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África

Israel contra Gaza: análisis sobre la escalada de violencia

La escalada de violencia que desató Israel contra Gaza generó una nueva crisis humanitaria, que aún no se vislumbra con todas sus consecuencias

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Ofesiva de Israel contra Gaza, un exterminio a los ojos del mundo Foto: cubadebate.cu

Niko Schvarz*

Israel ha lanzado una nueva escalada brutal contra la Franja de Gaza. Después de ocho días consecutivos de bombardeos, se contabilizaban más 140 palestinos asesinados y 775 heridos, entre éstos 252 niños, mientras por la otra parte se registran 3 israelíes muertos por cohetes lanzadas desde Gaza. Cada uno de todos ellos es un ser humano. Los ataques mortíferos comenzaron en la tarde el miércoles 14 de noviembre con el asesinato del jefe militar de Hamas, Ahmed Jabari, despedazado en un vehículo en el centro de Gaza con sus acompañantes.

Es un ejemplo de asesinato selectivo, que Israel había practicado con anterioridad contra dos líderes de Hamas: Ahmed Yassin y Abdel Aziz Rantisi. Pero los israelíes practican a la vez los asesinatos colectivos contra la población civil. Ataques realizados al segundo día siguiente, tras una noche infernal en que los cazas israelíes realizaron 130 incursiones contra zonas residenciales causaron numerosas víctimas fatales, entre ellos 3 niños cuya escuela fue alcanzada por un misil en horario de clase. A Jabari lo responsabilizaban de la captura en 2006 del soldado israelí Guilad Shalit, quien tras 5 años de cautiverio en Gaza fue devuelto sano y salvo, mientras cientos de presos palestinos, entre ellos muchos adolescentes, padecen aún en las cárceles israelíes.

En total, hasta el día 17 de noviembre ya se habían registrado más de 830 bombardeos, afectando no menos de 250 blancos en la estrecha franja calcinada de territorio gazatí. Ese mismo sábado prosiguió la masacre, causando 10 víctimas palestinas más como resultado de los bombardeos a la sede central del gobierno de Hamas, al cuartel general de la policía, a la Universidad Islámica y al estadio “Palestina”, el principal recinto deportivo del territorio, lo que fue descrito como “una película de horror convertida en realidad”.

A esto se suma la amenaza de la invasión terrestre. El servicio de prensa de las Fuerzas Armadas informó que el ejército de Israel ha terminado los preparativos para una eventual operación terrestre. La brigada de tropas aerotransportadas y las brigadas de infantería Givati han finalizado los últimos preparativos para una posible operación terrestre y están listas para entrar en Gaza, si se decide que hay necesidad de ello, dice el comunicado. Poco después, a petición del ministro de Defensa Ehud Barak comenzó la movilización de 75 mil efectivos (nada menos) del ejército hacia la frontera con la Franja, anunciando una posible incursión terrestre.

Es la mayor cifra movilizada por Israel en décadas, y la primera llamada a reservistas desde la operación Plomo Fundido. No sabemos si cuando se lean estas líneas se habrá concretado la invasión. Pero la amenaza está latente y buena parte de esas unidades se encuentran en las afueras del enclave palestino.

Se reproduce así la situación generada precisamente en la mencionada operación Plomo Fundido, que luego de una invasión terrestre de tres semanas y de bombardeos concentrados, entre diciembre 2008 y enero 2009, dejó 1.400 muertos palestinos y 5.500 heridos y destrucciones tremendas de la infraestructura, afectando escuelas, hospitales y centros de aprovisionamiento. Este operativo se prolongó en los ataques a sangre y fuego contra sucesivas Flotillas de la Libertad, que dejaron muertos, heridos y militantes presos tras abordajes piratescos a las naves en alta mar, impidiendo la llegada de ayuda solidaria internacional a la martirizada Franja.

En estas operaciones Israel utiliza fósforo blanco en áreas pobladas por civiles, como ya lo había hecho en la operación Plomo Fundido. La denuncia fue efectuada por el activista estadounidense por los DDHH Joe Catner, quien visitó hospitales en la Franja después de los ataques y aportó el testimonio de los médicos que allí ejercen. El diputado británico George Galloway confirmó ese juicio. Declaró que “los Estados Unidos son la principal fuente de armamento para Israel, al que facilitan armas y fósforo blanco para operaciones desde aire, mar y tierra, que caen sobre la gente encarcelada en el campo de concentración más grande del mundo”.

Doldados israelitas en la frontera de Gaza Foto: The Guardian

La prisión al aire libre más grande del mundo

En términos análogos se expresa el notable analista estadounidense Noam Chomsky al caracterizar a la Franja de Gaza como “la prisión al aire libre más grande del mundo, donde alrededor de 1,5 millones de personas en un territorio de unos 360 kilómetros cuadrados están sometidos al terror y al castigo arbitrario, sin más propósito que humillar y degradar”. Agrega que “esa crueldad es para asegurarse de que las esperanzas palestinas de un futuro decente sean destrozadas y que el abrumador apoyo mundial para un arreglo diplomático que conceda los derechos humanos básicos sea nulificado”.

Chomsky recuerda la operación Plomo Fundido, “uno de los más cobardes y viciosos ejercicios de fuerza militar en la historia reciente”, señala que los crímenes terribles continúan en la actualidad y aporta el testimonio personal de su breve visita: “Sentado en un hotel cercano a la costa, uno puede oir el fuego de ametralladoras de lanchas cañoneras israelíes que ahuyentan a los pescadores de las aguas territoriales de Gaza y los obligan a acercarse a tierra, forzándolos a pescar en aguas que están fuertemente contaminadas debido a la negativa estadounidense-israelí de permitir la reconstrucción de los sistemas de drenaje y electricidad que destruyeron”.

Analiza también la inhumana consigna que aplican los israelíes, consistente en “poner a dieta a los palestinos, pero no hacerlos morir de hambre”, por lo cual reducen al mínimo los cargamentos de alimentos que permiten pasar a través de su frontera. En promedio autorizan apenas 67 camiones por día, frente a los más de 400 que ingresaban antes del bloqueo. Las consecuencias, demostradas por los especialistas, es que el 10% de los niños palestinos en Gaza están afectados por la desnutrición y se extiende la anemia entre los infantes, los niños en edad escolar y las madres embarazadas.

Cita las declaraciones de facultativos del hospital de Khan Yunis sobre la falta de medicamentos, “lo que deja a los médicos impotentes y a los pacientes en agonía” y refiere al respecto casos sumamente dolorosos. Este tema se ha amplificado a causa de los recientes ataques. El director médico del hospital de Shifa, Ayman Sahabani, declaró que ya escasean las medicinas para atender a los heridos por los bombardeos, a lo que se suma el problema del suministro eléctrico: la electricidad se va cada ocho horas y los generadores no son estables, por lo que se dañan los equipos médicos.

Volviendo al análisis de Chomsky, señala que también está sujeto a prohibiciones el ingreso de materiales de construcción a través de los cruces fronterizos bajo control israelí, lo que dificulta enormemente la labor de reconstrucción tras las destrucciones provocadas en las recientes agresiones.

La conclusión es que “la vigilancia constante desde el cielo, el castigo colectivo a través del bloqueo y el aislamiento, la intrusión en las casas y en las comunicaciones, así como las restricciones a quienes tratan de viajar, casarse o trabajar dificultan vivir una vida digna en Gaza”. Además, Israel cortó el acceso a Internet en Gaza.

Niño de Gaza recupera su juguete entres los escombros de su casa Foto: electronicintifada.net

Crónica de un infierno

Este clima se ha exacerbado por la actual escalada israelí. “Explosiones ensordecedoras sacuden a la Franja, bombas han caído en las calles cercanas a las universidades y cientos de personas han resultado heridas. Los únicos que se atreven a salir a las calles son aquellas personas de luto, reunidas cerca de las mezquitas, o quienes hacen largas colas en las panaderías para abastecerse. Las calles están casi vacías. Un extraño silencio pesa sobre la ciudad, desgarrado únicamente por las sirenas de las ambulancias que transportan a los heridos al hospital más cercano. Y por el ruido de los ataques aéreos israelíes. Los habitantes de Gaza no salen de sus casas. No hay vehículos que circulen por las calles, habitualmente animadas. Las escuelas están cerradas. Los grupos de niños han desaparecido”.

Por la parte contraria, se lanzaron cohetes desde Gaza sobre territorio israelí en un número estimado de 610. No solo contra las poblaciones del sur: Ashod, Ashkelon, Kiryat Gat, Gan Yauné y Bersheeva, capital del Néguev. También -por primera vez- sobre Jerusalem y otro sobre Tel Aviv, que cayó en el mar. No causaron daños ni víctimas. Muchos cohetes fueron interceptados en vuelo por el sistema defensivo israelí denominado “Cúpula de Hierro” (Iron Dome). En las zonas sureñas afectadas se suspendieron las escuelas.

El contubernio EEUU-Israel

La escalada israelí ha tenido intensa repercusión internacional. El gobierno egipcio del presidente Mohamed Morsi retiró su embajador en Tel Aviv y declaró que “lo que está pasando en Gaza es una flagrante agresión contra la humanidad. El Cairo no dejará a Gaza sola”. A la vez envió al primer ministro Hisham Qandil a Gaza con el fin de promover el cese de la agresión israelí.

También el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan criticó al gobierno de Israel por sus ataques contra la franja palestina y acusó al gobierno de ese país de actuar por razones electoralistas: “antes de las elecciones de enero están disparando contra gente inocente en Gaza por razones que se inventan”, manifestó, al tiempo que el canciller turco Ahmet Davutoglu calificó los ataques israelíes como un crimen contra la humanidad y afirmó que con masacres y atentados no se puede alcanzar la paz. El presidente de Túnez, Moncef Marzuki, expresó la solidaridad de su país con la lucha del pueblo palestino, denunció la bárbara agresión de la aviación israelí y reclamó una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU para que adopte sanciones contra Israel, mientras su ministro de Relaciones Exteriores, Rafik Abdesalem, visitaba Gaza.

El tema fue llevado efectivamente al Consejo de Seguridad el miércoles 14, en reunión extraordinaria convocada por Egipto. El embajador de Sudán, Jaffa-Alla Elhag Ali Osman, líder del bloque islámico, reclamó “condenar el horrible ataque” y “enviar un fuerte mensaje para pedir un cese de hostilidades”. Pero ahí entró a funcionar el contubernio EEUU-Israel.

La embajadora estadounidense Susan Rice defendió la ofensiva israelí contra los palestinos y alegó que no hay justificación para los ataques que realizan grupos palestinos como Hamas contra los israelíes. De esta forma aplicaba la directiva del presidente Obama, expresada al primer ministro israelí Benyamin Netanyahu, de la cual da cuenta la Casa Blanca en los siguientes términos: “El presidente Obama reiteró al primer ministro Netanyahu el apoyo de EEUU al derecho de Israel de actuar en defensa propia a la luz de los ataques con cohetes lanzados desde Gaza contra los civiles israelíes. Ambos se mostraron de acuerdo en que Hamas tiene que detener sus ataques a Israel” a efectos de reducir la tensión. También lo instó a realizar todos los “esfuerzos posibles para evitar víctimas civiles”.

De esta manera el gobierno de EEUU le estaba retribuyendo al gobierno de Israel los favores recibidos al rechazar por 21 veces consecutivas, solos contra el mundo entero, el reclamo universal de cese del bloqueo norteamericano contra Cuba, que hace unos días reunió en la Asamblea General de la ONU la voluntad de 188 países, contra EEUU e Israel, más el islote de Palau.

Como consecuencia de la posición de EEUU, el Consejo de Seguridad no resolvió nada, manteniendo Israel su impunidad y las manos libres para continuar la agresión. El secretario general Ban Ki-moon visitará la región en los próximos días.

En Israel, la ola de ataques fue condenada por el diputado Dov Henin, del partido Hadach, quien demandó al gobierno “detener la matanza, detener de inmediato el derramamiento de sangre”, mientras grupos pacifistas se congregan frente al domicilio del ministro de Defensa Ehud Barak para solicitar que los fondos empleados en la agresión sean destinados a la solución de los graves problemas económicos de la población. También se registraron manifestaciones de ciudadanos norteamericanos frente al consulado israelí en Nueva York, denunciando a la vez la complicidad de la Casa Blanca, y demostraciones solidarias con los palestinos en Irán, en Caracas y otras latitudes. El tema estará vivamente presente en el encuentro internacional de solidaridad con Palestina a realizarse en Brasil.

Por su parte, Cuba reiteró a través del MINREX su “más enérgica condena a la nueva escalada de violencia y muerte que las Fuerzas Armadas de Israel están provocando en la Franja de Gaza”. Agrega que “una vez más, Israel hace valer su superioridad técnica y militar para reprimir en forma brutal a la población palestina”. El MERCOSUR dio a conocer su posición en un comunicado difundido el sábado 17 desde Brasil. Los países mercosureños condenaron “el uso desproporcionado de la fuerza” en la franja de Gaza, solicitando a ambas partes el cese inmediato de la violencia y al Consejo de Seguridad la asunción plena de sus responsabilidades. El bloque, integrado por Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela y Paraguay (suspendido) reconoce al Estado palestino y en diciembre pasado firmó un acuerdo de libre comercio con la Autoridad Palestina. A la vez, suscribió un TLC con Israel en 2007. El bloque expresó además “su apoyo a la solicitud del Estado de Palestina de adquirir estatus de Miembro Observador de Naciones Unidas”, punto que integra el orden del día de la sesión fijada para el 29 de noviembre.

Una grave amenaza para el futuro inmediato

Un comunicado sobre este tema, titulado “Israel bajo fuego” y emitido por la representación diplomática respectiva contiene omisiones sorprendentes. Se limita a señalar que Israel se retiró en 2005 de la Franja y que ahora es víctima de los cohetes lanzados desde allí. No dice una palabra de la masacre de 2008-2009, de los ataques a las Flotillas, del baño de sangre actual. Más aún: deja la puerta abierta a una próxima invasión.

Éste es ahora el problema principal, el más acuciante. La perspectiva de paz en la región se aleja cada vez más. El último intento serio en esa dirección fue protagonizado por el primer ministro Yitzaj Rabin, pero éste fue asesinado en una plaza de Tel Aviv en noviembre de 1995 por un joven israelí de ultraderecha. Hoy la ultraderecha está en el gobierno, con el partido Israel Beitenu del canciller Avigdor Lieberman, que se ha fusionado con el Likud del primer ministro Netanyahu y van en esas condiciones a las elecciones de enero próximo. Ya se ha señalado la coincidencia de que el atentado sangriento contra Gaza se produce dos meses antes de estas elecciones, y dos semanas antes de que la ONU vote, a fin de mes, sobre el reconocimiento de Palestina como estado observador del organismo internacional.

Pero hay otro elemento de importancia capital, llamado Irán. Existe la fundada presunción de que Israel decidió desatar un nuevo infierno en Oriente Medio mediante el ataque a los palestinos para preparar el escenario que conduzca a un ataque de proyección nuclear contra Irán, tema sobre el cual viene insistiendo desaforadamente el primer ministro Netanyahu y al que procura arrastrar a Estados Unidos, ya pasada la elección presidencial. O sea que la perspectiva dramática es la de una conflagración general en la región. Para evitarlo hay que conjuntar todas las fuerzas.

 nikomar@adinet.com.uy

 *El autor es analista de Barómetro Internacional en Venezuela

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Marruecos: Pacto Mundial sobre Migración

Marruecos es la sede donde se reúnen más de 150 países para firmar el Pacto Mundial para una Migración segura, ordenada y regular, para dar salida a crisis humanitarias

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Raúl Ramírez Baena

Hace 70 años, el 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de la ONU aprobó en París la DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS, documento magno que dio origen al Derecho Internacional de los Derechos Humanos.

La Declaración se propone como ideal común de la humanidad, la consecución de la libertad, la justicia y la paz, el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, e inscribe dos principios fundamentales: la UNIVERSALIDAD y la PROGRESIVIDAD de los derechos humanos.

En este marco, la ONU ha convocado en Marruecos a los países miembros a debatir el acuerdo global sobre migración, llamado “Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular” (cuyo acuerdo inicial, a excepción de los Estados Unidos de América, fue aceptado en julio para su discusión los días 10 y 11 de diciembre), teniendo como objetivo “ayudar a aprovechar los beneficios de la migración y proteger a los inmigrantes indocumentados.”

Como una manifestación de “aporofobia” (rechazo al pobre), países industrializados de Europa occidental y de Norteamérica no simpatizan con este Pacto Mundial, países de destino de la migración, que han girado sus políticas económicas hacia corrientes nacionalistas, conservadoras y proteccionistas de su planta laboral y mano de obra nativa, en contraste con la Globalización y el liberalismo del mercado, hoy en declive.

Son destacables las posiciones de Donald Trump, del Brexit en Inglaterra, de la Ley de Extranjería en España y de los duros controles migratorios en Sudamérica, en Alemania y en los países de Europa del Este, que bloquean y criminalizan la migración masiva de los países en crisis.

Recientemente, se calcula que 68 millones de personas desplazadas han salido de sus países, provenientes del Medio Oriente y de América Latina y el Caribe, huyendo de la pobreza y de los fenómenos naturales, pero más, de la guerra y de la violencia que los asola.

Este Pacto constituye el primer intento para gestionar los flujos migratorios de forma integral y a escala internacional; “refleja el entendimiento común de los Gobiernos de que la migración que cruza fronteras es, por definición, un fenómeno internacional y que para gestionar con efectividad esta realidad global es necesaria la cooperación para ampliar el impacto positivo para todos”, apuntó el Secretario General de la ONU, António Guterres.

Se busca cambiar las políticas de rechazo y criminalización de la migración hacia una visión más positiva y propositiva donde todos los países ganen, los de origen, los de tránsito y los de destino de la migración.

Hay algunas metas genéricas del Pacto como la cooperación para abordar las casusas que motivan la migración o mejorar las vías de migración legal. Pero también hay compromisos concretos, como medidas contra la trata y el tráfico de personas, evitar la separación de las familias, usar la detención de migrantes como última opción y reconocer el derecho de los migrantes irregulares a recibir salud y educación.

Los Estados se comprometen también a mejorar su cooperación a la hora de salvar vidas de migrantes, con misiones de búsqueda y rescate, garantizando que no se perseguirá legalmente a quien les dé apoyo de carácter exclusivamente humanitario.

Además, los Estados que suscriban el Pacto prometen garantizar un regreso seguro y digno a los inmigrantes deportados y no expulsar a quienes enfrenten un riesgo real y previsible de muerte, tortura u otros tratos inhumanos, como es el caso de los hondureños hoy refugiados en México en espera de la resolución de asilo en los Estados Unidos de América

Destaco dos cosas en lo que se refiere a México: primero, en razón de su campaña de reelección, la no adopción por Donald Trump de este mecanismo mundial, impidiendo entre otras cosas ayudar a resolver la crisis de los migrantes centroamericanos en la frontera con Tijuana (crisis que, por el contrario, ha exacerbado), éxodo cuya responsabilidad recae en las políticas económicas, sociales y de seguridad impuestas por los EUA en América Latina y el Caribe.

Por otro lado, la muy lamentable posición intolerante, xenófoba y racista (no les gusta que les digan así) que sin el menor recato y análisis de contexto ha asumido buena parte de la población tijuanense, que denota una deficiente cultura de los derechos humanos y una falta de sentimientos de empatía y solidaridad para con los migrantes hondureños, a quienes se ha rechazado, discriminándolos y estigmatizándolos negativamente.

Según Juan José Gómez Camacho, embajador de México en la ONU, “los migrantes hacen una contribución económica extraordinaria en los países donde están trabajando. Las remesas representan un 15% de los ingresos del migrante; el otro 85% se queda en el país de destino”. Además, existen hoy 250 millones de migrantes que representan un 3,4% de la población mundial, que contribuyen con un 9% del PIB mundial con casi 7 trillones de dólares al año.

Por lo pronto, el Canciller Marcelo Ebrard se encuentra ya en Marruecos asistiendo al Pacto Mundial sobre Migración. Doy por seguro que México suscribirá este importante acuerdo y que se traducirá en una política migratoria humanitaria, no criminalizante.

Fotografía:  El presidente del Gobierno de España Pedro Sánchez Castrejón, saliendo de la conferencia. (Tomada de su perfl de Twitter).

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Vivir sin miedo, la explotación sexual en el tránsito a Europa

La migración de africanos a Europa para salvar sus vidas de la violencia de dictaduras y miseria enfrenta la explotación y violencia sexual a niñas y mujeres

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Por J. Marcos y Ma. Ángeles Fernández
@desplazados_org

MADRID.- La nigeriana Juliet nunca llegó. Su camino fue siniestro y la meta, imposible. Murió en el mar, con su hija, huyendo de la organización que le obligaba a prostituirse. Su tránsito a Europa es otra historia más teñida por la explotación sexual. Partió de Nigeria, cruzó Benín y llegó a Bamako, la capital de Malí, donde la obligaron a vender su cuerpo. Sus planes hacia una vida mejor nunca imaginaron la esclavitud.

No hay imágenes de mujeres saltando las concertinas de Ceuta y Melilla, esas mallas de alambre que seis metros por encima culminan en afiladas cuchillas. No las hay porque, según confirman los registros, ellas no intentan saltar la valla. Apenas se conocen unas pocas excepciones. Pero la ausencia de espinas metálicas no evita que niñas y mujeres ingresen en Europa a través múltiples fronteras que también rasgan sus cuerpos y sus vidas.

Su entrada al territorio europeo se produce sobre todo a través de embarcaciones o a nado, con Almería, Motril, Cádiz, Ceuta y Melilla como los principales puntos de llegada en el caso del Estado español. Y ahí ya sí que existen fotografías, incluso de embarazadas y con bebés en sus brazos. Pero el mar es apenas el penúltimo obstáculo fronterizo en su camino.

“En Bamako es horroroso. Allí comienza lo que será tu vida en Europa. Te tienes que acostar con todos los hombres que quiera el connection man [también conocidos como captador, pasador o patrón] y no hay preservativos y hay muchas enfermedades”, cuenta Precious en la investigación Vivir sin miedo, publicada por CEAR-Euskadi.

Habla Precious, pero bien se podría hablar de las congoleñas Charlotte (“en la frontera es obligatorio acostarse con policías marroquíes y argelinos. Me han violado delante de la niña”), Hope, Dorcas y tantas otras mujeres que encuentran barreras, violencia y agresiones físicas y sexuales en un trayecto que nunca imaginan tan cruel.

Fronteras blindadas

El blindaje de las fronteras europeas se traduce en el surgimiento de vías alternativas, rendijas del sistema que se traducen en el incremento de las violencias para las migrantes. El tránsito de personas no merma mientras sí crecen los peligros e inseguridades. FRONTEX, la Agencia Europea para la Gestión de la Cooperación Operativa en las Fronteras Exteriores de los Estados miembro, lidera en el ámbito europeo las variadas estructuras para la vigilancia y el castigo, encargadas de la violencia en las líneas divisorias: patrulleras, estancias de detención en terceros países, devoluciones en caliente, Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE), acuerdos de readmisión, vuelos de deportación.

Solo en 2016 y solo por la llamada Frontera Sur, que apenas concentra el cuatro por ciento de las entradas irregulares en la UE, llegaron a España 14.128 personas. De ellas, cerca de 1.500 mujeres, 65 embarazadas. Y más de un millar de niñas y niños. Los datos de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) se completan con 295 muertes, que se elevan a más de 5.000 ampliando el área a toda la frontera mediterránea del bloque comunitario, la ruta más mortal del mundo y eso que se desconocen las cifras que deja la travesía por el desierto norafricano.

“En el camino he trabajado de chacha, he cuidado cabras, he sido víctima de violaciones y como resultado de ellas he tenido un embarazo. Cuando di a luz no tenía ni dónde dormir. Soy una mujer llena de cicatrices, cicatrices de mis deportaciones al desierto, del camino, de todas las violaciones. He sufrido mucho y eso ha dejado señales en mi cuerpo y en mi alma”, cuenta Charlotte y recoge Vivir sin miedo.

El endurecimiento de las condiciones de entrada infringe un golpe extra a las niñas y las mujeres, tal y como atestigua la Comisión Española de Ayuda al Refugiado en el País Vasco (CEAR-Euskadi): “En estos contextos de militarización, el sistema de dominación patriarcal se refuerza, haciendo más profundas las desigualdades de género. Las mujeres y las niñas se ven expuestas a las relaciones de poder, dominación y abuso sexual por parte de personas en tránsito, por las fuerzas de seguridad y control fronterizo, y por las redes de trata de personas”. Las redes de tráfico y trata de seres humanos se convierten con frecuencia en su única llave de entrada a Europa, en el sacrificio necesario para escapar del sufrimiento en sus países de origen: el conflicto armado, el matrimonio forzado, la mutilación genital o el terrorismo son algunas de las razones que les obligan a migrar. Sin duda el género es un motivo de marcha.

Los embarazos y abortos forzados también funcionan como control de los cuerpos en ese purgatorio migratorio. “Muchas no conocen el significado del término ‘violación’ y tampoco tienen el mismo concepto del embarazo y del aborto que manejamos en Europa. Las redes no les facilitan anticonceptivos, sometiéndolas a prácticas sexuales de alto riesgo y obligándoles a interrumpir sus embarazos en condiciones de extrema insalubridad. Pero también les obligan a gestar cuando lo consideran conveniente para alcanzar Europa”, añaden desde Women’s Link Worldwide. Esta violencia reproductiva en ocasiones termina con la apropiación de su maternidad, con los bebés al servicio de sus fines, tal y como denuncian desde el colectivo Caminando Fronteras.

La trata, una parte del tránsito

“La posibilidad de emprender un proceso migratorio sin sufrir violencia sexual o acabar en manos de las redes de trata es casi inviable para quienes vienen de África subsahariana”, añaden desde CEAR-Euskadi. Nigeria es, por cierto, el país de origen que, según sus datos, presenta los peores registros: en 2016, más de 40 mujeres nigerianas han sido atendidas en el País Vasco por la organización de refugio con síntomas de haber sido víctima de trata con fines de explotación sexual.

De acuerdo con Women’s Link Worldwide, en la travesía aparecen figuras tan controvertidas como el ‘marido del camino’, una especie de ‘protector’ que ‘cobija’ a las mujeres a cambio de ejercer de esposas sexuales, pudiendo además estar vinculado con redes de trata.

Las evidencias recogidas confirman que gran parte de las que transitan por la Frontera Sur son víctimas de estos entramados, como sucede por ejemplo con quienes llegan al CETI de Ceuta, según recoge Amnistía Internacional. Porque las que consiguen llegar no escapan a la vulneración de sus cuerpos: la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) estima que 140.000 niñas y mujeres sufren trata con fines de explotación sexual en Europa. Los guarismos en el Estado español tampoco son mejores: el año pasado se han detectado el 12.419 personas en riesgo de explotación sexual (la mayoría, entre el 80 y el 90 por ciento, de origen extranjero), a pesar de que únicamente se identificaron 591, según el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), Rumanía, Nigeria y China son los principales países de captación.

Un derecho de asilo condicionado

Todos estos hechos, que podrían dar pie a establecer un protocolo especial en la frontera, no brindan para las mujeres la opción preferencial de ser refugiadas ni de recibir protección, pues no son consideradas como un grupo de especial vulnerabilidad. Hasta 2016, apenas seis personas (cuatro mujeres y dos menores) recibieron protección internacional por esta haber sido víctima de trata en el Estado, si bien es cierto que en el último cuatrimestre del pasado ejercicio el Ministerio del Interior se la concedió a 19 africanas, cuentas que refleja CEAR-Euskadi en #Refugiadas. La trata con fines de explotación en el contexto de militarización y cierre de fronteras, asegurando sin embargo que “aún es pronto para ver si esta protección se afianza o se circunscribe a circunstancias especiales de carácter político”.

Por sí solos, ni el género ni la orientación sexual justifican para la legislación un motivo de marcha

La legislación española vigente (Ley de Asilo de 2009) por primera vez incluye expresamente como causa de asilo la persecución por motivos de género y orientación sexual, pero ninguna de estas dos causalidades tiene el mismo nivel de protección de la que gozan otros motivos de persecución como la raza, la religión, la nacionalidad, el grupo social y las opiniones políticas. Por sí solos, ni el género ni la orientación sexual pueden dar origen a la aplicación de la legislación, siendo necesarias otras circunstancias que justifiquen la salida de los países de origen. Todas estas solicitudes suelen ser rechazadas sin un estudio individual.

Además, esta normativa excluye a las personas comunitarias, así como a las que procedan de un país considerado seguro. En definitiva, denuncia CEAR-Euskadi, “son muy pocas las mujeres que, superados los obstáculos, acceden al procedimiento de protección internacional”. El Defensor del Pueblo recoge en uno de sus informes esta realidad: en 2015 y en la primera mitad de 2016 no hubo resoluciones favorables a la concesión del estatuto de refugiado o protección subsidiaria a las víctimas de trata.

Y cuando las autoridades aceptan revisar las peticiones de estas mujeres, el camino sigue cuesta arriba, subrayan desde la delegación vasca de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado: “El miedo a exponer su verdadera situación, especialmente cuando aún se encuentran bajo la influencia de la red, las lleva a ocultar información o a mentir sobre su procedencia y sobre los motivos de persecución. Como consecuencia, sus solicitudes son inadmitidas o denegadas por inverosímiles o incoherentes”.

Fuente: publico.es

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África

Por Helena Maleno, defender a quien defiende

La activista de derechos humanos Helena Maleno es obligada a comparecer ante juez en Tánger, Marruecos, por supuesto delito de tráfico de personas al salvar vidas de migrantes y evitar que murieran ahogadas en el Estrecho.

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Marta Abiega*

El apremio nunca fue una fuente de inspiración, pero hoy la urgencia llama a mi puerta ante el enjuiciamiento de la defensora de derechos humanos Helena Maleno por los Tribunales marroquíes.

El 16 de octubre cogí un autobús a Gasteiz con un solo propósito, conocer a Helena Maleno que comparecía ante la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco. En mi bolsa, un mensaje “Mundu berri bat daramagu bihotzean” (Llevamos un nuevo mundo en el corazón), y un regalo, un pañuelo de Ongi Etorri Errefuxiatuak, en la completa seguridad de que si a alguien le iba a sentar bien ese pañuelo amarillo que da la bienvenida a las personas migrantes y refugiadas, ésa era Helena, la voz de las que no tienen voz, el grito valiente de las mujeres que desafían el Mar de Alborán en busca de una vida mejor, el dedo acusador de las criminales políticas de la Unión Europea, una ACTIVISTA con mayúsculas, de unos derechos que cada vez son más inhumanos.

Helena es la piedra en el zapato de Zoido, el “pepito grillo” en la conciencia inexistente de tanto Guardia Civil de Fronteras con una sospechosa entrega y dedicación a su trabajo. Pero corren malos tiempos para las defensoras de derechos humanos en el mundo.

La externalización es un mecanismo muy utilizado a muy distintos niveles. Abrumadas ante tanta crueldad humana desplegada por nuestros gobiernos, externalizamos la culpa y olvidamos que por acción u omisión también tenemos responsabilidades en las decisiones que toman.

El Gobierno Vasco recurre a la incompetencia, a mi juicio en sus dos acepciones, para externalizar su culpa ya que, con su apoyo a los presupuestos del PP, demuestra una importante capacidad de presión que ejerce en nombre de intereses económicos, pero en ningún caso en nombre de intereses humanos.

El gobierno del estado externaliza sus culpas en relación al incumplimiento de las cuotas de personas refugiadas responsabilizando de ello a una burocracia ajena a su voluntad. Al mismo tiempo deniega la posibilidad de petición de asilo de determinadas nacionalidades en las fronteras y establece mecanismos draconianos e ilegales como las devoluciones en caliente, haciendo oídos sordos a los tribunales de la Unión Europea y redefiniendo a su antojo la palabra “legalidad” con subterfugios que a nadie engañan.

Sus tribunales de justicia, en este caso la Fiscalía de la Audiencia Nacional, descartaron investigar a Helena Maleno al no ver indicios de delito en sus llamadas a salvamento marítimo alertando de pateras a la deriva. Así pues, han decidido externalizar la injusticia, al igual que el control de fronteras, jactándose de demócratas y acusando de falta de democracia a monarquías amigas que engordan con la sangre de una ciudadanía que está más que harta de tanta connivencia.

El intachable historial de Helena Maleno como defensora de los Derechos Humanos en la frontera sur de España y el hecho de que la Audiencia Nacional archivara la denuncia interpuesta por la Policía Nacional deberían ser suficientes para el sobreseimiento de este juicio-farsa en el país vecino norafricano.

Por si alguna persona tiene dudas de cómo los derechos humanos se utilizan como moneda de cambio, sabemos que la política de fronteras se vuelve más o menos beligerante en función de los acuerdos económicos que tenga que firmar la monarquía marroquí con su homónima española. La externalización de las fronteras tiene un precio muy alto, pero el que me preocupa en este momento no es el económico, sino el precio de las personas víctimas con sus nombres y sus apellidos.

Me estremezco, Helena, ante tanta frivolidad cotidiana cuando te oigo decir que acompañas en la identificación de los cadáveres en las morgues y me pregunto cómo sobrevives a esa experiencia. Ahora sé que es porque hiciste todo lo que estaba en tus manos para que no ocurriera y aun así ocurrió.

Por todas las personas que has salvado con tus llamadas de socorro y también por aquellas que no conseguiste salvar a pesar de esas llamadas. Porque contigo aprendí la importancia de poner nombres a las víctimas y la de comunicar a sus familiares esas tragedias –para mí asesinatos– más cotidianas de lo que quisiéramos. Por Patience, Bebe, Dalloba, Aminatou, Clemence, Melville y Karmeline, que en septiembre murieron ahogadas después de que una patrullera española frenara el paso de su patera con el objetivo de que fuesen alcanzados por la Marina marroquí para proceder a su devolución a Marruecos. Por todas nosotras que también morimos con su muerte. Por los familiares de las víctimas de Tarajal que siguen pidiendo una justicia que no debería entender de fronteras, clases ni colores. Por la tristeza que nos produce esta injusticia. Porque todas somos Helena Maleno. Lucharemos juntas sin dejar que nos venzan. Sabemos que estamos en el lado correcto, el lado de los derechos humanos.

 * Colaboradora de Pikara Magazine

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