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La red en lucha

Indiferencia gubernamental al asesinato de Samir Flores, reclama Frente de Pueblos

El Frente de Pueblos para la Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos reclama la indiferencia del gobierno para investigar el asesinato de Samir Flores Soberanes

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Los Ángeles Press

AMICILGO, Morelos.- El colectivo Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua, de Morelos, lanzó un comunicado público en el que reclama la indiferencia del gobierno del estado de Morelos para investigar el asesinato del defensor de derechos humanos y periodista comunitario Samir Flores Soberanes, perpetrado el 20 de febrero de 2019.

El colectivo destaca esta indiferencia porque la fiscalía ha ignorado como móvil del asesinato, su oposición a los proyectos de industrialización en Morelos, como el Proyecto Integral Morelos y la termoeléctrica en Huexca, siendo parte de seis líneas de la investigación, que implican a funcionarios públicos y políticos locales.

Comunicado

A un mes del dolor que arrancó a nuestros pueblos y corazones el asesinato de nuestro hermano Samir Flores Soberanes.

  1. La Fiscalía General del Estado: No ha desarrollado una investigación seria y comprometida sobre las 6 líneas de investigación acerca de quienes están detrás del asesinato de Samir
  2. El Gobierno Federal: Hace caso omiso a la solicitud de miles de personas y organizaciones que exigen sea atraído el caso por la Fiscalía General de la República.
  3. El Gobierno del Estado de Morelos: Después de 17 meses envía 5 maestros a la escuela del centro de la comunidad, pero no reconoce el nuevo nombre que le hemos puesto a nuestra escuela: “Samir Flores Soberanes”
  4. El pueblo de Amilcingo vive tensión por las elecciones a Ayudante Municipal el próximo 24 de marzo por la amenaza y caprichos del grupo de choque de la comunidad

Para Amilcingo, los familiares y amigos de Samir, la justicia está aún lejos de llegar ante el despojo, división y destrucción que ha provocado el Proyecto integral Morelos en nuestras vidas. Aún cuando la FGE señaló 6 líneas de investigación por el asesinato de Samir, donde se incluye como motivos de su asesinato, su oposición al PIM y la labor de defensa de derechos humanos y comunicación que realizaba; no se ha investigado a quienes están interesados en el funcionamiento del Proyecto Integral Morelos y/o pueden ser beneficiados económicamente por el mismo, desde funcionarios de gobierno, ex funcionarios, grupos que están a la espera de un beneficio en la negociación del funcionamiento del PIM, hasta las empresas concesionarias del Gasoducto o las que se encuentran en los parques industriales de Cuautla, Yecapixtla y Cuernavaca que presionan por el envió de gas natural y mayor generación de electricidad para incrementar las ganancias de sus empresas, sin importar que el PIM represente un riesgo mayor a las comunidades. A la fecha no hay una línea clara por parte de la Fiscalía que investigue a quien les convenía que Samir estuviera muerto, más allá de las ridículas versiones de ajuste de cuentas del crimen organizado.

Por su parte el Gobierno Federal sigue mostrando su insensibilidad por el asesinato de Samir, no sólo por el hecho de no haber cancelado o pospuesto una consulta que terminó siendo ilegal e ilegítima, sino que a la fecha, se niega a poner atención en el caso del asesinato de nuestro compañero, sin que atraiga el caso la Fiscalía General de la República, ignorando la petición de miles de personas y organizaciones del país y del mundo (https://www.change.org/p/fiscal%C3%ADa-general-de-la-rep%C3%BAblica-mexicana-justicia-para-samir-2), debiendo realizar una investigación imparcial del caso, sin importar el peso político o económico que puedan tener los autores materiales e intelectuales de su cobarde asesinato.

En Amilcingo, la herida por el asesinato de Samir sigue abierta y sangrando, porque después de que él luchó durante 16 meses, porque a la escuela primaria del centro de la comunidad le devolvieran sus maestros y su reconocimiento, después de haber sido despojados por el gobierno de Graco Ramírez y el grupo de choque de la CCC, un mes después de su muerte, envían cinco de 6 maestros que debieron haber mandado desde la entrada del nuevo gobierno. El regreso de los profesores es un triunfo para la comunidad por todo el trabajo de las madres y padres de familia y la comunidad de Amilcingo que durante más de 17 meses trabajamos para sostener nuestra escuela.

Sin recibir un solo centavo de la autoridad, se logró que la primaria del centro funcionara diariamente de lunes a viernes de las 8 am a las 13 hrs, con los seis grados trabajando y una matrícula de 160 niñas y niños, muy distanciado de la cifra oficial minimizada de 80 alumnos reportado por el gobierno estatal el día de hoy.

Seguimos con la herida abierta y sangrando porque –a pesar de lo sucedido– el gobierno estatal no respeta la decisión tomada en asamblea general de la comunidad, de que nuestra escuela lleve por nombre “Samir Flores Soberanes”, intentando pasar, una vez más por alto nuestra libre determinación.

La herida sigue abierta y sangrando porque una de las principales líneas de investigación del asesinato de Samir, que es el grupo de choque de la comunidad liderado por el líder de la Central Campesina Cardenista, Humberto Sandoval, el día de ayer 19 de marzo pretendió que el Gobierno del Estado y Municipal de Temoac, modificaran la elección de nuestras autoridades por usos y costumbres buscando desconocer la sentencia otorgada por el Tribunal Electoral del Estado de Morelos y la convocatoria emitida por el municipio de Temoac, queriéndose hacer las víctimas, argumentando que hace dos años la gente del pueblo bailó de felicidad por haber ganado por una mayoría contundente, y eso fue un insulto para ellos. En palabras de Humberto Sandoval: “el problema no es el método de la elección, sino el resultado”, queriendo imponer la elección mediante urnas o que la asamblea del pueblo se realizara en la cabecera municipal de Temoac, violando los espacios de participación y decisión del pueblo. Hoy este grupo victimario se pretende hacer pasar por víctima, señalando que les duelen los insultos, pero a nosotros nos duele el asesinato de Samir y nos preocupa que en el pueblo se rumora, “van por los que siguen” en la organización de la resistencia y dignidad del pueblo.

A un mes de su muerte, seguimos con la herida abierta y con el temor que el próximo 24 de marzo o antes, este grupo de choque intente reventar las elecciones por usos y costumbres de la comunidad. El Gobierno del Estado se ha comprometido a enviar a personal del IMPEPAC, CDH Morelos y presencia discreta de la Policía del Estado en el pueblo para garantizar la celebración pacífica de la elección. Por lo que pedimos a todas las personas, organizaciones solidarias y medios de comunicación que estén atentos este próximo 24 de marzo de 10 de la mañana a 2 de la tarde para la realización de la elección por usos y costumbres en Amilcingo.

Por último queremos manifestar que para nosotros Samir no ha muerto, vive en la lucha por la justicia y la autonomía de nuestros pueblos y seguirá vivo mientras siga viva la llama de la rebeldía en todos nosotros. La justicia no llegará de arriba, sino de nuestro compromiso y amor de seguir los pasos de Samir para beneficio de nuestros pueblos.

¡Samir vive, la lucha sigue!

¡Samir no murió, se multiplicó en todos nuestros corazones!

¡Exigimos nombramiento oficial de la Escuela Primaria como “Samir Flores Soberanes”!

¡Cancelación del PIM!

Asamblea de la Resistencia de Amilcingo

Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y Agua Morelos, Puebla, Tlaxcala

Europa

Cas Mudde: “Hemos permitido que la extrema derecha determine de qué hablamos y cómo hablamos”

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Por María Ramirez/eldiario.es

@mariaramirezNY

Cas Mudde es profesor de políticas en la escuela de Asuntos Internacionales, de la Universidad de Georgia, en Estados Unidos. Es especialista en la extrema derecha europea desde su ascenso en Países Bajos. Acaba de publicar en España su último libro, La ultraderecha hoy (Paidós), que refleja los patrones que se han repetido en América y Europa, incluido España.

En su libro explica que “ningún país es inmune a la extrema derecha” y la razón por la que algunos países como España durante años no tuvieron un partido exitoso de extrema derecha fue “más debido a cuestiones del lado de la oferta más que del lado de la demanda”. Mudde describe a Vox como “derecha radical populista, que combina nacionalismo, autoritarismo y populismo”, y cree que este partido se benefició de “la tormenta perfecta” por los efectos de la crisis económica, los escándalos de corrupción del PP y, sobre todo, en su opinión, la crisis en Cataluña.

“No quiere decir que cualquier partido de extrema derecha se hubiera beneficiado de esto. Otros políticos, como los que España ha tenido en las últimas décadas, no habrían recibido votos porque la gente los habría percibido como demasiado extremos o poco profesionales. Pero sin el tema catalán tampoco lo habrían conseguido”, explica. También le llama la atención la bandera de Vox contra el feminismo y los derechos de las mujeres, que considera un rasgo nuevo de los partidos extremistas que no se suele ver tanto en el norte de Europa.

¿Qué efecto ha tenido la pandemia para los partidos de extrema derecha? 

Casi todo lo que pensábamos sobre el efecto de la pandemia para la extrema derecha al principio de la pandemia era incorrecto. Realmente no han tenido mucha pérdida en general en términos de apoyo. Los que están en el poder han respondido peor que los gobiernos no populistas o que no son de extrema derecha. Pero lo más notable para mí de la pandemia es el poco efecto que ha tenido en el apoyo electoral. Sí, hay algunos partidos que se han beneficiado del ‘efecto bandera’, por ejemplo, en Alemania. Pero en muchos países apenas ha cambiado nada. Todos los partidos se han quedado prácticamente estables, también en la izquierda.

Hay algunas implosiones, pero muchas veces tienen que ver con motivos internos, como en el caso de Alemania. También Matteo Salvini ha perdido el foco de atención. Pero, en general, la pandemia ha tenido muy poco efecto. Y creo que se debe en parte a que la pandemia se ha normalizado: a pesar de que nuestra vida haya cambiado por completo, hemos encontrado una nueva normalidad. Hay un pequeño grupo que está polarizado en torno a este asunto, pero es pequeño.

Creo que eso se ve mucho en las elecciones donde se habla de otros problemas. En el contexto catalán, en este momento, el debate ha girado alrededor de la independencia con o sin pandemia. Así que cabría esperar algo parecido en la mayor parte de España y en las próximas elecciones en diferentes países: creo que la extrema derecha va a tener aproximadamente los mismos resultados que sin una pandemia, lo que no significa que les vaya a ir tan bien como en 2016 ó 2017. Pero eso no se debe tanto a la pandemia. Entonces había una obsesión con la llamada crisis de refugiados que hizo que sus temas fueran clave. Cuanto más tiempo dure esto y más unidos estén todos los demás partidos en torno a las medidas de control de la pandemia hay más oportunidades para los partidos populistas, en particular si pueden ser el único partido en contra. Pueden ir contra el consenso de la ciencia, pero curiosamente eso no les da mucha ventaja hasta ahora. A pesar de todo el debate que tenemos en muchos países, las políticas de confinamiento han sido apoyadas por una gran mayoría de personas. No hay muchas alternativas.

¿Cómo se imagina la próxima década, tal vez con una situación económica y social mejor pospandemia, para los partidos de extrema derecha?  

Los sentimientos antisistema han aumentado en las últimas décadas y permanecerán por varias razones. El autoritarismo siempre ha estado ahí. Y el nacionalismo no solo está vinculado a la inmigración, sino también a la existencia de una sociedad más diversa. Y nuestras sociedades van a ser cada vez más diversas, por lo que tendremos partidos de extrema derecha. ¿Serán tan fuertes como lo han sido? Eso depende en gran medida de cómo respondan los demás. Durante la última década hemos permitido que la extrema derecha establezca la agenda para determinar de qué hablamos y, lo que es más importante, cómo hablamos de ello, por lo que hemos hablado de la inmigración como una amenaza a la identidad y seguridad nacional.

Creo que en unos 10 ó 20 años hablaremos de la inmigración como un proceso necesario para revitalizar las sociedades y mantener a flote el Estado del bienestar. Ese es el relato del que no sacarán provecho los partidos de extrema derecha. De hecho, demográficamente, las sociedades se están volviendo más prodiversidad, más tolerantes hacia los derechos LGTBQ+ y la igualdad de género y sociedades multiétnicas. Pero siempre habrá una parte considerable que se resista a aceptar una sociedad multicultural de verdad, la que no se basa en el dominio de un grupo étnico, y una verdadera igualdad de género en la que, como las mujeres, no solo cobran lo mismo que los hombres, sino que también ocupan las posiciones más poderosas. Todavía no estamos cerca de eso. Y así, durante décadas, todavía podemos tener resistencia a acercarnos a la verdadera igualdad, cosa que explota la extrema derecha como defensora del estatus de los hombres blancos.

¿Qué puede hacer hoy un partido tradicional conservador como el PP en España para recuperar espacio frente a la extrema derecha? 

No lo que está haciendo. Lo que está haciendo es ir tan hacia la derecha como Vox y luego asumir que pueden volver atrás. Esto no funciona y lo sabemos por las investigaciones realizadas durante décadas. E incluso si funciona, funciona temporalmente. Funcionó un poco en Austria y Francia. Pero después la extrema derecha regresó con más fuerza. Y la razón es que la mayoría de las personas que votan por la extrema derecha no sólo lo hacen por ideología nacionalista. También se debe al populismo, a un sentimiento antisistema. En España hay nacionalistas que están molestos por Cataluña pero que no votarían al PP aunque fueran más nacionalistas que Vox porque ven al PP como un partido corrupto. Y eso no lo puedes cambiar con algunos lemas.

Es más difícil ser menos corrupto que cambiar las consignas.

Luego, lo que deberían hacer es desarrollar su propia agenda conservadora y decidir qué es lo más importante desde esa perspectiva para España en lugar de simplemente replicar a la extrema derecha. Emular a la extrema derecha enfatiza su importancia, enfatiza la importancia de sus asuntos. Y, como consecuencia, quien saca provecho es Vox. Sin duda tendrán escándalos, pero los líderes ahora son políticos que conocen las reglas del juego y que todavía no son corruptos, aunque lo puedan ser porque ya están lo suficientemente cerca del poder. También creo que la subestimación es una de las peores cosas que hemos visto. Y en muchos países se ha subestimado a la extrema derecha. Tampoco funciona la idea de marginarlos, estos partidos de extrema derecha son cada vez más profesionales.

Así que una de las cosas más esenciales es concentrarse en lo que se considera importante en lugar de concentrarse siempre en lo que quiere la extrema derecha. Y esto es algo muy difícil para los partidos políticos, pero también para los medios. A menudo los medios sólo hablan sobre la extrema derecha por lo que consideran sus temas. Se les incluye para hablar del crimen, la corrupción o la inmigración. Pero si se habla de vivienda o educación, no se les tiene en cuenta. A veces no tienen opiniones particularmente fuertes al respecto o tienen opiniones que no son populares dentro de la base de su partido porque social y económicamente a menudo están mucho más a la derecha que su electorado. Esto es un poco diferente en España porque el electorado de Vox también es más joven, tiene más educación que la mayoría de los electorados de la extrema derecha en otros países y probablemente es un poco más conservador económicamente. En cualquier caso, no ayuda hablar solo con ellos sobre lo que se consideran sus problemas.

Entonces, ¿cómo deberíamos cubrirlos? ¿deberíamos preguntarles por otros temas?

Personalmente, pienso que los medios deben ser el perro guardián de la democracia, algunos ya lo son. Si se trata solo de ganar dinero, entonces funciona cubrirlos para escandalizar. Pero si un medio es un perro guardián de la democracia, entonces debe tratar a los partidos que la amenazan de manera distinta. Eso significa que no debes hacer entrevistas blandas (aunque nunca deberían serlo) y que no deberías darles todo el tiempo y la atención. Tampoco creo que ayude decir continuamente que son fascistas y cosas así. Puedes escribir críticamente sobre ellos. Les puedes dar menos plataforma que a otros políticos, pero es importante hacer una descripción precisa de lo que hacen.

Tampoco es útil enfocarse solo en los márgenes, en las personas más extremas o en las personas menos competentes del partido. Si los líderes son inteligentes o competentes, se debe contar. Porque si queremos defender nuestra democracia liberal, necesitamos saber a qué nos enfrentamos. Pero la atención debe ser proporcional. No darles más, incluso darles menos. Sí, Vox tuvo buenos resultados en las elecciones catalanas, pero ¿cuál es su papel en la política catalana? ¿Tienen poder? ¿Es tan notable el ritmo de crecimiento? Y lo que ha pasado en Cataluña no tiene por qué ser extensible.

¿Y dónde está la línea de lo que debemos cubrir? ¿Por ejemplo, la concentración de un grupo muy pequeño falangista con mensajes antisemitas? ¿Se debería ignorar esto?

Qué es noticia siempre es algo subjetivo. Puede que tuviera más impacto porque coincidió con un momento electoral. Pero en sí mismo, no fue un evento relevante. Incluso si se trata de unos pocos cientos de personas, unos cientos de personas haciendo lo que sea que hagan, siempre que no dañen físicamente a nadie, no es particularmente relevante.

Todo el mundo debería saber ya en España que hay varios miles de neonazis o de ufólogos. Entonces, no hay nada nuevo. Lo nuevo es que fueron contra algunos de Vox. Puede ser una historia, pero no necesitas grandes fotografías de este tipo de personas para hacer esa historia en este momento. Tenemos que ser más honestos sobre las fotografías de células neonazis. Esto ha sucedido durante cuatro décadas y todavía me enfurece. Por qué hay que poner fotos de neonazis que no tienen valor.

La verdadera amenaza para las democracias liberales proviene de personas con formación universitaria, que llevan traje y tienen una apariencia como la de cualquier político. En cambio, crear esas imágenes de la extrema derecha no da la impresión correcta de lo que son. Por un lado, haces las cosas mucho más grandes de lo que son. Por otro lado, creas la imagen incorrecta.

Las fotografías y los titulares, creo, son dos de las cosas en las que los medios de comunicación no piensan lo suficiente. La mayoría de las personas, particularmente en la era de las redes sociales, no leen los artículos. Sí que leen titulares y ven imágenes. Pero demasiado a menudo tanto las imágenes como los titulares son la peor parte de un artículo. Y tienen el mayor impacto.

¿Qué responsabilidad tienen las redes? ¿Deberían tomar medidas como la suspensión de la cuenta de Trump?

Tengo mi propio debate interno con esto. Realmente no lo sé. Yo soy firme defensor de la libertad de expresión. Es cierto que la libertad de expresión se refiere a la libertad frente al Estado. Se habla de las infracciones de un Estado, no se trata de empresas privadas. Y en ese sentido combinar los dos aspectos es problemático.

Dicho esto, Facebook y Twitter son una parte tan grande del espacio público donde sucede el debate que ejercen funciones públicas, lo que significa que el Estado debe regularlas. Pero no lo tengo claro. Por un lado, veo el efecto de las redes sociales y cómo se radicaliza el mensaje. Por otro, si se prohíbe a un político o un partido en Twitter o en Facebook ya no están compitiendo al mismo nivel y eso para la democracia supone una gran infracción. Y si crees que son tan peligrosos, ¿no deberías simplemente prohibirlos? Por ejemplo, si crees que un partido es una amenaza para la democracia liberal, ¿por qué simplemente prohibirlo en Twitter y Facebook? ¿No deberías prohibirlo como Estado también? Y entonces no lo sé. Me preocupa que se convierta en una pendiente resbaladiza que empezamos a doblar cada vez más. Y al final, simplemente no puedes controlar la libre expresión.

Creo que tenemos que lidiar con esto de una manera diferente. Nuestra democracia debería ser lo suficientemente fuerte como para permitir que sus enemigos, sean quienes sean, de izquierda, derecha, laicos, religiosos, se movilicen abiertamente por su causa y se sientan aislados. Si solo podemos sostener una democracia prohibiendo las alternativas, es que tenemos una democracia muy débil.

Y ahora que Trump no está, ¿eso podría tener algún impacto también en la extrema derecha en Europa?

No lo creo, porque en general, la mayoría de los partidos europeos no estaban muy cerca de Trump. Por supuesto, la mayoría fue anterior a Trump, pero también tuvieron su aliento, principalmente porque ganó contra las expectativas y contra las encuestas, lo que permitió a la extrema derecha argumentar que no les iba tan mal y que la élite trataba de quitarles importancia. Eso fue increíblemente poderoso. Lo que también fue poderoso fue decir, “mira, no somos un grupo marginal. La persona más poderosa del mundo dice cosas similares”. Pero eso ya lo tienen. Incluso aunque ahora Joe Biden sea el presidente. Trump lo fue.

Pero Trump no dijo nada que fuera copiado por otros y no brindó ningún apoyo a nadie. Así que no creo que haya mucha diferencia.

Además de eso, no perdió por tanto. Si hubiera sido completamente destruido en las elecciones entonces sí podría haber habido un efecto. Trump ha hecho su trabajo por la extrema derecha mostrando lo que es posible.

¿Cree que existe el peligro de que los partidos de extrema derecha en Europa usen los mismos argumentos falsos de Trump si pierden las elecciones diciendo que hubo irregularidades? 

No es necesario que se te ocurra una teoría de la conspiración: tendremos elecciones en marzo en Países Bajos, y ahí algunos ya están hablando de George Soros. Pero no he oído muchos así de momento. Algunos utilizaban esta táctica en los 80 y los 90, pero entonces estaban marginados y nadie les escuchaba. Eso es una gran diferencia. Ahora que están tan normalizados, podrían decir este tipo de cosas y los medios lo cubrirían. Igual que los medios habitualmente cubren las conspiraciones locas sobre la pandemia aunque sea para desmentirlas. A veces el fact-checking sirve para darles espacio.

 

Fuente origina: eldiario.es

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Investigaciones

Argentina: El terrorismo de Estado también fue terrorismo sexual

María Florencia Alcaraz

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Por María Florencia Alcaraz

Las violencias estatales no son lineales: son capas que se abren y encierran más violencias, como una cebolla putrefacta. Después del secuestro, los interrogatorios, los golpes, el estancamiento, más golpes, la capucha, los grilletes, el submarino seco, el submarino mojado, la picana, la parrilla, las sesiones de tortura física y las amenazas de muerte constantes, para ellas venía la violación.

Muchas sobrevivieron para dar testimonio, otras tuvieron como último destino la desaparición forzada y sus compañeras dieron cuenta de ese sometimiento en el encierro. En las cuchas en las que dormían; en los baños cuando intentaban asearse; en cuartos a los que eran llevadas engañadas; en hoteles y habitaciones fuera de los predios clandestinos: militares de diferentes rangos y responsabilidades violaban a las detenidas-desaparecidas. El terrorismo de Estado fue, también, terrorismo sexual.

Era una forma de sellar con la firma patriarcal esos cuerpos ya marcados por las violencias del secuestro, las vejaciones y torturas. Acentuar al extremo las masculinidades violentas y agresivas que se desplegaban en los centros clandestinos de detención.

Las violaciones, a su vez, fueron correctivas: una manera de signar esas trayectorias vitales que habían desobedecido al mandato de género y a la sumisión que se esperaba de la sociedad en general. Los delitos sexuales se inscriben en la larga lista de delitos que se cometieron durante la última dictadura cívico-militar. Los varones también sufrieron, en menor escala, este tipo de crímenes de poder, pero para las mujeres formaba parte del cotidiano.

Desde la óptica patriarcal se trataba de un castigo que rebotaba en un laberinto de espejos: cada violación fue un mensaje para lxs otrxs detenidxs, sus parejas, compañerxs de militancia, hermanos, padres. Y, a su vez, imprimía en ellas un estigma que -como sobrevivientes- después iban a cargar. Sobre el “algo habrán hecho” para estar cautivas, se imprimió el “algo habrán hecho” para sobrevivir. “Putas y guerrilleras”, nombró la periodista Miriam Lewin su libro sobre Crímenes sexuales en los centros clandestinos de detención.

Es posible hilvanar una historia común que une las denuncias públicas y judiciales que hacen muchas chicas hoy contra músicos del rock; las actrices contra actores abusadores y violadores y cada una que decide volver perecedero el tiempo del silencio. Las sobrevivientes de la dictadura víctimas de violaciones y otros delitos sexuales, tampoco se callaron; solo que sus relatos quedaron bajo el manto de crueldad que imprime la desaparición forzada y, a su vez, la escucha era otra. El Poder Judicial tardó casi tres décadas en nombrar estos crímenes. La invisibilización jurídica los ocultó bajo la figura de “tormentos”.

—¿Es verdad que vos salías con el tigre Acosta?”, le preguntó la señora de los almuerzos, Mirtha Legrand, a Miriam Lewin hace 15 años.

—¿Cómo que “salía”?

No. En un centro clandestino de detención no existe el consentimiento. El continuum de terrorismo sexual comenzaba con la desnudez forzada a la que eran sometidas. Seguía con los comentarios sobre sus cuerpos, manoseos, tocamientos, abusos, penetración con objetos, violaciones, abortos forzados, esclavitud sexual, partos clandestinos.

***

A Mirta Pérez se turnaban para violarla. No sabe cuánto tiempo estuvo esposada a la cama con sábanas limpias que eligieron para someterla a este crimen de poder. A Susana la violaron, al menos, en tres oportunidades. Primero, un guardia la llevó al baño engañada para forzarla a tareas de limpieza y luego la violó en un cuartito. Después el represor Jorge Rádice la llevó a un hotel cercano al centro clandestino y la violó. Juan Carlos Rolón, también.

Liliana Elvira Pontoriero contó durante el juicio que la segunda vez que la sometieron a una sesión de picana eléctrica no la violaron porque estaba menstruando. Sin embargo, la obligaron a masturbarse con un palo de goma. Todas ellas sobrevivieron a su estadía forzada en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde se calcula que pasaron -al menos- 360 mujeres. A pesar de la enorme cantidad de testimonios que dan cuenta de una práctica sistemática sobre los cuerpos de las cautivas aún ningún represor de este centro clandestino de detención fue condenado por violaciones y abusos sexuales.

“Los guardias solían decir que las mujeres éramos mucho más peligrosas que los hombres”, dijo Andrea Bello, secuestrada el 6 de diciembre de 1978, en el testimonio que brindó en el juicio por ESMA en 2013.

Ya en el Juicio a las Juntas, en 1985, algunas sobrevivientes pudieron poner en fila los recuerdos del horror y contar las violaciones. Sin embargo, los jueces no jerarquizaron esos relatos. Las interrumpían, no repreguntaban o simplemente pasaban a otro tema sin solución de continuidad.

Elena Alfaro, una sobreviviente de El Vesubio, contó cómo la violaron a ella y a tres compañeras más, de las que pudo dar nombre y apellido. Sin embargo, cuando terminó el relato, el juez solo atinó a preguntarle: “¿Pudo notar la presencia de alguna persona extranjera en el lugar, como detenida?”. Con la apertura de los juicios volvió a contar cómo había sido violada.

***

La invisibilidad jurídica también estuvo relacionada a que en el Código Penal argentino la violación sexual estaba tipificada como “delito contra la honestidad” y recién en el año 1999 la definición fue cambiada por “delito contra la integridad sexual”.

En la jurisprudencia internacional, la primera sentencia que definió la violación sexual como un delito contra la humanidad y en un instrumento para el genocidio fue el 2 de septiembre de 1998, en el caso Akayesu, por la Sala de Primera Instancia del Tribunal Penal Internacional para Ruanda. Allí se juzgaron las violaciones de las mujeres Tutsi.

Tras la reapertura de los juicios, en 2010 la condena Gregorio Rafael Molina a prisión perpetua por los crímenes cometidos en “La Cueva”, que funcionó en la Base Aérea de Mar del Plata, fue una bisagra. Se trató de la primera que nombró a los delitos sexuales por su nombre. Las mujeres que pasaron por ese centro clandestino lo recuerdan por sus sistemáticas violaciones. “Cuando ese hombre de uniforme me violaba, era la Patria la que me violaba”, declaró una de las testigos en el juicio. Molina ya murió.

Dos años después de esa primera condena, la Procuración General de la Nación emitió una resolución que marcó lineamientos a lxs fiscales: cómo propiciar espacios seguros para que las sobrevivientes cuenten estos delitos y abordarlos criminalmente. Pablo Parenti, por entonces coordinador de la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de las Causas por Violaciones a los Derechos Humanos, fue uno de los abogados que empujó esta perspectiva. Hubo actores y actrices que fueron fundamentales para que se investiguen estos crímenes de manera autónoma. Como Carolina Varsky, desde el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que en sus alegatos en la causa ESMA habló de las particularidades de ser mujer en ese centro clandestino y escribió distintos documentos para aportar a la reflexión sobre este tema. Varsky hoy es titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad. También la fiscal Mercedes Soiza Reilly hizo un pedido en esa misma línea en el caso de la ESMA.

Hoy los delitos sexuales son delitos de lesa humanidad. A 43 años del 24 de marzo de 1976, en todo el país los fallos judiciales cuentan 892 personas condenadas por delitos de lesa humanidad, de las cuales 98 fueron responsabilizadas por delitos sexuales: 95 hombres y 3 mujeres. Únicamente el 12% de las sentencias incluye este tipo de delitos, 26 de un total de 219 veredictos. En esos fallos, se reunieron las historias de 86 víctimas: 75 mujeres y 11 hombres.

***

Hasta hace muy poco el lugar en el que aparecían las mujeres en el Museo Sitio de Memoria ESMA era en la maternidad. La memoria construida alrededor de lo que pasó en ese centro clandestino comandado por el Grupo de Tareas 3.3.2. las encapsulaba ahí y la recorrida propuesta-escrita en paneles en genérico masculino ni siquiera las nombraba. La muestra inaugurada recientemente “Ser mujeres en la ESMA, testimonios para volver a mirar” propone una nueva mirada e incluye los abusos y delitos sexuales que sufrieron, en particular, los cuerpos de las mujeres. “Hoy el feminismo entró a la ESMA y no se va de acá nunca más”, dijo Miriam Lewin en una de las actividades alrededor de la muestra.  No hay una sola memoria, las memorias son muchas, son colectivas y son feministas. Nunca más una memoria sin las mujeres y las disidencias. Nunca más una historia sin nosotras.

 

Fuente original: Cosecha Roja

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España

Autoritarismo del Estado español reprime la libertad de expresión: caso Hásel

Alberto Farfán

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Por Alberto Farfán

En definitiva, el ominoso encarcelamiento del rapero español Pablo Hasél por sus canciones críticas al régimen de su país y por las que fue acusado de los delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias contra la Corona y contra las instituciones del Estado, nos obliga a entender por mínimo que sea qué ocurre al respecto en suelo ibérico.

Y para ello, es importante revisar la información que nos proporciona Amnistía Internacional en su sitio web de España (nota del 10/02/21). En dicho sitio nos enteramos de que el Estado español ha firmado diversos tratados internacionales que garantizan el derecho a la libertad de expresión, tanto para buscar o recibir como para difundir información o ideas. 

No obstante, en el Código Penal español existe el artículo 578, que prohíbe el enaltecimiento del terrorismo, sin cumplir con normas internacionales en su formulación, y que permite múltiples interpretaciones dependiendo de quién es el sujeto que acusa y quién es la persona acusada. Por ejemplo: en tanto que Hasél es encarcelado, una manifestación pronazi y abiertamente antijudía transcurrió sin mayor problema por esos días.

Más aún, es relevante señalar que ha habido alrededor de 82 españoles condenados por enaltecimiento del terrorismo en el lapso de 2016 a 2020, sobre todo por expresarse en redes sociales a través de mensajes, imágenes, videos, canciones u otros medios propios de ese tipo de formas de comunicación.

Cabe agregar que dentro de los compromisos signados por España con respecto al ejercicio de la libertad de expresión existen algunas limitaciones, considerando el derecho internacional, las cuales deben ser establecidas en la ley de una manera absolutamente clara y accesible, con la única condición de perseguir fines legítimos específicos, como la preservación de la seguridad nacional y el orden público, y proteger los derechos de otras personas en los casos de apología del odio. Además de cumplir con ser manifiestamente necesarias y proporcionales.

En suma, que no se respetan dichas limitaciones, y que fundamentalmente deberían esgrimir los encargados de la administración de la justicia que sólo se penalizará la incitación directa a la violencia. Por esto y lo anterior referido,  “Amnistía Internacional considera que usar el Código Penal (español actual) con el propósito o efecto de inhibir la crítica legítima viola la libertad de expresión”.

Por otro lado, es necesario añadir que España ha sido condenada en tres ocasiones por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en 2011, 2016 y 2018, por aplicar y sentenciar a sus ciudadanos en términos del numeral correspondiente al delito de injurias a la Corona, lo cual se traduce en flagrante violación del artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Como bien se desprende, el autoritarismo del Estado español es innegable. Prácticamente no se puede realizar crítica alguna a través de redes sociales o por otros medios a las instituciones gubernamentales, sobre todo por personas y grupos de filiación de izquierda, o por gente común, como tampoco por artistas, cantantes, actores y periodistas. Y todo esto es sumamente cuestionable e inadmisible.

Mientras tanto, Pablo Hasél se encuentra preso. Y ahora le han imputado un nuevo delito, el de obstrucción a la justicia y amenazas, por el cual tendrá que purgar una pena de dos años y medio, que se suma a los nueve meses de prisión, seis años de inhabilitación y al pago de 30,000 euros de multa por los delitos arriba señalados. En medio de una serie de muestras de protesta por varias ciudades de España por jóvenes que exigen su libertad inmediata, quienes han sido objeto de violencia desproporcionada por parte de los cuerpos policiacos.

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