La mano del Bronco

 

Raúl Ramírez Baena

Jaime Rodríguez Calderón, el Bronco, llegó hasta donde está por la gracia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), al interpretar la garantía constitucional del derecho de audiencia pasando por alto las ilegalidades que el candidato cometió en el acopio de firmas ciudadanas para apoyar su candidatura independiente. De hecho, en mi opinión, no debería estar en los debates ni en la boleta electoral. En fin, el hecho es que ahí está ya.

Lo que habrá que resaltar son las propuestas centrales del Bronco: cortar la mano a los corruptos y militarizar las escuelas preparatorias, lo que provocó de inmediato ser multicitado en los medios y en las redes sociales, sin faltar los inevitables e imaginativos memes.

Me parece que sus propuestas responden a una bien pensada estrategia electoral que intenta atraer el voto de algunos sectores del electorado:

1) A todos aquellos desencantados de los partidos políticos y de sus candidatos, bajo el cuestionable argumento de que, a pesar de su origen político, el Bronco es “independiente” (dice que no es “político”, sino “ciudadano”);

2) Al sector radical-conservador del espectro político-ideológico que no encuentran asidero en el PAN y en el PES o están decepcionados con estos partidos por sus alianzas con el PRD, el primero, y con Morena, el segundo;

3) A las personas desinformadas, indecisas o víctimas de la delincuencia, susceptibles de ser cooptadas por un mensaje der corte punitivo;

4) A quienes piensan que los derechos humanos “defienden delincuentes” y que estorban a la procuración e impartición de la justicia; que afirman que la violencia, la liberación de los “delincuentes” (ignorando por completo el derecho a la presunción de inocencia y la Reforma Penal aprobada en el Congreso) y la impunidad, son por culpa de los derechos humanos;

5) A los que piensan que la mano dura, los linchamientos, los castigos corporales y la pena de muerte, como se aplican en ciertos países asiáticos, son la solución a la violencia y la inseguridad;

6) A los sectores invadidos por el miedo a la delincuencia y el crimen;

7) A los simpatizantes de la militarización de la seguridad pública, aprovechando la confianza que siguen teniendo buena parte de la ciudadanía en las fuerzas armadas, como solución a la inseguridad y el crimen.

Es muy probable que el Bronco haya copiado la estrategia electoral y el guion a Donald Trump, quien, contra todos los pronósticos, llegó a la Presidencia de los Estados Unidos con un discurso antisistema, antiinmigrante, antimexicano, punitivo, guerrerista, armamentista, atrevido y contrario a la universalidad de los derechos humanos.

Otro sector asegura, sin probar, que el Bronco está ahí puesto por decisión de Los Pinos y/o del sector empresarial duro, nacional y trasnacional, para hacer contrapeso y alimentar la guerra sucia contra AMLO. O bien, versiones tan atrevidas como la que dice que fue en la reciente fiesta de cumpleaños de Carlos Salinas de Gortari donde se tomó la decisión de darle la candidatura; que se negoció con el TEPJF para intentar frenar el avance del candidato de la Coalición “Juntos Haremos Historia” y otros rumores sin confirmar. Por lo pronto, el papel que jugó el Bronco en el primer debate alimentó las sospechas sobre estas aventuradas tesis.

Es seguro que al Bronco, a sus asesores y a sus promotores, les queda muy claro que no tiene la menor posibilidad de ganar la Presidencia de la República. Y en el casi improbable caso de llegar a la grande y se anime a presentar sendas iniciativas de ley al Congreso para reformar la Constitución, con el objeto de cortar la mano a los corruptos y militarizar la educación preparatoria, dichas iniciativas no tendrían la mínima posibilidad de prosperar, por ser inconstitucionales e inconvencionales (contrarias a los principios Constitucionales y a los tratados internacionales en materia de derechos humanos de los que México es Estado Parte), a pesar de que tuvieran gran apoyo popular.

Por todo lo anterior nos hacemos las preguntas: ¿Cuáles son entonces las verdaderas intenciones que se persiguen con esas atrevidas propuestas? ¿A quién o a quiénes beneficia el papel que juega el Bronco en este proceso electoral? ¿Qué hay, pues, detrás de la mano del Bronco?

Raul Ramirez Baena
Director de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, AC. Articulista de opinión en La Jornada de Baja California y Los Ángeles Press.

One thought on “La mano del Bronco

  1. el bronco no trae nada, si gano en su estado nomas por el hartazgo de los Nuevolienses, la presidencia no la gana ni de milagro, y de tras de la mano trae a los jefes Prianistas, lo pusieron pero no pico

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *