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Chile, la rabia con vista al mar

Análisis sobre las protestas masivas en Chile, a propósito del neoliberalismo

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Mario Torres Dujisin

Por muchos años, Chile se ha presentado al mundo como un icono de estabilidad, desarrollo, progreso, hasta lograr convertirse en un ejemplo para América Latina: ingreso per cápita de sobre 20 mil dólares, superior a los países de la región; crecimiento sostenido, facilidades para la inversión extranjera, baja inflación y un Estado que protege el libre mercado y cumple obedientemente con las reglas del neoliberalismo. Lo que no se dice es que Chile se ha posicionado también como una de las diez economías más desiguales del planeta y no es opinión de “agitadores marxistas”, lo señala la ONU y el Banco Mundial, usando el Coeficiente de Gini que, resumido, es un número entre 0 y 1, donde cero representaría un reparto totalmente equitativo y el 1 significaría que toda la riqueza está en manos de un solo individuo. Para la ONU, un coeficiente Gini superior al 0,40 es alarmante porque indica una polarización entre ricos y pobres difíciles de asumir por la sociedad. Chile tiene el coeficiente de 0,47, unos puntos sobre la desigualdad en Ruanda. De esto no hablan los gobiernos chilenos ni la prensa internacional, sino recitan la imagen país que exhibe  vinos, frutas, mariscos, cobre. El sistema pregona la libertad de mercado como un requisito de funcionamiento con la participación de muchos actores económicos. Curioso dogma. En Chile el comercio de alimentos está en manos de tres grupos económicos, las farmacias en tres cadenas, la salud en cinco empresas y las pensiones en seis empresas, con gran participación de inversiones extranjeras. Se llama oligopolio y no libre mercado.  
No hay duda que para los grandes capitales es un país ejemplar que los medios internacionales se han dedicado a ensalzar. Sin embargo, esta bella imagen esconde bajo la alfombra es un polvorín social que se viene acumulando por años y son las causas del estallido ciudadano que se ha verificado en el país.

Foto: Wikimedia

El 6 de octubre entró en vigor el alza de las tarifas del metro, acompañada de manifestaciones estudiantiles que se prolongaron por dos semanas y cuya consigna era la “evasión masiva”, saltando los torniquetes para ingresar a los andenes sin pagar y destruyendo muchos de ellos. Mucha gente aplaudía mientras esto sucedía y la consigna juvenil, se fue apropiando de la población adulta, los jubilados, gremios de la salud, educación y de manera espontánea, se integraban nuevos grupos con demandas. El 18 de octubre se reunió gran cantidad de personas en la Plaza Italia para protestar contra las injusticias del sistema, fueron dispersados con más dificultad, pero una semana después, el viernes 25 de octubre, el país se levantó espontáneamente en una movilización social de una magnitud mayor a la que se vio en Chile después de la derrota del dictador Pinochet en el referéndum de 1988, también mayor que en el retorno a la democracia en 1990. Y todo comenzó con un alza en las tarifas de la privatizada locomoción colectiva en 30 pesos, es decir de su actual precio de US$ 1,13 a US$ 1,17. ¿Por tan poco? Qué miserables, decían en el gobierno. Cabe destacar que el precio de la movilización colectiva es una de las más caras del mundo, pero no era el problema central. Las proclamas del movimiento social lo explican en pocas palabras “No son treinta pesos, son treinta años”. Efectivamente, después de 30 años, cinco gobiernos de la Concertación y Nueva Mayoría (partidos de centro izquierda), y dos gobiernos de la derecha, incluyendo el actual gobierno de Piñera, no sólo no han resuelto los graves problemas sociales, sino que los ha agudizado de manera escandalosa.

Los dirigentes de la Concertación y Nueva Mayoría le dieron continuidad al modelo instaurado por el régimen de Pinochet y terminaron siendo socios de la derecha a través de políticas de acuerdos. Los gobiernos de Eduardo Frei (Demócrata Cristiano) de 1994 al 2000 y del socialista Ricardo Lagos, del 2000 al 2006, privatizaron íntegramente las sanitarias y agua potable, concesionaron las principales carreteras del país, los servicios telefónicos, energía eléctrica, gas y el petróleo, vendieron nueve islas, privatizaron playas, hospitales y cárceles. Michelle Bachelet privatizó, nada menos que el mar austral de Chile, entregando miles de hectáreas de tierra y mar, de García Márquez. Las ventas y privatizaciones se realizaron a valores ridículos y que  significó despidos masivos y aumento de precios de los servicios, perfeccionando aquello que comenzó el dictador Pinochet. El premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz afirmó que “La privatización es en realidad sencilla: todo lo que hay que hacer es regalar los activos a los amigos, y esperar favores a cambio”. Estos favores se tradujeron en actos de corrupción, pagos ilegales de campañas políticas,  elusión de impuestos y muchas otras anomalías que no han sido sancionadas y flotan en declaraciones demagógicas. 

Foto: Wikimedia

Otro tema concurrente en las protestas son los ingresos monetarios que perciben diputados y senadores. Las dietas  parlamentarias, sueldos de ministros y altos funcionarios del Ejecutivo, es otro de los ultrajes que vive el país. El sueldo base de un senador es de 13 mil dólares, pero con las asignaciones que fija la Constitución, llegan a los 46 mil dólares mensuales, además de un viatico diario por asistir a las sesiones parlamentarias de 140 dólares. En otras palabras, los parlamentarios ganan en total 120 veces el sueldo con que vive la mayoría del país, en que el 60% de los hogares está endeudado y no llega a fin de mes con sus cuentas, pagando, además, elevados intereses a las instituciones financieras. El 15% del sueldo se va en transporte y el resto en alimentación, arriendo, agua, luz, gas y pago de deudas. Por lo mismo, en las grandes manifestaciones del país, no se ha visto una sola bandera de los partidos tradicionales de centro izquierda chilena, sólo emblemas nacionales y banderas del pueblo Mapuche. La iglesia también desapareció. Esta vez no tuvieron coraje para presentarse como mediadores de los conflictos sociales al enfrentar graves acusaciones de pedofilia y abusos que culminan con el traslado de los culpables a otra parroquia sin enfrentar la justicia ordinaria. Las millonarias estafas realizadas por empresarios son pagadas con “cursos de ética”, mientras le dan cinco años a un ladrón de gallinas.  La impunidad es uno de los grandes temas de la protesta y así, de un día para otro, el país levantó la alfombra y se convirtió en una república banana, sin gobierno, sin parlamento, sin partidos y sin Dios.

¿Qué quieren los manifestantes?, en pocas palabras, justicia y equidad: mejores  pensiones, mayor acceso a la salud, educación gratuita, sueldos dignos, etc., en un país donde las tarifas de los servicios fundamentales se reajustan de manera permanente y automática en base a un modelo de negocios donde la utilidad del negocio sigue siendo el criterio fundamental. Pero la protesta chilena no es sólo reivindicaciones parciales, es también un rechazo rotundo a un modelo económico amparado por la Constitución del país que se ha transformado en una religión, cuya plegaria principal es el crecimiento económico como sublime principio de desarrollo que, mágicamente, llegaría a la población con el “chorreo hacia abajo”, factor que no se ha verificado en ningún país subdesarrollado y que la CEPAL advirtió su contradicción hace ya varias décadas. El resultado de este axioma es que el 65% de la riqueza del país se la lleva el 10% más rico y de ese porcentaje, el 1% acapara el 26,5% del patrimonio y más del 50% de la población vive con un sueldo mensual inferior a los 350 dólares. El precio del agua es 3 veces más cara que en México y los medicamentos (concentrados en tres cadenas de farmacias) tienen los precios más altos del mundo. Vivir en Chile es caro y un drama para la mayoría de las familias. La renta mensual habitacional es un 35% más cara que en México, un 73% que Argentina y un 47% que Brasil.

El modelo económico neoliberal se impuso en el país con un golpe militar en 1973 como en muchos países de sur de América Latina, instaurando una constitución y una praxis que le entregaba a las grandes multinacionales el poder económico del país a través de privatizaciones de los recursos básicos del país a punta de fusil, desmantelando al mismo tiempo las organizaciones sociales, partidos políticos, sindicatos y otros actores del mundo social del país, con violación sistemática de los Derechos Humanos. La dictadura duró 17 años y dejó intactas las bases del modelo económico apoyado por Washington y sus instituciones como el FMI y Banco Mundial. La esperanza que se tejió en los gobiernos de centro izquierda luego de la caída de Pinochet, simplemente no resultó, a pesar de que realizaron varias modificaciones de orden social. Al inicio de la transición, existía el temor razonable a las Fuerzas Armadas (Pinochet entregó el poder, quedando como comandante en jefe del ejercito y senador designado), pero luego vino el acomodo de los partidos de centro izquierda con el sistema predominante, sin tocar el fondo del problema heredado del dictador. Lo principal es que el Estado chileno es un ente subsidiario y una constitución prácticamente imposible de modificar. Hacer un referéndum democrático para cambiarla es tan engorroso que nadie le quiere meter mano. Se han hecho más de veinte modificaciones constitucionales que no tocan el  meollo del problema. Un maquillaje para calmar ánimos.

Foto: Wikimedia

El sistema de salud chileno es un sistema mixto de atención, compuesto por el seguro público, que se denomina FONASA, Fondo Nacional de Salud, y uno privado denominado ISAPRE, Instituciones de Salud Previsional. El sistema público FONASA, atiende al 76% de la población de bajos ingresos y cuenta con 2,2 camas por cada mil habitantes, una modalidad en que los pacientes deben esperar meses para ser atendidos y muchas veces, su viaje al hospital se convierte en una marcha fúnebre hacia el cementerio. En 2016, de acuerdo al Ministerio de Salud, fallecieron 25 mil personas mientras estaban en lista de espera para ser atendidos en hospitales. El sistema de ISAPRE es controlado por siete empresas, de las cuales seis son capitales extranjeros y operan con un sistema de “integración vertical”, es decir, son dueños de clínicas y centros médicos. El año pasado obtuvieron utilidades de 100 millones de dólares. Este sistema reproduce la arbitrariedad social del país, incluso dentro de sus propios afiliados con planes diferenciados de acuerdo al nivel de ingresos. La población con bajos ingresos, ni hablar de ingresar a este sistema. Para entender la rabia de los manifestantes, basta con recorrer los hospitales que atienden con Isapres y los públicos que lo hacen con Fonasa: Kinshasa y Estocolmo.

Otro de los sistemas que los chilenos están cuestionando fuertemente son las AFP o administradoras de fondos de pensiones, creadas por José Piñera, hermano del actual presidente de Chile. Estas empresas están autorizadas legalmente para realizar la función de administrar los ahorros para pensiones de los trabajadores y gestionar el pago de las prestaciones que la Ley establece. Nunca se había visto un negocio más seguro y rentable para la empresa  privada que la AFP. Un mercado cautivo y obligatorio para los trabajadores y por lo mismo las utilidades de las seis administradoras (cinco son capitales extranjeros) alcanzan a los 490 millones de dólares, gran parte va a parar a paraísos fiscales. El sueño de un inversionista ya que sus ganancias no dependen del mercado o de una buena o mala gestión, está garantizado por ley. Por cada $ 100 de sueldo, descuentan 13 pesos, de los cuales, 10 pesos van al Fondo de Pensión y los 3 pesos restantes van directamente a las AFP. Y esto viene ocurriendo todos los meses desde 1981 pero cuando deben cumplir con la obligación de pagar las pensiones, éstas sorprendentemente se convierten en una miseria. Personas que cotizaron por 40 años, reciben pensiones equivalentes al 30% del salario que recibían antes de jubilar y gran cantidad de profesores reciben una pensión de menos de US$ 300.

Los primeros días de la protesta masiva, los asesores del presidente Piñera, al ver que las demandas no se detenían con la actuación de Carabineros, le dijeron: Fíjese presidente cómo la han hecho otros mandatarios, Macron en Francia tranquilizó a los “chalecos amarillos”, echando pie atrás los impuestos que producían la revuelta social. Lo mismo hizo Lenin Moreno en Ecuador al retirar el decreto 883, que subía los precios del petróleo. Haga eso, pero rápido, le insistieron y Piñera accedió, dejando nulo el alza de los treinta pesos. Asunto resuelto, pensó y organizó una comida para celebrar con pizzas este triunfo político y el cumpleaños de su nieto. Primer error comunicacional. En pocos minutos aparecieron mil twits mostrándolo con su familia en un restaurante elegante, “mientras nosotros a palos, presidente ladrón”, era lo más recatado que le escribían, pero él estaba tranquilo: Si a Macron y Moreno les resultó, por qué no a mí, pensó seriamente, rezó y se fue a acostar. Esa noche soñó con una flor blanca en medio de un lago y cuando quiso tomarla, se dio cuenta que era la punta de iceberg. Afinó la vista y vio, bajo la línea de flotación, un enorme bulto que contenía todas las demandas ciudadanas, estudiantes, profesores, jubilados, salud, transportes, hasta las prostitutas salieron a la calle exhibiendo carteles que señalaban “Piñera no es hijo nuestro”. La movilización social, no sólo continuaba, sino crecía como espuma de un hervidero de demandas, las que se fueron ampliando a las diferentes comunas y regiones del país.  En las calles de Santiago apareció, nada menos que el 40% de la población de la capital chilena en una manifestación nunca vista, con sobre tres millones de manifestantes, incluyendo las comunas de Santiago (el gobierno reconoce un millón doscientos mil).

Imaginemos a Ciudad de México con casi siete millones de personas en la calle o en Buenos Aires con la misma cantidad de manifestantes. Casi simultáneamente, se anexaron a la protesta las regiones, todo el país marchando y tocando cacerolas. Autoridad y decisión, Presidente, le recomendó Chadwick, su primo, y Ministro del Interior, sea fuerte. Piñera, nuevamente en televisión, comete el segundo error, no sólo comunicacional sino político y anuncia arrebatado, “Estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable”, dejando entrever que se trataba de una invasión organizada desde el extranjero. Primero pensó en los bolcheviques, pero los asesores le señalaron que la Unión Soviética había terminado hace 28 años. Desde Washington le notificaron que acusara a los comunistas cubanos y a los terroristas venezolanos de Maduro. No se atrevió a decirlo porque un mensaje que se reitera y usa para cualquier cosa, “No se lo cree nadie”, además las protestas tenían señales tan claras y espontáneas que hacía imposible que lograran atemorizar a la gente con añejas consignas del Macartismo. Entonces, sólo habló de la violencia y la coordinación que tenían los perpetradores de actos vandálicos. Declara Estado de Sitio, toque de queda y saca a la calle 20 mil soldados. La Policía (Carabineros) estaba sobrepasada. “¡¿Qué van a pensar de nosotros?!”, se preguntaba trastornado. Calma, Presidente, hable con fuerza y humildad. Al día siguiente salió en televisión con cara de cordero pidiendo disculpas, “entendía por lo que pasaba el pueblo chileno, había recogido el mensaje” dijo con los ojos húmedos por las bombas lacrimógenas del centro pero le sirvió para mostrar algún sentimiento, aunque fuese teatral y siguió diciendo “La multitudinaria, alegre y pacífica marcha, donde los chilenos piden un Chile más justo y solidario, abre caminos de futuro y esperanza”, agregó Piñera en Twitter. “Todos hemos escuchado el mensaje. Todos hemos cambiado. Con unidad y ayuda de Dios, recorreremos el camino a ese Chile mejor para todos”, señaló.

Como buen negociador, anunció una serie de medidas que consisten en el aumento del 20% en la jubilación básica, con aporte estatal para las AFP; un seguro para enfermedades y medicamentos para las ISAPRES; un ingreso mínimo garantizado de 482 dólares, cubriendo el Estado la diferencia en caso que el empleador pague menos de este monto; estabilización del precio de la luz y derogación del aumento en un 9,2% de la tarifa; un impuesto a las personas con ingresos superiores a los 11 mil dólares mensuales y reducción de las dietas de los legisladores. Todas las medidas a cargo del Estado, sin tocar un peso de las utilidades de las empresas administradoras privatizadas. Nuevamente paga Chile. Pero, la gigantesca manifestación realizada el día 25 de octubre, deja en claro que la amplia mayoría de la gente estima que los anuncios presidenciales no solucionan la desigualdad ni los otros problemas vinculados a las proclamas de la movilización. Las marchas seguían y ya se escuchaba “Cambio de Gabinete”, no solo de los manifestantes, también de los políticos que venían apareciendo poco a poco de sus escondites en los canales de TV. En las marchas no se aparecían  porque son parte del problema que no se ha resuelto en todos estos años. El primero que salió fue Andrés Chadwick, Ministro del Interior, por la responsabilidad en la violación de Derechos Humanos durante las manifestaciones. Luego hizo malabares e instaló a muchachos jóvenes como ministros, para mostrar que no solamente había cambiado ministros, sino también de generación de los nuevos representantes del gobierno.           

La imagen internacional es lo que más le importa al gobierno de Piñera y a los anteriores. Chile iba a ser sede de dos cumbres de gran relevancia internacional en el mes de diciembre: APEC y COP25. La primera (Asia Pacific Economic Cooperation), reúne los países, que representan el 70% de las exportaciones y contaría con la presencia de 21 presidentes, entre los cuales figuraban EEUU, China, Rusia, Canadá. Todo un éxito diplomático. El presidente ruso, Putin, fue el primero en informar oficialmente que no asistiría a la cumbre. Se comenta que Piñera llamó a Trump para implorarle que le diera una mano, al menos con una declaración. Trump confirmó su asistencia a la prensa, a pesar que sabía que no iría. Sus equipos de seguridad ya habían dado su veredicto: Por nada del mundo debería viajar a Chile. El mismo Trump aconsejó al Piñera, Sea usted el que anuncie la cancelación de ambos eventos y diga que su pueblo está primero. El Presidente chileno, como siempre obediente, declaró que se cancelaban ambos eventos. “Esta ha sido una decisión muy difícil, que nos causa mucho dolor” dijo en cadena nacional. Otro bofetón a la maravillosa imagen de Chile. La COP25 es la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático también fue cancelada, pero su amigo Pedro Sánchez, presidente español, le dio una mano y le ofreció realizarlo en Madrid.  

Para el 6 de noviembre, ya había denuncias por homicidios, golpizas, abusos sexuales y lesiones de distinta gravedad,  monitoreadas por el Instituto de Derechos Humanos, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Human Rights y Amnistía Internacional. Hay muertos, heridos y desaparecidos; estaciones de metro quemadas, supermercados, bancos y otras tienda. ¿Quiénes son los violentistas que atacan en las marchas pacíficas? Las movilizaciones masivas y serenas, con bailes, danza y música, son dispersadas violentamente por las fuerzas del orden con agua, gases lacrimógenos, bastones, escopetas de balines de goma y acero. La respuesta casi inmediata viene de los “encapuchados”, jóvenes estudiantes y miembros de organizaciones más radicales que devuelven la agresión con piedras y bombas molotov. Sucede en todas las manifestaciones del mundo. Y así comienza la batalla campal. Luego aparecen los delincuentes comunes -bien organizados- que se lanzan al saqueo y quema de tiendas, supermercados y farmacias. Los asaltantes también queman neumáticos para distraer a la policía y entrar a las grandes tiendas a robarse todo lo que se les aparezca por los pasillos. Sin embargo, también se sospecha de la participación del régimen en estos actos vandálicos, hay videos, y razonando, al único que le interesa transformar las demandas sociales en actos de violencia, es al gobierno.

Chile no ha cesado las manifestaciones, ahora se acoplan los camioneros, gremio derechista, que ha bloqueado las carreteras con una marcha pacífica por una rebaja del peaje en un 80% y condonación de las deudas que no les permiten sacar el Permiso de Circulación para realizar su trabajo. Los políticos se han transformado en politólogos de los matinales de la televisión, pero ahora les corresponde sentarse en serio a estudiar las modificaciones que necesita el país.    
 

 
Recomiendo leer al economista chileno Fernando Ayala para tener una visión sistematizada del proceso chileno: https://wsimag.com/es/economia-y-politica/58561-una-nueva-constituciones-de-interes-nacional

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El Caso Wallace

Segunda hija de Hugo Alberto Wallace, de 13 años, otra prueba de su falso secuestro

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Por Guadalupe Lizárraga

Dos meses después de que se presentara el padre biológico de Hugo Alberto Wallace Miranda al Senado de la República para dar su testimonio sobre la fabricación de la muestra de sangre con la que se mantenía el caso Wallace, Claudia Patricia Muñoz Acosta reveló a esta periodista que había procreado una hija con Hugo Alberto Wallace, y que había tenido “muchos años” de relación sentimental. Sin embargo, por la edad de la menor se revela que la tuvo después de la supuesta fecha de muerte.

Muñoz Acosta, con estudios en Derecho en la Universidad Anáhuac de la CDMX, según su perfil de Facebook, y residencia en Oklahoma City, también se puso en contacto con Carlos León Miranda, padre biológico de Hugo Alberto, para informarle de la existencia de su nieta adolescente. En llamada telefónica a Los Ángeles Press, León Miranda dijo que le había mandado fotografías para que conociera a su nieta, y Carlos señaló que su nieta era de “sangre Miranda”, que se parecía mucho a su hijo Hugo, pero que lo relevante es que “se hiciera algo para poner en libertad a los muchachos que están pagando por un crimen que no sucedió”.

La hija procreada con Claudia Patricia Muñoz es la segunda hija de Hugo Alberto Wallace Miranda, de 13 años. La primera, con Erika Monsiváis Tenes es Andrea Isabel Wallace Monsiváis, de 25 años de edad.

 

Los inculpados, 14 años de prisión

El reporte de secuestro, por parte de Isabel Miranda, en la entonces Procuraduría General de la República fue la madrugada del 13 de julio de 2005. Las primeras siete detenciones arbitrarias fueron en 2006: el 10 de enero, la de Juana Hilda González Lomelí; el 23 de enero la de César Freyre Morales; el 30 de enero, la segunda detención de George Khoury Layón; el 8 de febrero las de Julieta Freyre Morales (finada) y la de su madre María Rosa Morales (en libertad); la de los hermanos Castillo fue el 7 de febrero y el 22 de febrero; y ese mismo año, el 28 de diciembre fue detenido, igual, de manera arbitraria, Jael Malagón Uscanga, a quien se le relacionó como parte de la “banda de secuestradores”.

Mujeres y hombres fueron torturados con agresiones sexuales por agentes del Ministerio Público, a excepción de Julieta Freyre y María Rosa Morales, para quienes la tortura fue psicológica y fueron utilizadas por los agentes Braulio Robles Zúñiga y Fermín Ubaldo Cruz para presionar a César Freyre a que se incriminara como “líder de la banda”, mientras que a George Khoury lo presentaron como “autor intelectual” del supuesto homicidio, vinculándolo en diciembre de 2010, por medio de Jacobo Tagle Dobín, bajo tortura.

Con esta revelación de Claudia Patricia Muñoz, expareja sentimental de Hugo Alberto Wallace, por la edad de su hija, se comprueba que durante las detenciones de 2006, y la de Brenda Quevedo Cruz en septiembre de 2007, Hugo Alberto estaba vivo. Estos hechos sustentan las declaraciones de Laura Domínguez, amiga cercana de Hugo, y del investigador privado José Luis Moya que hicieron en 2006 al periodista Ciro Gómez Leyva, y por lo que fueron amenazados y denunciados falsamente de extorsión por Isabel Miranda Torres.

Nos reservamos el nombre de la menor de acuerdo con las leyes de privacidad de protección de menores, en Estados Unidos.

 

El perfil de “Sam Flores”

Hace 47 semanas, en octubre de 2019, el perfil de Facebook con el nombre de “Sam Flores” que promueve “el caso Wallace”, con la versión de Isabel Miranda Torres, dejó siete mensajes en diferentes posts de Claudia Patricia Muñoz, el mismo día, señalándole que era una “pésima madre” porque estaba “exponiendo a su hija, por las llamadas que había hecho a la periodista y a Carlos León Miranda, además advirtiéndole que ya se tenía información sobre ella.

El perfil creado el 4 de septiembre de 2018, con 14 contactos de diferentes países, no ha tenido actividad en la red social después del mensaje dejado a Muñoz Acosta.

 

Miranda, enferma de cáncer, sin comparecer ante la FGR

El avance del cáncer de hígado de Isabel Miranda Torres, y de su hermana Asunción, quien también ha sido cómplice y parte de la fabricación del caso Wallace, contrasta con la lentitud de la Fiscalía General de la República para llamarla a comparecer por la carpeta de investigación abierta en su contra -desde diciembre de 2018- por denuncias de fabricación de pruebas en la causa 35/2006 y por secuestro en grado tentativa contra la periodista Guadalupe Lizárraga.

Con una inyección diaria, proveída por Médica Sur, Isabel Miranda se defiende de la enfermedad, mientras su esposo José Enrique del Socorro Wallace Díaz, quien también fue cómplice de la fabricación del caso de su hijastro, enfrenta una enfermedad avanzada de próstata.

Isabel Miranda Torres, con su padres Fausto Miranda y Elfega Torres, su hijo Hugo Alberto y su segundo esposo Enrique Wallace. Foto: red

 

Hugo Alberto Wallace, con su madre Isabel Miranda Torres, cuando trabajaba para Enrique Wallace Díaz.

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México de conciencia

Mario Delgado gana dirigencia de Morena

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Por Ignacio García

El diputado federal Mario Delgado ganó la tercera encuesta que elaboró el Instituto Nacional Electoral (INE) para nombrar al nuevo dirigente nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) al obtener el 58.6 por ciento de las preferencias sobre el también legislador federal Porfirio Muñoz Ledo que obtuvo el 41.4 por ciento del total.

El INE reveló que la encuesta fue levantada el jueves y se efectuaron 4 mil 500 cuestionarios que se aplicaron a tres encuestadoras, por lo que en esta ocasión Mario Delgado superó ampliamente a Porfirio Muñoz Ledo, luego de que en el ejercicio pasado se había registrado un empate técnico.

Durante los últimos días Mario Delgado y Porfirio Muñoz Ledo han mantenido acusaciones permanentes por la dirigencia nacional, pero que en esta ocasión las preferencias favorecen al coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados federal.

Porfirio Muñoz Ledo acusó la existencia de llamadas telefónicas de parte del grupo de ciudadanos Amigos de Mario Delgado para favorecerlo, mientras que el aludido aseveró que deberá buscar fomentar la unidad en el interior del partido para buscar posicionarse como la primera fuerza política del país.

A través de sus redes sociales, Delgado invitó a Muñoz Ledo a trabajar de forma conjunta en el partido y que forme parte del Consejo Nacional de Morena, por lo que indicó que debe garantizarse la unidad en el interior de Regeneración Nacional ante el proceso electoral federal de 2021.

Mario Delgado dio positivo a Covid-19 esta semana, por lo que se mantiene realizando labores a distancia, mientras que el fin de semana pasado Morena fue superado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Coahuila e Hidalgo, donde se posicionó como la principal fuerza política de esas entidades.

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Justicia pendiente

Mancera es inhabilitado para cargos en la CDMX

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Por Ignacio García

El ex jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, fue inhabilitado para ejercer cualquier cargo en la administración pública de la capital del país durante un año por parte de la Secretaría de Contraloría General de Justicia de la Ciudad de México.

El organismo capitalino determinó sancionar al ahora senador por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) por haber intervenido en las elecciones de 2018 en las que se renovó la jefatura de Gobierno de la capital del país y fue elegida Claudia Sheinbaum.

De acuerdo con la dependencia capitalina, la sanción se deriva de una sentencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que es vigente desde el pasado 5 de septiembre, ya que puso en riesgo la equidad de la contienda electoral por operar a favor de la entonces candidata perredista Alejandra Barrios.

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) informó que se llevó a cabo una red de espionaje en la administración de Mancera contra los opositores de ese gobierno como Claudia Sheinbaum, por lo que también se involucran varios funcionarios públicos.

Asimismo, la Fiscalía General de la República (FGR) realizó un cateo en el domicilio de Carlos Jiménez Rodríguez, yerno de Luis Ernesto Serna Chávez, ex secretario particular de Mancera en el gobierno de la Ciudad de México.

Miguel Ángel Mancera buscaba ser candidato a la presidencia de la República por el PRD, pero debido a la alianza que conformó con el Partido Acción Nacional (PAN), el abanderado de esa coalición fue el ex dirigente nacional del blanquiazul, Ricardo Anaya, por lo que obtuvo una senaduría por la vía plurinominal.

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