Connect with us

Con voz propia

Antecedentes del caso Snowden: Del Acta Patriótica a ECHELON

Antes de Edward Snowden hubo varios especialistas que denunciaron el espionaje de la NSA en sus diferentes facetas, desdel Acta Patriótica hasta Echelon

Published

on

Hong Kong NSA Surveillance

Campaña en Hong Kong en favor de Edward Snowden. Foto: reason.com

Fernando Báez*

El ciberespacio es el escenario del nuevo conflicto que los analistas de seguridad de EEUU han elegido para emprender una hoja de ruta muy bien planificada para dar inicio a operaciones especiales de inteligencia, contra-inteligencia y ataque sistemático.

En esencia, el argumento de justificación que ha tenido el Premio Nobel de la Paz Barack Obama para emprender una ciberguerra depende de documentos y reuniones concretas sobre los complementos al Acta Patriótica que suscribió Bush Jr. en 26 de octubre de 2001 y aprobó el Congreso de EEUU como respuesta a la sorpresa que produjeron la agresión del 11 de septiembre de ese año.

Parecía y debía ser una reacción defensiva natural ante el luto y la tragedia nacional que había suscitado un evento tan terrible, pero el problema es que detrás de estas decisiones estaba un grupo de veteranos del gobierno de Ronald Reagan que hoy son considerados criminales de guerra como Dick Cheney, Donald Rumsfeld o Paul Wolfowitz.

Vale la pena repasar este hecho antes de ir directamente al tema de este breve texto. Antes del Acta Patriótica, el Presidente Reagan que soñó con emprender el proyecto de Guerra de las Galaxias, firmó la Directiva de Seguridad Nacional 145 (NSDD 145), donde se le entregó el control a la Agencia de Seguridad Nacional sobre todos los sistemas de computación con información sensible. Tres años después, el congresista Jack Brooks impulsó una ley para apoyar al Instituto Nacional para Normas y Tecnología (NIST), que dependía del Departamento de Comercio dedicado, y, hay que escribirlo sin sonreír cínicamente, a los sistemas de computadoras civiles de la administración. Había que echarle la culpa a algún empleado pequeño a la menor falla.

Hacia 1989, se firmó un Memorándum de Entendimiento que transfería las competencias de la NIST a la NSA, un equipo técnico no vaciló en postular la creación del Clipper Chip, un microprocesador que sería implantado en dispositivos de telecomunicaciones con un encriptado ultra secreto llamado Skipjack que garantizaba al gobierno el acceso a los datos de voz, con una Key Scrow o llave que sólo un reducido número de funcionarios poseía en caso de requerirla. En la crónica de los encriptados, que son códigos y protocolos que se valen de algoritmos para asegurar confidencialidad, por una parte y por otra dejar en manos del encriptador la posibilidad de una intervención.

El Memorándum de 1989 admitía además la Firma Estándar Digital como un mecanismo criptografiado que pretendía la seguridad del mensaje transmitido. Para 1994, la Directiva PDD 29 de Clinton le otorgaba a la NSA el control sobre todas la seguridad de las computadoras sin asumir que él mismo sería víctima de ese sistema de vigilancia. En 2009 estalló un escándalo que le costó el cargo a un agente de la NSA cuando The New York Times destapó el caso de un agente que había accedido a la base de datos PINWALE donde se monitorean y almacenan millones de correos electrónicos para buscar un correo del propio Clinton. La guerra interna es más sucia de lo que parece.

Con PINWALE afloró el conocimiento de los procedimientos de intercepción más modernos dentro de Inteligencia de Señales (por sus siglas SIGINT) que recopila por vía de contra-medidas electrónicas información telemétrica, comunicativa en múltiples idiomas e incluso electromagnética para estimar volumen o distancia. Lo que no se sabía es que derribó las murallas de seguridad de los hogares para conformar una gran base de datos que no sólo sirven para la lucha contra el terrorismo sino para aniquilar a adversarios políticos.

Poco a poco, la complejidad facilitó la misión de agentes que ajenos a la realidad construyeron gigantescos depósitos de datos que sólo se conocieron tras los esfuerzos de filtraciones y la presión pública de los grupos en defensa de la privacidad, que son el ogro preferido de los políticos de Washington.

De un conjunto de medidas, la Antártida de los secretos apenas ha sido desenmascarada. En un informe titulado “Capacidad de interceptación 2000″ y presentado ante el Parlamento Europeo, el genial periodista británico Duncan Campbell se atrevió a denunciar los sistemas de vigilancia que están operativos y su desvío para influir sobre transacciones financieras entre empresas.

En una síntesis casi imposible, habría que destacar que Campbell describió una caverna de espionaje que ya era conocida desde el período de la Guerra Fría, pero no reconocida en la era de combate en la posguerra. Este tipo de vigilancia electrónica contempla las telecomunicaciones transatlánticas por medio de los sistemas que interceptan intensivamente todas las redes nacionales e internacionales europeas, el Echelon y el UE-FBI.

Es el COMINT o Inteligencia Comercial con 120 sistemas de intercepción. “Todas las comunicaciones electrónicas, telefónicas y por fax en Europa son cotidianamente interceptadas por la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos y se transfieren todas las informaciones provenientes del continente europeo vía el centro estratégico de Londres a través de los satélites”, ha escrito Campbell.

Inteligencia económica donde se disfraza la persecución del lavado de dinero cuando lo que se quiere es sabotear los sistemas de potencias contrincantes. El tráfico de información produce más dinero que el tráfico de drogas y también tiene carteles dentro de las esferas políticas, militares y empresariales. No hay espionaje sin planificación, captación, intercepción, procesamiento, distribución, análisis y decisión.

La Ministra de Justicia de Francia, Elisabeth Guigou, se dirigió a la Asamblea Nacional para confesar que ECHELON espiaba las comunicaciones de las empresas francesas en todo el mundo y recomendó cambiar los códigos, lo que, por supuesto, no sirvió de mucho porque la inversión en espionaje industrial superó los 20.000 millones de euros. Un mero gesto en la oscuridad porque los franceses, como lo mostraron en su invasión a Libia en 2011, jamás han cesado su corresponsabilidad guerrera con los estadounidenses.

El extraordinario periodista y escritor Nicky Hager, el profeta de la transparencia radical, se anticipó a todo lo denunciado por Campbell en 1996 y su obra no sólo cubrió todo el espectro de la participación de Nueva Zelanda en los planes de intercepción de EEUU, sino los nombres de bases dedicadas a esta actividad que se encubren como centros académicos o se encubren como bases militares nacionales como Menwith Hill, en la comunidad de Yorkshire de Reino Unido, donde el personal de la RAF o Real Fuerza Aérea británica en realidad fue sustituido por personal de la NSA. Se trata de domos gigantescos similares a pelotas de golf, donde las corporaciones Lockheed Martin y Northrop Grumman se enriquecen fisgoneando en las telecomunicaciones de la gente. La inversión en este conjunto de espionaje supera los 500 millones de dólares y, por supuesto, es un delito verificar a dónde van a parar esos fondos.

Lo que es tan inusual en ECHELON, popularmente se le menciona como la Oreja Gigante, son sus estaciones de intercepción de comunicaciones mediante satélites espías y satélites privados abarcan casi todo el espectro de mensajes que hayan sido transmitidos por teléfono, Internet o fax, organizados en función de multi-búsquedas con el apoyo logístico multilateral de una comunidad de países que van desde Reino Unido, EEUU, Canadá, Nueva Zelanda y Australia. No hay ninguna legalidad que ampare este espionaje y dado que los efectos devastadores del terrorismo han mermado la oposición a las medidas de intrusión su impunidad ha albergado a grupos ilícitos cuya única restricción es la tecnología en sí y no un procedimiento.

Eso no evitó que el 5 de julio de 2000, el Parlamento Europeo, acatando el apartado 2 del artículo 150 de su Reglamento, designara una comisión temporal para investigar rigurosamente ECHELON y el 3 de julio de 2001, la comisión examinó un proyecto de informe que traía el epígrafe en latín: “Sed quis custodiet ipsos custodes?” (¿Quién vigila a los que vigilan?) del poeta romano Juvenal.

Con pruebas amplias, sustentadas, incontestables, se admitió en sus consideraciones el peligro que significaba ECHELON: “Considerando que no hay ninguna razón para seguir dudando de la existencia de un sistema de intercepción de las comunicaciones a nivel mundial en el que participan los Estados Unidos, el Reino Unido, el Canadá, Australia y Nueva Zelanda en el marco del Acuerdo UKUSA; considerando, asimismo, que según las informaciones de que se dispone y según numerosas declaraciones concordantes y de orígenes muy diversos, incluidas fuentes estadounidenses, puede asumirse que el sistema o partes del mismo fueron designados, por lo menos durante algún tiempo, con el nombre en clave ECHELON”.

echelon

En la última de las reuniones, la comisión parlamentaria aprobó la propuesta de resolución por 27 votos a favor, 5 votos en contra y 2 abstenciones. Las conclusiones no podían ser más demoledoras al exponer sus acciones el punto 10: “Insta a los Estados Unidos a que firmen el Protocolo adicional al Pacto internacional sobre los derechos cívicos y políticos, de modo que se puedan presentar ante la Comisión de Derechos Humanos creada en aplicación del Convenio las quejas presentadas por particulares contra los Estados Unidos por violación de este Pacto; pide a las ONG de los Estados Unidos pertinentes, en particular a la ACLU (American Civil Liberties Union) y al EPIC (Electronic Privacy Information Center) que ejerzan presiones ante el Gobierno estadounidense en este sentido”.

En el punto 26, el Parlamento fue más específico: “Pide a Alemania y al Reino Unido a que en el futuro sólo autoricen la intercepción de las comunicaciones por parte de los servicios de inteligencia de los Estados Unidos en su territorio si en esta actividad se respeta el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, es decir, si se respeta el principio de proporcionalidad, si su fundamento jurídico es accesible y si sus repercusiones sobre los individuos son previsibles, y que establezcan un control eficaz en este sentido, ya que son responsables de que las actividades de obtención de información desarrolladas por los servicios de inteligencia en su territorio, independientemente de que estén autorizadas o únicamente toleradas, están en conformidad con el imperativo del respeto de los derechos humanos”.

En 2012, Josef Foschepoth desenmascaró a las ramas de inteligencia en Alemania al publicar un libro donde presentó el programa de colaboración con los servicios de la NSA. Foschepoth, un profesor de historia de la Universidad de Friburgo, alarmó sobre el hecho que desde 1955 EEUU ha desconfiado totalmente de Alemania, la posibilidad de grupos de ultraderecha que hayan penetrado las empresas y el poder político, y desde entonces iniciaron una intercepción de sus telecomunicaciones en gran escala, lo que se creía que desaparecería con el fin de la guerra ría, pero en los posteriores, entre 1990 y 2012 aumentó esa intervención y ahora el malestar ciudadano condena a sanciones penales a los cooperantes privados y públicos y es el peor revés de Angela Merkel en su hipócrita carrera política.

En la película La vida de los otros del año 2006, se denunció cómo la Stasi, la policía secreta de la RDA o Alemania Oriental, espiaba a los intelectuales, a las personas más sencillas, y unos y otros delataban por miedo, por envidias, incluso intelectuales connotados confesaban crímenes ficticios de escepticismo por no ser considerados ajenos al partido de gobierno. Como decía uno de los personajes: «Que un ciudadano dude del sistema lo convierte en un enemigo».

Con Echelon y la vigilancia de la NSA en Alemania unida, nada de eso ha variado, ya se construye una base de inteligencia militar de EEUU en Wiesbaden por 124 millones de euros, y lo peor es que 80 corporaciones globales con filiales germanas han contribuido a propulsar esta vulneración de la intimidad que ejecuta la NBD, la agencia de inteligencia alemana.

¿Qué asusta a las corporaciones en el siglo XXI? ¿Por qué se niegan a que Edward Snowden declare en el Parlamento Europeo? Un indicio puede ser la propuesta que se discutió entre 2011 y 2013 sobre el Reglamento de ese Parlamento y del Consejo relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de información, esto es, el Reglamento general de protección de datos. Los puntos que más preocupan a los ejecutivos y a sus delegados políticos, a los evangelizadores del libre mercado vigilado, es que incluye al ciberespacio como nueva dimensión de legalidad adaptándose a los cambios vertiginosos que dejaron atrás la legislación de 1995.

El temor que provoca la nueva legislación europea es la separación interesante entre sector público y privado, entre gobierno y corporaciones, al delimitar la norma privada y la directiva institucional, consagrando sanciones ejemplares a los infractores. En la consideración del artículo 5 de Título II se establece cómo ha de ser el tratamiento de los datos:

a) tratados de manera lícita, leal y transparente en relación con el interesado;

b) recogidos con fines determinados, explícitos y legítimos, y no serán tratados posteriormente de manera incompatible con dichos fines;

c) adecuados, pertinentes y limitados al mínimo necesario en relación a los fines para los que se traten; solo se tratarán si y siempre que estos fines no pudieran alcanzarse mediante el tratamiento de información que no implique datos personales;

d) exactos y se mantendrán actualizados; se habrán de adoptar todas las medidas razonables para que se supriman o rectifiquen sin demora los datos personales que sean inexactos con respecto a los fines para los que se tratan;

e) conservados en una forma que permita identificar al interesado durante un período no superior al necesario para lo fines para los que se someten a tratamiento; los datos personales podrán ser conservados durante períodos más largos, siempre que se traten exclusivamente para fines de investigación histórica, estadística o científica[…];

f) Tratados bajo la responsabilidad del responsable del tratamiento, que, para cada operación de tratamiento, garantizará y demostrará el cumplimiento de las disposiciones del presente Reglamento.

Un punto interesante, aunque insuficiente, de la propuesta para protección de la privacidad es el que alude al imprescindible consentimiento como derecho humano fundamental. Otro aspecto es el artículo 9 donde al tratamiento de datos se prohíbe el uso de la discriminación como categoría de análisis:

“Queda prohibido el tratamiento de datos personales que revelen el origen étnico o racial, las opiniones políticas, la religión o las creencias, la afiliación sindical, así como el tratamiento de los datos genéticos o los datos relativos a la salud, la vida sexual, las condenas penales o medidas de seguridad afines”.

La idea es crear un Consejo Superior Europeo de Protección de datos que cuente con recursos, personal, tecnologías y capacidad para evitar la intromisión en la vida de los pueblos que forman parte de la Unión Europea.

El problema es que la élite de EEUU ordena a policías de otros países borrar nombres de sus colaboradores, no respeta a Naciones Unidas, ningunea a la Unión Europea a su capricho, y ha mantenido y extendido su plan con nuevos nombres para que el Gran Hermano o Leviatán Tecnológico latente sea más eficiente. En el espionaje que realiza no se distingue entre lo corporativo y lo público, entre necesidades y problemas industriales, entre requerimientos de seguridad y favores, entre comercio libre y comercio libertino, entre respeto y metas, entre equilibrio y posicionamiento. El acuerdo de Ukusa, iniciado en 1947, ni siquiera fue admitido en público hasta 1999 cuando un funcionario de Australia cometió una indiscreción que le costó grandes enemigos.

De las décadas de los noventa a la primera década del siglo XXI hay 20 años de vigilancia y el ciberespacio ha sido controlado por casi todas sus entradas y salidas en un esfuerzo coordinado por la NSA, el Grupo de Seguridad Naval (NANSECGRU), INSCOM o Mando de Inteligencia Militar, la AIA a Agencia de Inteligencia del Aire, el GCHQ o servicio de Inteligencia británico y un conjunto de contratistas que por chantaje o anhelo de participar en el botín de datos están colaborando porque la crisis económica planetaria es la más extraordinaria ocasión que hayan podido tener las grandes corporaciones para activar sus núcleos periféricos de fusiones y desvalorización de activas para fomentar adquisiciones forzosas.

La disputa contra la privacidad de los ciudadanos es tan increíble que EEUU ha arremetido contra la regulación de protección de datos de la Unión Europea, descalificando a los activistas que han denunciado esta situación y desplazando a funcionarios que estorban sus planes de vigilancia.

En diciembre de 2011, una carta informal, anónima e irrespetuosa enviada a la Unión Europea, EEUU presionó manifestando su desacuerdo con la decisiones que se iban a tomar para proteger los datos de ciudadanos europeos porque afectaría las transacciones comerciales, el libre comercio que es el evangelio de las élites y, sin falta, la guerra contra el terrorismo, la eterna amenaza del lobo para desatar la sumisión, vindicar la cautela, fortalecer la presencia de agentes formados en el NAFDECOL que es la Escuela de Formación de la OTAN.

La tesis que sostiene el tipo de inteligencia crematístico, muy común en el campo económico es el céteris páribus, traducido del latín como “lo demás es constante” para referirse a la continuidad de un patrón en las hipótesis de contrainteligencia. No contento con cambios inexplicables, ilegales, EEUU volvió por sus fueros y ha forzado a Bruselas a ceder en numerosos puntos de regulación con chantaje abierto, confeso, sin vergüenza de ningún tipo, para que las corporaciones mantengan su poder ilimitado contra las objeciones de la Comisión Europea responsable de Justicia.

Jan Philipp Albrecht, miembro del Parlamento de la Unión Europea, ha sido acosado para doblegarse al igual que otra decena de diputados. Todo sobre su vida privada, sin él saberlo, está siendo investigado para encontrar debilidades que permitan sacarlo del juego millonario. No es un mero lobby el que ha montado EEUU, es una acción de intimidación sin precedentes que incluye a Viviane Reding, quien se reunió en Dublín el 14 de junio de 2013 para aclarar cuáles eran las medidas que afectaban a los ciudadanos europeos en el programa de vigilancia.

Es tal el poder de EEUU, que no conforme con imponer 4.000 enmiendas al texto de la Unión Europea, reactivó el anticonstitucional Programa Prisma bajo otro nombre clave, invirtió más dinero en optimizar Echelon en julio para acelerar la recolección de datos y ha estado utilizando a los representantes de UKUSA como factores de dilación, postergación para 2014 o 2015 de la normativa y anulación de medidas efectivas para reducir a los grupos de resistencia.

En una sesión del Congreso de EEUU, el 24 de julio de 2013, pasó algo predecible: al votar por rechazar las prácticas ilegales de la NSA, se perdió la enmienda por 205 contra 217 votos. A Obama lo apoyaron los republicanos y los demócratas en mayoría votaron en contra, lo que demuestra la división oscura que no podrá impedir que se mantenga el nuevo orden de vigilancia mundial. Triunfó el lobby de la ambiciosa corporación Booz Allen Hamilton y perdieron los ciudadanos de Europa y del mundo.

 

* Autor de En defensa de la rebelión global (2013)

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Con voz propia

Claudia Sheinbaum, entre la demagogia electoral y la violación a derechos laborales

Published

on

By

claudia sheinbaum en campaña

Por Alberto Farfán

En agosto pasado cuando la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, acudió a Tabasco por sus actividades proselitistas para posicionarse como representante de su partido para las elecciones presidenciales del 2024, lo cual debe ser cuestionado. fue recibida por algunos grupúsculos y unos cuantos funcionarios con el grito de ¡presidenta, presidenta!

Días después, seis de esos servidores públicos fueron cesados de sus funciones. Ante ello, la gobernante indicó a la prensa: “No creo que esté bien, la verdad, yo creo que no está bien dentro del movimiento”. Pues según ella, se deben respetar los derechos políticos y de libertad de expresión de todos, porque la mandataria, además, actúa bajo esos principios.

En este contexto, el gobernador interino, Carlos Manuel Merino, explicó que “los despidos fueron simultáneos por coincidencia y pidió no hacer una novela por este caso”. Tal y como hubiera querido la viajera capitalina. Para ocultar lo que en realidad lleva a cabo con los empleados bajo su cargo en el gobierno de la capital, cuando no le son afines.

Te puede interesar: Claudia Sheinbaum y su promotor electoral a cargo del erario

Ficción o no, para el último día del mes en cuestión, una funcionaria del gobierno de la ciudad en su cuenta de Twitter acusa que ha sido despedida por su apoyo y aprecio a Marcelo Ebrard, otro de los posibles candidatos de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) a la Presidencia. Luz María Rodríguez, adscrita a la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación (Sectei), prácticamente dijo lo mismo que Sheinbaum, indica: “Nuestras preferencias no deberían ser motivo de división, al contrario, son tiempos de unidad…”

Y al igual que Merino, la Sectei se deslinda de asuntos político-electoreros en sus acciones, respondiendo que fue una confusión, un error. Pero para fortuna de esta mujer influyente le indicaron que el cargo quedaba a su disposición si así lo decidía. Y no cabe duda de que el poder de Ebrard logró que se echara abajo el despido de la funcionaria Rodríguez. Y si esto no forma parte del amiguismo de las mejores épocas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), no sé qué pueda ser.

Lamentablemente, decenas de servidores públicos que carecen de influencias han perdido sus empleos por los operadores de Sheinbaum en beneficio de su precampaña política.

La editora recomienda: Martha Robles en un monólogo catártico revelador, la columna de Alberto Farfán

Ha habido decenas de despidos injustificados, acoso laboral, acoso sexual, casos de nepotismo, intimidación, amenazas directas, uso de la fuerza pública, tanto en el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de esta ciudad con la imposición de Rebeca Olivia Sánchez Sandín, como en la Procuraduría Social de esta capital (Prosoc), con la hoy procuradora Claudia Ivonne Galaviz Sánchez, por citar sólo algunas dependencias, argumentando las déspotas nuevas titulares que tienen bastantes compromisos con mucha gente que deben incluir en las vacantes que exigen queden libres.

Y aunque todos estos exempleados de ambos sexos han acudido a las instancias correspondientes no han recibido respuesta favorable alguna, debido en definitiva a que ningún funcionario desea quedar mal con la jefa de Gobierno, no obstante que sus obligaciones radiquen en defender a los trabajadores frente al patrón o a los servidores públicos frente a su jefe, que en este caso su máximo patrón o jefe es una política a quien le deben pleitesía y su lugar de labores.

¿Y las nuevas ofertas de trabajo, el apoyo a la mujer y a las personas de la tercera edad, la cero tolerancia a acciones de acoso sexual o laboral, el rechazo al nepotismo y al amiguismo, y un largo etcétera con que nos bombardea diariamente? Todo esto se va al bote de la basura con las decenas y decenas de personas que han quedado literalmente en la calle gracias a la mayor responsable de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.

 

Continue Reading

Con voz propia

Foro Público: Caso Ayotzinapa, la imborrable huella del Estado homicida

Published

on

Lo único real del caso Ayotzinapa es que el ejército y Guerreros Unidos se coludieron para cometer el crimen

Foro Público

Este día se cumplen ocho años de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa y lo único real es que el Estado fue el ejecutor de este crimen en colusión con el cártel de “Guerreros Unidos” y la impunidad permanece como resultado de los uno de los episodios más trágicos en la historia reciente del país.

Hace unos días, el presidente de la comisión de la Verdad, Alejandro Encinas, dio a conocer los resultados de la nueva investigación que desarrollan por el caso Ayotzinapa, misma que evidenció que la versión oficial de la “verdad histórica” impuesta por el ex titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Jesús Murillo Karam, fue fabricada para tratar de silenciar los reclamos de la opinión pública.

Te puede interesar: Foro Público: La fractura de Morena que se avecina

Las nuevas investigaciones mostraron que hubo participación del Ejército mexicano, pues los integrantes de la 27 Zona Militar de Iguala colaboraron para desaparecer a los estudiantes, situación que confirma lo que los padres de las víctimas y diferentes organizaciones defensoras de los derechos humanos habían señalado, los militares sí sabían sobre la operación delictiva e incluso colaboraron en la misma.

No sólo eso, sino que también se confirmó que seis de los estudiantes desaparecidos estuvieron en algún momento en el cuartel militar de Iguala, por lo cual participaron los agentes del Estado para beneficiar a un grupo del crimen organizado que supuestamente había actuado bajo las órdenes del entonces alcalde de Iguala, José Luis Abarca, quien era al mismo tiempo líder de “Guerreros Unidos”.

Las nuevas investigaciones indican que Abarca habría ordenado la detención de los normalistas que presuntamente intentaban boicotear un evento público en donde participaba su esposa, María de los Ángeles Pineda, quien era presunta integrante del crimen organizado, pero en el proceso de captura, los narcotraficantes habrían considerado que entre los estudiantes se encontraban miembros de la banda rival “Los Rojos”, por lo cual fueron asesinados y desaparecidos.

A través del nuevo informe de la comisión de la verdad se constató que uno de los 43 estudiantes era un soldado infiltrado que tenía la misión de conocer el comportamiento de los normalistas, y una vez que el gobierno federal se enteró de los hechos habría ordenado la salida de Abarca del gobierno municipal y comenzar a fabricar la denominada “verdad histórica”.

La editora recomienda: Ayotzinapa: otra historia negra del ejército mexicano

 

Aunque diferentes columnistas cercanos al gobierno de Enrique Peña Nieto negaron que hubiera responsabilidad del Ejército mexicano, las nuevas pruebas confirman que hubo presencia significativa del personal castrense, lo que daña la imagen de la institución por su colusión tan evidente con el crimen organizado.

Ayotzinapa indudablemente es un crimen de Estado, en el que la policía municipal de Iguala, el Ejército y el gobierno federal participaron tanto en la desaparición de los estudiantes normalistas como en la presentación de la versión oficial para tratar de cerrar el caso que a ocho años sigue abierto y sigue doliendo a la sociedad.

Los estudiantes normalistas de Ayotzinapa fueron desaparecidos por la sinergia entre el crimen organizado y el Estado, por lo cual las autoridades federales trataron de encubrir la verdad con diferentes mensajes divulgados en medios de comunicación sobre documentales, reportajes, libros y hasta series que trataron de reforzar esa visión.

Ayotzinapa se ubica en la misma dimensión de tragedia que lo fue la matanza del 2 de octubre de 1968, donde los agentes del Estado también causaron la muerte de jóvenes en Tlatelolco.

Nota aparte: Aunque se han evidenciado los elementos que participaron en la desaparición de los estudiantes normalistas, no significa que habrá justicia, pues es algo que no vivido México.

 

Continue Reading

Con voz propia

¿Quiénes fabricaron los delitos? Desde la prisión Santa Martha Acatitla, la columna del periodista Héctor Valdez

Published

on

By

hector valdez periodista en santa martha

Por Héctor Valdez

A todos mis amigos y a cualquiera que pudiera importar leer y compartir este texto, si le es posible.

Me acerco a la Ciudad de México a los dos años de estar recluido en prisión por un delito que jamás cometí y que fue ordenado en su fabricación, según abundantes evidencias, por personajes del poder del estado de Quintana Roo.

Como casi todos ustedes amigos y conocidos saben, salí de Tulum desde mayo del 2019, en medio de amenazas de todo tipo y luego del asesinato a balazos de dos amigos periodistas. Primero, José “El Güero”, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto; y luego, el de Rubén Pardo, en Playa del Carmen, municipio de Solidaridad. Ambos vecinos de Tulum. En esos años de violencia y sangre sin freno, denuncié periodísticamente la coalición de mafias y bandas criminales con los más altos niveles del poder político.

Entre las muchas amenazas que recibí, una incluso fue muy cordial, pues mientras un dirigente político me invitaba un café, me dejó saber que el jefe de ese político estaba harto de mí y me aconsejaba que aprendiera de aquellos amigos periodistas muertos, porque de hecho los que acabaron con ellos, me aseguró, se habían «saltado a Tulum donde estaba el que seguía», refiriéndose por supuesto a mí. Y agregó con desparpajo que precisamente por ser mi amigo, era que transmitía el peligro de no ser dócil con el gobernador y su gente, y que podían ser muy generosos conmigo si yo fuera su amigo.

Para saber más del tema: Periodista preso Héctor Valdez, trasladado con tratos crueles y aislado en Santa Martha Acatitla por revelar corrupción

También me dijo que el entonces presidente municipal de Tulum, Víctor Mas Tah, era uno de los más cercanos al gobernador, «era su gente». Después de esa amenaza -y por no suspender mi trabajo periodístico de denuncia sustentada y sin esbozo-, recibí un atentado a mi vida y otros más a mi patrimonio. Entre algunas bombas incendiarias a mi casa y a mis vehículos e incluso mi más cercano círculo familiar se vio afectado.

Por supuesto, en todos los casos interpuse denuncias formales tanto en la fiscalía de Quintana Roo, donde varias veces intentaron negarme su recepción, incluso cerrando las puertas de la fiscalía. Como después las interpuse ante la Procuraduría General de la República, que así era entonces, a través de la Fiscalía Especializada en la Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión, denuncias que sumaron en esos tiempos, quizá una docena, y en las que, por supuesto, no hubo avance ni esclarecimiento de ningún tipo.

De todos es sabido el clima de terror que invadió a Quintana Roo, en el gobierno de Carlos Joaquín González, que está por terminar; y a Tulum, sobre todo durante la presidencia del jefe de criminales Víctor Mas Tah, quien comandó por esos años a su banda familiar llamada “Los Cebúes”, también con otros grupos delincuenciales asociados a su banda.

No me arrepiento ni de los riesgos a los que me expuse entonces ni a los de ahora. Ni de las consecuencias a mis denuncias periodísticas que siempre han sido frontales, pero también siempre han sido responsables y fundamentadas y además firmadas con mi nombre.

No me arrepentiré nunca porque con ese trabajo y con el de otros libres periodistas, algunos acallados triste e impunemente a balazos, una gran parte de la sociedad de Tulum y de Quintana Roo abrió los ojos y en las elecciones pasadas pudo sacudirse parcialmente de esos personajes.

Aunque el posible retorno de ese nefasto poder continuar vigente, ya que la próxima gobernadora mantiene una cercanía muy estrecha con el todavía gobernador, que en la realidad siempre la impulsó. Y políticos como Víctor Mas Tah saltaron del partido que se hunde en su descrédito, al Partido Acción Nacional donde militaban a las nuevas banderas políticas de la llamada 4T.

Nada de qué sorprenderse, ya que antes el gobernador Carlos Joaquín González, como el presidente municipal Víctor Mas Tah, habían saltado del PRI donde militaron casi toda su vida al PRD, y luego de ahí rápidamente al PAN, donde Carlos Joaquín González fue incluso presidente nacional de la convención de gobernadores.

Para leer más sobre el autor: Una voz que no se silencia, la del periodista preso Héctor Valdez Hernández en CDMX

Ahora como el símil de las ratas que, para no ahogarse abandonan el barco que se hunde y se suben al que flota, esos y muchos otros políticos han de inocular su miseria a los partidos de la llamada ‘Cuarta transformación’, que por eso no llegará a hacerlo, no llegará a ser transformación. Pues con esas nuevas militancias a revista empezará demasiado pronto su descomposición, para desgracia de quienes creímos y votamos siempre por esas opciones políticas con la esperanza de que el país pudiera cambiar.

El teatro de la humanidad y su pretensión de poder es la historia del hombre y quizás sobre todo en lo que al género se refiere.

En estos casi 22 meses en prisión, he podido confirmar que la mayor reserva de humanidad que tiene el hombre está depositada en las mujeres, cuyo aprecio y respaldo he recibido en abundancia.

No me detendré en los detalles del delito que me imputaron falsamente y por el que me condenaron sin pruebas verdaderas, excluyendo además prácticamente todas las pruebas presentadas por mi defensa, entre ellas testimonios de los vigilantes de mi departamento, señores de la tercera edad, un hombre y una mujer que afirmaron nunca haber percibido ningún disturbio en ese departamento.

Y durante más de dos semanas, en referencia al supuesto delito que me imputaron, aseguraron haber visto todos los días entrar y salir a la supuesta víctima sin ninguna asomo de aflicción, e incluso dieron testimonio que en dos ocasiones esta supuesta víctima les ofreció dinero por ser sus testigos en un ataque que les aseguró había ocurrido semanas atrás de cuando les pidió que fueran sus testigos. Ellos se negaron, por supuesto, y en cambio declararon posteriormente ese intento de cohecho ante la Fiscalía de la Ciudad de México y en referencia a mi acusación y a mi caso.

En el proceso que duró casi un año para condenarme, la juez del caso no tomó en cuenta esos testimonios, pero además excluyó dos peritajes uno médico y otro criminalístico que concluían varias incongruencias entre las declaraciones de la supuesta víctima y las evidencias que más bien apuntaban a falsedad de declaraciones.

En el colmo de la evidente juez de consigna para declararme culpable, ésta permitió que la parte acusadora jamás se presentara las audiencias del caso y no sólo eso, sino que validó el argumento de esa falsa víctima y del Ministerio Público de que yo era “muy poderoso política y económicamente” y que por eso podía mantener agentes en Tulum -donde afirmó- se refugiaba a escondida, pues por mis órdenes amenazaban su vida.

La aceptación de tan burdo como falso argumento por parte de la juzgadora me dejó en absoluta vulnerabilidad legal, al no poder rebatir ni contrastar en nada mi defensa ante una juez que decidió por supuesta perspectiva de género, condenarme sin prácticamente atender a ninguna prueba, más que a la fe ciega de una falsa acusación que decidió hacer verdadera para ella.

La fe, la creencia ciega, la fe sin pruebas y dogmáticas alumbró hace siglos el nacimiento de la inquisición que condenaba igual y sin defensa posible a muchos acusados. Hoy, algunos jueces y juezas aprovechan la coyuntura necesaria de la justa lucha del feminismo y la perspectiva de género para cumplir consignas, para castigar inocentes, para subir índices de castigo y los acusados son pobres en su mayoría o personas que tenían consigna en contra de ellos, porque una defensa adecuada cuesta demasiado dinero, y a veces ni con eso es suficiente para lograr justicia donde debía imponerse al menos la duda razonable.

La muerte me ha rondado mucho en estos últimos años, pues además de los dos amigos periodistas que mencioné, habían matado antes de salir de Quintana Roo un tercer periodista también amigo mío. Fue muerto a balazos en Playa del Carmen, apenas unos días después de que yo abandonara el estado para salvar mi vida. Más de un año después de esto y ya prisionero con la ominosa figura de prisión preventiva que tanto daño hace a miles de gentes.

Apenas al comenzar mi proceso, mataron también a balazos a mi abogado defensor titular. Lo mataron el 1 de julio del 2021, por supuesto no hay ningún avance en su investigación. Es terrible y debilita mucho el alma un clima tan sangriento.

Apenas en marzo pasado, ya en medio de otros peligros en el Reclusorio Oriente de la Ciudad de México, donde positivamente terco sigo siendo periodista y lo seguiré siendo así, una trifulca campal dio inicio con la versión circulada entre algunos reclusos de que mi persona supuestamente protegida -desde hace poco antes por las autoridades penitenciarias, pero en realidad duramente segregada por la autoridad penal-, había regresado a mi antiguo dormitorio y con facilidades de elementos policíacos fungiendo como custodios penitenciarios, un grupo de internos que forman parte de la mafia local de “Los Duques”, del dormitorio anexo 7, intentó tomar por asalto al dormitorio 3, donde antes yo estuve y donde el rumor era que yo había regresado.

Por eso empezó ese caos que se sofocó horas después y que en medios de comunicación se calificó como ‘intento de motín’ con un saldo, un triste saldo, de dos fallecidos.

Queridos amigos, estoy seguro de que muchos pueden aterrorizarse, no desgraciadamente para quienes idearon y operaron mi entrada a la cárcel. Quizá tenían previsto que mucho antes de finalizar mi proceso, yo habría muerto en prisión donde muere tanta gente, tanta gente, incluso por constantes y extraños suicidios en los que quien supuestamente se quita la vida parece amordazado y maniatado, tal vez ésa podría ser su previsión que muriera en esas condiciones u otras completando así el asesinato civil que me impusieron abundantemente en decenas de medios de comunicación, tanto nacionales como estatales, y voy a citar algunos ejemplos: “Resultó un violador el reportero que intentó desacreditar en la mañanera de AMLO al tolerante y respetuoso buen gobierno de Carlos Joaquín en Quintana Roo”, eso podía leerse en un medio digital de Guerrero. Otro ejemplo: “Periodismo criminal: el caso del reportero Héctor Valdés”, eso pudo leerse en el periódico Excélsior, de circulación nacional, uno de los más antiguos del país, pero también de los más desprestigiados y reconocidos como conservadores.

Hace unos momentos decía que la mayor reserva de la humanidad son las mujeres, y tengo sobrados motivos para confirmarlo. Ni el aberrante delito que me causaron con falsedad y por el que ahora estoy prisionero, incluso siendo inocente, ha hecho dudar a tantas mujeres amigas a quienes ahora debo tanto y a quienes no quiero dejar de mencionar.

Nunca tendré con qué compensar el aprecio, la calidez, la ayuda emocional, las charlas larguísimas por teléfono y la ayuda de todo tipo incluso económica que muchas veces recibí en estos casi dos años de parte de tantas mujeres valiosas.

Gracias a Nancy mi admirada y brillante, intelectual y profesional amiga que me ha regalado tanto tiempo y tanto cariño; gracias a Laura, que como Nancy, me mostró un inacabable afecto y que -incluso sabiendo mi imposibilidad de devolver-, me ayudó económicamente por muchos meses en los que benefició a otros ocho reos que vieron cambiar completamente sus condiciones de reclusión, pues la celda comunal en la que entonces el Reclusorio Oriente, estaba terrible, ruinosa, ominosa y opresiva, pudo renovarse y equiparse por esas posibilidades. Uno de los compañeros internos siempre me decía “tu amiga es una santa, dile que Dios la bendiga”… en realidad mi querida Laura es una empresaria exitosa y una política íntegra y de verdadera convicción social.

Gracias a otra amiga Laura que también, como Neus y como Karina, no dudaron ni un poco en enviar cartas de buena referencia y de confianza dirigidas a un juez de encauzamiento en el caso inicial, en el que narraban una constante convivencia conmigo, competencia que siempre fue de respeto hacia ellas, y a muchas mujeres. Y la seguridad -decían ellos- de que lo que se me trataba un día con mi persona.

Gracias a Gaby, a mi amiga y ex jefa que tanto me ha animado y también tanto me ha rogado que evite los riesgos de seguir siendo periodista en la prisión.

Gracias a Liliana, una corresponsal extranjera, por el ánimo. Gracias a América por sus palabras, gracias a Gabriel las mayores muestras de aprecio que tanto le costaron y que nunca podría pagar con nada, también gracias a su madre de quien recibí por su intermedio muchas oraciones que, seguro estoy pudo con varios males y demonios. Gracias a varios amigos que, pese al señalamiento del que fui objeto, del que soy víctima, pese a eso, durante los meses previos a mi detención y todavía en libertad, me visitaron para hacerme sentir su afecto y su confianza me visitaron directamente al departamento.

Gracias incluso a dos amigas que pude conocer en esos días, los últimos meses en que estuve libre y que igual conociendo la infamia que se me achacó profusamente en medios de comunicación, decidieron regalarme su amistad y su confianza durante varios meses.

Gracias a quienes más dulcemente quiero y a quienes por las dudas callo. Gracias finalmente a muchas mujeres y hombres de la CNDH, específicamente del Mecanismo contra la Tortura, que hace meses ya se enfrascan en conservar intacta mi vida de prisionero.

Pero sobre todo gracias a una de las mejores periodistas y luchadoras de derechos humanos de México que trabaja desde los Estados Unidos. A quien ahora le debo varias veces la vida, a Guadalupe Lizárraga, quien no sólo en los primeros días de mi encierro y sin que yo lo esperara, me hizo llegar hasta aquella celda de 12 metros cuadrados que estuvimos más de 20 días 22 prisioneros, hasta allí me hizo llegar un milagroso paquete de sobrevivencia que consistió en ropa, en libros, en artículos de higiene, en dinero, en una tarjeta telefónica.

Y aquí de verdad quiero hacer mención esto porque es necesario, sin eso no hubiera yo podido sobrevivir, porque es necesario decir que las cárceles de México son no sólo de las más corruptas en el mundo, sino también de las más salvajes, de las más sorpresivas, y créanlo en esas cárceles mucho menos las de la Ciudad de México, no mejoran en nada; tristemente empeoran en estos tiempos de supuesta transformación del país.

A Lupita, (Guadalupe Lizárraga) pues que desde aquellos días asumió una defensa mediática al contemplar la injusticia terrible de la que soy objeto, defensa que hasta ahora continúa, junto con la de otros inocentes cuya causa enarbola.

La editora recomienda: Periodistas presos: semejanzas entre Julian Assange y Héctor Valdez, ignorados en sus países

 

A mis amigos hombres, la fortuna es que son muy pocos por mencionar y en el infortunio he aprendido que los hombres somos poco empáticos y pocos solidarios. Gracias Carlos B., ese catalán formidable que además de brillante académico es un comprometido con sus amigos. Gracias a él por sus muchos libros, por la ropa, los insumos en sus visitas. Gracias también en su memoria a dos grandes amigos fallecidos, víctimas del Covid, que tanto me mostraron aprecio fuera y luego en prisión. Al doctor Juan Mena Ramos, de Tulum, Quintana Roo, que en vida trató de interceder por mí con algún otro amigo que pudo ayudar en aquel momento.

Gracias también a la memoria de Luis, un amigo a quien conocía en la Ciudad de México y que en pocos meses se convirtió en leal amigo, falleciendo el año pasado en Playa del Carmen. Gracias a Francisco Canul, periodista y antiguo colaborador de mi portal de noticias “Tulum en Red”. Gracias por recibirme algunas llamadas y también gracias por aconsejarme, buscar y rogar por mi libertad al gobernador Carlos Joaquín y al nefasto Víctor Mas Tah. Gracias por ese consejo que tuvo sus fundamentos, tristemente, porque él mismo también estuvo en prisión en Playa del Carmen, acusado falsamente también de esos delitos que les gusta fabricar el gobierno de Quintana Roo, de un delito incluso más ominoso que el que se me fabricó.

Francisco tuvo rogar por su libertad a esos terribles señores del poder y fabricantes de delitos, a quienes tuvo que prometer sometimiento y servicio. No me lo contó nadie, lo sé por él mismo, pues solo así logró -con la intervención de estos señores- que un juez lo exonerara después de seis meses de prisión.

Te puede interesar: Presión política y contradicciones en declaraciones judiciales: el caso del periodista Héctor Valdez

¿Quién puede criticar? ¿Quién busca salvar su vida, conseguir su libertad y reparar su honra lastimada? ¿Quién puede criticar a esas personas? Yo no podría. Pero espero que tampoco se me critique por ejemplificar fehacientemente lo que pueden hacer y el grado de daño que pueden lograr impunemente los hombres del poder en México.

Después de todo ya lo dijo Don Quijote de la Mancha: “solo hay dos cosas por las que sin dudar deben exponerse la vida, una es la libertad y la otra la honra, no lo olvides nunca Sancho”, decía Don Quijote. Creo que todos debemos ser Sanchos. Sigo luchando por salvar al menos mi honra, que es mi dignidad, sobre todo ante ustedes queridos amigos a quienes va dirigido este mensaje de la penitenciaría de la Ciudad de México en Santa Martha Acatitla, en los días de septiembre.

***

Gracias a la periodista Joselaine Gutiérrez por la asistencia en edición.

 

Continue Reading

Trending

A %d blogueros les gusta esto: