Periodismo de excelencia y feminista al frente de medios españoles

Periodismo de excelencia y feminista al frente de medios españoles: de Celsia Regis a Soledad Gallego-Díaz

José Luis González Esteban

Comparto la ponencia que impartí este pasado 18 de octubre en el Institute of Journalism and Social Communication, de la University of Wroclaw, en el seno del Ryszard Kapuscinski´s Semminary: Women´s (Re)Presentations in Media and Human Rights que llegó a su quinta edición. Básicamente, se trataba de poner en valor la evolución en la presencia de mujeres periodistas al frente de medios y proyectos periodísticos de primer nivel en España.

Hace ahora casi un año celebrábamos en el Centro de Congresos de Elche (Alicante-España), el IV Seminario Internacional Ryszard Kapuscinski, organizado por la Universidad Miguel Hernández, y bajo la temática de Periodismo, Derechos Humanos, Migración y Fronteras. En aquella cita reuníamos a académicos, periodistas contrastados y jóvenes que trabajan y estudian estos temas en España, Estados Unidos, México y Polonia. La excelencia periodística fue el hilo conductor de un seminario que coincidía en el tiempo con el 75 aniversario de la muerte, en una cárcel franquista, del poeta Miguel Hernández que da nombre a nuestra Universidad, del vigésimo aniversario de la creación de la propia Universidad Miguel Hernández, así como del décimo aniversario del fallecimiento del periodista polaco más universal, Ryszard Kapuscinski. El resultado de aquel encuentro será un libro que se presentará durante las próximas semanas.  También el seminario coincidía en el tiempo con la celebración del Día Internacional contra la Violencia de Género, una lacra que el año pasado dejó en España a 56 mujeres asesinadas a manos de la violencia machista y que a fecha de terminar esta ponencia, este año eleva el número de víctimas a 39.

Proyectamos, a la vez que se hacía lo propio en la televisión pública española, la película-documental de Chelo Álvarez Stehle, Sands of Silence que anoche (17 octubre 2018) se pudo ver en este congreso en Wroclaw; y uno de mis iconos gráficos favoritos de aquel Seminario fue ver a Chelo Álvarez-Stehle y a la periodista Guadalupe Lizárraga manifestándose por las calles de Elche y lanzando consignas contra la lacra de la violencia machista.

Las periodistas Guadalupe Lizárraga y Chelo Álvarez-Sthele, en Elche. FOTO: Lis Gaibar

Las periodistas Guadalupe Lizárraga y Chelo Álvarez-Sthele, en Elche. FOTO: Lis Gaibar

Valga esta introducción para recordar que durante aquella cita académica y periodística hablamos en profundidad sobre la necesidad de empoderar los medios con mujeres periodistas excelentes, pero dándoles mando en plaza, puestos de dirección. Rompiendo el techo de cristal. En ese momento, la única periodista española dirigiendo un medio importante de comunicación en España era Ana Pardo de Vera, directora del diario Público quien defiende la idea de que el buen y auténtico periodismo debe tener una base feminista. También cabe destacar el trabajo de Magda Bandera como periodista responsable de la cooperativa que edita mensualmente la revista La Marea y que solo hace unos días ha lanzado un proyecto innovador y necesario de investigación periodística contra la violencia machista que se llama #PorTodas. Además, Magda Bandera y su equipo desarrollan un observatorio sobre la presencia de mujeres en los medios y el acceso a la dirección de los mismos.

Seguimiento sobre presencia de mujeres en puestos de dirección de medios en España

De todas las mesas organizadas en Elche, nos hizo especial ilusión poder contar -además por supuesto con Guadalupe y Chelo- con Gabriela Minjares. Ella fue periodista del Diario de Juárez, ahora forma parte del equipo del nuevo medio online La Verdad de Juárez, y es una de las fundadoras de la Red de Periodistas de Ciudad Juárez, un colectivo asociativo de mujeres periodistas sobre el que he podido investigar y escribir, y que es un ejemplo enorme de periodismo comprometido y digno. Ciudad Juárez es una zona fronteriza –como bien sabe Guadalupe por sus investigaciones y libros– castigada por los feminicidios, por la violencia de los narcos y las fuerzas policiales, por la corrupción más extrema y lo más lamentable… por la impunidad. Ejercer el periodismo en ese contexto y siendo mujer merece todo nuestro reconocimiento y respeto. En este sentido, no puedo dejar de citar a Rocío Gallego que es la directora del  Diario de Juárez desde hace muchos años, un diario líder en el estado fronterizo de Chihuhaua y que tiene una tirada aproximada a la que tendría en España un diario estatal como La Razón. Sorprende gratamente el nivel periodístico de las mujeres mexicanas y el poder mediático que han llegado a tener algunas de ellas. Prueba de ello, la concesión del Premio Princesa de Asturias de Comunicación a la periodista mexicana Alma Guillermoprieto.

Si profundizamos en la Teoría de la Acción Comunicativa de Jürgen Habermas, vemos que todas estas periodistas y otras que citaré a continuación siguen el legado periodístico de Kapuscinski en cuanto a postularse nítidamente en el marco de la instancia crítica de la que hablaba el pensador alemán. Esto resulta reconfortante si tenemos en cuenta que la tendencia de los medios (y sus periodistas) es acomodarse en el marco contrario, el de la instancia receptiva que sirve como altavoz del poder.

Precisamente ese trabajo periodístico comprometido y valiente provoca el rechazo del poderoso y que la tendencia global de muchos gobiernos populistas sea proclamar abierta y tramposamente ante la opinión pública que los periodistas son el enemigo público nº 1 de ese pueblo que intentan manipular. El último informe de Reporteros Sin Fronteras sobre la libertad de prensa/expresión en el mundo es demoledor. En lo que va de año cerca de 60 periodistas han sido asesinados en todo el mundo. México sigue siendo uno de los países más peligrosos del planeta para ejercer el periodismo, y los retrocesos están siendo evidentes en estados como Polonia o España. Hoy más que nunca el periodismo independiente y la transparencia son necesarios para cuidar algunas democracias maltrechas.

En este sentido, otro caso reseñable en España es el de Clara Jiménez co-fundadora de uno de los proyectos periodísticos más innovadores y necesarios: Maldita. Básicamente Maldita se dedica a destapar bulos y fake news a partir de investigar y verificar fuentes. Su trabajo e influencia le han valido ser nominada para los premios MAS (Mujeres a Seguir), en la categoría de comunicadoras del cambio.

Muchas cosas han cambiado durante el último año en España, desde aquel Seminario Ryszard Kapuscinski hasta hoy. El 8 de marzo de 2018 (Día Internacional de la Mujer Trabajadora) fue un punto de inflexión en nuestro país. En el análisis que nos ocupa de empoderamiento de la mujer en los medios, resulta especialmente significativo el caso del diario Levante, diario líder de Valencia (la tercera ciudad más importante de España) en cuyo staff vemos algo inaudito hasta la fecha: tres mujeres al frente del periódico. Su joven directora Lydia del Canto y las subdirectoras Gemma Martínez e Isabel Olmos. También en la Comunidad Valenciana, tierra de la que vengo, la renovada radio televisión pública valenciana (A Punt) apostó por una mujer periodista, Empar Marco, con el objetivo de mejorar los estándares de calidad, innovación y servicio público. Las primeras mediciones de audiencia han sido positivas, fundamentalmente por el seguimiento de los informativos y por estar recuperando audiencias más jóvenes.

También con el objetivo de recuperar audiencias y prestigio perdido, otra mujer periodista de gran calado y experiencia como Rosa María Mateo tomaba las riendas en la radio televisión pública española (RTVE). Tras su toma de posesión como administradora provisional del ente público tuvo especial repercusión su comparecencia en el Parlamento español donde dejó claro a los políticos que no admitiría injerencias durante su gestión. En la línea de la nueva dirección, movimientos internos de profesionales como Mujeres RTVE han sido claves para mantener el pulso en la reivindicación de una nueva radio y televisión pública gestionada informativamente por los propios periodistas, con criterios periodísticos, independencia y mirando hacia el modelo de gestión informativa de la BBC en el Reino Unido, algo de lo que ya saben en RTVE por la gestión en su momento del periodista Fran Lorente. La última y destacada decisión de Rosa María Mateo, muy en la línea de lo expresado/resaltado en esta ponencia, ha sido el nombramiento de las periodistas Alicia Gómez Montano y Paloma Zamorano como editoras de Igualdad en TVE y RNE respectivamente.

Y dejo para final quizás el modelo que más se ajusta a los paradigmas de Habermas y a la filosofía periodística de Kapuscinski, me refiero a la periodista  Soledad Gallego-Díaz que el pasado 8 de junio era nombrada directora del diario El País, el periódico más importante de España. Nunca en los 42 años de existencia del diario, una mujer había estado al frente. Soledad Gallego ha recuperado la identidad perdida por el diario, apostando de nuevo por la excelencia de su redacción, recuperando capital humano perdido como Ramón Lobo (nuestro Kapuscinski más autóctono) o Enric González (entre otros) y poniendo al frente de puestos claves de la dirección a más mujeres como Mónica Cebeiro (Directora Adjunta), Montserrat Domínguez (Subdirectora) y Máriam Martínez-Bascuñán en un puesto clave como es la Dirección de Opinión.

Muchas cosas han pasado y cambiado en España durante este último año. Cosas de las que se hablarán quizás en ponencias y clases de periodismo de un futuro próximo. Poco o nada se hablaba de directoras de periódicos en los manuales de Historia del Periodismo, pero varias periodistas dirigieron publicaciones femeninas, culturales o sociopolíticas desde mediados del siglo XIX. Con el seudónimo de Celsia Regis, Consuelo González Ramos fundó y dirigió entre 1917 y 1931 La Voz de la Mujer, uno de los más importantes periódicos feministas de España. Ella fue una pionera en nuestro país, como también lo son un siglo después algunas de las protagonistas de esta ponencia que han roto el techo de cristal en cuanto al acceso a la dirección de importantes medios de comunicación se refiere. Las mujeres son mayoría desde hace muchos años entre el estudiantado de las Facultades de Periodismo y Comunicación, cada vez hay más profesoras, pero sigue habiendo en la Universidad española pocas catedráticas de Periodismo y menos aún decanas, vicerrectoras o rectoras. En el ámbito profesional, sucede algo similar, las mujeres son mayoría en redacciones en donde empiezan a asomar redactoras-jefas, subdirectoras o directoras, pero todavía ese techo de cristal es bien nítido cuando hablamos de presencia femenina en los Consejos de Administración de las principales empresas de comunicación. En definitiva, progresamos adecuadamente, pero queda mucho camino por recorrer.

Fuente original: Eurogaceta

Redacción

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