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Investigaciones

Consigna del PRI en Guerrero desde 2013: Hundir a Nestora

Testimonios de jóvenes bajo el sistema de Reeducación por la Policía Comunitaria de Olinalá revelan que les pedían hundir a Nestora Salgado en 2013 a cambio de dinero

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Nestora Salgado 1

 

Por Guadalupe Lizárraga

CIUDAD DE MÉXICO.- Francisco Flores Jiménez, uno de los jóvenes que estuvo en reeducación por la Policía Comunitaria de Olinalá, Guerrero, bajo la coordinación de la excomandante Nestora Salgado García en 2013, ha sido el único que ha reconocido públicamente que ni él ni los demás jóvenes estuvieron “secuestrados” como acusa el candidato del PRI, José Antonio Meade, a la actual candidata de Morena al Senado de la República, y que le pedían «hundir a Nestora» incriminándola de secuestro.

Reiteró Flores Jiménez para Los Ángeles Press que a él “no lo están comprando” y tal como lo señaló en entrevista para el portal mexicano Desinformémonos en enero de 2015, dijo que su ingreso al sistema de reeducación comunitaria fue por petición de su esposa y amigos, y él accedió por su voluntad.

En ese entonces, Nestora llevaba 17 meses recluida en el penal federal El Rincón, Nayarit, acusada de 48 secuestros según el expediente fabricado por el ex fiscal de Guerrero Iñaki Blanco.  En la entrevista realizada por la reportera Carolina Bedoya Monsalve, Francisco Flores explicó que en ese tiempo era muy “desmadroso” y se iba de fiesta por días, por lo que su familia pidió ayuda a la Policía comunitaria para su reeducación. Flores, en relación con la líder comunitaria Nestora Salgado, afirmó:

“Yo creo que hay que decir lo que es, el gobierno la culpa de más de cincuenta secuestros y eso no es verdad, yo estuve ahí y me consta que nunca se secuestró a nadie. Creo que es injusto que una persona inocente esté en la cárcel por algo que no cometió y sólo quiero que se sepa la verdad”, fueron las palabras de Flores Jiménez a la reportera.

Ahora para Los Ángeles Press, Flores Jiménez reveló que hay otra persona que estuvo con él en la Casa de Justicia El Paraíso y que también se negó a recibir dinero por incriminar a Nestora. Sin embargo, dijo que esta persona no quiso dar su identidad ni decir nada “porque sí es peligroso y tenemos familia”, apuntó.

Flores aseguró que las demás personas con las que estaba en reeducación y que incriminaron a Nestora “fueron compradas” porque “ni las extorsiones ni el maltrato o tortura que mencionan algunos de los que estuvieron en la Casa de Justicia es cierto, al contrario, nos trataban con mucha amabilidad y respeto.

Dulce Rubí Burgos Pérez, fue una de las jóvenes mujeres que se presentó como víctima de Nestora Salgado, y fue llevada de la mano por Isabel Miranda Torres a los medios de comunicación. Miranda ha sido descubierta y denunciada judicialmente desde 2014, por fabricar el secuestro de su hijo Hugo Alberto Wallace Miranda, con doble identidad oficial como Hugo Alberto Miranda Torres y utilizó al ex procurador Iñaki Blanco como testigo de cargo en 2010 el falso caso Wallace.

Mientras Nestora estaba en cautiverio, vecinos de Dulce Rubí revelaron incluso que Isabel Miranda le había pagado 15 mil pesos para que actuara como víctima ante los medios de comunicación y los gastos a la Ciudad de México. A tres años de distancia, Miranda Torres repitió la misma acción, de llevar a la Ciudad de México a las supuestas víctimas de secuestro, para incriminar nuevamente a Nestora y apoyar los ataques del candidato a la presidencia de México por el PRI, José Antonio Meade.  

La consigna: “Hundir a Nestora”

Francisco Flores dijo en 2015, en entrevista, que le pidieron “hundir a Nestora en la cárcel”. Sin embargo, el joven se negó.

“Yo una vez estuve en la cárcel acá en Olinalá, por escuchar música con mucho volumen en la calle y allá los policías se dieron cuenta que yo estuve en El Paraíso, entonces me empezaron a preguntar cómo era el lugar y al yo decirles que siempre me trataron bien, me hicieron la propuesta que por qué no hundíamos a Nestora para que no saliera de la cárcel” y reiteró que los que se oponían en ese entonces a que Nestora saliera de la cárcel era a quienes no les convenía tenerla en el pueblo “porque junto con los comunitarios van a acabar con la corrupción como lo venían haciendo”, dijo.

Flores Jiménez hizo dos declaraciones oficiales al Consejo Social Olinalteco 27 de Octubre de 2012, de la Casa de Justicia de El Paraíso, una el 9 de junio de 2013 y la segunda al día siguiente. En la primera señala que fue detenido por la Policía Comunitaria por las denuncias de Maritza Meza Castro y Susana Baltazar, ambas madres de dos menores de edad que se habían salido de su casa sin permiso y llevaban varios días aparentemente desaparecidas. Flores declaró que las adolescentes llegaron al “bar de Toño” donde él estaba tomando unas cervezas con Miguel Franco Rodríguez (otra de las supuestas víctimas de secuestro), y “de ahí él no supo con quien se fueron las jóvenes”.

En la segunda declaración del 10 de junio de 2013, al Consejo Olinalteco, Flores Jiménez confesó que se fue a Tulcingo esa noche y que ellas sí iban con él en su camioneta: “ellas me dijeron que ya habían pedido permiso, fuimos a una campaña de Juan Ramos y pues no avisamos”. Dijo que ellas le habían comentado que sus madres no se preocupaban por ellas y que las maltrataban, por eso se habían salido de su casa. Ahora “mejor se la pasan tomando” y “después me dijo Betzi que tenía amenazada a u madre y que traficaba droga”.

 La declaración de Francisco Flores concordó con la de Ramiro Santiago Martínez, tomada también el 10 de junio de 2013, quien además refirió que Dulce Rubí Burgos Pérez le pidió que si se podía quedar en su casa, y que él le prestó una colchoneta para dormir “porque no tenían dónde quedarse”.

Otro de los jóvenes que dieron declaración al Consejo Social Olinalteco en relación a la detención de las jóvenes mujeres que después acusaron a Nestora de secuestro fue Miguel Franco Rodríguez, quien sostuvo que estaban tomando unas cervezas en un bar, y llegaron las tres jóvenes, bebieron con ellos, y se fueron a Tulcingo donde anduvieron dos días juntos.    

Pese a que Nestora Salgado fue exonerada de todos los cargos, y el grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática de la Cámara de Diputados de la LXII Legislatura emitió un comunicado en denuncia por las arbitrariedades e irregularidades de su detención, proceso penal e internamiento en un penal federal, el candidato a la presidencia del PRI, José Antonio Meade, junto con Isabel Miranda Torres, han continuado los ataques y difamaciones contra la candidata al Senado por Morena, sin que hasta ahora haya una sanción por parte del Instituto Nacional Electoral.

Vidulfo Rosales, Sierra primer abogado de Tlachinollan que realizó el análisis jurídico sobre el caso de Nestora ya concluía en octubre de 2013, dos meses después de la detención arbitraria de la líder que se trataba de “Querer encuadrar la conducta en este delito (de secuestro) es una utilización del sistema de justicia para castigar a una persona como Nestora que luchó por la seguridad en su pueblo y que puso en evidencia las fallas del estado para proveer tranquilidad a los ciudadanos”.

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Investigaciones

Con gastos de 5 mdp al año, exsenador Luis Fernando Salazar dice ‘tener las manos limpias, al igual que Calderón’

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Luis Fernando Salazar Fernandez, ex senador panista y ahora integrante de Morena

En cinco años, el exsenador y su esposa llegaron a gastar 21 millones de pesos con gastos exorbitantes en imagen política

Por Zavianny Torres Baltazar

Con la vista puesta en la próxima elección para la gubernatura de Coahuila, el exsenador panista Luis Fernando Salazar Fernández, no repara en gastos suntuosos.

Utiliza asociaciones civiles, grupos empresariales, agencias, para gastar de forma discrecional en su posicionamiento mediático, en redes sociales, reparto de “ayuda social” a cambio de afiliación a organización política, vinculada a él y su campaña de promoción.

Lee más: Alerta Temprana pide atención de CNDH para interno agredido en Cefereso #18 de Coahuila

 

En tan sólo cinco años Salazar Fernández y su esposa, Karla Matilde Villareal, quien comparte los beneficios de la tarjeta American Express, han gastado cerca de 21 millones de pesos, es decir, cerca de 5 millones al año. Casi medio millón de pesos al mes. Ni lo que gana de forma neta el presidente de la república. En documentos que obran en nuestro poder, se puede constatar las operaciones financieras exorbitantes que la familia Salazar Villareal realizó en los últimos cinco años.

Entre los beneficiarios de esas transacciones bancarias está un grupo de empresarios del sector inmobiliario, medios de comunicación, notarios y colaboradores diversos además de negocios de la familia de su esposa Karla Matilde Villarreal Villarreal, quién también aparece como beneficiaria de la tarjeta de crédito con la cual se pagaron consumos de 20.9 millones de pesos entre 2017 y 2022 con 58 operaciones.

En la publicación que Proceso hizo esta semana, el señalado en ningún momento niega esos gastos excesivos, ni los millonarios gastos por concepto de proyección de su imagen. “A estos gastos se suman al menos 1.8 millones de pesos en publicidad pagada en la plataforma de Facebook, del 4 de agosto del 2020 al 11 de septiembre del presente año en dos de sus páginas identificadas como Luis Fernando Salazar Fernández y Luis Fernando Salazar.

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Un total de 554 mil 988 pesos fueron pagados directamente por él mientras que el resto fue financiado por cinco distintas empresas y organizaciones como Comunicando ideas, Comunicación disruptiva y Cada día un mensaje, de las cuales no hay rastro. Hay otras como Movimiento Progresista, que impulsa la imagen de Marcelo Ebrard, así como la empresa Red Marketing con oficinas en Torreón.

Otro millón de pesos se ha invertido en su imagen, pero mediante “una organización no gubernamental” denominada La fuerza social, qué lleva las mismas siglas de Salazar y que en sus redes sociales pide un registro de afiliación, como si fuera una institución con fines políticos partidistas según constató esta reportera», menciona el semanario Proceso.

No olvidemos que en su momento, el entonces senador Luis Fernando Salazar fue señalado como uno de los legisladores que aceptaron los sobornos del ahora preso Emilio Lozoya. Las aventuras políticas de Salazar lo han llevado a militar en el PAN y a hacer campaña por el partido de Pedro Haces, Fuerza Social. Ahora busca ser el candidato de morena a la gubernatura del estado de Coahuila.

Al mismo tiempo, el exsenador panista, niega tener alguna investigación en curso o haber defraudado fiscalmente al gobierno. Sostiene que contrario a eso, cuenta con todas sus declaraciones en tiempo y forma. Sin embargo, en ningún momento niega haber realizado los gastos excesivos de decenas de millones de pesos en los últimos años.

Al igual que Peña Nieto, dice desconocer sobre los gastos que se hacen para promover su imagen y posible candidatura. Y al igual que Calderón dice “Tener las manos limpias».

 

 

 

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Fabricación de culpables

Quiénes torturaron a Israel Vallarta Cisneros

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Agentes de la AFI y hasta el reportero Pablo Reinah están entre los torturadores de Israel Vallarta

Los Ángeles Press

El caso de Israel Vallarta volvió a destacar en los medios y redes sociales luego de que el documental de Netflix, ‘El caso Cassez-Vallarta. Una novela criminal’, exhibiera el montaje y la fabricación de delitos que le hicieron a ambos personajes por parte del sistema de procuración de justicia mexicano.

Además de la fabricación de delitos y la exhibición mediática como secuestrador, Israel Vallarta Cisneros, quien se encuentra en prisión preventiva por más de 17 años, fue torturado y violado sexualmente en su detención, de acuerdo con los resultados del protocolo de Estambul publicado en Los Ángeles Press y las entrevistas a los peritos médicos hechas por la periodista Guadalupe Lizárraga.

Sin embargo, el caso se ha empantanado en el debate mediático debido a la perspectiva difundida por el corporativo de entretenimiento, y han quedado en el rezago judicial las denuncias contra los perpetradores de las torturas mencionados en el protocolo de Estambul.

Para saber más del tema: Netflix viola derecho de presunción de inocencia a Jacobo Tagle y protege a victimario de Israel Vallarta

Aquí la lista de los perpetradores:

Luis Cárdenas Palomino

Ex agente de la desaparecida Agencia Federal de Investigaciones y mano derecha de Genaro García Luna. Fue mencionado en 59 ocasiones por Israel Vallarta en su protocolo de Estambul identificándolo como su principal torturador. Cárdenas Palomino fue titular de Seguridad Regional y coordinador de Inteligencia para la Prevención del Delito en la Secretaría de Seguridad Pública Federal e incluso torturó a Vallarta frente a las cámaras de Televisa cuando se transmitió el montaje de su captura junto con Florence Cassez.

 

Pablo Reinah

El ex reportero de Televisa fue acusado por Israel Vallarta, mediante un testimonio que ventiló la periodista Emmanuelle Steels, de haberlo golpeado. Pablo Reinah también fue mencionado en el protocolo de Estambul como una de las personas que fue incitada por el propio Cárdenas Palomino para golpearlo, y previo al montaje televisivo propinó bofetadas a Vallarta.

Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sobol

Empresario de Tecnología de Inteligencia y seguridad privada fue mencionado 22 veces en el protocolo de Estambul de Israel Vallarta, por haber intervenido directamente en las torturas a Israel propinándole patadas «una tras otra» y “con intensidad”. Según este documento oficial ordenado por el Consejo Federal de la Judicatura, «probablemente propinó (estas) patadas (que fueron) muy distintas a las que le realizaron los (integrantes de la) AFI«. Margolis ha sido denunciado también de ordenar las detenciones arbitrarias y tortura a George Khoury Layón por vía del expolicía federal Porfirio Javier Sánchez Mendoza, del mismo grupo de Cárdenas Palomino.

La editora recomienda: Tortura, secuestro y espionaje, vínculo Margolis con casos Israel Vallarta, George Khoury y Wallace

 

María Isabel Hernández Arzate, alias «Comandante Libra»

La ex comandante del área de secuestros de la AFI es acusada de violar sexualmente a Israel Vallarta con un tolete, además de darle golpes con un palo de escoba en la planta de los pies, torturarlo por aplastamiento, y de violencia verbal para su humillación. «Le introduce un palo por el ano, mientras le aplican corriente eléctrica en los testículos», se lee en una parte del protocolo de Estambul. Sin embargo, hasta este momento se desconoce alguna acción penal en su contra.

Israel Zaragoza Rico

Maestro de Derecho penal, con cédula Número: 9024565, obtenida en 2015. Intervino en la tortura de Israel Vallarta, bajo órdenes de Francisco Javier Garza Palacios, y presenció con burlas la violación sexual. En 2006, Zaragoza Rico fue nombrado director del área de Secuestros de la Agencia Federal de Investigaciones, bajo la dependencia de la Procuraduría General de la República al mando de Eduardo Medina Mora. En 2011, fue nombrado coordinador regional de la Policía Federal en el estado de México.

Recibió órdenes de uno de los agentes de la AFI de golpear, amenazar e intimidar a Vallarta. Después de intervenir en la golpiza, «(Realizó) burlas al presenciar la violación», se añade en otra parte del informe.

Francisco Javier Garza Palacios

Licenciado en Derecho por la UNAM, con cédula cédula número 4109671, era director de Operaciones Especiales de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) en 2005 cuando intervino en la tortura de Israel Vallarta. Luego ocupó el cargo de coordinador regional de la Policía Federal en Sonora y fue separado del cargo en 2007 tras permitir el paso de un convoy de sicarios del Cártel de Sinaloa con el que se le relacionó. Tras el enfrentamiento, García Luna lo incorporó a la Secretaría de Seguridad Pública en Colombia. En 2008 regresó a México para responder a investigaciones de la SIEDO por presuntos vínculos con el narcotráfico. Fue quien ordenó a Israel Zaragoza Rico intensificar la tortura a Vallarta.

Lee más: Eduardo Margolis, de empresario de Seguridad a redentor justiciero y vengativo

José Aburto Pazos

Con cargo de suboficial, fue uno de los cuatro agentes de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) que ingresaron al domicilio donde se realizó el montaje televisivo para la captura de Israel Vallarta y Florence Cassez. Ha sido comisario de la Policía Federal en San Luis Potosí, a partir de 2005.

Germán Ovidio Zabaleta Abad

Este hombre identificado como agente de la AFI es mencionado en el protocolo de Estambul de Israel Vallarta de haberlo torturado por «aplastamiento al sentársele encima” y de «burlarse al presenciar (su) violación». Enfrenta demandas por la empresa Transportes Unidos Castañeda en su cargo de subinspector, en 2018.

José Luis Escalona Aldama

Licenciado en Derecho, con Cédula Número: 9219813, por la UAEM, intervino directamente en la tortura de Israel Vallarta. En el protocolo de Estambul se menciona como responsable de haberle propinado una «golpiza con un objeto contundente, (le hizo) aplicación de corriente eléctrica y provocación de asfixia».

Además, dicho informe señala que hay otros siete perpetradores de tortura a Israel Vallarta observados que no han sido identificados con sus nombres.

 

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Con voz propia

El precio de la mentira: el caso Cassez-Vallarta

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¿Cuánto puede dañar una mentira?, se pregunta Xavier Sánchez sobre el caso Cassez-Vallarta

Uno no puede ponerse del lado
de quienes hacen la historia,
sino al servicio de quienes la padecen

Albert Camus

Por Xavier Sánchez

¿Cuánto nos cuesta, como individuos y sociedad, la mentira? ¿Cuánto nos cuesta, como país, un gobierno que miente, un gobierno que viola los derechos humanos de unos, fingiendo proteger los de otros?

¿Beneficia a alguien la farsa, que no sea a sus creadores? ¿Conviene el montaje considerando la inversión de recursos económicos, intelectuales y humanos que requiere sostenerlo? ¿Por qué hemos normalizado la mentira como únicos modus vivendi operandi posibles de nuestra clase política y del Poder Judicial mexicano, como si no hubiera otra opción?

Es inevitable cuestionar y cuestionarse al terminar de leer El teatro del engaño(Grijalbo, 2015), de la periodista belga Emmanuelle Steels, quien decidió descorrer y desgarrar el negro velo frío de una de las «verdades históricas» más infames del docenio panista.

Noveleta negra que inició en el sexenio de Vicente Fox y que enarboló con gran orgullo Felipe Calderón, la administración que vestía azul y terminó empapada de rojo sangre, con más de 120 mil muertos, aunque hay quienes calcularon 150 mil.

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Ese mismo gobierno que convirtió el cuerno de la abundancia en el cuerno del diablo, en la tierra de las narcofosas, las desapariciones forzadas, los desplazados, las narcomantas, las ejecuciones extrajudiciales, y en el que los carteles del narcotráfico arrasaron municipios enteros. Violencia extrema que no ha dejado de aumentar –en números y en saña– desde entonces.

Recuerdo vagamente el inicio del caso Cassez-Vallarta, que este libro desmitifica de cabo a rabo. No recuerdo porque, aquel viernes 9 de diciembre de 2005, estaba viendo la televisión cuando el matutino de Carlos Loret de Mola (Primero noticias, se llamaba entonces) transmitió en vivo la «detención» de la francesa Florence Cassez y su novio Israel Vallarta, de quienes entonces los mexicanos no teníamos idea y que no imaginábamos que se convertirían en los protagonistas de un linchamiento mediático, que duraría más de seis años. Mientras vi esa detención no noté nada extraño. Creía, como la mayoría de los mexicanos, en las historietas que Noticieros Televisa nos presentaba como verdad.

Prácticamente ningún medio de comunicación se quedó fuera de ese gran teatro del engaño. En los periódicos, reportajes, columnas, artículos de opinión, entrevistas, crónicas, primeras planas. En la televisión, notas, reportajes.

Una y otra vez la misma narrativa, la versión oficial que la mayoría creímos. Un guion con el que medios y autoridades se engolosinaron, añadiéndole detalles, adjetivos, escenas, diálogos.

Era como un fresco, un mural al que no se cansaron de agregarle colores, para convertirlo en un thriller dantesco, melodramático, que enturbió las aguas de la verdad y la justicia. Lo suficientemente impactante para indignar, lo suficientemente repetido y publicitado para creerlo al pie de la letra, al mejor estilo goebbeliano: «Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad».

Una «malvada» pareja de secuestradores (Florence Cassez e Israel Vallarta), líderes de una nebulosa banda llamada «Los Zodiaco» habían sido detenidos, en un operativo emitido en vivo por el duopolio televisivo.

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Sádicos, codiciosos, torturadores. Villanos dignos de las páginas más negras de la prensa roja. Las presuntas víctimas del supuesto secuestro, principalmente un joven llamado Ezequiel, contando en televisión una y otra vez su secuestro, siempre acompañado por Isabel Miranda de Wallace, ya entonces convertida en la «activista» favorita del calderonismo.

¡Oh, truhanes! ¿Cómo han podido hacer tanto daño? ¡Sí, que paguen sus crímenes! ¡Castigo, castigo, que nunca salgan de la cárcel! ¡Hoguera para estos monstruos! El público gritaba ávido de una justicia que casi nunca llega a los mexicanos, absortos en una especie de catarsis como en las condenas de la Edad Media.

Se señaló a Cassez y Vallarta como torturadores, pero poco o nada dijeron los medios de esa época, de las torturas que sufrieron los supuestos victimarios, incluidos familiares de Israel que fueron igualmente arrestados y violentados para intentar darle verosimilitud a la historia.

Años después, tímidamente, se acepta parte de la mentira. Genaro García Luna, el secretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón, y Televisa se culpan mutuamente de haber sido los autores intelectuales de la detención televisiva de Florence Cassez e Israel Vallarta. Empero, esa escenificación no significaba que no fueran culpables, ni que el delito fuera falso, repitieron hasta el cansancio. Era necesario que todo México los creyera culpables, mientras no se exhibiera mediáticamente lo contrario.

Por eso cuando Florence Cassez fue liberada en 2013 por violaciones al debido proceso, la noticia cayó como bomba y aún en pleno 2019, miles de usuarios de redes sociales muestran enojo por su liberación; reflejo no solo de lo poderosa que es la manipulación mediática, sino de la falta de lectura en nuestro país, pues ya existen dos investigaciones periodísticas, una novela y tesis de Derecho que desmienten el thrillerde Genaro García Luna.

Lastimosamente no han faltado personajes identificados con la Cuarta Transformación que se pronuncian contra los periodistas que desmienten el caso, como hizo el año pasado la directora de Notimex, Sanjuana Martínez, lanzándose contra Jorge Volpi y Emmanuelle Steels en sus redes sociales.

Pero, ¿a quién le importó Israel Vallarta y su familia? Eclipsados por el linchamiento público que vivió Cassez en la lucha por su libertad, permanecieron en la sombra hasta que la corresponsal en México de Radio France, Emmanuelle Steels, empezó a jalar del hilo que dejó flotando Florence. ¿Y si no solo Florence merecía la libertad? ¿Y si eran inocentes? ¿Y si fueron víctimas de una fabricación para ocultar algo aún más oscuro?

El teatro del engaño es el espejo de la decadencia humana de las autoridades, en el sexenio de Felipe Calderón. Una investigación crítica sobre los abusos y simulaciones del Poder Judicial y jurídico.

Una muestra de cómo una venganza se puede salir de control hasta involucrar a las más altas autoridades y poner en riesgo relaciones diplomáticas. Una historia de terror sin ficciones, como las cientos de miles que al periodismo le han faltado manos, voces y plumas para reportar.

Un libro que recuerda a El falso caso Wallace porque se repiten algunos de sus siniestros personajes, aterradoramente reales y aún poderosos. Investigación que sirvió como base e inspiración para Una novela criminal de Jorge Volpi, el cual ganó el premio Alfaguara y ha servido para que se conozca la verdad de este caso a nivel internacional.

¿Cómo es que no percibí nada raro en la «detención», si en el video que aún circula en YouTube es claro que algo no estaba bien?

¿Cuánto le cuesta la mentira a un país en que la impunidad roza el 100 por ciento, de acuerdo a diferentes estudios? ¿Cuál es el precio de que tengamos cárceles con un alto porcentaje de inocentes, y calles donde los delincuentes se pasean y operan con tranquilidad? ¿Cuál es el precio de nuestra ignorancia, inconsciencia e indolencia como sociedad, en un tema tan común en los hechos pero tan poco explorado en los medios de comunicación como lo es la fabricación de culpables?

¿El endurecimiento en las políticas punitivas llevaría a una reducción de la criminalidad, o estaríamos mandando un buen porcentaje de inocentes a la horca? ¿Cómo acabar con esas inercias que alientan la corrupción y la falsedad?

¿Cuál es el precio que pagamos cada vez que damos por hecho la culpabilidad de un presunto responsable, estigmatizado por los medios de comunicación? ¿Cuál es el precio –moral, social, económico, emocional– que pagan las familias de las víctimas de un montaje? ¿Cómo se les puede reparar un daño, que es incalculable? ¿Ha pensado este gobierno en políticas que ayuden a una verdadera e integral reparación del daño para estos casos?

Como escribió el año pasado la estupenda escritora española Almudena Grandes, sobre el libro de Jorge Volpi, en su columna del diario El País, yo tampoco puedo quitarme de la cabeza a Israel Vallarta, quien continúa preso, como los inculpados del caso Wallace.

Lee más: Jueza Hermelinda Silva, de CDMX, en la red de fabricación de culpables Margolis-Wallace

 

Y cada vez que veo una detención en un noticiero y la facilidad con la que se presentan culpables en la televisión, me pregunto cuántas veces nos habrán engañado medios y autoridades.

¿Cuántos de esos periodistas estarán conscientes de lo grave que puede resultar violar la presunción de inocencia? ¿Cuántos estarán conscientes de su papel en los linchamientos mediáticos, y cuántos lo realizarán sin saberlo? ¿Qué debemos hacer los periodistas y que debemos dejar de hacer?

No hay mejor momento que éste para leer El teatro del engaño, en que pequeñas rendijas de libertad de expresión empiezan a abrirse para tocar estos temas en medios de alcance masivo, como el pasado jueves 22 de agosto en que el periodista Julio Hernández López «Astillero» abordó el tema con amplitud, en su programa de Grupo Radio Centro, entrevistando a la familia Vallarta.

¿Cuántos libros como El teatro del engañoUna novela criminal El falso caso Wallace necesitamos para sacudirnos y entender que el precio de la mentira lo pagamos todos, y es demasiado caro –en tiempo, dinero, tranquilidad y vidas humanas– como para seguirlo pagando?

***

Este artículo se publicó originalmente en reversos.mx con la autorización de su autor.

 

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