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Con voz propia

Calcetitas rojas, investigación de Frida Guerrera sobre el asesinato de una niña

La activista contra los feminicidios, Frida Guerrera, investigó y reveló la identidad de una niña asesinada y tirada en un lote baldío en Netzahualcóyotl, Estado de México.

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ESTADO DE MÉXICO.- A finales de abril de 2017, la activista contra los feminicidios en Estado de México, Frida Guerrera, su avatar en las redes, emprendió una campaña después de conocer la noticia de que una niña de cuatro años había sido violada, golpeada y asesinada, y su cuerpo tirado en un lote baldío. En nueve meses de campaña, con transmisiones y dibujos del rostro de la niña, buscaba su identidad, hasta que encontró quién era aquella niña que había sido tirada como un desperdicio a la calle.

Frida Guerrera

Calcetitas rojas, así le pusimos. Era lo único que le dejaron puesto junto con su sudadera color verde agua. Unas botas negras arrojadas despectivamente junto a su cuerpo y una cobijita de ositos en su cabeza. Fue dejada ahí, en un terreno donde ahora, a casi diez meses, fue ocupado por montones de tierra como pretendiendo sepultar el terrible crimen de a quien cariñosamente llamé mi niña.

Aquel 18 de marzo de 2017 documenté cómo encontré esa imagen que desgarró mi ser, como madre y persona, y quienes me han seguido desde aquel 26 de abril de 2017, mis transmisiones diarias de #FeminicidioEmergenciaNacional donde solicitaba ante la falta de un rostro datos que me llevaran a encontrar quién era esta pequeña. Día tras día, requiriendo el apoyo de algunos miles de personas que nos han visto durante ocho meses, en octubre 27 por fin logramos sacar ese primer rostro después de una ardua tarea. Alguien se unió a la petición y llegó primero una imagen dolorosa que mostraba el rostro severamente lastimado de mi niña.

Muchos me hacían saber que era imposible, que no iban a encontrar ni a su familia, ni su identidad y mucho menos a quienes se habían atrevido a asesinarla, violarla, morderla y dejarla ahí tirada como basura.

El 01 de noviembre de 2017, luego de dar a conocer la primera video-columna y el rostro de la niña Calcetitas rojas, un feminicidio donde el dolor no cede supe que había sido sepultada por la Fiscalía del Estado de México en un panteón privado. Qué bien, pensé, pero nuevamente oculta, invisible, como si no hubiera existido, así como legalmente nunca constó.

La artista forense Rosa Alejandra Arce, se unió a esta necesidad de darle rostro e identidad a la niña. Fue así que el 15 de noviembre de 2017 dimos a conocer la segunda imagen. Después, todo fue como una ola, me llegaban decenas de mensajes diciéndome que tal vez era una niña vista en tal lugar, otros de una chica que vio el cadáver de la pequeña en el Servicio Médico Forense (SEMEFO) en Nezahualcóyotl. Cuando buscaba a su sobrina, afortunadamente para ella, no era la niña, pero estaba segura de que era mi niña. Después alguien más que me decía que era muy parecida a su sobrina, a donde me llamaban acudía en esta necesidad por conocerla.

El 25 de noviembre de 2017 recibo un mensaje vía Facebook, alguien me solicitaba hablar conmigo respecto a la niña, le pedí un número telefónico y llamé, fue el 27 de noviembre de 2017 que me comuniqué, era su tía Marina.

Todo ha pasado rápidamente desde entonces, ir a verlas, platicar con las dos tías que sospechaban que podría tratarse de la niña, finalmente estaban más que convencidas de que era la niña. El 14 de diciembre de 2017 recibí nuevamente un mensaje vía Facebook, en esta ocasión de un joven, Alberto (por seguridad le cambiamos el nombre), quién me pedía nuevamente me comunicara con él, que quería hablarme de la niña. Acudí a verlo el 15 de diciembre, una foto y un video de la niña en vida me convencieron. Era ella en esa fotografía, tenía puestas las botitas que fueron dejadas cerca de su lastimado cuerpecito. Para el 18 de diciembre todo se concretó. No tiene caso decirle de que toda la investigación se la entregué a la Fiscalía del Estado de México.

Imagen proporcionada por familiares que la identificaron.

Lo que parecía imposible

Lupita nació el 16 de enero de 2013 en Nezahualcóyotl, Estado de México. Era la cuarta hija de “Monse”. La historia de la pequeña es como la de muchas de nuestras niñas en este país, proveniente de una madre con problemas de drogadicción en un mundo donde la pobreza y la dejadez Institucional se palpan a diario, sin buscar realmente la manera de atender tan grave problema. Jeremy Guadalupe, como la conocían personas cercanas a ella, no fue registrada cuando nació, fue con una partera aquellas que socorren a miles de mujeres que no cuentan con un servicio de salud.

Lupita nació bajo una protección no otorgada, mucha gente intentó hacerse cargo de ella, pero por alguna razón nadie lo pudo concretar. Lupita, como el resto de los hijos de Monse, estaba en un lugar, después en otro. Quienes intentaban ayudar eran rechazados por la madre de la niña. Sin buscar justificar a Monse, la madre de Lupita, nada se podía esperar de ella. Fue educada de la misma manera por una madre que solo buscaba su satisfacción personal sin pensar que los hijos no son animales o que se crían solos.

El 2 de diciembre de 2013, Monse fue recluida en el Reclusorio por robo, y Lupita fue dejada en la casa de “alguien” de donde más tarde fue rescatada por la familia materna. Estaba llena de piojos, sufrió de pediculosis, durante dos años la pequeña estaba entre la casa de su abuela y “personas que la cuidaban”. Sin embargo, en esos tiempos, sus tías Marina y Luz, su abuela materna y personas que la conocían intentaban rescatar a la niña. La inocente fue entregada a su madre el 2 de abril de 2016, cuando salió del penal.

Nuevamente Lupita deambulaba en la calle y entre basureros a lado de su mamá en diciembre de 2016, Lupita llegó a casa de Doña Rufina (nombre ficticio para proteger su identidad) en Lago Cuitzeo, muy cerca de la vecindad donde vivía con Karla, quien, dicho por la niña, la quemaba con cigarrillos.

“Abuelita tengo hambre”, expresó Lupita, al abrazar las piernas de Doña Rufina que se encontraba parada en el lavadero como acostumbra, una mujer igual de humilde que ella pero con un corazón gigante. Alberto la vio y escuchó. Doña Rufina es abuela del joven, la niña vestía un pantalón azul verdoso lleno de hoyos, una playera rosa, y zapatos negros, eran aproximadamente las cinco de la tarde de ese 20 de diciembre de 2016.

Alberto le dio una moneda para que comprara sus papas y su “Coca-cola”. Lupita regresó a la casa de Doña Rufina, desde entonces ya no quiso irse. Durante 15 días nadie fue a buscar a la pequeña. Rufina, Alondra y Alberto, fueron quienes se convirtieron en su abuela, madre y padre, dicho por la niña, trataron de educarla. Lupita buscaba en los botes de basura comida para degustarla.

Con lágrimas en los ojos, Doña Rufina me hace saber que escondía los botes de basura para que la niña no hurgara la mugre. Trataron de establecer horarios de comida, pero era imposible. La pequeña quería comer todo el tiempo, y cuando menos lo imaginaba Rufina la niña ya estaba comiendo con algunas de sus tías o su “papá”

“Sólo es un taco abuelita, ¿quieres taco?”, expresaba la pequeña.

Mi niña, tú niña, nuestra niña fue arrebatada de la familia de Doña Rufina y Alberto a mediados de febrero de 2017 por Monse, su madre biológica y Pablo, su padrastro. Fueron por ella, y solo le informaron a Rufina que se llevarían a la niña.

“¿Yo qué podía hacer?, ella era su mamá”, me dice Rufina. Desde entonces nadie volvió a verla, solo la madre de Pablo el 17 de marzo y acudió al DIF en el municipio de Nezahualcóyotl para denunciar que la niña había sido severamente golpeada por su madre y Pablo.

El 18 de marzo, su cuerpo fue encontrado muy temprano por la mañana. Fue reportada, ahí estaba Lupita, Yolloxochitzin, nuestra niña, violada, asesinada y dejada como un pedazo de nada, de nadie, quien permaneció en el anonimato casi nueve meses.

Imagen de la fiscalía.

Las autoridades poco hicieron por encontrarla o buscar quién era. La fiscal Irma Millán no me contestó mi intento de colaborar con ellos el 26 de abril de 2017 para ayudar a buscarla, y expresó con cierto orgullo “Yo la sepulté, le hice su misa y no hice un video para que se supiera”.

Ni la fiscal de feminicidios Irma Millán, ni el fiscal general del estado Alejandro Gómez, ni más nadie hizo algo por saber quién era esta pequeña. Cuando Marina y Luz María fueron aquel 27 de noviembre a preguntar a la Fiscalía de Nezahualcóyotl, primeramente, les dijeron que la niña ya había sido reclamada por sus abuelos y que ya era un caso cerrado. “Hasta me mostraron fotos de los abuelos”, detalla Marina.

Cuando ya iban de salida de la fiscalía, las increparon, cuestionándoles por qué no habían ido antes a reclamar el cuerpo de la niña, por qué antes no la buscaron, y la respuesta fue:No habíamos visto nada, ni nadie nos buscó, hasta que lo vimos con Frida”.

Abrazar a Lupita

El diario vivir con la familia de la niña me ha dado la oportunidad de conocer el contexto en que creció esos cuatro años. Conocí a sus dos hermanitos que afortunadamente están con una familia que los ama y los protege, a su hermana mayor que está con su tía y que hace todo y mucho para vencer cientos de problemas que se le han conjuntado después de hacer la denuncia.

El seis de enero de 2018 conocí a su hermana, una nena que sólo le llevaba un año a Lupita, cuando la tuve frente a mí, me desarmé. Era ella, su misma cara, su misma voz, salió en su patín del diablo, ahí en Neza, tenía puesta una pijama rayada, rosa con azul y blanco, su carita era la misma, salió y cuando me vio sonrió. No pude más que arrodillarme ante ella, abrí mis brazos, para recibirla gritando un ¡hola hermosa!, ella me abrazó, solté un par de lágrimas, no podía soltarme a llorar frente a ella. Con su vocecita me dijo “Monse mató a Lupita, yo no quiero sentir feo aquí dentro, (tocándose el corazón), sólo quiero que Lupita, perdone a Monse, ella ahora está en el cielo, pero le he pedido a los Reyes su muñeco Casimerito”.

La sensación aún permanece en mis brazos, en mi cabeza, sus brazos rodeándome el cuello, recostada en mi hombro, no quería soltarla era como abrazar a Lupita, a Yolloxochitzin, a mi niña que por meses busqué, a una niña que está muerta, que no conocí viva, pero que la convicción personal me llevó a encontrarla, así a buscarla como una aguja en un pajar.

Cuando detuvieron a Monse y Pablo, no pude más que ver el rostro de Lupita que por meses busqué.

Te dije, mi niña, no podían sólo dejarte ahí y no pagar por tanto dolor que te habían causado.

Enero 2018

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Jorge Hank Rhon y Julián Leyzaola, una mancuerna electoral de terror en Baja California

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Por Kristian Camarena-Sánchez

Desde los nazis de hace 80 años, en los tribunales internacionales hay algo que no se perdona: la tortura. Y en pleno 2021, Julián Leyzaola y el Partido Encuentro Solidario (PES) de Baja California no lo han entendido, y se empeñan en que el exmilitar debe ser candidato a alcalde y acompañar a Jorge Hank Rhon en la Campaña Electoral de este año.

Lo cierto es que esto no sólo radica en el empeño del PES y de Leyzaola, sino también en el de Jorge Hank, quien sigue considerando que el exmilitar en retiro y prófugo de la justicia debe ser su candidato a la alcaldía de Tijuana.

Tan es así, que ayer en su acto de campaña en el Estadio Caliente, aplaudió la presencia de Juliana Leyzaola, la hija del ex secretario de Seguridad Pública de Tijuana que lleva casi 10 meses sin dar la cara porque lo detiene la policía.

“Le tienen miedo”, dijo Hank Rhon, mientras juntaba los cinco dedos en señal de cuchi cuchi.

Hace unos días el Instituto Estatal Electoral (IEE) aprobó que la Carta de Residencia no es el único formato para que los candidatos demuestren que viven en la ciudad y se puedan registrar para la Alcaldía.

Los aplaudidores incomprensibles de Julián Leyzaola modificaron las cosas y viralizaron que éste no necesitaba la Carta de Residencia, pero sin mencionar que cualquiera de los otros medios también requiere la presencia del exmilitar.

Fue así, como el jueves pasado la gente de Leyzaola Pérez diseminó en redes sociales que éste ya era prácticamente el candidato a la Presidencia Municipal de Tijuana por el PES.

Mentira en despoblado: Lo que el IEE resolvió es que la Carta de Residencia no es el único método que un candidato puede presentar para demostrarse tijuanense; sin embargo, los otros posibles requieren igualmente la llegada y presencia de Julián Leyzaola, y en cualquiera de estas posibilidades lo van a detener.

Independientemente de todos los entuertos locales que Hank Rhon busque desde su dinero, el exmilitar no será candidato a Alcalde porque la Constitución Política de México se lo prohíbe debido a que tiene una orden de aprehensión vigente.

En el artículo 38, inciso V, de la Carta Magna, se indica la suspensión de los derechos ciudadanos “por estar prófugo de la justicia, desde que se dicte la orden de aprehensión hasta que prescriba la acción penal”.

Hank puede decidir desde hoy lunes, en el segundo día de su campaña, no seguir apoyando la faramalla de candidatura inexistente de Leyzaola, pero seguramente esperará hasta el 18 de abril para modificar sus pasiones, en vista de que al día siguiente inician las campañas para Alcalde.

El exreo por acopio de armas, Jorge Hank Rhon, va a gastar las primeras dos semanas de su campaña en proteger y sostener en el discurso al prófugo de la justicia por tortura, Julián Leyzaola Pérez.

Al parecer, está el canasto pa’l garrero

Esto lo saben todos en ese circulito pequeño de intereses creados. Lo sabe el presidente en funciones del Partido Encuentro Solidario (PES), Alfredo Ferreiro; lo sabe el diputado Héctor Cruz Aparicio, que obtiene favores usando el nombre de su jefe el exmilitar; lo saben Hank Rhon y Julián Leyzaola, los principales interesados.

Pero quienes no lo saben, son los ciudadanos. Porque desde el poder del dinerote les han hecho creer que todo es posible si llega un costal de dólares a la persona adecuada.

Muy mal hace el PES y Hank en poner a Leyzaola como una víctima del sistema que hoy lo busca por tortura, cuando en el pasado, fue el victimario del sistema que le dio trabajo como Secretario de Seguridad Pública Municipal de Tijuana.

Engañan a la ciudadanía y ésta se alebresta en favor de un sujeto que pateaba detenidos con sus botas de casquillo tipo militar.

En el equipo del magnate Jorge Hank Rhon los que tienen miedo son ellos mismos, porque saben que van a perder la contienda si se siguen esforzando en darle cabida a la obsesión del ingeniero.

Pero Hank Rhon es obsesivo hasta los dientes; él está seguro de poder cargar con su leyendota negra y con la de Leyzaola durante la Campaña Electoral 2021.

A ver si cuando se esté lamiendo las heridas por haber perdido otra vez la gubernaturano se arrepiente.

DE LA AMENAZA: “Yo pienso hacer exactamente lo mismo del municipio cuando estuve aquí, pero ahora en el Estado”, dijo Jorge Hank Rhon en su evento de ayer en el Estadio Caliente.

Fuente: glocal.com.mx

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Con voz propia

Exfuncionarios hidalguenses detrás de inversión millonaria en torre habitacional

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Ambos políticos hidalguenses han edificado más de 10 mil viviendas en desarrollos inmobiliarios al interior del país y para ello han constituido diversas sociedades; aunque quieran esconder el origen de las inversiones, el rastro de los hombres de confianza que dejan al frente llevan siempre a ellos

Por Emmanuel Ameth

El pasado 24 de marzo fue anunciada una inversión de 260 millones de pesos para edificar la Torre AG en la zona plateada de Pachuca, misma que en sus 20 niveles albergará 97 departamentos y 176 cajones de estacionamiento; aunque la cara pública del proyecto fue el empresario Ricardo Mejía Pesquera, una serie de conexiones llevan a nombres como el del exgobernador Manuel Ángel Núñez Soto así como del exdirector de Infonavit David Penchyna Grub, entre otros.

La riqueza generada a partir de información privilegiada y presuntos actos de corrupción confabulados desde distintos puestos públicos y sus conexiones, les han permitido constituir una serie de sociedades a partir de las cuales han podido comercializar más de 10 mil viviendas al interior del país.

La misma Policía Federal ha dado cuenta de estos manejos político-empresariales pero por alguna razón, las investigaciones no llegaron a judicializarse en el sexenio pasado y parece que en el presente tampoco se han tenido avances significativos, si bien existen otras pesquisas que podrían llevar a la cárcel a los involucrados.

Las dudas sobre el representante del proyecto

De acuerdo con la misma información que Spazios ha hecho pública, el grupo empresarial también ha edificado desarrollos como Mina Real en Zona Plateada, Los Frailes Residencial en Ex Hacienda la Concepción, Valle del Sol al sur de la ciudad, así como Don Carlos en Tizayuca (cabe señalar que pese a los millonarios ingresos, solamente la página de Spazios está activa y está “en construcción”).

Si bien el ramo de la construcción es altamente lucrativo y permitiría seguir invirtiendo en otros proyectos, destaca que en 3 de los 4 desarrollos citados, pese a llevar algunos más de una década en comercialización, la totalidad de lotes no han sido vendidos aún, lo que disminuye considerablemente la liquidez para hacer nuevas inversiones.

Dicho argumento planteó dudas que motivaron la presente investigación, pues a diferencia de un fraccionamiento, una torre requiere de una inversión inicial considerable de la que no podrían darse el lujo de inyectar capital conforme vayan avanzando las ventas, pues los propietarios del proyecto no pueden esperar años a que avancen las ventas -como sucedió en sus otros desarrollos- para ver el complejo terminado, pues en general se dificulta que habiten si continúa la construcción en pisos posteriores.

También está el currículum -en poder de este medio-, donde se establece que Mejía Pesquera es directivo y socio de Grupo MB desde 2006, dentro del cual destacan empresas como Vipegasa SA de CV, PAK Desarrollos Sa de CV, Argenta Condominial SA de CV y Spazios.

Si bien la sociedad le permitiría ser poseedor de algún porcentaje de la renta en los desarrollos, llama la atención que no se presente como dueño o principal accionista de ninguna de las anteriores, además de vislumbrarse que hay más personas involucradas en los proyectos.

Las conexiones que llevan a los probables verdaderos inversionistas

La Torre AG, de la que Mejía Pesquera es el rostro público, es desarrollada por Spazios.

Spazios, entre otros desarrollos, tiene a Los Frailes Residencial (VÉASE AQUÍ).

La constructora que edifica y “comercializa” los espacios -es decir, no es sobre pedido ni a petición de particulares- en Los Frailes Residencial es Constructora Maroja (VÉASE AQUÍ), misma que incluso es promocionada por el medio de Marín Huazo -vinculado a Núñez Soto en el escándalo del GACM donde el exgobernador lo favoreció con un contrato irregular por 5 millones de pesos-.

Constructora Maroja edifica en Valle del Sol -del mismo grupo que Spazios- así como en Bosques de Santiago (VÉASE AQUÍ).

Bosques de Santiago es un complejo propiedad de Desarrolladora E-Hogar (VÉASE AQUÍ).

Según el documento PF/DINV/CIC/DGIDA/5097/2018 de la Policía Federal, elaborado en noviembre de 2018, Desarrolladora E-Hogar es la única empresa de entre todas las que posee Manuel Ángel Núñez Soto, que es declarada como su propiedad (VÉASE AQUÍ). Incluso, figura en sus redes sociales (VÉASE AQUÍ).

Manuel Ángel Núñez Soto está al frente de la CAMORRA DEL ÁNGEL, grupo de políticos y empresarios que han desarrollado más de 10 mil viviendas en el país valiéndose de diversas irregularidades -que este medio ya ha documentado en una investigación especial- y donde figuran como socios el exdirector del Infonavit David Penchyna Grub así como el actual director de Bancomext y Nafin de la SHCP Carlos Noriega Romero, entre otros.

El negocio de la Zona Plateada

Como destacan las investigaciones “La Cofradía Tuza” de Proceso y “Las artimañas legales” de El Universal, la zona plateada se convirtió en un botín para los entonces funcionarios del más alto nivel en Hidalgo: primero con Jesús Murillo Karam y luego con Manuel Ángel Núñez Soto.

Primero cerraron los flujos de aguas negras para los ejidatarios de Venta Prieta con la intención de dejarlos en la hambruna y la desesperación. Posteriormente les ofrecieron un pago ínfimo por sus tierras, el cual además tardó años en llegar y sólo una fracción, pues aparentemente entre tantas manos, gestores de gobierno y representantes, la mayor parte del recurso se perdió.

En ese entonces les comentaron sobre un proyecto único a nivel nacional, donde participaría el gobierno, la iniciativa privada y los empresarios para el complejo denominado Zona Plateada.

El gobierno actualmente participa absorbiendo diversos gastos mientras que los entonces funcionarios se hicieron de grandes extensiones de tierra desde las cuales realizan sus negocios, siendo el preferido, el de bienes y raíces. A los ejidatarios no les tocó nada.

Familiares de Murillo Karam, prestanombres de Núñez Soto, así como empresarios ligados al fútbol como es el caso de Jesús Martínez Patiño fueron los grandes beneficiarios.

Y eso no fue todo. Tras diversos intentos, el único proyecto que les fue autorizado a los ejidatarios destinaba el 58% de las ganancias netas a los intermediarios -gestores de gobierno-, quienes tardaron años en capitalizar, y nuevamente jugando con el hambre de la gente, recompraron las acciones de quienes fueron despojados de sus tierras bajo amenazas.

Hoy el complejo Zona Plateada ostenta los desarrollos habitacionales con mayor plusvalía de la entidad y estos están en manos de exfuncionarios de Hidalgo, quienes para recaudar fondos, invitaron a inversionistas judíos a los que, como agradecimiento, incluyeron un busto de David Ben Gurión, considerado padre del sionismo e incluso como genocida.

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Con voz propia

El juicio a Derek Chauvin por el asesinato de George Floyd

Amy Goodman

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Amy Goodman y Denis Moynihan

Nueve minutos y 29 segundos. Ése es el tiempo que Derek Chauvin, el ex oficial de policía de la ciudad de Mineápolis, quien ahora enfrenta un juicio por matar a George Floyd, mantuvo su rodilla presionada contra el cuello de Floyd el pasado Día de los Caídos. Floyd estaba esposado, tirado boca abajo en el pavimento, sin prestar resistencia y respirando con dificultad, mientras suplicaba por su vida. Las imágenes del incidente grabadas por una adolescente con su teléfono móvil desencadenaron protestas a lo largo y ancho del mundo en reclamo de justicia para George Floyd y por el fin de la brutalidad policial y el racismo sistémico. A lo largo del juicio contra Chauvin, vemos morir a George Floyd, una y otra vez, mientras se reproducen ante el jurado diferentes imágenes del hecho registradas por teléfonos móviles, cámaras de vigilancia y cámaras corporales de la policía.

Quienes fueron testigos presenciales describen con sombrío detalle una escena de linchamiento moderno —a plena luz del día— de un hombre afroestadounidense por parte de la policía. Si bien los testimonios reflejan de manera contundente la violencia policial, también exponen otra faceta de nuestra sociedad que, a pesar de las horribles circunstancias, debemos celebrar: el coraje y la compasión de los transeúntes que presenciaron el hecho, que se arriesgaron a enfrentarse a policías armados e intentaron desesperadamente salvar la vida de un extraño.

Una de las transeúntes que brindó su testimonio en el juicio fue Darnella Frazier: “Escuché a George Floyd decir: ‘¡No puedo respirar! Por favor, quítate de encima. ¡No puedo respirar!’”. Frazier tenía solo 17 años de edad cuando grabó a los oficiales Derek Chauvin, J. Alexander Keung y Thomas Lane mientras inmovilizaban a Floyd en el suelo, y a Tou Thao mientras los cubría, todos robándole a Floyd su vida.

La testigo continuó: “Pedía por su mamá. Estaba sintiendo mucho dolor. Parecía que sabía que todo había terminado para él. Estaba aterrorizado. Estaba sufriendo. Se trataba de un grito de ayuda. Cuando miro a George Floyd, veo a mi papá, veo a mis hermanos, veo a mis primos y a mis tíos, porque todos son negros. Tengo un padre negro, un hermano negro, amigos negros. Veo lo que le pasó a él y sé que podría haberle pasado a cualquiera de ellos.
En el video de Frazier, se escucha a Donald Williams, un luchador profesional de artes marciales afroestadounidense, implorar a los oficiales que dejen de presionar el cuello de Floyd.

“¡No reacciona, hermano! […] ¡Toma su pulso! Toma su pulso, Thao. Thao, toma su pulso. ¡Thao, toma su pulso, hermano!”. Conocedor de las técnicas de estrangulamiento, Williams le gritó a Chauvin que dejara de hacer lo que se denomina “estrangulamiento de sangre”, una maniobra de restricción que corta el flujo de sangre al cerebro. Williams afirmó que Chauvin hizo contacto visual con él al escuchar el término, lo que indica que Chauvin sabía lo que estaba haciendo.

El fiscal le preguntó a Williams sobre la llamada al teléfono de emergencias que hizo después de que el cuerpo de George Floyd fuera retirado en una ambulancia: “Llamé a la policía porque creí haber sido testigo de un asesinato”.

Genevieve Hansen, una bombero blanca y técnica en urgencias médicas del Departamento de Bomberos de Mineápolis, que se encontraba dando un paseo fuera de su horario laboral cuando vio a Chauvin arrodillado sobre el cuello de George Floyd, describió sus intentos de intervenir:

“Me identifiqué de inmediato, porque noté que Floyd necesitaba atención médica. No tardé en darme cuenta de que su nivel de conciencia estaba alterado. Por mi entrenamiento sabía que en esos casos se necesita atención médica de inmediato. Por tanto, dejé de concentrar mi atención en el Sr. Floyd y me enfoqué en cómo acceder al paciente y brindarle atención médica, o cómo instruir a los oficiales a que lo hicieran, pero los oficiales no me dejaron intervenir. Recuerdo que me ofrecí a indicarles lo que debían hacer o les dije ‘Si no tiene pulso, hay que hacerle compresiones’. Y eso tampoco se hizo”.

El fiscal Matthew Frank le preguntó entonces a Hansen: “¿Eso es lo que quería hacer usted?”. Hansen respondió entre sollozos: “Es lo que habría hecho por cualquiera. Se los supliqué y estaba desesperada”.

Uno de los testimonios más impactantes fue el de Charles McMillian, que tenía 60 años en el momento del asesinato y fue uno de los primeros en detenerse cuando ocurrió el incidente. La policía ya le había apuntado con un arma a Floyd, lo había esposado y, a pesar de las súplicas de Floyd porque era claustrofóbico, lo estaban metiendo en el asiento trasero de una patrulla. En el registro de video, se escucha que McMillian le grita a Floyd: “¡No puedes ganar!”, a lo que Floyd le contesta: “¡No estoy tratando de ganar!”. Ésa fue la última conversación que tendría George Floyd. Sin poder contener el llanto, McMillian expresó: “Porque he tenido interacción con la policía, tengo claro que una vez que te meten las esposas, no puedes ganar”.

En conversación con Democracy Now!, Mel Reeves, editor del periódico Minnesota Spokesman-Recorder, el periódico de propiedad afroestadounidense más antiguo del estado, expresó: “La gente se detuvo, pero sólo porque la policía la detuvo”.

Volvamos al testimonio de Darnella Frazier: “He pasado noches despierta disculpándome y disculpándome con George Floyd por no haber hecho más, por no intervenir físicamente y salvarle la vida”. Cada uno de los testigos carga con el trauma de haber presenciado el asesinato de George Floyd.

Este juicio nos muestra el profundo poder de la bondad humana, en cruda yuxtaposición con la crueldad demostrada por Derek Chauvin y los otros oficiales. Sin embargo, la bondad de los extraños no es suficiente para detener la violencia policial. Es hora de implementar leyes de aplicación efectiva y efectuar una revisión radical de los procedimientos policiales. Los movimientos populares y la organización de base son elementos clave para forzar ese cambio sistémico.

Democracy Now!

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