Mexicano en EEUU realiza cuarta huelga de hambre por Ayotzinapa

Leobardo Santillán realiza su cuarta huelga de hambre para exigir justicia por los 43 estudiantes desaparecidos en México. Foto: Francisco Ramírez/Radio Rebeldía NY
Leobardo Santillán realiza su cuarta huelga de hambre para exigir justicia por los 43 estudiantes desaparecidos en México. Foto: Francisco Ramírez/Radio Rebeldía NY

Francisco Ramírez

Radio Rebeldía/La Voz del Migrante en NY

El 21 de marzo del año en curso tuvimos la visita solidaria, aquí en Nueva York, del activista Leobardo Santillán, proveniente de Houston, Texas, quien con una acción casi suicida desafiaría las condiciones del gélido clima, la lluvia y el acoso de la policía del Estado. Con la cuarta huelga de hambre y en su recorrido itinerante por los Estados Unidos, se plantó frente al edificio de Naciones Unidas para dar visibilidad y pedir justicia por los 43 estudiantes de Ayotzinapa, víctimas de desaparición forzada el pasado 26 de septiembre de 2014, y por otros actos impunes perpetrados por el narcoestado mexicano.

El apoyo recibido por activistas de Nueva York que con eficiencia y armonía se organizaron para recibir a este “Tigre” fue muy positivo y relevante para la causa, más aún por la espontaneidad con la que se unieron al movimiento, especialmente las mujeres que con su fuerza y corazón cuidaban de Leobardo Santillán en esas noches de desvelo, lluvia y frío.

Foto: Francisco Ramírez/ Radio Rebeldía
Foto: Francisco Ramírez/ Radio Rebeldía

Durante nueve días en huelga de hambre, varios hombres y mujeres solidarios durmieron a la par del activista por Ayotzinapa, soportando también el desfavorable clima y el acoso policial. La lección de vida y carencia de egoísmo que Santillán nos vino a regalar es inconmensurable. El clima no hacía mella en su idealismo y sentado en un jardín frente a la ONU enfrentaba los acosos policíacos.

¿Por qué lo hacía?, se le preguntó, y su respuesta fue contundente: él también era padre de familia y se ponía en los zapatos de los padres de Ayotzinapa. Allí conoció a Antonio Tizapa, padre de uno de los estudiantes desaparecidos que varias veces se quedó con él apoyando esta inusual acción política.

Originalmente, la huelga de hambre era por diez días, pero debido a las condiciones climáticas y de salud del activista, decidió terminarla en el noveno día, el 29 de marzo, y en el cual casi el desenlace  es fatídico.

Después de levantar la huelga de hambre, se dispuso entregar una carta a la ONU siguiendo los protocolos establecidos por esta institución. Fue allí donde se desarrolló el incidente que casi cuesta la vida al compañero Santillán, quien sufre del corazón y presión alta. Los hechos narrados por algunos testigos señalan que la reacción de los custodios de seguridad cayó en la falta de educación y respeto quienes al ver a Santillán portar una camisa que siempre usa como símbolo de solidaridad de los activistas que lo conocen y en la cual lleva estampadas la firma de todos ellos en señal de apoyo y cariño, se dirigieron a él con lenguaje soez y haciendo alusión a su camisa exigiéndole que se la quitara para poder entrar.

Santillán respondió que tenía derecho a entrar vestido de esa manera. Sin embargo, la sicosis de las autoridades por los recientes actos de “terrorismo” no se hizo esperar ante la insistencia de Santillán. Los policías inmediatamente pidieron más refuerzos y lo arrestaron. Pero ya esposado, Santillán se mareó y se le subió la presión por su condición médica y las secuelas de la huelga de hambre. Apenas pudo sentarse en el suelo, pero posteriormente acabó en una camilla del Hospital Bellevue.

hungerstrike43c
Varios activistas de Nueva York acompañan en el hospital a Leobardo Santillán después de su noveno día de huelga de hambre. Foto: Radio Rebeldía

Postrado en la cama de hospital, mientras se recuperaba física y anímicamente, nos advirtió que recuperaría su camisa. En unos meses, dijo, que realizará su quinta huelga de hambre.

La historia queda aquí documentada con fotografías, testimonios y videos. Sin duda, la historia de un hombre con convicción, corazón y decidido a entregar la vida para que se haga justicia por los 43 jóvenes desaparecidos por las mismas autoridades mexicanas. Queda registrado también la solidaridad de activistas de Nueva York que siguen la lección de vida del llamado “Tigre de Houston”, Leobardo Santillán.

Video: Entrevista a Santillán

Guadalupe Lizárraga
Periodista independiente. Fundadora de Los Ángeles Press, servicio digital de noticias sobre derechos humanos, género, política y democracia. Autora de Desaparecidas de la morgue (Editorial Casa Fuerte, 2017).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *