Guadalupe Lizárraga Lunes, 10 de Enero del 2022, 07:54
Por Guadalupe Lizárraga
La corresponsal de Los Ángeles Press, en Chiapas, Cinthya Alvarado Enríquez, quien estuvo detenida de manera arbitraria durante 48 horas a partir del 6 de enero, con acusaciones infundadas por funcionarios del Instituto Nacional de Migración en Tapachula Chiapas, fue liberada el sábado en torno a las 20 horas después de una serie de gestiones con organizaciones de derechos humanos de periodistas y funcionarios públicos en México.
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El Colectivo Nacional de Alerta Temprana para Periodistas y Defensores de Derechos Humanos, así como la organización no gubernamental Artículo 19, fueron dos de las principales redes que se movilizaron en las primeras horas de su desaparición. Artículo 19 avisó al Mecanismo de Protección de Periodistas y a la Comisión Nacional de Búsqueda. Asimismo, la organización hizo búsquedas en el registro de personas detenidas, sin que el nombre de Alvarado fuese registrado.
Después de 30 horas de estar incomunicada y reportar su presunta desaparición forzada, el asesor del secretario de Gobierno del estado de Chiapas, José Ulloa, reportó a Alerta Temprana que la periodista había sido arrestada “por herir y lastimar a un funcionario del Instituto Nacional de Migración”, información falsa que se difundió en el diario Milenio y que el funcionario dio a conocer en una llamada telefónica.
Por parte del Mecanismo de Protección a Periodistas señaló el viernes por la tarde que “muy pronto la iban a liberar, pero no se sabía los cargos”. Incluso por parte de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Jesús Cabanillas, recibió la información de la directora de Los Ángeles Press por la presunta desaparición forzada, y más tarde el funcionario reiteró la detención de Alvarado Enríquez, en instalaciones de la Fiscalía General de la República, sin mayor especificación de los hechos ni motivo de la detención.
Pese a que había comunicación entre funcionarios federales, estatales y agentes del Ministerio Público, ninguna de las instancias de gobierno notificó de manera oficial sobre la detención ni de los presuntos cargos contra la periodista, tampoco las condiciones en las que se encontraba.
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Artículo 19, después de lanzar la alerta por la red de Twitter a las diversas instituciones, estuvo monitoreando que no aparecía en el registro de detenciones de la fiscalía.
️ ACTUALIZACIÓN: ARTICLE 19 se mantiene al tanto de la situación de Alvarado, pues continúa incomunicada. Según fuentes de la @FGR_Chis, a las 18:00 h vencía el plazo para determinar la situación de la periodista.
Exigimos a la autoridades cofrespondientes esclarecer los hechos https://t.co/EfdmoDTge8
— ARTICLE 19 MX-CA (@article19mex) January 9, 2022
Los delitos que le querían fabricar
Cinthya Alvarado, en pleno conocimiento de sus derechos constitucionales y en su calidad de periodista, el 6 de enero grababa a miembros de la Guardia Nacional persiguiendo a mujeres migrantes para detenerlas en un parque público de Tapachula. Grupos de migrantes habían llegado al parque por la información que había trascendido de que se les estarían dando códigos QR para la regularización de su estancia por el país. Mientras ella reportaba la situación, funcionarios del Instituto Nacional de Migración la increparon y le pidieron que se retirara, a lo que ella se negó.
Uno de los funcionarios del INM citó un artículo del reglamento local que prohibía el libre tránsito a extranjeros, con total desconocimiento de la Constitución mexicana, la cual invocó la periodista por el artículo 1, de que la entrada de extranjeros por el solo hecho de estar en territorio mexicano alcanzarán el mismo derecho respeto y garantía de sus derechos humanos. Por lo que ella decidió poner una denuncia ante la fiscalía del estado sobre los que estaba pasando y se hizo acompañar de los migrantes en su auto. Por lo que fue interceptada por autoridades federales y detenida de manera arbitraria.
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Una información extraoficial llegó a la dirección de este medio, señalando que se le pretendía imputar el cargo de “tráfico de migrantes”, porque había subido a tres personas extranjeras a su auto particular, y que necesitaba un abogado urgente para que se amparara.
Sin embargo, en Milenio, se exhibía a nivel nacional y de manera difamatoria que había herido a un funcionario de Migración.

Momento grabado por la periodista Cinthya Alvarado, cuando militares de la Guardia Nacional persiguen a mujeres migrantes para su detención.
Campaña mediática de desprestigio y desinformación
Mientras Cinthya Alvarado se encontraba detenida sin cargos e incomunicada, corría una campaña de desprestigio en Milenio, lanzada por la conductora de televisión Azucena Uresti, quien en su cuenta de Twitter calificó a Cinthya Alvarado de “activista violenta”, “seudo periodista” y “estafadora de migrantes”. En la sección de Estados, en el mismo diario, circuló una nota titulada “Guarda Nacional detiene a mujer acusada de estafar migrantes”, en la que se afirma que la periodista atentó contra un funcionario del Instituto Nacional de Migración, y presentan un video editado como evidencia.
En la campaña de desprestigio, otros medios locales la despojaban de su estatus de periodista y las agresiones de los funcionarios del INM y la Guardia Nacional se las atribuían a Cinthya Alvarado.
Por su parte, el periodista Ramsés Ancira difundió en grupos de WhatsApp y Twitter que la corresponsal de Los Ángeles Press había sido “levantada por paramilitares”, y el uso de «paramilitares para detener las caravanas» tergiversando nuevamente la información. Cuando en realidad lo que registra Alvarado es a miembros de la Guardia Nacional persiguiendo a mujeres migrantes. Ante la precisión de otra periodista, Ancira corrigió la información mandando tweets a las autoridades federales de la detención de Alvarado. Posteriormente, Ancira se atribuyó como una “victoria de su grupo” la liberación de la periodista.
Las violaciones de derechos humanos
Raúl Ramírez Baena, de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, ante pregunta expresa de este medio, señaló que las violaciones iban desde la presunta desaparición forzada al haber intervenido una autoridad en la detención de la periodista Cinthya Alvarado sin notificar dicha detención.
Posteriormente, cuando la CNDH corroboró la detención de Alvarado en la subdelegación de la FGR, en Tapachula, Chiapas, el defensor de derechos humanos apuntó que era es una violación al debido proceso. “Ella debió haber sido presentada ante el Ministerio Público a la brevedad posible, explicarle los motivos de su detención, permitirle una llamada telefónica, la visita de un abogado o de una persona de su confianza, trato digno durante su detención (celda limpia, 3 alimentos al día, baños limpios, derecho a no ser torturada, derecho a no declarar, etc. Si no se cumplieron estas condiciones entonces la detención puede considerarse ilegal y debe ser liberada con las reservas de ley”, explicó.
Cinthya Alvarado se ha enfocado en la cobertura de Migración en la frontera sur de México, título que adoptó para su programa semanal de entrevistas y reportajes, y ha registrado sistemáticamente el paso de los migrantes por Tapachula y ciudades aledañas, incluso ha viajado con la corresponsalía de este medio a la frontera norte en la ruta de migrantes haitianos.
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