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Latinoamérica

La policía de Chile “ya no dispara perdigones de goma a los Mapuche, sino de plomo”

Nuevos hostigamientos se han desatado por parte de Carabineros de Chile al joven Mapuche, Luis Marileo, quien denuncia los graves daños psicológicos que viven los niños en las comunidades a causa de la policía.

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Foto: archivo 2009 del Sindicato ARI

Por Elena Urrutia/LAPress

COMUNIDAD CACIQUE JOSE GUIÑÓN.- Luis Marileo Cariqueo, víctima desde niño de las agresiones policíacas en la comunidad Mapuche, ha vuelto a ser hostigado y perseguido por la policía de Chile. Denuncia que hay profundos daños psicológicos para los niños y las mujeres de la comunidad que son constantemente agredidos con bombas lacrimógenas y que “la policía ya no dispara perdigones de goma, sino de plomo”.

Para los miembros de la Comunidad Cacique José Guiñón y defensores de derechos humanos esta última agresión al joven Luis Marileo es una provocación más de la policía con un nuevo montaje por parte del Ministerio Público para incriminar a jóvenes Mapuche, como ha sucedido en frecuentes ocasiones.

No son pocos los casos que han llegado a los tribunales del estado chileno en los que la policía se ve acorralada al demostrar que están perpetrando violaciones flagrantes de derechos humanos contra el Pueblo Mapuche. Sin embargo, no ha sido suficiente para que dejen de agredir a las comunidades y por años las denuncias han sido constantes a organismos de derechos humanos del país.

A los Carabineros “no les interesa si hay niños, madres o ancianos”, se especificó en un comunicado público para hacer saber a la comunidad internacional de estas violaciones de derechos humanos. “En sus agresiones, los policías no hacen distinciones ni se detienen ante una mujer con su hijo en brazos ni ante una embarazada. A cualquier hora perpetran los ataques, incluso de madrugada cuando las familias están durmiendo les lanzan con bombas lacrimógenas para obligarlos a huir de sus propias casas”.

Al Pueblo Mapuche le han arrebatado sus territorios, señala la denuncia en la red, “y lo más grave es que los niños de las comunidades, en el proceso de recuperación de tierras y también de la comunidad Cacique José Guiñón, se encuentran en una situación de riesgo e incertidumbre, viviendo diariamente en el terror propiciado por el mismo gobierno de Chile”.

El niño mapuche, Gustavo Pallalef,después de recibir disparos con perdigones de plomo Foto: David Mottura, 2011

Existe un informe del año 2004, del Servicio Salud Araucana Norte sobre la Comunidad Cacique José Guiñón, donde ya se ha denunciado reiteradamente la situación y la gravedad, como es el caso de alarma con respecto a la seguridad de los niños. Los frecuentes allanamientos y la violencia institucional han vulnerado todos los derechos humanos y los derechos de los niños.

Antecedentes de las agresiones de la policía contra Luis Marileo

Luis Marileo apenas tenía 12 años y ya era hostigado con saña por la policía sólo por ser Mapuche. Estuvo casi un año privado de su libertad en la cárcel de menores de Chol Chol acusado de participación en una causa por asociación ilícita terrorista, homicidio frustrado e incendio de cosa mueble, causa NR 1134-2009, con medidas cautelares y aún en espera de la preparación de Juicio Oral.

Luis Marileo niega todos estos cargos en su contra y se declara inocente. Después de un largo proceso, tortura física y psicológica, lo ponen en libertad con arresto a domicilio, en febrero de 2011. Es cuando se suma a la huelga de hambre en protesta por la violencia a la comunidad y después de 41 días la concluye.

En junio de 2008, el joven Luis Marileo Cariqueo, con 16 años de edad, es agredido nuevamente por Carabineros, sufriendo una fractura de mandíbula a raíz de un golpe de culata, durante el allanamiento realizado a la Comunidad. Luis fue formalizado por el cargo de daño a armamento fiscal, siendo reconocida la ilegalidad de su detención por el fiscal y la defensa.

Para agosto de 2009, sufre otro brutal ataque por parte de las fuerzas policiales.

En esta ocasión, una comitiva internacional de observadores de derechos humanos, presenció a la machi Adriana Loncomilla amarrada y los niños llorando en una dantesca escena reconocida por las fuerzas de orden y que fue grabada por los observadores internacionales.

http://youtu.be/73te5RJc9WY

Luis sufre tortura física durante su detención, puñetazos, palmadas en las orejas, siendo menor de edad, en un interrogatorio ilegal, encabezado por funcionarios de fuerzas de seguridad y orden de civil. Para denunciar este hecho, Luis Marileo reunió a los otros niños torturados por los carabineros dentro del furgón donde los trasladaron a la comisaría con acusaciones falsas. Grabaron en un video-denuncia en donde aparecen golpeados y cubiertos de sangre.

http://youtu.be/Bc1ueqCP4rI

El 13 de abril de 2010, Luis Marileo fue retenido contra su voluntad mientras se encontraba en el Liceo “Instituto de Educación Rural” ubicado en la Localidad de Pailahueque, como a las 9:00 horas. Lo llamó el inspector del Liceo para que fuera a su oficina, y ahí se encontraban dos hombres con él, quienes portaban sus pistolas al cinto evidentemente expuestas. Uno de los hombres le dijo que tenía orden de detención, en eso llegaron seis hombres más vestidos de civil, quienes lo sacaron de la oficina del inspector y se lo llevaron por la fuerza del Liceo. En su traslado a la 4ª. Comisaría de Carabineros de Victoria, Luis fue nuevamente insultado y golpeado. “Te vamos a secar en la cárcel”, le gritaban mientras golpeaban con las palmas de las manos sus oídos. Lo encerraron en un calabozo de 3X2 metros.

El 11 de Febrero de 2011, finalmente lo dejan en libertad con arresto domiciliario.

 

La red en lucha

Presidente de Nicaragua suma 14 detenciones arbitrarias y varias desapariciones forzadas a opositores

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Por Joselaine Gutiérrez

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, ha desatado el terror al interior del país al desplegar detenciones arbitrarias a precandidatos presidenciales y líderes opositores a su gobierno, incluso desapariciones forzadas, con la intención de mantenerse en el poder, junto a su esposa Rosario Murillo, vicepresidenta de su mandato.

En entrevista para Los Ángeles Press, el periodista Federico Campbell Peña relató la situación agraviante que vive el país por el autoritarismo y las violaciones de derechos humanos del régimen orteguista, por lo que hizo un llamado de alerta a la comunidad internacional para poner un alto a las arbitrariedades y se pronuncien por la democracia nicaragüense con elecciones libres.

En las últimas dos semanas, se ha producido la mayor oleada de arrestos contra 14 dirigentes opositores del movimiento Unamos, antes llamado Movimiento Renovador Sandinista (MRS), entre ellos se encuentra cuatro aspirantes a la presidencia para los comicios del 7 de noviembre, entre los que destaca Cristiana Chamorro y el exvicecanciller sandinista Víctor Hugo Tinoco, quien fue privado de su libertad arbitrariamente y acusado por incitación a la  injerencia extranjera, pedir intervenciones militares y celebrar sanciones contra miembros del gobierno de Ortega.

Los líderes opositores lanzaron videos a las redes sociales, señalando que si los estaban viendo eran porque habían sido secuestrados por el régimen. Fue el caso de Suyen Barahona, presidenta de Unidad Nacional Azul y Blanco, quien en su red de Twitter denunció el secuestro de Ana María Vijil y el allanamiento a su casa, sin embargo, más tarde ella también ella fue detenida de manera arbitraria ayer mismo 13 de junio.

En las últimas horas del 13 de junio, activistas de derechos humanos denunciaron la desaparición de Tamara Dávila, integrante de Unamos Nicaragua, y Violeta Granera, miembro del Consejo Político de la Unidad Nacional Azul y Blanco.

Hugo Torres Jiménez, de 73 años, envió un mensaje a la comunidad global para denunciar las arbitrariedades, y señaló que él había arriesgado su vida en los años ochenta contra el régimen de Antonio Somoza, y ahora lo hacía de nuevo contra su excompañero guerrillero Daniel Ortega.

La acusación del régimen orteguista contra los opositores es por realizar supuestos actos que “menoscaba la independencia, soberanía y autodeterminación”, además “de organizarse con financiamiento de potencias extranjeras para ejecutar actos de terrorismo y desestabilización”.

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Latinoamérica

OPS recomienda suspender Copa América por repunte de casos de Covid-19

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La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomendó suspender la Copa América que se realizará este verano, debido al elevado número de casos de Covid-19 tanto en Brasil como en los demás sudamericanos donde se contempló organizar el evento deportivo.

Aunque la Confederación Sudamericana de Futbol (Conmebol) determinó realizar la Copa América en Brasil, misma que iniciará este 11 de junio, la OPS exhortó a los organizadores a posponerla, pues representa un riesgo de contagio tanto para los jugadores como para la población en general.

El director de Emergencias de la OPS, Ciro Ugarte, señaló que cualquier evento masivo puede provocar nuevos repuntes de padecimientos, principalmente si reciben a visitantes extranjeros, por lo que consideró que lo más adecuado es evitar este tipo de espectáculos.

De acuerdo con el representante de la OPS, los organizadores deben considerar realizar este evento cuando existan condiciones mas idóneas, por lo que por el momento se debe considerar posponer, sin embargo, hasta el momento la Conmebol no ha emitido algún pronunciamiento al respecto.

Aunque originalmente la Copa América se realizaría en Colombia, fue aplazada por el incremento de casos de Covid-19 y la inestabilidad política que impera en esa nación con las recientes protestas, por lo que la Conmebol cambió la sede a Argentina, pero también presentó un nuevo repunte y por ello fue modificada a Brasil, donde existen más contagios que en los dos países anteriores.

La Copa América se llevaría a cabo en 2020, pero debido al inicio de la pandemia de Covid-19, fue suspendida y por ello todos los eventos deportivos masivos fueron pospuestos como los Juegos Olímpicos de Tokio, la Eurocopa de Naciones y la Copa Oro.

 

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La red en lucha

Carta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar sobre los actos de terror durante la dictadura argentina

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Carta abierta de un escritor a la Junta Militar

1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.

El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.

El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.

Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese “ser nacional” que ustedes invocan tan a menudo.

Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror. Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.(1)

Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.

De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda una ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.

La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra
de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el “submarino”, el soplete de las actualizaciones contemporáneas.(2)

Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.

3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.

Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.

Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.

Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia,incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de “cuenta-cadáveres” que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.

El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en
40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos.(3)

Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.

Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor.(4)

El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.

4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.(5)

Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, “con
lastimaduras en la región anal y fracturas visibles” según su autopsia.

Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron. (6)

Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.

En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces de atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea (7), sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre “violencias de distintos signos” ni el árbitro justo entre “dos terrorismos”, sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte. (8)

La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay. (9)

La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.

Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de “Prensa Libre” Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.

A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: “La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal”.(10)

5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a
millones de seres humanos con la miseria planificada.

En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar (11), resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.

Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% (12) prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a
los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.(13)

Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la “racionalización”.

Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subterráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.

Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar “el país”, han sido ustedes más afortunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la
inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.

Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el
dólar.

6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.

Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: “Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser
baratos”. (14)

El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el “festín de
los corruptos”.

Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y
desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideología que amenaza al ser nacional.

Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.

Éstas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.

Rodolfo Walsh. – C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.

 

***

Notas:

1 Desde enero de 1977 la Junta empezó a publicar nóminas incompletas de nuevos detenidos y de “liberados” que en su mayoría no son tales sino procesados que dejan de estar a su disposición pero siguen presos. Los nombres de millares de prisioneros son aún secreto militar y las condiciones para su tortura y posterior fusilamiento permanecen intactas.

2 El dirigente peronista Jorge Lizaso fue despellejado en vida, el ex diputado radical Mario Amaya muerto a palos, el ex diputado Muñiz Barreto desnucado de un golpe. Testimonio de una sobreviviente: “Picana en Ios brazos, las manos, los muslos, cerca de Ia boca cada vez que lloraba o rezaba… Cada veinte minutos abrían la puerta y me decían que me iban hacer fiambre con la máquina de sierra que se escuchaba”.

3 “Cadena Informativa”, mensaje Nro. 4, febrero de 1977.

4 Una versión exacta aparece en esta carta de los presos en la Cárcel de Encausados al obispo de Córdoba, monseñor Primatesta: “El 17 de mayo son retirados con el engaño de ir a la enfermería seis compañeros que luego son fusilados. Se trata de Miguel Angel Mosse, José Svagusa, Diana Fidelman, Luis Verón, Ricardo Yung y Eduardo Hernández, de cuya muerte en un intento de fuga informó el Tercer Cuerpo de Ejército. El 29 de mayo son retirados José Pucheta y Carlos Sgadurra. Este úItimo había sido castigado al punto de que no se podía mantener en pie sufriendo varias fracturas de miembros. Luego aparecen también fusilados en un intento de fuga”.

5 En los primeros 15 días de gobierno militar aparecieron 63 cadáveres, según los diarios. Una proyección anual da la cifra de 1500. La presunción de que puede ascender al doble se funda en que desde enero de 1976 la información periodística era incompleta y en el aumento global de la represión después del golpe. Una estimación global verosímil de las muertes producidas por la Junta es la siguiente. Muertos en combate: 600. Fusilados: 1.300. Ejecutados en secreto: 2.000. Varios. 100. Total: 4.000.

6 Carta de Isaías Zanotti, difundida por ANCLA, Agencia Clandestina de Noticias.

7 “Programa” dirigido entre julio y diciembre de 1976 por el brigadier Mariani, jefe de la Primera Brigada Aérea del Palomar. Se usaron transportes Fokker F-27.

8 El canciller vicealmirante Guzzeti en reportaje publicado por “La Opinión” el 3-10-76 admitió que “el terrorismo de derecha no es tal” sino “un anticuerpo”.

9 El general Prats, último ministro de Ejército del presidente Allende, muerto por una bomba en setiembre de 1974. Los ex parlamentarios uruguayos Michelini y Gutiérrez Ruiz aparecieron acribillados el 2-5-76. El cadáver del general Torres, ex presidente de Bolivia, apareció el 2-6-76, después que el ministro del Interior y ex jefe de Policía de Isabel Martínez, general Harguindeguy, lo acusó de “simular” su secuestro.

10 Teniente Coronel Hugo Ildebrando Pascarelli según “La Razón” del 12-6-76. Jefe del Grupo I de Artillería de Ciudadela. Pascarelli es el presunto responsable de 33 fusilamientos entre el 5 de enero y el 3 de febrero de 1977.

11 Unión de Bancos Suizos, dato correspondiente a junio de 1976. Después la situación se agravó aún más.

12 Diario “Clarín”.

13 Entre los dirigentes nacionales secuestrados se cuentan Mario Aguirre de ATE, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Oscar Smith de Luz y Fuerza. Los secuestros y asesinatos de delegados han sido particularmente graves en metalúrgicos y navales.

14 Prensa Libre, 16-12-76.

 

Fuente original:  Cosecha Roja

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