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Con voz propia

Anonymous Michoacán narra el comienzo de la narcoguerra

Colaborador de Anonymous y de Valor por Michoacán da testimonio de cómo inició la narcoguerra en Michoacán desde 2001 con la complicidad de las autoridades

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Tomás Borges

Hoy Michoacán es noticia, no gracias a sus bellezas naturales, mujeres, ni gastronomía, sino a la violencia que se suscita en un estado donde gracias a su situación geográfica (Colindante con Colima y Jalisco en el noroeste, Guanajuato y Querétaro al norte, al este con el Estado de México, sureste con Guerrero y suroeste con el Océano Pacífico, donde se encuentra localizado el Puerto de Lázaro Cárdenas), es considerado la joya de la corona para todo aquel grupo delincuencial que logre su control.

De acuerdo a la Secretaría de Transportes (SCT), el puerto de Lázaro Cárdenas, es la conexión de Michoacán con el mundo, al conectar el Pacífico mexicano con Asia y Norteamérica, siendo uno de los principales puntos de entrada para la efedrina y demás insumos químicos indispensables para la fabricación de las llamadas drogas de diseño, situación por la cual, el Gobierno mexicano tomó por sorpresa ese puerto con la finalidad de asfixiar económicamente a los “Caballeros Templarios” (CT), principal enemigo de la paz pública en un edén que ahora es un infierno.

Todo mundo recuerda la ofensiva emprendida por Felipe Calderón Hinojosa, quien en diciembre del 2006, se puso la casaca militar para declarar la guerra al crimen organizado en su estado natal. Gracias a la inoperancia de su antecesor, el panista Vicente Fox (quien hoy busca comercializar la marihuana tras su probable legalización) el crimen logró ocupar espacios al grado de ser el gobierno de facto en muchas localidades.

Michoacán, estado conformado por 113 municipios, tomó los reflectores, cuando el 15 de septiembre del 2008, integrantes del crimen organizado, arrojaron una granada de fragmentación ante la multitud que asistía a los festejos del “Día de la Independencia”, acción considerada como un acto de narco-terrorismo, siendo el primer evento de tal naturaleza realizado contra la población civil tras una ofensiva gubernamental donde “Se ganaba, aunque no lo pareciera”.

Hoy, lamentablemente, Michoacán vuelve a ser noticia al ser tomada por los Caballeros Templarios (CT), escisión de la llamada Familia Michoacana (FM), quienes tal como se ha informado oportunamente en Los Ángeles Press, han declarado la guerra al Estado mexicano con sus acciones, al grado que la desazón y la desesperación, han orillado a sectores de la población a armarse contra el narco y contra la inoperancia de las autoridades, quienes han sido cooptadas por el crimen, fungiendo como su ala política.

Pero para indagar más sobre este flagelo, Los Ángeles Press entrevistó en un lugar de la ciudad de México a una persona que se identificó como “Manolo”, quien accedió hablar con este medio, por considerarlo como un baluarte más del periodismo veraz e independiente, presentándose como uno de los fundadores y colaboradores de “Anonymous Michoacán» y “Valor X Michoacán”, siendo ésta su historia:

Soy “Manolo” y lo de Michoacán inició en el 2001, cuando la entonces Procuradora del Estado, Lucila Arteaga Pallares, tras el secuestro y muerte de su padre perpetrado por Roberto Valencia Barragán, el líder de un grupo criminal autodenominado “Los Alacranes”, que operaban en Santa Rosa, Michoacán. Ellos eran los amos y señores del crimen en ese lugar.

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Manolo, fuente anónima de Los Ángeles Press, cuenta los orígenes de la narcoguera. Foto: Tomás Borges

El “Alacrán” estaba casado con Alicia Oceguera, vinculada con gente del Cártel de Sinaloa, como Nestor Hernández Oceguera, hermano de Julio Hernández Oceguera, hermano de Inés Hernández Oceguera, la ex amante de Armando Valencia Cornelio, con quien procreó un hijo, el hoy cantante de banda, Julión Álvarez, conocido hijo del supuesto líder del llamado “Cártel del Milenio”, tan beneficiado en el sexenio de Vicente Fox. Pudiéndose corroborar lo anterior con las acusaciones vertidas contra la ex mujer de éste, Lilian de la Concha, señalada por autoridades americanas de ser “lavadora” de dicha organización delictiva.

La persona identificada como “Manolo”, mostró su credencial de elector y mostró su máxima posesión: una laptop donde hay un sin número de información sobre los halcones y pistoleros que asolan la región. Manolo, durante la entrevista, se mantiene a la expectativa, solicitando no mostrar el rostro por razones obvias y quien promete proporcionar más información en conversaciones posteriores.

Prosiguiendo con su relato, Manolo refiere que la entonces procuradora Arteaga Pallares, al tomar posesión del cargo, permitió el ingreso del grupo criminal “La Compañía” (Los Zetas), quienes invitados por sus homólogos los michoacanos, buscaban expulsar a los sinaloenses beneficiados por los sexenios panistas.

De acuerdo con Manolo, la entonces procuradora permitió que en abril del 2003, La Compañía eliminara a Roberto Valencia Barragán “El Alacrán”, quien murió junto con cinco integrantes de su familia, emboscados por 15 gatilleros que se hicieron pasar por agentes federales y masacraron a la familia tras asistir a una pelea de gallos en Jicalán, municipio de Uruapán.

Por tal motivo, al tomar cargo como Procuradora General del Estado en la administración de Lázaro Cárdenas Batel, permitió la entrada como venganza del grupo criminal “La Compañía” (Los Zetas), grupo criminal liderado por Carlos Rosales “El Tísico”, quien tenía como contacto con las autoridades a un sujeto apodado “La Bugambilia”, propietario de una gasolinera en Los Reyes-Jacona poco antes de llegar a Tinguindin.

Es gracias a este grupo criminal “La Compañía” (Los Zetas) que se inicia una limpieza de criminales de una entidad hasta entonces considerada un paraíso, por su gastronomía y lugares mágicos, como Janitzio enclavada en medio del lago de Pátzcuaro, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

Por medio de La Compañía, se logró un dejo de tranquilidad al Estado gobernado por el Perredista Lázaro Cárdenas Batel (2001-2007), quien permitió que su partido el PRD, repitiera la gubernatura en la persona de Manuel Godoy Rangel (2008-2012), periodo en el cual gracias a su ubicación y clima privilegiados, La Compañía y la Familia Michoacana comenzaron a instalar laboratorios clandestinos, incluso en el santuario de la mariposa monarca, apoyando en muchos casos a los “talamontes”, para que fungieran como guardias blancas del crimen.

Fue durante la gubernatura de Manuel Godoy Rangel, que salió a la luz la filtración del crimen organizado en las altas esferas de la política, al vincular a su hermano Julio César Godoy Toscano (titular de una Diputación federal, quien incluso fue ingresado a escondidas al palacio legislativo de San Lázaro en la Ciudad de México, para que rindiera protesta y con fuero, poder evadir la acción de la justicia), como integrante de la Familia Michoacana, al filtrarse una grabación entre éste y Servando Martínez “La Tuta”, quien le daba instrucciones al hoy prófugo de la justicia, privilegiado con un escaño federal a pesar del señalamiento y de clamar su inocencia.

Gracias a que la narco-política alcanzó al partido del Sol Azteca (cuyo lema era “Honestidad valiente”), retornó el PRI a un Estado plagado por criminales, pese a los embates de la Policía Federal en la entidad, cuyo entonces titular, Facundo Rosas Rosas (hoy Secretario de Seguridad Pública en Puebla) juró erradicar el crimen, tras el asesinato de 12 agentes de inteligencia (incluyendo mujeres) en julio del 2009, cuyos despojos fueron dejados amontonados a un costado de la carretera federal Siglo XXI.

Prosiguiendo con nuestro relato, Manolo dijo a Los Ángeles Press que un sujeto llamado Pedro Franco Barajas, es el sicario que asesinó a Salvador Arteaga, hermano de la entonces Procuradora Arteaga Pallares, como represalia por permitir que La Compañía operara con la complacencia de las autoridades, cuyos efectivos en la entidad (Municipales y estatales) estaban en su mayoría ya a sueldo del crimen organizado.

Respecto a la cooptación de las autoridades, fue realizada desde el 2003 por un hombre de nacionalidad peruana, apodado “El Sol”, asesinado en Apatzingán en el 2005. De acuerdo al testimonio de Manolo, “El Sol” era el encargado de aparecer en las alcaldías y dependencias gubernamentales, manejando un BMW o un Mercedes Benz color gris, quien se identificaba como enlace de La Compañía, ofreciendo los servicios (y dinero) de ésta a quienes aceptaban sus condiciones.

En caso de que algún edil accediera a los servicios de La Compañía, el alcalde y su Director de Seguridad, no tenían qué preocuparse de los criminales, ya que éstos se encargaban de la limpieza de estos en su demarcación y en caso de negativa (por honestidad o estar al servicio de otro grupo rival) eran eliminados.

Para aparecer como los mecenas y los garantes de la seguridad, La Compañía mandaba comunicados a la población, diciendo que La Compañía y/o Familia Michoacana (llamada así desde el 2006), serían quienes velarían por la seguridad de los michoacanos, denunciando y eliminando a las lacras sociales y a los políticos corruptos, haciendo que sus acciones fueran vistas como “Justicia Divina”.

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Infografía de Reuters reproducida por La Jornada en dic. de 2010, con la noticia de la muerte de Nazario Moreno, líder de la Familia Michoacana, hoy se sabe que está vivo.

El Sol, buscando cooptar a los líderes de la región, se relacionaba con las altas esferas michoacanas, haciéndose pasar por empresario, sacando a relucir los dólares, mismos que distribuía a raudales, hasta su muerte paradójicamente por los Zetas, tras la escisión de éstos con sus otrora socios.

Tras la caída de Armando Valencia (Agosto del 2003), La Compañía, sale a luz pública, en Apatzingan, Tepeque, Nueva Italia, Aguililla, Coalcoman, la Ruana, etc. y se manifiestan como un grupo dedicado sólo al narco y levantar a criminales contrarios, como sucedió en Los Reyes, aunque poco después, cualquier persona adinerada era objeto de depredación de estos criminales pseudo-religiosos, quienes desde ese entonces se dedicaron a extorsionar y secuestrar.

Tal es la importancia del estado para el Cártel de Sinaloa, que en marzo del 2011, el mismo Joaquín Archivaldo Guzmán Loera (uno de los cien hombres más poderosos del orbe, rankeado en el puesto 67, nada mal para un ser nacido en la pobreza) el Chapo, acudió a una narco cumbre celebrada en Los Reyes, Michoacán, donde se reunió con gente de la Familia Michoacana, con el objeto de brindar su ayuda para expulsar a los Zetas y afincarse en el Estado.

De acuerdo con Manolo, el hombre más buscado del mundo, entró vía terrestre a la entidad por el Carrizalillo, escoltado por un convoy militar compuesto por efectivos reales y sicarios vestidos de militares, quienes portaban armas reglamentarias, así como sicarios vestidos como miembros de la SEMAR, quienes montaron retenes en la periferia durante 12 horas.

Tal situación orilló a que gente que no quería una unión de conveniencia con los sinaloenses (casi expulsados del Estado por los Zetas y la Familia Michoacana) formaran lo que hoy se conoce como “Los Caballeros Templarios” (CT), bajo la égida de Enrique Plancarte Solís y Servando Martínez “La Tuta”.

Gracias al poderío económico de El Chapo, los CT se vieron en la imperiosa necesidad de extorsionar a los comerciantes (fijos y ambulantes), ejidatarios y agricultores de la entidad, con el fin de allegarse recursos y continuar la guerra contra los grupos rivales.

Es por ello, que comenzaron a presionar a la población quien harta de sus extorsiones (cobro de piso) e hipocresías de ediles al servicio del narco (tal como se informó en Los Ángeles Press en el reportaje La narcopolítica de Michoacán), comenzaron a armarse ante la inoperancia de las autoridades, lideradas por el entonces encargado del despacho del ejecutivo, Jesús Reyna señalado de ser “Templario”, acusación de José Manuel Mireles, del Consejo Ciudadano de Autodefensas de Tepalcatepec.

De acuerdo a lo vertido por informes de inteligencia mexicana (CISEN y PGR), las policías municipales están operando como brazo armado en su mayoría del crimen organizado, siendo éstos los encargados de realizar los levantones, siendo prueba de ello la deserción de 55 municipales (de un estado de fuerza de 195) de Lázaro Cárdenas, quienes no se presentaron el pasado 7 de noviembre a exámenes de control de confianza, tras la toma del puerto por parte de las autoridades federales.

El rostro de Manolo denota cansancio, fastidio de ver cómo se está desmoronando su estado, lo cual es una radiografía de lo que puede ocurrir en el resto del país ante la corrupción de las autoridades encargadas de velar por nuestra seguridad.

 No hay nada peor que una “una autoridad corrupta” dice Manolo. Agrega un tanto melancólico: “los narcos por lo menos están fuera de la ley y se comportan como lo que son, criminales, pero un funcionario que dice que está del lado de la ley y protege a los criminales, no tiene perdón de Dios”.

Como dijo Manolo, no tienen perdón de Dios, y en espera al igual que miles de mexicanos, que las acciones de la actual administración, pongan orden y encierren a quienes tanto mal siguen haciendo a nuestra patria, tan joven como bisoña, al creer que haciendo lo mismo, con los mismos, cambiarán las cosas.

Tal como lo sostuve en las páginas de El Arte de la Guerra para Narcos (Ed. Planeta, Temas de Hoy, 2011):

“Todo problema nace con su solución y ésta ya está a la vista, es cuestión de quitarle el mando a los ineptos y corruptos y que el narco siga filtrando las narconóminas para escarnio de aquellos que estiraron la mano y pensaron burlar a la justicia, para que paguen como lo que son delincuentes”.

Basta con mirar quiénes son los titulares de las dependencias encargadas de nuestra seguridad para saber que son los mismos de hace décadas sólo que reciclados, haciendo que exista actualmente una aristocracia de la seguridad, cuyos actos de ineptitud no sólo son onerosos para el gobierno, sino para la ciudadanía en general.

Basta de simulaciones, es hora de actuar, porque el mañana, no sólo nos alcanzó, sino que nos rebasó. No es justo que la gente de bien, como Manolo, emigren de su tierra de origen por denunciar tropelías. ¡Hay que levantar la voz, a pesar del fragor de las balas!, ¡Hay que denunciar, a pesar del miedo!, ya que como dijo Esquilo “La violencia acostumbra a engendrar violencia”.

Termino con una frase de Thomas Carlyle que me parece pertinente: “Es un error esencial considerar la violencia como una fuerza”, agregando lo vertido por Jean Jure: “La violencia es una debilidad”, y eso está más que demostrado.

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Acapulco: morir en tierra de nadie

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El más triste recuerdo de Acapulco dejó marcados a muchos acapulqueños que optaron por migrar a otros lugares del país para ponerse a salvo, y es que en Acapulco pasa de todo, balaceras, extorsiones, militarización y muertos a pleno luz del día

Por Kau Sirenio

Twitter: @kausirenio

Muy lejos quedaron esas cumbias acapulqueñas que daban vida a la ansiada Bahía de Santa Lucía, de esa playa que combina con la buena música, pero perdió el glamour cuando llegaron los militares a la costera para replegar a hombres civiles armados que disputan el trasiego de la droga en el puerto. Ahora, todo ha cambiado, en lugar del Amor Eterno que Juan Gabriel le cantaba al más triste recuerdo de Acapulco, se escuchan el chiflido de las balas, las ráfagas eternas, los gritos a los lejos, y las palabras altisonante que militares repiten cada vez que dan órdenes.

En los años 80, el grupo regional La Luz verde de Acapulco le cantaba a las playas de lo que años atrás era el paraíso para los extranjeros, la rola que ellos inmortalizaron en los cabarets sonaba así: “Vamos a Acapulco a gozar la vida/ Vamos a Acapulco a gozar la vida/ me voy a la playa con mi consentida/ allá en Caletilla tengo una güerita…” mientras que los paisanos que venían de otra regiones se contoneaban bailando en los brazos de una morena.

Así transcurrían las noches en las cantinas y centros nocturnos en los años 70 y 80, de cuando los campesinos llegaban a Acapulco a emplearse en la construcción de hoteles, después de la jornada se iban a beber con los suyos en la zona de tolerancia “zona Rosa” mientras que los turistas nacionales e internacionales se hospedaban en los hoteles de lujo que los macuarros construyeron por unos míseros pesos.

Esa tranquilidad le daba confianza a los vacacionistas que llegaban a la playa cada periodo vacacional a disfrutar el sol y la arena. Hasta finales de los 90, el consorcio televisivo (Televisa) llevaba artistas a la tocada en playa Tamarindo y centro de convenciones a presentar sus nuevas rolas en el llamado “Festival Acapulco”, pero pronto dejó de existir.

En esos escenarios se le cantaba a Acapulco: “Obscura soledad estoy viviendo yo/ la misma soledad de tu sepulcro mamá/ y es que tú eres, es que tú eres/ el amor de cual yo tengo/ el más triste recuerdo de Acapulco…”.

El más triste recuerdo de Acapulco dejó marcado a muchos acapulqueños que optaron por migrar a otros estados del país para ponerse a salvo, y es que en Acapulco pasa de todo, balaceras, extorsiones, militarización y muertos a pleno luz del día.

Desde que policías municipales le marcaron el alto a la camioneta Liberty, donde viajaban los hombres armados el 27 de enero de 2006, cerca la colonia La Garita, desde ese día el paraíso tuvo cambio kafkiano, se convirtió en un verdadero infierno.

Meses después de esa balacera aparecieron las cabezas de un comandante y un oficial de la Policía Preventiva Municipal (PPM) de Acapulco, que fueron levantados. Las cabezas estaban  clavadas en una reja metálica de la coordinación administrativa Costa Chica y Costa Grande de la Secretaría de Finanzas del gobierno de Guerrero, con el mensaje «Para que aprendan a respetar».

Las balaceras siguieron días, meses, años después y fue creciendo en espiral hasta perder la noción del tiempo por tantos muertos que han caído, diario la prensa local da a conocer números de muertos. No ha habido un día en que no amanezca con uno o diez muertos.

No paró ahí, las balaceras se hicieron costumbres, el pánico pasó a la normalidad para los acapulqueños, los muertos se convirtieron en la imagen de la pobreza, cuando las fuerzas militares replegaron la violencia de la costera hacia la periferia.

Los balazos primero fueron en la costera, sobre todo en los barrios históricos hasta 2008, pero después de que Manuel Añorve Baño ganó la presidencia municipal de Acapulco, en un operativo conjunto con la policía federal, replegaron las balaceras a las colonias populares.

Así fue, Acapulco era el puerto que todos deseaban conocer. Desde la  Montaña y la Sierra bajaban hombres y mujeres a emplearse en restaurantes y servicios de transportes o comercios. Pero la tragedia que empezó en 2006 arrasó con todo. Del 27 de enero de 2006 a la fecha, Acapulco y Guerrero lo han gobernado: El tricolor, el amarillo y ahora el guinda, aún así nadie ha encontrado la formula para regresar la paz a los acapulqueños.

De asesinatos en la Costera Miguel Alemán, a las calles de las colonias populares de la periferia  vino una metamorfosis, pero no para bien, sino más doloroso aún. Jóvenes en su mayoría, hombres y mujeres han desaparecido. De ahí, las familias se organizaron para crear colectivos  de búsquedas de hijos e hijas, hermanos y hermanas, sobrinos y sobrinas, tíos y tías, esposos y esposas, abuelos y abuelas, y vecinos o vecinas que aún no regresan del mandando al que fueron.

Los desaparecidos no tendrán tumbas ni flores, porque Guerrero es tierra de nadie, aquí los desaparecidos se convirtieron en estadísticas. Aunque a veces los cláxones rompen los tímpanos de los pasajeros; sin embargo, ahí adentro de esa lata rodante convertido en disco móvil, alguien pregunta “Si le viste, dile que lo o la estoy buscando”.

La militarización de la Costera trajo otro conflicto. En decenas de ocasiones, comerciantes semifijos y transportistas paralizan el puerto, con sus carteles garabateados: “Saquen a los militares de las calles”, en otro retazo de papel se lee “Los militares violan los derechos humanos”.

Con la detención de siete integrantes de la Unión de  Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), en Marquelia, Costa Chica de Guerrero, Acapulco quedó sin arterias, de nuevo comerciantes y transportistas cerraron las principales avenidas del puerto, para que elementos del Ejército mexicano y Guardia Nacional liberaran a los detenidos.

Así las cosas en Guerrero. La migración aumenta, mientras que la política pública no despega,  las consecuencias son enormes: los bloqueos en las carreteras de Guerrero y vialidades de Acapulco se hicieron costumbre. Esto convierte a Guerrero en tierra de nadie.

***

Fuente: piedepagina.mx

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Con voz propia

Más de 500 niños indígenas asesinados por el Gobierno de Estados Unidos entre 1819 y 1969

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 Por Alberto Farfán

En el país que se autoproclama defensor de la libertad y de los derechos humanos en todo el mundo, además de guardián de la democracia, la paz y la igualdad en todos los rincones de la Tierra, surge la noticia de que en su propio territorio cientos de niños, desde los cuatro años a la adolescencia, fueron asesinados por su origen étnico, con el objetivo de asimilarlos a la forma de vida norteamericana.

Todo indica que a raíz de que se descubrieran centenares de tumbas de niños y adolescentes asesinados en internados para indígenas en Canadá, de lo cual dimos constancia en este medio (Los Ángeles Press, 26/07/21), el Gobierno de Estados Unidos (EE. UU.)  inició una investigación para tratar de esclarecer qué habría ocurrido en este sentido en su país.

La indagatoria a cargo del Departamento del Interior, cuya titular es de origen indígena, Deb Haaland, ha revelado datos realmente estremecedores. De hecho, para la funcionaria ─quien es la que encabeza el informe─ las cifras podrían ascender a miles o decenas de miles de indígenas muertos. Sobre todo si se considera que sólo se han identificado 53 fosas con cadáveres de los 19 internados federales escrutados, de los 408 ubicados en 37 estados de la Unión Americana, entre 1819 y 1969. Y si se toma en cuenta que existen 98 millones de páginas de registro acerca de los abusos en esas mal llamadas instituciones, además de que ─como lo asevera Deb Haaland para evitar equívocos─ fue el Gobierno de EE. UU. el que administró directamente algunos de esos internados bajo la protección de leyes y políticas nacionales para “civilizar” a los niños y adolescentes nativoamericanos.

Con base a un procedimiento militarizado radical y a la imposición en extremo violenta de una visión ajena a su identidad, las víctimas padecían la separación obligada de sus familias, internamiento y trabajo forzados, castigos corporales de toda índole, como el aislamiento, la flagelación, la privación de alimentos, azotes, bofetadas, nula atención médica y aunado a ello les impedían hablar su propio idioma.

Apunta Haaland en conferencia de prensa: “Las consecuencias de las políticas federales de internado indígena, incluyendo el trauma intergeneracional causado por la separación de la familia y la erradicación cultural infligida a generaciones de niños desde tan sólo cuatro años, son desgarradoras e innegables».

Y subraya a manera de conclusión: «Procedo de antepasados que sobrevivieron los horrores de las políticas de asimilación llevadas a cabo por el mismo departamento que ahora dirijo… Cada uno de esos niños es un familiar desaparecido, una persona que no pudo cumplir su propósito en esta Tierra porque perdió la vida como parte de este terrible sistema».

Crimen de lesa humanidad en las entrañas de EE. UU. que debe ser investigado a fondo para poner en evidencia a los responsables y sobre todo para dar a conocer los nombres de todas aquellas que fueron las víctimas de tan terrible política de Estado, para que nunca más se repita o quede impune.

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La crisis nos une

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Una Colorada (vale más que cien descoloridas) 

Por Lilia Cisneros Luján

En el sector turístico hay la emoción de pensar que los nubarrones de poca productividad, aumento de inseguridad, disminución de beneficios –trabajo, vivienda, liquidez, salud, vida- a los cuales nos habíamos acostumbrado, serán remontados debido a que se inicia “la temporada alta”. Debido a la desaparición de procesos de evaluación poco se dice del abandono escolar, del bajísimo rendimiento en el campo -por los escases de agua, el alto costo de los fertilizantes, la migración de los agricultores jóvenes- el temor colectivo como resultado de muertes derivadas de una salud sin atención adecuada y la desbordada maldad de los criminales; este periodo de vacaciones no parece ser el espacio que todos necesitamos para alcanzar la felicidad. Los peligros de una juventud que tiene derecho a divertirse ¿son culpa de los padres, los maestros, o la propaganda desbordada? ¿Se logrará que los jóvenes regresen sanos y salvos a sus hogares después de una fiesta?

Aun sin la infraestructura para realizar estudios que permitan establecer metas con sustento, el pueblo sabio -no el safio- se da cuenta que aumentan los riesgos para adultos jóvenes que acuden a una “cita de trabajo” Las instituciones educativas públicas están quedando sin espacio para aumentar la preparación de quienes serían los promotores de un México más competitivo ¿De verdad la juventud ha perdido el ánimo de vencer obstáculos pues se le ha convencido que solo con dinero para asistir a una universidad costosa podrá triunfar? ¿Quién promueve la participación esencial en politiquería de los estudiantes de Facultades públicas? ¿Por qué se ve a estos alumnos únicamente como consumidores de becas, limosneros del “bienestar” en suma fracasados en camino al suicidio?

A los pequeños en sus clase de catecismo, la escuela dominical o la escuelita bíblica de vacaciones, se les motivaba a ser como ese hombre chaparrito, dedicado a trabajar con los gobernantes de la época quien se trepó en un árbol para aprovechar la única ocasión que vislumbró Zaqueo de ver pasar a Jesús de Nazaret, rumbo a Jerusalén ¿tienen hoy alguna motivación para trascender las personas que se ufanan de no creer en Dios, pero vencen su voluntad ante el dictado irracional de un líder que usa las estructuras religiosas para manipular y causar daños a los feligreses? ¿Quiénes han abundado más al crecimiento de los ateos, los pederastas de las iglesias católicas o los defraudadores y abusadores de las pseudo evangélicas[1][1]? ¿En qué parte ocultan la sabiduría expresada en la biblia que, en nuestro país, dio como resultado la educación laica o los límites de participación en política a los dirigentes religiosos? El Dalái Lama –cuya divinidad parece ir en declive- ¿recibe algún beneficio de los miles de negocio de moda que enseñan la práctica del yoga y la meditación como único camino para la reencarnación? ¿De verdad este octogenario religioso budista se ha desempeñado como agente de la CIA contra China?

Los misioneros que llegaron a México con la aprobación de Lázaro Cárdenas, para enseñar el nuevo testamento en las lenguas originales de 62 grupos autóctonas de este maravilloso país, dejaron como beneficio no solo el interés por tales grupos sino la traducción del himno nacional y la constitución de entonces ¿De verdad había espías extranjeros, entre los misioneros del inglés que se convirtió en amigo de la familia entonces presidencial? ¿Por qué Echeverría empezó a caminar por la senda de desconocer los convenios firmados a 100 años antes de que el plazo se cumpliera? ¿Cómo es que aquel “maestro de políticos” -algunos de ellos muy jóvenes- siendo abogado privilegió una justicia casi arrabalera sobre el cumplimiento de la ley? ¿Cuántos alumnos de entonces siguen medrando en los círculos de poder explotando a la población rural? La suma de todas estas no respuestas es lo que en realidad nos mantiene en la actual crisis.

Así como aquel personaje bíblico mencionado en el evangelio de Lucas se esforzó y buscó la manera de vencer obstáculos, la humanidad de hoy debiera encontrar la forma para no caer en la manipulación que confronta a miembros de distintos partidos o diversas religiones. Debiéramos, por ejemplo, aplicar el ecumenismo para alzar unidos la voz ante el reciente homicidio de dos sacerdotes jesuitas en el estado de Chihuahua ¿Alguien se preocupa por la lamentable definición con que nos califica el jefe del estado vaticano?

Desde siempre los indígenas del norponiente del país han sido explotados. Porfirio Díaz los persiguió y asesinó; los presidentes del priísmo tenían en sus actos de campaña y gobierno el recibirlos, reconocer su autonomía; pero a la hora de la verdad, así como hoy se hace, simplemente les mienten y ellos usan el único camino que ese les ha enseñado para ser escuchados; la protesta, la marcha, el cierre de carreteras y hasta la amenaza o el chisme mediático que no va más allá de la manipulación en todo su apogeo. ¿Quiénes sabían de la humilde pero efectiva labor misionera de los jesuitas asesinados y la impunidad de un conocido delincuente?

Conciliar de manera universal, procurando beneficios generales que trasciendan al plano internacional, es el único camino para iniciar la salida de la crisis que nos abruma. Seamos ecuménicos en todos los planos, en todos los territorios, en todo México.

+++++

[1][1] Los de la llamada Luz del mundo, cuyo líder se encuentra encarcelado en los Estados Unidos o los miembros de La casa sobre la roca, AC –de origen colombiano- que consideran la participación política como único camino de ir por el mundo a predicar el evangelio aun cuando con sabiduría el salvador cristiano señaló la importancia de dar a César lo del César y a Dios lo que es de Dios.

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