Connor Betts vs Patrick Crusius. ¿Cuál de los dos asesinos ganó?

Treo Villalva

El enfoque es Patrick Crusius por ser un supremacista blanco y simpatizante de Donald Trump. Pero en una publicación en el periódico de The Washington Post encontré que Connor Betts, el asesino en Dayton, era de izquierda, demócrata y apoyaba a Elizabeth Warren, la actual aspirante a buscar la candidatura presidencial por el Partido Demócrata. Por supuesto, de eso no se va a hablar, porque también las catástrofes  –como los asesinatos múltiples– tienen reglas de corrección política.

Aquí la primera regla es que sólo se vale quejarse de Trump o de los promotores de la supremacía blanca. De lo demás,  ¡No! Contrario a lo que sucede en México, a López Obrador no se le puede criticar, porque te tachan de lo peor, pero aquí el tema no es AMLO. Aunque el asesino sea todo lo contrario. No interesa la objetividad, sino el panfleto político.

La segunda regla es que esto no se trata de acabar con la violencia, sino de reforzar tus sesgos ideológicos. Por lo tanto, sólo hablarás de un tipo de violencia. Ante otros tipos de violencia, fingirás no verla, y hablarás de la violencia que quieres hablar o de la que los políticos y los medios de desinformación ponen en tus oídos. Vean cómo es esto de irracional. En Estados Unidos es muy fácil adquirir un rifle de asalto.

Los demócratas se la han pasado por años culpando a republicanos, los republicanos culpan a los videojuegos, Trump dice que el problema es del estado mental de algunos norteamericanos.

 La tercera regla es que ensalzarás a los personajes que están marcando el estilo a seguir, como la infumable Ilhan Omar o el senil Bernie Sanders. A ratos dicen pura idiotez, pero atacan a Trump, Trump dice disparates para atacar a los demócratas, para colocar a los hispanos como el gran mal de USA. 

A simple vista, no hay remedio para esta epidemia de verborrea política, porque este país salpica a nivel mundial presumiendo que es el un gran defensor de los derechos humanos, aunque la realidad nos revele que es mal difícil adquirir medicamentos que un rifle de asalto.

Irónicamente, Connor Betts, el asesino de Dayton, Ohio, murió demasiado tarde, treinta segundos después del primer disparo de la policía y un minuto más tarde de haber matado a su primera víctima.

Patrick Crusius, el asesino de El Paso, Texas, en cambio no murió. ¿Por qué no? Según versiones de la policía, cuando los agentes del orden entraron a la tienda Walmart no pudieron detener al agresor porque se encontraron ante una gran confusión, había muchas armar que los civiles sacaron para defenderse.

No se trata de estar del lado de algún político, se trata de realismo imparcial. Los USA es el único país que tolera este tipo de matanzas.

¿Quién gana?: las empresas armamentistas, los políticos y los medios de desinformación.

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