Respuestas puntuales a Isabel Miranda sobre fabricación de secuestro Wallace

Por Guadalupe Lizárraga

En referencia a la entrevista a Isabel Miranda Torres hecha por un señor de nombre Gustavo Rodríguez, con subtítulo de “Charlando con Isabel Miranda de Wallace”, en la red Youtube, doy respuesta puntual a cada una de sus mentiras con relación a mi persona y al falso caso de secuestro y homicidio de su hijo.

Sobre “el gran poder que han adquirido los delincuentes”:

Cuando Isabel Miranda se describe a sí misma como una persona que tiene el valor para defender a víctimas del delito, ¿qué puede pensar usted, lector, de alguien que necesita auto halagarse ante una cámara? Lo que ha hecho Isabel Miranda es engañar a México, y traficar influencias con políticos y funcionarios de los diferentes poderes públicos. Su relación con procuradores, gobernadores, fiscales estatales, con servidores públicos del Órgano Administrativo Desconcentrado, ministeriales y miembros del Poder Judicial, son parte del entramado de corrupción para sostener la mentira del hijo secuestrado. La imagen de portada es una muestra de las relaciones visibles de Isabel Miranda Torres con funcionarios públicos de la Procuraduría General de la República, desde 2001; pero que en 2005 fueron clave en la fabricación de secuestro de su hijo.  

 

Sobre “casos muy relevantes, o que se convirtieron en casos muy relevantes porque yo los di a conocer”:

Isabel Miranda hace referencia al caso de Florence Cassez, y miente al decir que ella lo dio a conocer, porque fue directamente Genaro García Luna, a quien se le debe la política represiva de fabricación de culpables para simular eficiencia policial. A continuación, el testimonio de Cassez sobre Miranda:

De Isabel Miranda de Wallace, la verdad, hay mucho que decir, si uno mira mi expediente. Yo me di cuenta —como todos los mexicanos— de ella y de su insistencia en salir en los medios, de cómo ella tomaba la palabra ante los medios de comunicación para hablar de mi caso sin conocerlo, y decía cosas que ni venían al caso en el expediente. Ella siempre estaba con Cristina o con Ezequiel, las supuestas víctimas, diciéndoles lo que tenían qué decir, hasta el último, hasta en la Suprema Corte de Justicia, y en los medios, con un discurso impertinente para el expediente. Yo siempre vi su manera de manipular a Cristina y a Ezequiel en sus declaraciones, y cómo manipulaba a los medios y a la gente de México. Ella manipuló a todo mundo”.

Testimonio de Florence Cassez ante el Tribunal Internacional de Conciencia de los Pueblos en Movimiento
18 de agosto de 2018
Ciudad de México

Sobre que “la señora Brenda Quevedo Cruz es pareja de Juan Carlos Cortés Vallarta”:

Brenda y Juan Carlos mantuvieron una relación epistolar. Esas cartas fueron fotocopiadas y enviadas a Isabel Miranda desde el penal de Coatlán del Río, y Miranda, en flagrante violación del Artículo Constitucional Número 11 que, en sus apartados uno y dos, refiere el derecho al respeto de la dignidad, y a que nadie puede ser objeto de injerencias arbitrarias o abusivas en su vida privada, tenía “arreglos” con los directores de penales para que le fotocopiaran la correspondencia. Así lo ha hecho con todas sus víctimas para controlar su información desde los penales. En el caso de César Freyre le retenía las cartas. En el caso de Jacobo Tagle, su madre Raquel Dobín, en su testimonio en rueda de prensa, el 10 de diciembre de 2018, afirmó que, en una ocasión, le había llegado una copia fotostática de la carta de su hijo, en vez de la original.

Sobre que “entre ellos (víctimas) arman una estrategia junto con sus abogados para decir que mi hijo está vivo, pero nunca han aportado nada al juez.»

Absolutamente falsa la “estrategia entre inculpados y abogados”. En primer lugar, porque los abogados que los representan son abogados de oficio, porque los particulares fueron amenazados, encarcelados por falsas acusaciones, o amenazadas sus familias. La siguiente imagen de la izquierda es un fragmento de la carta de César Freyre, escrita el 30 de enero de 2019, en alusión a los abogados. La segunda imagen de la derecha es un fragmento del auto de libertad de la abogada de ellos, Ambar Pérez Treviño, quien fue encarcelada por varios meses por falsas acusaciones de Miranda. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En segundo lugar, siguiendo el señalamiento de Miranda sobre la supuesta estrategia para molestarla, enumero algunos indicios de vida de su hijo, en orden cronológico, que se deducen por elementos de prueba aportados a la causa 35/2006, consistentes en las inconsistencias lógicas del secuestro y de la inexistencia del cuerpo:

  1. Isabel Miranda da tres declaraciones ministeriales sobre el supuesto secuestro de su hijo, en fecha del 13, 23 y 27 de julio de 2005, sin hacer referencia a ninguna exigencia de rescate.

2.      Reporte del Agente Federal de Investigaciones (AFI) Moisés Castro Vil, del 18 de julio de 2005, en el que descarta el secuestro. de Hugo Alberto Wallace Miranda.

3.      Declaraciones ministeriales de Enrique del Socorro Wallace Díaz (padrastro de Hugo), con fecha del 22 de julio y 22 de septiembre de 2005, en las que confirma que no se les ha pedido rescate.

4.      Dos notas de rescate idénticas que Isabel Miranda aporta hasta el 31 de agosto de 2005, y entrega una a cada procuraduría. La pregunta es inevitable: ¿Qué criminales iban a mantener a su víctima durante mes y medio sin pedir el rescate, si el objetivo es el lucro?

5.      Estado de cuenta en el que se encuentran 5 compras con la tarjeta de crédito de Hugo Alberto, realizadas el 20 de julio de 2005. En el programa de Espiral Canal 11, no pudo dar respuesta al periodista Ricardo Raphael.

6.      Declaración ministerial de Isabel Miranda del 22 de agosto de 2005, en la que refiere al retiro del dinero de la tarjeta de Hugo Alberto el 11 de julio de 2005, a las 21:16. Al día siguiente, el 12 de julio de 2005, la tarjeta bancaria con la que se hizo el retiro aparece en el domicilio de Hugo Alberto. Isabel no da respuesta.

7.      Mensaje de voz de Hugo Alberto Wallace Miranda, grabado el 1 de noviembre de 2005, en el celular de José García Sepúlveda, que cinco personas reconocieron la voz de Hugo Alberto. Estas personas fueron la novia Geazul Ponce Juliá, la empleada Isabel Neri Lujano, el chofer Luis Antonio Sánchez, el instalador de cámaras Rodolfo Munguía López, y la exnovia Vanessa Bárcenas Díaz.

8.      Dos actas de nacimientos oficiales, como Hugo Alberto Wallace Miranda y Hugo Alberto Miranda Torres (copia reciente 2019). Dos CURP a nombre de Hugo Alberto, uno registrado en 1999 y otro en 2010. Registro del SAT activo con su doble identidad.

9.      Declaraciones ministeriales de testigos que hablaron y vieron a Hugo Alberto después de la supuesta muerte. Entre estos, su amiga cercana Laura Domínguez, el investigador José Luis Moya y un testigo que se identificó como El Alfil, en el que declara haber visto a Hugo en junio de 2006.

10.   Peritaje de la muestra de sangre y elemento piloso que aportó Isabel Miranda siete meses después de los supuestos hechos, y que los resultados fueron ADN de mujer con correspondencia biológica a Enrique Wallace, padrastro de Hugo Alberto.

11.   Acta de defunción que Isabel Miranda promovió sin tener cuerpo, constituyendo un acto ilegal, en el que participaron la juez 18 del Registro Civil, Lic. Marsella Lizeth de la Torre Martínez, y la médico forense Blanca Olimpia Patricia Crespo Arellano.

Sobre que “tuvo el descaro de demandarme por 950 millones de pesos” y que “hoy perdió la demanda y además la condenaron a gastos y costas que, por supuesto, nunca pudo corroborar ninguna de sus mentiras, y lo que es peor hasta su firma falsificó”.

Se trata de una demanda colectiva por daño moral a los hermanos Vallarta, a Enriqueta Cruz, madre de Brenda Quevedo, a la activista Mary Sainz, y se me incluyó en esa demanda. La interpuso el abogado José Patiño Hurtado, y está pendiente en la Corte de que se emita una resolución por el último recurso. Por mi parte, no es algo que yo avalo, porque yo fui la que puso la denuncia de hechos sobre sus agresiones contra mi persona en la Fiscalía General de la República, el 11 de diciembre de 2018. Sin embargo, la resolución en espera no tiene que ver con los gastos y costas del juicio. Isabel Miranda miente también en esta situación. La demanda además es por decirles “delincuentes” y “secuestradores” a quienes ya fueron exonerados de esos delitos por juez federal.

 

Sobre que “una persona que es capaz de mentir a un juez, quién le va a creer en público. Nadie”.

¿Qué es el falso caso Wallace? Efectivamente, una serie de falsas acusaciones contra personas inocentes ante autoridades judiciales, que fueron detenidas ilegalmente, torturadas, y exhibidas en los medios como delincuentes, con trece años de difamaciones y calumnias sistemáticas, actos de corrupción y tráfico de influencias avalados por altos funcionarios durante la administración de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

El falso caso Wallace. Guadalupe Lizárraga. Casa Fuerte, 2018.

 

 

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