Connect with us

Asia

Lo que se va con Siria

La comunidad internacional ha sido incapaz de rescatar a Siria y ha hecho caso omiso de violaciones de derechos humanos por tiranos de ambos lados del mundo

Published

on

Tratando de rescatar sobrevivientes en la provincia de Iblid Siria. 22 de Sep. 2013. Foto: AP

Tratando de rescatar sobrevivientes en la provincia de Iblid Siria. 22 de Sep. 2013. Foto: AP

Antonio Hermosa Andújar*

Después de dos años y medio de guerra, en Siria sólo queda el simulacro de lo que fue y los restos del porvenir. El país mantiene sus fronteras de antaño pero el gobierno ya no las controla, y en el interior del territorio la muerte dirige un intenso tráfico de armas mientras cuenta, insaciable, nuevas víctimas que añadir a las más de cien mil vidas ya destruidas y a los más de cinco millones de refugiados y desplazados: más de un cuarto del total de la población.

Tradicionalmente, el Estado sirio careció de entidad; su mayor fuerza ha sido la cultural, pues la enorme fragmentación religiosa –si se la deja crecer igual llega a haber una religión por habitante- ha hecho posible la tolerancia, como si hubiera querido confirmar en la práctica las ideas de Montesquieu o Madison (y aún de Rousseau, bien que a su pesar): una dimensión liberal que le hacía brillar con luz propia en el océano de musulmanía en el que flota. Empero, políticamente sólo difunde una luz refleja, cuyo foco principal proviene de Irán, y que sólo le ha dado para lanzar alguna bravata contra Israel, para jugar al gato y al ratón con Líbano –el pasatiempo favorito de los sucesivos gobiernos- y, desde luego, para aplastar cuando se tercia a su población.

Lo que le ha hecho temible ha sido un potente ejército hecho a la desmedida de sus necesidades, y con el que además de llevar a cabo las gestas recién señaladas también se convertía en veleta a las órdenes del viento que soplaba desde Teherán. Y como aquí parecen querer soplar nuevos vientos es posible que el simulacro sirio pronto aprenda lo peligroso que es la soledad cuando la escena es la internacional. Quizá incluso llegue a experimentar en carne propia cómo los atenienses actuales, los Estados Unidos y otros, o incluso sus segundones aliados, empiezan a considerar más peligrosa su amistad que su enemistad.

Para bien del régimen, la sociedad internacional perdió funcionalmente la ocasión de intervenir cuando y como debía, el momento dorado de la revolución primaveral, en el que la oposición exigía libertad y justicia social y Assad los exterminaba sin miramientos al hecho de plantear sus exigencias desalmados. Y, para alegría del tirano, Estados Unidos, decidido una vez más a suplantar a la ONU en sus obligaciones, renunció a su declarada idea de invadir Siria por haber franqueado la línea roja del empleo de armas químicas contra la población. Un nuevo paso atrás que Siria podía cabalmente esperar visto el resultado de haber cruzado la línea roja de mantener abierto Guantánamo, tras lo cual Obama ni invadió los Estados Unidos ni depuso a su presidente; mas se habría tratado quizá de una apuesta arriesgada, al presuponer que aquél se incluiría también entre quienes no deben violar las líneas rojas en lugar de considerarlas válidas para todo el mundo excepto para él, es decir, al dar por sentado tal alarde de coherencia en su falsedad, propio de un charlatán. Y la carcajada, intuyo, sucedería a la alegría al escuchar la explicación del cambio de actitud.

Manifestantes en Londres contra el ataque de EEUU. 21 de Agosto 2013. Foto: Reuters

Manifestantes en Londres contra el ataque de EEUU. 21 de Agosto 2013. Foto: Reuters

Podemos compartir, por una vez y sin que sirva de precedente, alegría con el déspota por el hecho de no invadir Siria. Aun dejando de lado el criterio de las citadas líneas rojas, entre las cuales se halla el uso contra la ciudadanía de armas químicas, cuyo idilio con la crueldad supuestamente añade un misterioso motivo de intervención allí donde el asesinato vulgar y corriente de apenas un centenar largo de miles de personas no había logrado hacerlo; aun dejando de lado eso, digo, el saberse “único país indispensable”, como dice Kerry del suyo, no constituye inicialmente el mejor fundamento ni para erigirse en modelo de virtud ni para atacar a otro país en su nombre: el fundamentalismo moral no es quién para licitar al fundamentalismo político a implantar violentamente la democracia en ningún lugar, porque en este caso el método contraviene el contenido y destruye el objeto. Si eso fuera poco, el propio sentido común nos ilustra además con suma naturalidad de que un país cuya filosofía existencial confunde la libertad con el dinero (e incluso con las armas por parte de una gran mayoría del mismo), si de algo le cabe presumir desde el punto de vista ético no es justamente de marcar la pauta. Cierto, a ambos bienes les es posible coexistir, pero las luchas de la libertad por no sucumbir ante la codicia y sus ambiciones tienen un fiel sequitur en los tribunales. No hay por qué remontarse aquí hasta Aristóteles, sino que basta, insisto, el sentido común: una criatura que suele rezumar inteligencia cuando se deja en sus manos el timón de la conducta.

Ahora bien, con la no intervención en Siria la comunidad internacional, y aun la misma humanidad, no han salido precisamente triunfantes del envite. Por de pronto, lo primero que se transmite a la ciudadanía mundial es que los déspotas vuelven a tenerlo fácil en sus países si les da por subyugar a sus pueblos, y ello aun si su comportamiento favorece la transición hacia otras tiranías in nuce todavía peores o bien la ruptura del propio país. A lo sumo se fiará su día del juicio a la historia, y otra Argentina perseguirá las cenizas del Franco de turno, pero en vida miles de muertes, de sufrimientos y de daño darán testimonio de cuán inocentemente el terror logra pasearse por la política.

Ambos fenómenos se dan en Siria por obra y gracia de Bachar el Assad y aparecen en mutua conexión. Los restos del porvenir a los que hice alusión en la frase inicial de este trabajo no son sino ellos. Ya dominan una parte de la antigua Siria y han venido para quedarse; de momento, conviven con el Ejército de liberación de Siria, heredero de las revueltas populares iniciales, pero ya en claro conflicto de intereses y objetivos con él. Salafistas, islamistas y yihadistas de Al-Nosra, junto a los nacionalistas citados y los kurdos, comparten el odio común al tirano y el deseo de acabar con él: pero si eso se consigue, los 40.000 radicales que según el informe del Daily Telegraph apuntan hoy sus armas contra aquél pronto las apuntarán entre sí, y de un tal caos cuesta trabajo precisar, mas ninguno imaginar, qué clase de orden puede surgir. No será pues ningún espejismo si vemos al monstruo de la invasión –o de otro lance militar-, al que se intentó expulsar por la puerta, entrar por la ventana: y no sólo porque Israel no va a permanecer impasible observando cómo se le forma un nuevo peligro en otra frontera, la oriental, que apuntale el representado por Hezbolá en el norte y Hamás en el sur. La guerra no se evita, decía Maquiavelo, sino que simplemente se pospone: confiemos en que, ante el escenario del terror que viene (y que es probablemente lo que explica el cambio de actitud ante el tirano actual), los líderes mundiales sufran un pavoroso ataque de prudencia y la política sea capaz de quitarle la razón.

Junto a esa primera y asumida lección abundan otras cuya significación conjunta acentúa la gravedad. La muerte ajena puede producir aburrimiento o indiferencia, o incluso un insolente malestar cuando se prolonga en el tiempo, pero no solidaridad. A partir de un cierto número es como si ya no hubiera más muertos, al igual que la repetición de la noticia produce hastío; no son nuestros muertos, luego no son. Nuestra inhumanidad, que tiene en el nacionalismo un poderoso aliado, tiene en la rutina de la muerte otro aún peor.

Refugiados de Siria en crisis. Foto: Reuters

Refugiados de Siria en crisis. Foto: Reuters

Las normas del derecho internacional son papel mojado. Naciones Unidas adoptó en 2005 la Doctrina de la Responsabilidad de Proteger, con la cual se pretendía recortar el poder que una soberanía inviolable concedía a los déspotas en el interior de sus territorios, es decir, proteger a las poblaciones de los desmanes de un gobernante ilegítimo –todo déspota lo es, incluso si se le adora-, pero una vez más observamos que en la arena internacional la política se sustrae al derecho y la violencia no conoce más ley que el arbitrio o las fuerzas de quien la aplica.

Estados Unidos pierde prestigio con sus indecisiones y su palabrería, máscaras de otra realidad más inconfesable. Y, al tiempo, Rusia aumenta el suyo: y ver a un Putin, cuya obsesión suprema parece ser la de devolver a Rusia el papel hegemónico que un día tuviera la extinta Unión Soviética –incluso recomponiendo en una nueva alianza bajo su mando el viejo cadáver: de ahí el ultimátum con cara de chantaje a Ucrania para que deje de coquetear con la Unión Europea-, a un sujeto que es un doble del cinismo y del autoritarismo en el centro de las decisiones mundiales, no puede sino generar un intenso olor a réquiem en torno a la paz y a los derechos humanos.

Es esa negación de la política a dejarse disciplinar jurídicamente la principal causa que mantiene a la ONU en una condición de vasallo donde debía ser el rey, la que hace que los mismos sujetos que la humillan se opongan a su renovación, conscientes de que nunca frenará sus empresas unilaterales y de que, a la vez, resulta un fácil comodín al que apelar cuando se trata de desacreditar la iniciativa del rival.

Siria, pues, se pudre y, mientras eso sucede, lo que de la comunidad internacional se va con ella es una nueva derrota en la gran batalla de los derechos humanos contra la tiranía, una nueva oportunidad perdida por la paz por refugiarse en el derecho frente al nudo poder y otra ocasión más de la democracia por significarse normativamente frente a las autocracias en la arena internacional. ¿Qué más ha de ocurrir para que el escepticismo gane incesantemente adeptos entre la ciudadanía mundial y se experimente la honda y nauseabunda sensación de que la Humanidad está construyendo el edificio de su futuro sobre una trágica acumulación de ruinas?

*El autor es filósofo y escritor español.

 

Continue Reading
1 Comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Asia

Selección de Irán protesta contra el abuso hacia las mujeres y amenazan a sus familias

Published

on

La selección de Irán fue amenazada por su gobierno para que no vuelvan a manifestarse durante Qatar 2022

 

Las familias de la Selección de Irán, que participa en el Mundial de Qatar 2022, fueron amenazadas por el gobierno de ese país de que si sus futbolistas vuelven a manifestarse durante la Copa del Mundo serán sometidos a castigos como penas de encarcelamientos o torturas.

La información, revelada por la cadena CNN, se dio horas antes de que Irán enfrentara a la selección de Estados Unidos, partido correspondiente a la última jornada del Grupo B del certamen y en el que ambos seleccionados se jugaban el pase a la fase de octavos de final.

 

No te pierdas: Activista de Cáritas Coruña, detenida en Irán luego de participar en las protestas por la muerte de Masha Amini

 

El gobierno iraní, de acuerdo al reporte, exigió a los futbolistas de que «si no se comportan» entonces sus familiares serían encarcelados o torturados.

Las amenazas del gobierno de Irán se dan luego de que el representativo decidió no cantar el himno de la nación en su partido contra Inglaterra, el cual terminaron perdiendo 6-2. En partidos amistosos anteriores, los jugadores tampoco habían entonado el himno de la República Islámica de Irán.

Las protestas de los futbolistas se dieron debido al asesinato de Mahsa Amini, una mujer iraní que fue brutalmente golpeada y asesinada por la policía porque no traía colocado correctamente el velo. En Irán, es obligatorio para las mujeres traer el velo, llamado Jimar, en las calles, pero a raíz de la muerte de Masha Amini, miles de mujeres se lo han retirado como forma de protesta contra la obligación de usarlo.

 

Lee más: Más de 200 drones fabricados en Irán han sido derribados por las fuerzas de defensa de Ucrania

 

El asesinato de Amini trajo una ola de manifestaciones a favor de los derechos de las mujeres en esa nación y críticas al gobierno, que en represalia golpeó y encarceló a varios de los manifestantes.

Tras la derrota contra Inglaterra, reportes de medios internacionales revelaron que los futbolistas de la selección de Irán fueron amenazados de muerte. Sin embargo, la tensión bajó cuando, en su segundo partido del Mundial, derrotaron 2-0 a Gales.

Los futbolistas de Irán apenas y entonaron el himno de su nación en el partido contra Estados Unidos, luego de que las tomas de televisión los captaran uno a uno antes de que comenzara el partido.

 

 

Las protestas contra el régimen de Irán no sólo han sido de parte de los futbolistas. En las tribunas, varios aficionados se han manifestado a favor de la libertad de las mujeres en el país con pancartas o cánticos. Además, dos de estas manifestantes fueron expulsadas de al menos dos partidos por elementos de seguridad que resguardan el Mundial de Qatar 2022.

Continue Reading

África

Conflictos, corrupción y cambio climático incrementan a 828 millones de hambrientos en el mundo

Published

on

By

Corrupción y cambio climático han aumentado la crisis de hambre en el mundo

ROMA – Los conflictos bélicos, como causa principal, junto con las presiones económicas por malos manejos, el impacto de la Covid-19 y los choques climáticos, han elevado a 828 millones el número de personas que padecen hambre en el mundo, reportó este jueves 13 el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

“Seamos claros: las cosas pueden empeorar y empeorarán a menos que se haga un esfuerzo coordinado a gran escala para abordar las causas profundas de esta crisis. No podemos tener otro año de hambre récord”, dijo el director ejecutivo del PMA, David Beasley, en un comunicado.

Si 828 millones de personas se acuestan con hambre todas las noches, la cantidad de personas que enfrentan inseguridad alimentaria aguda aumentó, de 135 millones en 2019 a 345 millones en la actualidad, y 50 millones de personas en 45 países están al borde de la hambruna.

La editora recomienda: Millonario desperdicio de alimentos en el mundo: 45 países al borde de la hambruna, advierte la ONU

El conflicto sigue siendo el principal impulsor del hambre, ya que 60 % de las personas que sufren hambre en el mundo viven en zonas azotadas por la guerra y la violencia, según el reporte adelantado por el PMA con motivo de conmemorarse el 16 de octubre el Día Mundial de la Alimentación, que este año tiene como lema: «No dejar a nadie atrás».

Los acontecimientos que se desarrollan en Ucrania “son una prueba más de cómo el conflicto alimenta el hambre, obligando a las personas a abandonar sus hogares y acabando con sus fuentes de ingresos”, expuso el reporte.

“Con demasiada frecuencia, son los conflictos los que sumergen a los más vulnerables en una hambruna catastrófica, con comunicaciones interrumpidas, acceso humanitario restringido y comunidades desplazadas”, expuso el PMA.

“Las cosas pueden empeorar y empeorarán a menos que se haga un esfuerzo coordinado a gran escala para abordar las causas profundas de esta crisis. No podemos tener otro año de hambre récord”: David Beasley.

También los choques climáticos –materializados por ejemplo en prolongadas sequías y recias inundaciones en distintas partes del globo- destruyen vidas, cultivos y medios de subsistencia, y debilitan la capacidad de las personas para alimentarse.

Lee más: Alimentos alcanzan precios récord por invasión de Rusia a Ucrania

Las consecuencias económicas de la pandemia, como la inflación, el endurecimiento del crédito y la interrupción de las cadenas de suministro, también contribuyen a llevar al hambre a niveles sin precedentes, se indicó.

El PMA dice que hay en el globo un “anillo de fuego” que lleva a millones de personas al borde de la inanición, el cual va desde el Corredor Seco centroamericano y Haití hasta Afganistán, pasando por el Sahel (estepas en el centro africano), África oriental, Siria y Yemen.

En países como Nigeria, Sudán del Sur y Yemen, el PMA ya se enfrenta a decisiones difíciles, como reducir las raciones para poder llegar a más personas. Esto equivale a quitarle comida al hambriento para dar de comer al más hambriento.

Las consecuencias de no invertir en actividades de resiliencia repercutirán más allá de las fronteras, sostiene el PMA, pues si las comunidades no están empoderadas para resistir los impactos y las tensiones a las que están expuestas, esto podría resultar en aumento de la migración, desestabilización y conflicto.

“La historia reciente nos lo ha demostrado: cuando el PMA se quedó sin fondos para alimentar a los refugiados sirios en 2015, no tuvieron más remedio que abandonar los campamentos y buscar ayuda en otro lugar, lo que provocó una de las mayores crisis de refugiados de la historia europea reciente”, recordó el reporte.

El PMA destacó que si bien las necesidades han aumentado en gran medida, los recursos no, y esa agencia de las Naciones Unidas requiere 22 200 millones de dólares para llegar con auxilios alimentarios a 152 millones de personas en 2022.

La mira de la agencia está en los gobiernos donantes, pero también en empresas e incluso en personas individuales con recursos o audiencias para sus mensajes.

Los costos también están en su punto más alto: los costos operativos mensuales del PMA están 73,6 millones de dólares por encima del promedio de 2019. Con ese dinero se pudo alimentar a cuatro millones de personas durante un mes.

Sin embargo, la agencia subraya que para lograr el hambre cero, el dinero no es suficiente. “Solo la voluntad política puede poner fin a los conflictos en lugares como Yemen, Etiopía y Sudán del Sur”, insistió el informe.

“Y sin un compromiso político firme para contener el calentamiento global como se estipula en el Acuerdo de París (de 2015), las principales causas del hambre seguirán sin disminuir”, concluyó el reporte.

 

Continue Reading

Asia

Nuevo ataque de Israel al aeropuerto Internacional de Damasco, Siria

Published

on

By

Damasco aeropuerto ataque Israel

Israel ha vuelto a bombardear el Aeropuerto Internacional de Damasco, la capital de Siria. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos con sede en el Reino Unido, Israel golpeó un almacén en el complejo del aeropuerto que pertenece a combatientes respaldados por Irán, aliados del presidente sirio Bashar al-Assad, donde murieron cinco soldados sirios y dos guerrilleros de grupos respaldados por Irán.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) revelaron recientemente que el ataque israelí al Aeropuerto Internacional de Damasco que tuvo lugar en junio impidió durante dos semanas que la ONU enviara ayuda humanitaria a Siria.

Te puede interesar: Amnistía del presidente Al Asad libera 1200 presos acusados de terrorismo en Siria

En los últimos años, Israel ha llevado a cabo cientos de ataques dentro de Siria, incluidos múltiples ataques contra aeropuertos. En junio pasado, los ataques aéreos de Israel pusieron temporalmente fuera de servicio el Aeropuerto Internacional de Damasco.

“El ataque es una advertencia para Irán en la medida en que busca demostrar que Tel Aviv continuará resistiendo la imposición de la nueva dinámica política del acuerdo nuclear a pesar de Washington”, dijo Hamdi.

También es “una advertencia a al-Assad de que habrá consecuencias para la infraestructura de Siria si se utiliza para facilitar el afianzamiento anticipado del alcance de Irán que se espera que provoque el acuerdo nuclear”, concluyó.

Te puede interesar: Séptimo aniversario de la guerra en Siria: sexo por ayuda humanitaria

 

Amnistía del presidente Al Asad libera 1200 presos acusados de terrorismo en Siria

La amnistía para delitos de «terrorismo» decretada hace 40 días por el presidente sirio, Bachar al Asad, se ha traducido en la liberación de menos de 1.200 detenidos y el proceso se ha ralentizado fuertemente en las últimas semanas, denunció este jueves el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

“El ritmo de la puesta en libertad de detenidos ha disminuido notablemente desde mediados de mayo, a pesar de las promesas de liberar a miles de detenidos, lo que causó una gran decepción entre las familias de los detenidos y desaparecidos forzosos en las cárceles del régimen”, indicó la ONG en un comunicado.

 

Continue Reading

Trending

A %d blogueros les gusta esto: