«Entréguenme a mi hijo»: Antonio Tizapa desde Nueva York

Por Guadalupe Lizárraga

Para José Antonio Tizapa, padre de uno de los 43 estudiantes desaparecidos de la Normal de Ayotzinapa, Jorge Antonio Tizapa Legideño, ha sido muy difícil sobrellevar el caso de su hijo a la distancia. Él vive en Nueva York desde hace varios años, en el exilio económico, para ayudar a su familia “como el 90 por ciento de los inmigrantes”, dice, mientras recurre a la teconología para estar enterado de cada paso que dan los demás padres en Guerrero.

“Ayotzinapa es una situación muy, pero muy grave para México, con esto ¿qué más se puede esperar del gobierno?”, se pregunta el padre de familia, y recuerda que cuando se vino a Estados Unidos, la violencia en Guerrero “no estaba a esas alturas”. Incluso, comenta, que se podía andar de noche, y hasta se podía confiar medianamente en los policías municipales. “Ahora todo es dinero fácil, extorsión, secuestro, droga”, dice.

Recuerda también que tenían una visión de respeto a los militares, “los veíamos como aliados del pueblo, y ahora es muy diferente, ya no son las cosas como antes, esa visión se vino abajo con Ayotzinapa”.

En NUeva York, José Antonio Tizapa, padre de  Jorge Antono Tizapa Legideño. Foto: Francisco Ramírez/Los Angeles Press
En Nueva York, José Antonio Tizapa, padre de Jorge Antono Tizapa Legideño. Foto: Francisco Ramírez/Los Angeles Press

La última vez que habló por teléfono con su hijo fue el 23 de septiembre de 2014, tres días antes del ataque a los estudiantes normalistas. “Se siente una gran impotencia no estar allí, con la madre de mi hijo, no poder ayudar más. Ella es la que ha andado para arriba y para abajo”, dice en entrevista para Los Ángeles Press, y enfatiza que tenía comunicación frecuente con Jorge Antonio, y ese día, cuando le avisaron de lo que estaba sucediendo en Iguala con los jóvenes, él le marcó a su celular y le mandó mensajes de texto, pero no tuvo ya ninguna respuesta.

Al preguntarle cómo es su hijo, responde: “Mi hijo es muy sociable, bromea con su madre, la abraza y caen al suelo, se divierte”, hace una pausa, y explica que los estudiantes, todos son de primer año de la escuela normal, y que no son activistas ni opositores, “son jóvenes de 20 años que apenas llevaban dos meses en la escuela, ¿en dos meses de escuela qué tan activistas pueden ser los estudiantes?, son muchachos que van empezando a vivir”.

José Antonio no se explica por qué los jóvenes fueron desparecidos ni por qué aún no los han entregado a sus familiares con toda la presión que ha tenido el gobierno mexicano para que los regrese. “Sabemos que el gobierno los tiene. ¿Qué quiere de nosotros?”, cuestiona, y continúa ahora refiriéndose a los medios que no están diciendo la verdad de lo que sucede en México, “la realidad es lo que están viviendo los papás, allá”.

Originarios de La Montaña, la mayoría de los jóvenes normalistas, afirma José Antonio, y detalla que ante las condiciones de extrema precariedad económica, las familias hacen un gran esfuerzo por superarse, mientras “el gobierno responde con esto”.

Ayotzinapa, un grito de dolor desde Manhattan, NY. Foto: Francisco Ramírez/Los Angeles Press
Desde Manhattan, Nueva York, un grito de dolor por los 43 normalistas de Ayotzinapa. Foto: Francisco Ramírez/Los Angeles Press

El acoso gubernamental a los padres de las víctimas y a los demás estudiantes normalistas ha trascendido en los medios estadounidenses, sin embargo, los padres de familia no han dejado de exigir justicia y la presentación con vida de sus hijos. José Antonio Tizapa, desde Nueva York, también ha participado en las diferentes manifestaciones en solidaridad con Ayotzinapa, y dijo a Los Ángeles Press que no piden ni toleran un diálogo con las autoridades mexicanas, lo que ellos quieren primero es el regreso de sus hijos.

“Entréguenme a mi hijo. No queremos terapias ni psicología, queremos a nuestros hijos de regreso”, concluye, “después hablamos de todo lo que quieran”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *