Por Inés Benítez
MÁLAGA, España (IPS).-El gobierno de España ha tomado el comercio de armas al exterior como una fuente de ingresos para el país, en un momento de crisis económica severa. La estrategia preocupa a organizaciones de la sociedad civil que advierten la prevalencia del interés comercial sobre la ley y sus consecuencias sobre los derechos humanos.
El codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IEACH) Jesús Núñez, señaló que "En momentos en que pesan más los criterios comerciales que las regulaciones es cuando se venden armas a países en los que se violan los derechos humanos y se alimentan conflictos en el mundo".
La legislación española sobre comercio exterior de armas, establece que no se autorizarán ventas cuando existan indicios racionales de que estas pueden emplearse en acciones que perturben la paz, la seguridad y los derechos humanos en los países destinatarios.
Núñez, economista y militar retirado comentó que ésa ley no se cumple, en gran medida gracias a que el Ministerio de Defensa ha visto reducido su presupuesto en seis por ciento para 2013, respecto del año anterior, y tiene que hacer frente a una deuda millonaria.
En consecuencia, el Congreso español (con votos del presidente Mariano Rajoy y el Partido Popular) aprobó el 20 de septiembre un crédito de 2 308 millones de dólares para pagar la deuda de acumulada en la cartera de Defensa que asciende a 35 794 millones de dólares.
De acuerdo al Ministerio de Economía y Competitividad las exportaciones españolas en materiales de defensa aumentaron el año pasado 115 % más que en 2010. Más de la mitad de esas ventas fueron destinadas a países como Australia, Colombia, Israel, Marruecos, Noruega, Pakistán, Venezuela entre otros.
Por su parte, Jordi Garell, director de la Asociación Catalana para la Paz y coordinador de la campaña "Negocios ocultos", impulsada por movimientos sociales de Cataluña indico que "Existe una relación clara entre el incremento de venta de armas y el aumento de los conflictos en el mundo".
Un informa del IEACH señala que se han realizado operaciones que no serían justificables desde la perspectiva de la ley española, pues es posible que productos de defensa lleguen a destinos en los que existe riesgo de que sean utilizados para cometer o facilitar graves violaciones de los derechos humanos".
Ese documento contiene cifras sobre venta de equipos militares a Egipto, Bahrein y Arabia Saudita mientras se desarrollaba la llamada Primavera Árabe, en muchos lugares reprimidos violentamente o que derivaron en enfrentamientos armados internos.
Por otro lado, el presidente de la Asociación Española para el Derecho Internacional de los Derechos Humanos (Aedidh), Carlos Villán, cuestionó a la Unión Europea que no dispuso de “un mecanismo de control real” para hacer respetar a estados miembros la prohibición de exportar “tecnología militar y equipamientos” a países con guerras civiles o libertades conculcadas.
En una entrevista televisada el 30 de septiembre, el exministro de Defensa español, Eduardo Serra, reconoció que no daría su "voto" para vender armas y otros pertrechos a un país si existe el riesgo de que contribuyan a violar los derechos humanos, pero también aclaró que "para hacer cosas hay que mancharse las manos". Al día de hoy, España ocupa el sexto lugar a nivel mundial en exportación de armamento en el mundo.
Villán criticó al gobierno por no tener un control efectivo sobre la venta; el ciudadano común no tiene acceso a la información porque las sesiones de control al gobierno en el Parlamento “son secretas” señaló.
Según datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri, por sus siglas en inglés), el comercio mundial de armas ascendió a 1,7 billones de dólares el año pasado, lo cual equivale a 2,5 por ciento del producto interno bruto del planeta.
A fines de julio concluyó sin acuerdo en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York una reunión de cuatro semanas en busca de un Tratado sobre Comercio de Armas en la que participaron 170 gobiernos.
Para Villán, los principales países exportadores, con Estados Unidos a la cabeza, fueron los que "hicieron fracasar" las negociaciones, mientras el comercio de armas "alimenta los 40 conflictos armados que existen hoy en el mundo", este comercio de armas "claramente inmoral" se beneficia de la falta de regulación internacional, añadió.
Alemania, China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia suministran alrededor de tres cuartas partes del valor de las armas del mundo, según indica en su página de Internet la organización humanitaria Amnistía Internacional.

Gracias por copiar y distribuir nuestra obra, reconociendo su autoría.







12 de octubre del 2012 at 11:33 am
¿Sería mejor que le vendiera armas al sátrapa de Hugo Chávez?