Comisión de DDHH atenderá caso de violencia a joven con discapacidad visual y mental

Redacción

CIUDAD DE MÉXICO.- En marzo de 2010, Gabriela Sánchez López llevó a su hija, Rosa Isela Ramírez Luna, a la Agencia 8, Especializada en Delitos Sexuales del estado de Jalisco a denunciar a su médico y profesor de música, Alejandro Ricardo Meneses Cervantes, por violación.

Rosa Isela, que en ese entonces tenía 13 años, tiene discapacidad visual e intelectual, y vivía junto con su madre en Guadalajara, Jalisco. La menor fue sometida a pruebas médicas, psicológicas y psiquiátricas que comprobaron las agresiones sexuales en su contra y las secuelas emocionales que conllevan. También comprobaron sus padecimientos mentales y visuales en dichas pruebas.

No obstante, a la averiguación previa sólo se integraron los informes médicos y psicológicos, y quedó fuera el dictamen del examen psiquiátrico que comprobaba que la menor padecía de sus facultades mentales.

Alejandro Meneses fue detenido en 2010, acusado de estupro y corrupción de menores, delitos que son considerados menores que los de violación. Por esas faltas, salió después de pagar una fianza de 25 mil pesos. El juzgado décimo tercero de lo criminal en el estado decidió que no había elementos para juzgarlo por violación.

Gabriela Sánchez denunció el hecho ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) y evidenció las anomalías en que incurrió el personal judicial. También solicitó que el acusado fuera procesado por el delito de violación.

Han pasado ocho años desde entonces y Rosa Isela ahora tiene 21 años de edad y el caso continúa impune. Todo lo que se sabe es que un tribunal colegiado en Zapopan revocó la sentencia violatoria de Derechos Humanos de la quejosa, madre de Rosa Isela, quien ahora dirige la asociación “Madres Afortunadas” para mujeres que han sido víctimas de violencia en Ecatepec, Estado de México. Además, ha sufrido siete atentados desde su primera denuncia ante los agentes del Ministerio Público de Jalisco.

El peligro de buscar justicia en México

La búsqueda de justicia de Gabriela Sánchez para su hija, la ha puesto en riesgo varias veces. En 2003, inició su lucha en la Ciudad de México como defensora de los derechos humanos de su hija, quien había sido víctima de discriminación y maltrato. A su esfuerzo, se fueron sumando otras mujeres, madres voluntarias de otras víctimas. Formó la asociación Madres Afortunadas, AC, para dar apoyo a niñas y niños con discapacidad que sufrían discriminación y falta de atención gubernamental a este sector.

En 2010, su hija, con 13 años de edad, fue víctima de violación por parte de su maestro Alejandro Meneses. Gabriela inició un recorrido por las instancias de justicia, para que detuvieran al agresor. Sin embargo, redujeron los cargos a estupro y corrupción de menores y salió libre bajo fianza. Gabriela recurrió a la denuncia pública ante los medios de comunicación. Poco después, recibió la primera agresión, el 15 de marzo de 2011. Fue un intento de desaparición forzada por señalar que el agresor sexual de su hija quedaba en libertad por la corrupción de las autoridades judiciales. El intento por desaparecerla fue frustrado cuando un grupo de personas, testigos de los hechos, intervinieron para ayudarla.

Un par de semanas después de esa agresión decidió dejar el estado de Jalisco y volver a la Ciudad de México, para retomar la labor que había dejado en la asociación civil Madres Afortunadas. Se unió al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. A partir de entonces, consciente de la situación de violencia que viven las mujeres en el Estado de México, decidió crear un refugio para madres solteras, víctimas de violencia intrafamiliar y mujeres que viven en condiciones de extrema pobreza.

Pese a que Gabriela Sánchez es beneficiaria del Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas desde el 18 de febrero de 2014, ha recibido incontables amenazas de muerte y cinco intentos de homicidio con armas de fuego y violencia física, incluyendo la agresión de agentes ministeriales de la Procuraduría de Justicia del Estado de México. Las agresiones se intensificaron después de denunciar la extorsión y lucro a costa de las víctimas de derechos humanos por parte de Carmen Zamora Villedas, quien se ha dedicado a reclutar víctimas a base de engaños, les pide dinero para su supuesta defensa, y hace mal uso de los expedientes. Incluso, Zamora ha sido denunciada por divulgar información a los agresores de las víctimas.

Comisión Legislativa de Derechos Humanos atenderá al sector con discapacidad

Dip. Fed. Hugo Ruiz Lustre, presidente de la Comisión de DDHH

El presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Hugo Ruiz Lustre, señaló que hará un punto de acuerdo para la Fiscalía General del Estado de Jalisco, para que se dé seguimiento a la denuncia contra el agresor sexual, y se dé la atención necesaria a la víctima. Ruiz Lustre es el primer diputado con discapacidad visual que preside esta comisión legislativa, y recientemente impulsó una iniciativa para eliminar todo tipo de discriminación a las personas con discapacidad, que puedan respetarse sus derechos humanos y libertades fundamentales.

En entrevista, señaló que desde que practicaba deporte observaba y padecía los abusos y la discriminación por su discapacidad visual. “La lucha no ha sido fácil, he tenido que navegar contra corriente”, dice Ruiz Lustre, al hablar de los derechos humanos y desarrollo del colectivo de personas con discapacidad.  

Guadalupe Lizárraga
Periodista independiente. Fundadora de Los Ángeles Press, servicio digital de noticias sobre derechos humanos, género, política y democracia. Autora de Desaparecidas de la morgue (Editorial Casa Fuerte, 2017).

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