Connect with us

Con voz propia

¿Claudia o Marcelo? La hora de las definiciones

Published

on

 

Historias para Armar la Historia

Por Ramsés Ancira

Andrés Manuel López Obrador, si le hiciéramos caso a sus detractores, podría ser un pésimo presidente. No lo es, pero si así fuera, los partidos de oposición en México y sus líderes son tan pobres intelectualmente, tan carentes de propuestas, tan miserables como los Thernardier, pero mucho más que Javert (al fin y al cabo, éste era sólo era un policía que deseaba cumplir con su deber). Por todo esto llegó la hora de definir quién será el próximo jefe del Ejecutivo en México: Ebrard o Sheinbaum.

Votar por el PRI: Una razón para no hacerlo. Ése es el partido que gobierna el Estado de México. Cuando lo encabezó Eruviel Ávila, hizo uso del sistema penal para deshacerse de sus críticos, uno de ellos fue el licenciado Humbertus, quien hoy encabeza el mayor movimiento en el país contra la fabricación de expedientes y culpables. En el gobierno de Alfredo del Mazo, la entidad continúa en el primer lugar nacional de abusos contra personas privadas de su libertad.

Votar por el PAN: Igualmente una razón para no hacerlo. El fraude electoral mediante el cual llegó a la presidencia Felipe Calderón, tuvo un costo de más de 100 mil vidas por su guerra contra el narcotráfico. Con su apoyo, Genaro García Luna se convirtió en ejemplo paradigmático de la estupidez policíaca, al no por no poder investigar un solo caso de secuestro, sin recurrir a la tortura.

Más partidos no hay. La última opción independiente en México data del siglo pasado, con Alternativa, que encabezaba Patricia Mercado. Entre la soberbia de Andrés Manuel López Obrador y las luchas internas entre dizque campesinos, dizque socialdemócratas y feministas, acabaron con esa opción que no se alineaba con otros partidos y se negaba a ser satélite de otros; el Partido Verde, por ejemplo, siempre dispuesto a prostituirse con el mejor postor.

Así que la opción es Morena, nos guste o no. Ésta es la mula con la que tendremos que arar.

Pero faltan tres años y por lo mismo hay que tener cuidado. Muchos de los candidatos palomeados por Mario Delgado para competir por cargos de elección popular, vienen de partidos que saquearon las finanzas públicas en sus entidades, heredando endeudamiento, como es el caso comprobable de muchos municipios de la frontera norte de Coahuila.

Hoy, muchos de los que se apuntan para las elecciones estatales tienen pasados muy cuestionables, o francos vínculos con el crimen organizado; de tal manera que, si López Obrador quiere pasar a la Historia y conservar la viabilidad de la Cuarta transformación, tiene que delegar en la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Seguridad Pública y Protección ciudadana. Sus titulares tienen que estar muy pendientes de los candidatos que elijan, no se les vaya a colar otro Miguel Barbosa y se vayan a caer más helicópteros como el del matrimonio Moreno Valle, porque sí es así, a Morena se lo lleva la trampa.

Entonces ¿Se convertirá Claudia Sheinbaum en la primera mujer presidenta de México? O ¿por edad y lealtad primero le toca cosechar triunfos a Marcelo Ebrard? El ahora canciller por sus éxitos para conseguir las vacunas para México y mantener la política exterior mexicana, sin excluir a nadie: ni a Cuba, ni a Venezuela, ni a Palestina, le ha devuelto al país la dignidad que nuestro país había perdido, por ejemplo, cuando el canciller Videgaray le otorgó por puro negocio la condecoración del Águila Azteca al rey saudita, mundialmente reconocido como represor y asesino de periodistas, entre otros, por cierto.

(Por cierto, Israel se ha convertido en un refugio seguro para presuntos delincuentes mexicanos. La razón de fondo de que no haya un tratado de extradición entre ambos países, es que el nuestro se niega a la política permanente de genocidio y despojo de territorios palestinos).

También es posible que ni Claudia ni Marcelo sean candidatos de Morena. López Obrador puede tener “caballos negros”. Lo demostró al nombrar a su amigo Adán, como titular de la Secretaría de Gobernación. Recordemos también que tiene como jefe de asesores, trabajando sin reflectores, a Lázaro Cárdenas Batel. Para un país con memoria histórica, un nuevo Cárdenas en la presidencia sería un platillo suculento en el menú de candidatos presidenciables.

Y otra cosa tiene a su favor: Sin bañar de sangre el Estado de Michoacán, Cárdenas Batel supo mantener a raya al narcotráfico, asunto en el que el PRD fracasó olímpicamente.

Pero por ahora centrémonos en Claudia y Marcelo, la primera hizo un magnífico segundo piso, gratuito, que durante más de 10 años ha mantenido la fluidez de los distribuidores viales en el sur de la Ciudad de México; el segundo le dio concesiones a OHL, con el mismo propósito; y todavía no queda claro quién es responsable en el uso de materiales de tercera calidad en la parte elevada de la línea 12 del metro.

Cuando Manuel Camacho Solís fue jefe de gobierno de la Ciudad de México, se prohibieron las grúas particulares y la extorsión de automovilistas, cuando Ebrard ocupó el mismo cargo de su ex maestro y ex jefe político regresó la corrupción.

Con Marcelo Ebrard y Mancera, Armando Quintero y otros personajes de muy dudosa reputación robaron millones de pesos. La Secretaría de Transporte y Vialidad, se convirtió en un negocio magnífico para dar concesiones del Metrobús, del Metro y a organizaciones de taxistas.

Quintero ha hecho de una fracción del mapa de la Ciudad de México, la que corresponde a la alcaldía Iztacalco, un feudo que ha encabezado durante casi tres décadas. Quintero, en una noticia que ha desaparecido de las redes sociales, llegó a denunciar un robo en su domicilio particular por muchos millones de pesos, en efectivo y en bienes materiales, más propios de un maharajá que con de un alcalde de izquierda.

Como cereza del pastel, entre Ebrard y Mancera crearon un organismo de extorsión y chantaje llamado Instituto de Verificación Administrativa (INVEA) una caja chica de incalculable valor.

Claudia Sheinbaum, rescató del desaparecido partido Alternativa, a Andrés Lajous Loaeza, lo hizo secretario de Movilidad, y aunque ha sido víctima de ataques, como le ocurre a todo funcionario público, a diferencia de sus predecesores nadie le ha tildado de ladrón. Con él a cargo se creó el Cablebús, se ampliaron las líneas de Metrobús y crecieron ciclo-vías en la Ciudad de México. Se ha hecho más con mucho menos.

Sheinbaum no ha podido acabar con las obras de destrucción masiva que autorizaron sus predecesores, entre éstas la torre Mitikah, cuyos trabajos han atentado contra el pueblo originario de Xoco. Sin embargo, lo que sí hizo Claudia fue permitir que abrieran centenares de restaurantes y comercios en la Ciudad de México. Gracias a ella, el desempleo que provocó el Covid, no hizo aumentar la delincuencia en la capital. No solo pagó los gastos de entierro de todos los que murieron por la pandemia en esta ciudad, sino que ofreció alternativas de trabajo a miles de personas, quienes pudieron establecer negocios para trabajar por su cuenta.

Ahora el INVEA promueve el empleo, la vacunación y hasta concursos de participación ciudadana. Clausura las obras que autorizaron violando las leyes de uso de suelo y frena la construcción de condominios que fueron edificados en terrenos comprados por centavos a personas venidas a menos, para ser vendidos en millones (de dólares) por fraccionadores.

Por cierto, este también ha sido negocio de Dolores Padierna y René Bejarano. Con el apoyo del Registro Público de la Propiedad y del Registro Civil, identificaban terrenos intestados, se apoderaban de ellos, y construían edificios de departamentos para sus aliados políticos.

Sheinbaum, también está trabajando para que el Instituto de Vivienda deje de ser negocio de gestores, y se den los créditos directamente a las personas que más lo necesitan, entre ellos los que no tienen trabajo formal y por lo tanto no tienen las prestaciones del Infonavit. Aun así, carga con denuncias de sobreprecio en el arrendamiento de patrullas que sería más fácil y barato comprarlas que rentarlas.

Bitácoras suplementarias:

  1. El Conflicto entre catedráticos y Conacyt

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología ha sido instrumento de poder político para dar becas (y quitarlas) a los amigos de los poderosos. Un caso fue el de la abogada Yvonne Carolina Flores Alcántara, a quien temporalmente le retuvieron su beca de doctorado en Derecho, por presiones del columnista de La Jornada,  Alfredo Jalife Rahme Barrios.

Ahora resulta que un grupo de catedráticos de la Universidad Autónoma Metropolitana decidió durante el sexenio pasado formar un grupo de observación, con poder de decisión, para vigilar a quien se le otorgaban recursos de investigación. Esta iniciativa era excelente, pero… resulta que utilizaron recursos del propio Conacyt para hacer este mecanismo de fiscalización; y lo peor, se les señala por haber decidido que los proyectos de investigación que merecían ser apoyados, eran los de ellos mismos.

Hay 31 órdenes de aprehensión solicitadas por la Fiscalía General de la República, que para variar y no perder la costumbre de los sexenios del PRIAN, tiene un apetito enorme por meter a la cárcel a la gente y lavar la mundialmente deteriorada imagen del fiscal Gertz Manero, en lugar de terminar primero las investigaciones correspondientes.

2. La legitimidad del periodismo militante

La película Presunto Culpable, de Roberto Hernández, fue censurada por el Poder Judicial mexicano. Su estreno fue posible gracias a Diego Luna y Gael García Bernal, quienes fundaron el proyecto documental Ambulante.

Pero Diego y Gael no forman parte de la corte de aduladores del presidente López Obrador, de manera que el brazo periodístico de la 4T, llamado Revolución 3.0 decidió acusarlos de ser críticos por recibir recursos del “PRIAN”.

A eso se le llama sevicia, es crueldad innecesaria y es una calumnia. Una de las labores esenciales del Estado es promover la cultura cívica, la educación y la producción artística. A eso se destinaban los recursos para Ambulante, nada más, pero tampoco nada menos.

Tan reprochable es acusar a Epigmenio Ibarra de recibir préstamos del BANCOMEXT, que sobradamente tenía garantías para pagar por los programas que hace para Telemundo y Netflix, además de atraer divisas a México, como decir que Diego y Gael eran prianistas. Por cierto, ellos también producen en el extranjero y gracias a ellos se infla la bolsa de remesas que recibe el país.

Pero los lame botas siempre han estado tanto en la derecha como en la izquierda, así entre los conservadores como entre los liberales.

De Germán Dehesa y Rafael Solana dramaturgos y escritores, recibí dos lecciones. El primero decía que no era objeto, sino sujeto, por lo tanto, no podía hacer periodismo objetivo. El segundo, que cuando no le gustaba una obra de teatro, mejor la pasaba por alto “¿A quién le sirve denostar algo que ha costado esfuerzo, dinero, empeño y talento, aunque los resultados no sean satisfactorios?” Era, me dijo, un desperdicio de tiempo y espacio utilizar las páginas de la revista Siempre para hablar de obras malas, cuando había tantas buenas que reseñar.

Una verdadera lástima que Beatriz Pagés, heredera del fundador de esa revista, no haya aprendido la lección. Aunque el periodismo de opinión es legítimo, ella no hace periodismo hace una colección de odios y los graba en video.

Ya rebasé el espacio, quería hablar de Zolá, quien fue a la cárcel por publicar Yo Acuso, una denuncia por el antisemitismo del gobierno y el ejército francés. Merece más espacio, porque es una lección de periodismo que ha trascendido los siglos. Habrá que regresar a ello.

Por ahora solo quiero recordar:

Guillermo Prieto, Carlos Marx, Ignacio M. Altamirano, los Hermanos Flores Magón, Emilio Zolá y Víctor Hugo por mencionar algunos ejemplos, todos ellos fueron periodistas, todos ellos lucharon contra el régimen y todos pasaron a la historia por eso.

La oposición en México, incluida la oposición que hay dentro de Morena, también tiene un fuerte componente de miserables, a diferencia del personaje de Víctor Hugo, ellos no sólo son fanáticos obsesionados con cumplir con un deber, son fanáticos del poder por el poder; y eso es característica del nuevo Yunque.

Ya no se trata sólo de la unión de personas identificadas con ideales, aunque fueran de extrema derecha. Ahora es un club de empleos y negocios que quieren realizar al amparo del Estado. Jamás podremos perdonar el asesinato de cientos de extranjeros, cuando la yunquista Cecilia, dirigía el Instituto Nacional de Migración; o la muerte de 49 niños en la guardería ABC, concesionada a particulares, cuando Margarita Zavala era la responsable del DIF.

Continue Reading
1 Comment

1 Comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Con voz propia

De escándalo en escándalo y AMLO nos manda al carajo

Published

on

By

TRAS BAMBALINAS  

Por Jorge Octavio Ochoa

De escándalo en escándalo, el régimen 4teísta va dando tumbos, pero esta vez se enfrentará a sus demonios internos.

Del nuevo hallazgo de otra mansión en Houston, que López Obrador ve como “modesta”, al descubrimiento de medicinas echadas a perder en Tabasco y Veracruz, no hay “a cuál irle”, como dicen en el barrio.

Ambos casos son, más que debate, motivo de demandas penales y llamados a cuentas por el Congreso de la Unión. Pero, como ya sabemos, al menos en la Cámara de Diputados no hay nada que hacer.

El agrónomo director de Pemex, Octavio Romero Oropeza tendrá que explicar, en primer lugar, porque una muchacha sin experiencia en el sector petrolero es directora de una filial de la paraestatal.

Pero, peor aún. El Senado de la República debe llamar a cuentas a los gobernadores de Veracruz y Tabasco por el criminal desperdicio de medicinas y vacunas, al margen de las demandas penales que les inicie la población.

Moralmente, ambas investigaciones profundizan el debilitamiento que la imagen del presidente de la república sufrió desde que se reveló el caso de su hijo José Ramón López Beltrán, del que no ha podido salir el mandatario.

En medio de todo este drama, los grupos al interior de MORENA empiezan a lanzarse obuses mortales y tarde o temprano echaran mano a estos temas, así como a la disputa entre el fiscal Gertz Manero y el ex consejero presidencial Julio Scherer.

Es muy factible que, por lo pronto, Cuitláhuac García y Carlos Merino, gobernadores de Veracruz y Tabasco, sea citados a comparecer en el Senado, luego de confirmarse el quebranto por miles de fármacos que caducaron embodegados.

Los radicales de MORENA, encabezados por John Ackerman, dirán que esto es culpa de Mario Delgado, por permitir el ingreso de advenedizos y pecadores. Los otros dirán que es resultado del avasallamiento, soberbia y autoritarismo de los Ayatolas.

López Obrador podrá decir que Cuitláhuac y Merino son “gente de primera”, pero al margen de su humilde opinión, ambos tienen que explicar cómo fue que se echaron a perder 100 mil 100 cajas en Tabasco y 884 mil 822 en Veracruz, de piezas de medicina contra el cáncer.

El escándalo adquiere otros niveles cuando el primer mandatario de la nación acaba de mandar “al carajo” a todos sus conciudadanos de la oposición, a quienes también gobierna, por criticar su decisión de traer médicos cubanos “especialistas”, para enviarlos a zonas apartadas porque los mexicanos no quieren ir.

Hasta la fecha López Obrador no ha precisado en qué se gastaron 285 millones 873 mil 177 pesos para el pago a 585 presuntos especialistas de la isla que vinieron a “asesorar” a los mexicanos, y cuántas vidas salvaron los galenos durante la pandemia.

El presidente descalifica, insulta y todo le parece modesto. Pero seguimos sin saber cómo se justifica el gasto por sólo tres meses de servicio de cada uno de los médicos cubanos, que ganaron en ese lapso 437 mil 390 pesos por cabeza. Aunque en realidad el dinero fue a parar a las arcas del gobierno de Cuba.

Es un insulto para miles de médicos mexicanos, que sólo ganan 17 mil pesos mensuales en muchos casos. Pero a él le parece poca cosa gastar por ejemplo, tan sólo en 2020, alrededor de 14 millones 884 mil pesos por gastos de “hospedaje, alimentación y servicios generales”.

Es ofensivo y fuera de todo orden, que el presidente nos mande “al carajo” por estar inconformes, luego de dos años de pandemia, en que su régimen nunca tuvo un gramo de empatía para condonar impuestos, diferir pagos de algunos servicios públicos o hacer descuentos. Nada, no hubo ningún apoyo.

Un insulto a la inteligencia del pueblo 

Enfurecido, por este último escándalo de la casona, López Obrador también trata de aplastar, sepultar, evadir el escándalo de la hija de su secretario particular, Alejandro Esquer, y cree que con su sola palabra lo libra a él y al director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, de todo pecado.

No sólo se trata de la casa de 8 millones de pesos, adquirida en Houston por Carmelina Esquer, a tan sólo 15 minutos de la que ocupaba el hijo mayor del presidente, José Ramón López Beltrán, quien pagó la renta con su sueldo de una empresa radicada en Estados Unidos, propiedad “del hijo de un amigo”.

Hay toda una cadena de irregularidades, como el hecho de que Carmelina fue designada directora de Pemex Procurement Internacional (PPI) en julio de 2019, con tan sólo cinco meses de experiencia en el sector petrolero, luego de ser solo “coordinadora de área”.

Éste es un asunto grave, que por sí solo amerita explicación de Romero Oropeza. Ella tiene un sueldo mensual de 270 mil pesos, superior a lo que gana el presidente, y contraviene la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, promovida por el propio López Obrador.

En 2019, tras el triunfo de AMLO, ella fue nombrada delegada de la Secretaría del Bienestar y un mes después, en febrero de 2019 llegó a Pemex como coordinadora de área, para después ascender a la dirección de PPI. Ahí se confirma aquello de que «90% de lealtad y 10% de capacidad».

Es aberrante, un insulto a la inteligencia del pueblo, porque además la filial de Pemex fue creada por el “odiado Peña Nieto y los conservadores de antes”; ha mantenido contratos con Baker Hughes, la empresa de donde salió un funcionario que le rentó su “casita” a José Ramón López Beltrán.

También tuvo contratos con la empresa holandesa Vitol, vinculada a sobornos comerciales. Aun así, la filial de Pemex en Houston firmó convenios con ellas.

Pero no es todo. La filial de Pemex mantiene prácticas de opacidad, heredadas de los de antes, como el conservar en secreto su nómina y los contratos multimillonarios que ha suscrito. Todo, bajo el pretexto de que se rige por leyes extranjeras y por tanto, “no es un ente obligado”.

El blindaje de opacidad creado por el gobierno de Peña Nieto bajo la dirección del actual indiciado Emilio Lozoya, es el mismo que mantiene el impoluto régimen de López Obrador. Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), tuvo que obtener la información a través de una fuente que ha colaborado para PPI.

Pero López Obrador justificó la contratación de Carmelina, el sueldo, el cargo y la propiedad de una residencia en Estados Unidos. “Ella estudió y tiene un trabajo en Houston y compró una casa, un departamento, pero modesto…”

Sin más argumentos, se fue de boca contra el diario Reforma y otros diarios estadounidenses, así como contra el periodista Jorge Ramos, menciona a Carlos Loret. Pero no aclara ninguno de los puntos legales. El presidente de México otra vez falta a la verdad, a la ética y a la legalidad.

¿No pasa nada? ¿Qué es lo que ya cambió, señor presidente? Me gustaría rematar esta entrega y aplicarle la misma que usted nos recetó por criticar la contratación de médicos cubanos.

Pero ¿sabe algo? Entre las pocas cosas en que estamos de acuerdo, debo decirle que, efectivamente, “no somos iguales”. Nosotros sí tenemos todavía autoridad moral y educación. No puedo mandarlo ni a su rancho.

Continue Reading

Con voz propia

Fiesta familiar de gobernador de Hidalgo se hizo con la Sonora Dinamita y Mariana Seoane

Published

on

By

Para la celebración anual de la familia Meneses, el gobernador del Estado habría gastado junto con su familia alrededor de 1.7 millones de pesos en una fiesta privada

Por Emmanuel Ameth

Omar Fayad Meneses, gobernador de Hidalgo (Méx), se puede dar lujos desde el poder que para el resto de los mortales sería imposible. Y es que según se observa en un video en propiedad de este medio, el mandatario contrató a la Sonora Dinamita así como a Mariana Seoane para amenizar la reunión familiar anual de la familia Meneses, misma que tuvo una asistencia de al menos 2 mil 100 invitados.

La reunión, que es llevada cada año, sufrió un salto exponencial en cuanto a los artistas contratados con Omar Fayad en el poder y con su primo, el entonces alcalde de Zempoala Héctor Meneses Arrieta, toda vez que invitaron a artistas de talla internacional.

Durante el video que fue compartido a este medio, se observa al gobernador de la entidad dirigiendo unas palabras a los asistentes:

“Hoy tengo el orgullo y el agrado de presentar un espectáculo maravilloso con dos grandes artistas. Por una parte una sonora muy caliente ¡La Sonora Dinamita! van a pasar para deleitarnos con muchas de sus canciones. También quiero presentarles a una amiga muy querida, una mujer guapísima, actriz… (pausa) ese chiflido se quedó corto… va a estar aquí esta tarde animando a nuestra familia y ella es ¡Mariana Seoane!”, dice Omar Fayad en el video que corresponde a su reunión familiar anual 2019.

Fayad Meneses agradeció también el prestar el recinto (municipal) a su primo el entonces presidente municipal Héctor Meneses Arrieta.

El costo del evento

Si bien el costo de los artistas depende de la agencia que los contrate, el personal que lleve, la producción, la distancia de la Ciudad de México, si el evento es público o privado y sobre todo la fecha en que son contratados, este medio hizo una aproximación del valor pagado a los artistas para su presentación.

De acuerdo con blogs especializados en redes, hace una década, contratar a la cantante y actriz Mariana Seoane costaba unos 350 mil pesos por presentación, cifra que habría subido a por lo menos medio millón de pesos en 2019.

En el caso de la Sonora Dinamita, la revista Proceso reveló que la suma de todos los costos asociados a su presentación, en un día cotidiano -el evento e Fayad fue en fin de año-, supera el millón de pesos.

Es así que entre ambos personajes, independientemente del costo del recinto, la cifra erogada asciende a por lo menos millón y medio de pesos solamente de la presentación, pues también se departió una cena para los más de 2 mil asistentes, lo que añadiría por lo menos otros 200 mil pesos al total.

Y es que aunque en el caso de Fayad Meneses así como el de su esposa Victoria Ruffo, podría existir un precio especial -o incluso ninguno- por parte de los artistas, los costos asociados a su traslado y equipo de producción siguen siendo millonarios.

Continue Reading

Arteleaks

Un amigo de Dios

Published

on

By

 

JUEGO DE OJOS

Por Miguel Ángel Sánchez de Armas

En esta entrega comenzamos con un acertijo. ¿Podrá el lector adivinar de quién hablo?

Un escritor, nacido alrededor de 1890, es famoso por tres novelas. La primera es corta, elegante, un clásico inmediato. La segunda, su obra maestra, presenta a los mismos personajes, aunque es más larga y compleja, e incorpora en forma creciente elementos míticos y lingüísticos. La tercera es enorme, casi una locura exuberante de la imaginación.

Una pista: no se trata de Joyce.

Un escritor, nacido alrededor de 1890, denunció la producción masiva, el estruendo del tráfico y el descarno y fealdad de la vida moderna europea, y amó los árboles y la verdura de la campiña inglesa en donde vivió de niño, así como a las pequeñas y delicadas criaturas con las que se topó en las leyendas nórdicas.

Una pista: no se trata de D. H. Lawrence.

Un escritor, nacido alrededor de 1890, mezcló porciones de literatura antigua con su propia obra maestra, aderezándolas magistralmente conforme avanzaba.

Una pista: no se trata de Ezra Pound.

Un escritor, nacido alrededor de 1890, se declaró monárquico y católico.

Una pista: no se trata de T.S. Eliot.

Los más antiguos de mis lectores –antiguos en el sentido clásico- quizá hayan adivinado ya de quién hablo.

Y si son mis contemporáneos y fueron como yo vagamundos y en su camino a Damasco se toparon en un callejón con el grafiti “¡Frodo vive!”, entonces ya lo saben de cierto.

Para los más jóvenes, quizá un cuento les ayude:

“Había una vez un cuarentón, profesor de lingüística y filología, que sabía más que nadie en el mundo sobre las antiguas lenguas nórdicas y el Beowulf. El maestro había quedado huérfano muy joven, y el ejército de su país lo mandó a una guerra terrible en donde estuvo a punto de perder la vida.

“Anegado en el lodo sanguinolento de las trincheras y apabullado por el estruendo del cañón y la metralla y los lamentos de amigos y enemigos, quizá haya imaginado el mundo que creó cuando muchos años después interrumpiera por un momento la calificación de un examen para escribir al reverso de la hoja: “En un agujero en la tierra vivía un hobbit”.

Es claro que el escritor de quien hablo, nacido alrededor de 1890 en África del Sur, es John Ronald Reuel Tolkien, hoy una referencia doméstica gracias a Hollywood, pero en mi adolescencia y primera juventud, vicario de un rito arcano cuyos miembros nos reconocíamos por señas secretas y conjuras pronunciadas en voz baja como la de “¡Frodo vive!”

Me asombra que haya sido hasta fines de los ochenta que encontré en mi propio país con quien hablar sobre la tetralogía de Tolkien y sus asonancias y disonancias con, entre otros, Joyce, Lawrence, Pound y Eliot, de la manera juguetona que se consigna al inicio de este texto y que ojalá fuera mía, pero lo es de Jenny Turner, la espléndida periodista autora de Razones para amar a Tolkien.

He aquí un personaje deslumbrante y paradójico. De él se dice que era aburrido en una sociedad y un siglo de tiesuras, y que su devoción por la filología se percibía anticuada incluso entonces.

Pero la obra de este flemático inglés nacido en Sudáfrica, quien nunca alzaba la voz, vestía siempre en tweed y chaleco y fumaba pipa, despertó una corriente pasional pocas veces vista en la literatura.

Jenny Turner confiesa que le asusta haber pasado “demasiado tiempo” de su adolescencia en compañía del demiurgo de El señor de los anillos y que ya adulta si bien encuentra los libros repetitivos y “ruidosos”, éstos siguen conectándose a su espíritu de manera inquietante.

“Hay una succión, un algo primigenio que se transmite entre ambos, como cuando una nave espacial se enchufa a la nave madre. Es como el seno materno, es un alivio infantil… que también es como un hoyo negro”.

Escalofriante memoria, pero humana y generosa si la comparamos con otros juicios, como el de mi admirado Edmund Wilson: “Hipertrofiado… Un libro infantil que de alguna manera se salió de madre… Una pobreza creativa casi patética…”.

John Heath-Stubbs estima que la obra es “Una mezcla de Wagner y el osito Winnie Pooh, mientras Germaine Greer exclama que fue “su pesadilla”.

Vaya, pues. Supongo que el viejo profesor, tan enemigo de las pasiones terrenas, nunca imaginó que la obra iniciada con la frase, “En un agujero en la tierra vivía un hobbit”, fuera a despertar tantas y tan opuestas durante tantas generaciones, pues a estas alturas del siglo y mal que me pese gracias al cine, la cofradía tolkiense es ya una muchedumbre.

No escapa a la aguda e inteligente mirada de Jenny Turner la paradoja: si los libros son tan criticables, ¿por qué a tantos millones les han apasionado?

No es una pregunta fácil, pero tengo mi propia experiencia. El Hobbit (1937) me encontró, aún adolescente, en el aeropuerto de Londres, olvidado o escondido por alguien entre el Time, el Newsweek y el Life.

Lo compré por no dejar, por tener algo que leer en el vuelo de interminables horas que me esperaba. ¿Por no dejar? ¿O fue que se cumplió el adagio de Edmundo Valadés sobre los libros que nos están destinados en la vida?

En la sala de espera comencé la lectura y a la mitad del vuelo maldije no haber adquirido los tres tomos de la secuencia, conocida como El Señor de los Anillos (1954).

Caí en la red del viejo profesor, atrapado, de nuevo, en el vicio solitario que nos libra para siempre de la soledad. No descansé hasta que pude fatigar la trilogía con pasión talmúdica y transité los caminos de toda la obra del viejo profesor y de lo que su hijo Christopher editó amorosamente en memoria del demiurgo de la Tierra Media.

Y como dicen los angloparlantes, al final del día lo que me quedó fue una profunda identificación con la obra, una suerte de simbiosis que, ahora lo pienso, tiene en verdad algo de misterio sobrecogedor.

Leo y releo los libros. Sé de memoria pasajes enteros. Y cada vez que los visito descubro algo novedoso. Quizá ahí esté la explicación. Tolkien fue capaz de comunicarse con otros espíritus en un nivel anímico primario que escapa a toda explicación y que tiene como hilo conductor las emociones y sensaciones más humanas.

Desde luego que una mirada crítica, como apunto arriba, descubre inconsistencias en el texto, en los diálogos, en los personajes y en la narrativa.

Yo daría cristiana sepultura a Tom Bombadil, un personaje arbóreo que transcurre cantando tonadillas hueras y que no tiene mayor consecuencia en el resto de la historia, y trabajaría la estructura interna de algunos protagonistas así como la lógica de varios episodios.

Y ya que de utopías hablamos, también sacaría del mercado la horrenda traducción al español de Taurus, con su majadera “castellanización” de nombres que en vez de un Bilbo Baggins nos sirve un “Bilbo Bolsón” amén de otras aberraciones asestadas a la obra del viejo profesor. No ha nacido el argentino que se deje intimidar por los versos aliterativos del Beowulf. ¡No señor!,

Y a todo esto, ¿quién fue este personaje, esa suerte de hobbit mayor?

John Ronald Reuel Tolkien nació el domingo 3 de enero de 1892 en Bloemfontein, África del Sur, después de un parto difícil y prolongado. Apunto este detalle íntimo porque lo encuentro en la biografía de muchos escritores.

Sus padres fueron Arthur Tolkien y Mabel Suffield. A ese país habían emigrado en busca de fortuna y ahí creció, un niño débil y enfermizo. A la muerte de Arthur en 1896, Mabel regresó a Inglaterra, en 1900 se convirtió al catolicismo y en 1904 murió de diabetes, enfermedad incurable en la época.

La madre es un personaje fascinante por derecho propio y creo que su personalidad impregna a los espíritus etéreos y fuertes de las pocas mujeres en la obra de J.R.R.

Antes de casarse con Arthur a los 21 años, había sido misionera de la Iglesia Unitaria en África y, créalo o no el lector, ¡impartió catecismo en el harén del sultán de Zanzíbar!

Ahora bien, imaginémonos a esta familia de la clase media pobre en la Inglaterra anglicana y victoriana de entonces y las consecuencias que sin duda estos hechos tuvieron sobre la sensible personalidad del niño J.R.R.

¿Recuerda el lector a Shelob, el mefistofélico ser que en forma de tarántula gigante custodia el paso de Cirith Ungol a Mordor por donde deben transitar Bilbo y Samwise merced a las intrigas de Gólum?

Pues en Sudáfrica el niño John tuvo experiencias que aparecerán reflejadas en su obra: un encuentro con una tarántula peluda que lo picó, y con una serpiente.

Y un mozo de la familia “lo tomó prestado” durante varios días para llevarlo a su aldea y presumirlo a su extensa parentela, con las consecuencias que el lector podrá imaginar.

Creo que su niñez africana, su adolescencia en la campiña inglesa, su estancia en las trincheras en la primera guerra mundial -donde el gas mostaza daño su salud para siempre y en donde perdió a la mayoría de sus amigos- , su vida enclaustrada como profesor de filología y sajón antiguo… toda su existencia, pues, está reflejada en la saga de los Baggins, desde la fiesta a la que asisten los enanos sin invitación, hasta la última escena en que Bilbo, Frodo y otros personajes abandonan para siempre la inolvidable Tierra Media.

Pero me estoy saliendo de cauce. Si el viejo profesor pudiera leer estas cuartillas y en particular el anterior párrafo, sin duda las haría confeti, ya que detestaba a los críticos y a los exégetas… ¡y a fe mía que tenía razón! Así que en resumen diré que los cuatro libros de la saga (El Hobbit,  El Señor de los Anillos, Las dos torres y El regreso del rey) con El Silmarilion, integran una república abierta a quien desee pedir la ciudadanía del país mayor del gozo, que es la tierra de la imaginación.

Reuel, el tercer nombre de Tolkien (John Ronald), es un apelativo heredado de padres a hijos en esa familia, y quiere decir, literalmente, “Amigo de Dios”. Sin duda el viejo profesor lo fue.

***

Fuente: juegodeojos.mx

Continue Reading

Trending

A %d blogueros les gusta esto: