Tras sismo de México, profundo cisma político

El gobernador de Morelos Graco Ramírez, acusado de detener despensas a damnificados, junto con Enrique Peña Nieto, en Jojutla. Foto: BuzFeed News Mexico

Ramsés Ancira

Diario de un reportero

En la Ciudad de México el saldo preliminar de muertos tras los primeros seis días del  terremoto ascendió a 93, pero la cifra preliminar es dudosa porque la Secretaría del Trabajo no ha dado a conocer el número de taiwanesas, guatemaltecas y otras trabajadoras extranjeras que laboraban sin prestaciones en un edificio de estructura cristalina, pero que debió tener maquinaria pesada, además de una pesada antena, lo que explicaría su colapso.

La discriminación por orientación sexual  está prohibida por la Constitución. Esa de ninguna manera es una limitante para ocupar una Secretaría de Estado, pero en el caso del secretario del Trabajo, Carlos  Navarrete Prida, su divorcio -que es un asunto personal-, coincidió con las acusaciones de uso indebido del servicio público, abuso de autoridad, coalición de servidores públicos, delitos contra la administración de Justicia, y desvío de recursos humanos y financieros. El promovente de las querellas es el abogado Carlos Mauricio Salazar Douglas, quien argumenta acoso sexual del secretario de Estado.

Navarrete Prida también ha sido señalado de un uso excesivo de aviones oficiales en viajes que no tienen que ver con su cargo. ¿Qué tiene qué decir sobre el derrumbe del edificio frente a la Bodega Aurrerá? ¿Se confeccionaba ahí ropa en talleres con condiciones legales de trabajo?

Si 93 es un número representativo de muertos, son 21 más que los migrantes asesinados en San Fernando en agosto de 2010, masacre cometida en las postrimerías de la presidencia de Felipe Calderón  y sin que se supiera bien cuál fue el auxilio que prestó el DIF de Margarita Zavala a los familiares de las víctimas. Lo que no impide que su entonces titular se postule ahora como candidata a la presidencia de la República. La entonces titular del Instituto Nacional de Inmigración no recibió inhabilitación alguna para ocupar cargos públicos e incluso fue premiada con cargos de honor en el Partido Acción Nacional

La terrible cifra de 93 muertos en la Ciudad de México representa proporcionalmente el 0.57 por ciento del número de asesinatos violentos cometidos en el país en los primeros siete meses del año 2017, según las estadísticas del Sistema de Seguridad Pública.

El número 93, excede apenas en 50 el número de desaparecidos en Iguala, procedentes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, que ya cuatro fiscales de la nación se han visto incapaces de resolver, igual que los asesinatos de esa noche, que incluyeron a un futbolista adolescente,  a otros civiles y a un estudiante, también de Ayotzinapa, cuya cabeza apareció desollada y que no se encuentra en la lista de los 43, Julio César Mondragón se llamaba.

El número de periodistas asesinados en México durante 2017, según la organización Artículo 19, equivale al 38 por ciento de las víctimas fatales del terremoto en la Ciudad de México. Por cierto al mismo tiempo que se vivía el duelo en la capital de la República, en Chihuahua un grupo de comunicadores se quejaba por la ausencia de resultados en la investigación del crimen contra la periodista Miroslava Breach, a seis meses de su asesinato.

Hay dos pistas sobre el asesinato en Sinaloa del periodista Javier Valdez, una de ellas asegura que las amenazas de muerte se recrudecieron cuando entrevistó para su revista Río 12 a un presunto operador de cárteles apodado “El licenciado”, quien poco después fue apresado por la Procuraduría General de la República, lo que significa que está incomunicado para hablar con los periodistas.

Otra versión que no fue confirmada, pero que publicó el periodista Francisco Garfias en Excélsior, dice que Valdez fue asesinado cuando se dirigía a entrevistarse con documentalistas ingleses contratados por Netflix quienes lo requerían como consultor para una serie sobre narcotráfico.

El procurador General de la República, Raúl Cervantes, ha sido el más discreto sobre estos asuntos, no ha dado ningún resultado pero eso, si, como cualquier presidente de la República la Constitución le garantiza a los procuradores una pensión de por vida, aunque no hayan hecho nada durante  su encargo.

Lo demás, son chismes realmente intrascendentes, que si la esposa del gobernador de Chiapas se disculpó por no maquillarse o si la fortuna de Angélica Rivera, esposa del primer mandatario es mayor que la de éste. Sin embargo, mientras tanto, las previsiones de la encuestadora Mitowsky anticipan que el 57.7 por ciento de los electores jamás votarían por la alianza PRI-VERDE-NUEVA ALIANZA.

Después de que Andrés Manuel López Obrador sugirió destinar parte de las prerrogativas de las campañas electorales tras el sismo del 7 de septiembre que afectó especialmente a Oaxaca y Chiapas, la jauría política se le echó encima, pero después del sismo del día 19, ante la indignación popular todos lo imitaron.

Los bancos e instituciones que reunieron dinero para los damnificados, no deben limitarse a contar los billetes, sino a elaborar diversos proyectos productivos, ponerlos a votación de la gente que donó dinero y ejecutarlos. El hambre crónica que padecen muchos habitantes de Jojutla y alrededores y que impulsa a muchos de sus niños y  jóvenes a actividades delictivas, no se va a satisfacer dándoles alimentos para una semana.

No sólo el proyecto político de nación tiene fallas estructurales. Como bien menciona José Antonio Crespo en sus historias de antes, durante y después de la conquista, ésta la hicieron los pueblos sojuzgados por el imperio azteca, no las pocas centenas de soldados que traía Cortés. La independencia sí fue obra de los criollos.

Sólo una solidaridad como la que se mostró tras el sismo del 19 de septiembre, sólo una fuerza así consolidada puede reparar los daños estructurales de la nación.

La solidaridad con picos, palas y empaques de alimentos que tanto nos sorprende dentro y fuera de México, tendría que transformarse en un nuevo modelo de unión nacional. Ya volvimos a darnos cuenta que el gobierno es lo que menos sirve si no se le vigila, controla y cuestiona, hagámoslo ahora para restructurarlo. En ese sentido, junto al arranque de las campañas electorales del 2018,  el sismo llegó muy a tiempo.

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