Jornaleros de San Quintín marchan a Tijuana en el primer aniversario de la huelga

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Jornaleros durante su última visita a la frontera norte / Foto: José Pedro Martínez

José Pedro Martínez

SAN QUINTÍN, Baja California.- Se cumple un año del levantamiento en huelga de los jornaleros del valle de San Quintín y cientos de trabajadores celebrarán con una marcha hasta Tijuana el inicio de la lucha contra la explotación laboral que durante más de dos décadas ha soportado el proletariado agrícola de esta región del norte de México. El 17 de marzo de 2015, unos 70 mil jornaleros estallaron en paro de labores para reivindicar mejoras salariales, medidas contra el acoso y abuso sexual que sufren las trabajadoras, y un mayor compromiso para mejorar las condiciones de vida y sociales de las comunidades del valle.

Durante tres días, la caravana irá incorporando a sus filas a los trabajadores del campo  y activistas de los distintos asentamientos urbanos situados entre San Quintín y Ensenada, que buscarán hacer visible la demanda de mejoras salariales y el cumplimiento de los compromisos en materia de derechos laborales y sociales establecidos hace un año con la patronal y el gobierno del Estado, pero que sin embargo siguen sin  cumplirse.

«Estamos invitando a todos a que salgan para iniciar la marcha hacia Tijuana. Primeramente se está pensando que sean los líderes del Sindicato Independiente Nacional Democrático de Jornaleros Agrícolas (surgido de la propia iniciativa de los trabajadores durante este año), los que vayan al frente de la marcha, y se está invitando a todos los demás trabajadores que se quieran unir», explica la maestra Gloria Gracida, vocera de los trabajadores. «Pero son tres días que los trabajadores faltarían a su trabajo, y pues esto les representa a ellos que les puedan despedir o sufrir represalias», lamenta.

El 19 de marzo saldrán camiones desde San Quintín hacia Tijuana para llevar a los trabajadores que quieran asistir a la reunión del domingo 20 que se celebrará en la valla fronteriza de Playas de Tijuana junto con activistas, organizaciones y sindicalistas de California que están apoyando la lucha de los jornaleros. «Se espera una reunión, que los que puedan cruzar, crucen y los que no, realizar un encuentro en la línea donde nos podamos ver y saludarnos. «Va a haber un momento en el que nos van a dar la oportunidad de reunirse las familias y vamos a aprovecharlo».

Posiblemente, el lunes 21 continuarán las reuniones entre la Alianza y representantes sindicales de Estados Unidos para planear estrategias y continuar con la acción del boicot en contra de Driscoll’s, la principal multinacional que opera en el valle de San Quintín.

Boicot comercial: el arma de los trabajadores organizados

Desde que empezaron las protestas hace un año y pese a los momentos de violencia registrados con los enfrentamientos de las unidades anti disturbios de la Policía Estatal y los bloqueos de la carretera transpeninsular en el mes de mayo, las empresas no han cumplido nada de lo que se buscaba. Se celebraron numerosas -y tensas- reuniones entre los entonces representantes de los jornaleros, el gobierno del Estado y las empresas explotadoras, pero finalmente los logros fueron escasos: un aumento salarial de apenas el 15% y el compromiso de afiliación universal al IMSS.

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Fresa de Driscoll’s en San Quintín / Foto: José Pedro Martínez

Aunque Gloria Gracida reconoce que «hay un mínimo aumento del salario, también aumentaron la carga de trabajo, por lo que no representa ningún avance». Los jornaleros siguen cobrando entre 80 y 140 pesos diarios, por jornadas de más de 10 horas, y tampoco se tiene constancia de que hayan aumentado significativamente las afiliaciones al IMSS en una población de más de 70 mil trabajadores. Aunque puede que se hayan frenado los casos de trabajo infantil gracias a la presión mediática, miles de niños continúan viviendo en barrios de lodo y cartón, junto a los campos de cultivo, expuestos constantemente a intoxicaciones derivadas del contacto con fertilizantes, pesticidas y otros productos utilizados de forma industrial en las plantaciones.

Además, según indican los propios trabajadores, parece ser que este año hubo más siembra de fresa que el anterior, aunque los cultivos «están más escondidos, donde no se ven». Hubo una negociación entre el gobierno de Estados Unidos y el de México para que los productos agrícolas procedentes de San Quintín pasen en menor tiempo la aduana de la frontera. Esto significa que las empresas exportadoras pueden transportar sus productos en menor tiempo y con ello obtener mayores ganancias.

Por todo ello, la Alianza de Organizaciones y el Sindicato Independiente han impulsado un boicot comercial en contra de los productos de Driscoll’s (principalmente fresas y otras bayas cultivadas con mano esclava en San Quintín y otras partes del mundo). Gracias al apoyo de las organizaciones estadounidenses y de la labor de los activistas, se han  venido desarrollando campañas de información a los consumidores en los propios establecimientos donde se comercializan. «Se ha visto mucho movimiento en cuanto acciones directas, en las tiendas como Costco, donde prácticamente son los mismos consumidores los que están despertando», explica Gracida.

La mayoría de los integrantes de la Alianza no han podido obtener un visado para cruzar la frontera a Estados Unidos, por lo que es la maestra Gloria Gracida la que está coordinando el boicot al otro lado de la frontera. «Estoy llevando la voz de los jornaleros en el extranjero», expresa entusiasmada. Además de las acciones para impulsar el boicot, Gracida logró exponer ante el Comité de la ONU, en Nueva York, el caso de explotación del valle de San Quintín.

Jornaleros de la colonia Vicente Guerrero en huelga / Foto: José Pedro Martínez
Jornaleros de la colonia Vicente Guerrero en huelga / Foto: José Pedro Martínez

«Hemos logrado levantar comités de base en San Francisco, Stockton, el valle de San Agustín y otras ciudades de California. Una de las cosas más importantes es que hemos hecho alianza con la Unión de Campesinos de Estados Unidos: Familias Unidas por la Justicia, que también son hermanos triquis y mixtecos, mexicanos que están de aquel lado y que también están de boicot desde hace tres años, contra esta misma empresa, Driscoll’s, ya que el salario que ellos perciben es mucho menor en el Estado de Washington y no tienen los mismos derechos que en el estado de California, los cuales fueron conquistados gracias al boicot de las uvas representado por César Chávez».

El día 21 de marzo, Gloria Gracida se unirá a las organizaciones estadounidenses en una caravana que recorrerá Estados Unidos «para llevar la voz de San Quintín en diferentes desde San Diego hasta San Francisco, Chicago, …».

Trabajadores organizados de Lexmark en Juárez se solidarizan con San Quintín

Mediante un texto remitido a la Alianza de Organizaciones por la Justicia Social, los obreros en lucha y resistencia por la libertad sindical de Lexmark, en Ciudad Juárez (Chihuahua), se han solidarizado con el movimiento laboral encabezado por los jornaleros indígenas.

«Queridos compañer@s. Los suscritos, queremos hacer de su conocimiento, que desde la frontera norte hasta la frontera sur de nuestro país, se escucha el clamor doloroso de la clase obrera y jornalera del país. Desde la salida del sol hasta que nuestras fuerzas parecen faltar, trabajamos con la única esperanza de tener mejor calidad de vida y otórgasela también a nuestros hijos. Sin embargo, la voracidad de los empresarios del mundo y la corrupción de nuestro gobierno, se suman para pagarnos salarios miserables, humillarnos, maltratarnos, hostigarnos y acosarnos sexualmente, haciendo imposibles nuestros anhelos de una vida justa.

Hoy en el aniversario de su lucha, que ha sido un ejemplo para todo el país y que continuará hasta obtener un contrato colectivo de trabajo, que les permita tener condiciones laborales y salarios dignos, queremos expresarles nuestra solidaridad, admiración y respeto hacia ustedes. Por nuestra parte, continuamos en resistencia, y nuestra lucha por lograr el registro de un sindicato independiente de los trabajadores de la maquiladora Lexmark, en Ciudad Juárez, iniciada el 2 de noviembre de 2015.

Fuimos despedidos desde el 9 de diciembre de 2015, sólo 76 trabajadores, después de que 700 trabajadores realizamos un paro laboral, para exigir a la empresa que cumpliera con su promesa de un aumento salarial de 6.00 pesos diarios. Desde entonces, iniciamos una ardua tarea de buscar ayuda y solidarizarnos con todas las luchas del país, porque estamos convencidos, de que solo unidos, lograremos éxito en nuestras pretensiones. Por ello, queremos decirles en este su aniversario de lucha, que: NO ESTAN SOLOS! NI UNA LUCHA AISLADA!»

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