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Con voz propia

Las tres diabólicas trinidades: conexiones

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Historias para armar la Historia

Por Ramsés Ancira

Tres terremotos, dos políticos y uno de carácter sísmico, han sacudido a México en los últimos días. El telúrico, que fue marcado el 7 de septiembre de 2021, había tenido un antecedente casi exactamente cuatro años antes, el 7 de septiembre de 2019. Los políticos, cuando el 23 de agosto de 2021, los presidentes del PRI, PAN y PRD, acudieron a Washington para buscar por la fuerza lo que se ven imposibilitados a ganar en las urnas. Este acto tiene un antecedente histórico ocurrido el 26 de septiembre de 1859, cuando Juan Nepomuceno Almonte, hijo de José María Morelos y Pavón firmó un tratado para restablecer relaciones con España, comprometiéndose a pagarles enormes cantidades, a cambio de ayudarlos a echar atrás las leyes de Reforma.

El tratado de Mon Almonte, nos informa la cada vez más imprescindible Wikipedia, ratificaba el Convenio de 1853, en el que Santa Anna se comprometió a pagar una deuda que provenía desde la época del Virreinato.

Los conservadores obtuvieron el préstamo y con el apoyo de Francia lograron imponer a Maximiliano. Sin embargo, al triunfo de los liberales, México tuvo que pagar de todas maneras la deuda a la que se comprometieron los mismos que se empeñaron en derrocar al gobierno.

Cualquier semejanza con la visita que hicieron Zambrano, Alito y Cortes al golpista presidente de la OEA, Luis Almagro (recordemos el golpe de estado fáctico en Bolivia), no es mera coincidencia. Por cierto, al Cortés que nos referimos no es Hernán, sino Marko, presidente del Partido Acción Nacional, una de cuyas facciones está fuertemente vinculada a El Yunque.

Nepomuceno Álvarez, quien quiso revertir el trabajo que con la vida pagó su padre José María Morelos y Pavón (el más brillante militar de la guerra de Independencia, el que mejor interpretó el ideal de este Movimiento en sus Sentimientos de la Nación) tiene otras semejanzas dignas de destacar con Jesús Zambrano) Ambos fueron hombres de armas, Juan Nepomuceno fue militar y participó en la batalla del Álamo; Zambrano fue integrante de la liga 23 de septiembre.

Nepomuceno se negó a firmar la “Ley de Manos Muertas” que expropiaba los bienes de la Iglesia, los cuales se mantenían con carácter meramente especulativo, subían de valor, pero no le servían a nadie. Zambrano y tampoco lo digo yo, sino que se puede encontrar textualmente en Wikipedia “fue nombrado el 3 de marzo de 2018 como coordinador de campañas locales del PRD en la campaña de Ricardo Anaya Cortés”.

Ricardo Anaya es integrante del PAN; una parte destacada del PAN, está identificada con El Yunque, que a su vez es aliado de VOX, un partido español que tiene principios parecidos a los de Juan María Almonte:  entrometerse en la política de México, principalmente a través de empresas de extrema derecha que quieren exactamente lo mismo que Cortés en 1521, usufructuar las riquezas nacionales, y exactamente con los mismos procedimientos.

Hernán se justificaba con el argumento de que a los “indios”, había que quitarles lo idólatras. Los Abascal, Santiago, el español, y Rodrigo, el mexicano, coinciden en que a los mexicanos hay que quitarnos “lo comunistas”.

En la boda de Rodrigo Abascal Olascoaga, estuvieron presentes dos destacados panistas ligados con El Yunque, Felipe Calderón, y Margarita Zavala, si esto es o no trascendente lo juzgarán ustedes como lectores, con la información que encontrarán más adelante.

Ambos Abascal, hombres de crucifijo en mano, coinciden en tres costumbres que podríamos llamar diabólicas: A los dos les gusta maltratar a sus esposas; los dos han construido sus fortunas a través del dinero que obtienen sus partidos políticos del erario público, Rodrigo en el PAN, y Santi, como se abrevia en su cuenta de Twitter, con VOX. Finalmente, ambos están relacionados por El Yunque, organización secreta, pero que gracias a Wikileaks, ahora sabemos que cuenta con rostros para dar la cara a la sociedad. En España se registró como “Organización del bien Común”, pero en México se identifica con dos nombres, uno de ellos, para acabarla de amolar, en inglés: CitizenGO y el otro también juntando las dos palabras, aunque se forme un gazapo, HazteOír

CitizenGO es una de las organizaciones (la tercera en orden de aparición) que firmó el desplegado en el que amenazan a los legisladores de Movimiento Ciudadano en Jalisco para que se conservara la criminalización de las mujeres que voluntaria o involuntariamente padecieran un aborto. Esta es una de las razones por las que la Suprema Corte de Justicia de la Nación tuvo que intervenir directamente, ante la infiltración en el congreso de diputados como Lily Téllez que promueven leyes fascistas y discriminatorias, con  las que por cierto solo encarcelaban a mujeres pobres.

La otra diabólica trinidad:  Genaro García Luna, El PANYYUNQUE y el Caso Wallace

Para quienes son consumidores recurrentes de noticias no pasará desapercibido que el poder político y económico de Isabel Miranda de Wallace, creció durante la administración de los presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón. Esto ha quedado ampliamente documentado en la investigación periodística El Falso Caso Wallace, del que extraemos algunos datos para sinterizar la historia.

Pero antes de llegar a esto retrocedamos en el tiempo: En 1998, cuando Salvador Martínez de la Roca, ex líder estudiantil de 1968, fungía como jefe delegacional en Tlalpan fue detenida Isabel Miranda Torres, quien también se hace llamar Isabel Miranda de Wallace, por los cargos de tentativa de homicidio y resistencia de particulares.

La señora, quien fungía como propietaria del negocio de carteles espectaculares Showcase, había atentado contra un trabajador que sólo cumplía con la orden de retirar un anuncio implantado en una zona ambientalmente protegida. También participo su hijo Hugo Alberto, quien alcanzó a escapar. Ella sin embargo fue consignada al Reclusorio Norte de la Ciudad de México. Lo paradójico es que pese a haber sido acusada por una administración del gobierno del entonces Distrito Federal, quien la liberó después de 5 días fue el abogado Ricardo Martínez Chávez​, quien también trabajaba en la Procuraduría General de Justicia y solo permaneció el cargo de “desacato a la autoridad”. El titular de la procuraduría era Miguel Ángel Mancera.

En el año 2010, el presidente Felipe Calderón entrega por primera vez el Premio Nacional de Derechos Humanos a una persona con antecedentes penales: Isabel Miranda de Wallace.  En los dos años anteriores el galardón había sido entregado a Enrique Morones Careaga, por su promoción y defensa de derechos humanos de los migrantes y a Esther Chávez Cano, quien fue una de las primeras personas en documentar y exponer a nivel internacional los feminicidios en Ciudad Juárez.

En 2012 Isabel Miranda de Wallace, quien con el aval de Felipe Calderón fue la candidata de Acción Nacional a la jefatura de gobierno del distrito federal debatió con Miguel Ángel Mancera, candidato del PRD. La venció con notable ventaja, sin embargo, nunca mencionó los antecedentes penales de quien ahora ya tenía fama de activista, más que de empresaria, como ocurrió al ser encarcelada.

Apoteosis: donde todo lo anterior encuentra una conexión sorprendente

El 25 de agosto del 2021 The New York Times, publicó una versión en español de una columna originalmente escrita en inglés por Ben Smith.  Transcribo textualmente, algunos fragmentos

“Un grupo de afganos que trabajaron para The New York Times aterrizó, junto con sus familias, de manera segura la madrugada del miércoles. No en Nueva York o Washington, sino en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México”

Y más adelante: “El presidente Andrés Manuel López Obrador estuvo de acuerdo en que la situación se movía con mucha rapidez y había que tomar la decisión con la misma rapidez, dijo Ebrard en una entrevista esta semana».

“Vimos esta solicitud no como política exterior entre México y Estados Unidos”, continuó. “Más bien, es una toma de posición simple entre alguien que fue reportero en Kabul hace algunos años y yo, que estaba en la posición de tomar algunas decisiones”.

Ben Smith, uno de los columnistas más destacados de The New York Times, dijo en otra parte algo que podríamos traducir a la mexicana con el refrán “Lo cortés no quita lo valiente”, pero digámoslo en sus propias palabras.

“Estamos profundamente agradecidos por la ayuda y generosidad del gobierno de México”, dijo en un correo electrónico A.G. Sulzberger, editor y presidente de The New York Times. “Su ayuda ha sido invaluable para poner a nuestros colegas afganos y sus familias fuera de peligro. Instamos a toda la comunidad internacional a seguir este ejemplo y a continuar trabajando en favor de los valientes periodistas afganos que aún están en riesgo”.

Sulzberger dijo que el apoyo no afectaría la cobertura del Times sobre México y lo describió como un asunto humanitario, observando que “todos los que nos han asistido comprenden que nuestra cobertura es total y completamente independiente”. Las negritas son responsabilidad del autor y tienen por objeto subrayar lo sigue.

Trascendió que The Washington Post prepara, para empezar un editorial donde se habla del trabajo de Genaro García Luna, hoy preso en Estados Unidos, quien atacaba selectivamente a grupos de narcotraficantes, para brindarles paso franco a otros.

Genaro García Luna fue cómplice en la tortura, aprehensión y vuelta a torturar de los acusados por Isabel Miranda, en el triple presunto homicidio, de la diabólica trinidad (porque son tres personas en un solo cuerpo, eso sí, de talla extragrande)  de Hugo Alberto Miranda Torres, Hugo Alberto León Miranda y Hugo Alberto Wallace Miranda.

Hugo Alberto también había sido detenido en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México por un contrabando, no se supo bien de qué, pero en la agencia del Ministerio Público de Coyoacán a la que fue irregularmente conducido, pese a que se trataba de un delito federal, supuestamente lo acusaron de contrabando de piezas de motocicleta.

El trascendido es que The New York Times sigue las pistas de la alianza entre políticos del PAN y VOX para obtener financiamiento a través de grupos de narcotraficantes protegidos por García Luna. Por otra parte “Alto al Secuestro”, la Asociación Civil que preside Miranda de Wallace. ha recibido millones de pesos de donativos de gobiernos del PAN, sin contar con los contratos de espectaculares de Showcase, que le brindaron gobiernos, supuestamente de diversas ideologías.

Las conexiones las dejamos al arbitrio de nuestras lectoras y lectores.

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De escándalo en escándalo y AMLO nos manda al carajo

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TRAS BAMBALINAS  

Por Jorge Octavio Ochoa

De escándalo en escándalo, el régimen 4teísta va dando tumbos, pero esta vez se enfrentará a sus demonios internos.

Del nuevo hallazgo de otra mansión en Houston, que López Obrador ve como “modesta”, al descubrimiento de medicinas echadas a perder en Tabasco y Veracruz, no hay “a cuál irle”, como dicen en el barrio.

Ambos casos son, más que debate, motivo de demandas penales y llamados a cuentas por el Congreso de la Unión. Pero, como ya sabemos, al menos en la Cámara de Diputados no hay nada que hacer.

El agrónomo director de Pemex, Octavio Romero Oropeza tendrá que explicar, en primer lugar, porque una muchacha sin experiencia en el sector petrolero es directora de una filial de la paraestatal.

Pero, peor aún. El Senado de la República debe llamar a cuentas a los gobernadores de Veracruz y Tabasco por el criminal desperdicio de medicinas y vacunas, al margen de las demandas penales que les inicie la población.

Moralmente, ambas investigaciones profundizan el debilitamiento que la imagen del presidente de la república sufrió desde que se reveló el caso de su hijo José Ramón López Beltrán, del que no ha podido salir el mandatario.

En medio de todo este drama, los grupos al interior de MORENA empiezan a lanzarse obuses mortales y tarde o temprano echaran mano a estos temas, así como a la disputa entre el fiscal Gertz Manero y el ex consejero presidencial Julio Scherer.

Es muy factible que, por lo pronto, Cuitláhuac García y Carlos Merino, gobernadores de Veracruz y Tabasco, sea citados a comparecer en el Senado, luego de confirmarse el quebranto por miles de fármacos que caducaron embodegados.

Los radicales de MORENA, encabezados por John Ackerman, dirán que esto es culpa de Mario Delgado, por permitir el ingreso de advenedizos y pecadores. Los otros dirán que es resultado del avasallamiento, soberbia y autoritarismo de los Ayatolas.

López Obrador podrá decir que Cuitláhuac y Merino son “gente de primera”, pero al margen de su humilde opinión, ambos tienen que explicar cómo fue que se echaron a perder 100 mil 100 cajas en Tabasco y 884 mil 822 en Veracruz, de piezas de medicina contra el cáncer.

El escándalo adquiere otros niveles cuando el primer mandatario de la nación acaba de mandar “al carajo” a todos sus conciudadanos de la oposición, a quienes también gobierna, por criticar su decisión de traer médicos cubanos “especialistas”, para enviarlos a zonas apartadas porque los mexicanos no quieren ir.

Hasta la fecha López Obrador no ha precisado en qué se gastaron 285 millones 873 mil 177 pesos para el pago a 585 presuntos especialistas de la isla que vinieron a “asesorar” a los mexicanos, y cuántas vidas salvaron los galenos durante la pandemia.

El presidente descalifica, insulta y todo le parece modesto. Pero seguimos sin saber cómo se justifica el gasto por sólo tres meses de servicio de cada uno de los médicos cubanos, que ganaron en ese lapso 437 mil 390 pesos por cabeza. Aunque en realidad el dinero fue a parar a las arcas del gobierno de Cuba.

Es un insulto para miles de médicos mexicanos, que sólo ganan 17 mil pesos mensuales en muchos casos. Pero a él le parece poca cosa gastar por ejemplo, tan sólo en 2020, alrededor de 14 millones 884 mil pesos por gastos de “hospedaje, alimentación y servicios generales”.

Es ofensivo y fuera de todo orden, que el presidente nos mande “al carajo” por estar inconformes, luego de dos años de pandemia, en que su régimen nunca tuvo un gramo de empatía para condonar impuestos, diferir pagos de algunos servicios públicos o hacer descuentos. Nada, no hubo ningún apoyo.

Un insulto a la inteligencia del pueblo 

Enfurecido, por este último escándalo de la casona, López Obrador también trata de aplastar, sepultar, evadir el escándalo de la hija de su secretario particular, Alejandro Esquer, y cree que con su sola palabra lo libra a él y al director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, de todo pecado.

No sólo se trata de la casa de 8 millones de pesos, adquirida en Houston por Carmelina Esquer, a tan sólo 15 minutos de la que ocupaba el hijo mayor del presidente, José Ramón López Beltrán, quien pagó la renta con su sueldo de una empresa radicada en Estados Unidos, propiedad “del hijo de un amigo”.

Hay toda una cadena de irregularidades, como el hecho de que Carmelina fue designada directora de Pemex Procurement Internacional (PPI) en julio de 2019, con tan sólo cinco meses de experiencia en el sector petrolero, luego de ser solo “coordinadora de área”.

Éste es un asunto grave, que por sí solo amerita explicación de Romero Oropeza. Ella tiene un sueldo mensual de 270 mil pesos, superior a lo que gana el presidente, y contraviene la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, promovida por el propio López Obrador.

En 2019, tras el triunfo de AMLO, ella fue nombrada delegada de la Secretaría del Bienestar y un mes después, en febrero de 2019 llegó a Pemex como coordinadora de área, para después ascender a la dirección de PPI. Ahí se confirma aquello de que «90% de lealtad y 10% de capacidad».

Es aberrante, un insulto a la inteligencia del pueblo, porque además la filial de Pemex fue creada por el “odiado Peña Nieto y los conservadores de antes”; ha mantenido contratos con Baker Hughes, la empresa de donde salió un funcionario que le rentó su “casita” a José Ramón López Beltrán.

También tuvo contratos con la empresa holandesa Vitol, vinculada a sobornos comerciales. Aun así, la filial de Pemex en Houston firmó convenios con ellas.

Pero no es todo. La filial de Pemex mantiene prácticas de opacidad, heredadas de los de antes, como el conservar en secreto su nómina y los contratos multimillonarios que ha suscrito. Todo, bajo el pretexto de que se rige por leyes extranjeras y por tanto, “no es un ente obligado”.

El blindaje de opacidad creado por el gobierno de Peña Nieto bajo la dirección del actual indiciado Emilio Lozoya, es el mismo que mantiene el impoluto régimen de López Obrador. Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), tuvo que obtener la información a través de una fuente que ha colaborado para PPI.

Pero López Obrador justificó la contratación de Carmelina, el sueldo, el cargo y la propiedad de una residencia en Estados Unidos. “Ella estudió y tiene un trabajo en Houston y compró una casa, un departamento, pero modesto…”

Sin más argumentos, se fue de boca contra el diario Reforma y otros diarios estadounidenses, así como contra el periodista Jorge Ramos, menciona a Carlos Loret. Pero no aclara ninguno de los puntos legales. El presidente de México otra vez falta a la verdad, a la ética y a la legalidad.

¿No pasa nada? ¿Qué es lo que ya cambió, señor presidente? Me gustaría rematar esta entrega y aplicarle la misma que usted nos recetó por criticar la contratación de médicos cubanos.

Pero ¿sabe algo? Entre las pocas cosas en que estamos de acuerdo, debo decirle que, efectivamente, “no somos iguales”. Nosotros sí tenemos todavía autoridad moral y educación. No puedo mandarlo ni a su rancho.

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Con voz propia

Fiesta familiar de gobernador de Hidalgo se hizo con la Sonora Dinamita y Mariana Seoane

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Para la celebración anual de la familia Meneses, el gobernador del Estado habría gastado junto con su familia alrededor de 1.7 millones de pesos en una fiesta privada

Por Emmanuel Ameth

Omar Fayad Meneses, gobernador de Hidalgo (Méx), se puede dar lujos desde el poder que para el resto de los mortales sería imposible. Y es que según se observa en un video en propiedad de este medio, el mandatario contrató a la Sonora Dinamita así como a Mariana Seoane para amenizar la reunión familiar anual de la familia Meneses, misma que tuvo una asistencia de al menos 2 mil 100 invitados.

La reunión, que es llevada cada año, sufrió un salto exponencial en cuanto a los artistas contratados con Omar Fayad en el poder y con su primo, el entonces alcalde de Zempoala Héctor Meneses Arrieta, toda vez que invitaron a artistas de talla internacional.

Durante el video que fue compartido a este medio, se observa al gobernador de la entidad dirigiendo unas palabras a los asistentes:

“Hoy tengo el orgullo y el agrado de presentar un espectáculo maravilloso con dos grandes artistas. Por una parte una sonora muy caliente ¡La Sonora Dinamita! van a pasar para deleitarnos con muchas de sus canciones. También quiero presentarles a una amiga muy querida, una mujer guapísima, actriz… (pausa) ese chiflido se quedó corto… va a estar aquí esta tarde animando a nuestra familia y ella es ¡Mariana Seoane!”, dice Omar Fayad en el video que corresponde a su reunión familiar anual 2019.

Fayad Meneses agradeció también el prestar el recinto (municipal) a su primo el entonces presidente municipal Héctor Meneses Arrieta.

El costo del evento

Si bien el costo de los artistas depende de la agencia que los contrate, el personal que lleve, la producción, la distancia de la Ciudad de México, si el evento es público o privado y sobre todo la fecha en que son contratados, este medio hizo una aproximación del valor pagado a los artistas para su presentación.

De acuerdo con blogs especializados en redes, hace una década, contratar a la cantante y actriz Mariana Seoane costaba unos 350 mil pesos por presentación, cifra que habría subido a por lo menos medio millón de pesos en 2019.

En el caso de la Sonora Dinamita, la revista Proceso reveló que la suma de todos los costos asociados a su presentación, en un día cotidiano -el evento e Fayad fue en fin de año-, supera el millón de pesos.

Es así que entre ambos personajes, independientemente del costo del recinto, la cifra erogada asciende a por lo menos millón y medio de pesos solamente de la presentación, pues también se departió una cena para los más de 2 mil asistentes, lo que añadiría por lo menos otros 200 mil pesos al total.

Y es que aunque en el caso de Fayad Meneses así como el de su esposa Victoria Ruffo, podría existir un precio especial -o incluso ninguno- por parte de los artistas, los costos asociados a su traslado y equipo de producción siguen siendo millonarios.

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Arteleaks

Un amigo de Dios

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JUEGO DE OJOS

Por Miguel Ángel Sánchez de Armas

En esta entrega comenzamos con un acertijo. ¿Podrá el lector adivinar de quién hablo?

Un escritor, nacido alrededor de 1890, es famoso por tres novelas. La primera es corta, elegante, un clásico inmediato. La segunda, su obra maestra, presenta a los mismos personajes, aunque es más larga y compleja, e incorpora en forma creciente elementos míticos y lingüísticos. La tercera es enorme, casi una locura exuberante de la imaginación.

Una pista: no se trata de Joyce.

Un escritor, nacido alrededor de 1890, denunció la producción masiva, el estruendo del tráfico y el descarno y fealdad de la vida moderna europea, y amó los árboles y la verdura de la campiña inglesa en donde vivió de niño, así como a las pequeñas y delicadas criaturas con las que se topó en las leyendas nórdicas.

Una pista: no se trata de D. H. Lawrence.

Un escritor, nacido alrededor de 1890, mezcló porciones de literatura antigua con su propia obra maestra, aderezándolas magistralmente conforme avanzaba.

Una pista: no se trata de Ezra Pound.

Un escritor, nacido alrededor de 1890, se declaró monárquico y católico.

Una pista: no se trata de T.S. Eliot.

Los más antiguos de mis lectores –antiguos en el sentido clásico- quizá hayan adivinado ya de quién hablo.

Y si son mis contemporáneos y fueron como yo vagamundos y en su camino a Damasco se toparon en un callejón con el grafiti “¡Frodo vive!”, entonces ya lo saben de cierto.

Para los más jóvenes, quizá un cuento les ayude:

“Había una vez un cuarentón, profesor de lingüística y filología, que sabía más que nadie en el mundo sobre las antiguas lenguas nórdicas y el Beowulf. El maestro había quedado huérfano muy joven, y el ejército de su país lo mandó a una guerra terrible en donde estuvo a punto de perder la vida.

“Anegado en el lodo sanguinolento de las trincheras y apabullado por el estruendo del cañón y la metralla y los lamentos de amigos y enemigos, quizá haya imaginado el mundo que creó cuando muchos años después interrumpiera por un momento la calificación de un examen para escribir al reverso de la hoja: “En un agujero en la tierra vivía un hobbit”.

Es claro que el escritor de quien hablo, nacido alrededor de 1890 en África del Sur, es John Ronald Reuel Tolkien, hoy una referencia doméstica gracias a Hollywood, pero en mi adolescencia y primera juventud, vicario de un rito arcano cuyos miembros nos reconocíamos por señas secretas y conjuras pronunciadas en voz baja como la de “¡Frodo vive!”

Me asombra que haya sido hasta fines de los ochenta que encontré en mi propio país con quien hablar sobre la tetralogía de Tolkien y sus asonancias y disonancias con, entre otros, Joyce, Lawrence, Pound y Eliot, de la manera juguetona que se consigna al inicio de este texto y que ojalá fuera mía, pero lo es de Jenny Turner, la espléndida periodista autora de Razones para amar a Tolkien.

He aquí un personaje deslumbrante y paradójico. De él se dice que era aburrido en una sociedad y un siglo de tiesuras, y que su devoción por la filología se percibía anticuada incluso entonces.

Pero la obra de este flemático inglés nacido en Sudáfrica, quien nunca alzaba la voz, vestía siempre en tweed y chaleco y fumaba pipa, despertó una corriente pasional pocas veces vista en la literatura.

Jenny Turner confiesa que le asusta haber pasado “demasiado tiempo” de su adolescencia en compañía del demiurgo de El señor de los anillos y que ya adulta si bien encuentra los libros repetitivos y “ruidosos”, éstos siguen conectándose a su espíritu de manera inquietante.

“Hay una succión, un algo primigenio que se transmite entre ambos, como cuando una nave espacial se enchufa a la nave madre. Es como el seno materno, es un alivio infantil… que también es como un hoyo negro”.

Escalofriante memoria, pero humana y generosa si la comparamos con otros juicios, como el de mi admirado Edmund Wilson: “Hipertrofiado… Un libro infantil que de alguna manera se salió de madre… Una pobreza creativa casi patética…”.

John Heath-Stubbs estima que la obra es “Una mezcla de Wagner y el osito Winnie Pooh, mientras Germaine Greer exclama que fue “su pesadilla”.

Vaya, pues. Supongo que el viejo profesor, tan enemigo de las pasiones terrenas, nunca imaginó que la obra iniciada con la frase, “En un agujero en la tierra vivía un hobbit”, fuera a despertar tantas y tan opuestas durante tantas generaciones, pues a estas alturas del siglo y mal que me pese gracias al cine, la cofradía tolkiense es ya una muchedumbre.

No escapa a la aguda e inteligente mirada de Jenny Turner la paradoja: si los libros son tan criticables, ¿por qué a tantos millones les han apasionado?

No es una pregunta fácil, pero tengo mi propia experiencia. El Hobbit (1937) me encontró, aún adolescente, en el aeropuerto de Londres, olvidado o escondido por alguien entre el Time, el Newsweek y el Life.

Lo compré por no dejar, por tener algo que leer en el vuelo de interminables horas que me esperaba. ¿Por no dejar? ¿O fue que se cumplió el adagio de Edmundo Valadés sobre los libros que nos están destinados en la vida?

En la sala de espera comencé la lectura y a la mitad del vuelo maldije no haber adquirido los tres tomos de la secuencia, conocida como El Señor de los Anillos (1954).

Caí en la red del viejo profesor, atrapado, de nuevo, en el vicio solitario que nos libra para siempre de la soledad. No descansé hasta que pude fatigar la trilogía con pasión talmúdica y transité los caminos de toda la obra del viejo profesor y de lo que su hijo Christopher editó amorosamente en memoria del demiurgo de la Tierra Media.

Y como dicen los angloparlantes, al final del día lo que me quedó fue una profunda identificación con la obra, una suerte de simbiosis que, ahora lo pienso, tiene en verdad algo de misterio sobrecogedor.

Leo y releo los libros. Sé de memoria pasajes enteros. Y cada vez que los visito descubro algo novedoso. Quizá ahí esté la explicación. Tolkien fue capaz de comunicarse con otros espíritus en un nivel anímico primario que escapa a toda explicación y que tiene como hilo conductor las emociones y sensaciones más humanas.

Desde luego que una mirada crítica, como apunto arriba, descubre inconsistencias en el texto, en los diálogos, en los personajes y en la narrativa.

Yo daría cristiana sepultura a Tom Bombadil, un personaje arbóreo que transcurre cantando tonadillas hueras y que no tiene mayor consecuencia en el resto de la historia, y trabajaría la estructura interna de algunos protagonistas así como la lógica de varios episodios.

Y ya que de utopías hablamos, también sacaría del mercado la horrenda traducción al español de Taurus, con su majadera “castellanización” de nombres que en vez de un Bilbo Baggins nos sirve un “Bilbo Bolsón” amén de otras aberraciones asestadas a la obra del viejo profesor. No ha nacido el argentino que se deje intimidar por los versos aliterativos del Beowulf. ¡No señor!,

Y a todo esto, ¿quién fue este personaje, esa suerte de hobbit mayor?

John Ronald Reuel Tolkien nació el domingo 3 de enero de 1892 en Bloemfontein, África del Sur, después de un parto difícil y prolongado. Apunto este detalle íntimo porque lo encuentro en la biografía de muchos escritores.

Sus padres fueron Arthur Tolkien y Mabel Suffield. A ese país habían emigrado en busca de fortuna y ahí creció, un niño débil y enfermizo. A la muerte de Arthur en 1896, Mabel regresó a Inglaterra, en 1900 se convirtió al catolicismo y en 1904 murió de diabetes, enfermedad incurable en la época.

La madre es un personaje fascinante por derecho propio y creo que su personalidad impregna a los espíritus etéreos y fuertes de las pocas mujeres en la obra de J.R.R.

Antes de casarse con Arthur a los 21 años, había sido misionera de la Iglesia Unitaria en África y, créalo o no el lector, ¡impartió catecismo en el harén del sultán de Zanzíbar!

Ahora bien, imaginémonos a esta familia de la clase media pobre en la Inglaterra anglicana y victoriana de entonces y las consecuencias que sin duda estos hechos tuvieron sobre la sensible personalidad del niño J.R.R.

¿Recuerda el lector a Shelob, el mefistofélico ser que en forma de tarántula gigante custodia el paso de Cirith Ungol a Mordor por donde deben transitar Bilbo y Samwise merced a las intrigas de Gólum?

Pues en Sudáfrica el niño John tuvo experiencias que aparecerán reflejadas en su obra: un encuentro con una tarántula peluda que lo picó, y con una serpiente.

Y un mozo de la familia “lo tomó prestado” durante varios días para llevarlo a su aldea y presumirlo a su extensa parentela, con las consecuencias que el lector podrá imaginar.

Creo que su niñez africana, su adolescencia en la campiña inglesa, su estancia en las trincheras en la primera guerra mundial -donde el gas mostaza daño su salud para siempre y en donde perdió a la mayoría de sus amigos- , su vida enclaustrada como profesor de filología y sajón antiguo… toda su existencia, pues, está reflejada en la saga de los Baggins, desde la fiesta a la que asisten los enanos sin invitación, hasta la última escena en que Bilbo, Frodo y otros personajes abandonan para siempre la inolvidable Tierra Media.

Pero me estoy saliendo de cauce. Si el viejo profesor pudiera leer estas cuartillas y en particular el anterior párrafo, sin duda las haría confeti, ya que detestaba a los críticos y a los exégetas… ¡y a fe mía que tenía razón! Así que en resumen diré que los cuatro libros de la saga (El Hobbit,  El Señor de los Anillos, Las dos torres y El regreso del rey) con El Silmarilion, integran una república abierta a quien desee pedir la ciudadanía del país mayor del gozo, que es la tierra de la imaginación.

Reuel, el tercer nombre de Tolkien (John Ronald), es un apelativo heredado de padres a hijos en esa familia, y quiere decir, literalmente, “Amigo de Dios”. Sin duda el viejo profesor lo fue.

***

Fuente: juegodeojos.mx

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