Connect with us

Mexico Violento

¿Para qué las torturaron?

Las torturaron antes de matarlas, a las periodistas Maricela Yarce y Rocío González, y las autoridades manipulan la información con la venia de sus colegas

Published

on

Por Guadalupe Lizárraga

Lorena Rosas, editora de la revista Contralínea, describe la tortura de Marcela Yarce y Rocío González, asesinadas el primero de septiembre de 2011, en un correo entre colegas. Por la importancia para el esclarecimiento de este crimen, y por la manipulación que se ha hecho de las evidencias de tortura, reproduzco su correo literalmente:

Marcha por el esclarecimiento

“Lo más triste es la indolencia y complicidad de las autoridades del DF quienes en el afán de no comprometer a Ebrard, insisten en que fue un robo, donde involucran los movimientos bancarios que hizo en la semana Rocío González (ya van a estar como en el caso Paulette) periodista freelance cuya familia tiene una casa de cambio en el aeropuerto de la Ciudad de México. 

Descartan la tortura y a mi compañera Marcela, la mantuvieron colgada como si la fueran a ahorcar y le dieron un balazo en el clítoris, como parte de la tortura, a Rocío le arrancaron los pezones a balazos y luego le dieron un balazo en el tórax. Marcela se desangró por la vagina, finalmente murieron asfixiadas por la soga.

Mi director de Contralinea asegura que Marcela, la representante legal de la revista, quien asistía a las audiencias contra los hijos de Martha Sahagun y contra la empresa Zeta, trabajó hasta tarde en el cierre de los movimientos financieros (publicidad, facturas, comisiones para los corresponsales, porque Marcela era la directora de comercialización). Esa noche del 31 de agosto, se quedó hasta las 9:45, a las nueve le dijo a (Miguel) Badillo por teléfono que ya estaba cansada, que ya se iba, había terminado con los pendientes del fin de mes, pero que había quedado de pasar por ella, por Rocío para irse juntas (vivían cerca), no tenían ningún plan para irse de fiesta como sugiere el procurador del DF.

La primera línea de investigación la desestimaron, Miguel Badillo y Ana Lilia Pérez siempre andan amparados para evita su detención porque el caso lo ganó Martha Sahagun, pero además traen escoltas porque han recibido amenazas, la CNDH les solicitó medidas cautelares y nadie pensó en que Marcela (A cuyo nombre está registrada la revista desde el año 2008 en que empezaron los embargos por parte de los hijos de la Sahagun) pudiera estar en peligro, ella no tenía escolta.

Pero lo claro es que nadie roba y luego tortura de esa manera. Ése es un feminicidio, las torturaban y las atacaban en sus símbolos orgánicos de femineidad. ¿A qué ladrón le interesa hacer sufrir a una mujer disparándole en el clítoris y luego colgarlas desnudas, maniatadas de las manos y los pies? Así las arrojaron como basura donde las encontraron pronto, en un parque céntrico en Iztapalapa donde temprano las descubrieron los corredores (que hacen deporte) habituales de esa zona.. Aquí se está encubriendo el móvil y los posibles responsables, qué pena porque yo pensé que Ebrard podría ser diferente, es parte de la misma porquería del sistema…”

La saña de la que habla Lorena Rosas no corresponde a la versión de las autoridades. Éstas apuntaron que el móvil del crimen de las periodistas de Contralínea habría sido un asalto por 4 mil pesos que era lo que traía Rocío en su bolso de mano. Evidentemente no resulta verosímil, pues se trata de unos sociópatas, no sólo quienes ejecutaron los crímenes, también quienes los ordenaron. Y llamar a estos crímenes feminicidios parecería ser ya una convención de los medios, sólo porque se trata de mujeres, como sucede con los jóvenes pobres que asesinan y luego se refieren a ellos como ajuste de cuentas del narcotráfico, sin mayor investigación.

Al parecer, en México, la forma en que se define el móvil de un crimen es directamente proporcional al éxito de la distracción mediática, especialmente cuando para los mexicanos “matar” es ya parte del paisaje de una guerra que raya en la rutina, y lo único que vende en cada crimen es el misterio no resuelto.

La mayoría de las historias sobre los asesinatos de mujeres en México son tergiversadas por las propias autoridades locales y federales, y esas tergiversaciones son reproducidas por los medios de comunicación sin investigar. Más aún, son ignoradas o borradas las pistas de información sensible que familiares o testigos ofrecen voluntariamente a las fiscalías. No son pocas las evidencias de estas acciones, que en otros países serían delitos cometidos por los funcionarios de Justicia. Los casos de Ciudad Juárez o del Estado de México podrían arrojar mucha luz al respecto si hubiera menos indiferencia para frenar este tipo de delitos. Sólo hay que contrastar los expedientes de los casos con las versiones de los familiares de las víctimas.

El caso de la niña Paulette, al que alude Lorena Rosas, por ejemplo, fue en efecto un caso en extremo manipulado por las autoridades y por los mismos medios de comunicación al grado del absurdo. La verdad jamás se conocerá, y los responsables seguirán gozando de impunidad como ya es lo normal en este país.

Lo mismo sucedió en el caso de la activista juarense Josefina Reyes, a quienes de entrada los medios ignoraron sus denuncias que llevaban pistas a los militares de la región. Otro caso en que los medios reprodujeron sólo la versión del fiscal de Chihuahua, incluso con contradicciones, fue el de la poeta Susana Chávez, asesinada en febrero de 2010, mientras que las declaraciones de la madre fueron prácticamente ignoradas. O el paradigmático caso de Marisela Escobedo, asesinada por pedir justicia contra el asesino confeso de su hija. Fue noticia nacional hasta el día de su asesinato. También se suma el caso de la periodista de Veracruz, Yolanda Ordaz, quien fue torturada sexualmente, degollada, y tirado su cuerpo desnudo cerca del medio para el que trabajaba.

Ahora este escalofriante caso de Marcela y Rocío, no cambia en nada con respecto a los demás asesinatos de mujeres de Tapachula, de Ciudad Juárez o del Estado de México, excepto en que estas víctimas eran periodistas, como el caso de Yolanda. La misma saña, las mismas mentiras, la misma actitud de los medios de publicar información tergiversada, incluso las mismas reacciones ciudadanas hasta de los mismos colegas: marchas, plantones y cartas. Nada cambia. Ni siquiera la imaginación para generar una acción colectiva de impacto sin que se quede en la mera denuncia. Es un grito a los sordos, cuando podrían realizar acciones que afectaran directamente a la clase política y judicial, sobre todo de manera económica, como paros o boicots para cubrir sus noticias, en solidaridad con las asesinadas. Pero parecería que ningún medio está dispuesto a sacrificar un poco de recursos, a cambio de salvar vidas.

Hay cosas que no se entienden. ¿Por qué la revista Contralínea aceptó que se difundieran como asesinatos relacionados por su género femenino? ¿Sólo porque eran mujeres? ¿Y si por el tipo de tortura está catalogado como feminicidio, por qué se hizo referencia a su profesión como periodistas, cuando no ejercían como tales? Miguel Badillo dijo a los medios que era irrelevante si ejercían o no el periodismo. Y en ello, tiene razón. Sin embargo, para una investigación judicial no resulta irrelevante. Porque la primera hipótesis que se descartaría es que no las mataron por censurarlas, no a ellas, al menos. Y esto es una pista clave.

Miguel Badillo, director de Contralínea

¿O si fueron asesinadas por ser periodistas, es decir como agresión a la línea editorial de la revista, por qué distrae la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal con la información del supuesto asalto? Si el móvil fuera económico, ¿para qué las torturaron?  No hace sentido. Un ladrón no se detiene en la tortura y menos una tortura sádica.

Por otra parte, ¿qué elementos sostienen la hipótesis de que hay una tendencia de represión contra mujeres periodistas en México? En 2010, por ejemplo, de acuerdo a la información de CIMAC, agencia multimedia de noticias de género, hubo 129 asesinatos de periodistas mexicanos, de los cuales 29 eran mujeres. Y por cada asesinato de una periodista, 18 mujeres más fueron agredidas o amenazadas. Esta información se obtiene gracias a las denuncias, pero en muchos casos las periodistas no denunciamos. La mayoría opta por la autocensura o por salir del país para resguardar su vida. En lo que va del año, según esta información, un 18 o 20 por ciento del número total de asesinatos ha sido de mujeres. La gran mayoría que son de varones los relacionan con la cobertura del narcotráfico. Una cuestión no menos fácil de confirmar, por todo lo que no se denuncia y por la ineficiencia y corrupción de las fiscalías y ministerios públicos.

El punto es nuevamente la distracción sobre los móviles del crimen de Marcela y Rocío. Una distracción en la que participan los medios activamente, y los mismos colegas. Si les llamamos feminicidios, ya de entrada hay un juicio del móvil que los llevó a perpetrar tal atrocidad. Si les llamamos asesinatos de periodistas, va implícito un atentado contra la libertad de expresión, o con el trabajo periodístico. Si el móvil está relacionado con la casa de cambio y las transacciones comerciales de la propia revista, como lo manejó primeramente el procurador, se pone de relieve el robo o lavado de dinero o alguna otra gestión ilícita relacionada con lo monetario, pero obviamente no por lo que llevaba el bolso de Rocío.

La forma en que se defina el crimen, la forma en cómo se publique en los medios está influyendo en la opinión pública y propiciando un juicio colectivo implícito o explícito. Y que en muchos casos puede contribuir a hacer un daño moral a terceros. Puede orientar o desorientar exitosamente, y en este caso, como en los ya mencionados, medios y autoridades contribuyen a no encontrar la verdad de los crímenes, sino a distraer al público atento.

Hay más cuestiones que se quedan al aire. ¿Por qué esta casa noticiosa no considera públicamente la probabilidad de que el hostigamiento pudiera ser contra el propio editor responsable de Contralínea? Otra pista de investigación plausible, indudablemente.

Sabemos que hay feminicidios que no trascienden en los medios. En este caso resulta obvio porque las víctimas eran periodistas y del Distrito Federal. Dos factores que influyen para su atención nacional mediática. Pero que, al igual que todos los demás, están marcados principalmente por la ineficacia de las autoridades. Y aún cuando “atrapen” a unos jóvenes pobres de Iztapalapa y los golpeen hasta que declaren que ellos fueron los sociópatas que las asesinaron, nunca sabremos para qué las torturaron los verdaderos criminales.

Continue Reading
1 Comment

1 Comment

  1. Pingback: Los Pesares, los Pesos y las Pesas que caen sobre los Pesados… Las Cuentas de la Historia y los Cobros del Tiempo y la Parca. | SITIO OFICIAL DE JUANITO GUANABACOA

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Justicia pendiente

Corte invalida “Ley Nahle” que impide que sea candidata a gobernadora de Veracruz

Published

on

Con ocho votos a favor, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) invalidaron la denominada “Ley Nahle”, la reforma a la constitución de Veracruz que reconocía como veracruzanos a quienes tienen hijos nacidos en esa entidad y con lo cual podría contener por la gubernatura.

De acuerdo con la mayoría de los ministros, esta reforma local se contraponía a la constitución política mexicana que establece que sólo podrá ser gobernador de un estado un ciudadano mexicano por nacimiento y nativo de esa entidad.

Con ello, se desechó la reforma a la constitución política local de Veracruz que consideraba como veracruzanos a aquellas personas no nacieron en esa entidad pero que tienen hijos nativos en ese estado, con lo cual la titular de la Secretaría de Energía (Sener), Rocío Nahle, pretendía competir por la gubernatura del estado en 2024.

El ex presidente de la SCJN, Arturo Zaldívar, sostuvo que se buscaba defraudar a la constitución federal, ya que se trata del documento máximo del país que regula los derechos de la ciudadanía y que no puede ser contrapuesto con la constitución local de Veracruz.

En tanto, la presidenta de la SCJN, Norma Lucía Piña Hernández, comentó que no puede ser desvinculado el término “nativo” al nacimiento de una persona como lo contempla la carta magna en el país, por lo cual se debe privilegiar el derecho básico para quienes buscan gobernar una entidad.

En agosto de 2022 el Congreso de Veracruz, encabezado en su mayoría por diputados locales del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), aprobó la reforma constitucional que permitía a la funcionaria federal contender por la gubernatura de ese estado, tras el sexenio de Cuitláhuac García.

Continue Reading

Mexico Violento

Genaro García Luna y la señora Wallace: Historia y contexto de una pareja siniestra

Published

on

Isabel Miranda y García Luna

 

PRIMERA PARTE

 El mal (…) puede crecer desmesuradamente y reducir todo el mundo a escombros precisamente porque se extiende como un hongo por la superficie.
Hannah Arendt

 Por Juan Carlos Pérez Ruiz

En las últimas semanas, el caso Genaro García Luna en Estados Unidos ha acaparado la atención de los medios de comunicación y usuarios de redes sociales. El juicio del ex secretario de Seguridad Pública de México, que dio inicio el 17 de enero, ha desencadenado una cascada de análisis, comentarios, columnas, notas, reportajes, artículos, editoriales y entrevistas de diferentes académicos, periodistas, influencers e intelectuales respecto al oscuro proceder de este personaje, sobre el que pesan cargos judiciales por falsedad de declaraciones, delincuencia organizada, y conspiración contra Estados Unidos para poseer y distribuir cocaína a este país.

La línea editorial de la mayoría de los medios de comunicación mexicanos se ha centrado en los detalles de usos, costumbres y abusos del también ex servidor del CISEN: Su corrupción galopante, su multimillonario saqueo al erario, su ilegal e inexplicable enriquecimiento notable, su cercanísima relación de publicidad y complicidad con medios como Televisa y TV Azteca, la participación de periodistas como Carlos Loret de Mola y Ciro Gómez Leyva en los montajes judiciales del “Super Policía”, su tendencia a fabricar casos y culpables al por mayor, el uso y abuso del espionaje y la tortura, su relación con bandas de secuestradores, según ha señalado el periodista Francisco Cruz Jiménez, la posible caída de expresidentes como Vicente Fox Quezada y Felipe Calderón Hinojosa, en caso de llegar a ser mencionados; sus vínculos con narcotraficantes como los del Cártel de Sinaloa, tal como se rumoraba desde hace más de una década y tal como lo acusan las autoridades estadounidenses.

Sin embargo, en los últimos días parece haber quedado en el olvido la colaboración de Genaro García Luna con María Isabel Miranda Torres, mejor conocida como Isabel Miranda de Wallace, la dueña de escuelas privadas al sur de la Ciudad de México (como el Colegio Aztlán o City College, ubicado en la alcaldía Tlalpan junto al tristemente célebre Colegio Enrique Rébsamen, destruido con el terremoto del 19 de septiembre de 2017) y de las empresas de anuncios espectaculares Showcase Publicidad, Outlook y Showposter; la misma que, con cargos fabricados, mantuvo en prisión a la senadora de MORENA y ex policía comunitaria de Olinalá, Guerrero, Nestora Salgado.

La misma Isabel Miranda que participó en, y respaldó la fabricación y el montaje del caso Cassez Vallarta y la supuesta banda de “Los Zodiaco”, la misma que criminalizó a los estudiantes víctimas de desaparición forzada del caso Ayotzinapa y que intentó desviar las investigaciones del caso, y la misma que hasta hoy, a casi un año de finalizar el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se mantiene completamente tranquila, libre e impune, pese a mantener en cautiverio a Brenda Quevedo Cruz, César Freyre Morales, Jacobo Tagle Dobin, Juana Hilda González Lomelí, Albert Castillo Cruz, Tony Castillo Cruz, Jael Malagón Uscanga y George Khoury Layón.

Todos ellos han sido brutalmente torturados en diferentes ocasiones y culpados, directa o indirectamente, por la interferencia de «la señora Wallace«, y las autoridades que la respaldaron, a través de martirios, amenazas, intimidación y persecución a familiares y abogados, como en los casos de Omar Quevedo Cruz, Salomón Tagle, Julieta Freyre Morales y Rosa Morales, el arresto de la abogada Ámbar Treviño Pérez y las amenazas al abogado Alejandro Garduño del Real, que lo orillaron al exilio. Además del espionaje, fabricación y siembra de pruebas, falsificación de documentos, detenciones arbitrarias y tráfico de influencias. Una larga trayectoria de impunidad para una quien se ha presentado sólo como una madre dolida por la desaparición de su hijo.

Leer más: Tortura, secuestro y espionaje, vínculo Margolis con casos Israel Vallarta, George Khoury y Wallace – Los Ángeles Press (losangelespress.org)

García Luna e Isabel Miranda: Dos árboles que nacieron torcidos…

No es difícil establecer un paralelismo entre las vidas y carreras criminales del ex director de la AFI, Genaro García Luna, y la presidenta de la asociación civil Alto al secuestro, María Isabel Miranda Torres. El sadismo, la saña, la tortura, la mentira, el espionaje, la extorsión, el chantaje, el robo, la corrupción, el tráfico de influencias, los nexos con el crimen organizado (con personajes como Edgar Veytia, hoy pagando condena en una prisión de Estados Unidos por narcotráfico y próximo testigo en el juicio de Genaro García Luna. La crueldad, la perversidad y las decenas (posiblemente centenas) de víctimas que han dejado Isabel Miranda y García Luna a su paso, parece sólo el trayecto lógico de dos seres infames que desde hace décadas han dado muestras de su inclinación a la maldad y a la falta de escrúpulos.

Sus biografías y el contexto histórico que conformó la vida de estos personajes macabros explican en parte los altos alcances de sus malignas acciones desde el Estado con vocación criminal. En el caso de Genaro García Luna, su sevicia parece haber iniciado desde la adolescencia. De acuerdo con las minuciosas investigaciones del periodista y escritor Francisco Cruz Jiménez, contenidas en su libro García Luna, el señor de la muerte (Planeta, 2020), Genaro García Luna era lo que hoy llamaríamos “un bully”, que causaba gran miedo en su escuela y barrio, pese a sus inseguridades y tartamudez, al grado de que los abusos suyos y de sus amigos, no tenían castigo gracias a que desde la pubertad ya era gran amigo de agentes policiacos. Testimonios recopilados por Cruz Jiménez señalan que muchos de quienes lo conocieron en su infancia y adolescencia, aún le tienen terror, y que lo señalaron como “un gandalla, un maldito”.

Nacido en 1968, el posteriormente agente del CISEN vivía por la colonia Romero Rubio en Ciudad de México, era apodado “El Chango” y habría sido cercano a elementos de la Dirección de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia (DIPD), heredera de lo que en otros tiempos fue el Servicio Secreto y misma corporación cuyos archivos actualmente se encuentran, en su mayoría, desaparecidos. “Este grupo se encargaba de torturar, desaparecer, extorsionar, ejecutar extrajudicialmente y reprimir”, señala Cruz en su libro. De acuerdo con el investigador Carlos A. Pérez Ricart, uno de los centros de tortura de este grupo, Tlaxcoaque, ubicado en la zona centro de la Ciudad de México, tuvo como víctimas no sólo a involucrados en los movimientos guerrilleros contrainsurgentes, reprimidos durante la Guerra Sucia, sino también a personas de diferentes movimientos estudiantiles, laborales, sindicales; defensores de territorios y tierras comunales; periodistas, activistas, migrantes y minorías religiosas. No es difícil deducir la “escuela” temprana que resultó para García Luna su cercanía con esos cuerpos policiacos represores, que oscilaban entre lo policial y lo delincuencial cual si fuesen sinónimos.

Según el texto de Francisco Cruz, existe la posibilidad de que García Luna se haya iniciado como “recadero, mandadero” de dichos agentes policiacos, así como también cumplió las funciones de “oreja, soplón, dedo, halcón, madrina”, informante y delator estrella de la zona para ganarse los favores e irse infiltrando en las instituciones de seguridad.

El hoy preso en Nueva York no se habría limitado al servilismo, la delación y amistad con policías corruptos; pronto ejercería como criminal también. De acuerdo con Cruz, Genaro formó su propia banda de asaltantes de casa habitación, entre cuyos integrantes destacaba su cuñado Antonio Chávez, alias “El Soldado” o “El Moco”. La banda habría dado su gran golpe el 25 de diciembre de 1987, cuando atracaron una casa ubicada en la calle Emiliano Zapata, de la que sustrajeron 250 millones de pesos, 10 mil dólares en efectivo, centenarios y joyería fina. Tras esconderse durante semanas en la vivienda de los García Luna, Antonio Chávez habría huido a Michoacán, donde montó un rancho con lo robado. En tanto dos agentes de la extinta Policía Secreta habrían amenazado de muerte al Ministerio Público para eliminar el nombre de Genaro García Luna de la averiguación. Un testimonio que recoge el libro señala que los policías que lo protegieron también recibieron parte del botín y que la madre de Genaro García Luna, Consuelo Luna, estaba dispuesta a declarar contra su hijo, pero el padre, Juan Nicolás García, y un abogado, la convencieron de no echar a perder el “futuro” del hijo.

Años después, encontraría su gemelo en andanzas criminales, su par de tendencias psicópatas, en Luis Cárdenas Palomino, hoy también en prisión, aunque este último se encuentra recluido en el Cefereso #1 en Almoloya de Juárez, México, por tortura a Israel Vallarta Cisneros y a sus familiares.

Más información: Quiénes torturaron a Israel Vallarta Cisneros – Los Ángeles Press (losangelespress.org)

 

Según las averiguaciones 13A/4413/987 y 13A/4419/987 de la Procuraduría General de Justicia del entonces Distrito Federal, reveladas por medios como Reporte Índigo y Zócalo, el 12 de agosto de 1987, a los 18 años, Luis Cárdenas Palomino asesinó en la colonia Lindavista a un taxista, junto con dos amigos (René Alavez Rosas, de 18 años, y Octavio Navarro Medellín, de 21) simplemente porque “querían saber que se sentía matar”. Después del suceso, fueron a festejar y emborracharse a un bar de la Zona Rosa. Los amigos fueron detenidos, fichados e incluso acusados de haber cometido otros dos asesinatos, pero Cárdenas Palomino libró la cárcel gracias a la intervención y protección de Jesús Miyazawa Álvarez, entonces jefe de la Policía Judicial de la capital del país y exintegrante de la Brigada Blanca, cuerpo policíaco/paramilitar de la Dirección Federal de Seguridad del gobierno mexicano, que existió de 1972 a 1985.

La Brigada Blanca a la que perteneció el gran protector de Palomino, Miyazawa, operaba en el sótano de la Dirección Federal de Seguridad y estaba a cargo de Fernando Gutiérrez Barrios, Luis de la Barreda, Javier García Paniagua (hijo del militar Marcelino García Barragán, involucrado en la represión contra estudiantes en Tlatelolco, el 2 de octubre de 1968; y también padre de Omar García Harfuch, actual secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México en el gobierno de Claudia Sheinbaum), Arturo Acosta Chaparro, Jesús Miyazawa, Francisco Quiroz Hermosillo, Miguel Nazar Haro, Salomón Tanuz y Francisco Sahagún Vaca. La agrupación se encargaba de investigar, perseguir, reprimir, detener y torturar ferozmente a grupos disidentes, especialmente a integrantes o sospechosos de pertenecer a la Liga Comunista 23 de septiembre.

Las detenciones arbitrarias y torturas incluían toques eléctricos, asfixia, ahogamiento, amenazas, violaciones, abusos sexuales, golpes, intimidación a familiares, aislamiento; métodos despiadados e inhumanos que no parecen diferenciarse mucho de las torturas que años después, ya como funcionarios y policías, aplicarían los mismos Luis Cárdenas Palomino y Genaro García Luna en centenares de detenidos, y torturas también, que la empresaria María Isabel Miranda Torres, la señora Wallace, parece haber imitado casi al pie de la letra, ya sea ordenándolas, presenciándolas y/o dirigiéndolas, contra los detenidos del caso Wallace (Brenda Quevedo, Jacobo Tagle, César Freyre, Juana Hilda González Lomelí, Albert Castillo, Tony Castillo, Jael Malagón y George Khoury); algunos de los cuales ya cuentan con evaluaciones psiquiátricas y Protocolos de Estambul que confirman las torturas: Jacobo Tagle Dobin, César Freyre, Brenda Quevedo y George Khoury Layón.

De acuerdo con declaraciones periodísticas de Israel Vallarta y a fragmentos de declaraciones judiciales del mismo David Orozco, existe la posibilidad de que Isabel Miranda también haya participado en la tortura del comerciante ambulante David Orozco Hernández, detenido en 2009 e igualmente torturado e inculpado en el caso Cassez-Vallarta, y muerto en enero de 2015, por secuelas en su salud que dejaron las torturas. Una mujer de nombre “Isabel” habría dirigido y presenciado el interrogatorio-tortura, según estas declaraciones. Asimismo, en una entrevista para el programa televisivo de Carmen Aristegui en CNN México, Isabel Miranda Torres declaró:

«Yo estuve presente, Carmen, cuando Ezequiel (Elizalde, falsa víctima de “Los Zodiaco”) me pide que lo acompañe a reconocer al “Géminis” (apodo ficticio que la policía creó y le impuso a David Orozco, simplemente por su fecha de nacimiento) en la AFI, yo estuve ahí presente, nadie me lo platicó. Y me consta como este hombre (David Orozco) empieza a platicar acerca de Florence Cassez; aquí traigo incluso su declaración…«.

Las declaraciones autoincriminatorias de David Orozco, realizadas tras ser torturado y amenazado, fueron videograbadas y difundidas por la Policía Federal en medios de comunicación nacionales e internacionales, como una presunta “prueba irrefutable” de la supuesta culpabilidad de Florence Cassez, en el contexto previo a su liberación en 2013.

Posterior a esas declaraciones forzadas, David Orozco narró en declaración judicial como fue su detención: «Fui secuestrado por desconocidos enmascarados que se hicieron pasar por narcotraficantes. Más tarde comprendí que eran policías«. David fue golpeado y amenazado con que desaparecerían a sus hijos y violarían a su esposa, y obligado a declarar contra Florence Cassez e Israel Vallarta, presionado a señalarse también como su cómplice. En diferentes entrevistas, su esposa, Silvia Velázquez, ha señalado que, tras la detención de su marido, perdieron su casa y sus ingresos y fueron marginados por la mayor parte de su familia y sus conocidos. En sus últimos años de vida, David Orozco empezó a orinar sangre, caminaba cojeando de la pierna izquierda y perdió un oído tras las torturas. Antes de morir, David pidió a su esposa que buscara limpiar su nombre, para que la sociedad mexicana supiera que él nunca había sido un secuestrador.

Si bien no ha podido confirmarse si Isabel Miranda participó en la tortura a David Orozco, diferentes investigaciones periodísticas -principalmente la de la periodista belga Emmanuelle Steels, en su libro El teatro del engaño (Grijalbo, 2015)- han documentado que Isabel Miranda si presionó fuertemente a las supuestas víctimas de la ficticia banda de “Los Zodiaco” para inculpar a Florence Cassez, Israel Vallarta y David Orozco, así como también presionó -en privado pero también pública y mediáticamente- a jueces, para mantenerlos en prisión. De igual manera Isabel Miranda influyó en los medios de comunicación para criminalizarlos, constantemente y de manera pública.

***

La historia de la niñez y adolescencia de María Isabel Miranda Torres aparentemente inicia menos turbia, pero se fue llenando de lodo, moral y éticamente hablando, a medida que transcurrió el tiempo, especialmente en su edad madura y en su vejez. Existen pocos datos de sus primeros años.

Nacida en 1951, Isabel Miranda creció en la pobreza de Tejupilco, Hidalgo, siendo la mayor de sus hermanas mujeres. Sus padres fueron Fausto Miranda Romero, arriero, y Elfega Torres, ama de casa. Sus hermanos son Alfredo Miranda Torres, Heriberto Miranda Torres (Inspector General de la Policía Federal de Caminos-Policía Preventiva), Fausto Miranda Torres, Asunción Miranda Torres, Martha Miranda Torres, Guadalupe Miranda Torres (trabajaba en la empresa Showcase Publicidad de su hermana y fue asesinada en 2006 en circunstancias muy sospechosas, presuntamente por su esposo Gabriel Bobadilla, aún en prisión), Roberto Miranda Torres (ex ministerio Público, fiel acompañante y cómplice de Isabel Miranda en la farsa del secuestro Wallace), Víctor Miranda Torres y María Magdalena Miranda Torres; esta última fue encargada de Recursos Humanos en la Procuraduría General de la República y es esposa de Abraham Pedraza Rodríguez, abogado y primer denunciante falso del caso Wallace que se hizo pasar como “primo” de Hugo Alberto Wallace Miranda, cuando en realidad es su tío, y secretario particular de la actual ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Lucía Piña Hernández.

Isabel Miranda creció ambicionando la posición económica de sus familiares, los León. Cuando su tía paterna, Guadalupe Miranda Romero, esposa de Carlos León Sánchez, y madre del primo de Isabel, Carlos León Miranda, decide cobijarla y llevarla a vivir con ella, Isabel vio la oportunidad de mejorar su vida.

A los 16 años, cuando cursaba estudios de secretaria, Isabel Miranda se enamoró, se casó y se embarazó de su primo hermano, Carlos León Miranda, verdadero padre de su hijo Hugo Alberto. Isabel Miranda registró a su hijo tres veces: Primero en enero de 1970 como Hugo Alberto Miranda Torres, utilizando nombres incompletos de sus familiares; después, en octubre de 1970, como Hugo Alberto León Miranda, con la identidad de su verdadero padre y años después, en 1975, como Hugo Alberto Wallace Miranda, falsamente como hijo del nicaragüense nacionalizado en México, José Enrique del Socorro Wallace Díaz, segundo marido de Isabel Miranda y del que antes había sido su secretaria, cuando éste tenía un primer matrimonio.

Entérate: Caso Wallace: Hugo Alberto Wallace, con rastros de vida en México pese a su madre (losangelespress.org)

***

Dos elementos por señalar. El primero, una diferencia, pero a la vez en un elemento en común: El manejo de su imagen pública. Décadas después, mientras Genaro García Luna se valió de dinero y de su amistad con periodistas como Ciro Gómez Leyva, Joaquín López Dóriga, Carlos Loret de Mola, Carlos Marín, Jorge Fernández Menéndez, Pablo Hiriart, Martín Moreno, el reportero policiaco Carlos Jiménez y Raymundo Rivapalacio, para ocultar su pasado criminal y crearle una imagen de policía honesto, heroico y eficiente, Isabel Miranda utilizó su dinero y amistad con periodistas para difundir una historia color de rosa sobre su vida, y mostrarla como una madre amorosa, «dama respetable» y una “activista valiente» y con credibilidad. Curiosamente, el mismo grupo de periodistas respaldó -y algunos, lo siguen haciendo- a ambos personajes.

El segundo elemento que podría subrayarse en este paralelismo es la tendencia de ambos al nepotismo. En el caso de García Luna, una de las mayores beneficiarias de su carrera criminal, fue su hermana Esperanza García Luna. De acuerdo con el libro de Francisco Cruz, Esperanza fue pieza clave en el ascenso social y económico de su hermano. Según el periodista, la cercanía de Esperanza con Wilfrido Robledo (entonces director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, CISEN) fue fundamental en el ascenso de su hermano y el favoritismo de Robledo por Genaro. Robledo estuvo encargado de operativos como la entrada de la Policía Federal para terminar con la huelga de la UNAM, en el año 2000, y del operativo en 2006 contra pobladores y activistas en San Salvador Atenco, Estado de México, que se oponían a la construcción del aeropuerto cerca de su territorio. El descomunal operativo en Atenco dejó como saldo decenas de detenidos arbitrariamente, torturados y decenas de mujeres (tanto pobladoras de Atenco, como activistas, fotógrafas y periodistas extranjeras que se encontraban en la zona) violadas por elementos policiacos.

Los hermanos Esperanza y Genaro García Luna permanecieron muy unidos, y ella fue ascendiendo junto con él en la espiral del enriquecimiento y la ilegalidad, a grado tal que ella aparece como una de los dueños y representantes legales de la empresa de seguridad Glac Security Consulting Technology Risk Managment, que montó su hermano en Estados Unidos. Según un texto de Miguel Badillo en la revista Contralínea, en la empresa también figuraron como dueños y representantes Linda Cristina Pereyra Gálvez (esposa de García Luna); el excomisario general de la Policía Federal, Facundo Rosas Rosas; su exjefe de escoltas, Jesús Alejandro Barajas Rodríguez, Mónica Cervantes González y desde luego, el propio ex secretario de Seguridad Pública. Badillo señala que dicha empresa recibió 11 millones de pesos del medio de comunicación El Financiero, 13.5 millones de pesos del medio El Heraldo y 50 millones de pesos por parte del gobierno de la Ciudad de México, durante la administración del perredista Miguel Ángel Mancera Espinosa.

Infórmate: Isabel Miranda, la falsa heroína de la ultraderecha, ante los feminicidios – Los Ángeles Press (losangelespress.org)

 

Tras la detención de García Luna en Dallas, Texas (EUA), en diciembre de 2019, en México las cuentas bancarias de Esperanza García Luna fueron congeladas por la Unidad de Inteligencia Financiera, en ese entonces encabezada por Santiago Nieto. Esperanza presentó un amparo, pero éste le fue negado, al menos hasta lo que se publicó al respecto en 2021.

En el caso de Isabel Miranda, su nepotismo ha beneficiado no solamente a su hermana Magdalena Miranda Torres, sino también a otros familiares y amigos varios, como fue el caso de Raúl Plascencia Villanueva.

En octubre de 2009, Raúl Plascencia Villanueva fue registrado personalmente ante el Senado de la República, como candidato a presidir la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), por María Isabel Miranda Torres, ya entonces presidenta de Alto al secuestro y ya posicionada política y mediáticamente desde la farsa del secuestro y homicidio de su hijo Hugo Alberto en 2005. Ya al frente de la CNDH, Raúl Plascencia Villanueva y el entonces presidente Felipe Calderón le entregaron a Isabel Miranda de Wallace el Premio Nacional de Derechos Humanos, en diciembre de 2010, tan sólo unos días después de la detención, torturas y violación de Jacobo Tagle Dobin, cuya aprehensión utilizaron como la joya de la corona para terminar de encumbrar la artificial imagen de “gran heroína y valiente ciudadana” de Isabel Miranda. Surrealista contraste entre la mujer.

La gestión de Raúl Plascencia Villanueva estuvo marcada por la corrupción, la ineficiencia, el dispendio y la ineptitud, a tal extremo que en septiembre de 2014 un grupo de 85 ciudadanos y Organizaciones No Gubernamentales presentaron ante la Cámara de Diputados una denuncia para que se le hiciera un juicio político, por “las gravísimas omisiones de la CNDH frente a innumerables violaciones de los derechos humanos en México y la utilización de la institución a “modo” y  para fines distintos a la defensa de los derechos humanos”. Asimismo, el diario Reforma y el semanario Proceso dieron cuenta de una mansión ubicada en Jardines del Pedregal (al sur de la Ciudad de México) de más de veinte millones de pesos que se construía Plascencia; residencia a la que Isabel Miranda fue invitada el 6 de noviembre de 2009, para celebrar el nombramiento de su recomendado.

Entre las omisiones como ombudsman, Plascencia dejó informes incompletos y deficientes y la falta de reconocimiento como víctimas en el caso de la masacre de migrantes en San Fernando, Tamaulipas (2010), las omisiones en el caso del asesinato -perpetrado por policías- del activista José Francisco Kuykendall (en diciembre de 2012) y la titubeante y cambiante postura en el caso de la matanza de Tlatlaya, Estado de México, ocurrida el 30 de junio de 2014, perpetrada por elementos del ejército. En un inicio, Plascencia minimizó la gravedad de los hechos como “un enfrentamiento”, en respaldo velado a las Fuerzas Armadas y a los gobiernos federal y estatal, que impulsaban la misma versión. Sin embargo, casi un mes después Plascencia Villanueva cambió de postura, reconociendo la masacre y a las víctimas mortales. Este cambio de postura no se debió a un flashazo de ética, ni a una verdadera preocupación por los Derechos Humanos, sino a que Plascencia Villanueva estaba negociando el apoyo de las Fuerzas Armadas para reelegirse como titular de la CNDH en 2014. Al no conseguir su apoyo, su postura cambió, de acuerdo con lo revelado por los correos de la SEDENA, que se filtraron hace unos meses por #GuacamayaLeaks.

Isabel Miranda buscó sostener a su aliado y protegido, respaldando su candidatura para un segundo mandato, defendiéndolo ante medios de comunicación y el Poder Legislativo. Pero no logró su continuidad, siendo sucedido por Luis Raúl González Pérez. De cualquier manera, los sucesores de Plascencia, González Pérez y Rosario Piedra Ibarra (actual titular) no han representado ningún avance, ni cambio significativo y hasta la fecha, siguen sin retirarle el Premio Nacional de Derechos Humanos a Isabel Miranda, a pesar de su participación en fabricación de culpables y torturas.

El nepotismo de Isabel Miranda también alcanzó a su sobrina Verónica Miranda Mondragón, que trabajó en la CNDH como Visitadora, y a su sobrino, Andrés Sánchez Miranda, a quién impuso como diputado local plurinominal por el Partido Acción Nacional en 2012, para la Asamblea Legislativa del entonces Distrito Federal. Actualmente los tentáculos de Isabel se extienden a través de su sobrino Andrés Sánchez Miranda, quién es el representante del PAN ante el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) y su hermano, otro sobrino de Isabel Miranda, Víctor Manuel Sánchez Miranda, tiene a su cargo una subdirección en el Instituto Electoral de la Ciudad de México.

 

Continue Reading

Mexico Violento

‘No odio a nadie, pero lamento su situación’: AMLO sobre Lorenzo Córdova

Published

on

mañanera hoy AMLO

 

Por Francisco Rodríguez

En una mañanera de “a quien le quede el saco,” el presidente lamenta que se confunda el nivel académico con la cultura y de ejemplo utilizó a Lorenzo Córdova, titular del INE, quien en una entrevista dijo tener miedo de ser perseguido ahora que deje el cargo, “no tiene problema, él es un servidor público sin principios, sin ideales, un farsante, no es el más malo de ese grupo, hay peores, lo lamento mucho porque conocí a su papá, fuimos amigos, un hombre excepcional, pero así suele pasar con los hijos, con los nietos. Él no tiene principios…y también demuestra que no, los grados, los títulos, son sinónimo de cultura. Él tiene doctorado y es racista. No se debe confundir el nivel académico con la cultura, hay científicos muy ignorantes. Lo mal aconsejaron…No odio a nadie, lamento su situación…”.

De tu interés: Camino a la vergüenza internacional – Los Ángeles Press (losangelespress.org)

En los avances del Tren Maya, el Director de Fonatur, Javier May, presentó el desarrollo de manera integral del tramo 3 de la obra y los beneficios que tendrá en el estado de Yucatán. En compañía del Gobernador, Mauricio Vila, se informó que este tramo beneficiará al estado con desarrollo económico, empleos y más obras culturales y ambientales. Además, el mandatario estatal presentó el programa del transporte Va y Ven, que se conforma de los camiones más modernos y ecológicos de toda América Latina. Por su parte, Luis Cresencio Sandoval y otros integrantes de la SEDENA hablaron de la construcción de las oficinas de la empresa a su cargo que operará el Tren Maya y el restablecimiento de dos parques. Asimismo, Diego Prieto, titular del INAH mencionó el programa de rehabilitación y preservación en las zonas culturales y arqueológicas del estado.

El gobernador Vila agradeció a la CFE por la construcción de un parque de energía solar y por el cierre de una brecha en el sureste por tener gas natural en ese estado.

Aclaró que no hay ninguna denuncia o alguna carpeta de investigación en contra del expresidente Felipe Calderón por el caso de Genaro García Luna, dejó en claro que las autoridades de México están esperando los resultados del juicio en EE.UU. Además, reveló que “cuando llegué a la presidencia me vi rebasado en mis consideraciones de lo que consideraba corrupción.”

Evitó criticar al exsecretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, luego de asegurar que el canciller Marcelo Ebrard había aceptado el programa de “Quédate en México, sigue actuando muy bien como secretario de Relaciones Exteriores, “no me meto en eso, amor y paz…se tuvo muy buena relación con el presidente Trump y ahora con el presidente Biden.”

Finalmente, informó que se reunirá esta semana con la CEO de Citigroup, Jan Fraser, y confió en que ya habrá comprador para Banamex.

Continue Reading

Trending

A %d blogueros les gusta esto: