Despidos injustificados, nepotismo y maltrato a policías municipales de Tlapa

Policías municipales de Tlapa, por la mejora de sus condiciones laborales. Foto: Sergio Ferrer
Policías municipales de Tlapa, por la mejora de sus condiciones laborales. Foto: Sergio Ferrer

Por Sergio Ferrer

TLAPA, Guerrero.- El alcalde petista de Tlapa, Victoriano Wences Real, quien solicitó dejar el cargo para postularse para una diputación federal, despidió verbalmente y amenazó a policías municipales para que desistan de una demanda laboral. Asimismo, policías denunciaron que el edil tiene a familiares trabajando clandestinamente en el ayuntamiento además de que no ha sido claro con los recursos destinados a seguridad pública proporcionados por la federación.

Cerca de 100 policías municipales efectuaron este jueves un paro laboral luego de que Wences Real no les permitió trabajar hasta que retiraran una demanda interpuesta contra el ayuntamiento por los efectivos que exigen prestaciones de ley y el pago de la prima vacacional.

“Cuando se enteró de la demanda en contra del ayuntamiento, el presidente comenzó a hostigarnos mandó llamar a cinco compañeros para que desistiéramos de la demanda porque si no perderíamos el empleo”, informó Roberto Hernández, uno de los policías despedidos.

Anteriormente, ni el alcalde ni el secretario quisieron recibir y firmar de recibido la demanda, pero ayer por la mañana “nos encontramos con la sorpresa de que no había lista de asistencia, que otros compañeros habían sido despedidos, no pasamos lista, no llegaron las armas, las patrullas, los radios, cómo vamos a trabajar si no hay herramientas”, dijo.

La primera respuesta del alcalde a policías según testimonios, fue que no cederá a la demanda y que mientras él sea presidente no perderá la demanda y que estaría firme hasta el 30 de septiembre, y que aunque él se vaya va a seguir mandando.

Además, los policías denunciaron que el hermano del alcalde, Margarito Wences Real, llegó al lugar a amenazar a los policías diciendo “que él que no quisiera trabajar se fuera muy lejos usando una palabras altisonantes”. Este sujeto no es el único que cobra en el ayuntamiento con prestanombres, también Quirino Wences Real, otro hermano del alcalde trabaja en agua potable.

“Nosotros le preguntamos al señor Margarito que cuál es su cargo en el ayuntamiento y no nos quiso informar, él viene y hace lo que quiere pero no sabemos cuál es su función sólo que cobra en nómina como policía segundo pero no sabemos quién le dio él trabajo”, agregaron.

Otro policía, Eleodoro Guachin Pineda, detalló que eran alrededor de 86 elementos de la policía y tránsito municipal quienes también fueron despedidos por la demanda para mejorar sus condiciones laborales.

“Cuando tenemos accidentes el presidente no se hace responsable de los gastos de reparación y ni de los gastos médicos. En una ocasión hirieron a un compañeros y él tuvo que vérselas por sí solo, cuando se supone que el seguro debe de cubrir nuestras lesiones durante nuestro servicio; no hemos visto que se ocupe el dinero de Subsemun para el mejoramiento del servicio a los elementos o las patrullas”, protestó.

A los policías que entraron con el presidente, no les ha cumplido con el total del pago que corresponde a cada policía, además de no tener vacaciones ni contar con la prima vacacional que les corresponde por ley”. Policías exigieron al gobierno no desatender esta situación y asimismo revisar cómo ha sido ocupado el presupuesto porque “a ellos solo les han tocado regaños y humillaciones”.

Se repite la historia

Wences Real, repite prácticas de violación de derechos laborales contra policías y elementos del ayuntamiento casi tal como ocurrió con el anterior alcalde priísta Willy Reyes Ramos.

En septiembre de 2012, policías y empleados de limpia, tránsito y reglamentos del ayuntamiento de Tlapa lograron que les fuera comunicado por parte de Willy Reyes Ramos la forma en que serían despedidos, cómo sería pagado su último salario y el pago de 33 días de aguinaldo de manera proporcional a la antigüedad.

Después de que decenas de trabajadores habían cerrado el ayuntamiento forzaron al priista Willy Reyes Ramos a una reunión para exigir la parte proporcional de aguinaldo y el pago de la primera quincena de septiembre.

El alcalde por su parte les prometió que también tendrán de manera justa su propia depuración, quedando la Policía Preventiva Municipal con 50 elementos y el área de limpia con 25 de 82 trabajadores.

Aunque el presidente municipal Reyes Ramos, en un arranque de soberbia, entró a la negociación con empleados del ayuntamiento calificando de estúpida la acción efectuada aquella ocasión, cuando tomaron las oficinas quedándose alrededor de 15 personas, hubo un consenso que permitió la liberación de las puertas del ayuntamiento dándose la salida de las personas que estaban dentro. “Qué bueno que es Abel el medio de la negociación, porque la irracionalidad de mis compañeros y la estupidez pública que hicieron no tiene comparación contra sus propios compañeros, sin embargo estoy aquí porque no tengo nada que esconder… bueno, que también está el gobierno del estado para que les diga a ustedes cuáles son sus derechos”, dijo Willy Reyes.

Después alegó que hubo manipulación de liderazgos y de algunos que no saben que los indujeron y realizaron actividades reportadas desde un punto en el que tendrán que enfrentarlo con lo legal, y dijo que sus acciones eran vergonzosas para el pueblo de Tlapa.

Según mencionaron de manera extraoficial algunos testigos, el ayuntamiento había acordado acusar de secuestro a los trabajadores inconformes. Aquella fecha, el edil, acusado de la autoría intelectual del secuestro y asesinato del diputado del PRI Moisés Villanueva de la Luz, acordó que tomaría dinero prestado de varias obras para pagarle a la gente que no podría ser contratada, pero pidió al Centro Tlachinollan y al representante del Gobierno del Estado de Guerrero, Bernardo Ortega León, durante la mesa de diálogo efectuada en la CDI, que no lo dejaran solo en la tarea de pedir dinero al gobierno, porque faltaba un millón que le fu quitado por laudos laborales a gobiernos anteriores.

 

Guadalupe Lizárraga

Periodista independiente. Fundadora de Los Ángeles Press, servicio digital de noticias en español en Estados Unidos sobre derechos humanos, género, política y democracia. Autora de las investigaciones en formato de libro Desaparecidas de la morgue (Editorial Casa Fuerte, 2017) y El falso caso Wallace (Casa Fuerte, 2018) ambos distribuidos por Amazon.com

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