Por Edgardo Ayala
SAN SALVADOR, El Salvador.- Para muchos niños y niñas centroamericanos migrantes que buscan llegar a los Estados Unidos su sueño termina en México. "Los niños siempre han emigrado, siempre han estado allí, y siempre han sido los más vulnerables" explica Carolina Rivera académica mexicana del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas), de México.
De acuerdo a estimaciones del Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos 15 por ciento de los 11.5 millones de inmigrantes indocumentados son guatemaltecos, hondureños y salvadoreños.
Muchas son las causas que motivan a niños y niñas a emigrar hacia los Estados Unidos, siendo el maltrato intrafamiliar y violaciones sufridas por padrastros u otros parientes unas de las causas más impactantes. Rivera comenta que algunos jóvenes homosexuales hondureños o salvadoreños se ven obligados a emigrar después de sufrir maltrato dentro del seno familiar.
Las denuncias por violencia intrafamiliar se incrementaron en El Salvador entre enero y junio, llegando a una cifra de 1 028, casi el doble de las registradas en todo el año 2011, según reportes de la Policía Nacional salvadoreña.
Los niños centroamericanos carecen de opciones después de ser detenidos en México por autoridades de migración, en algunos casos son deportados, en otros sufren violaciones a sus derechos.
De acuerdo al Instituto Nacional de Migración en México, 3 391 niños guatemaltecos, hondureños y salvadoreños fueron deportados entre enero y julio. El 50% más que en el mismo periodo del año anterior. De ese total, 2 801 viajaban solos, poniendo en evidencia el grado de vulnerabilidad al que están expuestos.
Muchos de estos niños son abandonados a su suerte por “coyotes”, quienes en muchos casos forman parte de redes de tráfico de personas comenta el coordinador del Programa Migraciones de la Dirección Nacional de Investigaciones, Jaime Rivas.
Otra de las razones que obliga a niños y niñas centroamericanos a emigrar es la presencia de pandillas en sus países de origen, quienes los obligan a incorporarse a sus filas. Sólo en El Salvador se calcula que existen 60 000 pandilleros.
La organización humanitaria Coalición Internacional contra la Detención (con sus siglas en ingles IDC) indicó a través de su publicación Niñez Capturada que el sólo hecho de estar tras unas rejas, a los niños i niñas les produce un impacto negativo profundo independientemente de las condiciones en que se encuentren; sufren de ansiedad y depresión, así como insomnio y otros síntomas.
La IDC destacó la ausencia de políticas públicas en los gobiernos para que protejan a los niños que son victimas del fenómeno de la migración, agregó que lo niños indocumentados no deben ser detenidos.
En México a pesar de que en abril del 2011 se aprobó una ley que garantiza los derechos humanos de los extranjeros en transito por su territorio, aún no ha sido reglamentada, dejando en condiciones de vulnerabilidad a los niños y adolescentes migrantes, señaló la antropóloga mexicana.
Carolina Rivera indicó que 33% de los inmigrantes menores laboraban en la agricultura, recibiendo salarios inferiores al mínimo señalado por la ley mexicana. En el caso de las niñas, 16% de ellas se dedican a laborar como bailarinas en centros nocturnos, quedando expuestas a todo tipo de vejaciones. Otro 17% de niños y adolescentes se desempeña en el comercio ambulante.
Quienes deciden quedarse en México sin documentación migratoria quedan muy vulnerables comenta Carolina Rivera.
Fuente: Agencia IPS

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3 de octubre del 2012
Justicia pendiente, Latinoamérica, Migración