Policías de Colima sin sueldo, mientras Cártel de Sinaloa y Jalisco disputan plaza

Por Tomás Borges

MANZANILLO, Colima.- En el Puerto de Manzanillo, Colima, no se vende ni se consume cocaína, y no porque haya un combate frontal y exitoso en materia de seguridad, sino simplemente porque el otrora poderoso Joaquín “Chapo” Guzmán prohibió su venta en ese estado. Los estupefacientes que se ofrecen a la venta son el Ice, heroína y Cannabis, debido a que hace aproximadamente cinco años hurtaron un contenedor con cocaína en el Puerto Interior, y por instrucciones de la directiva del Cártel de Sinaloa se prohibió el consumo de dicho psicotrópico.

Los delitos conexos en materia de narcotráfico son los crímenes dolosos, los cuales son perpetrados por sicarios del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y del Cártel de Sinaloa (CdS), utilizando para tal efecto motocicletas, similar a lo ocurrido en Colombia, en la década de los 80’s, que se encargan de eliminar a la competencia o a vendedores que no han pagado sus deudas.

Algunos de los vendedores de estupefacientes, reciben como pago la misma droga y/o protección del grupo criminal, por medio de diversos grupos de “halcones”, que reportan vía celular el movimiento de las autoridades de los tres niveles de gobierno.

Al menos cinco grupos criminales han sido identificadas como operadores y distribuidores de estupefacientes por el trabajo de inteligencia de policías estatales, a pesar de que se les ha suspendido su sueldo sin más justificación que la supuesta promoción electoral en favor del PRI.

Es por ello, que las disputas entre los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (y algunos resquicios de los Caballeros Templarios de Michoacán), han hecho de éste idílico puerto un campo de batalla por lo que, hasta mayo del año en curso, Manzanillo se le consideraba como uno de los municipios más violentos del continente, junto al vecino Tecomán.

Redes delincuenciales en Colima

 

Grupo criminal Changuito Ántrax

 

Grupo criminal Don Beto

 

Grupo criminal Comandante Fierro

Grupo criminal Mesina Reyes


 

Grupo criminal César López López

 

Asesinado, El americano

Aunado a lo anterior, el sábado 14 de julio del año en curso fue ejecutado Luis Antonio Torres G., mejor conocido como El Americano, quien, de acuerdo a fuentes policiales, murió en el interior del Bar Nudus, ubicado sobre el bulevar Miguel de la Madrid, la zona turística de la ciudad, cuando un comando armado descargó sus balas sobre el cuerpo de quien fue parte importante de las autodefensas en Buenavista, Michoacán, y quien según fuentes consultadas ya vivía en Manzanillo desde hacía tres años.

Nuevo titular de Seguridad Pública suspende sueldos

En este marco, la actual administración del gobernador Ignacio Peralta anunció el pasado 3 de julio el nombramiento del coronel de infantería retirado Enrique Alberto Sanmiguel Sánchez como el nuevo titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) en Colima, quien ocupó el cargo que quedó vacante por la renuncia por motivos de salud de Hugo Vázquez Colorado desde el pasado 18 de junio.

Sanmiguel Sánchez es el tercer militar en asumir la SSP en la actual administración, debido a que los dos primeros titulares fueron el almirante Eduardo Villa Valenzuela y el contralmirante Francisco Javier Castaño Suárez.

Estos cambios ocurren en medio de una crisis de inseguridad en Colima, cuya violencia sigue sin disminuir, ya que, desde febrero de 2016 se convirtió en la entidad con la mayor tasa de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes del país, según datos del INEGI.

A pesar de la crisis de inseguridad, el actual titular de la SSP tiene detenido el pago de más de 300 policías sin que medie ninguna explicación oficial. Los subordinados del secretario de Seguridad Pública argumentan que están en espera de que se practiquen exámenes de control de confianza a los empleados, por lo que los pagos fueron frenados hasta “nueva orden” de acuerdo con fuentes consultadas, sin que medie un documento oficial al respecto, ya que el secretario no ha dado la cara a su tropa.

Amenazas de despido a policías  

Es por ello que los uniformados encargados de la seguridad de Manzanillo mostraron su inconformidad con el actual titular, quien al iniciar su gestión “amenazó con despedir a todo aquel vinculado con el crimen organizado”. Sin embargo, no es un secreto, aunque la fuente es confidencial, que Sanmiguel Sánchez recibió dinero de los Zetas en el 2011, específicamente de Mario Alberto Cantú, alías el comandante “Chabelo” (abatido por la Marina en febrero del 2012) y de Salvador Barajas, alías “El Licenciado”, del Cártel del Golfo, por lo que se infiere que esté intentando vender la plaza a este grupo criminal.

Mientras el pasado fin de semana un comando ejecutó al ex líder de las Autodefensas Luis Antonio Torres G, “El Americano”, varios elementos de la Policía de Investigación fueron desarmados hasta que acrediten los exámenes de la Licencia Oficial Colectiva (LOC), pese a que siguen realizando labores neurálgicas en materia de investigación de narcomenudeo y que uno de sus comandantes fue ejecutado fuera de su casa en Tecomán el pasado 17 de junio.

En este contexto, el actual secretario ha criminalizado a la dependencia a la que encabeza, llegando a decir que “todos son delincuentes hasta que demuestren lo contrario”, no obstante, la crisis de inseguridad abarca el estado e impacta a los cientos de vacacionistas que viajan a este paraíso natural a disfrutar de su clima y sus playas.

Una mujer policía reclama sin tibieza: “¡Señor Gobernador! ¿En manos de quién puso la seguridad, no sólo de los colimenses sino de los miles de vacacionistas?” Se trata de una madre de dos niñas que cada tres días tiene que dejar en  Colima a sus dos menores (una de ellas con asma) encargadas con una vecina para poder venir a cubrir un servicio en Manzanillo. Su contrato es cada seis meses desde hace un lustro, sin que cuente con las prestaciones básicas como Infonavit, seguro de vida y la capacitación debida, así como el equipo táctico adecuado para el desempeño de sus funciones, ya que sólo se les dota de un uniforme cada año y de un par de botas, teniendo que comprar lo demás con un sueldo de 10 mil pesos mensuales.

Personal de seguridad pública, sin prestaciones ni contratos

A pesar de ser trabajadores de seguridad para el gobierno del estado, no cuentan con créditos para una vivienda digna, ni contratos laborales permanentes, tienen que firmar contratos por 3 meses. Se trata de personal encargado de la seguridad pública que cada vez que dejan su hogar, no saben si volverán, y más cuándo se les va a pagar. El salario de quienes están para servir y proteger es una incertidumbre para sus beneficiarios.

Carlos “N” un Policía Tercero desde hace tres años, cada que tiene sus días francos, tiene que trabajar como albañil en una localidad con temperaturas de hasta 36 grados bajo sol, para poder sufragar sus gastos, y más ahora que el actual secretario, retuvo su pago “hasta nueva orden”. Casos como el de él son muy comunes.

“¡Señor gobernador! ¿Hasta cuando dará la cara y permitirá que éste militar sobaje a su policía?”, gritan varios uniformados entrevistados en el exterior de la Secretaría de Seguridad Pública, con el rostro desencajado y la frustración a flor de piel, piden que se les libere el pago. Algunos especulan que el presupuesto del estado se acabó, debido a que fue utilizado para apoyar la candidatura presidencial del derrotado José Antonio Meade Kuribreña del PRI.

Pese a que hay presencia de elementos de la Gendarmería y la Policía Federal, quienes, en conjunto con la Secretaría de Marina Armada de México, patrullan las calles, el gobierno estatal debe de velar por sus gobernados y apoyar a sus policías, ya que como ellos dicen; “los federales se van y uno es el que se queda.”

Los policías del estado de Colima, en colectivo, hicieron un llamado para que la actual administración en conjunto con la sociedad civil pongan un freno al abuso y depredación en perjuicio de la gente que lleva años laborando como servidores públicos. Exigieron, a través de este medio, que “los altos funcionarios del estado dejen de utilizar sus plazas de trabajo para sus incondicionales y que las corporaciones de seguridad dejen de ser botín para el titular en turno y los elementos carne de cañón”.

Parafraseando a Thomas Sankara;” Un soldado sin formación (…) es un criminal en potencia”, a lo que agregaría; “un policía sin arma y sin paga, es un sicario en potencia”.

Comentarios en las redes sobre la calidad de gestión de Sanmiguel Sánchez.


Fotografía: El gobernador de Colima, Ignacio Peralta (izq) da nombramiento a Enrique Alberto Sanmiguel Sánchez (der) como titular de Seguridad Pública del Estado.

Tomas Borges
Escritor mexicano y analista en temas de Inteligencia. Es autor de Diario de un agente encubierto (Ed. Temas de hoy) y de El pequeño dictador que todos llevamos dentro.

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