La desigualdad de género, en la educación de madres a hijas

De madres e hijas. Foto: Lostonsite’s weblog

MADRID, España.- Un estudio de las Universidades de La Rioja y Granada confirma que el comportamiento “sexista benévolo”, transmitido de madres a hijas, limita su rendimiento académico y sus aspiraciones laborales.

Ésta es la conclusión a la que han llegado la coautora del estudio y profesora de la Universidad de la Rioja, Pilar Montañés, según el cual, junto con el sexismo tradicional y de naturaleza claramente hostil, en la sociedad coexiste el denominado sexismo “benévolo”, más sutil, que considera a las mujeres de forma estereotipada y limitadas a ciertos roles.

Se trata, por tanto, de un tipo de comportamientos que se consideran socialmente “buenos”, en el sentido de idealización de las mujeres con características tradicionales, aunque no por ello dejen de ser sexistas.

El estudio, que se ha centrado en el ámbito familiar por ser uno de los contextos en los que esta ideología se transmite, se basa en un estudio de campo en el que se ha tomado como muestra a 164 jóvenes y a sus respectivas madres, de diferentes escuelas de Granada y con diferentes niveles socioeconómicos y orígenes: zonas rurales y ciudades.

El rango de edad de las adolescentes estuvo comprendido entre 11 y 18 años y la edad media de las madres fue de 43, de las cuales el 95% eran de nacionalidad española. Respecto al nivel de educación, solo un 5,6% no tenían estudios frente a un 18,6% que contaban con estudios universitarios (un 32,3% había completado la educación primaria y un 43,5% educación secundaria); y en relación a su estatus socioeconómico, el 56% estaban empleadas con trabajo remunerado.

De los resultados obtenidos desprende que el sexismo “benévolo” está directamente relacionado con el nivel de educación de las madres, por lo que a mayor nivel de estudios menos sexistas benévolas son. Además, su sexismo predice el de las jóvenes de forma que, cuanto mayor es el sexismo de la madre, mayor es el de la hija.

Sexismo y desigualdad social

Por otra parte, el sexismo “benévolo” de las adolescentes repercute en una menor fijación de objetivos académicos o laborales (por ejemplo, ir a la universidad) y muestran en cambio más objetivos o aspiraciones tradicionales como resultar atractivas para los hombres o casarse. Al mismo tiempo estas aspiraciones tienen un carácter prescriptivo y se reflejan en su rendimiento y las notas académicas, que son peores en la medida en que esas aspiraciones son más bajas.

Estas conclusiones parecen apuntar a que la intervención para la reducción del sexismo podría ser altamente efectiva, de forma que la intervención con una persona (ej.: madre) podría alcanzar y beneficiar a otra (ej.: hija).

Los investigadores de la Universidad de La Rioja y la Universidad de Granada continúan estudiando el papel del sexismo benévolo en diferentes líneas, por un lado, relacionándolo entre hombres y mujeres (también adolescentes) y sus preferencias por parejas sexistas o no sexistas; y por otro lado, indagan en el desarrollo de este sexismo a lo largo de la adolescencia.

Fuente orginal: Actualidad Ciudadana

Guadalupe Lizárraga

Periodista independiente. Fundadora de Los Ángeles Press, servicio digital de noticias en español en Estados Unidos sobre derechos humanos, género, política y democracia. Autora de las investigaciones en formato de libro Desaparecidas de la morgue (Editorial Casa Fuerte, 2017) y El falso caso Wallace (Casa Fuerte, 2018) ambos distribuidos por Amazon.com

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