Desaparecida de Juárez hace un año, y la fiscalía no la buscaba porque “no era de riesgo”

Foto: CIMAC

Por Guadalupe Lizárraga

CIUDAD JUÁREZ, México.- A los cuatro días de abril de 2011 se levantó un reporte de “desaparecida” a Diana Rocío Ramírez Hernández, de 18 años de edad. Ella salió de su casa, el primero de abril, después de medio día, y dijo a sus padres por teléfono que se encontraba en el centro de la ciudad, “que regresaría pronto a casa”. Sin embargo, hoy se cumple un año de su ausencia, sin que sus padres sepan dónde está su hija.

Es Ciudad Juárez, es la zona centro, es una mujer joven, es el mismo problema y los mismos errores e indiferencia de las autoridades.

La orden de la Fiscalía General del estado de Chihuahua fue la de no levantar un reporte hasta que se cumplieran 72 horas de la ausencia de Diana Rocío. Así se lo dijeron a sus padres, quienes estaban angustiados por las horas que la joven llevaba fuera de casa, y que dicen “no era su costumbre”. Los padres de Diana salieron a buscarla por su propia cuenta ese día y los días siguientes. Pero para las autoridades, el caso de Diana Rocío “no era de riesgo”. Es una joven mayor de edad y “lo más seguro es que se ha de haber ido con el novio”.

Su madre, Rosa Hernández, cuenta que no tenía novio, y que su hija era una joven seria, que no salía mucho de casa, era de pocas amigas. Abunda que pasaron cosas extrañas como la salir repentinamente de casa, sin avisar. No precisar con quién iba, y el desinterés absoluto de las autoridades para ayudarles. Ella y su esposo no han dejado de buscarla, de reunir cualquier información y pasarla a la fiscalía. Pero para las autoridades, la joven “a lo mejor quería andar de fiesta”.

Diana Rocío no era “fiestera”, dice Rosa. Buscaba entrar a una carrera en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Estaba interesada en estudiar Psicología. “Ella siempre dijo que quería seguir estudiando”. Aunque, la cuestión económica no era de lo más holgada para hacerlo, “pero seguro ella quería salir adelante y seguir estudiando”, dice.

Los errores de la fiscalía

En el caso de Diana Rocío, lo que más ha obstaculizado su búsqueda es la propia fiscalía. Cualquier detalle de la investigación ha sido postergado, según describe los hechos la madre, Rosa Hernández. Dice que llegaba a ir con el Ministerio Público hasta dos veces al día para saber si habían tenido alguna noticia. Por su insistencia, solicitó el registro de llamadas a la compañía de teléfonos, para saber los registros de llamadas del celular de su hija. La compañía le solicitó un oficio de autorización por parte de la fiscalía y “se tardaron casi dos meses en darnos esa autorización”, lamenta Rosa. “Para cuando la fiscalía nos dio la autorización” ya había pasado el tiempo y los mensajes se borran a los cinco o seis días.

Foto: Comité de Madres Y Familiares con Hijas Desaparecidas

Las autoridades tampoco hicieron rastreos. Diana Rocío, desde que pusieron el reporte, fue “etiquetada”, denuncia Rosa. “Me la pusieron como si ella hubiera querido ir de fiesta”, incluso “la catalogaron de que era una joven que seguro le gustaban las mujeres, y andar en esas cosas”, dice. “No la buscaron”. La señora Hernández cuenta de las pistas que ella y su esposo iban reuniendo para que fueran analizadas por los agentes ministeriales, no eran considerados para su investigación. Sólo lo resgistraban y no le daban seguimiento.

Para la madre, el principal obstáculo en la búsqueda de su hija ha sido el tiempo perdido por las propias autoridades, el Ministerio Público específicamente, porque “dejaron pasar mucho tiempo, y no ponían atención al caso”. Fue hasta noviembre, siete meses después de la desaparición de Diana Rocío, que cambiaron a los agentes y se volvió a empezar todo de nuevo en la investigación. Sin embargo, solloza la madre, ya era muy tarde para investigar algunas cosas. “Para ellos el tiempo no es nada”, dice, “pero para una joven desaparecida es vital”.

El acercamiento al Comité de Madres

Rosa Hernández cuenta que ni su hija ni ella estaban muy enteradas de lo que pasaba en Ciudad Juárez con las jóvenes. Sabían de algún caso por los medios, pero no pensaban que era tan frecuente ni tantas mujeres. Después de que su hija fuera desaparecida, Rosa Hernández empezó a buscar ayuda y se acercó al Comité de Madres y Familiares con Hijas Desaparecidas. Al ver que el caso de su hija no era el único, y que había decenas de madres con el mismo problema, de  jóvenes que de la zona centro de la ciudad se las llevaban, se dió cuenta de la gravedad del problema.

Rosa busca a su hija ahora con la compañia de otras madres. Incluso, dice que ella presiente que su hija está viva, pero que debe estar siendo presionada o manipulada para que no se comunique con su familia. La han visto dos veces en el centro de Ciudad Juárez, con dos hombres, a altas horas de la noche, pero aún las autoridades no han investigado más. Ella ha recibido dos llamadas de madrugada sin que les contesten del otro lado de la línea. Pero tampoco han podido ser rastreados esos números por las autoridades. Pero, con lágrimas, ella dice, “yo sé que mi hija aún está viva, lo presiento, yo tengo mucha fe en Dios que ella pueda comunicarse”.

 

 

 

 

Guadalupe Lizárraga
Periodista independiente. Fundadora de Los Ángeles Press, servicio digital de noticias en español en Estados Unidos sobre derechos humanos, género, política y democracia. Autora de las investigaciones en formato de libro Desaparecidas de la morgue (Editorial Casa Fuerte, 2017) y El falso caso Wallace (Casa Fuerte, 2018) ambos distribuidos por Amazon.com

3 thoughts on “Desaparecida de Juárez hace un año, y la fiscalía no la buscaba porque “no era de riesgo”

  1. ¿No es de riesgo?; 72 hrs tienen que pasar para que las autoridades busquen a una persona extraviada. En esas 72 hrs a la victima ya la pudieron trasladar de punta a punta del país, o al extranjero. Y que decir en unas horas torturarla, asesinarla y enterrarla. Urge que modifiquen las leyes. Se necesitan cambios urgentemente. Y como siempre las victimas son los criaturas mas vulnerables jovencitas de clase media o baja. ¿que haran las autoridades si llega a desaparecer alguna de las hijas de un secretario ignorante de alto rango?. La respuesta es mueven al país completo y a todos los medios de comunicación. Pero por el momento que esta gente se rasque con sus propias uñas. Su pecado ser bonitas, jovenes y pobres. Siempre que leo este tipo de noticias me llena de impotencia. Saludos

  2. Y uno que simplemente mira los toros desde la barrera se indigna. ¿Hasta cuando? ¿por que no ofrecen los actuales candidatos a presidente dar una respuesta a esta carniceria. Si los que van de salida se hacen los sordos, el que llegue a la silla presidencial sea cual sea el partido ¿dara solución a esto o callara por conveniencia?

    1. Sí, Paula. Ya ha sucedido con varias jóvenes, exactamente lo que dices. Y las autoridades, la fiscalía, los agentes ministeriales, saben todo esto. Adriana Sarmiento Enríquez, de 15 años, desapareció el 18 de enero de 2009. A los tres días ya la había asesinado. Pero fue después de tres años de tenerla guardada en la morgue, y de analizar reporte forense, que se confirmó esta información. Mientras su madre seguía buscándola, y las autoridades supuestamente también.

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