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Con voz propia

De grandes ministros, grandes burradas y el huevo de Colón

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Historias para Armar la Historia

Por Ramsés Ancira

Vamos a empezar por lo segundo, para que nadie se vaya a confundir y crean que pretendemos alburear al lector, cuando esta columna de opinión solo pretende documentar pequeñas historias que arman la Historia. (Así, con mayúscula señor corrector, porque nos referimos a una ciencia). El huevo de Colón es una leyenda que viene de los orígenes del debate sobre si la tierra es redonda. Por cierto, también es una de las más famosas esculturas de Sevilla.

La historia del Huevo de Colón tiene un doble significado; pero vamos a iniciar por el menos conocido: Es el tema de la escultura realizada por el ruso Zurab Tsereteli, y aunque los seres humanos no somos ovíparos, el artista se inspiró, y de hecho ese es el nombre oficial de la obra “El nacimiento de un nuevo hombre”, colocada en Sevilla. Obvio, se refiere al mestizaje de la raza latinoamericana.

A la fecha no nos ponemos de acuerdo sobre el lugar de nacimiento del más ilustre de los navegantes de la historia. Casi todos creemos que su origen era genovés, y su familia judía. En 1492 la reina Isabel la Católica, actual heroína de la organización de extrema derecha El Yunque, decretó la expulsión de todos los judíos de España.

Isabel la Católica, según cuenta la serie de la Radio y Televisión Española, no es que fuera antisemita, incluso tenía médicos judíos, pero no podía con la presión de la “Santa Inquisición”, así que para dejarlos contentos emitió un decreto real con el cual expulsaban a los judíos de España, territorio en que habían vivido “felices como lombrices”, mientras tuvieron como vecinos a los árabes, incluso musulmanes. La Ciudad de Córdova fue un ejemplo de convivencia y desarrollo de las artes y la ciencia intercultural. No había sionistas, ni fundamentalistas

La esposa de Fernando de Navarra decidió hace 521 años que los judíos eran muy mala competencia y decidió expulsarlos. Ahora, la jefa de gobierno de la Ciudad de México decide que el conjunto escultórico en cuyo centro figura la estatua de Colón y cuyos bocetos originales son del artista Manuel Vilar, son una molestia cada 12 de octubre, pues hay grupos que quieren que la historia sea a su gusto ideológico y no como es. La vandalizan cada año. Por esta razón la jefa de la capital de la República decidió expulsarla de Paseo de la Reforma, donde estará más cerca de las efigies de Abraham Lincoln y Mahatma Gandhi.

Bueno, regresando a Cristóbal, hay muchas pistas de que era un tipo más listo de lo que se comúnmente se sabe. Adoptó un nombre cristiano Cristo…bal y con el argumento de que iba a buscar nuevos negocios para España, convenció a la reina para que le financiara la inversión de unos barcos, para ser precisos La Santamaría, la Pinta y La Niña. Si lo piensa bien Colón también era un genio de la publicidad, pues antes de que lo acusaran de judaizante, decidió llamar a su embarcación principal con un nombre libre de sospecha y que complaciera a los ultras católicos, ni más, ni menos, que Santamaría. Luego armó una tripulación integrada predominantemente por judíos, que buscaban huir de España.

Como se sabe Colón nunca llegó al continente, se quedó en las islas, donde estableció colonias, pero resulta que dejó conviviendo en estas a algunos de sus navegantes. No se hicieron entender por los nativos y acabaron matándose. Así no fue como nació la nueva raza latinoamericana, pero sí las primeras batallas del encontronazo de dos mundos.

El conjunto escultórico de Colón, incluye entre otros a Fray Bartolomé de las Casas, el primer defensor de los derechos humanos de los indígenas en la historia de este país. Los detractores de la estatua en Paseo de la Reforma, también quiere que se vaya el primero que contradijo a la Iglesia y se fue a juicio para demostrar que los indios sí tenían alma.

Y ahora sí, la historia del Huevo

A lo mejor usted la conoce, pero si es así, esperamos que disfrute recordarla. Cuando Colón promovía la búsqueda de una nueva ruta para “comprar especies”, le dijeron que era absurdo, por decirlo simplemente, viajar a la derecha, cuando todos sabían que el camino estaba a la izquierda. Cristóbal Colón dijo que eso era falso, porque como la tierra era redonda, había más de una ruta para llegar al mismo lugar.

Sin embargo, en 1492 los españoles no sabían que el planeta era tan grande. La verdad oficial era la católica y esta ignoraba qué tanto había que rodear. Por otra parte “como todo mundo sabe” le dijeron a Colón, “la tierra es plana”, si no ¿cómo se sostendría en el universo?

Entonces Colón pidió un huevo y retó a sus detractores a que lo pusieran verticalmente sobre una mesa. Por supuesto la fuerza de gravedad se los impidió a todos. Algunos siglos antes le pidieron a Alejandro Magno que desatara el nudo imposible en una soga. El conquistador macedonio, sacó su espada, lo cortó y… fin del problema. A veces, como dijo Maquiavelo, el fin justifica los medios.

Eso mismo hizo Colón: tomó el huevo, lo estrelló por una de las puntas y quedó vertical. Lo que nos lleva a nuestra siguiente historia.

Grandes magistrados, grandes burradas

Sin importar sus doctorados y su experiencia, los mejores magistrados cometen errores, a veces por ignorancia, a veces por flojera y otras por corrupción o ambición.

Mire usted, el sistema penal mexicano tiene una gran falla de origen, que comparte con el de Estados Unidos. En ambos países “aporrear” a las personas privadas de su libertad, sin importar si son inocentes o no, permite construir fortunas y carreras políticas. Un fiscal puede llegar a ser juez, pero un abogado defensor no tiene esa fortuna.

En ese afán persecutorio y de imitación en México, el PRIAN les cambió el nombre a las procuradurías de justicia por el de fiscalías. El resultado lo tiene usted a la vista: Gertz Manero, señalado por encarcelar a señoras de la tercera edad y de ser jefe de una de las instituciones más ineptas del país, la FEADLE, que se ocupa muy poco de los asesinatos de periodistas y mucho de inflar casos intrascendentes, como el manoteo entre Daniel Blancas y Hans Salazar

Le voy a dar dos casos: La magistrada María de Jesús Medel, de 70 años de edad y próxima al retiro ¡Gracias a Dios! era juez cuando citó al policía judicial José Eduardo Toledano Téllez para sustentar la aprehensión de un sujeto. Ese mismo día a varios kilómetros de distancia se cometió el secuestro de un empresario fabricante de playeras. Años después capturaron a los integrantes de la banda, pero para entonces Toledano Téllez se encontraba en la cárcel acusado de ese mismo secuestro.

“El cielo se abrió” para el ex policía. Se amparó para obtener la libertad, pero el caso recayó en la ahora magistrada Medel, a quien ojalá usted nunca encuentre en el quinto piso del nuevo edificio del Tribunal Superior de Justicia, donde regentea la sexta sala.

La del apellido que nada honra a los Jesuitas, ni a ningún otro cristiano, se ensañó contra Toledano y le aumentó la pena casi dos décadas más.

Medel, hay que decirlo, nunca se especializó. Se enojó mucho cuando aspiró a presidir el Tribunal, pero le ganaron personas con postgrados en Derecho que ella no tiene. Alegó, si mal no recuerdo discriminación de género.  Sus colegas, hombres y mujeres afirman sin sospecha de misoginia, que es una “vieja amargada” y, el que firma esta columna, comparte esa percepción.

El otro caso es el de un hombre de confianza del presidente López Obrador, el magistrado Zaldívar, quien trabaja como presidente de la Suprema Corte de Justicia.

De una larga historia que consta en actas judiciales y de la cual Los Ángeles Press ha documentado en exclusiva, hacemos esta síntesis. El Capitán Vladimiir Ilich Malagón trabajaba en el área de Inteligencia de la Secretaría de la Defensa Nacional. Todo el personal pasaba por ahí. Él dispuso medidas para que solo tuvieran acceso los uniformados de la rama de Inteligencia

Las filtraciones ya habían provocado el asesinato de varios militares, quienes eran emboscados cuando realizaban operativos en tierras “narcas”. La decisión de Malagón Rendón debió salvar la vida de muchos de sus compañeros de armas.

Entonces otro capitán, quien estaba asignado como escolta del ex secretario del trabajo Javier Lozano Alarcón, le dijo, palabras más o menos, “que no se hiciera pendejo” que hasta el presidente Felipe Calderón estaba involucrado en el tema y que más le valía acompañarlo a ver a una persona que le daría mucho dinero para “cerrar los ojos”.

Malagón se negó, el otro capitán sacó su arma. Forcejearon. Se disparó una pistola y murió. Vladimir Ilich se entregó a su superior, un general, quien, meses después, también fue asesinado de manera misteriosa. En la tortura, a Vladimir le golpearon la cabeza, parece que con un bat de béisbol y le causaron una hemorragia. Durante los años en que se ha mantenido en prisión, la lesión ha crecido.

El caso ya fue revisado en la Suprema Corte de Justicia, el ministro ponente fue el presidente Zaldívar. El expediente que se fabricó dice que el capitán asesinó a su colega por un “lío de faldas”. El máximo representante del poder judicial en México, ni siquiera se acordó que la Constitución establece el derecho a la legítima defensa, tampoco que el uso de arma, es reglamentario para un militar.

En el Reclusorio Oriente, cuando una siquiatra escuchó la historia de Malagón, diagnosticó que tiene delirios de grandeza. En las entrevistas realizadas por Los Ángeles Press y en La Octava, ha demostrado todo lo contrario, una lucidez y coeficiente intelectual sobresalientes. Solicité una audiencia con Martí Batres, Secretario de Gobernación en la capital de la República, para que con base en la adherencia de Claudia Sheinbaum al Acuerdo presidencial publicado en el diario oficial el 25 de agosto de 2021, en beneficio de las personas torturadas privadas de su libertad. Hasta el momento no he recibido señal del menor interés.

Bitácoras suplementarias:

En las propias palabras del presidente Obrador, él no puede estar haciéndose cargo de la relación con el Poder Judicial y los gobernadores, por eso cambió la titularidad de la Secretaría de Gobernación.

La Cuarta Transformación tiene grandes impulsores y terribles traidores: Clara Brugada es ejemplo de lo primero, la creación de una Escuela Comunitaria de Cine y Fotografía para Iztapalapa ha empoderado al alumnado, en particular mujeres, quienes constituyen el 70 por ciento de las inscripciones. Además, con seis mil murales en sus calles; esta alcaldía ocupa el primer lugar mundial en pinturas al aire libre, con lo que continúa la tradición que le dio fama mundial a México con figuras como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco.

En el otro extremo, Luis Miguel Gerónimo Barbosa, gobernador de Puebla, estado con una participación creciente en las páginas policíacas de los medios.

El pasado 26 de febrero de 2020 al portal Infobae, dio un ejemplo sobresaliente de la incapacidad de Barbosa, con este encabezado periodístico: “Todo comenzó por un sombrero: los detalles del asesinato de tres jóvenes y un chofer de Uber en Huejotzingo

“Una mujer, actualmente detenida, habría confrontado a la joven colombiana Ximena, su cuerpo presentaba más signos de violencia que el de sus compañeros asesinados”

Hace apenas unos días se presentó un conflicto por causas ambientales y electorales en Puebla. El gobierno de Barbosa convocó a los indígenas inconformes a un diálogo, pero con calculada cobardía los citó fuera del municipio de Coyomeapan. Ahí detuvo a tres personas, una de ellas una maestra indígena náhuatl, quien tiene varios postgrados académicos. En total hay 31 órdenes de aprehensión por este caso, además de otras, contra participantes de movimientos feministas y de normalistas.

Hoy al presidente López Obrador le critican por las cosas más absurdas, como por dormirse temprano y salir sin maquillaje en televisión para dar cuentas del terremoto del pasado 7 de septiembre.

Los fraudes electorales, como dijo y dijo muy bien hace unos días el colega Francisco Rodríguez, han tenido altísimos costos en vidas para México, particularmente el de Felipe Calderón.

Si se da el péndulo y regresa la extrema derecha a gobernar a México, podemos prepararnos para más tragedias. Si la 4 T, tiene como imagen a gobernadores del estilo de Barbosa, facilitará el encono social contra el proyecto de López Obrador.

A tres años la tragedia es evitable. Estamos a tiempo. No sería la primera vez en México que un presidente tenga que sacudirse a un gobernador estorboso. López Mateos lo hizo con toda la fuerza de la razón y el apoyo del PRI y del ejército con el general Raúl Caballero Aburto luego de una matanza de estudiantes indígenas en Guerrero.

López Obrador ha reiterado que la historia es la mejor maestra de la vida. Debe recordarlo, sin miedo, cuando se trate de gobernadores corruptos y militares asesinos, con quienes hasta ahora se ha hecho de la vista gorda.

El presidente no está solo, la justicia es demasiado importante como para confiarla al poder judicial. El Estado es de todos los que lo habitamos. Es por esto que invitamos a ser parte de este observatorio. https://bit.ly/2XjcY3g

El otro chiquihuitazo:

Cuando Javier Moreno Valle recibió la concesión para operar el Canal 40, empezó trabajos de remodelación de El Cerro del Chiquigüite, donde se encuentran las antenas que “bañan la señal” al Valle de México.

El proyecto resultó muy costoso y se vio obligado a buscar un socio. El reportaje de Marcial Maciel y las revelaciones de sus víctimas de pederastia provocaron un boicot al Canal 40 original,  del que nunca pudo reponerse. Ricardo Salinas Pliego fue uno de los que operaron para quebrar al Corporativo de Noticias e Información. Luego pagó a un comando armado para que se apoderara de las instalaciones. La prensa calificó el evento como chiquihuitazo. Cuando los colegas cuestionaron al presidente Vicente Fox sobre esta ilegalidad, contestó con estas famosas palabras “Y yo por qué”.

El derrumbe tuvo lugar el viernes 10 de septiembre y dejó un saldo de 141 casas desalojadas, dos muertos, un lesionado y dos desaparecidos. Salinas Pliego, siempre tan pendiente de los contratos que le pueda dar el gobierno, nunca retomó el proyecto de remozamiento y seguridad de “El Chiquihuite”, como se le conoce más popularmente, sin la diéresis.

Con voz propia

De escándalo en escándalo y AMLO nos manda al carajo

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TRAS BAMBALINAS  

Por Jorge Octavio Ochoa

De escándalo en escándalo, el régimen 4teísta va dando tumbos, pero esta vez se enfrentará a sus demonios internos.

Del nuevo hallazgo de otra mansión en Houston, que López Obrador ve como “modesta”, al descubrimiento de medicinas echadas a perder en Tabasco y Veracruz, no hay “a cuál irle”, como dicen en el barrio.

Ambos casos son, más que debate, motivo de demandas penales y llamados a cuentas por el Congreso de la Unión. Pero, como ya sabemos, al menos en la Cámara de Diputados no hay nada que hacer.

El agrónomo director de Pemex, Octavio Romero Oropeza tendrá que explicar, en primer lugar, porque una muchacha sin experiencia en el sector petrolero es directora de una filial de la paraestatal.

Pero, peor aún. El Senado de la República debe llamar a cuentas a los gobernadores de Veracruz y Tabasco por el criminal desperdicio de medicinas y vacunas, al margen de las demandas penales que les inicie la población.

Moralmente, ambas investigaciones profundizan el debilitamiento que la imagen del presidente de la república sufrió desde que se reveló el caso de su hijo José Ramón López Beltrán, del que no ha podido salir el mandatario.

En medio de todo este drama, los grupos al interior de MORENA empiezan a lanzarse obuses mortales y tarde o temprano echaran mano a estos temas, así como a la disputa entre el fiscal Gertz Manero y el ex consejero presidencial Julio Scherer.

Es muy factible que, por lo pronto, Cuitláhuac García y Carlos Merino, gobernadores de Veracruz y Tabasco, sea citados a comparecer en el Senado, luego de confirmarse el quebranto por miles de fármacos que caducaron embodegados.

Los radicales de MORENA, encabezados por John Ackerman, dirán que esto es culpa de Mario Delgado, por permitir el ingreso de advenedizos y pecadores. Los otros dirán que es resultado del avasallamiento, soberbia y autoritarismo de los Ayatolas.

López Obrador podrá decir que Cuitláhuac y Merino son “gente de primera”, pero al margen de su humilde opinión, ambos tienen que explicar cómo fue que se echaron a perder 100 mil 100 cajas en Tabasco y 884 mil 822 en Veracruz, de piezas de medicina contra el cáncer.

El escándalo adquiere otros niveles cuando el primer mandatario de la nación acaba de mandar “al carajo” a todos sus conciudadanos de la oposición, a quienes también gobierna, por criticar su decisión de traer médicos cubanos “especialistas”, para enviarlos a zonas apartadas porque los mexicanos no quieren ir.

Hasta la fecha López Obrador no ha precisado en qué se gastaron 285 millones 873 mil 177 pesos para el pago a 585 presuntos especialistas de la isla que vinieron a “asesorar” a los mexicanos, y cuántas vidas salvaron los galenos durante la pandemia.

El presidente descalifica, insulta y todo le parece modesto. Pero seguimos sin saber cómo se justifica el gasto por sólo tres meses de servicio de cada uno de los médicos cubanos, que ganaron en ese lapso 437 mil 390 pesos por cabeza. Aunque en realidad el dinero fue a parar a las arcas del gobierno de Cuba.

Es un insulto para miles de médicos mexicanos, que sólo ganan 17 mil pesos mensuales en muchos casos. Pero a él le parece poca cosa gastar por ejemplo, tan sólo en 2020, alrededor de 14 millones 884 mil pesos por gastos de “hospedaje, alimentación y servicios generales”.

Es ofensivo y fuera de todo orden, que el presidente nos mande “al carajo” por estar inconformes, luego de dos años de pandemia, en que su régimen nunca tuvo un gramo de empatía para condonar impuestos, diferir pagos de algunos servicios públicos o hacer descuentos. Nada, no hubo ningún apoyo.

Un insulto a la inteligencia del pueblo 

Enfurecido, por este último escándalo de la casona, López Obrador también trata de aplastar, sepultar, evadir el escándalo de la hija de su secretario particular, Alejandro Esquer, y cree que con su sola palabra lo libra a él y al director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, de todo pecado.

No sólo se trata de la casa de 8 millones de pesos, adquirida en Houston por Carmelina Esquer, a tan sólo 15 minutos de la que ocupaba el hijo mayor del presidente, José Ramón López Beltrán, quien pagó la renta con su sueldo de una empresa radicada en Estados Unidos, propiedad “del hijo de un amigo”.

Hay toda una cadena de irregularidades, como el hecho de que Carmelina fue designada directora de Pemex Procurement Internacional (PPI) en julio de 2019, con tan sólo cinco meses de experiencia en el sector petrolero, luego de ser solo “coordinadora de área”.

Éste es un asunto grave, que por sí solo amerita explicación de Romero Oropeza. Ella tiene un sueldo mensual de 270 mil pesos, superior a lo que gana el presidente, y contraviene la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, promovida por el propio López Obrador.

En 2019, tras el triunfo de AMLO, ella fue nombrada delegada de la Secretaría del Bienestar y un mes después, en febrero de 2019 llegó a Pemex como coordinadora de área, para después ascender a la dirección de PPI. Ahí se confirma aquello de que «90% de lealtad y 10% de capacidad».

Es aberrante, un insulto a la inteligencia del pueblo, porque además la filial de Pemex fue creada por el “odiado Peña Nieto y los conservadores de antes”; ha mantenido contratos con Baker Hughes, la empresa de donde salió un funcionario que le rentó su “casita” a José Ramón López Beltrán.

También tuvo contratos con la empresa holandesa Vitol, vinculada a sobornos comerciales. Aun así, la filial de Pemex en Houston firmó convenios con ellas.

Pero no es todo. La filial de Pemex mantiene prácticas de opacidad, heredadas de los de antes, como el conservar en secreto su nómina y los contratos multimillonarios que ha suscrito. Todo, bajo el pretexto de que se rige por leyes extranjeras y por tanto, “no es un ente obligado”.

El blindaje de opacidad creado por el gobierno de Peña Nieto bajo la dirección del actual indiciado Emilio Lozoya, es el mismo que mantiene el impoluto régimen de López Obrador. Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), tuvo que obtener la información a través de una fuente que ha colaborado para PPI.

Pero López Obrador justificó la contratación de Carmelina, el sueldo, el cargo y la propiedad de una residencia en Estados Unidos. “Ella estudió y tiene un trabajo en Houston y compró una casa, un departamento, pero modesto…”

Sin más argumentos, se fue de boca contra el diario Reforma y otros diarios estadounidenses, así como contra el periodista Jorge Ramos, menciona a Carlos Loret. Pero no aclara ninguno de los puntos legales. El presidente de México otra vez falta a la verdad, a la ética y a la legalidad.

¿No pasa nada? ¿Qué es lo que ya cambió, señor presidente? Me gustaría rematar esta entrega y aplicarle la misma que usted nos recetó por criticar la contratación de médicos cubanos.

Pero ¿sabe algo? Entre las pocas cosas en que estamos de acuerdo, debo decirle que, efectivamente, “no somos iguales”. Nosotros sí tenemos todavía autoridad moral y educación. No puedo mandarlo ni a su rancho.

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Con voz propia

Fiesta familiar de gobernador de Hidalgo se hizo con la Sonora Dinamita y Mariana Seoane

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Para la celebración anual de la familia Meneses, el gobernador del Estado habría gastado junto con su familia alrededor de 1.7 millones de pesos en una fiesta privada

Por Emmanuel Ameth

Omar Fayad Meneses, gobernador de Hidalgo (Méx), se puede dar lujos desde el poder que para el resto de los mortales sería imposible. Y es que según se observa en un video en propiedad de este medio, el mandatario contrató a la Sonora Dinamita así como a Mariana Seoane para amenizar la reunión familiar anual de la familia Meneses, misma que tuvo una asistencia de al menos 2 mil 100 invitados.

La reunión, que es llevada cada año, sufrió un salto exponencial en cuanto a los artistas contratados con Omar Fayad en el poder y con su primo, el entonces alcalde de Zempoala Héctor Meneses Arrieta, toda vez que invitaron a artistas de talla internacional.

Durante el video que fue compartido a este medio, se observa al gobernador de la entidad dirigiendo unas palabras a los asistentes:

“Hoy tengo el orgullo y el agrado de presentar un espectáculo maravilloso con dos grandes artistas. Por una parte una sonora muy caliente ¡La Sonora Dinamita! van a pasar para deleitarnos con muchas de sus canciones. También quiero presentarles a una amiga muy querida, una mujer guapísima, actriz… (pausa) ese chiflido se quedó corto… va a estar aquí esta tarde animando a nuestra familia y ella es ¡Mariana Seoane!”, dice Omar Fayad en el video que corresponde a su reunión familiar anual 2019.

Fayad Meneses agradeció también el prestar el recinto (municipal) a su primo el entonces presidente municipal Héctor Meneses Arrieta.

El costo del evento

Si bien el costo de los artistas depende de la agencia que los contrate, el personal que lleve, la producción, la distancia de la Ciudad de México, si el evento es público o privado y sobre todo la fecha en que son contratados, este medio hizo una aproximación del valor pagado a los artistas para su presentación.

De acuerdo con blogs especializados en redes, hace una década, contratar a la cantante y actriz Mariana Seoane costaba unos 350 mil pesos por presentación, cifra que habría subido a por lo menos medio millón de pesos en 2019.

En el caso de la Sonora Dinamita, la revista Proceso reveló que la suma de todos los costos asociados a su presentación, en un día cotidiano -el evento e Fayad fue en fin de año-, supera el millón de pesos.

Es así que entre ambos personajes, independientemente del costo del recinto, la cifra erogada asciende a por lo menos millón y medio de pesos solamente de la presentación, pues también se departió una cena para los más de 2 mil asistentes, lo que añadiría por lo menos otros 200 mil pesos al total.

Y es que aunque en el caso de Fayad Meneses así como el de su esposa Victoria Ruffo, podría existir un precio especial -o incluso ninguno- por parte de los artistas, los costos asociados a su traslado y equipo de producción siguen siendo millonarios.

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Arteleaks

Un amigo de Dios

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JUEGO DE OJOS

Por Miguel Ángel Sánchez de Armas

En esta entrega comenzamos con un acertijo. ¿Podrá el lector adivinar de quién hablo?

Un escritor, nacido alrededor de 1890, es famoso por tres novelas. La primera es corta, elegante, un clásico inmediato. La segunda, su obra maestra, presenta a los mismos personajes, aunque es más larga y compleja, e incorpora en forma creciente elementos míticos y lingüísticos. La tercera es enorme, casi una locura exuberante de la imaginación.

Una pista: no se trata de Joyce.

Un escritor, nacido alrededor de 1890, denunció la producción masiva, el estruendo del tráfico y el descarno y fealdad de la vida moderna europea, y amó los árboles y la verdura de la campiña inglesa en donde vivió de niño, así como a las pequeñas y delicadas criaturas con las que se topó en las leyendas nórdicas.

Una pista: no se trata de D. H. Lawrence.

Un escritor, nacido alrededor de 1890, mezcló porciones de literatura antigua con su propia obra maestra, aderezándolas magistralmente conforme avanzaba.

Una pista: no se trata de Ezra Pound.

Un escritor, nacido alrededor de 1890, se declaró monárquico y católico.

Una pista: no se trata de T.S. Eliot.

Los más antiguos de mis lectores –antiguos en el sentido clásico- quizá hayan adivinado ya de quién hablo.

Y si son mis contemporáneos y fueron como yo vagamundos y en su camino a Damasco se toparon en un callejón con el grafiti “¡Frodo vive!”, entonces ya lo saben de cierto.

Para los más jóvenes, quizá un cuento les ayude:

“Había una vez un cuarentón, profesor de lingüística y filología, que sabía más que nadie en el mundo sobre las antiguas lenguas nórdicas y el Beowulf. El maestro había quedado huérfano muy joven, y el ejército de su país lo mandó a una guerra terrible en donde estuvo a punto de perder la vida.

“Anegado en el lodo sanguinolento de las trincheras y apabullado por el estruendo del cañón y la metralla y los lamentos de amigos y enemigos, quizá haya imaginado el mundo que creó cuando muchos años después interrumpiera por un momento la calificación de un examen para escribir al reverso de la hoja: “En un agujero en la tierra vivía un hobbit”.

Es claro que el escritor de quien hablo, nacido alrededor de 1890 en África del Sur, es John Ronald Reuel Tolkien, hoy una referencia doméstica gracias a Hollywood, pero en mi adolescencia y primera juventud, vicario de un rito arcano cuyos miembros nos reconocíamos por señas secretas y conjuras pronunciadas en voz baja como la de “¡Frodo vive!”

Me asombra que haya sido hasta fines de los ochenta que encontré en mi propio país con quien hablar sobre la tetralogía de Tolkien y sus asonancias y disonancias con, entre otros, Joyce, Lawrence, Pound y Eliot, de la manera juguetona que se consigna al inicio de este texto y que ojalá fuera mía, pero lo es de Jenny Turner, la espléndida periodista autora de Razones para amar a Tolkien.

He aquí un personaje deslumbrante y paradójico. De él se dice que era aburrido en una sociedad y un siglo de tiesuras, y que su devoción por la filología se percibía anticuada incluso entonces.

Pero la obra de este flemático inglés nacido en Sudáfrica, quien nunca alzaba la voz, vestía siempre en tweed y chaleco y fumaba pipa, despertó una corriente pasional pocas veces vista en la literatura.

Jenny Turner confiesa que le asusta haber pasado “demasiado tiempo” de su adolescencia en compañía del demiurgo de El señor de los anillos y que ya adulta si bien encuentra los libros repetitivos y “ruidosos”, éstos siguen conectándose a su espíritu de manera inquietante.

“Hay una succión, un algo primigenio que se transmite entre ambos, como cuando una nave espacial se enchufa a la nave madre. Es como el seno materno, es un alivio infantil… que también es como un hoyo negro”.

Escalofriante memoria, pero humana y generosa si la comparamos con otros juicios, como el de mi admirado Edmund Wilson: “Hipertrofiado… Un libro infantil que de alguna manera se salió de madre… Una pobreza creativa casi patética…”.

John Heath-Stubbs estima que la obra es “Una mezcla de Wagner y el osito Winnie Pooh, mientras Germaine Greer exclama que fue “su pesadilla”.

Vaya, pues. Supongo que el viejo profesor, tan enemigo de las pasiones terrenas, nunca imaginó que la obra iniciada con la frase, “En un agujero en la tierra vivía un hobbit”, fuera a despertar tantas y tan opuestas durante tantas generaciones, pues a estas alturas del siglo y mal que me pese gracias al cine, la cofradía tolkiense es ya una muchedumbre.

No escapa a la aguda e inteligente mirada de Jenny Turner la paradoja: si los libros son tan criticables, ¿por qué a tantos millones les han apasionado?

No es una pregunta fácil, pero tengo mi propia experiencia. El Hobbit (1937) me encontró, aún adolescente, en el aeropuerto de Londres, olvidado o escondido por alguien entre el Time, el Newsweek y el Life.

Lo compré por no dejar, por tener algo que leer en el vuelo de interminables horas que me esperaba. ¿Por no dejar? ¿O fue que se cumplió el adagio de Edmundo Valadés sobre los libros que nos están destinados en la vida?

En la sala de espera comencé la lectura y a la mitad del vuelo maldije no haber adquirido los tres tomos de la secuencia, conocida como El Señor de los Anillos (1954).

Caí en la red del viejo profesor, atrapado, de nuevo, en el vicio solitario que nos libra para siempre de la soledad. No descansé hasta que pude fatigar la trilogía con pasión talmúdica y transité los caminos de toda la obra del viejo profesor y de lo que su hijo Christopher editó amorosamente en memoria del demiurgo de la Tierra Media.

Y como dicen los angloparlantes, al final del día lo que me quedó fue una profunda identificación con la obra, una suerte de simbiosis que, ahora lo pienso, tiene en verdad algo de misterio sobrecogedor.

Leo y releo los libros. Sé de memoria pasajes enteros. Y cada vez que los visito descubro algo novedoso. Quizá ahí esté la explicación. Tolkien fue capaz de comunicarse con otros espíritus en un nivel anímico primario que escapa a toda explicación y que tiene como hilo conductor las emociones y sensaciones más humanas.

Desde luego que una mirada crítica, como apunto arriba, descubre inconsistencias en el texto, en los diálogos, en los personajes y en la narrativa.

Yo daría cristiana sepultura a Tom Bombadil, un personaje arbóreo que transcurre cantando tonadillas hueras y que no tiene mayor consecuencia en el resto de la historia, y trabajaría la estructura interna de algunos protagonistas así como la lógica de varios episodios.

Y ya que de utopías hablamos, también sacaría del mercado la horrenda traducción al español de Taurus, con su majadera “castellanización” de nombres que en vez de un Bilbo Baggins nos sirve un “Bilbo Bolsón” amén de otras aberraciones asestadas a la obra del viejo profesor. No ha nacido el argentino que se deje intimidar por los versos aliterativos del Beowulf. ¡No señor!,

Y a todo esto, ¿quién fue este personaje, esa suerte de hobbit mayor?

John Ronald Reuel Tolkien nació el domingo 3 de enero de 1892 en Bloemfontein, África del Sur, después de un parto difícil y prolongado. Apunto este detalle íntimo porque lo encuentro en la biografía de muchos escritores.

Sus padres fueron Arthur Tolkien y Mabel Suffield. A ese país habían emigrado en busca de fortuna y ahí creció, un niño débil y enfermizo. A la muerte de Arthur en 1896, Mabel regresó a Inglaterra, en 1900 se convirtió al catolicismo y en 1904 murió de diabetes, enfermedad incurable en la época.

La madre es un personaje fascinante por derecho propio y creo que su personalidad impregna a los espíritus etéreos y fuertes de las pocas mujeres en la obra de J.R.R.

Antes de casarse con Arthur a los 21 años, había sido misionera de la Iglesia Unitaria en África y, créalo o no el lector, ¡impartió catecismo en el harén del sultán de Zanzíbar!

Ahora bien, imaginémonos a esta familia de la clase media pobre en la Inglaterra anglicana y victoriana de entonces y las consecuencias que sin duda estos hechos tuvieron sobre la sensible personalidad del niño J.R.R.

¿Recuerda el lector a Shelob, el mefistofélico ser que en forma de tarántula gigante custodia el paso de Cirith Ungol a Mordor por donde deben transitar Bilbo y Samwise merced a las intrigas de Gólum?

Pues en Sudáfrica el niño John tuvo experiencias que aparecerán reflejadas en su obra: un encuentro con una tarántula peluda que lo picó, y con una serpiente.

Y un mozo de la familia “lo tomó prestado” durante varios días para llevarlo a su aldea y presumirlo a su extensa parentela, con las consecuencias que el lector podrá imaginar.

Creo que su niñez africana, su adolescencia en la campiña inglesa, su estancia en las trincheras en la primera guerra mundial -donde el gas mostaza daño su salud para siempre y en donde perdió a la mayoría de sus amigos- , su vida enclaustrada como profesor de filología y sajón antiguo… toda su existencia, pues, está reflejada en la saga de los Baggins, desde la fiesta a la que asisten los enanos sin invitación, hasta la última escena en que Bilbo, Frodo y otros personajes abandonan para siempre la inolvidable Tierra Media.

Pero me estoy saliendo de cauce. Si el viejo profesor pudiera leer estas cuartillas y en particular el anterior párrafo, sin duda las haría confeti, ya que detestaba a los críticos y a los exégetas… ¡y a fe mía que tenía razón! Así que en resumen diré que los cuatro libros de la saga (El Hobbit,  El Señor de los Anillos, Las dos torres y El regreso del rey) con El Silmarilion, integran una república abierta a quien desee pedir la ciudadanía del país mayor del gozo, que es la tierra de la imaginación.

Reuel, el tercer nombre de Tolkien (John Ronald), es un apelativo heredado de padres a hijos en esa familia, y quiere decir, literalmente, “Amigo de Dios”. Sin duda el viejo profesor lo fue.

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Fuente: juegodeojos.mx

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