Hallamos 48 fosas clandestinas en 4 años, ante indiferencia gubernamental: Ciencia Forense Ciudadana

Entrevista a Graciela Pérez Rodríguez, de Ciencia Forense Ciudadana, en un país de desaparecidos. 

Segunda y última parte

Por Dianeth Pérez Arreola

El 14 de agosto de 2012, Ignacio Pérez Rodríguez, sus hijos José Arturo, Alexis y Aldo de Jesús, y su sobrina Milynali Piña Pérez, de 13 años, desaparecieron sin dejar rastro de una carretera en Tamaulipas. Desde entonces, Graciela Pérez Rodríguez, madre de Milynali, ha dedicado su vida a buscarlos.

“La peor frustración ha sido la indiferencia. La indiferencia con la que tratan los temas y la falta de voluntad que han tenido para poder salir a buscarlos. Esos dos factores han provocado que muchas familias sigamos en este camino. A mí me ha quedado claro que, si te tardas en salir a buscarlos, el tiempo se va y los únicos que están en riesgo son ellos, los desaparecidos”, relata.

En 2015 nació Ciencia Forense Ciudadana, a la que se unió Pérez Rodríguez, quien recibió en diciembre pasado el premio Tulipán de los Derechos Humanos, por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores del gobierno holandés. Fue el propio ministro, Halbe Zijlstra, quien eligió a la ganadora.

El colectivo ha logrado identificar a siete de sus desaparecidos, y dos recientes que encontraron en Veracruz. Han hallado 48 sitios con fosas clandestinas. En el 2013 encontraron más de 200 restos óseos, volvieron en 2014 y encontraron más. Tienen un mes trabajando en un sitio donde están abarcando todo el terreno, y al parecer les tomará otro mes terminar. Todos los días encuentran restos, el gobierno no le apuesta a la búsqueda. Ciudadanos anónimos en redes sociales les envían croquis de lugares dónde buscar.

Cuando puso la denuncia por la desaparición de sus familiares, le dijeron que no saliera, que no hablara con nadie. “Para mí era muy importante saber qué hacían con los cuerpos y qué hacíamos nosotros para saber si eran o no eran los nuestros. Cuando nos tomaban muestras de ADN, no las analizaban; era un tema que me interesaba mucho, por eso cuando me hablaron del proyecto Ciencia Forense Ciudadana, me uní porque era muy innovador”, dice Pérez Rodríguez.

“Desde el inicio de labores del colectivo encontramos fosas clandestinas y restos. Pedimos que les hicieran el análisis de ADN. Cuando me di cuenta de que ellos supuestamente hacían el análisis, también me di cuenta por otras familias, que no se lo hacían a todos los restos. Por eso hicimos una base de datos, fue en un momento bastante álgido, cuando las familias ya nos estábamos uniendo, incluso gente, periodistas y funcionarios decían que cómo era posible que nosotros pudiéramos hacer estas cosas”, recuerda.

“Todavía en el 2015, en una fosa clandestina pedí a la PGR hiciera el análisis de los 21 cuerpos encontrados. A mí me interesaba porque entre los cuerpos había una chica, yo quería descartar que fuera mi hija. Los cuerpos tenían señas particulares como tatuajes, cicatrices, dientes, placas, fracturas, y eso me impactó mucho. Siempre estoy al pendiente de que se hagan las identificaciones. Entonces por eso me inicié en este proyecto que me parece muy valioso. Pero ni el gobierno, ni la gente, ni las madres estábamos listas en ese entonces para escuchar de este tema forense, y creer que unas madres lloronas y adoloridas podrían hacer esto”, indica Pérez Rodríguez. “Sin embargo lo empezamos, yo lo sigo haciendo porque es algo que ahí va a quedar. Yo lo hago en Tamaulipas, es algo ciudadano; lo único ciudadano que tenemos”.

Los números oficiales de desaparecidos en Tamaulipas es de siete mil, pero según Pérez Rodríguez, son siete mil expedientes, pero cada expediente puede contener varios casos. Casos como el suyo, de cinco personas. “No puede ser esa cifra. El promedio es de tres por expediente, ahí ya van 21 mil desaparecidos, y en esos siete mil no estamos hablando de los dos mil casos de secuestro, que aun cuando tienen una forma legal que se llama secuestro, siguen desaparecidos”.

La respuesta del gobierno estatal a las actividades del colectivo ha sido prohibirles hablar con la prensa. “Que no haya prensa aquí, no queremos exponerlos porque es muy peligroso”, les dicen. “Es una forma de intimidarnos, y muchos no lo dicen porque es muy probable que te cancelen alguna diligencia que tú tenías, si hablas”.

Graciela Pérez Rodríguez ha sido más insistente con ellos; “es casi agarrarlos de la mano, enseñarles fotografías de lo que está ocurriendo, no sólo en Tamaulipas. Decirles mira lo que son capaces de hacer. No ha sido fácil, incluso hay quienes me dicen que yo le ayudo al gobierno y que no debería de estar haciendo eso, pero te das cuenta de que nadie los va a ir a buscar y al único que le duele que no está en su casa, es a ti. Por eso sales, por eso te vas y por eso hablas con ellos y por eso aguantas a un funcionario que en tu cara te puede decir lo que se le pegue su gana. En su momento, he aprendido a ser política, yo digo las cosas como son, porque es mi vida y es la vida de ellos, yo no estoy negociando ni un premio ni un proyecto ni nada. Es la vida de los desaparecidos, de miles en el país que no están en sus casas. No se puede imaginar que alguien sea indiferente ante esto”.

En mayo del año pasado asesinaron a Miriam Rodíguez, quien formaba parte del colectivo. Al respecto dice Graciela Pérez Rodríguez: “Fue muy impactante, porque siempre hemos dicho, nosotras no buscamos delincuentes, buscamos a nuestros hijos. Las procuradurías son quienes deben perseguirlos. Fue impactante saber que aun buscando, nos puede pasar a todas. La amenaza sigue, eso no va a parar. A nosotras lo único que nos mueve es el amor por ellos, aun con el riesgo tenemos estar ahí.”

El premio otorgado por el gobierno holandés, consistente en una escultura de bronce y cien mil euros para apoyar las actividades del colectivo, ayuda también a visibilizar el problema de los desaparecidos en México fuera del país. La embajadora de Holanda en México, Margriet Leemhuis prometió ir con ella a Tamaulipas para conocer la labor de Ciencia Forense Ciudadana, así como también han prometido acompañarla los embajadores de Irlanda y Noruega. “Es un aliciente para nosotros, que el gobernador sepa que estamos buscando aliados y que si ellos no pueden, que lo digan”.

Primera parte

Dianeth Perez Arreola
Periodista independiente. Colaboradora de Los Ángeles Press. Radica en Holanda.

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