Connect with us

Violencia contra las mujeres

Extorsión y amenazas a madres de Juarez por «filtrar información»

Las madres de víctimas de feminicidios y desapariciones de sus hijas ahora sufren el acoso y las amenazas de muerte anónimas que, creen, han empezado a cumplir con el atentado contra Norma Andrade.

Published

on

Por Guadalupe Lizárraga

Foto: prensadesonora.com

LOS ÁNGELES.- Una amenaza de muerte circula entre las madres de Ciudad Juárez, desde marzo de 2011. La fecha en que empezaría a cumplirse sería a partir de finales de noviembre de este mismo año, pero quienes recibieron la advertencia entonces, no creían que pudieran atreverse a cumplirla. El rumor ha salido a la luz pública, para Los Ángeles Press, a raíz del atentado de Norma Andrade, madre de víctima de feminicidio, y por la reciente investigación publicada por nuestro medio sobre los cuerpos retenidos en la morgue local.

La Fiscalía del Estado de Chihuahua se vio obligada a entregar los restos de Adriana Sarmiento Enríquez, desaparecida y asesinada en 2008, a su madre Ernestina Enríquez, quien se enteró por las redes sociales al leer el post de nuestro trabajo, y pudo reclamar los restos de su hija. Las autoridades tenían retenido el cadáver en la morgue, según una funcionaria de la fiscalía, desde el 5 de noviembre de 2009, sin dar más explicaciones a Ernestina.

La amenaza que ha circulado entre las madres de las víctimas, y que hasta ahora habían guardado silencio por incredulidad, decía que se irían contra cada una de ellas porque han estado “filtrando información” y exigiendo a las autoridades que realicen las investigaciones sobre los crímenes contra sus hijas. En los casos de desapariciones y asesinatos, en los que podrían estar vinculados directamente funcionarios y policías locales y federales, dice una fuente confidencial a Los Ángeles Press, “hay testigos de personajes públicos que se disfrazan, tienen doble vida y aparentan ser muy humildes. Andan por el centro de la ciudad, precisamente donde han desaparecido algunas jóvenes”.

Las madres han sido víctimas también de extorsiones. Uno de los casos fue el de Norma Laguna, madre de Idalí Juache, desaparecida el 23 de febrero de 2010 a la edad de 19 años. A Norma le llamaron por teléfono a principios de este año y dijeron que “el que se robaba a las mujeres por el centro de la ciudad pedía 15 mil pesos por soltar a su hija”. La madre tomó con seriedad conseguir el rescate, pese a su precaria situación económica, porque le dieron un dato clave de Idalí: “estaba enferma”. Su hija había sido intervenida quirúrgicamente poco antes del secuestro y se encontraba delicada de salud. El extorsionador le había dicho que su hija “estaba enferma, muy enferma” y que si no daban el dinero la iban a matar. Pedían el dinero dentro de una bolsa de papel y que lo dejara en el bote de basura de la catedral, pero que no hablaran a la policía porque ahí terminaría la vida de Idalí. La policía municipal intervino en la operación, sin saber claramente cómo fue el contacto, detuvieron a tres individuos por extorsión y uno de ellos quedó en libertad. A la madre se le regresó el dinero que le habían ayudado a conseguir para pagar el rescate, pero su hija aún está desaparecida.

El atentado contra la activista Norma Andrade, el pasado 2 de diciembre, “tiene que ver con estas amenazas de muerte. Ya empezaron a cumplirlas”, afirma la voz confidente. Los medios y las autoridades, “se aburren de escuchar a las madres. Está tan trillada la información, como si se tratara de una moda y no de vidas humanas”, explica. “Las autoridades periciales como la Unidad de desaparecidas actúan con dolo al omitir información tan relevante para las madres de Juárez, más aún cuando ya han aceptado que tienen más cuerpos en la morgue sin identificar”.

La información a la que se refiere esta voz es la retención de quince cuerpos de mujeres en la morgue de Ciudad Juárez, que dimos a conocer el pasado 30 de noviembre de 2011, y que aún no han sido identificados y notificados a sus familiares. La existencia de estos quince cadáveres ha sido confirmada ante testigos por la funcionaria Dilcia García, de la Comisión Nacional para erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM) de la Secretaría de Gobernación, aunque la institución no ha respondido sobre la siguiente acción para hacer que las autoridades entreguen los restos de sus hijas a sus madres.

Las amenazas cumplidas

Cuando han denunciado, son agredidas mortalmente, como en el caso de Susana Chávez, autora de la frase Ni una más, con la que se fortaleció la campaña contra los feminicidios en la localidad y se tomó como bandera de los grupos de derechos humanos nacionales. Fue asesinada en febrero de 2011, y ya había recibido amenazas de muerte por su activismo. Otra de las amenazas cumplidas fue la de Josefina Reyes Salazar, asesinada el 3 de enero de 2010. Josefina denunciaba constantemente los abusos de militares y los responsabilizaba de la desaparición de uno de sus hijos, según las declaraciones en entrevista exclusiva de su hermana Marisela Reyes. Después de este asesinato, siguieron cuatro crímenes más contra la familia que seguía denunciando, y aún se encuentra desaparecida una de sus familiares, Isabel Hernández Lara.

El caso más dramático, porque revela la complicidad de las autoridades en sus altas jerarquías, es el de Marisela Escobedo, asesinada el 16 de diciembre de 2010. Marisela no descansó hasta llevar a los tribunales al asesino de su hija. Una hazaña insólita. Sin embargo, en juicio oral, el asesino de su hija confesó ante cámaras su responsabilidad, y los tres jueces responsables del caso, lo absuelven del crimen. Escobedo, destrozada e impotente ante esta complicidad judicial, decide plantarse ante las oficinas de gobierno municipal para exigir justicia. Y fue asesinada a balazos, crimen grabado por las cámaras de seguridad.

Hasta ahora, las mismas autoridades locales han amenazado a las madres y a las activistas de que “si andan de borloteras, no buscarán a sus hijas”. Han pretendido también comprar su silencio ofreciéndoles  despensas y dinero. Pero las madres, han preferido algunas callarse, otras salir de la ciudad para no regresar, otras más tienen un poco de esperanza en que alguien les ayude, y las más audaces, seguirán denunciando.

Aclaraciones éticas a los medios mexicanos

El diario mexicano La Jornada ha reproducido información, a raíz de nuestra investigación publicada sobre las desaparecidas de Ciudad Juárez, sin dar el nombre de nuestro medio. Lo mismo ha sucedido con otros medios nacionales y digitales que tibiamente han abordado el tema y que han omitido el crédito. Una cuestión básica y ética del periodismo.

El Diario de Juárez, por su parte, omitió por completo el origen de la información e hizo referencia a la entrega tardía de la fiscalía del cuerpo de la víctima sugiriendo que es la autoridad la que tomó la iniciativa de entregar los restos de Adriana Sarmiento a su madre, cuando fue la misma autoridad la que negó tener el cadáver.

Mientras la información circulaban por las redes sociales en Estados Unidos y en España sobre los cadáveres que retiene la morgue en esta ciudad y sobre el caso de Adriana Sarmiento, se daba a conocer a su madre directamente por el reportero Javier Juárez que había leído el post de nuestro trabajo en Facebook y quien mantiene contacto telefónico con Ernestina Enríquez, madre de la víctima.

 

 

Continue Reading
3 Comments

3 Comments

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mexico Violento

Maestras y estudiantes denuncian misoginia y amenazas en la UAS

Maestras, estudiantes y personal adminsitrativo denunciaron misoginia y amenazas de muerte por un grupo de varones de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Sinaloa

Published

on

Por Miguel Alonso Rivera Bojórquez

CULIACÁN, Sinaloa.- Vejaciones y amenazas de muerte por parte de un “pseudomovimiento estudiantil” –así lo calificaron- denunciaron maestros, estudiantes y personal administrativo de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) en el marco de una conferencia de prensa.

Once mujeres, entre ellas reconocidas profesionistas, docentes y personal administrativo, denunciaron misoginia en la Universidad por parte del maestro César Jesús Burgos Dávila, a quien acusan de ser el líder de un supuesto grupo de estudiantes inconformes con la administración. “Se trata de un grupo reducido de personas que no representa a la Facultad y muchos de ellos son egresados”, precisaron al destacar que esta unidad académica, con un personal de alrededor de cien personas, brinda formación a aproximadamente cuatro mil estudiantes.

Las maestras expresaron su indignación por la invasión y el ataque sistemático a su honor y a la intimidad de la que han sido víctimas por parte de este grupo.

Manifestaron que el acoso que han sufrido las ha dañado emocionalmente y les ha causado estragos también al seno familiar porque sus hijos han visto los ataques que les han lanzado en Redes Sociales con toda clase de injurias y calumnias.

Subrayaron que las agresiones, intimidaciones e incluso amenazas de muerte que han recibido por parte de este grupo de “pseudoestudiantes” son obra intelectual del profesor especialista en temas de violencia, César Jesús Burgos Dávila, entre otras personas a quienes mueven intereses ajenos al quehacer académico.

“El ultraje al recinto universitario y la impunidad para los abusadores debe terminar”, exigieron.

La profesora Kenia Margarita Ponce Peña manifestó que ya interpuso la queja correspondiente en la Universidad e interpondrá la denuncia ante las instancias correspondientes. Las maestras subrayaron que existe evidencia contundente sobre la identidad y responsabilidad de quienes han  lesionado sus derechos afectando el honor, la reputación y el decoro de manera personal.

“Sus afirmaciones son ataques sin fundamento, sus expresiones no están basadas en ideas ordenadas, ni siquiera de opinión o crítica que considere con respeto a la comunidad universitaria, sino de expresiones injuriosas, ultrajantes, ataques abiertos con odio cargados de sexismo, machismo, misoginia y homofobia que no son otra cosa que actos manifiestos en contra de la decencia, la moral y las buenas costumbres, descalificaciones públicas que han dañado la integridad moral y  el buen nombre de las compañeras y los compañeros de trabajo”, precisaron.

Puntualizaron que estos casos reprobables merecen ser investigados y sancionados disciplinariamente.

La MC Kirenia Alejandra Ortega Escalante aseveró que, de manera personal, ya interpuso dos denuncias penales por tratarse de una infamia de agresiones, injurias, y gravísimas ofensas y acusaciones falsas y sin fundamento que rechaza categórica e íntegramente por calumniosas, difamatorias y de una clara y manifiesta conducta criminal.

La estudiante Lilia Sillas sostuvo que tiene miedo porque este grupo de personas ha llegado a proferir palabras soeces y a colocar, a las cuatro de la madrugada con el uso de pasamontañas que les cubrían el rostro, una manta dentro de las instalaciones de la Facultad de Psicología.

La MC Kirenia Alejandra Ortega Escalante subrayó que, según las cortes internacionales, el internet o la red mundial de interconexión  informática no es un espacio digital de excepción porque las amenazas, las injurias, la difamación y calumnias son delitos que se configuran con rigurosidad sin importar el medio que se utilice para su difusión, por lo tanto los usuarios de las redes sociales deben responder por sus publicaciones cuando son falsas, mal intencionadas y causan un evidente daño moral.

En la conferencia de prensa también estuvieron presentes, el Dr. Ulises Armenta López, consejero universitario y el maestro Horacio Malcampo, coordinador académico de la Facultad de Psicología, quienes condenaron estos hechos y se unieron al llamado de auxilio de las mujeres al Poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial, las organizaciones de derechos humanos y colectivos en la defensa del género, la diversidad y de los derechos que amparan a todos los seres humanos por igual.

Continue Reading

El Caso Wallace

Mi vida en prisión por el falso caso Wallace: Brenda Quevedo Cruz

Brenda Quevedo Cruz lleva once años en prisión sin sentencia, acusada por Isabel Miranda Torres por el falso secuestro y homicidio de su hijo Hugo Alberto Wallace Miranda

Published

on

 

COATLÁN DEL RÍO, Morelos.- Brenda Quevedo Cruz sin estar sentenciada, lleva once años en prisión acusada por el falso secuestro y homicidio de Hugo Alberto Miranda Torres/Hugo Alberto Wallace Miranda, hijo de Isabel Miranda Torres, coonocida por su alias «la señora Wallace».

El 27 de noviembre de 2009, internada en el penal de Santiaguito, Estado de México, Brenda fue torturada con abuso sexual por tres ministeriales bajo las órdenes de Isabel Miranda para obligarla a confesar un crimen que no cometió, y con el que Miranda llegó a tener poder político y económico auspiciada por el expresidente Felipe Calderón. Pese a ser víctima de una segunda tortura por los mismos ministeriales y por las mismas órdenes, Brenda nunca confesó el supuesto crimen. Éste es uno de sus testimonios sobre el calvario que vive por el falso caso Wallace.

Coatlan del Río, Morelos, 27 de noviembre 2018.

Hoy todavía es de noche, aún no destellan los primeros rastros del día y sin embargo ya debo estar vestida con un uniforme color beige que pareciera ya mi segunda piel. Me preparo para el conteo de cada mañana, para el primero de muchos del día, el famoso “pase de lista”.

Así empiezo, y lo he hecho todos los días de mi vida en estos últimos once años. No sólo me despierto con el cansancio, a veces tal vez también con el recuerdo de un bonito sueño en el que por unos momentos mi mente pudo salir de esta prisión, con la nostalgia que me produce el recuerdo de sentirme despertar en mi casa. Pero lo que roba mi primer pensamiento cada mañana sin falta, es la suplica a Dios porque todo esto pronto termine, no sin antes darle las gracias también por un día más de vida, por una oportunidad más de seguir aprendiendo.

Por más que quisiera buscar las palabras para poder expresar mi sentir en este tiempo en reclusión, privada de mi libertad, no creo encontrarlas más acertadas a este sentimiento que arde de dolor dentro de mí, que hace que mi alma y mi corazón se apachurren al ver que sigue pasando el tiempo en esta caja de pandora, donde las sorpresas han sido extremas; he encontrado tanto dolor físico provocado por las torturas, y moralmente, pues se me ha crucificado y sentenciado aun sin tener esa etiqueta puesta por un juez.

Así también he reído al conocer gente con la que he compartido buenos momentos, pues aun aquí en esta fortaleza de concreto he tenido el gusto y orgullo de conocer corazones tan bellos y sensibles, como si fueran flores flotando en un pantano. Definitivamente me quedo con los buenos recuerdos y enseñanzas que he obtenido durante este largo viaje que he tenido que emprender.

¿Hacia dónde voy?, todavía no lo sé muy bien, la incertidumbre es el pan nuestro de cada día en lugares como éstos, somos números, personas sin voz ni voto, que sólo esperamos indicaciones desde salir al pequeño comedor a tomar los alimentos o darnos un regaderazo de cinco minutos. Para todas esas simples actividades que para la gente en libertad pareciera algo tan simple y normal aquí es una actividad programada, la cual no tenemos elección de escoger cuando o como quisiéramos realizarlas.

Sin más ni más, también pueden trasladarnos de centro en centro por cualquier motivo, no importando si te alejan o te acercan de tu familia; si te gusto o no.

Desde mi detención en Estados Unidos, el 25 de noviembre de 2007, hasta el día de hoy, me han trasladado ocho veces de cárcel en cárcel, algunas peores que otras, pero al fin cárceles.

Aquí, nada me pertenece, ni la ropa que traigo puesta, sólo mi fe y mis pensamientos, esos sí son míos, y son libres para volar e imaginar tantas veces la misma escena: “mi familia”, el regreso a mi vida cuando termine esta pesadilla, que a veces siento que es ésta mi realidad, y mi vida tan bella que alguna vez tuve, es sólo un hermoso sueño que se hace cada vez mas vago.

Lo que sí sé es a dónde me gustaría llegar: A recuperar lo que me han arrancado que es mi libertad, me he sentido como si a una ave le arrancaran sus alas y quedara viva para morir de tristeza, viendo el cielo y no poder emprender el vuelo, pero luego vuelvo a mí, recapacito y saco fuerzas para pararme de nuevo erguida, con la cabeza en alto, tomar las armas que me ayudan a pelear que son mi familia y la esperanza, aunque siga lidiando con este desgastante proceso legal en donde tengo que probar que no soy culpable, sin que las autoridades cumplan con el principio de nuestra Carta Magna, que es la presunción de inocencia, uno es inocente hasta que se demuestre lo contrario. ¡No! Aquí uno es culpable hasta que puedas demostrar lo contrario.

Y aquí sigo de pie, lista para lo que venga, porque confió que en algún momento ganaré la guerra, aunque haya perdido mil batallas, porque la justicia de Dios no es la misma a la del hombre, y esa justicia divina no es corruptible.

Sólo quisiera dar las gracias a las personas que siguen creyendo en mí y en mi inocencia, y que se han unido a esta gran lucha que sin duda la ganaremos en alguna instancia. Dios los bendiga por defender la verdad y la justicia, por tener esa humanidad que es la esencia del “ser” y no haber perdido esa empatía por el dolor ajeno, porque no sólo soy yo, somos miles de personas que estamos en circunstancias similares, peleando contra un monstruo de siete cabezas que pareciera invencible.

Gracias por seguir hombro a hombro luchando. ¡Juntos hasta la victoria!, por un mundo mejor.
Cordialmente
Brenda Quevedo Cruz

Continue Reading

La red en lucha

La Marea Verde en Oaxaca por el aborto legal y seguro

La Marea Verde, movimiento por la despenalización del aborto en América Latina, se arraiga en Oaxaca, donde las mujeres salieron a las calles para exigir se legisle al respecto.

Published

on

Por Rocío Flores

¡“Ahora que estamos juntas, ahora que si nos ven, abajo el patriarcado que va a caer, que va a caer, arriba el feminismo que va a vencer, que va a vencer”! coreaban oaxaqueñas por las calles de la capital.

La Marea Verde trasciende. El movimiento de mujeres que inició en Argentina en busca de la despenalización del aborto, sumó este viernes a miles de mujeres del país, en Toluca, Guadalajara, Veracruz, Morelos, Ciudad de México, entre otros estados;  las oaxaqueñas no se quedaron en casa, la lluvia no disminuyó el ánimo. salieron a las calles a exigir que se respete el derecho a decidir sobre sus cuerpos.

¡“Nosotras parimos, nosotras decidimos”!, gritaban algunas con sus altavoces desde “su digna rabia”, porque en la entidad decidir por un aborto puede ser castigado con cárcel, pues la legislación local señala solo cuatro causales, entre ellas, que se pueden practicar en casos de riesgo en la madre, alteraciones del feto  y violación.

Aun así, diariamente se practican 33 abortos, casi mil al mes.  La cifra de abortos en Oaxaca asciende a 11 mil 500 al año, según la organización Marie Stopes México, pero la mayoría  de éstos se realizan en condiciones de clandestinidad y ponen en riesgo a las mujeres.

Los reportes oficiales indican que en Oaxaca se tiene registro de 2 mil 300 abortos practicados al año, pero por cada aborto registrado, señala  el organismo, existen cuatro clandestinos, es decir nueve mil 200 mujeres más se realizan un aborto en condiciones  inseguras.

Por esas razones, una de las principales consignas era “abortar el sistema patriarcal”, un sistema que estudios feministas, sociológicos y antropológicos usan para describir una situación de distribución desigual en la sociedad contemporánea, donde prevalece la visión de los hombres, quienes han decidido sobre las leyes, sobre los roles laborales, sociales, incluso sobre los sexuales y el cuerpo de las mujeres.  “Como si las mujeres no pudiéramos valorar si las decisiones son correctas o no”, dijo una de las mujeres que marchó este 28 de septiembre, en el Día de Acción Global por un Aborto Legal y Seguro.

Foto: Rocío Flores

Pañuelos verdes cubrían la parte inferior de sus caras, alertadas por los prejuicios sociales que incitaron, previo a la marcha (y después) los comentarios ofensivos en las redes sociales. También alertadas por las cifras que han llevado al estado a ocupar los primeros lugares en feminicidios.

¡“Por qué, por qué, por qué nos asesinan, si somos la esperanza de América Latina”!, gritaban eufóricas.

Caminaban lentamente sobre la calzada Porfirio Díaz en dirección al zócalo capitalino, a su paso recibían comentarios, como “por qué no las abortan a todas ellas” o presiones de los automovilistas que esta vez no tenían opción, pues el municipio no estableció rutas alternas como sucede en otras marchas. También recibieron aplausos y otras muestras de solidaridad a su paso por algunas calles del Centro Histórico, principalmente en el andador turístico.

La marcha duró un par de horas, hubo tensión cuando un conductor de un camión y unos cuantos motociclistas intentaron romper la valla humana integrada por un grupo de mujeres llamadas las Feminicletas, que con sus bicis resguardaban el contingente.

A cada acción de intimidación, respondían al unísono. “Si tocan a una, nos tocan a todas”. No eran miles, pero iban seguras, a su paso repetían las consignas, ante las caras molestas, algunas incrédulas de los hombres y comentarios varios. Llegaron al zócalo gritando en rechazo de los estereotipos y exigiendo se legisle sobre el aborto.

¡“Ni puta por coger, ni madre por deber…”!, repetían en el zócalo otrora Plaza de las Armas, donde las voces oaxaqueñas gritaron hasta el cansancio, haciendo eco a la demanda de miles de mujeres en América Latina, por un aborto legal y seguro.

Continue Reading

Trending

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.