuentes? ¿Las progenitoras regañando a sus vástagos para que dejen el mal y se conviertan al bien?

La connotada escritora y periodista Elena Poniatowska en entrevista con Sara Sefchovich (1949), quien se ostenta como socióloga, escritora, historiadora, catedrática, investigadora, traductora, comentarista y conferencista,  y que además es autora de más de una docena de libros y diversos artículos en periódicos y revistas, toman como hilo conductor de la misma el leitmotiv de la última novela de Sefchovich, Demasiado odio: la importancia de las madres en su papel de correctoras de sus hijos delincuentes. No por nada el título de la conversación se llama “Sin la complicidad de las madres el narco bajaría” (La Jornada, 10/01/21). Y como aquí no se comenta la novela desde el punto de vista estético-literario, sino sobre el asunto central, quien esto escribe realizará lo propio.

Como bien se observa, estamos frente a dos intelectuales de nivel que deben de dominar el tema en cuestión. Y aquí nos dice la entrevistada los orígenes de su proposición:

“Publiqué una novela: Atrévete, propuesta hereje contra la violencia en México (2014), que se presentó en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. En ese libro yo hacía una propuesta a las madres de familia de bajarle la violencia en México diciéndole a sus hijos que si querían robar, robaran, pero no violaran, no mataran, no maltrataran (sic). Para escribirlo, viajé por todo México, me reuní con grupos de madres a quienes preguntaba cómo veían esta situación y pedirles que ayudaran; que su trabajo como madres era impedir que sus hijos entraran al mundo del narcotráfico. Para mi sorpresa, en todos los grupos con los que me reuní durante casi dos años encontré que las madres no estaban dispuestas a sacrificar los beneficios que reciben de la delincuencia aun a costa de que pueden encarcelar y hasta matar a sus hijos”. Y cabe añadir, por cierto, que esta situación no es el gran descubrimiento de Sefchovich, pues ya era conocido.

Y al percatarse que su exhorto caía en el vacío por parte de las jefas de familia, indica lo siguiente: “Incluso se lo escribí al presidente (Andrés Manuel) López Obrador. Él mismo pidió ayuda a las madres de familia y recuerdo que le dije: ‘Nos equivocamos, señor presidente, las madres no están dispuestas a ayudar’.” Y en efecto, es de todos conocido que el presidente de México hizo este llamado públicamente en más de una ocasión.

Por supuesto que es un fenómeno demostrado que ciertas familias han incursionado en el narcomenudeo. E incluso a un grado mayor. Recordemos a Delia Patricia Bustos Buendía, quien no sólo recibía de sus hijas y yernos enormes cantidades de dinero y enseres, sino que era ella misma quien lidereaba a la organización criminal que se denominó el Cártel de Neza, siendo ella la temible Ma Baker. Extendió su poder en buena parte del valle de México, a sangre y fuego. Puso en jaque a la extinta Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Salud (FEADS), asesinando ministerios públicos federales e incluso a un alto funcionario de dicha dependencia, fiscalía perteneciente a la antigua Procuraduría General de la República (José Antonio Caporal, El cártel de Neza, 2012).

Evidentemente nos encontramos con un problema de orden multifactorial. Y todo indica, al parecer, que nuestra socióloga realizó su investigación de esa manera: vivió en Michoacán, Reynosa y en zonas de migrantes, donde abordaría “el deterioro del medio ambiente, el descuido, la ignorancia, la indiferencia, la corrupción… (Y) lo mismo me sucedió en otros países. Recorrí siete ciudades del mundo para hacer un paralelismo entre el narcotráfico y el terrorismo y también me encontré con madres de familia que solapan a sus hijos”. Y no obstante su amplio y diverso estudio llegó a la misma conclusión.

Inmutable, tropezándose una y otra vez con la complicidad materna, reitera: “Yo pensaba que las madres podían ayudar a que sus hijos aprendieran a vivir de otra manera, pero después de escribir adquirí la certeza de que no quieren cambiar… Ese es mi tema: la complicidad de las madres y la de los familiares. Estoy convencida que sin ella bajaría el narcotráfico y el terrorismo”.

No obstante, al final Sefchovich apunta sobre el origen de todo ello: “Las carencias rigen nuestro funcionamiento social. Cuando una familia descubre que puede vivir mejor, es lógico que acepte dádivas. No sólo en México, en todos los países hay narco”. Pero bajo la lógica simplista de la pobreza significaría que miles de mexicanos en situación de miseria todos serían narcomenudistas. Y esto no es así.

 Resulta francamente impensable que una académica como Sefchovich reduzca de manera absurda el grave asunto del narcotráfico a la complicidad de madres e hijos viviendo en la pobreza. Y que Poniatowska no la haya cuestionado en su enfoque al entrevistarla. Lamentablemente ya no hablamos de un binomio, como nos quiere indicar nuestra socióloga, sino de una unidad. Existen familias enteras que participan en el narcomenudeo, desde el abuelo hasta los nietos. Basta revisar la nota roja de cualquier periódico para comprobarlo.

 Por lo tanto, ningún llamado a la congruencia moral dirigido a las madres o familiares del narcomenudista va a funcionar de manera alguna. Existe tal descomposición social que hasta suben fotografías en redes sociales luciendo armas y dinero como parte de su inserción a un grupo criminal. No, en lo absoluto es una solución.

Continue Reading

Arteleaks

Vicente Huidobro y su vorágine amorosa

Alberto Farfán

Published

on

Por Alberto Farfán

Voz reveladora, amorosa, introspectiva, luminosa o profética en ocasiones; mas voz incendiaria siempre, surgió y se inmortalizaría en un mes como éste. Por lo que no pecaríamos de exagerados si a enero se le considerara como el mes de la poesía, la más perfecta poesía del mayor poeta latinoamericano. Coincidencia paradojal o resultado de la prisión de su trágica busca: el chileno Vicente Huidobro nace el 10 de enero de 1893 y muere un 2 de enero de 1948.

Existe un número importante de estudios acerca de su obra, no obstante, poco se conoce de los demonios internos del autor de los excelsos poemas largos Altazor y Temblor de cielo, y menos aún de los relativos a su afán amoroso. Los cuales acaso nos revelarían el perfil verdadero de su espíritu trágico.

Siguiendo la biografía escrita por el abogado y también poeta Volodia Teitelboim, Huidobro, la marcha infinita (Editorial Hermes), nos encontramos con una serie de datos nada favorables para el padre del Creacionismo y del precursor de las vanguardias estéticas, de la primera mitad del siglo XX, en América Latina y en Europa, pero que esclarecen el vertiginoso devenir afectivo a que se entregó.

Pareciera que Huidobro se despedaza cayendo al abismo, en avidez de las alturas literarias y amorosas. Una sola cúspide que confiere inmortalidad y sobre la cual girarían aquellas aristas circundantes de la condición humana. Propias de los demás, pero también intrínsecas a él y a todas luces mundanas, banales, de suyo ordinarias. 

De familia acaudalada, a los 19 años el poeta chileno contrae nupcias con Manuela Portales Bello, quien además de pertenecer a su círculo social es sumamente atractiva. A pesar de su carácter introvertido, sería ella quien lo impulsó a publicar sus primeros libros. Sólo que ella tuvo que pagar muy caro su estadía en ese matrimonio con Huidobro. 

Y es que Manuela además de soportar las continuas infidelidades de su esposo también tuvo que sobrellevar con grandes dificultades el definitivo abandono del poeta al final de su relación años después. En efecto, Huidobro la redujo de compañera afectiva e intelectual a sombra de sí misma, proceso que repetiría con sus demás parejas.

Teresa Wilms Montt, nacida en Chile, fue una escritora y precursora del feminismo. No sólo fue notoria por su espléndida belleza y por ser considerada la poetisa del momento, sino también por su postura rebelde frente a los valores hipócritas de la élite burguesa en que vivía. Debido a lo cual su familia la internaría por la fuerza en un convento como represalia a sus posturas. 

No obstante, sería su gran amigo Vicente Huidobro quien la rescataría para fugarse a la Argentina con él. Así, nuestro poeta viviría un affaire con ella a sus 23 años. De la misma edad y similar al poeta en su afán de ser el centro de atracción, pero además por comulgar de la misma manera en torno a los cuestionamientos acerca del establishment de la época que realizaban ambos, Teresa sucumbiría a su destino ya sin Huidobro a su lado. Su inestabilidad y su nula capacidad de adaptación la conducirían a la muerte mucho tiempo después, suicidándose. 

Ximena Amunátegui también era hermosa, culta y pertenecía a la alta sociedad. Tenía 16 años y Huidobro 33. Por ella nuestro poeta dejaría a su esposa Manuela y a sus hijos. Ximena fue quien le inspiró los versos más cálidos y elevados en torno al amor, tanto en el canto II de Altazor como en todo Temblor de cielo, los cuales cristalizarían en todo su esplendor, según apunta nuestro biógrafo consultado.

Pero la historia se reprodujo años después. Cual paradoja atroz. Sólo que Ximena no emularía a Manuela en la obligatoria y abnegada fidelidad femenina de la época. Golpe terrible y demoledor, Ximena rompe con Huidobro para casarse con uno de los admiradores del poeta. Aislada y fungiendo como secretaria de Huidobro, callándose infidelidades del hombre que más admiraba, Ximena tuvo la oportunidad de reencontrarse y emerger con luz propia.

Lastimado y confuso, prácticamente devastado, Huidobro trabaría contacto con la poetisa chilena Raquel Señoret. De las mismas características que las mujeres anteriores, Raquel se uniría al poeta hasta la prematura muerte de éste. Con casi 30 años de diferencia, Huidobro intentó hacer feliz a su joven pareja, pero sin poder olvidar a su amadísima Ximena. Raquel al igual que Manuela sufrirían penurias económicas cuando Huidobro faltó.

Vicente Huidobro eclipsaba con gran fuerza a las mujeres que más le amaron, al grado de arrojarlas a la nada de manera avasalladora. Ninguna de ellas fue capaz de cumplir con la máxima del escritor ruso Dostoyevski: salvarlo incluso a pesar de sí mismo. Porque acaso no tenía salvación.

Continue Reading

Arteleaks

Norman Mailer, un autor más que necesario hoy en día

Alberto Farfán

Published

on

Por Alberto Farfán 

Novelista, periodista, ensayista, e incluso cineasta, Norman Mailer (1923-2007) fue el último descendiente de una tradición genuinamente norteamericana: el heredero directo de un linaje que también dio a Jack London y a Ernest Hemingway, entre otros. Un hombre que confrontaría a sus propios demonios como si fueran los de todos sus contemporáneos, horadando a esa sociedad que los engendraría.

Nacido en Long Branch, New Jersey, en 1923, en el seno de una familia judía, pasó la adolescencia en Brooklyn y se diplomó en Mecánica Aeronáutica en Harvard en 1943. Reclutado por la Armada en 1944, luchó en el frente del Pacífico, una experiencia que plasmaría en Los desnudos y los muertos (1948), probablemente uno de los mejores libros sobre la Segunda Guerra Mundial y tal vez su mejor novela. 

En virtud de la favorable acogida de esta obra, Mailer alcanzaría la fama y pasó a formar parte de la pléyade junto con Truman Capote, John Updike, Saul Bellow, Philip Roth, generación que sería considerada la vanguardia de las letras estadounidenses.

En 1951 publicó Costa bárbara y en 1955 El parque de los ciervos, novelas que no alcanzaron el nivel a que había llegado. Y acaso por ello, se refugia en el periodismo, fundando el semanario neoyorquino The Village Voice, donde publicó en 1956 su célebre reportaje “El negro blanco: reflexiones superficiales sobre el hipster“, un ensayo incendiario con una peculiar visión sobre el racismo y una exaltación de la violencia. Y al tiempo que apoyaba a Kennedy y cuestionaba la Guerra de Vietnam, Mailer se iba transformando en la voz más exacerbada de la contracultura norteamericana.

Redactados en una prosa subversiva y delirante, sus textos sobre las convenciones demócratas y republicanas de finales de los 50 y comienzos de los 60 (recogidas, en parte, en Los papeles presidenciales), y el reportaje sobre la marcha pacifista sobre el Pentágono (Los ejércitos de la noche, 1967) le convirtieron –en palabras de Robert Lowell– en “el mejor periodista de América”.

Y en el terreno privado, nuestro autor era congruente con su posición anti-statu quo. Tuvo nueve hijos, seis matrimonios, pugnas por pensiones de divorcio y una agitada trayectoria conyugal, que culminaría en 1960 con el apuñalamiento de su segunda esposa, Adele Morales, durante una borrachera de órdago. La agresión se saldaría con una breve visita del escritor a un hospital psiquiátrico y con un libro escrito por la ex de Mailer en 1997, La última fiesta.

A comienzos de los 70, Mailer realizó algunas películas experimentales (la más conocida es Maidstone), pero en el cine tuvo tan poco éxito como en su carrera política. Se presentó varias veces a la alcaldía de Nueva York y confesó (en A’dvertisements for Myself’) que en varias ocasiones se había presentado como candidato a presidente “en la intimidad de mi mente”. Pero Mailer de algún modo destacaba más en la televisión y en las apariciones públicas, donde mantuvo sonadas disputas con otros colegas de profesión.

En 1958 desafió a una pelea a puñetazos al novelista William Styron (de quien ya hemos hablado aquí en Los Ángeles Press) por una supuesta burla que éste había hecho de su segunda esposa. No obstante, en 1971 la violencia no se pudo impedir con Gore Vidal, a quien agredió públicamente porque lo había comparado con Charles Manson.              

Pero la más memorable de sus relaciones conflictivas –mantenida a lo largo de décadas– fue la relación de amor-odio con Truman Capote, uno de los pocos escritores a quienes Mailer respetaba y con quien mantuvo coléricas polémicas prácticamente por cualquier cosa: desde Kerouac y los beatnik (a quienes Capote despreciaba) hasta La canción del verdugo (1979), la monumental novela por la que Mailer ganó por segunda vez el Pulitzer. Basada en la vida del asesino Gary Gilmore y redactada en forma de reportaje de investigación, el libro demuestra la influencia del nuevo periodismo y sobre todo de la obra maestra de Capote, A sangre fría.

Eterno candidato al Nobel durante varias décadas, su fama de provocador nato lo alejaron siempre de las listas de galardonados. Macho-alfa intransigente, profeta aficionado, bufón a ratos, intelectual de pura raza, Mailer quiso ser y fue toda su vida un agitador de conciencias, la encarnación misma de la incorrección política: una piedra de escándalo para el feminismo rampante y una afrenta viva para varios presidentes, de Johnson a Bush Jr., pasando por Nixon y Carter.

Autor de más de una docena de libros, centenares de columnas, artículos y reseñas, hicieron época su defensa dostoyevskiana de American Psycho (extraordinaria novela de gran envergadura escrita por Bret Easton Ellis) y su ataque descarnado contra Tom Wolfe. En 1983 publicó Noches de la antigüedad, una ambiciosa y voluminosa novela sobre el Antiguo Egipto, que incluye cuatro reencarnaciones de un personaje, y en 1991, El fantasma de Harlot, una novela no menos voluminosa y ambiciosa acerca del funcionamiento interno de la CIA.

Crítico a ultranza de su entorno y del establishment; cuyo discurso honesto delirante hacía temblar a más de uno, Norman Mailer –en última instancia– puso de relieve las aristas de la oscura condición humana, que sólo contados escritores tienen la facultad y el arrojo de llevarlo a cabo hasta sus últimas consecuencias. No por nada en sus últimos libros se atrevió a poner en perspectiva a Cristo, a Hitler y al mismísimo Satanás, que acaso él consideraba a su nivel. Un hombre así, en definitiva, es lo que se requiere hoy en día si consideramos los nuevos condicionamientos ideológico-sociales que se pretenden imponer a través del poder en muchos de nuestros países.

Continue Reading

Trending