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La delicia y el placer que generan los tropiezos de un nuevo gobierno

La oposición al nuevo régimen se congratula de cada tropiezo del gobierno, pero cada que sale a flote en su larga lista de corrupciones, polariza la opinión pública.

Alberto Farfán

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Enrique Domínguez Gutiérrez

Para algunos, sobre todo para la oposición, el deseo de ver un tropiezo no solo genera éxtasis o placer, también está ese sentido de venganza y de satisfacción, saliendo a flote la repulsión y la frustración por haber perdido el establishment del más puro conservadurismo.

Como sociedad, la autodestrucción es la manera de atentar contra uno mismo, de acelerar el paso para dejar de pertenecer a todo lo terrenal, el deseo vehemente de ver fracasar las decisiones y el fervor de aplaudir cualquier minúsculo rastro de una debilidad o desacierto, solo enarbola el egoísmo antepuesto en una mente de índole fascista.

La mentalidad de retrógradas y mezquinos es el resultado del sufrimiento que les genera dejar de mamar las canonjías con las que eran beneficiados. Ya no usan la lupa, utilizan el microscopio, hacen acercamientos a la suela de los zapatos del actual presidente de la república, observan un calzado sin el lustre, un traje arrugado o una carátula de un teléfono celular propiedad del hijo, no solo eso, predomina el juicio banal y superficial para observar hasta el más ínfimo detalle, se calumnia constantemente, “la foto” incrimina, se emplea para vincular a personajes, si no, pregúntenle a Gilberto Lozano, a la Sra. Wallace o a Genaro García Luna; la edición, el montaje y la fabricación es el arma perfecta para mantenerse “radiantes y redentores de los oprimidos y vencidos”, de esta forma la difamación se hace de manera artera e inescrupulosa.

La sociedad conservadora, neoliberal o de derecha, pasó de un bando defensor al gobierno en turno (justificando acciones como las reformas estructurales) a ser crítica, sin embargo, les falta experiencia, su juicio es incipiente e inmaduro para establecerse como una auténtica oposición.

Ahora están al otro lado de la moneda, la protesta es válida sin duda alguna, se han organizado marchas, se tiene la plena libertad para manifestarse y expresar puntos de vista diferentes, eso, en una democracia es un derecho y se ejerce plenamente. Los medios tradicionales suelen ser críticos y tienen también su derecho de hacerlo, el posicionamiento y la consigna se manifiesta de manera clara haciendo uso de su idealismo arropado por un viejo régimen que ahora añoran y no precisamente por el buen desempeño si no por ese apoyo económico con el que se veían gratamente beneficiados.

Un claro ejemplo de amnesia y desvergüenza lo tenemos en Enrique Krauze (recibió 144 millones de pesos en el sexenio de EPN) en noviembre de 1983 quien publicó en su ensayo: “Por una democracia sin adjetivos” en el párrafo: “Dejemos de lado la corrupción, los embutes, las plumas mercenarias y toda el HAMPA DEL PERIODISMO. Si se juzga el contenido de la prensa no oficial, a pesar de que no faltan los buenos periodistas, el panorama es desolador” como él bien lo señaló, justo antes del inicio del régimen neoliberal ahora se desentiende y atribuye el dicho para ser usado de manera facciosa hacia el periodismo crítico; en un principio no lo recordó y al hacerlo reculó.

El modelo antes citado es un modo de actuación normal de una sociedad que ahora se esgrime como libertadora y fundamentalmente crítica ante un gobierno con el que no comulga, larga sería la historia si nos centramos en hacer un análisis de cada periodista o miembro de la ahora llamada sociedad civil que se gesta en su mayoría como organismos apartidistas pero esconden en sus entrañas el apego a una mentalidad completamente conservadora, añado que por supuesto existen muchas organizaciones respetables, serias y con un compromiso mayúsculo para ver por los demás de manera desinteresada, desgraciadamente son una minoría.

El clasismo, el racismo, la mentira y la descalificación son los recursos de esa parte de la sociedad que se presenta como oposición y ha depredado a la otra parte. Emplea como punto de partida -para estimular el bienestar personal- haciendo uso de medios poco ortodoxos para el denuesto de clases menos favorecidas, o de quien apoye de buena fe la gestión del nuevo gobierno. La polarización empieza desde esa mentalidad que hace de la simulación su realidad, y la sensibilidad y compasión no son atributos que consideren en su lista de valores. De manera maliciosa, perjudicial y ofensiva no tienen esa visión que les permita ver más allá que el cercano círculo familiar o amistoso. ¿O de qué otra manera se puede considerar que Krauze haya aceptado 144 millones de pesos para beneficio propio a costa del beneficio de la sociedad mexicana?

México es más que ese pequeño círculo depredador. Es un país que, si bien es rico en recursos, también es abundante en pobreza con más del 53% que vive en ella. Pero esta pobreza no es “natural” ni salió de la nada. Es producto de la depredación voraz de la otra parte de la sociedad.

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Investigaciones

Argentina: El terrorismo de Estado también fue terrorismo sexual

María Florencia Alcaraz

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Por María Florencia Alcaraz

Las violencias estatales no son lineales: son capas que se abren y encierran más violencias, como una cebolla putrefacta. Después del secuestro, los interrogatorios, los golpes, el estancamiento, más golpes, la capucha, los grilletes, el submarino seco, el submarino mojado, la picana, la parrilla, las sesiones de tortura física y las amenazas de muerte constantes, para ellas venía la violación.

Muchas sobrevivieron para dar testimonio, otras tuvieron como último destino la desaparición forzada y sus compañeras dieron cuenta de ese sometimiento en el encierro. En las cuchas en las que dormían; en los baños cuando intentaban asearse; en cuartos a los que eran llevadas engañadas; en hoteles y habitaciones fuera de los predios clandestinos: militares de diferentes rangos y responsabilidades violaban a las detenidas-desaparecidas. El terrorismo de Estado fue, también, terrorismo sexual.

Era una forma de sellar con la firma patriarcal esos cuerpos ya marcados por las violencias del secuestro, las vejaciones y torturas. Acentuar al extremo las masculinidades violentas y agresivas que se desplegaban en los centros clandestinos de detención.

Las violaciones, a su vez, fueron correctivas: una manera de signar esas trayectorias vitales que habían desobedecido al mandato de género y a la sumisión que se esperaba de la sociedad en general. Los delitos sexuales se inscriben en la larga lista de delitos que se cometieron durante la última dictadura cívico-militar. Los varones también sufrieron, en menor escala, este tipo de crímenes de poder, pero para las mujeres formaba parte del cotidiano.

Desde la óptica patriarcal se trataba de un castigo que rebotaba en un laberinto de espejos: cada violación fue un mensaje para lxs otrxs detenidxs, sus parejas, compañerxs de militancia, hermanos, padres. Y, a su vez, imprimía en ellas un estigma que -como sobrevivientes- después iban a cargar. Sobre el “algo habrán hecho” para estar cautivas, se imprimió el “algo habrán hecho” para sobrevivir. “Putas y guerrilleras”, nombró la periodista Miriam Lewin su libro sobre Crímenes sexuales en los centros clandestinos de detención.

Es posible hilvanar una historia común que une las denuncias públicas y judiciales que hacen muchas chicas hoy contra músicos del rock; las actrices contra actores abusadores y violadores y cada una que decide volver perecedero el tiempo del silencio. Las sobrevivientes de la dictadura víctimas de violaciones y otros delitos sexuales, tampoco se callaron; solo que sus relatos quedaron bajo el manto de crueldad que imprime la desaparición forzada y, a su vez, la escucha era otra. El Poder Judicial tardó casi tres décadas en nombrar estos crímenes. La invisibilización jurídica los ocultó bajo la figura de “tormentos”.

—¿Es verdad que vos salías con el tigre Acosta?”, le preguntó la señora de los almuerzos, Mirtha Legrand, a Miriam Lewin hace 15 años.

—¿Cómo que “salía”?

No. En un centro clandestino de detención no existe el consentimiento. El continuum de terrorismo sexual comenzaba con la desnudez forzada a la que eran sometidas. Seguía con los comentarios sobre sus cuerpos, manoseos, tocamientos, abusos, penetración con objetos, violaciones, abortos forzados, esclavitud sexual, partos clandestinos.

***

A Mirta Pérez se turnaban para violarla. No sabe cuánto tiempo estuvo esposada a la cama con sábanas limpias que eligieron para someterla a este crimen de poder. A Susana la violaron, al menos, en tres oportunidades. Primero, un guardia la llevó al baño engañada para forzarla a tareas de limpieza y luego la violó en un cuartito. Después el represor Jorge Rádice la llevó a un hotel cercano al centro clandestino y la violó. Juan Carlos Rolón, también.

Liliana Elvira Pontoriero contó durante el juicio que la segunda vez que la sometieron a una sesión de picana eléctrica no la violaron porque estaba menstruando. Sin embargo, la obligaron a masturbarse con un palo de goma. Todas ellas sobrevivieron a su estadía forzada en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde se calcula que pasaron -al menos- 360 mujeres. A pesar de la enorme cantidad de testimonios que dan cuenta de una práctica sistemática sobre los cuerpos de las cautivas aún ningún represor de este centro clandestino de detención fue condenado por violaciones y abusos sexuales.

“Los guardias solían decir que las mujeres éramos mucho más peligrosas que los hombres”, dijo Andrea Bello, secuestrada el 6 de diciembre de 1978, en el testimonio que brindó en el juicio por ESMA en 2013.

Ya en el Juicio a las Juntas, en 1985, algunas sobrevivientes pudieron poner en fila los recuerdos del horror y contar las violaciones. Sin embargo, los jueces no jerarquizaron esos relatos. Las interrumpían, no repreguntaban o simplemente pasaban a otro tema sin solución de continuidad.

Elena Alfaro, una sobreviviente de El Vesubio, contó cómo la violaron a ella y a tres compañeras más, de las que pudo dar nombre y apellido. Sin embargo, cuando terminó el relato, el juez solo atinó a preguntarle: “¿Pudo notar la presencia de alguna persona extranjera en el lugar, como detenida?”. Con la apertura de los juicios volvió a contar cómo había sido violada.

***

La invisibilidad jurídica también estuvo relacionada a que en el Código Penal argentino la violación sexual estaba tipificada como “delito contra la honestidad” y recién en el año 1999 la definición fue cambiada por “delito contra la integridad sexual”.

En la jurisprudencia internacional, la primera sentencia que definió la violación sexual como un delito contra la humanidad y en un instrumento para el genocidio fue el 2 de septiembre de 1998, en el caso Akayesu, por la Sala de Primera Instancia del Tribunal Penal Internacional para Ruanda. Allí se juzgaron las violaciones de las mujeres Tutsi.

Tras la reapertura de los juicios, en 2010 la condena Gregorio Rafael Molina a prisión perpetua por los crímenes cometidos en “La Cueva”, que funcionó en la Base Aérea de Mar del Plata, fue una bisagra. Se trató de la primera que nombró a los delitos sexuales por su nombre. Las mujeres que pasaron por ese centro clandestino lo recuerdan por sus sistemáticas violaciones. “Cuando ese hombre de uniforme me violaba, era la Patria la que me violaba”, declaró una de las testigos en el juicio. Molina ya murió.

Dos años después de esa primera condena, la Procuración General de la Nación emitió una resolución que marcó lineamientos a lxs fiscales: cómo propiciar espacios seguros para que las sobrevivientes cuenten estos delitos y abordarlos criminalmente. Pablo Parenti, por entonces coordinador de la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de las Causas por Violaciones a los Derechos Humanos, fue uno de los abogados que empujó esta perspectiva. Hubo actores y actrices que fueron fundamentales para que se investiguen estos crímenes de manera autónoma. Como Carolina Varsky, desde el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que en sus alegatos en la causa ESMA habló de las particularidades de ser mujer en ese centro clandestino y escribió distintos documentos para aportar a la reflexión sobre este tema. Varsky hoy es titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad. También la fiscal Mercedes Soiza Reilly hizo un pedido en esa misma línea en el caso de la ESMA.

Hoy los delitos sexuales son delitos de lesa humanidad. A 43 años del 24 de marzo de 1976, en todo el país los fallos judiciales cuentan 892 personas condenadas por delitos de lesa humanidad, de las cuales 98 fueron responsabilizadas por delitos sexuales: 95 hombres y 3 mujeres. Únicamente el 12% de las sentencias incluye este tipo de delitos, 26 de un total de 219 veredictos. En esos fallos, se reunieron las historias de 86 víctimas: 75 mujeres y 11 hombres.

***

Hasta hace muy poco el lugar en el que aparecían las mujeres en el Museo Sitio de Memoria ESMA era en la maternidad. La memoria construida alrededor de lo que pasó en ese centro clandestino comandado por el Grupo de Tareas 3.3.2. las encapsulaba ahí y la recorrida propuesta-escrita en paneles en genérico masculino ni siquiera las nombraba. La muestra inaugurada recientemente “Ser mujeres en la ESMA, testimonios para volver a mirar” propone una nueva mirada e incluye los abusos y delitos sexuales que sufrieron, en particular, los cuerpos de las mujeres. “Hoy el feminismo entró a la ESMA y no se va de acá nunca más”, dijo Miriam Lewin en una de las actividades alrededor de la muestra.  No hay una sola memoria, las memorias son muchas, son colectivas y son feministas. Nunca más una memoria sin las mujeres y las disidencias. Nunca más una historia sin nosotras.

 

Fuente original: Cosecha Roja

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México de conciencia

México detecta nueva variante de Covid-19

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Por Ignacio García

El titular de la Unidad de Desarrollo Tecnológico e Investigación Molecular del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica (Indre), José Ernesto Ramírez González, informó que se ha detectado una nueva variante de Covid-19 en el país.

El funcionario federal dijo que esta nueva variante se ha identificado en el 80 por ciento de los casos recientes en el interior del país, por lo que ha sido señalada como B.1.1.222 y tiene dos mutaciones importantes, lo que podría hacer al virus más transmisible, por lo que tiene mayor posibilidad de contagiarse.

De acuerdo con el representante del Indre, esta variante se trata de mutaciones, pero no está relacionada únicamente con México, ya que también ha sido identificada en Canadá y Estados Unidos, por lo que tiene una presencia significativa en América del Norte.

Agregó que en octubre se identificó por primera esta variante en México y conforme han transcurrido las semanas se han presentado más padecimientos relacionados al nuevo tipo de coronavirus, por lo que estiman que esta condición continuará en los siguientes días.

Manifestó que ha ocurrido de forma muy similar en otros países como Brasil, Reino Unido, Japón y Sudáfrica, en donde se han presentado ese tipo de problemas permanentes que se han propagado por otras naciones del mundo y por ello los científicos estudian la capacidad de respuesta por las vacunas fabricadas.

La Secretaría de Salud federal (SSa) informó que se han aplicado 2 millones 88 mil 813 dosis de las vacunas contra el Covid-19, además de que fueron aplicadas 162 mil 233 dosis contra las personas de la tercera edad en el interior del país desde que comenzó la campaña nacional de vacunación.

 

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Arteleaks

Los sobrevivientes de la milenaria lengua Tu’un savi

Kau Sirenio

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La tarea es enorme, pero es el deber de los hablantes tu’un savi escribir, transcribir y divulgar su literatura, porque de lo contrario solo vivirán en la constante victimización sin aportar nada que ayude a reforzar la construcción de una identidad lingüística

Por Kau Sirenio

En el fondo de la montaña de Puebla, Oaxaca y Guerrero se pinta el arcoíris con la lluvia que sopla el viento del sur. Ahí, entre el colorido de la vestimenta de las mujeres Ñuu Savi (mixteca) y la música tradicional se forma el espiral de la lengua tu’un savi de un pueblo que se niega a morir. A pesar de los años, aún sobreviven los hablantes de esta lengua milenaria que resisten en todas las trincheras para no desaparecer ni quedarse en el olvido.

Durante muchos años, era impensable que las comunidades indígenas usaran su usanza en fiestas o que desfilaran en las calles para celebrar el día internacional de lengua materna, así ha sido siempre, maestros bilingües tratan de recuperar la memoria cultural de sus comunidades, sin embargo, no todos lo hacen, el miedo al rechazo aún es mayor.

En 2019, se celebró en San Luis Acatlán el encuentro de hablantes de tu’un savi, ese día, cientos de niños y jóvenes salieron a las calles para gritar que ahí están y que su lengua materna aún vive y que pueden cantar y gritarlo, durante el recorrido los muchachos bailaron al compás de las bandas tradicionales que no pararon en tocar piezas Ñuu Savi.

La fiesta era emotiva, sin embargo, algo faltaba en la pachanga Ñuu savi, a pesar de que los directivos permitieron que sus alumnos desfilaran, pero solo fue para los hablantes, mientras que los niños y jóvenes mestizos no tuvieron la oportunidad de convivir con sus compañeros que negaban su identidad en salón de clase.

Esta ciudad fundada por el español Pedro de Alvarado en 1522, de inmediato se convirtió en el sexto ayuntamiento de la Nueva España. De ese linaje “español” San Luis Acatlán cargó con sus prejuicios durante años sin reconocer a la población indígenas que la compone: Ñuu Savi, Me´phaa (tlapaneco) y nahua, a los que siempre llamaron como “huanco”, “indio”, “montañeros”, entre otros motes que les ponían a los indígenas que bajaban a mercar cada domingo.

La carga racista en este municipio no ha cambiado en lo absoluto, los partidos políticos se opusieron para que los pueblos indígenas eligieran a sus autoridades por usos y costumbres, es más hicieron contra labor a la consulta que el Instituto Electoral y Participación Ciudadana de Guerrero (IEPC-Guerrero), llegaron al grado de usar a los líderes indígenas para desinformar a la población los pros y los contras de la elección por uso y costumbres.

A pesar de todo, el IEPC-Guerrero, encontró que hay un 65.2 por ciento de población indígenas y sobreviven las lenguas maternas en barrios y colonias de la cabecera municipal. A pesar de los datos duros que se tienen, el ayuntamiento no cuenta con información en lengua materna y mucho menos espacios culturales que promuevan la identidad cultural lingüística.

Los funcionarios de la alcaldía dan por hecho que no necesitan intérpretes o difusión de información en lengua materna porque tienen trabajadores que hablan su lengua madre, sin embargo, nada está resuelto porque en San Luis Acatlán, lo que menos quieren los indígenas es aceptarse como tal para no ser discriminados.

Lo que debe de preocuparse que, en diez años, la lengua pierde portadores o los padres de familia prefieren enseñar a sus hijos a hablar el español, lo triste de todo es que de 6.6% hablantes de lenguas indígenas en 2010 bajó a 6.1% en 2020.

Así las cosas, a 21 años de que la Unesco declaró el Día Internacional de la Lengua Materna, no ha cambiado nada, no hubo cambio de fondo en el sistema educativo, la educación intercultural bilingüe, en nivel básica continúa con el mismo esquema “castellanizante”, porque solo se enseña la lengua materna en el aula por unas cuantas horas, aún peor, los profesores son analfabetos de su propia lengua.

El activismo lingüístico debe continuar desde todas las trincheras, porque es necesario repensar la política pública dirigida a las poblaciones indígenas. Porque no basta con celebrar cada 21 de febrero, para desempolvar la ropa tradicional, pero al día siguiente se guardan y los hablantes se enmudecen para no dar explicaciones si hablan una lengua o un dialecto como se educó durante años para enterrar las lenguas maternas que aún florecen en las comunidades indígenas.

Por lo pronto, los maestros Ñuu Savi deben reclamar el espacio para hablar y escribir tu’un savi, y generar condiciones para que la música, la poesía, el teatro, el periodismo, la literatura y el discurso ceremonial se repitan en tu’un savi.

La tarea es enorme, pero es el deber de los hablantes escribir, transcribir y divulgar la literatura en tu’un savi, porque de lo contrario solo vivirán en la constante victimización sin aportar nada que ayude a reforzar la construcción de una identidad lingüística.

Fuente original: piedepagina.mx

 

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